Anteriormente, en "Un final para todas"
—"¿Ichinose-san?".
AHORA
—"Oh, Yisugo"—Decía volteando a verlo con una leve sonrisa, en especial porque él se acercaba, y como se encontraba en los columpios, él se sentaba al que estaba a lado de ella.
—"Fue raro estar en la cafetería y que no te sentaras conmigo"—Respondía Yisugo sentándose en el columpio—"Supongo que estás en conflicto por lo qué pasó con Umi ¿No?".
—"¿Cómo lo sabes?"—Le preguntaba sorprendida—"Realmente eres un ser omnipresente".
Ambos reían levemente para luego ver al cielo.
—"Ai me lo dijo durante el almuerzo"—Le aclaraba—"Y bueno, igual tengo las tareas y demás para ti, te esperan en casa, pero por el momento, solo hay una pregunta".
—"Umi me mostró una parte de él...que no me gustó"—Le contaba Chizuru, columpiándose un poco—"Y sí, también se confesó ante mí, y siendo honesta me llegó por sorpresa".
—"Bueno, a juzgar un poco, te sientes confundida con tus sentimientos"—Opinaba el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado—"Con lo poco que has vivido conmigo tras terminar con Kazuya, el que talvez confundiste los sentimientos de agradecimiento y enamoramiento, y ahora el hecho que Umi se te declaró lo que te tomó por sorpresa, son como golpes que no has terminado de procesarlo".
—"Eres demasiado detectivesco y sabio para ser un chico de mi edad. Yo creí ser más madura"—Agregaba Chizuru—"Pero aún soy una niña en comparación contigo".
—"No sé por qué comparas nuestra madurez. Ambos hemos pasado por cosas duras, hemos tenido diferentes experiencias, y ambos solemos ser reservados con respecto a nuestros sentimientos en consecuencia de pasar por ello. Estoy divagando un poco ¿Qué hizo?".
—"Bueno, como que enloqueció un poco ya que lo rechacé".
—"Una reacción normal por el rechazo".
—"Pero igual me cuestionó por nuestra relación y demás cosas relacionadas al hecho de que vivo contigo ya que me diste dónde quedarme tras la ruptura con Kazuya, cosa que me pusieron a dudar de mis sentimientos ¿No crees que fui algo...impulsiva por haberte hecho esa pregunta? Y luego hice cosas así de impulsivas como hablar con Mami-chan y Ruka-chan sobre ello y que Ai...".
De solo pensar en ello comenzaba a estresar más a la chica, volviéndole ese pánico, esa ansiedad por no saber cómo afrontarse y procesarlo adecuadamente.
—"Todo lo que has hecho hasta ahora te lo ha dictado tu corazón ¿No? Lo sentiste, creías que sería correcto lo que hicieras, y yo fui honesto, y considerando sus sentimientos, yo también pensé en ustedes. Yo sigo buscando la razón por la que llegué a gustarles. Obviamente me gustan, me gustan todas ustedes"—Le intentaba ayudar Yisugo—"Yo solo me considero un chico que solo llegó a ayudar. No sé si soy digno para ustedes, o no. Si me necesitan, ahí procuraré estar, si no, me disculparé. Yo acepté sus sentimientos, el de todas, y fui honesto, y tú también, compartirme a mí, para que no hubiera ningún corazón roto por no tener al hombre de sus sueños, o al que amaban, se te hizo lo correcto, decidiste hacer algo para ello, y yo lo acepté. Si te gusta Umi, pero te sientes obligada a estar conmigo por eso, nunca serás feliz, puedes decidirlo así y yo apoyaré, decidiré tu felicidad. Me entristeceré, pero me alegrará que sigues tu corazón".
Tras todo lo que dijo, pudo despejarse y darse cuenta de que él la entendía, y lograba ver aquella cualidad de la que ella se enamoró como así las otras también.
—"Gracias, Yis-kun, por ayudarme"—Sonreía. levantándose del columpio y colocándose enfrente para abrazarlo—"Y no te preocupes por eso. Talvez tú no veas razones por las que nos enamoramos de ti, pero nosotras sí, y por eso te pediré, en nombre de todas las que les gustas, incluyéndome y lleguen a gustarles, que no dejes de ser tú".
Yisugo, al oír esas palabras, correspondía el abrazo—"Entonces yo les agradezco que hayan aceptado estar en una relación conmigo todas ustedes, y haberme elegido".
Así, terminaban su plática y comenzaban a ir a casa. Por mientras, Yisugo le contaba a Chizuru sobre su día, lo pasado con Mami y así, llegando a casa más relajados, siendo recibidos por Ai, ya que los gemelos dormían.
Cabía decir que la idol había hecho la cena y se las tenía lista y servida en la mesa, cosa que ambos agradecieron.
—"Ay, no es la gran cosa, es lo menos que puedo hacer ahorita mientras nuestro amorcito va a la universidad"—Les decía Ai juguetona—"además de hacer algo de ejercicio para mantener la figura".
—"Entonces ya te proclamaste mi novia eh"—Agregaba Yisugo, bufando un poco.
—"Si, y yo también"—Sonreía también Chizuru, incluyéndose en ello.
—"Bueno, es reconfortante que en el futuro tendré una gran familia con ustedes"—Sonreía levemente él, antes de seguir comiendo.
En medio del momento, Chizuru se detuvo, cosa que le atrajo la atención a su chico.
—"¿Pasa algo?"—Preguntaba Yisugo, volteando hacia ella de reojo.
—"Mañana...no tenemos escuela, quisiera ir contigo a visitar a una amiga"—Le indicaba un poco avergonzada Chizuru.
—"¿La abuela Kinoshita?"—Suponía Yisugo.
—"Bueno...en realidad es otra amiga, llamada Mini"—Le contaba nerviosa, cosa que le confundía a su chico.
—Ah, la conozco"—Respondía él despreocupado aunque con esa misma inexpresión de siempre—"Claro, con sus videos, son algo graciosos y entretenidos de vez en cuando. A veces los veo para desestresarme y refrescarme".
—"Sí, es ella, me imagino que te emocionarás por conocerla ¿Verdad?"—Le suponía Chizuru volteando de reojo.
—"Eso sí sería raro Chizu-chan"—Infería repentinamente Ai, mientras comía—"Yisugo-chan no es alguien que se emocione por conocer a personas famosas. Recuerdo cuando lo conocí, ni una pizca de 'locura' al conocerme siendo famosa".
—"Ai, eras parte de mi trabajo"—Respondía mientras comía—"Además, frente a una chica guapa no podía portarme como cualquier fan descabellado y una especie de tipo descontrolado que a saber qué quisiera hacerte. Eso no quiere decir que no estaba feliz de conocerte".
Esto hizo soltar la risa Ai, llena de júbilo para luego darle una sonrisita picarona—"Entonces aparte de Ruka-chan, fui la que te dio la fortuna de que ahora tienes muchas mujeres en tu vida".
—"Es posible"—Indicaba Yisugo al comer—"Pero no quiero quitarle mérito a sus sentimientos, quienes fueron los que en mayor parte contribuyeron a esta fortuna".
Al oír esas palabras, ambas se tomaban las mejillas que se le ruborizaban, con una sonrisa en sus labios sintiéndose dichosas.
Luego de una cena satisfactoria, Los tres comenzaban a prepararse para dormir. Sin embargo, las chicas se mostraron algo nerviosas pues tenían en mente algo que consideraban decisivo en la relación, cosa que ponía confundido a Yisugo.
—"¿Pasa algo?"—Les pregunta deteniéndose un poco él al ver sus miradas fijas.
Nada más oír la pregunta fue suficiente como para desviar sus vistas por la vergüenza por lo que pensaban.
—"B...b...bueno, esto..."—Murmuraba nerviosa la castaña, jugando con sus manos.
—"Es un poco raro que estén nerviosas"—Les comentaba Yisugo con una ceja levantada por la intriga—"Una se preparaba para ser actriz, mientras que la otra es una cantante famosa y con mucha carisma".
Por mucho que querían decir algo, no les salían las palabras por los nervios. Yisugo, sonriendo levemente, comprendiendo lo que querían decir, solo les acaricia la mejilla.
—"Tranquilas, ya habrá tiempo para eso después"—Les decía con una sonrisa más natural y cálida, antes de entrar al baño, dejándolas boquiabiertas por unos cuantos segundos.
En medio de su tiempo de baño, Yisugo suspiraba y veía al techo recargado en la tina, disfrutando del agua, ya que él acostumbraba a tomar duchas heladas, aunque era cuestión de tiempo que eventualmente iba a tomar duchas calientes si iba a compartirlas con las chicas. Esto hizo que comenzara a pensar en sus novias, reflexionando sobre su futuro, hasta que se topó con su objetivo actual, siendo este cazar al autor intelectual del atentado de su ahora novia idol: Ai.
Entretanto, ambas platicaban banalmente, jugando con los gemelos, quienes se veían más felices y seguros, ahora que contaban con una figura paterna.
—"Tus hijos se ven más felices, Ai-san"—Decía con una sonrisa nostálgica Chizuru, al hacerle cosquillas a Ruby, mientras Ai mantenía sentado sobre su regazo a Aqua, jugando con él un poco.
—"Sí, lo sé...es un poco triste pensar que me vieron al borde de la muerte, y de lo que habría pasado si muriera"—Responde con una sonrisa triste Ai—"Pero ahora puedo seguir criándolos".
Yisugo se mantenía en silencio tomando algo de té, disfrutando del bello ambiente familiar, hasta que una llamada por teléfono la interrumpió.
—"¿Hola?"—Atendía Yisugo.
—"Yisugo, habla Ned, el gran premio está próximo ¿Estás preparado? ¿Sabes qué auto usarás?"—Le decía Ned por el otro lado de la llamada.
—"Ned, no te preocupes, todo está arreglado, estaré listo para competir y proteger"—Indicaba Yisugo, atrayendo la atención de sus novias.
Para cuando terminó de hablar con Ned, el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado vuelve a la mesa, donde notó las miradas de angustia de Ai y Chizuru.
—"¿Pasa algo?"—Les preguntaba Yisugo, con una ceja levantada.
—"¿De verdad tienes que competir en esas carreras?—Le cuestionaban ambas chicas, con miradas de ternura.
—"Bueno, entiendo su preocupación mis amores, pero es algo que llevo haciendo mucho tiempo también, y si les preocupa tanto, les puedo dar boletos para que vengan y me vean correr"—Les indicaba el chico, con una leve sonrisa comprensiva—"Y me sentiría mucho mejor teniéndolas ahí, a todas".
Ambas, sonriendo, lo abrazaban cariñosamente.
—"Bueno, bueno, chicas, vayan a bañarse, yo las esperaré con los niños en la cama"—Les ordenaba suavemente, para luego acariciar sus espaldas antes de prepararse e irse a la cama, donde tomó a los pequeños y los acomodó junto con él, notando como estos inconscientemente se acurrucaban con él.
Poco después, las chicas, después de bañarse y ponerse sus pijamas, procedían a acostarse con él, también acurrucándose, teniendo a Ruby y Aqua entre ellos.
Al día siguiente, Yisugo y Chizuru caminaban hacia el edificio donde la castaña antes vivía, con el fin de visitar a Yaemori Mini, ya que Ichinose quería contarle sobre todo lo sucedido, al no haber contacto desde que terminó con Kazuya y se mudó.
Sin más, la pareja se acercó a la puerta del apartamento de Mini y Chizuru procedía a tocar.
—"¿Sí? ¿Quién es?"—Preguntaba la chica detrás de la puerta, procediendo a abrir. Nada más ver a su amiga se lanzaba a abrazarla emocionada, preguntándole varias cosas, aunque todas eran referentes a Kazuya y ella.
—"Disculpe señorita Mini, entiendo que esté emocionada, yo también lo estoy por conocerla, pero creo que no es el lugar de responder preguntas"—Intervenía Yisugo, con elegancia.
En eso, Yaemori voltea al chico con algo de confusión—"¿Quién es él?".
—"Él es mi novio, Yisugo"—Respondía abrazándolo Chizuru, un poco emocionada, sorprendiendo a la streamer sobremanera.
—"¿Y mi maestro?"—Preguntaba algo anonadada.
Eso provocó que Chizuru se viera avergonzada y escondiera su cara en el pecho de su novio., ya que, tanto ella como Kazuya se habían esforzado tanto para ella.
—"No todos tenemos garantía de que un noviazgo resulte para toda la vida"—Respondía comprensivamente Yisugo—"Considerando la pregunta de su...'Mastah', asumo que habla de Kazuya".
—"Hace unas semanas que no sé de él"—Responde Mini inocentemente—"Ya había pensado que se casaron".
—"Puedo comprender si esto la molesta, Mini-san, por lo que veo, disgusta que tanto esfuerzo por juntarlos al final no valió mucho la pena"—Le indicaba Chizuru, con un poco de vergüenza.
—"No importa Chizuru-san, yo igual la apoyo a usted"—Aclaraba Mini, alegremente, atendiendo a sus visitas con té—"Por alguna razón terminaron".
Así, ambas comenzaron a actualizarse.
Entretanto, en la casa Nanami, Mami se encontraba en su habitación realizando sus deberes cuando su padre llegaba y sin previo aviso le propinaba una cachetada que le sacó unas cuantas lágrimas del impacto.
—"¿Qué crees que estás haciendo?"—Le acusaba el padre Nanami a Mami con la mano levantada—"Tú ya estás comprometida ¿¡Qué demonios estás haciendo con otro hombre!? ¡Eres una deshonra para esta familia!".
Sin poder rebatir, Mami solo se quedaba oyendo las crueles palabras que venían de su padre, con un fuerte llanto en silencio.
—"Mañana mismo terminas con esta atrocidad que le ocasionas a tu futuro esposo y te vas a un motel con él para compensar tu falta de compromiso"—Ordenaba su padre antes de retirarse aún furioso.
También comenzaba a preguntarse cómo fue que lo supo, tras superar el llanto silencioso y su mente se enfriara. No obstante, le invadieron pensamientos de temor y preocupación "¿Le decía a Yisugo, o no se lo decía? ¿Qué hará si le decía? ¿Qué opinará de su golpe? ¿Le cuestionaría? La rechazaría seguramente, entre otras.
Ante tanta incertidumbre que pasaba por su cabeza le generaba más duda, algo que la ponía muy asustada, al grado de que abrazaba una almohada para calmarse. Lo que más la asustaba era la orden que le había dado su padre ¿Ella claramente estaba en contra de su matrimonio arreglado y el hecho que tenía que perder la virginidad con un hombre al que no amaba?
Al día siguiente, en la universidad, en el almuerzo, Yisugo y Chizuru comían juntos tranquilamente cuando ambos vieron a Mami caminando con su comida a una mesa sola, cosa que se les hizo extraño, sobretodo a Yisugo.
—"¿Habrá pasado algo en su casa? Creí que vendría a comer con nosotros"—Le susurraba Chizuru, estando algo seria mientras comía.
—"Lamentablemente no lo sé"—Responde Yisugo, también al comer—"Pero algo me dice que está relacionado con la venda que se encuentra en su mejilla".
En ese momento, Yisugo y Mami conectaron miradas pero al instante ella desvió la suya, dándole la clara pista que lo estaba evitando.
Suspirando, él volvió a su comida sin más, cosa que consternó a Chizuru volteándolo a ver.
—"Ella estaba al borde del llanto ¿No irás a averiguar lo que pasa?"—Le cuestiona la castaña en tono de reclamo, sorprendiéndolo un poco—"Ella debe estar luchando en algo grande e hiriente como para que esté así".
—"¿Es necesario? No quiero forzarla a decirme lo que le pasa"—Le explicaba Yisugo, viéndola irse con una expresión seria.
Con esa respuesta, ambos siguieron comiendo, dejando pasar el día como cualquiera, aunque en realidad no lo fuera, ya que Yisugo se las ingeniaba para seguir a Mami en su recorrido después de la universidad, algo intrigado por los lugares a los que llegaba, siendo estos una sex shop secreta y luego a un motel, lugar donde decidió acercarse más y preguntar.
Llegando a la puerta de la habitación que Mami había rentado, ella se preguntaba quien era. Él se mantuvo callado hasta que le abrió, sorprendiéndola.
—"¡Y-Yisu-k-kun! ¿Q-qué haces aquí?"—Balbuceaba de la sorpresa, empezando a temblar Mami, dando unos pasos atrás como temerosa.
—"Viendo qué planes tenías para mí"—Respondiendo entrando a la habitación y sentándose en la cama, siendo seguido por la mirada confundida de Mami—"N-No deberías estar aquí".
—"No sabía que querías embarazarte tan rápido, estoy halagado ¿Quieres ser la primera?"—Seguía Yisugo, en un tono seductor.
—"¡Esto no es una broma!"—Exclama enojada Mami, con un ligero tono temeroso, empezando a temblar—"No sabes en lo que te estás metiendo".
—"No pareció importarte cuando me metí en la situación de salvar a una bella joven rubia de ser abordada por unos tipejos pervertidos"—Le decía de manera sarcástica Yisugo, cambiando a un tono serio, cruzando los brazos y las piernas esperando pacientemente, con una expresión seria y determinada, una explicación completa.
—"¿Quién eres?"—Le pregunta repentinamente un tipo de la nada en la entrada, sorprendiendo a Mami y haciendo voltear a Yisugo—"¿Quién es este tipo, Mami? Es con quien te has estado acostando?".
Antes de que pudiera explicar, el mismo tipo caminaba de manera ruda hacia Yisugo, agarrándolo de la gabardina y jaloneándolo desquitándose con él, queriendo hacerle saber que Mami era suya, aunque no esperaba que, de un momento a otro, el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, de puro reflejo de defensa personal, terminara sometiéndolo, recibiendo mucho dolor.
—"Esta es tu oportunidad de explicarte"—Le indicaba Yisugo, teniendo al tipo sometido en el suelo, antes de darle algunas advertencias y condiciones al tipo sometido para soltarlo.
—"Él...es mi prometido"—Suelta Mami, cayendo al piso de rodillas sin más salida, como si le aliviara y le apenara al mismo tiempo admitirlo.
—"Entiendo"—Contesta Yisugo, soltando al tipo después de que este aceptara sus condiciones y despavorido lanzando amenazas de odio en un intento por recuperar su dignidad, para luego ayudarla a levantarse y sentarla en la cama.
—"Lo siento"—Le decía la rubia, con un puchero tierno de vergüenza y ojos llorosos—"S-sé que debí contarte, pero no sabía cómo...todo sucedió rápido...mi padre se enteró, me ordenó ir a un motel para satisfacer a quien según mi padre me comprometió".
—"Entiendo, entiendo"—Decía Yisugo una vez más, sonando comprensivo.
De un momento a otro ella se lanza a él—"Nunca tuve intención de eso...no sé como probártelo, pero quiero hacerlo".
Dicho eso, comenzó a besarlo apasionadamente, deseando entregar su cuerpo y alma a él, sorprendiéndolo un poco.
—"No me importa nada más"—Decía Mami, en medio del beso, momento en el que las lenguas comenzaban a enrollarse haciendo el beso más apasionado—"Tómame~ márcame~ hazme tuya aquí y ahora, para siempre~".
Yisugo, viendo lo determinada que estaba, no dudó en llevarla a la cama, comenzando a desnudarla.
Mami, en el calor del momento, también desnudaba a su amado, dejando descubierto su virilidad excitándola por completo.
Sin dudarlo, Yisugo, desatado, se encargó de unir sus cuerpos empezando el acto directo, sin miedo a las posibles represalias.
Tras horas de intensa pasión, ambos descansaban con una respiración jadeante, abrazados y conectados, disfrutando de su contacto de piel cubriéndose con una sabana, totalmente satisfechos.
—"Fue~ maravilloso ¿Es tu primera vez? No te la puedo creer"—Le decía Mami, menos jadeante, acariciando el pecho de su amado apegada a él.
—"Sí, fue mi primera vez"—Respondía Yisugo, lentamente calmando su respiración, viendo al techo, satisfecho acariciando la piel de su amada presente—"Y lo hicimos sin preservativos, curiosamente parece haber un botiquín dedicado a revisar embarazos".
Eso hizo que ella se aferrara apenas sintió un movimiento por parte de Yisugo.
—"No creo que quieras que otro hombre te tome ¿Verdad? Ya elegiste a quien hacer feliz"—Aclaraba Yisugo, tomando su mano—"Te escoltaré a casa".
—"Quiero mudarme contigo"—Murmuraba Mami, en un puchero—"De tal forma, así estaremos listos en caso de que salga embarazada".
—"Una cosa a la vez".
Poco luego de partir del motel hacia casa de los Nanami, Mami caminaba a su lado abrazando el brazo de su novio, preocupada. Conforme la distancia se reducía, se aferraba más y mas a él.
Al llegar a la casa de los Nanami, Yisugo se acerca a la puerta y toca el timbre con Mami abrazada de su brazo.
Un tipo aparentando unos 35 años abre la puerta y ve a Mami abrazando el brazo de Yisugo, totalmente impactado.
—"¡Mami! ¡¿Qué demonios haces con este tipejo?!"—Le grita furioso el señor, en un intento fallido por agarrarla y jalarla del brazo, pues Yisugo, por reflejo protector, la hizo a un lado sin despegarla de él para desviar el agarre, causándole dolor de paso ya que lo hizo de golpe.
—"No es bueno agarrar a una mujer de manera violenta"—Le advertía Yisugo, con una mirada llena de determinación.
—"¡Ella es mi hija?"—Exclama aun más furioso el padre, acariciándose la parte golpeada de su extremidad.
—"Vine aquí para declarar varias afirmaciones, incluyendo que SU HIJA está bajo mi protección"—Expresa Yisugo, manteniendose firme—"¿Me dejará declarar? ¿O querrá dejar que nuestros puños hablen?".
Curiosamente, el prometido sin nombre también se encontraba ahí, provocando que Yisugo le entrara la idea de ser delatado y acusado de quitarle a su mujer.
—"Su prometido nos contó, tú, maldito gusano"—Decía agresivamente el padre, antes de querer dirigirle varios golpes que, activaron los reflejos de Yisugo y lo reviró, lanzándolo, por medio de una fuerte patada al pecho, hacia el sillón.
—"Lo siento, señorita Nanami"—Se disculpaba Yisugo a la madre de Mami, quien solo había visto la escena, quedando perpleja—"Pero tengo derecho a defenderme".
Sorprendentemente, la madre Nanami sonrió y asintió en señal de aprobación, para después voltear hacia donde se encontraba su esposo, solo observándolo con una expresión seria mientras él se recomponía. El prometido apenas iba a replicar cuando la madre Nanami volteó con ojos penetrantes dándole a entender que no le interesaba oír lo que iba a decir.
Mami se conmovió al ver la cara de aprobación de su madre al punto de abrazarla agradecida.
Sin embargo, la madre Nanami se levanta para abrazar tanto a su hija como aquel hombre que ella misma eligió y sabía que la haría feliz sin importar las circunstancias, pues parecía saber que tenía a otras mujeres.
Una vez que obtuvieron la bendición de la madre, ambos esperaban la aprobación del padre, quien miró a Yisugo directo a los ojos, ya que por supuesto él también lo miraba a los ojos con una expresión llena de determinación. En el vio las múltiples veces consecutivas que protegió a su hija incluso en contra de él, y la hizo sentir protegida. No había nada qué decir, asintió con una expresión neutral, dándoles silenciosamente su bendición.
Yisugo levemente sonrió, aliviado de ser aceptado por su familia.
—"Yo sigo aquí"—Declaraba furioso el ex-prometido—"Mi padre se enterará de esto, lo haré pagar por esta humillación".
Esto sembró algo de terror en los Nanami, sobre todo en el padre.
El chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado se acercó de manera intimidante con una cara de firmeza.
—"Dame una razón para hacer que tu familia sufra lo peor"–Le amenazaba Yisugo mirándolo frente a frente—"Estas personas forman parte de mi familia ahora. Sabes lo que dicen, no amenaces la familia de un hombre. Si te metes con mi familia, pagará la tuya".
Al oír esas palabras, junto con la penetrante mirada, el chico tembló y salió despavorido, ganándose un beso de Mami en la mejilla y una sonrisa de alivio de los padres Nanami.
Así, el día acabó con una cena familiar y un ligero cambio de planes, con una sonrisa llena de felicidad para Mami, sintiendo como si se hubiera quitado un peso gigantesco en su vida.
Esta historia continuará
