¡Hola! Desde ya les deseo una Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo.
Capítulo 07: Letra G (Yuta X Maki)
Thefa: Grande
Deysi: Gelatina
El anime Jujutsu no Kaisen pertenece al mangaka Gege Akutami, yo solo tomo los personajes por diversión.
—Entonces para salvar al mundo decidieron hacerlo más grande —narró con una voz calmada mientras volteaba la última hoja de aquel libro con dibujos.
—Papá ¿de qué color es?
El pelinegro se quedó pensativo, miro la hoja que mostraba aquel alimento de color verde.
—Verde —sonrió.
—Gelatina de limón —sonrió el menor —mi favorita.
—¿Qué te parece si mañana te hago un poco para comer en el almuerzo?
—¡Si! —celebró levantándose y quitándose los cobertores que lo arropaba.
—Makoto —trato de regañar al pelinegro más pequeño —a dormir.
—¡Ups! —el niño volvió a echarse siendo arropado nuevamente por su padre —Papi, ¿mañana puede Rika comer conmigo la gelatina?
—Eso es difícil, porque Rika no come —explicó —Últimamente quieres quedarte con ella —se quedó pensativo, mirando el libro infantil —¿no te asusta?
—¿Por qué me asustaría? — preguntó — Ella es buena conmigo y…
—¿Y?
Yuta miró enternecido a su hijo, parecía indeciso de seguir hablando, puso su mano en la cabeza del menor dando una leve caricia, cambió su expresión al ver que unas lágrimas desbordaron del rostro de su pequeño hijo Makoto.
—Extraño a mami.
—Yo también — concordó Yuta.
Sintió sus ojos arder, ver a su hijo llorar lo doblegaba y le dolía. Con cuidado sacó un pañuelo del cajón que tenía la mesa de noche, secó las lágrimas de su hijo, acariciando la mejilla con su pulgar.
—También la extraño, pero ella no querría verte así —explicó Yuta.
—No le digas que estoy llorando —pidió el menor.
—Será nuestro secreto —Yuta se levantó guardando el libro —mañana terminaremos la historia, ya es hora de dormir.
—¡Eh! Yo quiero saber si la gelatina gigante detendría el fin del mundo.
—Mañana lo sabremos — apagó la lámpara dejando el cuarto a oscuras —Buenas noches, Makoto.
—Buenas noches, papá, te quiero.
—Yo más.
Yuta revisó el chat que tenía con su esposa, el día de hoy no habían conversado, sabía que Maki estaba ocupada con las misiones, odiaba tenerla lejos.
—"Te amo" —escribió.
Pasaron quince minutos hasta que recibió una notificación.
—"Yo más" —leyó como respuesta.
Sonrió. Sonrió aún más al ver que su pantalla cambiaba la vista del chat por la notificación de llamada entrante.
—Maki —respondió.
—¿Todo está bien, Yuta?
—Tenemos un problema —cambió su tono a uno serio.
—¿Qué pasó? ¿Makoto está bien?
—Te extrañamos…
—¡Idiota, me asustaste! —regaño quedándose en silencio por unos segundos —pero yo también los extraño.
—Makoto lloró un poco, dice que te extraña —contó rompiendo la promesa con su hijo.
—Mi pequeño…
—Yo también lloré — remarcó —extraño a mi dulce esposa.
—Tonto… —Maki se mordió los labios, quería decirle que los pensaba a cada minuto —mañana lleva a Makoto por un helado.
—Tenemos planes de comer gelatina de limón.
—Excelentes planes —dijo divertida.
—Dijo que quería quedarse con Rika mientras yo salía, creo que se siente solo.
—Regresaré en una semana y hablaré para que no nos manden a misiones como estas —renegó — estamos educando a un futuro hechicero, deberían tenernos consideración.
—Sobre eso —Yuta dudó—has pensado si debemos concebir a otro hechicero.
—¿Qué? —exclamó agudo.
—Ya sabes, Makoto se siente solo y aprovecharemos que regresas para…
—No, no, no —rechazo Maki —¿quieres que encarguemos un bebé apenas regreso?
—¿Por qué no? Te extraño mucho.
—Yo también, pero si salgo embarazada, todos pensarán que no aguantamos un mes de viaje alejados y…
—Pero es cierto —aceptó Yuta haciendo un puchero —no quiero despegarme ni un minuto de tí.
—Idiota, ya vete a dormir.
—Cuéntame algo —pidió Yuta — quiero dormir mientras escucho tu voz —cerro los ojos al apoyar su cabeza en la almohada.
—No me sorprende que Makoto ame que le leamos para dormir, es igual a su padre —sonrió — programemos un viaje para cuando regrese.
—Buena idea, hagámoslo antes que comiencen las clases —dijo adormilado —un viaje los tres juntos. Me gusta la idea.
— Te amo, Yuta —interrumpió adormilada Maki.
El pelinegro sonrió, su cuerpo le pedía descansar él también había estado ocupado con diversas misiones. Escuchó aquella declaración que hizo que su cuerpo se relaje, se sentía en paz.
De repente los problemas y preocupaciones del día de hoy y mañana ya no eran importantes.
—Yo más, Maki.
Muchas gracias por leer, espero que les haya gustado.
Dato: Por error este fic empezó siendo un GojoHime, iba a dejarlo así, pero en el fondo no le vi mucho sentido al usar las palabras "Grande" y "Gelatina". Esta idea vino luego de ir a una librería y ver a un niño leer en la alfombra, gracias niño.
