Amo mi HC, cara* :3
Es un viaje sencillo.
- ¿Es necesario que vayas, Ryou? - pregunto Aomine siguiendo tal felino enjaulado a su dueño que estaba ocupado guardando un par de playeras en su maleta de viaje. Sakurai sonrió con ternura al ver tan afectado a Daiki por su repentino viaje a Kyoto por actividades del club de basquetbol - ¿y si algo le pasa al bebé mientras tu estas lejos? ¿y si le pasa algo a Satsuki? No creo poder manejarlo solo todo sin tu por aquí, Ryou-
-El bebé y Satsuki-chan estarán bien, Daiki-san- aseguro Ryou caminando hasta odnde estaba Aomine tomando sus manos con calma, buscando tranquilizarlo con esa pequeña acción -soy sub capitán del equipo ahora ¿recuerda? Debo apoyar a Wakamatsu-san en todo lo posible y este viaje es importante para fortalecer al equipo- acaricio las mejillas morenas ignorando el ceño fruncido de Aomine por aquel recuerdo.
Cierto, Wakamatsu.
-No seas mimado, Dai-chan- susurro bajito Momoi levantándose con cuidado de la cama donde estaba acostada con ayuda de Aomine y Ryou quienes la apoyaron a ponerse de pie, tenía seis meses de embarazo ahora y aunque no era de alto riesgo (cosa curiosa considerando que era una adolescente) ambos chicos se mostraban cuidadosos con ella -Ryou-chan estará bien, además. Confió en mi bobo Dai-chan, sé que podrá reaccionar a tiempo si a mi bebé o a mi nos llegara a pasar algo durante la ausencia de mi Ryou-chan-
-No dejen de llamarme, serán solo tres días, pero se trata de la vida de mi hijo y Satsuki-chan- el castaño abrazo el suave cuerpo de Satsuki quien lo acepto en brazos. Después Aomine rodeo a ambos con sus brazos sin intenciones de soltarlos en un rato -no quiero que dejen de informarme algún cambio sufrido, Daiki-san- pidió el castaño viendo los ojos zafiros de su novio.
-Te llamaremos en caso de que algo pase con Satsuki- abrazo el cuerpo de la chica quien sonrió conmovida por ser tan mimada por sus dos chicos.
Serán solo tres días ¿verdad?
-Lo extraño, Satsuki- susurro bajito Aomine acostado en los muslos de Momoi. Ambos estaban en la banca que usa la chica para sus anotaciones y estadísticas y el entrenamiento matutino termino hace unos minutos. Satsuki acaricio en silencio los cabellos de un desanimado Aomine -solo ha pasado un día y siento que ya pasaron diez años que lo vimos, Satsuki-
La chica quiso hablar, pero el bebé en su vientre hizo acto de presencia pateando suavemente, si, también extrañaba a su papá -no eres el único que extraña a Ryou-chan, Dai-chan- Aomine se levantó de su lugar en los muslos de Momoi y puso sus amplias manos sobre el vientre abultado de Satsuki quien al igual que el acariciaba su vientre embarazado -yo también lo extraño, Dai-chan. Pero debemos ser fuertes, Ryou-chan cuenta con nosotros, igual que nuestro capitán-
-Lo sé, lo se. Pero no me acostumbro a no estar con Ryou todo el tiempo. Las clases se vuelven aburridas sin el por el salón o regalándome un bento diario- abrazo a Satsuki quien se refugió en el pecho de Aomine -y no ayuda que este con el imbécil de Wakamatsu-
Satsuki soltó una pequeña risita burlona -no seas celoso, Dai-chan- Aomine solo abrazo más a Satsuki teniendo cuidado con su vientre -todo estará bien, te lo prometo. Llamaremos a Ryou-chan después de clases, quiero oír la voz de mi novio y mi bebé la voz de su padre-
-Sigo firme en que seré yo quien te embarace después, Satsuki- Momoi rodo los ojos, típico de Aomine -no se me olvida que te aprovechaste de mi inocente Ryou-
-Ryou-chan no es inocente, Ahomine ¿Por qué otra razón estoy embarazada de su hijo? -
Satsuki tenía un punto. Siempre tiene un punto para todo.
Solo son dos días más, podían con eso ¿verdad?
