—Aquí voy. Persona.

Al levantarse, de las cadenas que Hisoka tenía en sus antebrazos, se manifestaría un ser detrás suyo. Este era alto y de aspecto humano, llevaba ropa mal cuidada, una camisa y un pantalón para ser exacto. Y en la cabeza llevaría un saco envuelto en cadenas, con el que solo se le vería el su ojo derecho, cual desprendía una brillante luz roja.

—Quemémoslos hasta las cenizas, Llanero.— Con esto, el ser detrás suyo desenfundaría una pistola, con el cual dispararía con balas hechas de fuego al tipo con el cual Hisoka estaba peleando, impactándole.

El tipo retrocedería un poco, las balas le habrían de dejado algunas quemaduras.

—He, eso estaba esperando.— Al decir estas palabras, aquel grande tipo se transformaría en un gran elefante azul guerrero, el cual tenía un solo ojo, iba parado en dos patas y usaba una espada. Al transformarse, trataría de golpear a Hisoka con su espada, a lo cual el peli naranja lo bloquearía con una de sus cadenas.

Al bloquearlo, lo empujaría para rematarle con un golpe de sus cadenas, para luego invocar a su Persona nuevamente.

—¡Las dejas ir o te dejare comiendo el polvo!— Hisoka estaría furioso, la adrenalina estaba corriendo por su cuerpo.

—Primero tienes que vencerme ¡Ven aquí mierdecilla!— El elefante cargaría un ataque contra Hisoka, cual este recibiría pero mas no caería ante él.

—Bien, si así lo quieres… ¡Persona!— Llanero aparecería nuevamente tras Hisoka, sacando un lazo y lanzándoselo a su enemigo, atrapándolo. Hisoka iría tras su contrincante quien estaba inmovilizado y le asestaría 2 golpes junto a una patada.

El elefante quedaría medianamente knockout, pero no se rendiría "¿Eso es todo lo que tienes, mierdecilla?" diría para intimidar a Hisoka.

—Ugh, es que tú no te vas a detener… ¡Llanero! ¡Haz lo tuyo!— Al decir esto, le daría la espalda, pero Llanero sacaría dos pistolas, con las cuales comenzaría a disparar en contra del elefante, dejándolo derrotado de una vez por todas.

Hisoka miraría a los secuaces de su contrincante. "Ustedes dos, las dejan ir, o les sucederá lo mismo que a su jefe" a lo cual responderían liberando a Haruka e Iggy y saldrían corriendo, dejando el bar.

—Wow… Fukui, eso estuvo…— Haruka sonaría impresionada debido al desempeño de su compañero

—Ah, solo dime Hisoka, no te preocupes.

—Bien, entonces, Hisoka ¡Eso estuvo increíble!

—Concuerdo con la chica, no esperaba que tuvieras el potencial en ti, Coleta.

—Gracias, pero… ¿Coleta?— Hisoka sonaría un poco fastidiado, al parecer no le gustaba mucho ese sobrenombre.

—Pues sí, es lo que más destaca de tu cabello, esa coleta que tienes.

—Si tú dices…— Hisoka suspiraría un momento, sonaba algo cansado. Se acercaría al ahora destransformado sujeto —Tú. Dime que sabes sobre la chica.

—Ugh, bien, te lo ganaste.— El tipo sonaría fastidiado. —Hablo conmigo para contactar con la mafia de los Harukage aunque no se para que.

—Una mafia… Huh. Bien, dime donde puedo encontrarlos.

—Normalmente van a un restaurante en la calle Hanamura, es todo lo que se.

—Perfecto, ahora vete antes de que te de otra paliza.

El tipo le haría caso, y lentamente se iría del lugar, derrotado y todo lastimado. Hisoka, Haruka e Iggy también saldrían del bar, regresando a la oficina en la que primero estaban, se reunirían para organizar su información.

—Bien.— Diría Haruka —Tenemos un lugar más que investigar, deberíamos seguir e ir para allá.

—Oh no, no, no, eso si que no. —Intervendría Iggy. —Solo acordamos el bar y ustedes se irían de aca.

—Ah pero, ahora podemos defendernos, Hisoka pelea muy bien ¿Cierto, Hisoka?— Haruka giraría para observar a su compañero, quien estaba sentado en la silla y con una mano en donde le habían golpeado.

—Haruka, seré sincero contigo, no creo que pueda seguir por el momento. Ugh…— Sonaría fatigado, la pelea lo había dejado cansado.

—Ves, si Coleta no puede, yo no voy.

—Agh, está bien. Pero te aseguro que volveré, este caso no está resuelto.

—Perfecto, ustedes dos, síganme.— Iggy haría un ademan de que les siguiera a la otra habitación, a lo cual los chicos le harían caso.

Al entrar a la otra habitación, Iggy se acercaría a una de las paredes y daría dos golpes con uno de sus pies, para hacer aparecer una puerta. Hisoka y Haruka solo mirarían sorprendidos a la habilidad de la coneja.

—Bien, por aquí pueden irse y no se preocupen, llegaran sanos y salvos.

—Y qué hay de ti Iggy ¿No vienes con nosotros?

—Oh, no se preocupen por mí, yo los seguiré, se los aseguro.

—Bueno, si tú dices.— La chica hablaría de forma relajada al escuchar esa afirmación de la coneja, no le gustaba la idea de dejar a alguien atrás.

Para salir, primero lo haría Haruka, quien abriría la puerta descubriendo que solo se vería un espacio en blanco, esta reclamaría, pero la coneja le haría de saber que era normal y seguro, que, aunque pareciera que no podía pasar, lo iba a hacer. La chica le haría caso, comprobando de que, en efecto, si podían salir.

Al momento de ser el turno de Hisoka, Iggy lo detendría unos segundos.

—Espera. Hisoka, de verdad lo hiciste bien, me dejaste bastante sorprendida.— Iggy formaría una sonrisa en la pantalla que conformaba su cara, al parecer le estaba agarrando aprecio al peli naranja.

—He, gracias, espero nos veamos pronto.

—Si, no te preocupes por eso, créeme que nos veremos más pronto de lo que piensas.

Con esto, Hisoka procedería a pasar por la puerta. Siendo enceguecido una vez más por un blanco esplendor, que, al abrir los ojos, le haría dar cuenta que estaría nuevamente en la habitación de la oficina del doctor, junto a Haruka y el proyector.

—Vaya, volvimos.— Haruka estaría viéndose sus manos e inspeccionando su ropa, para corroborar de que estaban de vuelta en la oficina. Ahora iba vestida con un sweater verde de la escuela y una falda negra, junto a unas zapatillas deportivas del mismo tono que el sweater.

—Así parece… Aunque es raro, ya no me duele nada— Hisoka se tocaría en las zonas donde había sido golpeado, comprobando que, en efecto, ya nada le dolía. Ahora iba vestido de una camisa arremangada, una corbata, pantalones y zapatos negros, todo junto unos tirantes que usaba para sujetar su pantalón.

—Huh, bueno, por una parte, eso es bueno ¿No?

—Si, pero aun no me lo explico…

—Es porque todo estaba dentro de sus cabezas, bueno, más o menos.

Al escuchar esas palabras, ambos girarían para ver de donde venia, al darse cuenta que era Iggy, quien estaba junto a Hisoka.

—¡Iggy! ¡Que gusto, si viniste con nosotros!— Haruka se agacharía para tratar de darle una abrazo a la coneja robot, pero por alguna razón no podría tocarla.

—Agradezco el gesto niña, pero lastimosamente no puedes tocarme.

—¿Y eso por qué?

—Aca solo soy un mero holograma, pude venir con ustedes gracias al dispositivo de creación que lleva coleta.

—Ay por favor, solo llámame Hisoka.— Sonaria un poco fastidiado al decir esto, de verdad no le gustaba el sobrenombre. —¿Y a que dispositivo te refieres? ¿Este? —Hisoka sacaria de su bolsillo el dispositivo que ayer le dio el señor Takumi.

—Ese mismo. Me permite manifestarme acá en el mundo real de esta forma.— La coneja les diría con una sonrisa en su rostro. —Aunque, no puedo usar mis habilidades acá, solo hago acto de presencia.

—Un holograma… ¡Que genial!

Hisoka se detendría a pensar por unos segundos. "Un momento ¿Eso significa que ahora me acompañaras a donde vaya?" Aunque no le parecía desagradable, para el chico si sonaba algo incomodo tener que compartir el espacio las 24 horas del día.

—No tan así, pero solo puedo manifestarme mientras tu y tu dispositivo estén presentes. Así que estaré junto a ti por el momento, a menos que necesites algo de privacidad.

—Menos mal.— Hisoka se sentiría más tranquilo al escuchar esto, le gustaba tener su privacidad.— Bien, creo que ahora deberíamos salir de aquí ¿Creen que nos hayamos ido por mucho tiempo? Ahí dentro sentí que pasaron horas.

—No te preocupes, aquí meramente pasaron diez minutos, allá una hora equivalen a 5 minutos de acá.

—Con que el tiempo pasa diferente… Espeluznante. —Haruka sonaría asombrada, todo esto se le estaba haciendo un poco inverosímil.

Los muchachos acordarían que su siguiente movimiento seria salir de esa habitación, lo cual harían, pero al abrir la puerta, descubrirían que el doctor había vuelto a la oficina. Este no se daría cuenta de su presencia de inmediato, debido a que estaba leyendo unos papeles, lo cual le dio tiempo a Iggy para desaparecer.

— Uh…— Haruka estaría nerviosa, no sabia que reacción tendría el doctor, pero el pequeño sonido que hizo que el doctor perdiera su concentración y se percatara de la presencia de los jóvenes.

—Pero que… ¿Fukui, Matsuo?— El doctor reconocería rápidamente a los jóvenes. —¿Qué hacen saliendo de mi bodega?

—Eh… Doctor, se lo podemos explicar… —La chica se pondría aun más nerviosa, no sabia como actuar bajo estas situaciones de presión

—... No tocaron el proyector que tengo ahí dentro ¿Verdad?

Ambos jóvenes se mirarían, dándole una señal al doctor que era lo que habían hecho.

—… ¿N-no?— Haruka le diría con una nerviosa sonrisa.

—Señor Fujii, podemos explicarlo.— Hisoka estaría nervioso también, pero no lo demostraría como su compañera, ya que lo habría dicho totalmente serio.

—Díganme como fue.— Daisuke diría con interés, incluso se rascaría la barbilla en señal de esto.

Ambos jóvenes quedarían confundidos ¿Acaso no estaba mal lo que hicieron o si? En todo caso, se pondrían de acuerdo para contar la historia, siendo Hisoka el responsable de esto. Contarían todo lo ocurrido, Iggy, el escenario noir, la gran pelea y el cómo Hisoka habría de invocar un ser el cual llamaba Persona.

—Huh, interesante… Entonces mi teoría era correcta.

—¿Cómo?— Preguntaría Hisoka.

El doctor invitaría a ambos muchachos a sentarse. Ambos sentándose en los dos asientos disponibles que había para ellos en la oficina.

—Estoy consciente de lo que hace ese proyector… Fue parte mi idea su construcción.— El doctor tosería un poco para aclarar su garganta. —De hecho, tengo que ser sincero contigo Fukui, para eso te quería llamar.

—Huh…— Hisoka miraría un poco hacia abajo, en señal de una pequeña decepción, se sentía un poco engañado. —¿Y por que no me lo dijo de un principio?

—Porque pensé que tal vez no me ayudarías… Además, que no podía de hablar sobre esto en público.

—Entonces doctor ¿Nos puede explicar que era ese otro mundo? —Preguntaría Haruka.

—Bien, verán, no se son conscientes de la ciencia cognitiva.

Ambos jóvenes responderían negativamente, era primera vez que escuchaban esas palabras.

—Entonces… La ciencia cognitiva trabaja con la parte de nuestro cerebro y nuestra mente, en como esta manipula la información que conocemos y el como se representa. Pues bien, unos estudios de hace años hablaban sobre como existía otro mundo en el que estos pensamientos se manifestaban de forma física y bueno… Quería usar esa información para ayudar a mis pacientes.

—Un mundo donde los pensamientos se manifiestan… Entonces ¿Estábamos en la mente de alguien más?— La chica se mostraría curiosa enfrente a esto.

—Técnicamente, es algo un poco más complicado que eso.

—Huh ¿Y cómo funciona? ¿Es alguien al azar?

—No, uso los perfiles que ustedes me proporcionaron al entrar a la escuela. Esta vez pedimos como voluntario a alguien de su clase: Jean Nakano.

—Nakano… Ese nombre apellido me suena…— Diría Hisoka, llevándose la mano a la barbilla en señal de que estaba pensando. —Espere doctor ¿Y yo como caigo en esto?

—¿Recuerdas el aparato que te dio ayer Takumi? Es la llave de ese proyector.

Hisoka sacaría de su bolsillo el aparato que menciono el doctor, por lo que recordaba, se llamaba 'dispositivo de creación', lo cual le mencionaría al doctor.

—Si, pero realmente puedes llamarlo como quieras, en mi opinión suena muy largo.— Terminaría de decirlo con una pequeña risa.

—Bueno… ¿Qué tal Iggy?

—Si a ti te gusta. A lo que estábamos hablando, debo de disculparme Fukui, y tú también Matsuo, tu no tenías porque involucrarte en esto.

—No se preocupe doctor, por algo pasan las cosas.— Haruka le daría una sonrisa para tranquilizar al doctor.

—Entonces, debo de pedirles formalmente… ¿Podrían ayudarme con este proyecto? Solo trato de hacer lo mejor que puedo por el alumnado y… No creo que hay mejor solución que ustedes me ayuden.

Los jóvenes se mirarían entre si para luego mirar al doctor, en su mente solo pensaban que sí, sentían que ahora tenían un deber de tener que ayudar a la chica que estaba dentro de la película, y si también encontraban un poco de razón en lo que decía el doctor, si podían ayudar a más chicos lo harían.

—Ok doc, yo le ayudo.— Haruka llevaría un puño a su pecho, como un gesto demostrando que estaba entusiasmada.

—Yo también, ya estamos medio comprometidos con esto de todas formas.

—Gracias chicos, no saben que agradecido estoy.— El doctor suspiraría en señal de alivio.

Después de conversar un rato más, los chicos se irían de la oficina y empezarían a prepararse para irse a casa, acordarían de irse juntos hasta donde podrían.

—Eso fue… Algo loco ¿No crees Hisoka?

—Si, la verdad es que sí. Por un momento pensé que estaría soñando.

—Fue muy difícil de creer… Pero bueno, debo de decir, estuviste increíble en esa pelea que libraste.

—Ah… No es nada, tenía que hacer algo ¿No?

—Claro, pero nunca imagine que pudieras pelear de esa forma, de lo poco que te conozco, que, por cierto, debo de agradecerte por protegernos de esa manera.

El muchacho reiría nerviosamente un poco, todo esto era nuevo para él, especialmente el relacionarse así con alguien más.

—Que dices si vamos a comer a algún lugar, ya sabes, para darte las gracias.

—Está bien, pero no tengo mucho dinero, te digo ya.

—No te preocupes, yo invito, hehehe. —Haruka haría una pequeña risa en señal de entusiasmo.

La tarde pasaría rápido con la salida de ambos adolescentes, después de terminar se despedirían del otro, concluyendo su día.

Hisoka se sentía algo agotado, o eso pensaba mientras se preparaba para dormir, había tenido un largo día y experimentado cosas nuevas, incluso descubriendo nuevas habilidades de las que él no se creía capaz.

—Duro día hoy ¿No crees? —Iggy se manifestaría para hablar un momento con el muchacho.

—Si, la verdad es que si, solo estaba recapitulando un poco lo de hoy.

—Entiendo ¿Puedo comentarte algo, Hisoka?

—Claro, no hay problema.

—Debo de decir, que tengo el presentimiento que un largo viaje esta en frente de nosotros.

—¿Un viaje?— Diría curioso el muchacho.

—Si… Y puede que se ponga más duro de ahora en adelante, asi que.— La coneja se sentaría junto a Hisoka, quien estaba descansando en su cama. Trataría de mirarlo a los ojos. — ¿Crees que podamos hacerlo?

—Hm…— El muchacho se pondría a pensar —Yo creo que, si podemos, siempre hay que creer en uno mismo.

—He, tienes razón.— La coneja se levantaría de la cama. —Buenas noches Hisoka, que descanses.

—Tu igual Iggy, descansa.

La coneja desaparecería, dejando a Hisoka para que pudiera descansar. Después de un rato, este conciliaría el sueño.

Aunque al cerrar los ojos, sentiría como los abriría de nuevo, pero había algo diferente: No estaba en su habitación, en cambio, estaba en un lugar vagamente familiar. Todo de un color azul terciopelo, pequeñas mesas con comida y bebestibles, un espejo y por último, una gran mesa junto a un sofá, el cual seria usado por un señor de traje con gran nariz y ojos junto a un muchacho bien arreglado, que sus ropas eran azules al igual que la habitación, con un bolso de cuero de color café y un hebilla dorada. Aunque lo peculiar de este muchacho era su blanco pelo y sus brillante ojos amarillos.

—Bien, nos hemos vuelto a reunir, Camaleón. —Diria el señor. — Mi nombre es Igor y junto a mí, esta Víctor. Te damos la bienvenida a la Velvet Room.

—¿Velvet… Room…?— Se notaria a Hisoka confundido, estaba medio en shock por toda esta situación.

—Si… Un lugar que solo existe entre los sueños y la realidad, mente y materia. Solo aquellos con un contrato pueden entrar a este lugar.

—Un contrato…— Entonces Hisoka recordaría: El sueño que tuvo días antes, en el cual llenaba un contrato con su nombre.

—Así es, no es primera vez que estas en este lugar, pero formalmente nos presentamos ahora… Ahora veamos, Victor ¿Podrías por favor decirnos que nos acontece aquí en estos momentos?

—Si, maestro. Ahora mismo estamos reunidos porque el señor Fukui finalmente despertó a su poder interior: Su Persona.

—Excelente… Así que despertaste a tan increíble poder, y por contrato, tenemos que prestarte nuestros servicios debido a esto, aunque te dire más a detalle en un futuro cercano.

Hisoka solo miraría anonadado a ambos individuos, no sabría que decir en estos momentos.

—Es normal que este confundido en estos momentos señor Fukui.— Diria aquel muchacho de pelo blancos. —Pero no se preocupe, todo será aclarado en un futuro.

—Si… Por ahora solo necesitábamos presentarnos. Tu carrera será una muy dura Camaleón, pero no significa que tengas que enfrentarla solo.

El peli naranjo se pondría a pensar con esto último, a su mente vendría la imagen de Haruka e Iggy.

—Muchas personas actuaran contigo, incluso protagonizando junto a ti, por eso es mi deber aconsejarte que les mantengas cerca y que sea de tu interés conocerles a profundo. Por ahora, te otorgo la llave de tu camerino, te será de ayuda en un futuro.

Lentamente frente a Hisoka caería una llave que era tan azul como la habitación, al parecer servía para acceder a aquel lugar.

—Esperamos grandes cosas de ti, espero puedas con ellas. Ahora vuelve a tu descanso, tienes un gran día en frente de ti.

Al escuchar estas palabras, y como por arte de magia, los ojos de Hisoka lentamente volverían a cerrarse, pero no volvería a dormir sin escuchar unas ultimas palabras.

—Nos volveremos a ver, Camaleón.

Hisoka volvería a dormir, pero esta vez para descansar.


3/4 2030

En la mañana, Hisoka estaría pensando en el sueño que tuvo anoche mientras iba de camino a la escuela, fue extremadamente vivido, en comparación al que tuvo antes de ese, además que habían aparecido los mismos sujetos que esa vez. Tenía más de una razón para creer que tal vez lo que tuvo no era un sueño, además de que con lo que le paso el día de ayer, aún más razón tenia de creer.

Todos estos pensamientos se detendrían al momento que sentía que alguien le abrazaba por la espalda. Hisoka entraría un poco en pánico, debido a la sorpresa, pero reconocería el toque de la persona que le estaba dando ese abrazo.

—Elly… ¿Eres tú?

Al escuchar esto, el abrazo se desarmaría, a lo cual el muchacho giraría para comprobar su suposicion.

—Hola, hermano.— Diría la chica algo pausado, no sabía cómo reaccionar.

—… ¿Cómo estas?— Se notaria que estaba más aliviado, le tranquilizaba ver a su hermana.

—Bien, creo… ¿Cómo has estado tu?

—Bueno, la verdad es que… Si he estado bien, solo un par de cosas medias raras han pasado

—Oh, ya veo.

Ambos se quedarían un mirando uno al otro, no sabían muy bien que decirse.

—… T-te importaría si… ¿Nos vamos juntos?— Por alguna razón la chica tendría vergüenza de preguntarle eso a su hermano, como si se lo fuera a tomar mal.

—Claro, podemos irnos juntos, no hay problema.

La chica le daría una leve sonrisa a lo que se ponía a su lado.

A decir verdad, Elly daba la apariencia de una chica tímida, vestía un sweater de cuello de tortuga color naranja, junto al blazer verde de la escuela. Usaba medias largas y negras junto a a la falda y los zapatos que eran del mismo color. Y su cabello era largo y, a diferencia de su hermano, era de un fuerte color rojizo.

Ambos chicos no se dirían mucho de camino de la escuela, aunque le ayudaría que casi al llegar, Hisoka se encontraría con una cara conocida.

—¡Hisoka! ¡Buen día!— Energéticamente le diría Haruka al encontrarse al par. —Oh, veo que tienes compañía.

Elly trataría de esconderse detrás de Hisoka al ver a Haruka, al parecer le daba miedo ver gente nueva.

—Uhm… ¿Dije algo malo?

—N-no es solo que… Me da miedo conocer gente nueva…— Lo ultimo no se le escucharía muy bien, pero Haruka entendería. —M-mi nombre es Elly.

—Oh.— Haruka se veía algo comprensiva, por lo que bajaría su tono. —Mi nombre es Haruka Matsuo ¡Mucho gusto!

Elly le afirmaría con la cabeza como para tratar de decirle "Igualmente"

—Si… Ella es mi hermana, no sé si te lo había mencionado.

—¿De que tenias una hermana? No que yo recuerde.

—Bien, igualmente me alegra de que se lleven bien.

—Si, hehe, se ve simpática.— Diria Haruka con una gran sonrisa

—G-gracias…— A Elly también se le formaría una sonrisa, aunque no tan grande como de la otra chica.

—No quiero interrumpir, pero, ¿Seguimos con nuestro camino?— Diría el chico, algo impacientado. —No quiero llegar tarde, la verdad.

—Oh claro, sigamos. —Con esto, la peli castaña seguiría el camino, hasta llegar a la escuela.

Después de un rato caminando y conversando, llegarían a la escuela, a lo que Elly pararía un momento, haciendo que los otros chicos parasen con ella.

—Elly —Preguntaría Hisoka, algo preocupado. —¿Estás bien?

La chica se veía algo tensa, como si no quisiera ir, pero al escuchar a su hermano se recompondría de alguna manera.

—Si, no te preocupes. —Le diría con una débil sonrisa.

Hisoka le daría una mirada de preocupación, pero sentía que no era el momento para hablarlo, a lo cual solo daría un suspiro. —De acuerdo, si tu dices.

Los tres entrarían a la escuela, separándose en las escaleras con Elly, ya que ahí estaba su salón. Al subir las escaleras, Haruka le comentaría a Hisoka.

—De verdad te preocupas por ella ¿No?

—Si… Aunque la verdad no se como acercarme a ella. —Se le vería preocupación en su cara, era algo que le abrumaba.

—Bueno, en su momento se dará, asi funcionan las cosas, o eso me gusta creer.

Ambos jóvenes seguirían su camino hasta llegar a su sala de clases.

El tiempo pasaría y para Hisoka, al fin seria un dia normal de clases, los profesores le habrían de hacer preguntas en algunas clases por ser el nuevo, pero no era algo que no sabia, aunque si se equivoco en ciertas preguntas, a pesar que Iggy le trataba de ayudar. Ya al llegar la hora de irse, Haruka se le acercaría.

—¿Y bien?

—¿Qué cosa? —Preguntaría de vuelta Hisoka.

—Vayamos de nuevo con el Doc, tenemos que seguir con el caso.

A Hisoka se le había olvidado por un momento el trato que habían hecho ayer con el Doctor Daisuke, a lo cual le afirmaría a Haruka.

—Ya era hora, me estaba aburriendo un poco con tantas clases. —Se escucharía como comentaba la coneja, aunque no se había manifestado.

—¡Iggy! ¡Baja la voz, alguien te puede escuchar— Diria algo alerta Haruka, pero sin levantar mucho el tono para que alguien mas no la escuchara!

—Tranquila, solo ustedes pueden escucharme. —Se escucharía del bolsillo de Hisoka. —Mientras no haga acta de presencia, solo los que me han visto pueden escucharme.

—Huh, que conveniente… —Comentaria la chica, con un tono de sarcasmo. —Bueno, vámonos.

Al llegar a la oficina, el Doc estaría esperándolos.

—Bien, me alegra que hayan podido venir.

—¡A mi también Doc! Debo de admitir que esto de ayudar a otros me emociona bastante. —Diría Haruka, emocionada.

—Jeje, que bueno oir eso. Debo de comentarles una cosa antes, desde ahora podre guiarlos de aquí afuera, Takumi me trajo esto. —Al decir esto, el Doc se levantaría de su asiento e iría a la bodega, invitando a los chicos. Dentro, les mostraría una especie de laptop, la cual tenia una caja de comandos conectada, junto a unos audífonos. —Junto con esto, podre guiarlos ahí adentro, en caso de que se metan en problemas, además de que es una forma de que la puedo acompañarles.

—Vaya, de verdad tenían todo esto planeado. —Hisoka se vería algo impresionado.

El Doctor se vería algo avergonzado. —Si… Lo siento chicos.

—No se preocupe señor Fujii, ya accedimos a cooperar de todas formas. —Comentaría Haruka.

Al terminar la charla, los chicos encenderían el proyector, el cual empezaría con la cuenta regresiva, al terminar, volverían a la oficina del otro dia.

—Bien ¿Cuál es el plan de hoy? —Preguntaría Iggy, la cual ya estaba esperándolos en la oficina.

—Tenemos que ir a la calle Hanamura, según recuerdo, de ahí, buscaremos a la mafia de los Harukage. —Haruka se veía contenta al decir esto, hasta levantaría el dedo índice en señal de que estaba explicando.

—Bueno, al menos tenemos actitud. —Hisoka se llenaria de energía por la actitud de su compañera.

—Chicos ¿Me escuchan? —Se escucharía la voz de Doc, como si estuvieran hablando por teléfono.

—Si Doc, lo escuchamos ¿Y usted a nosotros?

—Los recibo claramente. Tengan cuidado por favor, cualquier cosa que pase y tratare de sacarlos como pueda. —El Doc se escuchaba ligeramente preocupado, después de todo, estaba a cargo de los muchachos en estos momentos. —Ah y mucho gusto en conocerte, BunnyComp.

Iggy abriría sus ojos en señal de sorpresa, no se había percatado que su presencia se notaba. —Si… Es un placer, mi nombre es Iggy.

Despues de esta pequeña charla, el grupo se propondrían salir de la oficina e ir en busca de la calle Harukage.

En lo que iban en camino, Iggy les comentaría algo a los chicos.

—Bien, ahora que somos dos los que podemos pelear, les enseñare como uno se tiene que manejar en este mundo. Haruka, necesito que trates de alejarte en caso de que luchemos.

Haruka suspiraría un poco, no quería sentirse excluida, pero lo entendía. —Esta bien…

—Bien, hay que establecer unas reglas: Primero, no se excedan si no es necesario, tal vez se curen al salir de aquí, pero eso no significa que aquí no puedan morir.

Estas últimas palabras les darían un poco de miedo a los chicos, pero no reaccionarían.

—Segundo, tenemos que establecer un líder, por ahora yo estaré a cargo, debido a que tengo más conocimiento. Tercero, no quiero peleas entre nosotros, necesitamos estar unidos o no podremos sobrevivir. Y eso seria por ahora. —Iggy sonaba muy segura de si misma.

—Huh… Eso sono algo brutal ¿No crees? —Le susurraría Haruka a su compañero.

—Un poco, pero… Este lugar es peligroso, entiendo a lo que se refiere.

Al terminar de decir esto, y sin darse cuenta, Hisoka chocaría con un tipo.

—¡Hey, fíjate donde vas!

—Disculpe, no me percate que estaba en frente mio.

—¿Con que viendo de menos al jefe? ¿Cómo no notaste su presencia? Maldita escoria.

El otro tipo le tiraría un escupitajo a los pies a Hisoka, en señal de recelo. Mientras que con el que choco, se estrujaría los nudillos, haciendo que cambiara de forma a un verde caballo fantasma y el otro a una especie de Slime.

—Bien, parece que es un buen momento para enseñarles, prepárate Hisoka. —Diria Iggy, invocando su martillo.

—Entendido. —Al decir esto, unas cadenas aparecerían en los brazos del muchacho.

Haruka se haría para atrás, escondiéndose en un callejon que había cerca. Se quedaría observando la pelea.

—Para empezar, supongo que recuerdas a aquel que te ayudo la otra vez.

—Si, mi Persona ¿No?

—Exacto, tu Persona va a ser tu mejor amigo y tu mejor herramienta a la vez, aunque no dependas mucho de el o si no terminaras estresándote a ti mismo, consume cierta parte de lo que es la resistencia mental. Ahora, observa… —Al decir esto, Iggy, pondría su martillo enfrente de ella, como si fuera una espada. —Yo te invoco… ¡Darwin!

A esto, aparecería una especie de rana antropomórfica vendada en los ojos, quien poseía un halo y además estaba en pose de meditación.

—¡Enterrémoslos hasta el fondo, Darwin! —Con esto levantaría su martillo en señal de ataque, a lo cual la rana cambiaria de pose sus manos, formando un triangulo con estas. De estas saldría disparada tierra que dejaría algo ciegos a los enemigos.

—¡Agh! ¡Mis ojos! —Exclamaria el caballo.

—¡Ahora, toma esto! —Iggy prodeceria a golpear al caballo con su martillo, haciendo que saliera volando y chocara con una pared cercana. —Eso lo distraerá un rato. ¡Ahora intenta tú, Hisoka!

—¡Bien! ¡Llanero! —Al decir esto se manifestaría su persona, el cual ya estaba con pistola en mano. — ¡Haz lo tuyo!— El Llanero procedería a dispararle 3 balas de fuego al Slime, el cual quedaría en el suelo.

—Perfecto, ahora te voy a enseñar otra cosa Hisoka, presta atención. Cada vez que los enemigos estén derribados así en el suelo, podemos atacarles todos a la vez. ¡Esto lo llamo "All-out attack"! —Se vería a Iggy emocionada, pareciera que estaba esperando la oportunidad de explicarlo. —¡Sigueme!

A esto, Iggy y Hisoka le asestarían varios golpes al enemigo, derrotándolo de una buena vez por todas.

—Ahora solo queda ese caballo de allá, trata de acabar con él.

Al escuchar las ordenes, Hisoka iría y trataría de asestarle un buen derechazo al caballo, asestándole y acabando con él.

—Ugh… Me las… Pagaras…— Terminando de hablar, el caballo desaparecería, como si de polvo llevado por el aire se tratase.

—Eso salió bien como primera lección ¿Qué te parecio? —Diria la coneja mientras veía al pelirrojo.

—Fue algo… Satisfactorio a decir verdad. —Hisoka comentaria mientras soltaba un poco su muñeca, lo cual Iggy notaria.

—Hmm, parece que tenemos que trabajar en tus golpes… Pero lo solucionaremos otro dia. ¡Haruka! ¡Ya puedes salir!

La chica haría caso y se reuniría con sus compañeros. —Wow ¡Eso estuvo genial! Desearia poder pelear como ustedes. —Diria emocionada.

—No estaría mal, pero mientras no puedas invocar un persona, dependes de nosotros. —Comentaria la coneja.

Haruka se enojaría un poco con este comentario, pero no se lo haría hacer saber a sus compañeros.

Despues de unos minutos, al fin encontrarían el susodicho restaurante que buscaban, a lo cual entrarían. Dentro encontrarían un montón de mesas ocupadas por varios comensales y en la entrada, estaría un recepcionista, al cual Hisoka se acercaría a hablar.

—Disculpe, caballero. —Al llamar su atención, procedería a mostrarle la foto de Junko. —¿La ha visto por aca? —

—Hmm… Creo que si, pero la verdad no soy mucho de recordar caras, si le soy sincero

—Bien… —Hisoka le haría un ademán para que se acercase y le susurrase al recepcionista. —¿Y que hay de los Harukage, están en este momento aca? Vengo de la policía.

El recepcionista mantendría su temple al escuchar estas palabras, a lo cual solo le asentaría con la cabeza y le indicaría que están en una habitación de atrás, a lo cual, los chicos se encaminarían para allá. Pasarían incluso por la cocina del lugar, pero encontrarían un comedor secreto en el cual se encontraba solo una mesa, rodeada de 8 personas, las cuales, girarían a mirar a los chicos al momento que entraban.

—Ustedes ¿Qué hacen aquí? —Les diría quien estaba sentando en la punta, parecía ser su capitán.

—No se preocupen caballeros, solo quiero hacerles una pregunta, nada más. —Diria tranquilamente Hisoka.

—¡¿Una pregunta?! ¡¿Quién te crees?! —Diria otro de ellos, quien comenzaría a agarrar uno de los cuchillos que estaban en la mesa.

—Tranquilizate hombre, no es para tanto. —Otro de ellos le comentaria a su compañero.

—Tranquilos muchachos, no peleen. —Hablaria el líder. —Por lo que veo es que es un detective ¿Verdad?

—Asi es, estoy en busca de una chica. —Responderia Hisoka, mostrando la foto.

—Hmph, si, la conozco, pero… —Al terminar de decir esto, chasqueria los dedos, haciendo que los demás se parasen.

Haruka se percataría de esto y por el miedo, saldría de la habitación, escondiéndose detrás de la puerta.

—Te lo diré… ¡Si sobrevives! —Al decir esto, botaría la mesa, haciendo que Hisoka e Iggy retrocedieran. El jefe se transformaría en una calavera con traje de toreador, mientras que sus secuaces se transformarían en Slimes.

—Otra pelea… —Diría la coneja. —Veamos si te puedo enseñar algo. Prepárate Hisoka. —Invocaria su martillo nuevamente para pelear.

El chico afirmaría, sacando sus cadenas a la par que su jefa.

Ambos pelearían con todas sus fuerzas, siendo Hisoka que gran parte hizo al deshacerse de varios Slimes, pero un mal paso hizo que el toreador derribara a Hisoka, a lo cual Iggy acudiría a su ayuda, pero al descuidarse por su compañero, los Slimes restantes la atacarían, dejandola junto al chico.

—Ugh… No de nuevo… —Con dificultad mencionaría la coneja.

—¿D-donde esta Haruka…? —Diria el chico, a duras penas, pensando en su compañera.

Haruka en realidad estaba en pánico, no sabia que hacer, por una parte pensaba en llamar al Doc, pero no se sentía segura porque sentía que debia de ayudar a su equipo, pero no podía debido a que no tenia el mismo poder que Hisoka e Iggy.

—Ay que debo hacer… Ugh… —Se encogería y pondría la cabeza entre sus piernas. —Odio ser tan inútil…

—Levantaos, no os quedéis tan miserable en el suelo. —Haruka escucharía una voz grave de una mujer presentarse.

—¿Q-que… Quién habla? —Diría la chica con lágrimas en los ojos.

—¿Acaso pretendéis quedarte ahí y dejar que vuestros amigos sufran porque os quedáis ahí sin hacer nada?

—No… No quiero… —Se limpiaría los ojos de las lágrimas que tenía.

— En ese entonces, os concedo dignos de mi estirpe. Aquel poder que habéis desterrado entre las sombras por tantos lustros. El poder de clausurar vuestras propias decisiones y empuñar el libre albedrío en honor a vuestra persona. Que vuestro orgullo llene los inquebrantables ríos de vuestra sangre, que os bendiga con la voluntad de imponer vuestras identidades con dominación, luchando espalda con espalda de vuestros compañeros. Porque yo sois vos y vosotros sois yo.

—Con que esto fue lo que le paso a Hisoka, ¿Huh?... —Diría Haruka mientras se levantaba y unos kunais se materializaban en sus manos. —De acuerdo, lo acepto.

De la nada, Haruka escucharía al Doctor hablarle.

—¡¿Haruka, estas bien?! ¡Las señales de Fukui e Iggy están bajas! —Sonaba preocupado.

—Si Doc, no se preocupe. Yo me encargo.

Y con esto, Haruka se dirigiría hacia la habitación, a por fin pelear por su cuenta.