Era un día nuevo en la ciudad. El sol resplandecía en el cielo y una agradable brisa se sentía en el aire.
--Jeje tranquilo Goofy, dejame cepillarte tu cabello--
En el patio de una casa se podía ver a un joven de cabello muy punteagudo y castaño, sus ojos eran de un bello color azul cielo y su rostro era bastante tierno. Iba vestido con una camiseta blanca y una sudadera roja, llevaba un short azul y unas zapatillas. Frente a él estaba un perro de color negro, el cual agitaba su cola de felicidad gracias a que el joven cepillaba su cabello.
--Eso es, ahora vamos al parque--
En eso, el sonido de un pato se oyó cerca, Sora se arrodilló y solo vió a su otra mascota, a la cual le acarició la cabeza y sonrió con cariño.
--Bien, estamos listos, ya tengo mi mochila--
Saliendo de su hogar, el chico de nombre Sora, avanzaba por las calles mientras sus mascotas jugaban por el camino. El joven miraba a su alrededor y sentía que la brisa lo calmaba, haciendolo poner una leve sonrisa en sus labios.
--Bien, ya llegamos. Jueguen un rato--
Dandoles una suave caricia a sus mascotas, Sora dejó que ese perro y su pato jugaran felices en el frondoso pasto, al mismo tiempo que el sacaba una historieta y se sentaba en una banca.
--Veamos...Donde me quede...Ah si, en este capítulo--
Pasaron alrededor de unos 10 minutos, hasta que Sora escuchó a un grupo de personas, las cuales se acercaron hasta donde estaba el, momento en el que el chico solo cerró su historieta y rapidamente se puso de pié, acercandose a sus mascotas y haciendoles una señal para que lo sigan
--V-Vamonos. Goofy, Donald--
Los animales siguieron a su amo rapidamente y Sora estaba empezando a respirar de forma más rapida, momento en el que su perro Goofy frotó su cabeza en la mano de Sora. Tranquilizandolo un poco.
--Lo siento. No quise asustarlos chicos. Ya todo esta bien. Busquemos otro lugar--
En eso, uno de los sujetos de antes, solo miró a Sora con seriedad, su cabello blanco punteagudo solo brillaba un poco con el sol, hasta que solo se giró e ignoró al chico.
Por otra parte, Sora llegaba hasta un estanque, lugar en donde se sentó bajo un arbol y dejó que sus animales jugaran nuevamente.
--Puedes nadar un poco Donald--
El pato se acercó hasta el agua y al sentir lo fria que estaba, solo soltó un graznido fuerte y se alejó corriendo hasta su amo, momento en el que solo se acomodó sobre su regazo para comenzar a dormir, cosa que tambien imitó Goofy mientras el joven de ojos azules seguía leyendo su historieta.
--Muy pronto...tendré que ir a comprar flores.--
El rato pasaba y cercano a ese lugar, se veían dos siluetas avanzando, cada uno iba con un celular en la mano, hasta que la figura masculina sacó un tema de conversación.
--Oye Kairi. ¿De casualidad conoces a ese chico que todos dicen que es extraño en la escuela?--
--¿Chico extraño? ¿Te refieres al que me dijiste el otro día?--
--Sí ese. El chico raro que siempre está acompañado por un perro y un pato. Dicen que es solitario y no habla con nadie--
--La verdad es que no lo conozco de casi nada. ¿Por qué lo dices Riku?--
--Ayer me topé con el cuando iba caminando por la ciudad. Chocamos y cuando el estaba en el suelo, se puso a pedirme disculpas constantemente. Pero quise decirle que solo había sido un accidente y...su pato casi me atacó. Estuvo por morderme la mano--
La joven se llevó su mano a la boca para tratar de aguantar la risa al imaginarse aquella situación, hasta que solo dejó escapar un suspiro.
--Bueno, jamás he visto a ese chico, pero por lo visto es alguien muy timido--
En eso, ambos continuaban su camino, hasta que al pasar por el estanque, vieron que Sora estaba durmiendo placidamente con Goofy y Donald. Si bien podrían haber pasado de largo, Kairi se acercó al joven pelicastaño y con algo de intriga, se arrodillo con tranquilidad para estár a su altura.
--Kairi. ¿Qué estás haciendo? Dejalo dormir--
--Riku espera. Nunca lo había visto, pensé que era diferente. Pero se ve...muy tranquilo, hasta lindo--
La chica levantó su mano y le dió un muy suave toquecito en la mejilla a Sora. El joven se movió un poco y giró algo su cabeza. Kairi volvió a tocarle el rostro y el chico estaba vez empezó a abrir sus ojos poco a poco, hasta toparse frente a frente con la joven de cabello rojo.
--¿mmmh? ¿Qué sucede?--
Frotandose los ojos con algo de cansancio, Sora notó la presencia de la joven y rapidamente se puso de pié, despertando a Donald y a Goofy, que se pusieron de pié rapidamente.
--Tranquilo. Todo está bien, no tienes porque ponerte así--
Sora respiraba de forma agitada y solo empezaba a retroceder hasta que tomó su mochila y como si estuviera en la situación más peligrosa posible, salió corriendo a gran velocidad para alejarse de la chica.
--¿Pero qué le sucede? Ya vez lo que hiciste Kairi. Lo espantaste--
--¿Yo lo espanté? El solo me vió y salió corriendo--
Estaba claro que Sora era un chico extraño. El cual estaba regresando a su hogar agitado y con sus manos temblando. Abrió la puerta y rapidamente dejó a sus mascotas en el patio trasero mientras el entraba en la casa y solo se acercaba hasta el estante más cercano y tomaba un frasco, del cual sacó una pastilla y rapidamente se la tomó con algo de agua.
--Todo está bien...Estás a salvo...Estás en casa...--
Calmandose luego de unos minutos, Sora volvió al patio trasero y entró a sus mascotas a la casa, dandoles comida y agua fresca, mientras el se sentaba en su sofá con una manzana en la mano, la cual empezó a comer.
--Veamos que hay en la tele--
Tomando el control remoto, Sora encendió su televisor y comenzó a buscar entre los canales, hasta llegar a uno de caricaturas y relajarse.
Mientras tanto con Kairi y Riku, la chica estaba extrañada por la forma tan asustada en la que Sora había escapado de ella.
--¿Qué le sucedera?--
--No lo se Kairi. Pero todos dicen que el es raro, y no me extraña. ¿Qué clase de persona sale huyendo de tal forma?--
--Es adorable--
Riku miró a Kairi con una ceja alzada y atinó a hacerle una pregunta.
--¿Cómo que adorable?--
--Bien bien. El que alguien salga corriendo solo por despertarlo no es algo normal, pero se veía muy dulce con sus mascotas.--
Viendo una oportunidad de oro para molestar a su amiga, Riku le dió toques en el brazo a Kairi mientras sonreía.
--Uyyyy Kairi tiene un novio. Y es el chico raro del pueblo--
--¡No es mi novio. Solo me pareció adorable!--
--Tal vez te haga ponerte al pato en la cabeza cuando se casen--
--Si sigues con esas burlas le voy a decir a Namine que la tienes de fondo de pantalla en tu celular--
Poniendose palido, Riku solo negó con sus manos y pidió disculpas. Ambos continuaron su camino hasta que se separaron para ir cada uno a sus casas. Kairi miró a su abuela y luego de saludarla, la chica preguntó por Sora.
--Oye abuela. ¿Sabes algo acerca de ese chico raro?--
--¿Quién? ¿Tu amigo Riku? ¿Ese que tiene a tu amiga Naminé de fondo en su celular?--
--Jeje no abuela. Me refiero a uno de cabello castaño que siempre está acompañado por un pato y un perro--
--Oh te refieres a ese joven--
Kairi se sentó frente a la mesa y miró a su abuela con intriga.
--¿Qué sabes de el?--
--Pues no mucho. Solo que solo está con sus animales casi siempre y que estudia en casa--
--Entonces sus padres le pagan clases particulares...--
--No nieta, el...no tiene padres--
--¡¿Eh?! ¿Cómo que no tiene padres?--
--No sabemos que sucedió. Por lo que algunos cuentan, ellos fallecieron por una enfermedad, o quien sabe. Es posible que estén trabajando en el extranjero y que le envien dinero para sus gastos--
La joven quedó en silencio por varios minutos, hasta que solo miró por la ventana y dejó escapar un suspiro.
--¿Por qué lo preguntas?--
--Hoy...me topé con el cuando salía de la escuela con Riku. Estaba durmiendo cerca de un estanque con su patito y su perro. Pero cuando me acerqué y le toqué el rostro, el se levantó de golpe y salió huyendo. No logro entenderlo, no le hice nada malo--
--Debes comprender que no todos son tan sociales. Ese chico es muy timido y callado, practicamente solo habla con sus mascotas--
Kairi quería más respuestas acerca de Sora, pero se estaba haciendo tarde, por lo que ella solo fué hasta su cuarto para poder ir a la escuela el día siguiente.
--Veamos... cuaderno, estuche...Ojitos azules...¿Pero qué estoy diciendo?--
Kairi se dió cuenta en lo que estaba pensando y solo movió su cabeza, se metió a la ducha y luego de varios minutos, estaba con su pijama ya lista para dormir.
En casa de Sora, el chico estaba terminando de lavar los platos, por lo que subió a su cuarto para darse un baño y descansar. Sin embargo a su mente llegó el recuerdo de Kairi despertandolo. El no sabía quien era esa chica, pero se había puesto demasiado nervioso.
--Buenas noches Goofy, buenas noches Donald--
Sus mascotas se acostaron en sus respectivas camas y todos descansaron.
Al día siguiente, Kairi iba junto a Riku camino a la escuela, hasta que ella se dió cuenta de la presencia de Sora a lo lejos, por lo que tomó a Riku del brazo e hizo que ambos se ocultaran
--Auch, ¿oye que diablos sucede?--
--Shhh mira. Es Sora.--
--Si es el. ¿Pero ahora qué?--
--Mmm. Vamos a hablar con el--
--No creo que sea buena idea Kairi--
--¿Y por qué no? No le haremos nada malo--
Acercandose con lentitud, Sora levantó su rostro y miró a su alrededor. Riku y Kairi se ocultaron hasta que Sora volvió a su lectura, momento en el que volvieron a avanzar y llegaron a unos pasos de el.
--Hola. ¿Cómo est...--
Sus palabras se pausaron cuando Sora se puso de pié y solo llamó a sus mascotas, los cuales lo siguieron, pero esta vez la curiosidad de Kairi pudo mas y fué con el.
--Oye espera. No te voy a hacer daño, no tienes que huir--
--No estoy huyendo...--
Llamando a su amigo, Kairi solo tomó la mano de Sora, la cual estaba temblando y lo saludó con un suave apretón.
--Mi nombre es Kairi y el es Riku. Es un gusto--
--S-Soy...S-So Soy Sora!--
El chico alzó la voz sin querer y rapidamente se tapó su boca sonrojandose y mirando a ambos jovenes.
--Lo siento. N-No quise gritar--
Riku llevó su mano hasta el hombro de Sora, quien tembló levemente y miró al peliblanco.
--Tranquilo. No debes preocuparte--
Mirando a Kairi, Sora se dió cuenta que era bastante linda, aunque rapidamente negó con su cabeza y soltó un pequeño suspiro.
--A-Aaaamm.. Y-Yo--
--Oye, nosotros vamos a la escuela. ¿Por qué no nos acompañas hasta la entrada?--
--N-No creo que sea buena idea se-Se-señorita--
--¿Mmh? ¿Por qué no?--
--H-Hay demasiada gente, no quiero que me vean a mi o a mis mascotas.--
--Vamos Sora. No pasará nada, solo es que nos acompañes hasta la entrada, te prometemos que no te sucederá nada malo--
Sora se acomodó su sudadera y su mochila, solo para negar rapidamente y esta vez, huir lejos de ellos.
--¡Sora espera!--
Kairi le gritó para que se detuviera, pero el joven seguía corriendo seguido por sus mascotas, hasta que llegó a su casa y entró.
--Y-Ya estoy en casa...--
En eso, se escuchó la puerta de la entrada. El pelicastaño se acercó y la abrió lentamente.
--Oh vaya. Pensé que no estabas en casa.--
--Lo siento maestra Aqua...S-Solo salí por un rato, pero acabo de volver de pasear.--
--Bien bien. Ya no te disculpes tanto, ahora hay que estudiar--
--Si...Está bien--
Su maestra era una mujer peliazul, y un bello rostro que desprendía amabilidad. La mujer solo fué hasta el comedor donde se sentó junto a Sora, quien tenía un lapiz en su mano.
--Muy bien Sora, veamos que tal vas con las matematicas--
El tiempo pasó y el chico demostraba que era muy capaz e inteligente, resolviendo varios problemas casi sin ayuda. Su maestra solo se fijaba en el y extrañamente notó algo en uno de los brazos de Sora cuando la manga de su sudadera se levantó un poco.
--Oye. ¿Qué te pasó ahí?--
--¿Ahí donde?--
--En el brazo Sora. ¿Qué te pasó?--
Poniendose algo nervioso, Sora se cubrió nuevamente y negó con la cabeza.
--No me a pasado nada. No se de que habla maestra--
Aqua miró al joven con seriedad y trató de levantarle la manga, pero Sora rapidamente apartó el brazo y lo escondió detrás de el.
--No...Solo es una marca...--
Aqua sabía que algo estaba pasando. Sin embargo miró a su telefono notando que la hora de estudio había terminado, por lo que guardó todo y se acercó a Sora.
--Escucha...Se que aveces las cosas pueden verse mal, pero prometeme que no harás ninguna locura.--
--Si...L-Lo prometo--
Sora mantenía la mirada baja, hasta que su maestra puso su mano en su cabello y lo acarició con suavidad.
--Volveré el Lunes. Procura comer y dormir bien--
--Lo haré. Adios maestra--
La mujer salió y cerró la puerta, aunque al abrir el portón de la casa, solo volvió a mirar por la ventana y vió a Sora sentarse en la silla del comedor mirando al suelo.
--Pobrecillo...--
Los minutos pasaron y Sora fué hasta el patio trasero de su casa, lugar en donde se sentó en el pasto y le hizo cariño a Goofy en su pelaje, hasta que el joven se recostó en el pasto y empezó a quedarse dormido poco a poco.
Pasaron varias horas y Kairi estaba saliendo de la escuela junto a Riku, hasta que ambos se toparon con Aqua, quien escuchó la conversación que ellos tenían acerca de Sora.
--De verdad. No quiero darme por vencida, se que el no quiere estár solo--
--Kairi, huyó de nosotros apenas lo invitamos a hacernos compañía--
Aqua se acercó a ellos y llamó la atención de Kairi tocandole el hombro.
--Disculpa. ¿Son amigos de Sora?--
--Eh? hola. N-No por ahora. ¿Por qué la pregunta? ¿Lo conoces?--
--Si. Soy su maestra particular, le doy clases desde hace varios meses--
--Entonces sabe cosas acerca de Sora, puede decirmelo--
--Kairi porfavor calmate. Ella nunca dijo nada de eso--
--Tranquilo. Pero es enserio. Ese chico necesita amigos--
--¿Nos puede decir donde vive? Tal vez podríamos ir a visitarlo--
Aqua miró a Kairi, sabía que la chica no tenía malas intenciones, por lo que soltando un suspiro solo le indicó el camino a la joven. Kairi agradeció y tomó a Riku del brazo, haciendo que ambos llegaran hasta la casa de Sora.
--¿No hay nadie?--
--Lo dudo Kairi. El nunca sale de casa--
--Mmm Ya se.--
La chica saltó el cerco, momento en el que Riku solo soltó un fuerte y pesado suspiro.
--No hay nada que pueda hacer contigo--
--Mira Riku. Está ahí--
Viendose desde ese lugar, Kairi pudo divisar a Sora durmiendo en el patio trasero, momento en el que se acercó y cruzando otro cerco llegó hasta el.
--Otra vez está durmiendo--
--Kairi está cansado. Dejalo dormir--
Repitiendose la misma situación del parque, Kairi se arrodilló y lentamente movió el hombro de Sora.
--¿Sora?--
El pelicastaño abría lentamente sus ojos y miraba hacia arriba, topandose con la mirada de Kairi, quien sonreía de manera calida.
--¿C-Cómo entraron?--
--Saltando el cerco. P-Pero antes de que te molestes, escuchame primero porfavor--
Sora se estaba acomodando para sentarse en el pasto y miró a la chica y a Riku.
--B-Bien...¿Qué quieren decirme?--
--Mira. Está claro que comenzamos con el pié izquierdo, pero por más raro que suene, solo queremos ser tus amigos--
--Pero apenas me conocen. No tengo nada interesante para ofrecerles--
--No debes ofrecernos nada. Solo amistad--
La manga de la sudadera de Sora se levantó y Riku pudo ver algo inusual, pero al ver como la conversación estaba fluyendo, prefirió no decir nada
--Escucha Sora. Lo que Kairi quiere decir es que no te queremos dejar solo--
--Pero no estoy solo. Tengo a Donald y Goofy--
--Lo sabemos Sora. Pero aunque tus mascotas son increibles y muy bonitos, debes tambien hablar con chicos de tu edad. Como nosotros--
Sora sentía una de sus manos temblar cada vez más rapido. Pero esta vez decidió calmarse y pudo ver como Kairi se sentaba junto a el.
--Sora ¿Quieres ser nuestro amigo?--
Con la pregunta de la chica, Sora la miró y entonces pudo notar como Goofy movía su cola de felicidad y Donald solo se acercaba a la chica con confianza.
--E-Está bien--
Sonriendo feliz, la chica le dió un calido abrazito y le acarició su cabello a Sora. El chico estaba sonrojado como un tomate y solo miró hacia la chica.
--Que bien. Te prometo que no te vas a arrepentir Sora.--
Riku se sentó junto a Sora y Kairi. Los tres miraron el atardecer con tranquilidad, pero sorpresivamente el peliblanco notó como su amiga no dejaba de acariciarle su cabello a Sora.
--Es muy suavecito--
Por su parte el ojiazul estaba relajandose cada vez más con cada minuto que pasaba, hasta que finalmente cayó rendido por el sueño en las piernas de Kairi.
--Oh...Creo que estaba muy agotado--
--Kairi. Mira su brazo--
La chica levantó la manga de su brazo con suavidad y vió una gran cantidad de marcas que iban desde el ante brazo hasta su codo.
--Son...Son cortes y quemaduras--
La voz de Kairi se quebró un poco y solo vió como Sora ahora descansaba con tranquilidad. Cosa que contrastaba con las heridas de su brazo.
--¿Quién le habrá hecho esto?--
--Nadie fué. Se las hizo el solo--
Riku tomó con suavidad el brazo de Sora para no despertarlo y le indicó a Kairi donde mirar.
--Si te fijas bien notarás la diferencia. Estas heridas se las causó el mismo. Y no fué hace mucho--
--Riku...No podemos dejarlo solo--
--Lo se. Pero tarde o temprano el tendrá que decirnos algo--
Kairi se fijó que Sora se movió un poco y ella le acarició el cabello, haciendo que el chico soltara un suspiro pequeño mientras seguía durmiendo.
--Oye Kairi. Pronto será el baile de graduación de la escuela--
--¿Quieres invitarme?--
--No no. Quería pedirte ayuda para invitar a Naminé--
--Lo sabía. Sabía que estabas enamorado de ella--
--Y-Yo no estoy enamorado de ella--
--Uy si. Porfavor Riku, la tienes de fondo de pantalla en tu celular, tienes aún el dibujo que ella te hizo cuando eran mas pequeños, incluso puede que..--
--Ok ok...Ya mucha información. ¿Me ayudarás o no?--
--Está bien. Pero solo si me ayudas con Sora. Necesito que lo llevemos por el buen camino--
En eso, Donald y Goofy se acercaron hasta ellos y movieron un poco a Sora. El pelicastaño despertó levemente y al darse cuenta que estaba en las piernas de Kairi trató de ponerse de pié rapidamente, pero ella solo lo hizo volver a recostarse y lo miró con una sonrisa.
--Sora tranquilo. Todo está bien--
--Señorita Kairi. Lo siento mucho, n-no era mi intención recostarme en sus piernas, a s-sido una falta de respeto--
Soltando una pequeña risita, Kairi le dió un ligero toquecito en la nariz de Sora y con su dedo. Ese gesto bastó para ponerlo rojo, aunque el notó a sus mascotas.
--¿Qué pasa amigos?--
Goofy y Donald movieron un poco la mano de Sora, haciendo que el chico se de cuenta que ya era hora de que sus mascotas comieran.
--C-Compermiso señorita Kairi. D-Debo darles de comer a mis mascotas--
--Está bien jeje--
Esta vez Kairi lo dejó levantarse y vió como el joven entraba en su casa y rapidamente le daba su plato de comida a sus animales. Solo para instantes despues volver con los jovenes.
--¿Q-Quieren algo?--
--Solo un jugo porfavor Sora--
--Yo quiero tambien uno porfavor--
Invitandolos a la cocina de la casa, ambos se dieron cuenta que apesar de ser solitario, Sora era muy ordenado con sus cosas, al punto que todo estaba en su lugar. El chico les sirvió el jugo y se sentó junto a ellos.
--Por cierto. ¿Hace cuanto que tienes a tus mascotas?--
--Desde que era p-pequeño. Ellos me han acompañado siempre, y yo siempre los he cuidado como si fueran mi familia--
Riku levantó la mirada hacia las escaleras. El cuarto de Sora podría estár ahí y la curiosidad era algo que estaba llamando la atención del peliblanco, aunque no sabía como subir sin que Sora no se lo permitiera. Hasta que en un momento dado, Kairi pareció pronunciar un par de palabras que llamarían la atención de Sora.
--Me gusta mucho tu cabello--
El chico pareció un tomate rojito cuando ella dijo eso y rapidamente se tapó el rostro usando el jarrón del jugo.
--P-¿Por qué dice esas cosas tan derrepente señorita Kairi?--
--Es verdad Sora. Es muy lindo y suave. Me gusta mucho--
--Y-Yo no se...Que responder a eso--
Riku aprovechó esa distracción y se hizo el que iba al baño. Porsupuesto Sora no le había indicado donde estaba, pero subió las escaleras y llegó hasta la puerta del cuarto de Sora.
--Veamos...que ocultas chico--
Al abrir la puerta, Riku pudo divisar una habitación que a diferencia del resto de la casa, estaba hecha un desastre. Ropa en el piso, mantas y sabanas en una esquina, la cama desarreglada y en un determinado lado, la cama de Goofy y Donald.
--¿Mmmh? ¿Qué es esto?--
Riku notó oculto entre algun lugar, algo que parecía ser una cajita. Al tomarla y tratar de abrirla, sintió que alguien se la arrebataba de las manos con fuerza y rapidez. Era Sora, quien mantenía la caja en sus brazos y respiraba de forma agitada y fuerte.
--No...Alejate de esto. No debes estár aquí--
--Lo siento. Solo buscaba el baño y vi que la puerta estaba abierta--
Kairi llegó hasta el cuarto y vió como Sora protegía esa caja musical como si su vida dependiera de ello.
--Calma. No pasa nada. Ven aquí--
Estirando su mano para Sora, Kairi lo miraba con algo de tristeza. Pero esta vez el chico no accedió y solo se cubrió la cara con la capucha de su sudadera.
--T-Tienen que irse. Ahora mismo--
Sabiendo que seguir insistiendo no iba a ser buena idea, Kairi y Riku solo se despidieron de el, aunque cuando llegaron a la entrada de la casa, la chica volvió a mirar hacia las escaleras, lugar en donde Sora los miraba esperando que se fueran, aunque Kairi le habló una ultima vez.
--Lo siento mucho Sora...Solo tratabamos de ayudar--
La puerta se cerró y todo quedó en un profundo silencio, hasta que se empezaron a escuchar leves sollozos por parte del joven, quien abrazaba esa caja musical. Aunque luego de unos momentos entró en su cuarto y cerró la puerta, solo para sentarse en el suelo y esta vez llorar. Las lagrimas caían por sus mejillas y Sora dejó salir una palabra de sus labios.
--Mamá...--
Cuando estaban afuera, Kairi miró a Riku le dió una palmada en el brazo.
--No debiste haber entrado a su cuarto--
--Solo trataba de encontrar algo que nos diga porque es así--
--Riku eso no se encuentra de un momento a otro. Ahora no sabemos si Sora quiera volver a vernos--
--Kairi al igual que tu, yo tambien estoy preocupado por el estado de Sora. Tiene marcas en sus brazos, su cuarto está patas arriba y...esa caja musical esconde algo--
--Mira...Hablaremos mañana que es fin de semana, vendremos a verlo y trataremos de que entre en razón--
--Bien...Pero habrá que tener cuidado--
Despidiendose ambos, avanzaron hasta sus respectivas casas, hasta que en determinado momento, Aqua tomó el hombro de Kairi y la miró.
--¿Qué averigüaste?--
--Eh? Oh es la maestra de Sora.--
--Los vi salir algo apenados. ¿Qué sucedió?--
--Sabía...Usted que Sora...Se autoinflinge heridas--
Aqua estaba en un absoluto silencio. Esa era la respuesta que buscaba cuando vió las marcas en el brazo de Sora.
--Sora es...es un chico muy especial. Yo se que bajo toda esa tristeza hay alguien con un corazón bondadoso y dulce. Es como si la luz más pura emanara de el, yo lo se--
--¿Qué mas vieron?--
--Cuando Riku se coló a su cuarto...encontró una caja musical pero Sora se la quitó de las manos y no la quiso soltar en ningún momento. Pero pude ver en sus ojos una tristeza...tan grande y fuerte que parece que hasta yo misma me iba a poner a llorar. Por mas que Sora cuide a sus mascotas...el mismo es como un cachorrito que intenta caminar solo, aún cuando necesita ayuda--
Aqua se daba cuenta que Kairi estaba preocupada por el chico, por lo que solo puso su mano en su mentón.
--Ya se. Mañana haremos algo. Llama a tu amigo y los tres iremos hasta la casa de Sora. Lo invitaremos a un lugar--
--¿Y si se niega?--
--Ahí veremos como lo hacemos. Pero mañana nos veremos a las 10 de la mañana en el parque--
--Deacuerdo--
Despidiendose, Kairi volvió a su hogar y vió a su abuela.
--¿Como te fué con tu novio?--
--N-No es mi novio!--
Kairi puso su mochila en su rostro y su abuela le acarició el cabello.
--Oh vamos. Una mujer anciana sabe casi todo. No lo dejes solo Kairi. El te necesita--
--Abuela...¿Tú no sabes que le pasó? Hoy lo vi tan...triste que no quería dejarlo. Tenía ganas de abrazarlo y decirle que está a salvo, pero no quiero asustarlo.--
--No lo se. Pero algo me dice...que puede ser algo peor de lo que imaginamos--
Kairi caminó a su cuarto y se dió una ducha, poniendose su pijama y recostandose sobre la cama mientras miraba al techo.
--Espero que estes bien Sora.--
Mientras tanto en la casa del chico, este había abierto la puerta para sus mascotas. Sora estaba en su cama aún con la caja musical en sus manos, hasta que poco a poco fué quedandose dormido.
Tiempo despues el chico empezó a sentir mucho calor y quitó las mantas de su cama, hasta que escuchó el ruido de algo en el primer piso. Levantandose rapidamente abrió la puerta y notó un resplandor rojo. Sora bajó y llegó hasta su sala de estár. Sus muebles no estaban, solo había un armario del cual salía ese resplandor rojo. El joven se acercó con lentitud y al tocar el picaporte, sintió un fuerte ardor en su mano, hasta que el armario se abrió y una gran cantidad de fuego salió disparado hacia él, momento en el que una mano lo agarró de la muñeca y Sora pudo ver unicamente un ojo de color amarillo intenso, hasta que finalmente despertó en su cama. Había sido una horrible pesadilla y el joven habría seguido descansando, de no ser porque ya era de día, se levantó y fué rapidamente hasta el baño al darse cuenta que estaba empapado en sudores frios. Se dió una ducha y al bajar ya vestido para alimentar a sus mascotas, escuchó su puerta, al acercarse y abrirla, pudo ver a Kairi, Riku y a su maestra Aqua
--¿P-Pero que hacen aquí?--
--Es Domingo. ¿Por qué no vienes con nosotros?--
Sora estaba en silencio, hasta que bajó la mirada y quiso cerrar la puerta, pero Riku metió su pié y lo impidió.
--Vamos Sora. Hoy es un día bonito y hará mucho calor. Vamos al parque, puedes llevar a tus máscotas y despejarte un poco--
La pesadilla aún estaba en su mente, por lo que Sora lo pensó bien y asintió, aceptando la invitación y dejando que los demás entraran en su casa.
--S-Solo denme unos minutos para cambiarme de ropa--
En ese momento, Aqua se dió cuenta de las marcas en el brazo de Sora. La mujer estuvo apunto de decirle algo, pero Kairi la tomó del brazo y negó con la cabeza, dejando que Sora suba las escaleras.
--Lo mejor será no decirle nada. Nosotros le vimos eso ayer, pero no lo interroguemos--
--Bien. Me mintió y me dijo que no le pasaba nada.--
En eso, Donald y Goofy se acercaron a ellos. El pato se acercó a Aqua, quien lo apartó hacia un lado.
--Lo siento, los patos no son de mi agrado--
Riku estaba haciendole cariño a Goofy, hasta que Donald se puso de pié en el sofá y le trató de dar un picotazo a la peliazul, pero Kairi lo impidió tomandolo en brazos. Momentos despues Sora bajó de su cuarto. Iba vestido con una camiseta negra con manga larga, y un short de color rojo. Kairi se acercó a el y lo miró de pies a cabeza.
--Sora, te va a dar calor con esa camiseta--
--Pero es la que quiero llevar hoy--
Todos sabían que eso solo era una excusa para no enseñar las heridas de su brazo, por lo que Kairi tuvo una idea y tomó la mano de Sora llevandolo hasta la puerta de su cuarto.
--Sora. Sabemos lo de tus heridas en el brazo, pero no se lo diremos a nadie--
--Yo...Lo siento...N-No quería que vieran eso--
--Ya se. Ponte una camiseta normal y yo te haré una venda para que nadie lo vea--
--E-Está bien...G-Gracias señorita Kairi--
El joven entró y dejó su puerta entreabierta sin darse cuenta. Kairi estaba de espaldas a la puerta hasta se giró y miró levemente hacia el interior. Sora se estaba sacando la camiseta y la chica vió que el apesar de ser bastante delgado, tenía su cuerpo algo marcado, sobretodo sus abdominales. La joven se puso colorada como un tomate y se tapó el rostro con sus manos.
--A-Ay ¿Qu-Qué estoy haciendo?--
Pasaron varios minutos y Sora salió de su habitación, esta vez con una camiseta sin mangas.
--Señorita Kairi. ¿Está bien? ¿Tiene fiebre?--
La ojiazul desvió la mirada y solo negó con sus manos.
--E-Estoy bien, n-no pasa nada--
Sora la miró y estiró un poco su brazo hacia ella
--Señorita Kairi. ¿Me pone la venda porfavor?--
Asintiendo rapidamente Kairi bajó hasta el primer piso, lugar en donde ella abrió su mochila y sacó una venda, solo para subir y empezar a ponerla en el brazo del joven.
--Veamos. Esto va por aquí--
Kairi parecía sumamente concentrada en esa tarea, y acariciaba la piel del brazo del contrario con tal suavidad, que el mismo Sora se sentía relajado.
--Señorita Kairi..La venda ya se terminó hace un rato--
--¿Eh? ¿Qué cosa?--
Efectivamente la venda se había terminado hace varios segundos, en los que ella simplemente se había mantenido acariciando el brazo de Sora con calidez.
--A estado acariciando mi brazo por un momento.--
--Lo siento mucho--
Kairi se disculpó y rapidamente se tiraba aire con sus manos para tratar de evitar el calor y bajaba al primer piso.
--Y-Ya estamos listos. P-Podemos irnos--
--¿Por qué estás tan roja?--
--P-Por nada Riku. V-Vamos antes de que se nos haga tarde--
Los cuatro llegaron hasta la puerta y salieron junto a Donald y Goofy. Las mascotas corrían y jugaban mientras los demás seguían el camino hasta el parque.
--Por cierto. Escuché que en su escuela habrá un baile.--
Sora levantó la mirada por lo que dijo Aqua y por un instante miró a Kairi. Se imaginó a ambos bailando y sonriendo, aunque el pelicastaño borró esa imagen de su mente pensando que era basicamente imposible.
--Sí hay un baile. Pero no creo que vaya--
--Riku dice eso porque quiere invitar a una chica pero le da mucha pena porque está enamorado--
--Y-Ya dije que no estoy enamorado. S-Simplemente me gusta Naminé. Es linda, amable, con ojitos muy lindos y cariñosa--
--Y viene hacia acá--
Efectivamente, una joven rubia se acercaba hasta ellos. Riku se puso algo nervioso, pero trató de mantener la compostura y comportarse.
--Hola chicos--
--Hola Naminé. ¿Qué te trae por aquí?--
--Estaba buscando el parque, Roxas dijo que iba a estár ahí con Xion y Lea, pero no me puedo ubicar muy bien.--
--Pues estás de suerte. Porque Riku, Sora, y su maestra vamos hacia allá. Acompañanos--
La rubia miró como Sora se trataba de ocultar un poco detrás de Kairi y Riku, momento en el que se acercó y lo miró.
--Hola. Soy Naminé--
--S-Soy Sora--
--Es algo timido. Pero ahora vamos--
Notando que Naminé estaba cargando una mochila, Kairi le dió un golpe en el brazo a Riku para llamar su atención.
--Auch, ¿Qué fué eso?--
--Ayudala. La mochila está pesada--
Dandose cuenta, Riku se acercó a Naminé y la ayudó a cargar su mochila, momento en el que ella sonrió.
--Gracias. Eres muy amable--
Continuará...
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