En lo más profundo del bosque, Adam y Cringer se seguían adentrando, pero ya no como Adam y Cringer.
— ¡Rápido, Battle-Cat, tenemos que llegar donde el niño! —Exclamo.
— ¡Hago lo que puedo, He-Man, este bosque no me da mucho margen de maniobras! —Explico Battle-Cat.
En eso algo se cruzó con ellos, un doble exacto de He-Man con una sonrisa sádica en su rostro.
— ¡Faker! —Exclamo He-Man.
— ¡Suerte con lo que está a punto de caerte, héroe de Eternia! —Dijo el doble mientras se alejada.
— ¿¡Que hace Faker aquí!? —Exigio saber Battle-Cat.
— ¡Esto no me gusta para nada! —Exclamo He-Man.
Y le iba a empezar a gustar menos, pues pronto algo salió de entre los arbustos detrás de el. Era el niño, en el estado prácticamente berserker en el que había entrado.
— ¡Matar, matar, matar! —Repetía sin cesar al ver a He-Man.
Y el hecho de que ahora estuviera acompañado de un enorme Tigre Verde con armadura roja no le importó en lo más mínimo.
— ¡Matar, matar, matar! —Volvía a repetir.
Pero He-Man no podía entenderlo, pues no hablaba el idioma de los animales. El solo veía a un niño de trece años vestido tan solo con un taparrabos con un trozo de tela colgando en frente, con un largo y rubió cabello flotando, desafiando las leyes de la gravedad, con los brazos y la parte superior de su rostro ennegrecidos, con sus pupilas reducidas a simples puntos, con un collar con una piedra roja brilla te intensamente, el cual había enloquecido y se le acercaba de la misma forma en que lo haría un Gato-Oso.
— He-Man, ¿No será acaso el niño que buscábamos? —Preguntaba Battle-Cat.
— ¿¡Pero que le ha pasado!? —Exclamo He-Man.
No pasó ni medio segundo cuando He-Man ya estaba en el suelo, con el niño encima suyo atacando salvajemente con sus garras, que para sorpresa de He-Man, estaban dejando leves rasguños en su piel impenetrable.
Battle-Cat no iba a dejar que atacarán a su amigo, por lo embistió al niño para sacarlo de encima de He-Man, o al menos eso quiso hacer, pues el niño lo esquivo como si no fuera nada, y corto la piel de Battle-Cat con sus garras cuando pasaba a su lado.
— ¡¿Pero que… —Exclamo Battle-Cat al ver las leves heridas en su pelaje.
Al final He-Man no tuvo más opción que quitar de encima suyo al niño a la fuerza.
El niño fue lanzado por los aires, pero se agarró de una rama, y dando un giro en ella, se impulso de regreso a He-Man.
He-Man esquivo por poco el ataque del niño, y quedó asombrado por su agilidad y fuerza, la cual ningún niño de su edad, y ya dicho, nadie normal, debería tener.
Cuando el niño volvió a tocar suelo, arrancó una gruesa rama con la intención de usarla como garrote.
He-Man tan solo tuvo que poner su brazo frente a el, y cuando la rama lo golpeó, la misma se partió en dos.
Enfurecido, el niño mordió el brazo de He-Man, algo que medio le dolió, pero no tanto como al niño, quien aún así no lo soltó.
— ¡Escúchame, chico, sea lo que sea que pienses que te hice, no fui yo! —Trataba de que escuchada el niño.
Pero fue en vano, pues el niño no entendía su idioma.
Battle-Cat, harto del mocoso ese, lo volvió a atacar, y como está vez el niño estaba más concentrado en mantenerse mordiendo el brazo de He-Man, no pudo evitar que Battle-Cat le mordiera la pierna y lo tirará al suelo.
— ¡Alto, Battle-Cat, no quiero lastimarlo! —Pedía He-Man.
Battle-Cat se detuvo, pero aún mantuvo la pierna del niño en su boca, para que no se pudiera mover.
— ¡No sé porque me odias, yo no te hice nada! —Seguía en su vano esfuerzo para que lo entendiera.
En eso llegó Craven a al escena, y al ver al niño en el estado en qué se encontraba, cargo contra He-Man con expreso deseo de arrancarle los ojos.
Por supuesto, He-Man lo detuvo en el acto.
— ¡Suéltame, desgraciado! —Le exigió Craven.
He-Man no lo entendió, pero Battle-Cat si.
— Dice que lo dejes ir, y te llamo desgraciado —Tradujo Battle-Cat.
Para hacerlo tuvo que soltar la pierna del niño, pero se tumbó sobre el para que no se moviera.
— ¿Puedes entender a este pajarraco? —Pregunto He-Man.
— Ambos hablamos la lengua de los animales, así que si —Contesto Battle-Cat.
— ¡Suelta al niño, o te mato! —Afirmo Craven.
— Este cuervo parece conocer y apreciar a este niño —Hizo ver Battle-Cat a He-Man.
— ¿Y de casualidad también entiendes a este niño? —Quiso saber.
— Si, pero solo habla puras incoherencias, y no para de repetir que te quiere matar, y algo sobre una tal Mamá Vava —Le revelo Battle-Cat.
— ¿Mamá Vava?, ¿Este niño está enojado conmigo por algo hecho a su madre? —Luego recordó a Faker y unió los puntos—. ¡Faker, maldito pedazo de mierda!
Sin perder más el tiempo, tomo al niño con su brazo mientras aún tenía a Craven en el otro, y empezó a correr con ellos a cuestas en la última dirección en la que vio a Faker.
En cuanto a Faker, el se estaba reuniendo con sus aliados.
— ¡Llegas tarde, hojalata de metal! —Le crítico un ente enorme de rojo pelaje y apariencia bestial.
— ¡Vete a la mierda, Beast-Man, al menos yo logré lo que tú no! —Afirmo Faker mientras su piel volvía a su tono azul normal.
— Yo no recuerdo haberte ordenado matar a esa Gata-Osa —Le dijo una figura encapuchada.
— El animal dió más pelea de lo que esperaba, pero el punto, es que logré mi cometido, ahora mismo ese salvaje debe de estar matándose peleando contra el rubio —Decía Faker.
Al encapuchado no le gustó la respuesta, y como castigo devolvió a Faker al esquema de colores de He-Man, para su disgusto.
— ¡Dioses!, quisiera tener secuaces que hagan caso a mis órdenes al pie de la letra, ¿Es mucho pedir? —Preguntaba el encapuchado—. Pero bueno, ya está hecho, ahora solo toca esperar a que He-Man debilite a ese mocoso, así nuestro plan proseguirá sin…
— ¡Faker! —Oyó a la lejos a He-Man.
— ¡Faker, maldita sea!, ¿¡Dejaste que te siguiera!? —Exclamo el encapuchado.
Cuando He-Man salió del bosque para ver a los tres encima de un peñasco, el niño y Craven pudieron ver cómo había otro tipo con la misma apariencia del asesino de Mamá Vava.
— ¡¿Pero que mierda?! —Exclamo Craven.
— ¡Battle-Cat, dile que ese fue quien mató a Mamá Vava! —Ordeno He-Man.
— ¡Ese hijo de puta ahí enfrente fue quien mató a tu madre, no el que te tiene en brazos! —Tradujo Battle-Cat a su manera.
— ¡Oh, mierda! —Exclamo Faker.
— ¿Por qué tengo que estar rodeado de inútiles? —Se preguntaba el encapuchado—. ¡Beast-Man, has algo útil y encargarte de estos malditos!
— ¡A tus órdenes! —Dijo Beast-Man.
Y tras dar un grito, el mismo grito que el niño y Craven oyeron antes de que todos los animales lo atacarán.
Y efectivamente, todos los animales del área volvieron a quedar en trance y atacarlos.
Pero no es como si le importará al niño, quien tras ser soltado por He-Man, salió corriendo a cuatro patas en dirección a Faker.
Y cuando un animal se puso en medio, el niño de un zarpazo lo mando lejos, matandoló en el proceso.
Cuando por fin llegó y atacó a Faker, noto como el mismo era una máquina al desgarrar su piel con sus garras. Eso le hizo recordar a los que lo habían golpeado y separado de su madre años atrás, haciendo que perdiera el equilibrio al volver a tocar el suelo.
Pero el shock no le duró mucho, pues Beast-Man aprovecho para patearlo lejos de ellos.
— ¡Eres patético, hojalata! —Se burló de él Beast-Man.
He-Man agarró al niño mientras Battle-Cat mantenía al resto de animales a raya.
— ¿¡Amigo, estás bien!? —Quería saber Craven.
El niño volvía a su forma normal mientras estaba en los brazos de He-Man, pero al ver su rostro era bastante obvio que solo volvía producto de un recuerdo traumático.
He-Man al ver al tipo encapuchado en medio de Beast-Man y Faker, se llenó de dudas.
— ¿Quien eres tu? —Pregunto He-Man—. Obviamente no eres Skeletor, pues el está…
— ¡Muerto!, si, es verdad, tu lo mataste hace trece años —Respondió el encapuchado—. Yo soy su legado, el hombre que lo traerá de regreso a la vida. ¡Soy Skele-Gar, hijo de Skeletor, y tu futuro verdugo!
Y tras decir eso se quitó la capucha, revelando a un tipo de piel morada, orejas puntiagudas, con apariencia de motociclista, un chaleco negro largo y desgarrado, y una máscara con forma de calavera con un mohicano verde que termina en una larga cola de caballo.
He-Man quedó boquiabierto, no tenía ni idea de que Skeletor hubiera engendrado un hijo, y ahora lo tenía cara a cara.
— ¡Ni creas que saldrás de esta con vida, pagarás tu crimen contra mi familia! —Y procedió a materializar el báculo de Skeletor para generar una bola de fuego de 70 metros de diámetro—. ¡Muere en nombre de mi padre!
Y para hundir más la situación, Craven también se vio afectado por el poder de Beast-Man, y empezó a atacar al niño.
He-Man uso su propio cuerpo para proteger al niño, tanto de Craven como del ataque de Skele-Gar.
La explosión resultante se vio desde miles de de kilómetros de distancia, y cuando el humo se desvaneció, He-Man y Battle-Cat caían al suelo por las heridas infligidas por Skele-Gar.
Pero para sorpresa de Faker y Beast-Man, solo He-Man y Battle-Cat habían sido heridos, ni ellos, ni Craven, ni el bosque, ni los demás animales fueron lastimados.
— ¿Por qué…
— Solo quiero la muerte de He-Man, todo lo demás no merece quedar atrapado en el fuego cruzado —Explico Skele-Gar—. Ahora, tomen a ese niño, ya debe estar lo suficientemente debilitado como para que el ritual funcione.
Y a las órdenes de Skele-Gar, Beast-Man y Faker se acercaron al niño, quien al no poder moverse, debido al cuerpo inconsciente de He-Man, solo podía ver con lágrimas en los ojos como la situación volvía a repetirse.
— ¡Mamá, ayuda! —Suplico mientras su visión se oscurecía y lo último que veía era a Faker a punto de agarrarlo con una sonrisa sádica en su rostro.
