Advertencias... ninguna, supongo.
*Participación especial de mis ships favs uwu.
Aomine no está acostumbrado a ser el centro de atención. Que si, es estrella de la Academia de Too en el equipo de baloncesto, y si, fue el As y la estrella de una extinta Generación de los Milagros de Teiko. Estaba acostumbrado a llamar la atención, más eso no significa que el quisiera llamar la atención.
El solo pensamiento de aquello lo ponía… ansioso. Abrumado, específicamente.
Pero-.
- ¿Está bien ahora, Aomine-san? - pregunto despacio Sakurai Ryou "encerrando" con sus brazos el cuerpo de Daiki en un apretado abrazo que Aomine solo se limitaba a aceptar de buena manera. Pasaran los meses y no podrá acostumbrarse a lo "efusivo" que puede llegar a ser Ryou cuando notaba que algo en el comportamiento de Aomine estaba cambiando sea intencional o no.
Daiki tardo dos segundos en moverse para hacer que Ryou dejara de abrazarlo e impidiera que no pudiera moverse con libertad.
-Estoy bien Ryou, solo que- pronto los ojos caramelos de Ryou estaban brillando intensamente irrumpiendo las palabras que Daiki quería decirle - ¿no crees que estas exagerando? No puedes abrazarme cada que algo bueno o malo pasa ¿sabes? -
- ¿Molesto a Aomine-san con mis acciones? - Daiki se mordió internamente la lengua al notar que Ryou estaba malinterpretando sus palabras.
-Me gusta que me abraces- Ryou seguía viéndole desde su posición mientras apoyaba sus manos sobre el pecho de Aomine -pero también necesito mi espacio, Ryou. Agradezco que sepas notar cuando tengo un cambio de humor, pero eso no significa que tengas que correr a verme ¿sí? - el castaño tardo unos segundos en entender las palabras de Aomine dejándolo ir de su abrazo -yo… necesito espacio, Ryou. No puedo-
- ¿Aomine-san quiere romper conmigo entonces? - Daiki entro en pánico al ver pequeñas lagrimas ser derramadas por un sensible Ryou quien inútilmente limpiaba sus ojos mojados con las mangas de su suéter.
Espera ¿Qué?
¿Terminar con Ryou?
¡No!
-No, Ryou. Espera, no me estas entendiendo, estas mal interpretando todo- con cuidado quito las manos de Ryou de sus ojos y con suavidad limpio los irritados ojos caramelos con un pañuelo desechable, definitivamente esto se estaba saliendo de control -yo no quiero romper contigo, te quiero. Lo último que quiero es que te separes de mi-
Ryou limpio su nariz con el pañuelo blanco tranquilizando un poco su respiración - ¿entonces? ¿Por qué quieres espacio, Aomine-san? Ya te aburriste de mi ¿verdad? -
-No, no es eso Ryou- aseguro Daiki limpiando las mejillas redondas de Sakurai con sus pulgares -es solo que… siento que me proteges y cuidas demasiado, parezco más un hijo tuyo que tu novio-
Sakurai comenzó a entender mejor las palabras de Aomine. Ryou no tenía mucha experiencia en las relaciones amorosas, pero según su fuente de confianza (mangas tipo Shoujo, Shonen-ai, Yaoi y Yuri) es que un novio o pareja según sea el caso; debía preocuparse, querer y amar genuinamente a su otra mitad. Velar por su bienestar de ser necesario.
Pero sin abrumar a la otra persona…. Ni dejar de lado tu propia vida ni intereses.
Todo debía ser orgánico y reciproco.
-Yo…- aclaro la garganta Ryou separándose con suavidad de Aomine -supongo que Aomine-san tiene razón, lo molesto mucho-
-Ryou…- el castaño le dio su bento del día a Aomine quien se mostraba un poco confundido por el actuar de Ryou -no te pongas así-
-No, yo… creo que es cierto, Aomine-san tiene razón. No debo comportarme como un padre con su hijo hacia mi novio- un choque de realidad fue puesto ante sus ojos -le daré el espacio que quiere Aomine-san- el timbre del final del receso se escuchó logrando así que Ryou saliera de sus pensamientos internos -te veo en el entrenamiento vespertino, Aomine-san- se puso de puntitas y le dio un pequeño beso en la mejilla a Daiki -disfrute de su bento- luego de eso salió en silencio de la azotea.
Aomine lanzo un pequeño suspiro procesando lo que había pasado hace unos segundos. Parpadeo un par de veces notando que el bento que Ryou había preparado esa mañana era para dos personas.
En mal momento le pidió a Ryou espacio.
Pero supone que todo salió bien ¿cierto?
Cerro con suavidad su casillero una vez termino de guardar sus pertenencias en su mochila. Sacudió un poco sus cabellos castaños mojados de la ducha que tomo antes de ir a casa, guardo su toalla usada arreglando un poco su chamarra del equipo sin prestar mucha atención a su alrededor.
No al menos a Daiki quien era de los últimos en Too en salir de la escuela. Pronto la puerta de los vestidores de hombres se abrió mostrando la figura de una alegre y contenta Momoi Satsuki.
- ¡Ryou-chan! -
Aomine y Sakurai salieron cada uno de sus pensamientos por el llamado de Momoi.
- ¿Estas listo para nuestra salida nocturna? -
¿Salida? ¿Nocturna? ¿Hoy? ¿Satsuki y Ryou?
¡¿Qué demonios?!
Pronto fueron los chicos de segundo año los últimos en salir de los vestidores.
-Solo me despido de Aomine-san y podremos irnos a ver la película que quiere, Momoi-san- dicho y hecho; Ryou camino hasta donde estaba Daiki y le dio un pequeño beso en la mejilla a Aomine que solo lo veía de reojo -nos vemos mañana en clases, Aomine-san-
-Creí que iríamos a tu casa hoy, Ryou-
-No, no quiero molestar a Aomine-san, podemos quedar otro día ¿no? Monopolizo demasiado a Aomine-san todo el día y toda la tarde, no quiero hacerlo también en la noche-
-Pero-
-Si ya tenías planes con Dai-chan podemos quedar mañana, Ryou-chan- el castaño negó con suavidad tranquilizando a su amiga apretando con cuidado sus manos blancas.
-Está bien, Momoi-san. Le estoy dando espacio a Aomine-san. No quiero abrumarlo con mi presencia más del tiempo que ya convivimos- explico con calma Ryou -Aomine-san tiene cosas que hacer también ¿verdad? -
-Si… supongo- dudo Aomine rascándose la cabeza confundido viendo como Momoi y Sakurai salían en silencio de los vestidores dejando solo a Daiki con sus pensamientos -está bien, no hay nada de qué preocuparse. Ryou solo está haciendo lo que le pedí- tomo su mochila y se la cruzo sobre el pecho.
Ahora que su mejor amiga y su novio habían salido sin él; tenía tiempo para sí mismo y para hacer las cosas que por estar con Ryou tanto tiempo no ha podido hacer y ahora que se presentaba la oportunidad debía aprovecharla.
Un segundo.
Cinco segundos.
Treinta segundos después.
-Ajá, ¿y que se supone que debo hacer ahora? - su cabeza estaba en blanco, reviso el reloj de su celular, definitivamente esto no estaba en el plan.
¿Y si iba directamente a casa y se mensajeaba con Ryou?
No, esperen. Se supone que si pidió espacio a su novio fue para evitar exactamente mandarle mensajes a su novio o mantener conversaciones con Ryou.
¿Y si revisaba sus redes sociales y le compartía a Ryou los videos que le parecían interesantes?
Esperen, eso no-
¡Eso era!
-Buscare recetas de postres para que Ryou las replique después y-
Esto no estaba funcionando, definitivamente no estaba funcionando.
¿Esto es el "espacio" que debía disfrutar?
Porque si era eso era una patada en el trasero.
-No queda de otra-
Quizá molestar a Tetsu y Bakagami lo ayude aclarar las ideas.
Un mes.
¡Un jodido mes!
Y parecía que su relación con Ryou seria así de ahora en adelante.
- ¿Y Ryou-chan, Aomine? - pregunto Takao Kazunari asomándose atrás de un serio Midorima Shintaro que arreglaba la gorrita en forma de rana que usaba Kazunari esa mañana calurosa de verano. Era su lucky Item de escorpio y Shintaro le perdonaría todo a Kazunari menos salir sin su objeto de la suerte de ese día. Una vez terminado su trabajo puso bloqueador en la nariz de Kazunari y luego a su rostro pues ese era el objeto de la suerte de Cáncer.
Luego de eso Shintaro dejo que Kazunari se acercara a Aomine continuando con su búsqueda de Sakurai esa mañana.
-No vino conmigo- respondió con simpleza Aomine ignorando lo inquieto que podía ser Takao cuando lo provocaban lo suficiente.
- ¿Por qué? ¿Está enfermo? - pregunto preocupado Furihata Kouki mientras le pasaba una botella de agua a Akashi quien agradeció el gesto con un beso en el dorso de la mano diestra de Kouki.
-No quiso venir conmigo, es todo- respondió Aomine terminando de amarrar sus tenis negros.
"Tengo planes con Wakamatsu-san, Aomine-san. Pero puede ir a divertirse con sus amigos, dígales a los chicos que no estaba en condiciones de asistir"
Gruño por lo bajo recordando el mensaje que Ryou le mando esa mañana antes de que Aomine saliera de su casa a recoger a su novio a su casa. Estaba tentado a ir por Ryou, pero tampoco quería verse "desesperado" por captar su atención de nuevo.
Aunque era lo que quería en esos momentos.
-Algo le hiciste a Ryou, él no se comporta así con nosotros, Daiki- exclamo serio Himuro Tatsuya ayudando a Murasakibara a recoger su largo cabello en una colita de caballo antes de ponerse una gorra para evitar que quemara su piel.
-Himuro tiene razón- razono Shintaro cubriendo con una sombrilla a Kazunari y a el de los rayos de sol - ¿Qué le hiciste, Aomine? -
- ¿Por qué siempre me culpan de las cosas malas que llegan a pasar entre nosotros? - eso era una ofensa para él.
-Porque Aomine-kun es idiota- respondió con simpleza Kuroko asustando un poco a Takao y Furihata que no esperaban la entrada de Tetsuya en la conversación - ¿Por qué otra razón Aomine-kun también actúa raro? -
-Tetsu…-
-Ya, ya, otro día molestan a Daiki- Kazunari oculto su risa burlona en el pecho de Midorima por las palabras de Seijuuro -preparense, el partido empieza en diez minutos- luego de eso aparto de todo el mundo a Kouki quien sonrió con suavidad por el repentino abrazo de Akashi hacia él. Acaricio los cabellos escarlatas buscando tranquilizar a Seijuuro, algo que logro casi de inmediato.
-Shin-chan, no me voy a quemar, no me trates como un niño- a Shintaro no le importo eso y continúo aplicando bloqueador sobre los brazos de Kazunari.
-No quiero que tengas una insolación, Bakao. Seria problemático regresar contigo a casa desmayado- Kazunari formo un puchero -no me pongas esa cara, Kazunari-
-Pero-
-Obedece a Midorimacchi, Takaocchi- expreso con suavidad Kise Ryota pasándole a Kasamatsu una muda de ropa para después del partido -las insolaciones no son cosa de juego-
-Ni me lo digas- expreso Yukio pasándole a Kise una botella con agua -la última vez tuvimos que sacar cargando a Sakurai por eso mismo- busco con la mirada al mencionado, pero no lo encontró, después le preguntaría a Furihata por él.
-Quiero jugar, Taiga-kun-
-No con este sol, Tetsuya-
-Pero- Kuroko formo un puchero golpeando suavemente el pecho de Kagami -no soy un niño pequeño, un poco de sol no me hará daño-
-Vamos Taiga, relájate. Deja que Tetsuya juegue con los demás- expreso quedito Himuro extendiéndole a Atsushi una botella con agua fría.
-La última vez que jugo con un sol parecido tuvo una hemorragia nasal por lo mismo, no me arriesgare a que le pase otra cosa a mi novio si puedo evitarlo- Kuroko mantuvo su puchero, pero secretamente amaba que Kagami se preocupara por él.
Le daba tanta ternura.
-Muro-chin- llamo Murasakibara a Himuro tirando suavemente de su playera sin mangas -me siento malito ¿puedo estar con Kuro-chin? - fingió sufrir de insolación llevando la mano de Tatsuya hasta su rostro.
-No tienes la piel caliente, Atsushi- expreso Tatsuya entre preocupado y seguro de sus palabras, Atsushi estaba bien, pero era claro que no quería estar mucho tiempo ahí, estaba aburrido -creo que puedes jugar con tus amigos sin problema-
-Muro-chin- se quejó Murasakibara con un puchero en sus labios, mimado como solo el propio Atsushi podía ser.
-Ya, ya, no me rezongues, Atsushi. Jugar con amigos es divertido ¿recuerdas? -
-Pero yo solo quiero estar con mi Muro-chin bonito- abrazo a Himuro no dispuesto a soltarlo -los demás no me importan, solo mi Muro-chin- se tomó un momento para agregar otra cosa -y Saku-chin, pero Mine-chin lo acapara para el solo, no deja que Saku-chin comparta sus recetas conmigo y que quiero preparar solo para mi Muro-chin- vio feo a Aomine que solo le vio mal y saco la lengua igual que el propio Atsushi estaba haciendo con él.
Tatsuya y Tetsuya se rieron del comportamiento del par de chicos, ojalá Ryou estuviera ahí con ellos.
-Ryou…-
- ¿Si, Aomine-san? - pregunto suavemente Sakurai sin despegar la mirada de su libro de inglés. Eran los únicos en el salón debido a receso escolar y Ryou estaba ayudando a su novio con sus ejercicios pendientes de la materia.
- ¿Tienes planes para hoy? No hemos salido mucho estos días, solo lo dos, como antes- pregunto Aomine tomando con suavidad la mano de Sakurai quien dejo de escribir en su cuadernillo luego del comentario de Daiki.
Sakurai noto algo en los ojos de Daiki, pero prefirió no comentarlo, no quería ser invasivo de nuevo con su novio.
-No que yo sepa- respondió Ryou con calma -podemos ir a donde quiera Aomine-san y-
-Yo quiero, Ryou- expreso Aomine seguro -quiero estar todo el tiempo que sea posible. Te extraño-
Sakurai no esperaba eso, sinceramente.
-Pero ¿el espacio que quería Aomine-san? -
-Olvida todas esas estupideces, no me importan- se levantó de su lugar y después de hinco a la altura del pecho y piernas de Sakurai que estaba impactado por el comportamiento de Aomine -quiero a mi Ryou, quiero que me vuelva a tomar en cuenta en su vida y sus actividades, quiero ahora ser yo quien te monopolice, Ryou- apoyo su cabeza en las piernas de Sakurai abrazando también las caderas de Ryou no dispuesto a soltarlo de su agarre.
-Aomine-san…-
-Daiki, Ryou. Soy Daiki, tu estúpido novio- el castaño soltó una ligera risita por las palabras de Aomine que abrazaba a Ryou como si su vida se le fuera en ello.
-Daiki-san…- el castaño acaricio con ternura los cabellos de Aomine quien ahora ocultaba su rostro en el pecho de Ryou -siento si esto se salió de control, es solo que fue tan sorpresiva su petición que lo único que se me ocurrió para complacerlo fue dejarlo solo con su vida- Daiki seguía abrazando a Ryou que jugaba con los cabellos azules de Aomine -sin querer lo lastime, Daiki-san-
-Yo te lastime primero, Ryou-
-Está bien, era necesario para pintar una línea entre nosotros y lo que hacemos juntos- pronto los ojos azules escanearon los caramelos de Ryou -no volvamos a hacerlo ¿está bien? -
-Jamás- aseguro Aomine besando los labios de Ryou, así como sus mejillas -te amo, Ryou-
Era la primera vez que Daiki le decía esas palabras, especialmente con tanta seguridad.
-Yo también te amo, Daiki-san- Ryou le robo un beso a Aomine que no se hizo de rogar por aquel contacto.
Eran jóvenes e inexpertos en estos asuntos del corazón, así que podían equivocarse y volver a levantarse, juntos
