Disclaimer: todos los personajes que reconozcan y el mundo donde viven pertenecen a JK Rowling. El resto es producto de mi imaginación.
Escribo esto solo por diversión. No ha sido sometido a revisión beta ni profesional por parte de un editor.
Capítulo 4
Tres días habían pasado desde que Harry había encontrado a Snape en su patio, aún quedaba un mes por delante antes de que algún miembro de la orden fuera a buscarlo para llevarlo a la estación de tren y no tenía cómo comunicarse con sus amigos ya que había dejado a Hedwig con Ron.
Comenzaba a sentirse un poco frustrado, Snape entraba y salía de la inconsciencia, aún no había podido hablar con él para ver si había algo más que pudiera hacer para curar sus heridas.
Por lo menos había logrado quitar la fiebre y ya no sangraba. Harry estaba preparando las pociones que pronto tendría que administrarle a Snape cuando este emitió un débil quejido.
Se acercó rápidamente a la cama y encontró que el maestro por fin había abierto los ojos. Su mirada frenética tratando de entender dónde estaba vagaba por toda la habitación.
Harry se acercó a Snape, sabiendo lo poco adepto que era al contacto humano, pero en busca de tranquilizarlo y evitar se lastimara posó una mano en su pecho.
Sintió los rápidos latidos de su corazón bajo su mano. Al sentir el contacto Snape intentó incorporarse. Harry hizo presión para evitarlo y se sentó a su lado en la orilla de la cama.
"Profesor, está usted herido, trate de no moverse mucho, podría comenzar a sangrar otra vez", Harry le dijo, buscando su mirada.
Snape pareció aún desorientado y aturdido, Harry intentó nuevamente: "Profesor, hace tres días apareció herido en mi patio, desde entonces ha estado inconsciente, logré detener el sangrado y ya no tiene fiebre, pero no sé si tenga otras heridas, necesito que se tranquilice para que pueda decirme qué molestias tiene"
Snape por fin pareció entender lo que Harry le decía, aún se sentía aturdido, pero el terror en sus ojos comenzó a disminuir.
Con un nuevo gruñido de dolor, pero ya sin intentar levantarse por fin habló:
"Cómo llegué aquí, por qué nadie ha venido a ayudarte, dónde está tu familia, cómo es que no saben que estoy aquí", la diatriba de preguntas continuó por unos momentos más.
"No sé cómo terminó aquí profesor, lo encontré tirado inconsciente y herido en el patio, mi familia me dejó solo desde hace dos semanas y estarán fuera un mes más, por eso nadie lo ha descubierto aún, y no he podido avisarle a nadie que está aquí porque mi lechuza se quedó con Ron para evitar que mi tío la lastimara. Probablemente pueda comunicarme con alguien hasta dentro de una semana que sea mi cumpleaños ", Harry trató de explicarse lo mejor posible.
Severus tuvo que reconocer que no se sentía tan mal, algo debió hacer bien el muchacho para curarlo. Su brazo derecho dolía un poco, igual que el tobillo, seguro alguna fractura producto de su nada sutil llegada al piso del patio de Potter, tenía aún muchas dudas, pero una sola pregunta vino a su mente:
"Cómo lograste estabilizarme y mantenerme con vida", preguntó Severus, un tono de admiración en su voz.
Harry se sonrojó un poco, pero contestó: "desde el tercer año Ron y Hermione me han estado ayudando a preparar pociones curativas que podría necesitar durante el verano, para tener siempre como atenderme en caso de una emergencia, así que solo tuve que usar lo que ya tenía conmigo aquí".
Severus suspiró largamente antes de contestar: "no quiero pensar por qué necesitarías un kit avanzado de primeros auxilios, ni voy a intentar averiguar de dónde sacaste todos los ingredientes, pero por una vez agradeceré que rompieras todas las normas, me siento realmente afortunado".
"Lo dejaré descansando un rato para ir a preparar algo de comer, trate de pensar que otra lesión urge que tratemos, para ver si hay forma de hacerlo, lamento tenga que estar al menos una semana más conmigo antes de recibir otro tipo de ayuda, pero le aseguro trataré de hacer su estancia lo más cómoda posible", Harry salió por la puerta de la habitación.
Severus se quedó pensando en lo irónico de la situación, pero el muchacho tenía razón, en su estado no tenía la habilidad de hacer ningún hechizo y estaba seguro no llegaría muy lejos con sus lesiones y todos los mortifagos buscándolo, así que se resignó a estar con Potter por al menos una semana más.
