Sombras sobre Nova Forge.
Un ciclo estelar después del último evento…
Nova Forge resplandecía con una energía renovada. Los cielos sobre la ciudadela estaban iluminados por un vibrante juego de luces que emanaban de los cristales amplificadores. Con la mitad del Allspark infundiendo su poder a través de los mismos, la ciudadela se había transformado en un faro de esperanza y progreso.
Las torres ahora brillantes y energizadas, reflejaban un futuro lleno de posibilidades. Los ríos de energía fluyendo a través de los canales de la misma no solo alimentaban los edificios, sino también los corazones de sus habitantes, que se llenaban de optimismo al ver finalmente los resultados de sus incursiones.
En el bullicioso mercado central, todos los cybertronianos convivían en una aparente armonía sin importar la fracción. Talleres chispeantes, cargadores de energía, y estaciones de reparación zumbaban con actividad. Los habitantes del lugar habían comenzado a disfrutar de una vida más estable y segura. Los Jóvenes mechas corrían entre los puestos, maravillados por las innovaciones tecnológicas, atentos a los relatos heroicos de las batallas pasadas.
Jazz observaba la escena desde un balcón elevado, su semblante alegre pero con una chispa de cautela en sus ópticos. Desde allí, podía ver cómo la energía del Allspark transformaba cada rincón de Nova Forge, imbuyendo a la ciudad de una vitalidad que no se había visto en eones.
—El trabajo de los Decepticons ha traído prosperidad a nuestro mundo, pero no debemos olvidar que la paz es frágil —exclamó el Porsche, volviéndose hacia Bumblebee, quien estaba a su lado.
El explorador asintió, su mirada fija en el horizonte.
—Nos mantendremos alerta, jefe. No permitiremos que nada amenace esto —respondió el bot amarillo, observando con claridad las acciones del blanquinegro. Jazz siempre se había mostrado tranquilo y despreocupado; aun así, después de todos esos Vorns, el mecha de menor edad conocía muy bien a su tercero al mando, entendiendo que algo le estaba molestando.
Mientras tanto, en el subsuelo del lugar, Shockwave y Starscream trabajaban incansablemente para optimizar la eficiencia de los cristales amplificadores. Las chispas de sus herramientas iluminaban el ambiente mientras discutían las mejoras necesarias para garantizar la estabilidad energética de la ciudadela.
Soundwave, en otro sector, se alistaba para volver a la Tierra. Era imperativo mantener la presencia de mando en todos los puntos, demostrando la veracidad en sus tratos, así como la unificación entre la cadena de mando. Sus leales cassettes, siempre listos para cualquier misión, aguardaban sus instrucciones.
En las sombras, un grupo de tecno-orgánicos había logrado infiltrarse. Utilizando avanzadas tecnologías de camuflaje, estos agentes se movían sigilosamente, estudiando cada rincón de la ciudadela, atentos a los movimientos de los líderes Decepticon.
Dentro de una oscura y abandonada estructura, uno de los agentes activó su comunicador.
—Infiltración completada. Hemos logrado entrar sin ser detectados. Procederemos con la misión de seguimiento —informó el mismo con frialdad.
En la nave insignia tecno-orgánica, Vexon escuchaba atentamente el informe. Su mente ya elaboraba una estrategia basada en la información recopilada.
—Perfecto. Manténganse en el anonimato y continúen con el seguimiento de Shockwave, Soundwave y Starscream. Necesitamos conocer cada uno de sus movimientos. Esta vez, no fallaremos —ordenó Vexon, su voz llena de una determinación helada.
Los agentes enemigos se dispersaron, mezclándose con la vida cotidiana de Nova Forge, observando y recopilando información vital. La calma que había envuelto a la ciudadela era una ilusión, una paz frágil amenazada por sombras invisibles.
…
Megatron caminaba por las calles con una mirada reflexiva. Aunque su reciente heroísmo en la última misión había ganado cierto respeto, la sombra de su traición pasada aún pesaba sobre él. Los habitantes de la ciudadela, tanto Autobots como Decepticons, lo miraban con una mezcla de respeto y recelo.
A pesar de su presencia imponente, Megatron había optado por mantenerse en los compartimentos de una de las torres proporcionadas por sus ex oficiales. Este gesto era un reconocimiento por su valiente desempeño en la última batalla, pero también un recordatorio de que su estatus era simbólico. Mientras recorría las calles, el gladiador observaba las mejoras y el progreso de Nova Forge. Las estructuras reparadas; así como los nuevos desarrollos eran una clara señal de un renacimiento, algo que él mismo había anhelado en tiempos pasados, aunque por medios diferentes. Al menos hasta que abandono las esperanzas que mantenía en el mundo que considero muerto.
En su recorrido, se detuvo en uno de los talleres más grandes, donde jóvenes mechs trabajaban incansablemente en la construcción y reparación de diversos dispositivos. La visión de una nueva generación de Cybertronianos, libres de los conflictos que habían marcado su propia era, resonaba en él de manera profunda. Al ver a estos jóvenes mechs, no pudo evitar recordar a los terranos que había conocido en la Tierra y cómo habían influido en su perspectiva.
Uno de los jóvenes, con los ópticos llenos de curiosidad y admiración, se acercó al viejo guerrero.
—Megatron, ¿es cierto que peleaste junto a los Decepticons en la batalla contra los tecno-orgánicos? —preguntó con entusiasmo. El mecha de cromas grises asintió, su rostro mostrando una leve sonrisa de orgullo.
—Así es, joven. La batalla por Cybertron es una lucha que nunca termina. Cada generación debe estar preparada para defender su hogar y futuro —respondió el ex líder con experiencia. Su interlocutor asintió, inspirado por las palabras del viejo mecha, regresando a su trabajo con renovado fervor. Mientras tanto, el gladiador continuó su recorrido reflexionando sobre el papel que debía desempeñar en esta nueva era.
En la entrada de la torre, Megatron se encontró con Shockwave y Starscream, ambos con miradas inquisitivas y serias. El momento de la verdad había llegado, y cada uno tenía preguntas que necesitaban respuestas.
El caza, siempre el primero en hablar, no pudo contener su curiosidad.
—Megatron, ahora que lo peor de la batalla ha pasado, ¿cuáles son tus planes? —Preguntó de manera ambigua entre el respeto y la desconfianza—. ¿Deseas volver a la Tierra con los sparklings de allá y los humanos que tanto has llegado a apreciar, o te quedarás en Cybertron? —Prosiguió sin dar tregua a sus cuestionamientos.
El mecha gris reconociendo la sinceridad detrás de esto, replico del mejor modo que pudo, considerando la situación que estaban experimentando.
—Starscream, la Tierra ha dejado una marca en mí, una que no puedo ignorar. Los terranos y los humanos han mostrado un espíritu y una capacidad de resiliencia que me han inspirado profundamente. No puedo descartar la posibilidad de regresar allí, pero mi lugar, por ahora, está aquí, asegurándome de que Nova Forge se mantenga fuerte y segura —dijo de manera firme y serena.
Shockwave, que había permanecido en silencio hasta ese momento, dio un paso adelante, sus sensores enfocándose en su interlocutor con una intensidad fría y calculadora.
—Megatron, necesito entender las verdaderas motivaciones detrás de tus acciones recientes. Durante un tiempo, te consideré un traidor a nuestra causa. ¿Qué te llevó a actuar con tanta determinación en la última batalla? —replico sin emoción, en busca de claridad.
El gladiador miró al científico directamente, sabiendo que esta pregunta era inevitable.
—Durante la guerra, perseguí un camino que creí era el correcto para la supervivencia y el dominio de los Decepticons. Sin embargo, en el tiempo que pasé en la Tierra, aprendí que la fuerza no siempre reside en el poder absoluto, sino en la capacidad de adaptarse y de encontrar aliados inesperados. La última batalla no fue solo por Cybertron, sino por un futuro en el que todos podamos coexistir, sin las cadenas del pasado —respondió con una honestidad que rara vez mostraba.
Starscream los observo, comprendiendo la profundidad de las palabras del viejo, Aunque la tensión no desaparecía completamente, había una nueva capa de entendimiento. Tal vez podrían llegar a algo, sólo el tiempo podría decirlo.
—Muy bien. Continuaremos trabajando en la optimización de los cristales amplificadores y en la defensa de Nova Forge. Tu presencia aquí será observada, Megatron, pero es aceptada por el momento —Aclaro el general Decepticon de color purpúreo, su voz manteniéndose profesional y distante. El gladiador se sintió un poco desconcertado, pero acepto la situación, la confianza es difícil de ganar, fácil de perder y casi imposible recuperar; así que vio la interacción como algo positivo.
…
Dentro de la nave insignia tecno-orgánica, Vexon estudiaba los informes holográficos enviados por sus agentes infiltrados en Nova Forge. Cada dato, cada movimiento capturado por sus espías, era analizado minuciosamente. Su objetivo era claro, y en su mente se formaba una estrategia precisa.
El líder enemigo se encontraba en su cámara privada, rodeado de pantallas y dispositivos que proyectaban imágenes; así como datos sobre los líderes Decepticon. Uno de ellos capturaba particularmente su atención: Starscream. El elegante y mortal jet cybertroniano había mostrado habilidades impresionantes en combate, y el guerrero en él veía no solo un enemigo, sino una oportunidad.
—Starscream —murmuró Vexon, sus ojos brillando con una mezcla de admiración y deseo—. Ese jet tiene un potencial increíble. Sería una adición perfecta a nuestra flota, una nave de caza personal digna de mí.
Activó un mapa detallado de Nova Forge, destacando las rutas habituales del seeker; así como sus actividades recientes. Los datos mostraban un patrón de patrullas y reuniones que podían ser explotados.
—Infiltración y secuestro rápido —susurro, trazando una línea imaginaria en el mapa—. Debemos golpear cuando esté más vulnerable, lejos de su base de operaciones y escuadra. En su mente se desplegó un plan detallado. Los agentes tecno-orgánicos comenzarían por interferir discretamente con las comunicaciones del jet tricolor, aislándolo sin levantar sospechas. Luego, un equipo especializado lanzaría un ataque relámpago, capturándolo y llevándolo a la nave insignia, donde sería reprogramado para convertirse en el caza insignia de su flota.
—No podemos fallar —declaró firmemente—. Starscream será mío, y su forma alterna será el instrumento perfecto para nuestras futuras cacerías.
Convocó a sus comandantes más confiables para discutir los detalles del plan. Cada paso debía ser ejecutado con precisión y sigilo.
—Infiltraremos su sistema de comunicaciones —Comento—. Una vez aislado, nuestro equipo de ataque se movilizará. Starscream no debe tener oportunidad de escapar o pedir ayuda.
Uno de los comandantes de aspecto robusto y altamente capacitado en operaciones encubiertas, asintió.
—Estaremos listos. Los agentes ya están en posición y esperaremos tu señal para iniciar el ataque —dijo con una sonrisa que mostraba su confianza en el éxito.
Vexon observó las imágenes holográficas del seeker una vez más, una mezcla de ansias y determinación llenando su ser. Sabía que este sería un golpe significativo contra los defensores de Nova Forge, y un paso más hacia el desmoronamiento de su estructura de mando.
—Prepárense. Esta es solo la primera fase de nuestra ofensiva —finalizó el ser, resonando con la frialdad de una determinación inquebrantable.
Los tecno-orgánicos se dispersaron, cada uno tomando sus posiciones mientras la sombra de la amenaza se cernía sobre Nova Forge. La batalla por Cybertron estaba lejos de terminar, y Vexon estaba decidido a utilizar todas las herramientas a su disposición para asegurar su dominio. Él tendría la victoria donde los quintenson fallaron
…
En la Tierra, la vida continuaba con una aparente normalidad, aunque las cicatrices de las batallas pasadas aún eran visibles. Los Autobots y sus aliados humanos trabajaban incansablemente para mantener la paz y reconstruir lo que había sido destruido.
Optimus Prime, se encontraba en una reunión con el equipo humano discutiendo las últimas operaciones y estrategias para asegurar la protección del planeta.
—Nuestros aliados en Cybertron han logrado mantener a raya a los tecno-orgánicos por ahora, pero debemos estar preparados para cualquier eventualidad aquí en la Tierra —Comento el líder cybertronaino consciente del peligro que dichos seres representaban.
El General Morshower, líder del grupo militar humano respondió de inmediato, —Estamos fortaleciendo nuestras defensas y mejorando la comunicación. La tecnología que compartieron ha sido invaluable —respondió con una determinación que solio los humanos parecían saber expresar.
Mientras tanto los terranos, aquellos Cybertronianos nacidos en la Tierra, continuaban su entrenamiento bajo la atenta supervisión de Sideswipe y Sunstreaker, los gemelos Lambo. Los jóvenes mostraban un espíritu y una energía inquebrantables, reflejo de los valores de ambas especies.
—Muy bien, equipo. Recuerden, la clave es la cooperación y la adaptabilidad. En el campo de batalla, cada uno de ustedes es una pieza vital del conjunto —instruía Sideswipe, su voz cargada de entusiasmo y liderazgo.
Entre los jóvenes, Hashtag seguía inconforme. Entendía la importancia de aprender a defenderse adecuadamente y podía ver claramente cómo las cosas iban avanzando con una velocidad que no envidiaba. Aun así, desde la pérdida de su familia humana, su chispa joven parecía haberse resentido con el mundo. La aparición renovada de Starscream le marcó con un odio fuera de lo normal, algo que guardaba muy en su interior, consciente de que era solo ella. Aun así, deseaba que Megatron y Bumblebee volvieran. Se sentía abandonada y un poco perdida. Los chicos Lambo eran buenos guerreros, pero a pesar de la actitud alegre y amigable del gemelo carmesí, le hacía falta volver a retomar su propia normalidad, algo que veía imposible sin sus mentores a su lado.
—Sideswipe, ¿crees que algún día podremos luchar junto a los Autobots en Cybertron? —preguntó Twitch, sus ojos brillando con una mezcla de emoción y esperanza.
El mecha sonrió, colocando una mano sobre el hombro de la joven voladora.
—Esperemos que no necesiten pelear Twitch. La guerra puede ser dura, pero el valor y la determinación que muestran aquí son exactamente lo que necesitamos para proteger lo que amamos ya sea en la Tierra o en Cybertron —respondió el deportivo rojo con un toque de anhelo. Para ellos el imaginar su mundo restaurado era imposible, pero afortunadamente una realidad.
Sunstreaker, observando la interacción, asintió.
—Recuerden, equipo, la clave es nunca rendirse. Nuestra fuerza está en nuestra unidad y en la capacidad de adaptarnos a cualquier situación —añadió el gemelo amarillo con seriedad, buscando retomar la clase.
Thrash, siempre impulsivo y amante de la diversión, aprovechó la pausa en el entrenamiento para practicar unas maniobras en su modo alterno mostrando su destreza y agilidad.
Jawbreaker, el terran más fuerte pero de voz suave y gran corazón, ayudaba a Nightshade con unos ejercicios de combate quien observaba atentamente a los demás, analizando sus movimientos y estrategias. Su naturaleza analítica y competitiva le hacía un valioso elemento.
En otra parte del mundo, en un laboratorio de investigación avanzada en Silicon Valley, Ratchet junto con un equipo de científicos humanos trabajaban en nuevas tecnologías para mejorar las defensas El médico autobot, siempre el perfeccionista, no escatimaba esfuerzos en su búsqueda de innovación.
—Estas nuevas mejoras en los sistemas de defensa nos darán una ventaja crítica. Debemos estar listos para cualquier eventualidad —comentó mientras ajustaba un dispositivo, él no era un ingeniero como tal, pero el tiempo les había enseñado que lo mejor era ser abierto en lo posible, haciendo uso de los conocimientos en todo lo que se pueda adaptar.
A medida que la Tierra se preparaba y fortalecía, la sombra de la amenaza tecno-orgánica seguía latente. Los defensores del planeta sabían que la paz era frágil, por lo que se esforzarían por mantenerla.
Mientras tanto, en Nova Forge, los tecno-orgánicos afilaban sus garras, listos para lanzar su próximo ataque. La conexión entre la Tierra y Cybertron era más fuerte que nunca, y ambos planetas dependían de la valentía y la cooperación de sus habitantes para enfrentar los desafíos que se avecinaban.
…
Shockwave trabajaba incansablemente para optimizar la eficiencia de los cristales amplificadores. Las chispas volaban a medida que ajustaba y calibraba los dispositivos, su procesador completamente enfocado en la tarea. Sin embargo, su concentración fue interrumpida por Starscream, quien detuvo de manera repentina su trabajo.
—Shockwave, este periodo de tranquilidad me resulta sospechoso. Algo no está bien. No hemos tenido ni un solo incidente en ciclos orbitales y eso solo puede significar que se está tramando algo —afirmó el volador con inquietud. El científico levantó la mirada de su trabajo, su único óptico emitiendo un brillo de frustración.
—Starscream, no tienes evidencia para respaldar tus sospechas. La tranquilidad es un signo de que nuestras defensas están funcionando como deberían. No hay necesidad de alarmarse innecesariamente —respondió.
El caza sin embargo, no estaba convencido. —Demasiado tiempo sin actividad solo puede significar que el enemigo está esperando el momento perfecto para atacar. No podemos permitirnos ser complacientes. Necesitamos estar preparados para cualquier eventualidad —insistió, su tono cada vez más desafiante.
La paciencia de su igual se agotaba rápidamente, por lo que dejó sus herramientas para volverse completamente hacia su interlocutor. —Tu paranoia no es útil seeker. Si tanto te preocupa, ¿por qué no sales de patrulla y te aseguras de que todo esté en orden? Así, al menos, no perturbarás mi trabajo con tus constantes quejas —respondió de modo cortante.
Starscream frunció el ceño, pero sabía que discutir no llevaría a nada. Además, patrullar era lo que necesitaba para calmar su creciente inquietud.
—Muy bien, saldré de patrulla. Pero cuando regrese, espero que reconsideres la seriedad de mis advertencias. La complacencia es nuestra mayor enemiga —advirtio antes de girar sobre sus talones y dirigirse hacia la salida. Shockwave observó cómo se alejaba, sacudiendo ligeramente la cabeza. Aunque no compartía las sospechas del comandante aéreo, no podía negar que su determinación y sentido del deber eran inquebrantables.
El jet tricolor salió de la base despegando hacia los cielos de Nova Forge. Sus motores rugieron con un poder contenido, mientras ascendía en busca de cualquier señal de actividad inusual. A su lado, Skywarp y Nova Storm lo siguieron, conscientes de la tensión que envolvía a su líder.
— ¿Todo bien, Starscream? Pareces más inquieto de lo habitual —comentó Skywarp, intentando aligerar el ambiente.
—Shockwave cree que estoy siendo paranoico, pero yo sé que algo no está bien. Este silencio es perturbador. No podemos bajar la guardia —respondió su líder de escuadra. Nova Storm asintió, compartiendo parcialmente la inquietud de su compañero aéreo.
—Estaremos atentos. Si hay algo ahí fuera, lo encontraremos —dijo con determinación.
Mientras patrullaban, los tres jets mantuvieron formaciones y ejecutaron maniobras de reconocimiento, escaneando cada rincón de su espacio aéreo. Todo parecía en calma, pero Starscream no podía sacudirse la sensación de que algo oscuro se avecinaba. Justo cuando comenzaba a dudar de sus propias sospechas, una interferencia súbita comenzó a afectar sus comunicaciones.
—Skywarp, Nova Storm, ¿reciben esta interferencia? —preguntó Starscream, sus instintos poniéndose en alerta máxima.
—Está afectando a todos nuestros sistemas. No puedo contactar con la base —respondió Skywarp, su voz llena de frustración.
—Yo tampoco tengo señal. Algo no está bien —añadió Nova Storm.
Sin previo aviso, un escuadrón de cazas tecno-orgánicos emergió de sus posiciones ocultas, desplegando un ataque fulminante.
…
Soundwave, mientras esperaba que la fecha asignada para su salida llegase se mantuvo supervisando la actividad de la ciudadela a través de sus avanzados sensores y monitores. Su tarea era asegurar que todo estuviese bien. Fue en uno de esos monitores donde detectó algo que no cuadraba.
Un grupo de habitantes, cuyos patrones de movimiento eran rutinariamente predecibles, comenzaba a actuar de manera inusual. En lugar de seguir sus caminos habituales, estos mechas tomaban rutas alternas y frecuentaban áreas menos vigiladas.
—Soundwave: análisis —murmuró para sí mismo mientras revisaba los datos.
Las lecturas de energía y las interacciones de esos individuos no coincidían con los perfiles conocidos. Con un movimiento decisivo, el espía activó a sus casetes, Frenzy y Ravage, ordenándoles que siguieran a los sospechosos. Los pequeños casetes se desplegaron rápidamente, fusionándose con las sombras para observar de cerca cada movimiento de los infiltrados. Mientras tanto, su líder continuaba su análisis, ajustando sus sensores para detectar cualquier otra actividad anómala.
Los pequeños cybertronianos siguieron a los sospechosos hasta una estructura abandonada en las afueras de la ciudadela. Desde su posición oculta, observaron cómo los mechas se reunían para activar una serie de dispositivos de comunicación avanzados.
—Informando a Vexon. Infiltración completada. Hemos logrado entrar sin ser detectados. Procederemos con la misión de seguimiento —dijo uno de los infiltrados, su voz resonando con frialdad mecánica.
Los casetes grabaron cada palabra transmitiendo la información de vuelta a Soundwave. El comando revelaba una verdad inquietante: los tecno-orgánicos habían infiltrado Nova Forge.
El jet espía con la nueva información, se dirigió inmediatamente al centro de mando. Necesitaba informar a Shockwave y Starscream sobre la amenaza inminente.
En el centro de mando, Shockwave estaba inmerso en sus tareas, revisando las últimas mejoras en los cristales amplificadores. Su trabajo fue interrumpido por la entrada brusca de Soundwave.
—Shockwave, tenemos un problema. Infiltración tecno-orgánica confirmada. Frenzy y Ravage han detectado movimientos inusuales y han grabado comunicaciones enemigas. Debemos actuar de inmediato —anunció con urgencia. El científico miro al mecha azulado mientras procesaba la información.
—Esto confirma las sospechas de Starscream. Debí haberlo escuchado con más atención. ¿Dónde está ahora? —preguntó el aludido, su tono mostrando una mezcla de preocupación y determinación.
—Starscream está en patrulla aérea con Skywarp y Nova Storm, trata de contactarlo— Intervino el espía con seriedad. El mecha purpureo intento establecer comunicación percatándose de que era imposible.
—Esto no está bien—Fue la sencilla respuesta del mecha de un óptico.
…
En las alturas cerca de Nova Forge, Starscream patrullaba junto a su trina. La sincronización de sus vuelos y maniobras aéreas era impecable, fruto de años de entrenamiento y experiencia en combate. Pero en las sombras, los tecno-orgánicos habían puesto en marcha su plan para aislar y capturar al comandante aéreo.
Mientras surcaban los cielos, una interferencia súbita comenzó a afectar sus comunicaciones. El seeker líder se tensó al notar la distorsión en los canales de comunicación.
—Skywarp, Nova Storm, ¿reciben esta interferencia? —preguntó a través del comunicador.
—Está afectando a todos nuestros sistemas. No puedo contactar con la base —respondió Skywarp, su voz llena de frustración.
—Yo tampoco tengo señal. Algo no está bien —añadió Nova Storm.
Sin previo aviso, un escuadrón de cazas tecno-orgánicos emergió de sus posiciones ocultas, desplegando un ataque fulminante. Utilizando tecnología avanzada para interferir con los sistemas de comunicación y detección de los Decepticons con la intención de separar a Starscream de su trina.
— ¡Es una emboscada! Manténganse alerta y sigan mis órdenes —gritó el comandante aéreo impresionado, ya que ninguno de sus sensores había logrado captar al enemigo que estaba ya en Cybertron. ¿Cuánto tiempo llevaban ahí?, ¿Cómo penetraron la defensa?, ¿Por qué las alarmas creadas por ellos no se encendieron?, todo esto embargaba su procesador mientras maniobraba preparándose para enfrentar la amenaza. Debían dar aviso cuanto antes.
La batalla que siguió fue como una pelea de perros intensa. Starscream desplegó todas sus habilidades como comandante aéreo, ejecutando maniobras evasivas y ataques precisos. Su destreza en el combate era innegable, y durante un tiempo, parecían tener la ventaja. Los cazas tecno-orgánicos, sin embargo, eran tenaces, decididos a capturar a su objetivo. Utilizando dispositivos de camuflaje y armamento especializado, lograron desestabilizar las defensas del caza obligándolo a luchar con aún más ferocidad.
El jet tricolor y su trina ejecutaron maniobras de combate aéreo semejante a la persecución adelantada, apuntando sus narices por delante de los cazas tecno-orgánicos para disparar y obligarlos a evadir. A pesar de sus esfuerzos, la interferencia continuaba dificultando la comunicación y la coordinación. La velocidad óptima de giro y la tasa de giro del seeker líder le permitían realizar movimientos sumamente cerrados; ideales para esquivar misiles, pero el enemigo que analizo su forma de ataque le cerraba las vías con su superioridad numérica manteniendo la presión.
—Skywarp, Nova Storm, mantengan la formación y cubran mi flanco. No podemos permitir que nos derroten—ordenó el líder de trina mientras se zambullía en una serie de maniobras complicadas para evadir a los cazas enemigos. La persecución aérea se intensificó, con los jets tecno-orgánicos disparando ráfagas de energía y misiles guiados. El volador tricolor y su trina respondieron con ataques coordinados, derribando varios cazas enemigos en el proceso.
— ¡No se dejen intimidar! ¡Podemos vencerlos! —exclamo mientras esquivaba un ataque cercano.
A medida que la batalla continuaba, Starscream decidió emplear una de sus maniobras más arriesgadas y efectivas. En un movimiento audaz, levantó el frente de su forma alterna a un ángulo de 120, reduciendo drásticamente la velocidad en pocos segundos sin perder altura. Los cazas tecno-orgánicos, sorprendidos por la súbita desaceleración, pasaron de largo, quedando momentáneamente desorientados. El comandante aéreo aprovechó este instante para disparar y derribar a dos de ellos, demostrando su destreza en combate.
A pesar de esta ventaja temporal, la interferencia continuaba dificultando la comunicación y la coordinación. Los tecno-orgánicos, aprovechando esto, lograron aislar a Starscream de Skywarp y Nova Storm, envolviéndolo en una trampa mortal. Decidido a no ser capturado fácilmente, El seeker ejecutó un movimiento distinto. Utilizando la tecnología post-estancamiento y la vectorización del empuje, invirtió rápidamente su dirección mediante un alto ángulo de ataque y balanceo, sorprendiendo a los cazas tecno-orgánicos que lo perseguían. Esta maniobra le permitió enfrentar a sus enemigos de manera directa y ganar un momento crucial en el combate, pero el enemigo no retrocedió, destruía uno y aparecían dos, la batalla estaba bastante desigual en cuestión numérica, si seguían así no lo lograría ninguno de los tres.
La batalla aérea se intensificaba con cada minuto que pasaba. Starscream, Skywarp y Nova Storm enfrentaban a los cazas enemigos en una feroz lucha por el control de los cielos. A pesar de su habilidad y experiencia, la superioridad numérica de los tecno-orgánicos comenzaba a inclinar la balanza en su contra. El líder de trina al analizar rápidamente la situación, comprendió que estaban perdiendo. Sabía que la supervivencia de su trina y la posibilidad de alertar a la ciudadela sobre la amenaza eran más importantes que su propio orgullo.
—Skywarp, Nova Storm, tenemos que ser prácticos. Necesitan regresar a la ciudadela y advertir a los demás. No se preocupen por mí, atraeré su atención —ordenó el jet con determinación.
—Pero Starscream... —empezó a decir la femme de morado y negro.
— ¡No hay tiempo para discusiones! Vayan ahora, antes de que sea demasiado tarde —insistió su superior dejando claro que no aceptaría un no por respuesta. Con una última aceptación cambiaron de rumbo y se dirigieron de vuelta a la ciudadela a toda velocidad. Los cazas tecno-orgánicos intentaron seguirlos, pero Starscream ejecutó una serie de maniobras audaces para llamar la atención del enemigo hacia él.
Primero realizó una serie de reversos recíprocos. Cada vez que un caza tecno-orgánico intentaba alinearse para un disparo, el comandante aéreo giraba bruscamente en la dirección opuesta, forzando al enemigo a seguir sus movimientos y perdiendo cualquier ventaja. Luego, viro entre unos 30 y 45 grados hacia arriba elevándose, frenando su velocidad para permitir que los cazas tecno-orgánicos pasaran de largo. Al alcanzar la altitud deseada, viro otros 90 grados, girando hacia los enemigos, usando la fuerza de gravedad para acelerar y colocarse detrás de ellos.
Estas maniobras mantuvieron a los cazas enemigos frustrados, ya que cada intento de disparar era esquivado por el volador decepticon con una maestría impresionante. Finalmente, Starscream decidió mezclar dos de sus maniobras favoritas. Levantando el frente de su forma alterna en un ángulo de 120, reduciendo drásticamente la velocidad para desorientar a sus rivales. Luego invirtió rápidamente su dirección mediante un alto ángulo de ataque y balanceo, enfrentándose directamente a los mismos, los tecno-orgánicos parecían perder su oportunidad, el seeker era demasiado hábil, ni siquiera la ausencia de su escuadra lo retuvo, pero tal fue su suerte que finalmente, tras una serie de ataques concertados y precisos, los tecno-orgánicos lograron golpearlo. El impacto fue fuerte, pero no letal. Herido y sin posibilidad de comunicarse con su equipo, el oficial sabía que había cumplido su misión principal: dar tiempo a Skywarp y Nova Storm para escapar, ellos advertirían de la presencia enemiga en la superficie del planeta.
— ¡No me derrotarán tan fácilmente! —gritó intentando levantarse una vez más, transformándose antes de impactar, buscando disminuir la velocidad del golpe con las turbinas dirigidas a la superficie metálica.
Los tecno-orgánicos rodearon a su presa, asegurándose de que no tuviera posibilidad de escape. Utilizando grilletes de energía para inmovilizarlo.
En la nave insignia tecno-orgánica, Vexon observaba con satisfacción el resultado de su estrategia, las bajas habían sido mayores a las que imaginaba y era obvio que no habría más ataques sorpresa después del hecho, pero se sintió bien al verse al fin como poseedor de una de las naves caza más impactantes que había visto volar.
—Buen trabajo. Ahora, Starscream, veremos cuánta resistencia puedes ofrecer antes de que te dobleguemos. Tu destino está en nuestras manos — susurro esperando el traslado del prisionero a sus laboratorios.
El jet a pesar de su situación, mantuvo una mirada desafiante. —Nunca me someteré. No importa lo que hagan, siempre encontraré una forma de luchar —declaró con firmeza, aunque en lo profundo de su procesador temía por el resultado final, él fue uno de los pocos que habían leído el expediente del trabajo que hicieron en Ravage, por lo que entendía cuál sería su destino si no lograba escapar pronto.
Mientras tanto sus compañeras aéreas volaban de regreso a la ciudadela, llevando consigo la crucial advertencia. La batalla por Cybertron se intensificaba, y con la captura de Starscream, los tecno-orgánicos habían dado un golpe significativo. Pero los Decepticons de Nova Forge no se rendirían fácilmente.
…
Mientras Skywarp y Nova Storm se alejaban de la intensa batalla, sus motores rugían con un propósito urgente. La ciudadela necesitaba ser advertida sobre la amenaza inminente. Sin embargo, sus mentes seguían repasando los eventos recientes y la audacia del enemigo.
—No puedo creer que Starscream nos haya ordenado irnos. No es propio de él, ¿verdad? —comentó Warp, su voz llena de preocupación mientras mantenía su velocidad.
—Lo sé, pero debíamos seguir sus órdenes. Sabía que no había tiempo para dudar —respondió Nova Storm, de manera firme pero reflejando también una sombra de inquietud. Su compañera aérea asintió, aunque la sensación de impotencia no se iba.
— ¿Cómo lograron esos tecno-orgánicos adentrarse en nuestro espacio aéreo sin ser detectados? La interferencia en las comunicaciones y la precisión de su ataque... No es algo que se pueda hacer de improviso. Debieron haber estado planeándolo por mucho tiempo —reflexionó Skywarp, su mente analizando cada detalle del combate.
Nova Storm ajustó ligeramente su altitud, manteniéndose alerta mientras volaban.
—Eso es lo que me preocupa. Nuestra vigilancia ha sido rigurosa. Aun así, encontraron una manera de burlar nuestras defensas. Tal vez haya alguna falla en nuestro sistema que no hemos detectado, o peor aún, podrían tener un espía entre nosotros —sugirió la voladora de colores vivos con sospecha.
—Esa es una posibilidad que no podemos descartar —admitió Skywarp—. Pero también es posible que hayan desarrollado nuevas tecnologías específicamente para esta misión. Sus tácticas eran diferentes a cualquier cosa que hayamos visto antes.
Ambos se mantuvieron en silencio por un momento, dejando que la gravedad de la situación se asentara.
—Debemos informar de todo esto a Shockwave y Soundwave, probablemente también a Jazz. Todos tienen que saberlo. Necesitamos revisar nuestras defensas y estar preparados para cualquier cosa —Prosiguió la voladora.
—Tienes razón, Nova Storm. No podemos permitir que nuestra guardia baje. Starscream sacrificó mucho para que pudiéramos traer esta advertencia. No podemos fallar —aclaro la femme purpurea, con firmeza. A medida que se acercaban a Nova Forge la necesidad de actuar rápidamente se hacía más apremiante. La sombra de la amenaza tecno-orgánica se cernía sobre ellos, y sabían que el futuro de Cybertron dependía de su capacidad para adaptarse.
…
En las calles, Jazz y Megatron caminaban lado a lado, discutiendo las recientes mejoras y estrategias para asegurar la estabilidad de la ciudadela. El ambiente tranquilo contrastaba con la inquietud que ambos sentían. De repente, un tumulto de voces y el sonido de motores desgastados rompieron la calma. Ambos intercambiaron miradas de preocupación antes de correr hacia la fuente del alboroto. Al llegar, se encontraron con Skywarp y Nova Storm, cuyas armaduras mostraban las evidentes marcas de una batalla reciente.
— ¡Skywarp! ¡Nova Storm! ¿Qué ha sucedido? —preguntó Jazz, su tono cargado de urgencia mientras examinaba las heridas de los seekers.
—Hemos sido atacados en plena patrulla. Los tecno-orgánicos... nos emboscaron. Perdimos contacto con Starscream. Está luchando solo para darnos tiempo de regresar y advertirles —respondió la femme purpurea, su voz entrecortada por la fatiga.
Megatron se acercó, su rostro endurecido por la gravedad de la situación. —Describan todo. Necesitamos cada detalle para entender la magnitud de esta amenaza —exclamo como en antaño.
Nova Storm se negó, necesitaba que sus superiores estuviesen presentes también.
—Debemos informar de inmediato a Soundwave y Shockwave —añadió mirando hacia el centro de mando.
Jazz y Megatron intercambiaron miradas, comprendiendo la gravedad de la situación. —Vamos, no hay tiempo que perder —recalco el gladiador liderando el camino hacia el centro de mando junto a los dos seekers.
Al llegar las voladoras encontraron a Soundwave y Shockwave ya movilizando las fuerzas de la ciudadela.
—Generales, tenemos noticias urgentes. Fuimos emboscados por los tecno-orgánicos durante nuestra patrulla. Starscream nos ordenó regresar para advertirles mientras él se quedó luchando solo —informó Skywarp, su voz reflejando la urgencia y la gravedad de la situación. El científico asintió.
—Ya hemos detectado actividad inusual. Nuestro encargado en espionaje ha identificado infiltrados entre nuestros propios habitantes. Debemos preparar las defensas de inmediato y enviar una fuerza de rescate para apoyar al comandante aéreo —declaró el aludido dirigiéndose rápidamente a los paneles de control.
Soundwave asintió, coordinando con sus casetes para asegurar la neutralización de los infiltrados.
—Alertaremos a todas las unidades. No permitiremos que estos intrusos desestabilicen nuestra ciudadela. Skywarp, Nova Storm, recuperen sus fuerzas y prepárense para liderar el contraataque —ordenó el jet espía con la eficiencia habitual.
Mientras la conmoción llenaba el centro de mando, Jazz y Megatron escucharon los informes con atención.
—Entonces, nos enfrentamos a una amenaza mayor de lo que pensábamos. Debemos unir fuerzas y prepararnos para lo que viene —dijo Jazz, su tono serio pero lleno de determinación. El gladiador asintió.
Con la advertencia recibida y los líderes movilizándose, Nova Forge se preparaba para enfrentar una nueva amenaza tecno-orgánica.
Continuará…
