POV Ichimaru Gin:

La vida es dura en Rukongai. Eso es fácil ser notado cuando más de la mitad de los residentes viven vistiendo harapos de un solo color y amarrados con un cinturón de tela para completar.

A veces estos son más o menos sucios.

Esto no es nada particular para un niño de cabello plateado que parecía tener unos 8 años, aunque al ser un alma su mente piensa más que dicha edad.

Al subirse sobre una pared, su vestimenta negra se mueve y la cadena sobre su hombro tintinea.

Sin embargo, lejos de sus pensamientos o color de cabello que podrían llamar la atención, lo primero en lo que se fijarán todos es en sus ojos cerrados, que le dan una apariencia más única a comparación de tenerlos abiertos y una sonrisa muy falsa. Aunque sabe que esa apariencia llama a la desconfianza hacia él mismo.

Mientras camina por una calle para pasar el rato, cuenta los árboles mientras come.

"Un árbol, dos árboles, tres árboles…"

Sabe que es aburrido, pero sería más aburrido no hacer nada solo; así que lo hace igual.

'¡No, debo ser más optimista!'

Solo, con comida y contando lo primero que encuentra. '¡Mi pasatiempo favorito!'

Su sonrisa tiene un cambio mínimo mientras sigue.

"¿No es un poco solitario comer así, niño?" La voz de alguien lo hace detener su juego.

Con solo escuchar su tono puede inferir que es mayor y está detrás de él, por lo que gira su mirada hacia allí.

Y allí ve de pie a un adolescente con su Shihakusho de Shinigami, pero con una bandana en su brazo izquierdo, un Teniente. Sus rasgos son cabello y ojos castaños, además de llevar gafas negras.

Para Gin esto es una sorpresa. ¿Qué quería un miembro del Gotei 13 con él exactamente? Por lo que se esforzó para mantener una imagen.

"Hola, señor Shinigami." Sus palabras sonaron naturales, encubriendo su tensión. "¿Es así? No veo cuál es el problema." Los ojos y la sonrisa en su lugar, esperando que baje la guardia.

"Solo quería ayudar. ¿Sabes que si comes es porque tienes una gran cantidad de Reiatsu?" Lo dice directamente sin acercarse.

Gin no lo vio cambiar algo, aunque sabía ese dato, no quería caer en una trampa. En Rukongai eso es letal. "¿En serio? Muchas gracias, pero no..."

"Quiero ayudarte en ser un Shinigami." Parece que el Teniente se cansó de su juego, supongo que es alguien de poca paciencia. "Por la cantidad de comida que te he visto consumir, significa que posees una gran cantidad de Reiatsu. Además, de tu habilidad al moverte."

Gin casi abre los ojos, aunque lo más cercano es el sudor que baja de su cara. '¿Desde cuándo me ha visto? No, ¿cuánto tiempo me ha visto y no lo sabía?'

A Gin le gustaba ver a la gente a la distancia solo por curiosidad, pero esto es ir a otro nivel.

"La Academia Shinigami no será un gran problema para ustedes si se preparan bien." Ignorante de sus pensamientos, el shinigami con lente sigue hablando. "Entiendo que no confíes en desconocidos, eso es bueno. Pero te prometo que estoy tratando de ayudarlos a superar las malas condiciones en las que se encuentran."

'Eso no asegura confianza.' En este punto, Gin debe esforzarse por mantener su cara con cada revelación de este sujeto. 'Espera, ¿ayudarnos? ¿Alguien más?'

"¿Le dijiste esto a alguien más?" Hace una pregunta sin rodeos.

Por alguna razón, dejar los juegos lo hace sonreír al misterioso sujeto. "Sí, hay una chica de este distrito que también tiene una cierta cantidad de Reiatsu." Observo cómo toca su barbilla con la mano como si pensara en decir algo. "Ella aceptó debido a que le estaba costando conseguir comida; le acabo de dar algo de comer antes."

"¿En serio?" Gin pregunta aun sin confiar.

"Sí, de hecho, ella ha estado comiendo detrás de mí mientras hablamos." El Shinigami se hace a un lado para que vea a una niña no mucho mayor comiendo feliz dos dulces blancos. Tiene un cabello corto rubio y viste unos harapos con cinturón color gris.

Los ojos celestes de Gin la reconocen, como una chica que veía correr de vez en cuando en los bosques cuando él contaba sin que ella lo notase.

Ella está a punto de comer otro, pero lo detiene en su boca cuando el Shinigami tose.

"Perdón, es un placer conocerte. Soy Matsumoto Rangiku." Ella baja la cabeza en saludo y mira avergonzada. "¿Lo hice bien?" La ahora conocida como Rangiku mira esperando una evaluación.

"Lo hiciste bien." Aplaude el castaño. "Aunque ahora me doy cuenta de que me olvidé de presentarme." Lo dice con culpa.

'¿En serio? No, no bajes la guardia.' Se recuerda Gin.

Con una mano en el pecho, se presenta con una sonrisa.

"Teniente de la 5ª División, Aizen Sosuke. Espero que consideres mi propuesta."

Realmente algo parecía mal aquí, demasiado repentino tal vez. Pero necesitaba pensar, así que se presentó. "Ichimaru Gin. Un placer y… tal vez acepte."

¿Por qué sentía que algo le lastimaba el pecho al decir eso?


Esto se me ocurrió al leer algunos fanfictions donde las acciones del Self Insert en un personaje son vistos por otros. Por lo que al inicio será enteramente visto por los ojos otros personajes.