Espero les guste cómo va quedando la historia. Gracias a las dos personas que favoritearon :)


—¿Te parece una buena idea? —preguntó Sherry mirando a su compañía a la cara, volviendo a la realidad de su dinámica, a la realidad de su compañero, que a pesar de los años, este seguía siendo un necio de cabeza caliente y orgulloso que odiaba que le mandaran.

—Tengo una charla pendiente con él y lo sabes mejor que nadie —respondió Jake, ahora modulando un poco más su tono, lo que le extrañó porque sentía que estaba siendo más suave con ella. En general, sentía que era más suave cuando estaba con ella.

—Sí, pero no creo que llamar a su teléfono de la nada sea la mejor idea, menos sabiendo que Claire ya le haya contado del agradable encuentro del mes pasado —dijo con ironía.

—¿Crees que eso me ponga en jaque? —preguntó valorando la opinión de Sherry, quien, tenía que admitir, conocía mejor el panorama que él, dependiendo de alguna manera de ella… otra vez.

—Tal vez, porque Chris valora mucho su opinión, pero me refiero a que es mejor que lo veas en persona.

—¿Y cómo voy a hacer eso, Einstein? —le preguntó juguetón, con una media sonrisa, provocando en un juego que ambos conocían.

—Para tu suerte, Claire sigue en Washington, y si ella lo llama, él llega.

—Eso es una relación demasiado unida de hermanos —indicó Jake sorprendido —no sabía que Chris tenía ese talón de Aquiles.

—No creas, Claire también es dura, es mi inspiración, algún día estaré a su altura… —contestó Sherry mirando a la nada y con anhelo en su expresión. Y aunque Jake ya había tenido esa conversación con ella y sabía vagamente lo que significaba la chica Redfield, solo en ese momento pudo apreciarlo de verdad —así que si te contacto con ella, quiero que la respetes tanto como puedas ¿de acuerdo?

—Vale, vale, pondré de mi parte con tu 'mami' —contestó el joven mientras se ponía de pie y tomaba más agua de la cocina de su compañera, quien sacó el teléfono celular y le pidió a Claire que la fuera a visitar.

—Hoy no, por favor —exclamó Jake desde la cocina al escucharla.

—Sería mañana, Claire —pidió Sherry con el tono de voz quedo.

—Está bien, linda —contestó ella —escuché una voz ¿tienes visitas?

—Sí, es precisamente por eso que quiero que vengas —le contestó tranquila.

—¿Es Jake? —preguntó ligeramente inquisitiva.

—Sí —contestó ligeramente cortante.

—¿Ya se animará a decirte que le gustas? —preguntó curiosa y ligeramente juguetona su amiga, lo que llevó a un silencio largo de Sherry y un sonrojo evidente —tranquila, estoy jugando, pero sí, se le ve a leguas. Nadie viaja tanto solo por una amiga.

—Me contaste que Chris rescató a Jill, y ellos solo son amigos desde hace más de veinte años —contestó inteligente la chica en voz baja.

—Jill es un caso extraño —contestó Claire mientras reía —no solo son amigos, sino como compañeros de guerra, supongo que en esos casos la relación cambia, pero no es tu caso con Jake, bueno, ya no.

—¿Puedes venir mañana? —preguntó Sherry aún apenada por el comentario de Claire, que la agarró con la guardia baja.

—Solo si me dices para que, porque tienes visitas.

—Mi visita necesita hablar con un Redfield —le indicó, lo que cambió el tono de la conversación.

—Estaré ahí tan pronto como me libere del trabajo —contestó —no te entretengo más, pequeña. Nos vemos.

—Gracias.

Colgaron la llamada, y Jake se acercó a ella con un par de vasos, uno con un licuado de café, fruta y proteína y otro con agua simple para él mientras los colocaba en la mesita de centro.

—¿Qué pasó? ¿Hablaré con Redfield mañana? —preguntó Jake mientras le ofrecía el vaso a la chica. Ya estaba acostumbrado a hacer comida o algo en la casa de Sherry, quien ya le había dado la confianza para esto.

—Sí. Con Claire —explicó Sherry, lo que desconcertó a Jake, quien inmediatamente expresó molestia en su rostro —Chris está en Nueva York, pero llegará a Washington en tres días, es lo más que puedo hacer.

—Supongo que peor es nada —exclamó Jake mientras tomaba su vaso de agua y una manzana del frutero de la chica —gracias.

—No agradezcas, llevas posponiendo esto ocho años… un día más no te va a matar.

—No te pases con las ironías, que ese es mi trabajo —dijo juguetón —fue un vuelo largo, y aunque no me siento especialmente mal, creo que necesito descansar.

—Está bien —contestó ella —terminé mi operativo la semana pasada, y estoy en mi descanso, pensaba ver alguna caricatura ¿te unes?

Jake, incrédulo por los gustos de su amiga, arqueó una ceja, pero sonrió ligeramente al darse cuenta de que los gustos de la chica de más de 30 años, correspondían a los de una niña pequeña.

Y sintió ternura, especialmente cuando vio que sintonizaba una animación que era popular entre los niños, Gravity Falls de Disney, y que, apenas comenzó a verla, sintió cómo una parte de él también la disfrutaba, aunque odiara admitirlo.

Tras algunas horas viendo la animación con ella, terminó riendo con las ocurrencias de la serie de televisión, desde los gnomos fingiendo ser un ser humano para ligar a una niña de 12 años, hasta un tío abuelo de como 60 años obligando a un par de niños a falsificar billetes fue lo que encontró, y terminó sintiéndose extrañamente contento en un espacio que sentía seguro.

Estaba feliz, principalmente porque estaba disfrutando algo nuevo y acompañado de la única persona en la que se había atrevido a confiar sin equivocarse en esta ocasión como lo había hecho con ese instructor a quien erróneamente consideró como un padre.

Se encontraba ahí, junto a ella, teniéndola recargada en su pecho, el que sentía que no era capaz de contener todos los latidos de su corazón, el que se desbocaba de una manera tan extraña cuando estaba con ella, intensificando tanto su velocidad como su fuerza e incluso superando los momentos de ansiedad y adrenalina de la vida del mercenario.

Acomodó discretamente su brazo sobre el hombro de la chica mientras que con la otra mano se llevaba el vaso de agua a los labios, buscando contener el sonrojo y la ansiedad de esas emociones que llevaba años reprimiendo, y que habían surgido al poco tiempo de conocerla. Sherry no pasó desapercibido el toque de su amigo, el que igual le aceleró el ritmo cardíaco, sin embargo decidió dejarse llevar y sonreír ligeramente mientras vencía su cabeza sobre el pecho del joven con una respiración lenta y acompasada, camuflando su confort con las risas que el programa le causaba al ver a la pequeña Mabel intentar ayudar a su tío a ligar a una mujer.

—No sabía que te gustaban estas cosas —dijo Jake mientras igual reía por las escenas de animación que estaba viendo.

—No había mucha televisión cuando experimentaban con mi sangre —respondió —parte de sentirme en libertad es elegir que ver y quiero ver caricaturas de niña chiquita ¿algún problema? —preguntó retadora, pero divertida.

—No, solo que no me lo esperaba —contestó el joven mientras ponía su atención de vez en cuando en la pantalla al ver a los minotauros o 'hombretauros' aconsejar a un niño de 12 años cómo ser hombre en una parodia increíblemente absurda, pero entretenida, de cómo debe ser un hombre, después regresó su atención a Sherry —digo, yo no tengo tiempo de ver estas cosas, pero son endiabladamente entretenidas. Y me parece interesante que las veas como símbolo de libertad.

—¿Nunca quisiste hacer algo relacionado con tu infancia? —preguntó Sherry interesada mientras pausaba la animación, con el fin de ponerle atención a su visita.

—Me la he vivido en misiones de mercenario desde muy chaval, no he pensado mucho en eso —contestó, pensando inmediatamente en lo poco que había vivido, y cómo antes de perder a su madre, lo único que existió en su vida fue angustia por el dinero, la salud de ella y la ausencia de su padre.

Pero el último punto, aunque aún le generaba dudas, lo racionalizaba y decía que había sido mejor así…

—Supongo que eso es difícil, pero es la vida que elegiste —contestó Sherry —y eso trae ciertas consecuencias.

—Sí, consecuencias… —dijo mientras la miraba de reojo y sonreía ligeramente —algunas malas, y otras buenas.

Sherry lo miró de reojo y sonrió levemente, porque sabía que ese último comentario era dirigido a ella.

—No confiaba en nadie más que en mí mismo antes ¿sabías?

—Eso hace la vida mercenaria, tienes que ver por tu propia espalda muchas veces —contestó ella.

—Tuve un instructor, un hijo de puta que supo ganarse mi afecto al entrenarme —comenzó a contar —pero resultó traidor y nos dejó morir a todos. Un doble agente al que pude sobrevivir, y desde entonces solo pensé en cuidarme mi propia espalda y dejar a todos a su suerte.

Sherry solo lo escuchaba, intentando entender a su compañero aún más.

—¿Qué pasó después?

—No supe más de él, y fue lo mejor, pero desde entonces…

—La confianza salió de tu vocabulario —contestó Sherry un poco consternada.

—Crecer sin un padre es complicado, te llenas de dudas de por qué te dejó, y si ves a tu madre enamorada de un grandísimo hijo de puta que te dejó en tu momento más difícil te preguntas por qué sigue así, y buscas llenar ese vacío así no sepas como hacerlo.

—¿Y por qué elegiste ser mercenario? —preguntó ella con más curiosidad.

—Porque mi madre estaba enferma. Necesitaba dinero para cuidarla y pagaban bien, pero al poco tiempo que empecé ella murió.

—Rayos, lo siento —contestó la chica acomodándose en el sofá.

—Pasó hace mucho, no te preocupes.

—Creo que ahora puedo entender más cosas —dijo ella con un tono comprensivo —como el por qué no querías hablar mucho cuando nos conocimos.

—Sentí que podía entenderme contigo cuando me enteré de que eres la 'Súper Chica', sentí miedo cuando te vi con ese metal hundido en la espalda.

—¿En serio te asustaste?

—No sabía que hacer —confesó —no quería que te desangraras.

—En ese momento te importaban mucho tus millones —recordó divertida —desangrarme representaba que los perderías.

—Debo admitir que sí, pero también me dio miedo pensar en… bueno, en tener que ver a una persona inocente del conflicto y que hacía su trabajo de querer salvar al mundo morir. Verte regenerar fue impactante, y cuando me platicaste todo, no sé, solo pensé que podía confiar en ti, y decidí hacerlo, además de que me prometí que no te volvería a pasar algo así.

Sherry quedó callada, no sabía aún cómo procesar aquello, porque aunque era obvio por cómo la protegió en todo el camino en Edonia y China junto con su evidente preocupación, no estaba preparada para escucharlo de una manera abierta, a pesar de saberlo de antemano.

Sonrió ligeramente, en un silencio amable que decía 'gracias' mientras respiraba acompasada.

—Mis padres trabajaban todo el día —comenzó a contar la chica —no tuve amigos y estaba sola en casa siempre bajo cuidado de niñeras y gente ajena. Me sentía sola por mi propia familia. A veces lo que parece completo, no lo está. Después Raccoon City pasó por el brote del virus T.

—Es otra cosa que tenemos en común —respondió Jake —tampoco fui de muchos amigos cuando era pequeño.

—Pero ahora nos tenemos a nosotros —dijo Sherry mientras sonreía ligeramente y le ofrecía a Jake palomitas que había preparado para ver la televisión.

Jake le sonrió con su fría mirada y su sonrisa ladina característica, agarró unas palomitas y como parte de su humor, le tiró algunas a Sherry con suavidad -porque hasta para hacer esas cosas, era suave con ella-.

Siguieron viendo la televisión hasta que, en el sofá, quedaron profundamente dormidos.


Sí, en el universo de Resident Evil, las series que vemos y caricaturas también las ven ellos, en Vendetta, Miembros de la BSAA declararon ser fanáticos de Breaking Bad, así que añadiré a Gravity Falls si me pega la gana ¿Ok?