Harry Potter no me pertenece, este pertenece a J.K Rowling, yo solo me valgo de su historia para planear la mía porque si fuera así Harry se casa y tiene muchos hijos con Hermione.

Anteriormente:

Luego de eso Harry comenzó a preparase para llegar con bastante conocimiento a Hogwarts definitivamente estaría preparado para lo que se viniera o eso esperaba además contaba con la ayuda de Lucían que volvió a salir a averiguar que sucedía en el mundo mágico.

Arrancamos

Ya han pasado dos años, en ese periodo Harry aprendió y estudio todo lo que había en los libros que le facilito Ragnar, ya dominaba a gran nivel su magia claro todo esto sin varita, ya podía mover cuanto objeto quisiese de hecho en una ocasión salió en la noche o mejor dicho en la madrugada, levanto el auto de tío Vernon no lo creyó posible pero lo logro aunque gasto la mitad de su magia o eso es lo que sentía él, pero logro su desafío autoimpuesto, en cuanto a la Oclumancia logro lo que quería de hecho cuando la comenzó a entrenar Lucían le ayudo bastante por lo que creo un muro bastante sólido en donde estaban sus recuerdos más importantes cabe mencionar que ese era el espacio que ocupaba el Lycan, en el segundo nivel había otra barrera más poderosa que la primera, cabe mencionar que las barreras van de adentro hacia afuera, en una estaba lo que vivía día a día, la mayoría de los recuerdos eran normales ni tristes ni alegres, en el nivel más externo donde se encontraba su barrera natural de Lycan estaban imágenes de los maltratos de sus tíos y recuerdos creados por el mismo todo con el objetivo de engañar al viejo Dumbledore, sus estudio de Legemancia eran básicos pero sabía las características de un mago que quisiera utilizarla, una de las características más comunes era mirar a la persona, en cuanto al libro de ayuda con la magia para la vida diaria tomo uno y dos los domino en 6 meses a la perfección o funcionaban bien para él, ahora no pasaba frio en su habitación, por las noches antes de dormir leía una de las historia de los Goblin, en la mayoría de las historias los dos se afanaban bastante de hecho ya iban en la mitad del libro y no planeaba dejar de leerlas, se preguntaran como no las termino de leer en dos años se debe a que el libro estaba bajo el hechizo de expansión, por desgracia lo tenía sobre el cuándo estaba acostado y decidió eliminar el hechizo de expansión para conocer su tamaño exacto, el libro lo aplasto, ¡eran demasiadas historias! Pero nada que no solucionara el hechizo de alivianamiento de un objeto.

Harry hoy se levantó, se puso SU ropa se preguntaran porque está en mayúscula "SU" se debe a que en la carta que le envío a Ragnar le pedía un guardarropa nuevo, con zapatos, unas zapatillas de deporte en total gasto unos 50 galeones, además de unas botas de cuero con encanto de calefacción e impermeabilidad regaladas por Ragnar, en compensación por su error indirecto en el robo de la bóveda de uno de sus clientes más importantes, de hecho eran bastantes escasos los regalos, antes a lo largo de su historia (de los duendes) se han registrado unos 4 regalos de enanos a mago por lo que era todo un honor para Harry, claro que él le envió después para la semana duende un escudo hecho por la Nación Goblin como respuesta a su regalo, que fue extraído de las bóvedas de Lucian.

Camino hasta la cocina, tomo unas tostadas con mermelada y un vaso de leche después de eso salió a correr, tenía que completar 20 vueltas a la manzana, estaba en otra fase de su entrenamiento claro después unas 500 flexiones de brazo (varios tipos de flexiones), 600 abdominales (ejercicios de abdomen diferentes) y 1000 sentadillas, además de estocadas, cuando termino se dirigió a la casa y se ducho, volvió a entrar en la cocina a comer otro poco, dos horas más tarde se encontraba viendo televisión, si hubiera mantenido el encantamiento fidelius no podría realizar un acto tan osado, bueno ahora que lo desactivo se preparó para recibir las consecuencia de surgir nuevamente en la mente de sus tios, Vernon apenas lo vio trato de golpearlo pero Harry le paro el brazo y comenzó a apretárselo.

-¡suéltame maldito anormal!-gritaba Vernon Dursley.

-Que pasa tío Vernon-las últimas palabras parecía que las escupió-acaso ya no me puedes golpear como cuando era niño-

Con una sonrisa bastante prometedora de dolor Harry comenzó la charla con su tío.

Todo el escandalo fue escuchado por Petunia y Dudley, la mujer estaba impresionada Harry era tan alto como su "bombom" pero se veía mucho más atlético y ver a su esposo casi de rodillas frente a Harry no ayudaba mucho a la escena, pero Dudley decidió atacarlo como el sabia con pura fuerza bruta, Harry lo miro venir hacia él, se preparó y conecto un zurdazo en la nariz que lo mando a tierra de inmediato, quizá olvide mencionar que Lucían le enseño el estilo de peleas de los vampiros que él aprendió en su infancia.

-creo que me pase un poco-

El Lycan este solo asintió con una sonrisa, Vernon trato de moverse ahora que la concentración de Harry no estaba en el pero apenas se movió un poco Harry apretó su agarre con toda su fuerza, Vernon Dursley se arrodillo frente a Harry, este le dijo mirándolo a los ojos para después mirar a Petunia.

-si me vuelven a mandar o insultar convertiré a su preciado Dudley en un cerdo soy claro-

Las palabras fluyeron con naturalidad mientras levantaba un objeto con solo apuntarle, Petunia lo miro horrorizada era un anormal al igual que su maldita hermana y ese tal Potter, Vernon por otro lado bueno digamos que su cara era un poema y los dos asintieron rápidamente desde ese momento los Dursley trataban de evitar a Harry siempre, algunos les parecería mal que ellos no le dirigieran la mirada ni hablaran pero para Harry, que había pasado a mayor parte de su vida siendo ignorado esto no era nada nuevo, de hecho, esto ni siquiera lo incomodaba, bueno volviendo a el tiempo actual Harry se levantó a recoger la correspondencia, era en este mes que se suponía llegaban las cartas a Hogwarts, llego a la puerta recogió tres cartas en el felpudo: una postal de Marge, la hermana de Vernon, que estaba de vacaciones en la isla de Wight; un sobre color marrón, que parecía una factura, y una carta para él la recogió, la miró fijamente, con el corazón vibrando como una gigantesca banda elástica, ya sabía del mundo mágico pero esto era su escape, su llave al mundo que tanto anhelaba a pesar de que sabía que enfrentaría problemas estaba dispuesta a aceptarlos, él deseaba más que nada poder conocer gente como el en el fondo de su corazón lo deseaba con anhelo.

Señor H. Potter

Alacena Debajo de la Escalera

Privet Drive, 4

Little Whinging

Surrey

El sobre era grueso y pesado, hecho de pergamino amarillento, la dirección estaba escrita con tinta verde esmeralda, no tenía sello, Harry le dio la vuelta al sobre, vio un sello de lacre púrpura con un escudo de armas: un león, un águila, un tejón y una serpiente, que rodeaban una gran letra H.

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA

Director: Albus Dumbledore

(Orden de Merlín, Primera Clase,

Gran Hechicero, Jefe de Magos,

Jefe Supremo, Confederación

Internacional de Magos).

Querido señor Potter:

Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios.

Las clases comienzan el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.

Muy cordialmente, Minerva McGonagall.

Directora adjunta.

Se acercó a la mesa en donde tía Petunia al verlo o mejor dicho vio la carta le dio un codazo a Vernon, este la miro con mala cara pues estaba devorando su desayuno, ella le señalo a Harry discretamente, Vernon casi se va de espaldas al ver la carta.

Harry dejo las cartas de ellos y los miro, Dudley seguía comiendo como si no hubiera mañana.

-Tío Vernon ¿me podrías llevar a Londres necesito hacer unas compras?-

Él mencionado lo miro y después dijo.

-no te daré dinero para tus cosas-

-no lo necesito-

-muy bien iremos después que termine mi desayudo, además necesito un par de cosas que solo puedo encontrar allá-

Fue la respuesta de Vernon, Harry ni siquiera se inmuto y camino en dirección a la alacena para prepararse.

-bien Harry solo debemos ir lo más tranquilo posible, de seguro nos encontraremos con algunos conocidos por ahí-

Harry asintió, procedió a guardar todas sus cosas en su monedero especial, después salió de su alacena, cerro su habitación con un poco de magia para que nadie pudiera entrar en especial su tía Petunia que era una intrusa de primera.

Se dirigió a la entrada , se puso a esperar, 5 minutos después llego tío Vernon, tía Petunia y Dudley, los tres estaban arreglados, quedaron impresionados cuando vieron a Harry con ropa a su medida se suponía que el usaría la que su bombon no quería, pero tío Vernon abrió la puerta y salió al coche, los demás los siguieron, el viaje en el coche fue en absoluto silencio, claro para los Dursley; Harry, por otro lado, estaba de lo más entretenido conversando con Lucían sobre las historias Goblin, su tema favorito de conversación, una hora después llegaron al lugar en donde anteriormente Harry se bajó.

-puedes dejarme aquí tío Vernon-el mencionado solo bufo, Harry tuvo que tragarse la risa al ver como se movía su cara y bigote.

Tomo el mismo camino que antes lo recordaba perfectamente a pesar de que la última vez fue corriendo debía dárselo a Lucían como él decía: "un Lycan siempre encuentra el camino".

Se paró frente al caldero chorreante y abrió la puerta pero cometió un error como iba a decir que encontró el lugar, bueno ya inventaría una excusa, la mayoría de la gente lo quedo mirando a excepción de un sujeto enorme, jamás Harry había visto a alguien tan grande ni siquiera Lucían lo igualaba aunque se transformara-Harry él es Rubius Hagrid, el amigo de tus padres además de ser el guarda bosques de Hogwarts puede ser un excelente aliado-

Harry asintió en su mente y comenzó a caminar hasta tocar a el gigante que dejo de hablar con el tabernero paso su mirada por Harry.

-¿qué sucede muchacho?-

A pesar de su gran estatura y aspecto osco, Hagrid tenía una voz amable.

-señor recibí una carta extraña a través de una lechuza, que es lo más extraño que he visto en mi vida, por casualidad junto a mi paso una persona vestida de manera extraña y me felicito por asistir a un tal Hogwarts, yo le pregunte donde quedaba eso, que tenía que hacer, él dijo algo como "un nacido muggles", me dijo que debía venir al caldero chorreante al ver que yo no lo entendía me guio hasta aquí pero tenía algo que hacer y luego se fue por lo que decidí entrar, usted sin ofender resalta sobre la mayoría, si no me cree aquí está la carta-

Harry no supo cómo invento la historia tan rápido pero estaba conforme, el gigante al leer la carta más bien el titulo la dejo de lado y abrazo a Harry, un minuto después Harry movía sus brazos erráticamente, el gigante se dio cuenta por lo que soltó a Harry, le pidió disculpas, tomo la carta y se la dio a Harry, luego pago al tabernero por su bebida, tomo a Harry y lo llevo a la entrada del callejón Diagon.

-no puede ser, Harry debes estar un poco confundido ¿no?-

-bastante señor pero ¿quién es usted?-

- soy Rubius Hagrid, guardabosques de Hogwarts-

-okey, pero ¿qué es Hogwart?s-

-es el mejor colegio de magia y hechicería del mundo, está a cargo del mejor director que pueda haber tenido, Albus Dumbledore-

-dos preguntas ¿quién es Albus Dumbledore? y que yo sepa y me han dicho mis tíos que la magia no existe-

Hagrid lo miro horrorizado como si toda su vida hubiera estado viviendo en una caverna.

-como que no sabes quién es Albus Dumbledore es el mejor mago del mundo y como que no existe la magia tus tíos ¿no te han dicho nada?-

-no, solo me dijeron que la magia no existe y que mis padres murieron en un accidente de coche por eso tengo esta cicatriz-en ese instante Harry dijo por primera vez solo la verdad.

El semi gigante estaba que explotaba pero después se calmó al ver a Harry con cara de no saber nada.

-cielos Harry finges como todo un profesional quizá quedes en Slytherin-

-Harry alguna vez has podido hacer cosas solo con desearlo o cuando te enoja ¿le pasan cosas malas a la gente que te trata mal?-

Harry guardo silencio por un momento como si lo pensara

-ahora que lo menciona tiene toda la razón una vez encendí la cocina sin siquiera tocarla-

-bueno Harry eso es porque eres un mago al igual que tus padres-

Hagrid con una sonrisa informo a Harry, siguieron hablando del tema por unos momentos hasta que Hagrid le pregunto

-¿aun tienes la carta Harry?-

El mencionado asintió y apareció otro documento cuando saco nuevamente la carta.

-Según esto necesito…-comenzó Harry

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA

UNIFORME

Los alumnos de primer año necesitarán:

— Tres túnicas sencillas de trabajo (negras).

— Un sombrero puntiagudo (negro) para uso diario.

— Un par de guantes protectores (piel de dragón o semejante).

— Una capa de invierno (negra, con broches plateados).

(Todas las prendas de los alumnos deben llevar etiquetas con su nombre.)

LIBROS

Todos los alumnos deben tener un ejemplar de los siguientes libros:

El libro reglamentario de hechizos (clase 1), Miranda Goshawk.

Una historia de la magia, Bathilda Bagshot.

Teoría mágica, Adalbert Waffling.

Guía de transformación para principiantes, Emeric Switch.

Mil hierbas mágicas y hongos, Phyllida Spore.

Filtros y pociones mágicas, Arsenius Jigger.

Animales fantásticos y dónde encontrarlos, Newt Scamander.

Las Fuerzas Oscuras. Una guía para la autoprotección, Quentin Trimble.

RESTO DEL EQUIPO

1 varita.

1 caldero (peltre, medida 2).

1 juego de redomas de vidrio o cristal.

1 telescopio.

1 balanza de latón.

Los alumnos también pueden traer una lechuza, un gato o un sapo.

SE RECUERDA A LOS PADRES QUE A LOS DE PRIMER AÑO NO SE LES PERMITE TENER ESCOBAS PROPIAS.

-bien todo esto lo encontraremos en este lugar Harry-el semi gigante señalo la pared, Harry lo miro con cara de duda.

-definitivamente un Slytherin-

-Tres arriba... dos horizontales... –murmuraba-Correcto, un paso atrás Harry-

Harry solo asintió era emocionante volver a ver el callejón Diagon y trato de fingir su mejor cara de asombro.

-Bienvenido, al callejón Diagon-

El sol brillaba iluminando numerosos calderos, en la puerta de la tienda más cercana. «Calderos - Todos los Tamaños - Latón, Cobre, Peltre, Plata -Automáticos - Plegables», decía un rótulo que colgaba sobre ellos.

-sí, vas a necesitar uno, pero mejor que vayamos primero a conseguir el dinero-

-pero Hagrid yo no tengo dinero-

Lucían estallo en carcajadas Harry se merecía un premio a su actuación.

-el oro no lo guardan en casa Harry, iremos a Gringotts-ahí le dio la explicación del banco mágico y los enanos, Harry trataba de fingir poner atención, pero estaba más concentrado en poner atención al paisaje.

Una vez llegaron los saludaron los enanos de la entrada y entraron el lugar, se dirigieron a un enano libre que era por casualidad Ragnar que levanto la cabeza de sus papeles una vez que Hagrid carraspeo para llamar su atención.

-buenos días-saludo Hagrid-el señor Harry Potter viene a hacer un retito-

El duende miro a Harry le guiño un ojo sin que Hagrid lo notara-el señor posee su llave-

-no, vera él no sabía del mundo mágico hasta hoy ya que fue criado por Muggles, por eso quisiera que le pudieran dar otra llave-explico y solicito Hagrid.

-está bien pero necesitamos una prueba de sangre para confirmar su identidad e informar a los altos mandos-

Harry miro a Hagrid-solo un poco de tu sangre Harry-

El hibrido asintió, el duende le dio una daga a Hagrid que se inclinó para tomar la mano de Harry, en su rostro se notaba la expresión de disculpa y corto ligeramente su dedo, Ragnar le tomo el dedo, lo hizo ponerlo en el pergamino que tenía.

-muy bien, yo Ragnar doy fe de que él es Harry Potter y procederé a hacer entrega de una copia de su llave para su bóveda-dijo Ragnark mientras le entregaba la llave a Harry.

-Y también tengo una carta del profesor Dumbledore- Hagrid agrego, dándose importancia.

-es sobre lo-que-usted-sabe, en la cámara setecientos trece-

El duende leyó la carta cuidadosamente.

-muy bien, voy a hacer que alguien los acompañe abajo, a las dos cámaras. ¡Griphook!-

El mencionado llego de inmediato, le dijo que lo siguieran a una de las puertas de la salida del vestíbulo.

-¿qué es lo-que-usted-sabe en la cámara setecientos trece?, definitivamente esa cámara tiene algo que debe ser importante-

-tienes razón, pero no creo que Ragnar te de información seria como si le pidieras que violara una de sus leyes y eso no les va a agradar será mejor que averigüemos nosotros por nuestro lado-

-no te lo puedo decir-contesto misteriosamente Hagrid-es algo muy secreto, un asunto de Hogwarts, Dumbledore me lo confió-

Griphook les abrió la puerta, Harry, que había esperado más mármoles, se sorprendió, estaban en un estrecho pasillo de piedra, iluminado con antorchas se inclinaba hacia abajo y había unos ríeles en el suelo, Griphook silbó y un pequeño carro llegó rápidamente por los rieles.

Subieron (Hagrid con cierta dificultad), se pusieron en marcha, al principio fueron rápidamente a través de un laberinto de retorcidos pasillos, Harry trató de recordar, izquierda, derecha, derecha, izquierda, una bifurcación, derecha, izquierda, pero era imposible el veloz carro parecía conocer su camino, porque Griphook no lo dirigía.

A Harry le escocían los ojos de las ráfagas de aire frío, pero los mantuvo muy abiertos en una ocasión, le pareció ver un estallido de fuego al final del pasillo y se dio la vuelta para ver si era un dragón, pero era demasiado tarde iban cada vez más abajo, pasando por un lago subterráneo en el que había gruesas estalactitas y estalagmitas saliendo del techo y del suelo.

-Nunca lo he sabido-gritó Harry a Hagrid, para hacerse oír sobre el estruendo del carro- ¿cuál es la diferencia entre una estalactita y una estalagmita?-

-Las estalagmitas tienen una eme, y no me hagas preguntas ahora, creo que voy a marearme-su cara se había puesto verde y cuando el carro por fin se detuvo, ante la pequeña puerta de la pared del pasillo.

Hagrid se bajó y tuvo que apoyarse contra la pared, para que dejaran de temblarle las rodillas, Griphook abrió la cerradura de la puerta una oleada de humo verde los envolvió cuando se aclaró, Harry estaba jadeando dentro había montículos de monedas de oro montones de monedas de plata, montañas de monedas de bronce.

-Todo tuyo-

-rayos yo pensé que no era tanto dinero y pensar que aquí solo se encuentran 100000 galeones no me quiero imaginar las otras bóvedas-

-además de eso encontrarás objetos muy impresionantes más valiosos que un par de armaduras hechas por Goblins-

Harry le pidió ayuda a Hagrid para guardar una cantidad que el considerará correcta

-las de oro son galeones-explicó Hagrid-diecisiete sickles de plata hacen un galeón y veintinueve knuts equivalen a un sickle, es muy fácil, bueno esto será suficiente para un curso o dos, dejaremos el resto guardado para ti-se volvió hacia Griphook-ahora, por favor, la cámara setecientos trece ¿podemos ir un poco más despacio?-

-una sola velocidad -contestó Griphook.

Fueron más abajo y a mayor velocidad, el aire se volvió cada vez más frío, mientras doblaban por estrechos recodos; Llegaron entre sacudidas al otro lado de una hondonada subterránea, Harry se inclinó hacia un lado para ver qué había en el fondo oscuro, pero Hagrid gruñó y lo enderezó, cogiéndolo del cuello.

La cámara setecientos trece no tenía cerradura.

-un paso atrás-

Ordeno Griphook, dándose importancia, tocó la puerta con uno de sus largos dedos y ésta desapareció.

-si alguien que no sea un Goblin de Gringotts lo intenta, será succionado por la puerta y quedará atrapado-

-¿cada cuánto tiempo comprueban que no se haya quedado nadie dentro?-

-más o menos cada diez años- Griphook tenía una sonrisa maligna.

Algo realmente extraordinario tenía que haber en aquella cámara de máxima seguridad, Harry estaba seguro, y se inclinó anhelante, esperando ver por lo menos joyas fabulosas, pero la primera impresión era que estaba vacía, entonces vio el sucio paquetito, envuelto en papel marrón, que estaba en el suelo, Hagrid lo cogió y lo guardó en las profundidades de su abrigo a Harry ya le había entrado el bichito de la curiosidad averiguaría que era eso pero a su debido tiempo

-Vamos, regresemos en ese carro infernal y no me hables durante el camino; será mejor que mantengas la boca cerrada-

-pero que genio se carga-

No se demoraron mucho en volver a subir a la superficie y Harry estaba preparado para realizar sus compras.

-tendrías que comprarte el uniforme-

Hagrid señalo «Madame Malkin, túnicas para todas las ocasiones» -oye, Harry; ¿te importa que me dé una vuelta por el Caldero Chorreante? Detesto los carros de Gringotts-

Todavía parecía mareado, así que Harry entró solo en la tienda de Madame Malkin, sintiéndose ansioso ya deseaba tener su propia ropa de mago, Madame Malkin era una bruja sonriente y regordeta, vestida de color malva.

-¿Hogwarts, guapo?, tengo muchos aquí... En realidad, otro muchacho se está probando ahora en el fondo de la tienda-un niño de rostro pálido y puntiagudo estaba de pie sobre un escabel, mientras otra bruja le ponía alfileres en la larga túnica negra Madame Malkin puso a Harry en un escabel al lado del otro, le deslizó por la cabeza una larga túnica y comenzó a marcarle el largo apropiado.

-hola, ¿Hogwarts?

-sí-

Contesto Harry evaluando a la persona que estaba a su lado con una mirada supo que era arrogante pero se permitiría el beneficio de la duda.

-mi padre está en la tienda de al lado, comprando mis libros, y mi madre ha ido calle arriba para mirar las varitas-

El chico tenía voz de aburrido y arrastraba las palabras-luego voy a arrastrarlos a mirar escobas de carrera no sé por qué los de primer año no pueden tener una propia creo que voy a fastidiar a mi padre hasta que me compre una y la meteré de contrabando de alguna manera-

Harry mando al traste la duda que le quedaba no solo era arrogante también era consentido-valla y pensar que hasta en este mundo hay chicos como Dudley-

-¿tú tienes escoba propia?-

-no-

-¿juegas al menos al quidditch?-

-no, aunque debo admitir que tengo curiosidad por el juego quizá me atreva a participar de él-

-yo sí, papá dice que sería un crimen que no me eligieran para jugar por mi casa, y la verdad es que estoy de acuerdo ¿Ya sabes en qué casa vas a estar?-

-no, pero eso da lo mismo el que decide eso es el sombrero seleccionador-

Harry dejo por un momento cayado al niño a su lado.

-bueno, tienes razón, pero yo sé que seré de Slytherin, porque toda mi familia fue de allí ¿Te imaginas estar en Hufflepuff? yo creo que me iría, ¿no te parece?-

-no sé, a mí me da lo mismo en la casa que quede las cuatro tienen sus cualidades y no creo que puedas cuestionar la decisión del sombrero si te toco ahí , ahí te quedas-el muchacho nuevamente se vio derrotado por Harry, pero su salvación vino en forma de semi gigante

-¡oye, mira a ese hombre!- señalando hacia la vidriera de delante, Hagrid estaba allí, sonriendo a Harry y señalando dos grandes helados, para que viera por qué no entraba.

-ése es Hagrid-

Contento de que él semi gigante estuviera hay no hubiera soportado más rato hablando con ese chico

-trabaja en Hogwarts-

-oh, he oído hablar de él es una especie de sirviente, ¿no?-mirando a Harry.

-es el guardabosques, es un trabajador según se y no creo equivocarme un trabajador es diferente a un sirviente-

-sí, claro he oído decir que es una especie de salvaje, que vive en una cabaña en los terrenos del colegio y que de vez en cuando se emborracha trata de hacer magia y termina prendiendo fuego a su cama-

-valla y yo pensé que eras más inteligente, pero si te crees todo lo que dicen, que te separa a ti de un ave entrenada para repetir lo que le enseña su dueño-interrogo Harry, de manera que dejo callado al rubio, Madame Malkin sonreía ante el dialogo de los chicos.

-¿eso crees?- el chico pálido consulto en tono burlón-¿por qué está aquí contigo? ¿Dónde están tus padres?-

-muertos-fue la respuesta tajante de Harry ya deseaba poder lanzarle uno que otro hechizo.

-oh, lo siento-aunque no pareció que le importara-Pero eran de nuestra clase, ¿no?-

-sí, los dos eran magos, si es lo que te interesa saber-

-realmente creo que no deberían dejar entrar a los otros ¿no te parece? no son como nosotros, no los educaron para conocer nuestras costumbres, algunos nunca habían oído hablar de Hogwarts hasta que recibieron la carta, ya te imaginarás, yo creo que debería quedar todo en las familias de antiguos magos, y a propósito, ¿cuál es tu apellido?-

-creo que me equivoque-Harry miro al chico mientras decía eso.

-¿Por qué?-el interés era evidente en el chico pálido.

-tú definitivamente pertenecerás a Slytherin no tengo ni la más mínima duda-el otro chico lo quedo mirando, estaba por hablar cuando Madame Malkin dijo:

-ya está listo lo tuyo, guapo-Harry, sin lamentar tener que dejar de hablar con el chico, bajó del escabel.

-bien, te veré en Hogwarts, supongo-

Harry estaba muy silencioso, mientras comía el helado que Hagrid le había comprado (chocolate y frambuesa con trozos de nueces).

-¿Qué sucede?-

-nada solo que me topé con un mocoso que idolatra ciegamente a un tal Salazar Slytherin-el poco ánimo de Harry era evidente.

-nunca faltan los sujetos así, debes entender que en él mundo mágico nunca faltan los que viven en décadas pasadas como los Malfoy, de todos modos, qué sabe él, algunos de los mejores que he conocido eran los únicos con magia en una larga línea de muggles, ¡mira tu madre! ¡Y mira la hermana que tuvo!-

Se detuvieron a comprar pergamino y plumas, Harry se animó un poco cuando encontró un frasco de tinta que cambiaba de color al escribir cuando salieron de la tienda, preguntó:

-Hagrid, ¿qué es el quidditch?, rayos como pude olvidar informarme sobre eso suena increíble-pensó Harry.

-creo que es genético el amor por el juego-evaluó Lucían mientras veía a Harry y movía la cabeza

-Es nuestro deporte, deporte de magos, es... como el fútbol en el mundo muggle, todos lo siguen, se juega en el aire, con escobas, y hay cuatro pelotas... Es difícil explicarte las reglas-

-¿porque todos hablan mal de la casa Hufflepuff?-

-no lo sé pero no los tomes en cuenta, es mejor están en Hufflepuff que en Slytherin, todos los magos y brujas que son malvados o lo fueron pertenecen a esa casa, de hecho, Quien-tu-sabes fue uno-

-y que pasaría si yo fuera seleccionado para pertenecer a Slytherin, Hagrid ¿ya no seriamos amigos?-Harry se sintió un poco mal a pesar de estar poco tiempo con el semi gigante le tomo cariño.

-claro que no Harry si eso llegara a pasar yo sería un fiel seguidor de Slytherin-la sonrisa de Harry fue contagiosa.

Compraron los libros de Harry en una tienda llamada Flourish y Blotts, en donde los estantes estaban llenos de libros hasta el techo, había unos grandiosos forrados en piel, otros del tamaño de un sello, con tapas de seda, otros llenos de sí, bolos raros y unos pocos sin nada impreso en sus páginas, hasta Dudley, que nunca leía nada, habría deseado tener alguno de aquellos libros, Harry antes de que pudiera evitarlo Hagrid compro el libro Hechizos y contra hechizos (encante a sus amigos y confunda a sus enemigos con las más recientes venganzas: Pérdida de Cabello, Piernas de Mantequilla, Lengua Atada y más, mucho más) del profesor Vindictus Viridian.

Harry compro un caldero de peltre aunque le gusto el de oro, pero consiguieron una bonita balanza para pesar los ingredientes de las pociones, un telescopio plegable de cobre, luego visitaron la droguería, tan fascinante como para hacer olvidar el horrible hedor, una mezcla de huevos pasados y repollo podrido, en el suelo había barriles llenos de una sustancia viscosa y botes con hierbas, raíces secas y polvos brillantes llenaban las paredes, manojos de plumas e hileras de colmillos y garras colgaban del techo.

Mientras Hagrid preguntaba al hombre que estaba detrás del mostrador por un surtido de ingredientes básicos para pociones, Harry examinaba cuernos de unicornio plateados, a veintiún galeones cada uno, minúsculos ojos negros y brillantes de escarabajos (cinco knuts la cucharada).

Harry esperaba poder venir otro día en una esquina vio libro de pociones avanzadas en Flourish y Blotts, se mencionaban pociones bastante interesante como solución de hipo o la poción infladora, quien mejor para probarlas que Dudley o Vernon, si no podía hacer magia en casa aunque lo dudaba llevaba haciéndolo en la casa de sus Tíos por más de dos años y aún no lo reportaban pero nunca podía fallar el plan de contingencia.

Una vez que salieron de la droguería Harry miro la carta de nuevo.

- según esto me falta una varita Hagrid-

-bueno no hay mejor lugar para comprarla que Ollivanders-comento el semigigante mientras caminaban en dirección a la tienda de ¿animales?, Harry estaba por decirle que esa eran una tienda de animales.

-ya sé que no es la tienda de animales, pero debo comprar tu regalo de cumpleaños ya que no creo volver a verte en un mes más-Harry se emocionó mucho era la primera vez que le darían un regalo en toda su vida, bueno si no se tiene en cuenta a los Goblin, de hecho, el regalo de Ragnar estaba ocultos en su primera barrera y ocupaban ese espacio junto a Lucían, este regalo de Hagrid también lo ocuparía.

-pero no es obligación que me regales algo Hagrid-

- Sé que no tengo que hacerlo, te diré qué será, te compraré un animal, no un sapo, los sapos pasaron de moda hace años, se burlarán... y no me gustan los gatos, me hacen estornudar, te voy a regalar una lechuza todos los chicos quieren tener una lechuza son muy útiles, llevan tu correspondencia y todo lo demás-

Veinte minutos más tarde, salieron del Emporio de la Lechuza, que era oscuro y lleno de ojos brillantes, susurros y aleteos, Harry llevaba una gran jaula con una hermosa lechuza blanca, medio dormida, con la cabeza debajo de un ala, al solo verla en la entre la gran cantidad de aulas esta llamo por completo su atención fue como si esa lechuza hubiera nacido para estar con él, Hagrid se dio cuenta de esto y se la compro, además de esto Harry le compro alimento ya que era nueva de hecho solo tenía un año y apenas la toco para acariciarla su magia se envolvió en la de ella y después ella se durmió.

-Lucían tu sabes que acaba de pasar sentí como mi magia la envolvía y ella la aceptaba-

-no lo sé, pero creo que estableciste un vínculo con ella, debe ser un ave mágica, si, ya sé que tú piensas que a mayoría de estos animales deben ser mágicos, pero no solo algunos poseen magia, los otros son como los animales del mundo Muggles pero tienes suerte Harry, tu primera mascota es un animal mágico y más aún que sea afín a ti-explico Lucían dando respuesta a la pregunta de Harry.

Después se dirigieron a Ollivanders, aunque lo que más le preocupaba era como iba el a reaccionar frente a una varita estaba acostumbrado a usar la magia solo enfocándola.

-bueno creo que solo me servirá como un amplificador de mi poder o mi enfoque más bien dicho-

La tienda era estrecha y de mal aspecto. Sobre la puerta, en letras doradas, se leía: «Ollivander: fabricantes de excelentes varitas desde el 382 a.C.». En el polvoriento escaparate, sobre un cojín de desteñido color púrpura, se veía una única varita.

Cuando entraron, una campanilla resonó en el fondo de la tienda, era un lugar pequeño y vacío, salvo por una silla larguirucha donde Hagrid se sentó a esperar, Harry se sentía algo extraño, como si hubieran entrado en una biblioteca muy estricta, miró las miles de estrechas cajas, amontonadas cuidadosamente hasta el techo por alguna razón, sintió una comezón en todo su cuerpo más enfocado en su núcleo mágico que ya era muy grande el constante entrenamiento y su rápido rellenado por su herencia Lycan le permitió aumentar su cantidad de poder mágico de hecho para no tener problemas tuvo que volver a utilizar su núcleo anterior dejándolo como una reserva que por lo general gastaba con frecuencia ya que siempre gastaba toda la magia de su núcleo principal, además de que ese núcleo adicional era de emergencia ya que cabía la posibilidad de que se viera en una situación donde tuviera que soportar una batalla donde gastara toda su magia podría recurrir a ese núcleo daba las gracias a quien fuera que hizo eso porque en realidad cuando unió sus dos núcleos mágicos estos no desaparecieron quedaron como en desuso y uno de estos estaba fuera de la utilidad de Harry pues ese cumplía la función de mantener a Lucían con "vida" y este lo bloqueo para que Harry no le inyectara más magia; El polvo y el silencio parecían hacer que le picara por alguna magia secreta.

-buenas tardes-una voz amable alerto a los clientes.

Harry se sobresaltó, lo tomo por sorpresa esa voz, Hagrid también debió de sobresaltarse porque se oyó un crujido y se levantó rápidamente de la silla, un anciano estaba ante ellos; sus ojos, grandes y pálidos, brillaban como lunas en la penumbra del local.

-hola-fue la respuesta uniforme de Harry, Lucían siempre le dijo que debía mostrarse fuerte la debilidad no era una opción para él, menos si debía enfrentar a dos sujeto de gran poder y con mucha más experiencia de la que él podía llegar a tener en estos momentos.

-ah, sí, sí, sí, pensaba que iba a verte pronto, Harry Potter-no era una pregunta-tienes los ojos de tu madre, parece que fue ayer el día en que ella vino aquí, a comprar su primera varita, veintiséis centímetros de largo, elástica, de sauce, una preciosa varita para encantamientos-

El señor Ollivander se acercó a Harry, los ojos del encargado le llamaba la atención aquellos ojos plateados eran un poco lúgubres.

-tu padre, por otra parte, prefirió una varita de caoba, veintiocho centímetros y medio, flexible, un poquito más poderosa y excelente para transformaciones, bueno, he dicho que tu padre la prefirió, pero en realidad es la varita la que escoge al mago-a Harry le llamo la atención más lo referente a sus padres que lo de su varita.

El señor Ollivander estaba tan cerca que él y Harry casi estaban nariz contra nariz, Harry podía ver su reflejo en aquellos ojos velados.

-y aquí es donde...-el señor Ollivander tocó la luminosa cicatriz de la frente de Harry, con un largo dedo blanco -lamento decir que yo vendí la varita que hizo eso-volvió la voz amablemente-treinta y cuatro centímetros y cuarto, una varita poderosa, muy poderosa, y en las manos equivocadas... Bueno, si hubiera sabido lo que esa varita iba a hacer en el mundo...-

Negó con la cabeza y entonces, para esa información le intrigo bastante a Harry-con solo ver y tocar mi cicatriz supo quién fue el responsable o más bien dicho que varita este hombre no se debe tomar a la ligera-Harry le comento a Lucían-¿será posible que él se dé cuenta de que puedo usar magia sin varita?-

-no lo creo aunque si puede sentir la magia que hay en ti pero no debe saber que la puedes usar sin una varita-

-pero eso es aún peor se dará cuenta que también soy afín a la magia negra-

-puede ser que la relacione con la maldición asesina que utilizaron en ti Harry tu solo encárgate de no llamar mucho su atención solamente- Lucían trato de calmar a Harry, por suerte para el hombre centro su atención en el semi gigante.

-¡Rubeus! ¡Rubeus Hagrid! Me alegro de verlo otra vez... Roble, cuarenta centímetros y medio, flexible... ¿Era así?-

-así era, sí, señor-

-buena varita pero supongo que la partieron en dos cuando lo expulsaron- el señor Ollivander expreso, súbitamente severo.

-eh..., sí, eso hicieron, sí-Hagrid arrastro los pies-sin embargo, todavía tengo los pedazos- añadió con vivacidad.

-pero no los utiliza, ¿verdad?-interrogo en tono severo.

-oh, no, señor- Hagrid respondió rápidamente, Harry se dio cuenta de que sujetaba con fuerza su paraguas rosado.

-mmm- Ollivander lanzo una mirada inquisidora a Hagrid- Bueno, ahora, Harry... Déjame ver-sacó de su bolsillo una cinta métrica, con marcas plateadas- ¿con qué brazo coges la varita? -

-soy ambidiestro señor-desde que tiene memoria tenía que hacer las cosas en la casa por eso se volvió ambidiestro para evitar los golpes de tía Petunia y Lucían le dijo que debía ser ambidiestro para que con cualquier mano pudiera coger la varita o enfocar su magia.

-extiende los brazos, eso es-midió a Harry del hombro al dedo, luego de la muñeca al codo, del hombro al suelo, de la rodilla a la axila y alrededor de su cabeza, mientras medía.

-cada varita Ollivander tiene un núcleo central de una poderosa sustancia mágica, Harry; Utilizamos pelos de unicornio, plumas de cola de fénix y nervios de corazón de dragón, no hay dos varitas Ollivander iguales, como no hay dos unicornios, dragones o aves fénix iguales y, por supuesto, nunca obtendrás tan buenos resultados con la varita de otro mago-

Harry se dio cuenta de que la cinta métrica, que en aquel momento le medía entre las fosas nasales, lo hacía sola, el señor Ollivander estaba revoloteando entre los estantes, sacando cajas.

-esto ya está- la cinta métrica se enroló en el suelo-bien, Harry prueba ésta, Madera de haya y nervios de corazón de dragón, veintitrés centímetros, bonita y flexible, tómala y agítala-

Harry cogió la varita y su magia fluyo a través de la varita pero comenzó romperse la madera el señor Ollivander se la quitó de inmediato.

-definitivamente no-el tono serio el señor Ollivander se hizo presente.

-Arce y pluma de fénix, diecisiete centímetros y cuarto, muy elástica, prueba...-Harry probó, pero tan pronto como levantó el brazo el señor Ollivander se la quitó.

-no, no... Ésta, Ébano y pelo de unicornio, veintiún centímetros y medio elástica, vamos, vamos, inténtalo-

Harry lo intentó y en este caso la varita solo se partió en dos literalmente, Harry no sabía que hacer aparte de tener que pagar por ella, miro al señor Ollivander, no tenía ni idea de lo que estaba buscando, aunque su cara no estaba de acorde a la situación, estaba sonriendo y con una cara de asombro nada que se relacionara con la actitud que tendría una persona a la cual le rompen uno de sus productos en venta.

-increíble, magnifico, nunca antes en toda mi vida de fabricación de varitas me había pasado esto, será mejor que me acompañes a buscar tu varita-ordeno tomándolo de un brazo y poniéndolo frente a las estanterías-ahora estira tu mano y pásala por las cajas, en donde te sientas atraído me indicas-mientras le daba espacio, claro que estaba detrás de él mirándolo en cada momento, luego de pasar por la segunda estantería se sintió atraído por una caja en específico y la tomo, se la dio al señor Ollivander y este lo miro.

-me pregunto... sí, por qué no, una combinación poco usual, acebo y pluma de fénix, veintiocho centímetros, bonita y flexible-mientras le daba la varita a Harry este la tomo y sintió como que su magia fluía por ella sintió como la temperatura de sus manos se elevaba, levantó la varita sobre su cabeza, la hizo bajar por el aire polvoriento, una corriente de chispas rojas y doradas estallaron en la punta como fuegos artificiales, arrojando manchas de luz que bailaban en las paredes, el señor Ollivander dijo:

-¡Oh, bravo! Oh, sí, oh, muy bien, bien, bien, bien... Qué curioso...Realmente qué curioso...-

-porque es tan curioso-interrogo Harry por primera vez intrigado tanto por algo.

El señor Ollivander lo miro.

-recuerdo cada varita que he vendido, Harry Potter cada una de ellas, resulta que la cola de fénix de donde salió la pluma que está en tu varita dio otra pluma, sólo una más, realmente es muy curioso que estuvieras destinado a esa varita, cuando fue su hermana la que te hizo esa cicatriz-

-que rayos, si ya no tengo ese maldito Horrocrux ¿no es así Lucían?-

-no ya no queda nada de ese parasito Harry pero quizás estés destinados a esa varita yo no le veo ningún problema por el momento-

-sí, veintiocho centímetros, ajá, realmente curioso cómo suceden estas cosas la varita escoge al mago, recuérdalo... Creo que debemos esperar grandes cosas de ti, Harry Potter... Después de todo, El-que-no-debe-ser nombrado hizo grandes cosas... Terribles, sí, pero grandiosas-

-no lo puedes negar Harry el tipo es bastante hábil-Harry como era costumbre asintió ante lo que le dijo.

Pagó siete galeones de oro por su varita y el señor Ollivander los acompañó hasta la puerta de su tienda.

Al atardecer, con el sol muy bajo en el cielo, Harry y Hagrid emprendieron su camino otra vez por el callejón Diagon, a través de la pared, de nuevo por el Caldero Chorreante, ya vacío, Harry no habló mientras salían a la calle y ni siquiera notó la cantidad de gente que se quedaba con la boca abierta al verlos en el metro, cargado con una serie de paquetes de formas raras y con la lechuza dormida en el regazo de Harry, subieron por la escalera mecánica y entraron en la estación de Paddington, Harry acababa de darse cuenta de dónde estaban cuando Hagrid le golpeó el hombro.

-tenemos tiempo para que comas algo antes de que salga el tren-dijo.

-¿Estás bien, Harry? te veo muy silencioso-Harry no sabía que decir en realidad este podría ser considerado el mejor día de su vida desde que le hablo Lucían pero aun sentía que no terminaba de encajar, aun no daba el ancho, Lucían siempre lo apoyaba pero sentía que podía confiar en Hagrid.

-todos creen que soy especial, soy famoso y ni siquiera puedo recordar por qué soy famoso no sé qué sucedió cuando Vol... Perdón, quiero decir, la noche en que mis padres murieron-

Hagrid se inclinó sobre la mesa, detrás de la barba enmarañada y las espesas cejas había una sonrisa muy bondadosa.

-no te preocupes Harry, aprenderás muy rápido, todos son principiantes cuando empiezan en Hogwarts, vas a estar muy bien, sencillamente sé tú mismo sé que es difícil, pero vas a pasarlo muy bien en Hogwarts, yo lo pasé, en realidad, todavía lo paso además solo eres un niño tienes derecho a equivocarte, a fallar cuantas veces sea necesario, lo importante es que no tienes que rendirte con nadie ni por nadie, si deseas algo ve por él y si fracasas porque es posible que fracases te levantas y lo vuelves a intentar para eso estaré yo Harry no te abandonare en ningún momento-Harry por primera vez se sintió apoyado, sintió que alguien estaba para el ahí, es verdad tenia a Lucían pero él estaba solo en su mente no era material como lo era Hagrid, no lo soporto de puso de pie y abrazo al semi gigante o eso intento, lloro por primera vez desde que conoció a Lucían, lloro pero no de pena sino de felicidad, por fin había alguien que podía abrazar por pena o por alegría.

Hagrid lo abrazo también-por primera vez se equivocó director, este chico necesita del amor de otros por lo que puedo ver nunca lo recibió, maldición debí darme cuenta antes, debería haber ido a verte a esa casa Harry, pero ya no me puedo lamentar por eso, te prometo que no te abandonare nunca Harry-después de ese emotivo momento se fueron hasta el tren que llevaría a Harry devuelta con los Dursley y se despidieron con otro abrazo mientras Hagrid le entregaba un sobre.

-tu billete para Hogwarts, el uno de septiembre, en Kings Cross, está todo en el billete, cualquier problema con los Dursley y me envías una carta con tu lechuza, ella sabrá encontrarme... Te veré pronto, Harry-

Y Harry se subió al tren cuando volvió para ver s Hagrid de nuevo este ya no estaba.

Y ese es el capítulo que decía que sería la llegada de Harry a Hogwarts y lo prometido es deuda aquí está el capítulo de nombre.

"La llegada a Hogwart y la chica del tren".

El mes que paso en casa de sus tíos fue como todos los días desde que quito el encantamiento, a su lechuza la bautizo con en nombre de Hedwig, el nombre lo saco de uno de los libros de Hogwarts, en menos de dos semanas, leyó todos los libros de Hogwarts y repaso los libros la última semana, de hecho aprendía las cosas muy rápido además de que si aprendía algo no lo olvidaba casi nunca a excepción de que sea algo insignificante.

Salió de la alacena y partió al living de la casa donde tío Vernon estaba leyendo el diario, Harry hablo.

-Tío Vernon me llevarías a la estación King Cross, para ir a Hogwarts, mañana y debo estar antes de las 11 para abordarlo-pregunto Harry, tío Vernon solo bufo, eso era un sí.

Después se metió a la cocina y comió un poco para volver a la alacena a seguir leyendo las historias de los duendes, de hecho, anoche quedo a mitad de la aventura del rey Ragnak y como pasaba las pruebas impuestas por su padre para ser un digno heredero del pueblo duende en esa aventura conoce a Prakadi quien se convertiría en su primera hembra, decía el, pero se convirtió en su única mujer, lo enamoro su forma de pelear y actuar.

A la mañana siguiente, Harry se despertó a las cinco, tan emocionado e ilusionado que no pudo volver a dormir se levantó se colocó su buzo y zapatillas deportivas, se ocupó de meter a Hedwig en su jaula y salió a realizar sus ejercicios que termino en dos horas y media, el tiempo justo para tomar una ducha y esperar al menos una hora para salir a la estación, media hora después el pesado baúl de Harry estaba cargado en el coche de los Dursley y tía Petunia había hecho que Dudley se sentara con Harry, para poder marcharse.

Llegaron a King Cross a las diez, ahí Harry se despidió de sus tíos con un movimiento de su mano tomo su baúl como si nada, le podía poner el hechizo de alivianamiento pero le servía como entrenamiento, lo puso en un carro junto a sus demás pertenencias, comenzó a recorrer los andenes hasta que llego al andén nueve y después estaba el diez pero en uno de los pilares Harry pudo ver que había magia en este por lo que se acercó y puso su mano, esta desapareció en la pared.

-adelante crúzalo es la entrada al andén nueve y tres cuartos-Harry asintió, paso con carro y todo al otro lado.

En el proceso cerro los ojos inconscientemente y al abrirlos vio una locomotora de vapor, de color escarlata, esperaba en el andén lleno de gente, un rótulo decía: «Expreso de Hogwarts, 11 h». Harry miró hacia atrás y vio una arcada de hierro donde debía estar la taquilla, con las palabras «Andén Nueve y Tres Cuartos».

El humo de la locomotora se elevaba sobre las cabezas de la ruidosa multitud, mientras que gatos de todos los colores iban y venían entre las piernas de la gente, las lechuzas se llamaban unas a otras, con un malhumorado ulular, por encima del ruido de las charlas y el movimiento de los pesados baúles.

Harry miro los vagones, todos se veían medios llenos por lo tanto se fue al final de este y cargo su baúl por las escaleras sin mucho esfuerzo, después subió a Hedwig, comenzó buscar un lugar vacío pero en vez de eso encontró a un chico que a juzgar por su estatura debía estar en uno de sus últimos años salir con cara de burla y en el compartimiento había una chica llorando amargamente como la escucho pues digamos que su oído era muy pero muy bueno, algo en él le dijo que se preocupara por la chica, su instinto casi nunca le fallaba por lo que se metió en el compartimiento y se sentó frente a la chica, que también supuso que era de varios cursos superior a él pero eran de la misma altura, por increíble que pareciera Harry media casi un metro con sesenta centímetros.

- ¿estás bien? -Harry intento iniciar la conversación con voz amable.

- ¡que te importa! - grito la chica que levanto la cabeza, Harry solo tenía una palabra para describirla "hermosa" era más o menos de piel tostada, pelo negro, un busto más o menos grande, cintura más o menos estrecha a juzgar por su vestimenta y unas caderas no muy pronunciadas, el problema, si así se podía considerar era que Harry no presto demasiada atención a eso sino a la sensación de su magia y como está recorría su cuerpo, parecía brillar en muchos colores.

-me importa porque no me gusta ver a una chica llorar y menos a una tan hermosa con unos bellos ojos-

La chica lo miro a la cara mientras se secaba las lágrimas, lo veía a la cara-si claro, tu dijiste le digo esto y la tengo a mis pies, te convertiré en un sapo idiota-amenazo mientras sacaba su varita, eso no le gusto para nada a Harry, el odiaba más que nada que lo amenazaran.

-pues eso deberías de haberle hecho al idiota que salió de aquí con una sonrisa, no a mí que me preocupe por ti sin siquiera conocerte, sabes que, mejor me voy-gruño Harry enfadado mientras tomaba su lechuza para irse, la chica lo miro, le tomo el brazo y lo tiro hacia ella, lo abrazo y se largó a llorar.

-Lucían ¿qué hago? - Harry estaba asustado y sin tener idea que hacer.

-es evidente Harry, abrázala y no la sueltes hasta que ella afloje su agarre-el Lycan en su propia línea de pensamientos aparte sonrió-este será un año entretenido ni siquiera llegas al colegio y ya tiene a una mujer en sus brazos definitivamente posee mi encanto-y comenzó a reír.

Harry asintió como en la mayoría de los casos, levanto su mano, cerro el compartimento con su magia, procedió a abrazarla mientas acariciaba su cabello, definitivamente era hermoso.

La chica no lo soltó en un buen rato, pero después de 10 minutos lo soltó, lo miro a la cara-gracias-

-de nada-

La chica se separó un poco más de él se limpió nuevamente la cara y comenzó a cambiar su pelo a un café claro y sus ojos color avellana cambiaron por un azul profundo y triste, su color de piel se volvió pálido ya no era ese tostado que poseía cuando la vio.

-¿que acabas de hacer?- Harry la miro con asombro.

-cambie soy una metamorfomaga-Harry la vio con cara de no entender-puedo cambiar las partes de mi cuerpo a voluntad-explico ella.

-¿porque tomaste ese aspecto?-

-por qué este aspecto es el que les gusta a los chicos y todas mis amigas me conocen por este aspecto entre otros-en su voz se notaba la tristeza.

-no lo hagas-intervino Harry, la chica lo miro-no creo que debas cambiar tu apariencia para gustarle a alguien más-la mirada del pelinegro pareció perderse-cambia para ti, puedes verte como gustes, puedes ser quien quieras-los ojos de la chica no abandonaron en ningún momento a Harry mientras hablaba, esos ojos esmeraldas brillaron ligeramente cuando dijo la última parte.

-gracias-

- ¿existe algo así para ti algo que reconozcas como original? – pregunto Harry intentando desviar el tema.

-y si te dijera que no-respondió ella de manera seria, mientras su cabello cambiaba a todos los colores posible- ¿qué harías? - esta vez ella mientras volvía a cambiar al aspecto rubio y de ojos azules profundo, la sonrisa apareció en Harry.

-lo tomaría con calma, mientras pueda apreciar el espectáculo resplandeciente que eres no me importaría demasiado tu aspecto, tienes ese brillo, me gusta-Harry contesto, la chica de nuevo lo miro.

-Lucían ¿porque estoy diciendo esto? -

-es evidente Harry esta chica te atrae y no me lo puedes negar-

-lo sé, pero no es un poco rápido ya sabes recién la conozco-

-yo desde que vi a Sonja supe que me gustaba y eso no cambio hasta 400 años después, además un Lycan solo demuestra interés por la mujer que lo atrae más que solo físicamente he incluso tu magia se siente atraída por esa chica no sé quién es, pero créeme quizás ya encontraste a tu chica y eso que solo es el primer día, si tienes suerte puede que se conozcan un poco más, no seas demasiado estúpido-

-muy bien señor conquistador me gustaría conocer tu nombre-

-te lo diré si me regalas una sonrisa-la chica lo miro y le sonrió-perfección, es Harry-al cambiar el estado de animo de la chica su magia se volvió mas tenue pero ahora era una armonía.

-muy bien solo Harry ¿a qué casa vas? no te había visto anteriormente en el tren-.

-si me dices tu nombre yo te responderé-

-Tonks-

-aun no lo sé, es mi primer año todo depende del sombrero seleccionador-contesto Harry con naturalidad, la chica lo miro asombrada.

-y tienes el descaro de coquetearme aun sabiendo que puedo ser mucho mayor que tú-Tonks expreso con una cara seria.

-no lo sé, aun no me dices tu edad, pero me gustas a cada segundo más, Lucían no crees que fui muy directo-

-no, claro que no, de hecho, no creo que se dé cuenta solo le acabas de decir que te GUSTA- respondió Lucían para después reírse descaradamente.

Harry se sonrojo enormemente-lo siento fui muy directo-se disculpó Harry, la chica lo miro con un expresión seria-pero no me arrepiento de lo que dije-termino de decir Harry-porque sigo hablando y avergonzándome a mí mismo-pregunto a la nada.

{no lo sé, ¿tu dime?}

-con que no te arrepentirías de decirme eso, sí solo conoces una cara y cuerpo por unos minutos, típico de un niño repleto de hormona-gruño por lo bajo lo último-descarado- le respondió ella, aunque no lo podía negar el chico frente a ella tenía agallas.

-ya te dije que no me arrepiento de lo que dije-Harry mantuvo su sonrojo, pero una mirada decidida-recién estoy conociendo el mundo mágico, vi muchos adultos, niñas, mujeres capaces de hacer magia o eso creo y no brillan como una estrella en la oscuridad, tampoco son tan atractivas como eres tú-

-y que te hace pensar ¿que tú a mí me gustas? -

-no lo sé, pero si no te gusto no importa tengo todo el tiempo del mundo para conocerte o incluso agradarte, algunos dicen que soy libre de querer, pero debo aceptar que no me quieran de vuelta- ahora el pelinegro agradecía haber escuchado todo sobre lo que hablaba con Lucían, tener todo ese conocimiento y experiencia a mano, le permitía al joven mago crecer en compañía de alguien que siempre estaría actuando un poco como su brújula moral.

-hablas de conocerme, en el caso de que quiera conocer o saber más de ti-comenzó la metamorfomaga - ¿cómo podrías reconocerme entre más personas si puedo cambiar mi cara y cuerpo? -

-tu olor me dirá donde estas cuando estés cerca-

-eso suena raro, sabes, pero podría usar otro perfume-volvió a atacar Tonks.

-igual sabría quién eres, tu magia es muy atractiva para la mía, como dije parecer brillar-

-eres extraño, me agradas-expreso Tonks por primera vez y guardaba su varita.

-no ves, ya estamos progresando en esta relación-dijo Harry sonriendo, la chica también sonrió.

- ¿y conoces algo del mundo mágico o no? -

-más o menos solo conozco lo que se menciona en los libros de magia y lo que pude ver en el callejón Diagon-y no mentía no sabía casi nada del mundo mágico de solo conocía uno que otro secreto en torno a él plan extraño de Dumbledore y un poco de la Nación duende- ¿las metamorfomagas no tienen capacidad de volverlo a uno estúpido con solo verlas? -

-ya veo te criaste con muggles, y respecto a la pregunta, no lo creo si eres estúpido lo serás siempre-

-sí, lo importante en este momento es ¿porque estabas llorando cuando entre en el compartimento? -pregunto Harry seriamente, Tonks lo miro y después agacho la cabeza.

-era un chico con el que salía desde finales del año pasado nos vimos una que otra vez en el callejón Diagon pero nada más que eso, bueno y después le dije que era metamorfomaga y me pidió que le mostrara algunas cosas "esponjosas" y "agrandadas" y no le gusto cuando me negué a hacerlo además averiguo un poco sobre mi familia y descubrió que mi padre es hijo de muggles por lo que no le convenía una alianza mágica con mi familia a pesar de que mi madre es una Black pero la destituyeron de la familia, aunque esa es una mierda arcaica y para nada importante-en realidad no supo por que le conto todo a Harry pero le inspiraba confianza y seguridad, espera como era posible que un niño le inspirara seguridad a ella una maga adulta para el mundo mágico.

-bueno debo darle las gracias a ese sujeto-Tonks lo miro con una cara que si fuera para matar ya estaría más que sepultado-a él le debo la oportunidad de hablar contigo y encontrar un vagón disponible-Tonks alzo una ceja-pero por otro lado estoy más que dispuesto a golpearlo y dejarle claro que si te vuelve a molestar le romperé la cara-Tonks lo miro con los ojos muy abiertos-no me digas está detrás de mí-Tonks solo asintió, Harry se dio la vuelta tranquilamente, ahí se encontró con un joven de más de un metro ochenta, fornido, de tés blanca y pelo castaño.

-a quien ibas a golpear mocoso-interrogo el joven a Harry despectivamente-no te detengas o ya te orinaste en los pantalones-agrego

-que viste en este idiota- Harry se volvió mirando a Tonks, esta solo alzo sus hombros-bueno volviendo a la pregunta que me hiciste, te dije que apenas te viera te golpearía y no hablo por solo hablar-y Harry le soltó un derechazo al sujeto en el estómago, este se quedó sin aire por lo que se encogió un poco, grave error, eso era lo que quería Harry y le conecto un puñetazo izquierdo en la cien dejándolo inconsciente de inmediato-de nuevo me pase en la cantidad de fuerza pero no me arrepiento, aunque debo volver mi hechizo de cerrado más fuerte-después lo tomo por el cuello de su ropa y abrió la puerta después lo saco del compartimento y camino por el pasillo con él (arrastrándolo como un bulto) dejándolo frente a puerta del otro vagón y volvió al compartimiento, cerro de nuevo la puerta, le aplico el mismo hechizo de antes pero con más magia, se sentó frente a Tonks que solo lo miraba, unos segundos más tardes estallaron en carcajadas.

-no lo creo lo golpeaste como si no fuera nada-Tonks comento mirando a Harry.

-ya te lo dije, si lo volvía a ver cerca de ti lo golpearía, aunque creo que puedes defenderte sola-Harry señalaba su varita que estaba en su mano derecha.

-planeaba convertirlo en un ratón y arrojarlo fuera del tren- describió su plan la metamorfomaga con una sonrisa.

-definitivamente no me gustaría ser tu enemigo-menciono Harry mientras reía.

-volviendo un poco al tema anterior ¿porque mencionaste que no le convenía casarse contigo? - Harry dejo de reír.

-veras los magos en su mayoría siguen las tradiciones, es decir, deben mantener la pureza de la sangre y establecen enlaces políticos entre familias para formar alianza que tengan gran poder en el mundo mágico como lo sería entre la casa Black o a cualquier otra de épocas cercanas o con fortunas semejantes, me criaron para no interesarme en esas estupideces pero ya sabes, cuando te gusta alguien te vuelves idiota y tratas de agradarle a esas persona, ya debería haber aprendido después de Charlie…-

-entonces el hecho de que no pueda dejar de hablarte o sonreír sin razón se debe a que me gustas-susurro el pelinegro como si buscara una respuesta a su comportamiento, una ceja se levantó en la mirada de Tonks mientras movía su cabeza en negación.

-en definitiva, ser sutil no es lo tuyo-susurro de igual manera, pero Harry la escucho perfectamente.

-me gusta su voz-comento en un susurro nuevamente Harry.

-Harry, recuérdalo, no puedes seguir hablando conmigo, estoy en tu cabeza, solo accesible para ti, el hecho de que estuvieras bajo un Fidelio autoimpuesto te permitió escapar de tus tíos y hablar conmigo activamente se volvió algo normal para ti, para el resto no lo es, ella puede escucharte porque estás hablando, no hables, solo piensa lo que quieras decirme-

-gracias-sonrió Tonks mientras miraba al chico avergonzado-si sabes como hablarle una chica o solo vas de frente esperando que todo resulte bien, definitivamente serás un Gryffindor-

-no me arrepiento de nada de lo que dije-recalco Harry mirándola-pero me avergüenzo de haber sido quisa demasiado directo-

-es bueno saber lo que quieres-descarto Tonks-es totalmente natural que el pequeño Harry se enamore de la brillante bruja, admiro tu buen gusto-

Si Tonks solo estaba burlándose del o diciendolo enserio no era algo que el pelinegro pudiera averiguar.

-te propongo algo-comento Tonks luego de al menos 10 minutos de mantener en silencio, lo mas extraño para ambos fue que no era molesto para ninguno-tenemos una diferencia de edad bastante grande, aunque es natural que sucumbas ante mi-movió sus cejas coquetamente-podemos conocernos y ser amigos…-

-no quiero ser solamente tu amigo-corto Harry.

La metamorfomaga suspiro-está bien seremos más que unos simples amigo o conocidos-la sonrisa de Harry hizo cosas en su cuerpo que no deberían ser normales-solo si puedes reconocerme, aunque cambie mi apariencia-

-cual es el objetivo de eso-

-que no estes solo deslumbrado por mi escultural figura-giño su ojo.

El pelinegro se puso de pie frente a Tonks y se sentó al lado de ella-puede que sea menor que tu pero no soy como ningún hombre que hayas conocido-la metamorfomaga estaba por corregirlo, pero se quedó helada cuando cayó bajo el encantamiento Potter, el chico solo había tomado su mano y de repente pareció que había encontrado una parte perdida de ella hace mucho tiempo.

De manera inconsciente Tonks asintió a las palabras de Harry-solo seria un beso, uno pequeño…NO Tonks mala, recién te recuperas de una perdida por eso este chico parece tan interesante-se repitió en su cabeza-muy bien como prueba de que seremos más que simplemente amigos deberás, identificarme cada vez que pase cerca de ti y para que sea legal debes tomarme de un brazo y abrazarme así si fallas me podre reír de ti, debes hacerlo por 2 meses después de eso aceptare que estas realmente interesado en mí, como pista te daré dos, soy de Hufflepuff y me asegurare de pasar por lo menos una vez cerca de ti, que dices, ¿aceptas el desafió?-era imposible que supiera siempre quien era y si por alguna remota razón lo lograba, ella no tendría ningún problema en salir con él podría cambiar su aspecto a una chica de cursos inferiores y no lo podía negar se sentía interesada (no románticamente) por Harry a pesar de que era aún un niño.

-solo con tres condiciones-alzo sus dedos el hibrido sonriendo, Tonks asintió- uno, si lo logro no te puedes retractar, dos, no puedes salir con otros chicos en estos 2 meses y medio no quiero que me expulsen de Hogwarts por golpear a otros sujetos y tercero, si en este periodo de tiempo desarrollas sentimientos por mí y quizá y solo quizá, son sentimientos románticos, aceptaras guardas siempre mis secretos como yo guarde los tuyos-declaro Harry mientras extendía su mano para sellar el trato y Tonks estiro su mano pero lo que hizo no se lo espero Harry ni en sus más increíbles sueños y de verdad esto lo superaba por mucho, ya que en más de una ocasión soñó que enfrentaba un dragón para obtener un tesoro como el rey Ragnak.

Tonks le estaba dando un beso ¡su primer beso! Y que beso, el beso no duro más de 1 segundo y Harry se desinfló en su asiento estaba en las nubes por otro lado Tonks se estaba tocando sus labios y no lo asimilaba-es solo un niño pero jamás me han besado así, no es que haya besado a muchos chicos, pero este beso fue el mejor que he recibido más bien robado jeje, me hizo sentir completamente protegida y feliz además de bastante caliente hag soy una asalta cunas-esos era los pensamientos de Tonks-no creo que lo notara pero se de magia y eso fue similar a un juramento mágico, ¿establecimos un contrato mágico? ¿Quién rayos es realmente Harry? Ningún niño…no, es un adolescente al parecer, se ve como alguien de 13 años, ¿Qué ocultas Harry? Quiero saber más sobre él-

Por otro lado, Lucían estaba golpeando a Harry, le arrojaba agua, con un cartón le arrojaba viento.

-¡Harry! ¡Harry! Reacciona, maldición, si quieres tener alguna oportunidad con ella compórtate-apena dijo eso Harry volvió en sí y se sentó como se debía en el asiento mientras miraba a Tonks sonrojado por y ella lo miraba igual-maldición parezco una niña, vamos Tonks compórtate-eso era lo que pensaba Tonks.

Después de mirarse por un rato más Harry hablo- ¿qué tan difícil es vivir en el mundo mágico? -

-para un nacido de Muggle será bastante difícil y mas por todos los prejuicios que los rodean, pero luego de la última guerra mágica las cosas se han calmado un poco-

- ¿Hogwarts es difícil? –

-estudiar en el tiene sus pros y contras, mas pros que contras realmente, ayuda que la gente con la que compartes 7 años de vida sean personas con similitudes o intereses similares a los tuyos, por ello somos seleccionados para determinadas casas, fuera de eso el mundo magico es algo completamente distinto, pero si conoces las personas adecuadas no deberías tener problemas-

-espero que no me seleccionen en la casa de Slytherin, conocí a un chico que con el que mantuve una conversación en la tienda de Madame Malkin y era seguro que él se va a esa casa y no tengo el más mínimo interés de compartir casa con él-

-además no me gustaría salir con un Slytherin-menciono Tonks.

-con mayor razón le pediré al sombrero que no me deje ahí- menciono Harry y Tonks asintió, la charla continua de manera tranquila con pausas agradables y una que otra mirada de parte de ambas personas, además inconscientemente se estaban acercando entre ellos.

Afuera en el pasillo paso una mujer que les hizo señas y Harry se acercó a la puerta.

- ¿quieren algo del carrito? -

Harry, que no había desayunado, se metió la mano en el bolsillo, compraría una que otra golosina, el carrito tenía Grageas Bertie Bott de todos los Sabores, chicle, ranas de chocolate, empanada de calabaza, pasteles de caldero, varitas de regaliz y otra cantidad de cosas extrañas que Harry no había visto en su vida, como no deseaba perderse nada, compró un poco de todo y pagó a la mujer once sickles de plata y siete knuts de bronce.

Tonks lo miraba asombrada, mientras Harry depositaba sus compras sobre un asiento vacío.

-tienes mucha hambre, ¿verdad? -

-muchísima, perdona mis modales, como estaba ansioso por venir a Hogwarts que olvide tomar mi desayuno, pero eso no es una excusa, me haría el gran honor señorita Tonks de acompañarme en este almuerzo improvisado, sé que es indigno de ofrecer-

-será todo un honor acompañarlo a almorzar señor Harry- Tonks acepto siguiéndole el juego.

-bueno yo no conozco nada de lo que compre-Harry agrego avergonzado, Tonks no pudo evitar reírse-pero como tú eres la invitada, estas encargada de guiarme un poco en este exótico menú-Tonks no lo podía negar le encantaba la actitud de Harry a pesar de hacer un poco el ridículo frente a ella sabía cómo salir airoso de la situación.

-muy bien, deje todo en mis manos y disfrute la degustación-mientras tomaba unas empanadas de calabaza-como su nombre lo dice, son empanadas de calabaza bastante buenas a mi gusto personal-Harry asintió y la probó, Tonks no se equivocaba-está buena-Tonks por su lado también estaba comiendo una empanada.

Harry termino primero su empanada y miro a Tonks que comía tranquilamente la suya, aunque se fijó en algo, su pelo estaba volviendo a su color naranja-sí, no lo retiro, te ves como sea que te transformes muy guapa-Tonks lo miro sorprendida jamás su pelo cambiaba sin que ella lo supiera eso solo sucedía cuando ella estaba completamente relajada y en calma, además de dejándose llevar por la comida.

- ¿bueno y que son estos? - Harry señalo unos pasteles.

-son pasteles de caldero, no te confundas yo también pensé lo mismo la primera vez que estaban hechos con calderos, pero lo que pasas es que el relleno que tienen se fabrica y mantiene en calderos de ahí su nombre-respondió Tonks.

Harry asintió y comió un poco, no sabía nada mal, Tonks también comió un poco, después de eso pasaron a comer dulces.

-estas son ranas de chocolate-mostro la bruja tomando una caja con forma de pentágono que mostraba a la rana, Harry la vio von un poco de asco-tranquilo no saben a rana y no es que haya comido alguna-Harry la comió tranquilamente, pero en la caja había un cromo en este caso uno de Albus Dumbledore.

-son cromos coleccionables yo tengo unos pocos, en ellos salen magos famosos, en este caso te toco Albus Dumbledore y a mí a me salió Agripa, de nuevo-

Harry se enfocó en lo que decía el cromo de Dumbledore.

Albus Dumbledore, actualmente director de Hogwarts, considerado por casi todo el mundo como el más grande mago del tiempo presente, Dumbledore es particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso Grindelwald en 1945, por el descubrimiento de las doce aplicaciones de la sangre de dragón, y por su trabajo en alquimia con su compañero Nicolás Flamel. El profesor Dumbledore es aficionado a la música de cámara y a los bolos.

-okey no es una información muy útil sobre él, pero algo es algo-

-al menos sabes cómo luce-

-estas son grageas de todos los sabores, todos-recalco Tonks, Harry metió la mano en la caja y saco una de color amarillo-plátano-expreso después de probarlo, Tonks también metió su mano en la caja y saco una de color rojo-frambuesa- siguieron comiendo por un buen rato claro que Tonks estaba impresionada, Harry comía y comía pero no se veía que su estómago aumentara de tamaño, el resto del viaje fue tranquilo a excepción de un chico que paso preguntando por un sapo el cual no habían visto, después Tonks le preguntó a Harry si podía salir del compartimento para que ella se pusiera la túnica a lo que Harry asintió de inmediato, después fue el turno de Harry, quien olvido cerrar las cortinas del compartimento y le dio una mirada de todo su cuerpo a Tonks su única prenda eran sus bóxer, la mencionada lo recorrió con la mirada, Harry Potter estaba bastante bien construido, ella sabía de formas físicas porque jugaba siempre con ellas y Harry realmente parecía alguien de 13 o 14 años, al menos físicamente y mentalmente hablando aparentaba eso mismo.

-ya puedes pasar-se dio cuenta de que ella lo seguía mirando por la ventana del compartimento-cielos Harry no pensé que fueras tan osado, ya mostrándole la mayoría de tu cuerpo jaja-se comenzó a reír el Lycan.

-lo..lo siento-se disculpó Tonks-a quien quiero engañar porque no siguió en solo ropa interior-bueno digamos que su línea de pensamientos es otra.

-no te preocupes yo debí cerrar las cortinas-Harry le quito importancia levemente sonrojado.

Claro que todo no es un cuento de feliz por siempre, media hora después en donde Harry hablaba un poco con Tonks de cómo era el primer año, aparecieron tres cabezas en la puerta del compartimiento y Harry identifico a la de en medio como el chico de la tienda.

-con que es verdad-hablándole a Harry cuando entraron en el compartimento-todo el tren está diciendo que estas en este compartimiento ¿eres tú verdad? -

-hasta donde sé si yo soy yo- Harry contesto sonriéndole a Tonks, ella también sonrió.

-muy gracioso veras soy Draco Malfoy y estos son Crabbe y Goyle-Tonks no pudo evitar que se le escapara una risa por el nombre del pálido.

-te parece gracioso-Draco ataco mirándola con enojo de arriba abajo-debes ser una nacida de muggles, que más se puede esperar de una sangre sucia-eso a Tonks no le gusto, pero no pudo evitar sentirse ofendida, Harry lo noto por que perdió el brillo en sus ojos que tenía cuando hablaban.

-muy bien injerto con nombre de Dragon te disculparas con ella por las buenas o será por las malas-amenazo Harry conteniéndose para no matarlo, porque su Lycan se lo pedía a gritos, nadie molestaba a su chica, no lo noto, pero debía controlar la posesividad con la que estaba desarrollándose.

-o que me harás algo cara rajada- Malfoy contesto con una sonrisa mientas lo gorilas a su lado empuñaban sus manos.

-yo a ti nada, a ellos si-indico a los guardaespaldas que acompañaban a Draco-ella te dará la paliza de tu vida, además tú fuiste el que la ofendió-y al lado de Harry apareció Tonks varita en mano y le apunto.

-tú te lo buscaste blanquito-y de su varita salió un rayo azul que le dio de lleno a Draco este quedo como un ratón electrocutado, como lo sabía Harry digamos que en su estadía en la alacena más de una rata pereció bajo su descarga electrimagica, claro que este era el regalo para los Dursley por alimentarlo los años que "vivía" con ellos, los libero de una plaga de ratones, no conforme con eso le lanzo un golpe a la cara y Harry podía jugar que los nudillos de su mano se hicieron más grandes.

Los gorilas estaban por saltarle a Tonks encima pero Harry se movió a toda velocidad y le propino una patada en el estómago a Goyle, arrojándolo hacia la puerta del compartimiento a Crabbe le conecto un golpe directo que rompió sus labios y lo apartaba del lugar, ahora se preguntaran porque Harry no realiza ningún encantamiento o hechizo bueno de debe a que solo conoce los del libro de su primer año de magia y aun no los probaba con la varita, confiaba en Tonks pero no estaba dispuesto a revelar todo de sí mismo.

Tonks lo miro y le dijo-pon atención este hechizo se llama Wingardium leviosa y debes agitar la mano, golpear el objeto, lo pondrás a levitar, te lo enseñan a mediados de año o a inicios no recuerdo bien-realizo el hechizo y por lo que pudo notar Harry uso bastante energía para levantar a Goyle era básicamente lo que él hacía cuando ponía a levitar objetos-vamos inténtalo-lo animo Tonks.

Harry tomo la varita y repitió el movimiento sin hablar para después mirar Crabbe y enfocar la magia que él consideraba necesaria para levitarlo y repitió-¡Wingardium leviosa!- Crabbe se elevó de inmediato de hecho choco contra el techo pero después Harry lo controlo y lo saco del compartimento para después repetir el proceso con Malfoy bueno ya sabía cómo controlar un poco más su magia pero igual aprovecho de golpearlo contra el techo solo un poco, Tonks lo miraba impresionada debías tener un control bastante bueno de su magia para levantar un objeto pero impactarlo contra el techo eso era otro nivel debió de poner mucha magia en el hechizo pero no parecía cansado para nada de hecho pareciera que no necesito esforzarse y eso era bastante impresionante-excelente-felicito, Harry le dio una sonrisa.

Una voz retumbó en el tren.

-llegaremos a Hogwarts dentro de cinco minutos, por favor, dejen su equipaje en el tren, se lo llevarán por separado al colegio-

-bueno creo que es momento de despedirnos-Tonks aviso, aunque se veía un poco triste-volveré con mis amigas y les contare lo que sucedió-

-está bien pero antes- logrando que Tonks se girara hacia él y la abrazo, Tonks, aunque en primera instancia se sorprendió le devolvió el abrazo con más fuerza al lado de Harry se sentía segura.

-ya nos veremos quizá nos toque en la misma casa o quizá tu siguiente novio sea un Slytherin-afirmo con una sonrisa, Tonks también sonrió.

-ya quisiera que lo fuera-mientras le giñaba un ojo y salía del compartimento.

-definitivamente debes estar baboso por esa chica- Lucían se manifestó mientras le movía las cejas a Harry, este asintió, aunque después los dos estallaron en risas.

-bien ahora a guardar todos estos recuerdos alegres en mi mejor defensa- se sentó nuevamente, cerró los ojos guardando esos recuerdos donde debían ir, modificando algunos para que el viejo los creyera y no sospechara, después sintió como el tren disminuía su velocidad hasta detenerse y Harry salió tranquilamente del vagón al ser el ultima estaba bastante lejos de los otro, espero unos segundos hasta que sus ojos se acostumbraron a la luminosidad del exterior, camino hasta los demás de primero una vez llego cerca de ellos pudo ver a Hagrid con una lámpara moviéndose sobre los alumnos.

- ¡primer año! ¡Los de primer año por aquí! ¿Todo bien Harry? -

La gran cara peluda de Hagrid rebosaba alegría sobre el mar de cabezas.

-vengan síganme... ¿Hay más de primer año? Miren bien dónde pisan ¡Los de primer año, seganme!

Resbalando y a tientas, siguieron a Hagrid por lo que parecía un estrecho sendero oscuro que Harry miraba con completa tranquilidad, nadie hablaba mucho en el trayecto.

-en un segundo, tendran la primera visión de Hogwarts-exclamó Hagrid por encima del hombro-justo al doblar esta curva-

Todos soltaron un gran ¡ohhhhhhh!

El sendero estrecho se abría súbitamente al borde de un gran lago negro en la punta de una alta montaña, al otro lado, con sus ventanas brillando bajo el cielo estrellado, había un impresionante castillo con muchas torres y torrecillas.

- ¡No más de cuatro por bote! -gritó Hagrid, señalando a una flota de botecitos alineados en el agua, al lado de la orilla. Harry subió a un bote y en el subieron 3 persona más.

-hola me llamo Harry-se presentó nuestro protagonista.

-Hermione, un gusto-se presentó la chica, tenía una gran melena de pelo rizado color castaño y las paletas de su dentadura un poco más grande de lo usual, aunque a Harry le pareció tierna.

-Neville-era un chico que se veía muy nervioso-por cierto, no has visto un sapo-pregunto esperanzado, a lo que Harry negó con la cabeza.

-Ron Weasley-el chico pelirrojo, Harry tenía deseos de tirarlo del bote, pero se contuvo.

- ¿Todos subieron? -continuó Hagrid, que tenía un bote para él solo- ¡Venga! ¡ADELANTE! -

Y la pequeña flota de botes se movió al mismo tiempo, deslizándose por el lago, que era tan liso como el cristal todos estaban en silencio, contemplando el gran castillo que se elevaba sobre sus cabezas mientras se acercaban cada vez más al risco donde se erigía.

- ¡Bajen las cabezas! -exclamó Hagrid, mientras los primeros botes alcanzaban el peñasco, todos agacharon la cabeza y los botecitos los llevaron a través de una cortina de hiedra, que escondía una ancha abertura en la parte delantera del peñasco, fueron por un túnel oscuro que parecía conducirlos justo por debajo del castillo, hasta que llegaron a una especie de muelle.

-Eh, tú, ¡el de allí! ¿Es éste tu sapo? -dijo Hagrid, mientras vigilaba los botes y la gente que bajaba de ellos.

-¡Trevor!-gritó Neville, muy contento, extendiendo las manos, luego subieron por un pasadizo en la roca, detrás de la lámpara de Hagrid, saliendo finalmente a un césped suave y húmedo, a la sombra del castillo subieron por unos escalones de piedra y se reunieron ante la gran puerta de roble.

- ¿Están todos aquí? Tú, ¿todavía tienes tu sapo?- Hagrid levantó un gigantesco puño y llamó tres veces a la puerta del castillo.

La puerta se abrió de inmediato. Una bruja alta, de cabello negro y túnica verde esmeralda, esperaba allí, tenía un rostro muy severo, y el primer pensamiento de Harry fue que se trataba de alguien con quien era mejor no tener problemas.

-Los de primer año, profesora McGonagall-

-Muchas gracias, Hagrid, yo los llevaré desde aquí-

Harry se puso a mirar el lugar no le llamo la atención la decoración del castillo sino la magia que fluía por él era diferente a toda la que había visto.

-Bienvenidos a Hogwarts-dijo la profesora McGonagall- El banquete de comienzo de año se celebrará dentro de poco, pero antes de que ocupen sus lugares en el Gran Comedor deben ser seleccionados por una de las casas, la selección es una ceremonia muy importante porque, mientras estén aquí, sus casas serán como su familia en Hogwarts, tendrán clases con el resto de la casa en la que fueron seleccionados, dormirán en los dormitorios de sus casas y pasaran el tiempo libre en la sala común de la casa.

»Las cuatro casas se llaman Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin, cada casa tiene su propia noble historia y cada una ha producido notables brujas y magos, mientras estén en Hogwarts, sus triunfos conseguirán que las casas ganen puntos, mientras que cualquier infracción de las reglas hará que los pierdan, al finalizar el año, la casa que obtenga más puntos será premiada con la copa de la casa, un gran honor, espero que todos ustedes sean un orgullo para la casa que les toque.

Harry pudo ver como aparecían fantasmas, pero estaba más concentrado hablando con Lucían

-Por lo que pude ver la magia del castillo converger en un solo lugar y es una torre aparte-le informo Harry a Lucían.

-ese debe ser el despacho de Dumbledore, por lo que estaremos en problemas si nos queremos mover libremente para averiguar qué es lo que saco Hagrid del banco-señalo el Lycan.

-en marcha-dijo Mcgonagall-la ceremonia de selección está por comenzar, formen una hilera y síganme-

Harry se ubicó al final de la fila y comenzó a caminar se dio cuenta que el Gran comedor era un gran cumulo de energía como si de ahí salía la magia para el castillo, miro hacia los lados y vio que pasaba por entremedio de dos casas una suponía era Gryffindor y la otra Hufflepuff ya que todos tenían la túnica de los mismos colores que Tonks y hablando de ella, estaba en la penúltima mesa mirando a los de primero supuso Harry, mientras sostenía una pequeña flor.

Harry paso por al lado de ella y le dijo solo moviendo los labios-bonita flor Tonks-la mencionada se sorprendió y Harry movió su mano levemente dentro de su túnica y la flor cambio de amarillo a rojo, mientras seguía su camino.

Tonks solo le sonrió y le guiño un ojo, Harry siguió caminando.

-gran concejo Lucían le gusto-dijo Harry feliz mientras metía ese recuerdo en su mejor barrera para que nadie lo pudiera ver y se mantuvo mirando a los profesores, pero había uno que llamo su atención.

-esa idea mía o ese sujeto del turbante tienen un olor repugnante y una pequeña pero inconfundible concentración de magia negra en su mente- le dijo Harry al Lycan

-no te equivocas hay que tenerlo bajo vigilancia al parecer Voldemort está por aquí y no se han dado cuenta o no dejan que se den cuenta; Harry atento a la izquierda de ese sujeto-dijo Lucían y Harry vio a un hombre de cabellera oscura y grasienta vestido completamente de negro.

-con que tenemos un practicante de Legemancia, bueno hagámosle pensar que logro su cometido-dijo Harry mientras dejaba ir libre sus pensamientos preparados.

La profesora McGonagall se adelantaba con un gran rollo de pergamino.

-cuando yo los llame, deben ponerse el sombrero y sentarse en el taburete para que los seleccionen-dijo- ¡Abbott, Hannah!

Al parecer se perdió bastante, mientras hablaba con Lucían por lo que se enfocó y vio un sombrero que estaba en un banco y ¿miraba? A los chicos con curiosidad, Harry podía ver la misma magia del castillo en el sombrero.

-¡HUFFLEPUFF!-gritó el sombrero.

La mesa de la derecha aplaudió mientras Hannah iba a sentarse con los de Hufflepuff. Harry vio al fantasma de un fraile saludando con alegría a la niña.

-con que así funciona-pensó Harry a la nada.

-¡Bones, Susan!-

-¡HUFFLEPUFF!-

-¡HUFFLEPUFF!-gritó otra vez el sombrero, y Susan se apresuró asentarse al lado de Hannah.

-¡Boot, Terry!-

-¡RAVENCLAW!-

Brocklehurst, Mandy también fue a Ravenclaw, pero Brown Lavender resultó la primera nueva Gryffindor, en la mesa más alejada de la izquierda, que estalló en vivas, Harry pudo ver a los hermanos gemelos de Ron, silbando y sonrió definitivamente esos sujetos le agradarían.

Bulstrode, Millicent fue a Slytherin, Finch-Fletchley, Justin a Hufflepuff, Finnigan, Seamus fue a Gryffindor aunque demoro bastante en la decisión, Hemione Granger a Gryffindor también, como predijo Harry, Malfoy apenas se colocó el sombrero este grito Slytherin y salió de ahí con una sonrisa arrogante, ya quedaba poca gente Moon... Nott... Parkinson... Después unas gemelas, Patil y Patil... Más tarde Perks, Sally-Anne... y, finalmente.

-¡Potter, Harry!-el mencionado camino tranquilamente hacia el sombrero mientras escuchaba los murmullos de los demás, una vez que se sentó le colocaron el sombrero y este le tapo todo su campo de visión.

-Mm-dijo una vocecita en su oreja-si me permitieras entrar en tu mente podría ponerte en una casa chico-al parecer era el sombrero el que le hablaba.

-lo hare, pero con una condición-dijo Harry.

-astuto quizá en Slytherin-dijo el sombrero-adelante nadie puede sacarme información-

-el viejo te influencio o no-pregunto Harry.

-me agradas chico, no le crees su farsa de abuelito amable, si me menciono que debía colocarte en Gryffindor en esa casa serias grande-

-entonces mantengamos feliz a el viejo-respondió Harry.

-está bien, pero quisiera darte mi opinión sincera-Harry asintió y dejo caer sus barreras mentales, pero mantuvo la más interna-muy difícil, lleno de valor, lo veo, tampoco la mente es mala. Hay talento, oh vaya, sí, y una buena disposición para probarse a sí mismo, esto es muy interesante podrías ser fácilmente un Slytherin, un Ravenclaw, quizá Hufflepuffy y también Gryffindor, jamás en todo mi tiempo en Hogwarts vi una mente tan privilegiada, será un gran placer hablar contigo en otro momento Harry Potter-

-¡GRYFFINDOR!-

La casa mencionada estalló en aplausos, Percy el prefecto se puso de pie y le estrechó la mano vigorosamente, mientras los gemelos Weasley gritaban: «¡Tenemos a Potter! ¡Tenemos a Potter!». Harry se sentó en el lado opuesto al fantasma que había visto antes, este le dio una palmada en el brazo, dándole la horrible sensación de haberlo metido en un cubo de agua helada.

Busco a Tonks con la mirada y ella levanto su brazo con una copa de zumo de calabaza Harry también lo hizo, vio moverse sus labios "con que eres Harry Potter" el pelinegro se disculpó, a su nariz llego un olor bastante desagradable, venia del zumo, se lo señalo a la bruja y negó con la cabeza, Tonks desde su lado le miro con cara de pregunta y este señalo su nariz y señalo al profesor de pociones que escucho que se llamaba Severus Snape quien vestía completamente de negro y Tonks asintió con su cabeza y dejo el zumo de lado después se lo preguntaría.

Y eso es todo por hoy, como pueden ver me supere esta vez no, después de todo soy un genio jaja, no? ya, poniéndonos serios la primera chica que hará latir el corazón de nuestro hibrido será Tonks y me gustaría en los comentarios que me dieran sugerencias respecto a las posibles parejas de Harry, estoy abierto a sugerencias y además es entretenido ver cuando un fan envía su opinión todo sirve aunque sean criticas destructivas y si hablamos de la habilidades de Harry pues se manifestaran después ya que como dije es muy joven y su cuerpo no lo soportaría además planeo hacer los partidos de Quidditch lo más emocionante que se pueda al igual que las batallas ya que siempre me ha gustado y en mi fantasía más grande poder jugar ese juego debe el deporte imaginarios jamás mejor inventado, pero eso sería por el día de hoy.