Día 2: Déjame comer un sándwich, Lucy


El Bridgertonverso pertenece a Julia Quinn


Este fic participa en la Grucy Week 2024 de la cuenta GregxLucyWeek en Tumblr


Prompt: Déjame conseguir una pieza


— Lucy, por favor, déjame comer un trozo. — le suplicó Gregory yendo detrás de ella de un lado a otro de Aubrey Hall. — Tengo hambre.

— No, no y no. Esta noche se celebrará la fiesta de Anthony y Kate y si te comes ahora un sándwich, habrá un número impar de un tipo de sándwiches. — le contestó ella enfadada ignorándole.

Gregory suspiró siguiendo a su esposa. Podría coger un sándwich a escondidas, pero no quería romper su confianza; y tampoco se atrevía a hacerla enfadar. Sabía que ella lo contaría todo después.

— ¿Puedo comer una galleta al menos? — le preguntó esperanzado.

— También he contado las galletas. Treinta galletas de cada tipo en cada plato. Ya he dado las instrucciones a Milton. — le contestó ella muy seria.

Gregory suspiró. Con Lucy todo era así. Todo calculado al más mínimo milímetro, número y décima. Era algo de ella que le gustaba y odiaba a partes iguales.

— Gregory, ¿cómo puede ser que tengas hambre si hace nada hemos comido? Tienes tanta hambre como yo y como tu hermana Daphne cuando estábamos embarazadas. — le comentó con un tono divertido.

— ¡Oye! ¡El hambriento de la familia es mi hermano Colin! ¡Ya lo sabes! Pobre Penelope, que santa paciencia tiene con él. Le estamos muy agradecidos por haberse casado con él y aguantarle por voluntad propia.

— Pues tú le vas muy a la zaga detrás. Y no te preocupes, Penelope y Colin se apañan bastante bien. Y Penelope ya está acostumbrada al apetito de Colin.

Gregory asintió de acuerdo con su esposa.

— Diez sándwiches de cada tipo y separados por platos para que cada invitado sepa de qué es cada uno. Jamón, queso y mermelada de frambuesa. Lo mismo con las galletas. Treinta en cada plato. Nata, vainilla y chocolate. — iba enumerando Lucy.

Gregory la miró. Le gustaba esa parte calculadora de Lucy, pero también la hacía preocuparse por las cosas y debería relajarse.

Bajó a la cocina.

— Señor Bridgerton. — le saludó el mayordomo cuando él entró. Milton estaba en la cocina dando órdenes a los sirvientes. — ¿Tiene hambre?

— ¿Cómo lo sabe?

— Siempre que alguno de ustedes baja a la cocina es para comer algo a escondidas. Le he preparado unos sándwiches. Tranquilo. No forman parte de los que se entregarán en la fiesta. Puede comer con la conciencia tranquila sin saber que ha traicionado la confianza y los deseos de Lady Lucinda. — Milton puso un plato de sándwiches en la mesa.

Gregory se sentó en la mesa de la cocina y los devoró con una sonrisa.


Un momento divertido y corto de la pareja.

Espero haber retratado bien la personalidad tan milimétrica, cuadriculada y matemática de Lucy.

¿Opiniones?

Hasta la próxima