A pesar de haber dicho que no se podían detener, Adam en realidad se detuvo un rato en un cuarto, el cual era una armería exclusiva para la Familia Real.

Al salir de ella traía unas botas de cuero con pelaje blanco en los bordes superiores, una correa de cuero con una vaina de espada unida, y unos brazaletes plateados con semi-esferas regadas por sus superficies. Esto era para que Dare se pusiera.

— No se si estás dispuesto a usar más ropa, por eso solo traje esto para ti —Explico Adam.

— Gracias —Dijo Dare para proceder a ponerse las botas y los brazaletes.

La sensación de tener sus pies y sus muñecas cubiertos por algo le fue extraña, más no desagradable. Luego tomo la correa, y cuando estaba a punto de ponérsela tono algo raro en la vaina, algo que también estaba en la vaina en la espalda de Adam.

— ¿Por qué estas vainas se ven tan diferentes a las usadas por los Guardias Reales? —Pregunto Dare.

El decía esto debido a que las vainas usadas por los Guardias Reales cubrían la totalidad de las hojas de las espadas, pero estás solo cubrían un tercio de las mismas, con una correa más pequeña en medio y unos ganchos por la empuñadura para mantener la espada en su lugar.

— Es porque estás vainas están hechas específicamente para llevarlas en la espalda, ya que si llevarás una vaina normal en la espalda te sería imposible desenvainar tu espada debido a su diseño —Explico Adam.

— Ya veo —Dijo Dare para luego notar algo.

Adam había tomado una segunda vaina, ya que había tomado dos espadas, cuyo diseño de una no se parecía en nada a las espadas usadas por los Guardias Reales. Está parecía más tecnológica, con un círculo verde en la base de la hoja con el símbolo de He-Man en un fondo amarillo dentro, con la hoja siendo más ancha que la base de la misma, así como unos cuatro brazos puntiagudos similares a las patas de un arácnido que estaban enrollados sobre la empuñadura, también tenía dos mini hojas curvas en los costados de la base en dónde estaba el círculo apuntando hacia abajo, y otras dos hojas con forma de "L" un poco más arriba apuntando en la otra dirección.

La otra era más sencilla, con una apariencia similar a las Espadas Bastardas de la tierra, con el mango verde, empuñadura en forma de cruz, y una pequeña piedra roja en la base de la hoja con una igual pero más grande justo encima.

—. ¿Y por qué esas espadas que llevas se ven tan rara?

— Te lo explicaré más tarde, ahora no podemos tener más tiempo esperando a los Amos —Respondió Adam.

Dare entendió, una vez se puso la correa y envaino la Espada del Poder en ella, siguieron su camino. Aún le costaba caminar a dos piernas, por lo que iba a cuatro patas como un animal, a Adam no le gustaba que Dare se moviera así, por lo que lo agarro de la mano para ayudarle a caminar recto.

— Gracias —Dijo Dare.

— Ni lo preguntes —Decía Adam.

Una vez llegaron a dónde estaban los Amos del Universo, a Dare se le esfumó toda la confianza que tenía al ver la gran cantidad de gente variopinta que estaban frente a el.

— Ya todos los Amos que estaban en el Palacio Real se han reunido, mi Rey —Informo Man-At-Arms.

— Gracias, Duncan —Le agradeció Adam.

— Adam, ¿Que hace Dare aquí? —Preguntaba Teela.

— Resulta que no podía dormir, y me pidió que lo acompañará —Contesto Adam.

— ¿Es eso cierto? —Le pregunto Teela a Dare.

Dare, quien se ocultaba detrás de Adam, asintió tímidamente con la cabeza.

— Supongo que no queda de otra —Dijo Teela.

Dare noto que Teela llevaba otro traje al que usaba en la mañana, en vez de la camiseta blanca y los pantalones café, ahora llevaba puesto un leotardo blanco de cuello largo con detalles y esculpidos dorados, como su pecho, que tenía algo parecido a dos cuernos en espiral esculpidos en el.

De pronto se le acercaron dos mujeres

— ¿Así que ese es tu nuevo hijo, eh? —Preguntaba una mujer rubia con el cabello recogido en una larga trenza vestida con un leotardo ajustado verde con mangas.

— ¡Se ve tan tierno que quiero comerlo a besos! —Exclamo otra chica rubia con un traje de dos piezas rojas aún más revelador.

Dare se sintió raro al verlas, pues no daban la misma sensación que Teela y la Hechicera. Dare no podía saber que sensación le estaban provocando, pero se sentía con más calor al verlas.

— Andra, Ileena, por favor comportense —Pedía Teela a sus amigas.

— Perdón, Teela —Dijo Andra, quien era la del traje verde.

— Prometo que nos comportamos —Prometia Ileena.

— Y bien, su majestad, ¿Cuál es su plan para encargarnos de este Skeleteen? —Preguntaba una Águila antropomorfica con patas de ave en forma de "S" y cabeza y alas con forma de Águila Calva.

— Me alegra que preguntarás, Capitán Eagle Eye —Dijo Adam—. Será mejor que se sienten, esto será largo.

Tras unos cuarenta minutos de explicarles lo de Skele-Gar (Omitiendo obviamente todo lo referente a He-Man), Adam y Man-At-Arms trazaron un plan para interceptar a los Guerreros Malvados de Skele-Gar.

— Verán, según lo que note al salir del palacio de Skeleteen, el mismo estaba cerca del Hemisferio Oscuro, en la zona del Reino de Salamare, lo más probable es que Skeleteen y sus Guerreros Malvados hayan tomado la ruta de la Montaña Gris, pues es la única forma de entrar al Hemisferio Oscuro desde ese reino.

— El Reino de Salamare, ¿No es ese el Reino del Rey Norlon? —Preguntaba un hombre negro con un coraza azul con detalles plateados y taparrabos peludo rojo.

— Si, pero dudo que Norlon este al tanto de Skeleteen, Clamp-Champ, pues no ví ningún indicio de su participación en dicho palacio —Dijo Adam—. Aunque sería buena idea vigilarlo por si acaso.

— Eso dejemelo a mi, su majestad —Dijo una siniestra mujer ultra pálida de cabello negro y enormes ojeras vestida con un leotardo negro y pantimedias grises.

— Muy bien, Dark Shadow, solo no lo mates, que aún no sabemos si nos traicionó. E incluso entonces no lo mates —Pidio Adam.

— Entonces solo tenemos que tenderle una emboscada mientras cruza por la Montaña Gris, ¿O me equivoco? —Quería saber un tipo con una coraza azul oscuro sobre un traje de cuerpo completo celeste y un casco ovalado que terminaba en punta en la zona de su cuello y que cubría toda su cabeza.

— Si, pero no hay que subestimarlo, Sky High, no olvidemos que sigue siendo hijo de Skeletor —Le recordó Adam—. Por eso mismo he pedido la ayuda de He-Man, el se reunirá con ustedes al llegar a la montaña.

— Lamento informarle, su majestad, que yo no podré ir, la Montaña Gris es demasiado fría para que pueda soportarlo —Explico una abeja humanoide con una cabeza muy humana pero con ojos de insecto.

— Entiendo, Buzz Off, no te preocupes por eso —Dijo Adam.

— ¡No se preocupe, su majestad, yo peleare por dos por Buzz Off! —Afirmo una mujer que parecía el cruce entre un Humano y un ave, con plumas grises por todo su cuerpo y alas rojas creciendole en los brazos y no en la espalda como Eagle Eye.

— Es bueno oír eso, Hawke —Dijo Adam.

— ¿Y dónde sería el lugar indicado en dónde emboscarlos una vez estemos en la Montaña Gris? —Preguntaba un ser rojo y muy corpulento.

— El mejor lugar sería en este paso, Air-Bag, pues es muy estrecho y no les daría mucho margen de maniobras —Dijo un robot con el torso transparente que hacía que se le pudieran ver los engranajes.

— Excelente idea, Roboto —Expreso Man-At-Arms?

— Fearless Photog y yo estamos listos para sus órdenes —Dijo Roboto señalando a otro robot.

Este era un robot con un esquema de colores azúl y amarillo, con el torso y la parte interna de sus brazos y pierna de color azúl, y el resto de amarillo, y una cámara de grabación de cine por cabeza, así como una pantalla holográfica en el pecho que mostraba varias imágenes.

— Perfecto. ¿Alguna pregunta más? —Pregunto Adam.

— Si, ¿En qué momento partimos?, ¡Me muero de ganas de embestir a esos malditos! —Exclamo un enorme hombre mucho más musculoso y robusto que el resto y que poseía un casco de metal que solo dejaba ver su cara, también parecía el único aparte de Sky High y Dark Shadow que llevaba pantalones.

— ¡Creo que se sería mejor que te tranquilizes, Ram-Man! —Le pedía su compañero.

El cual se veía raro, por un lado vestía casi como el resto, con un arnés de color azúl y taparrabos peludo del mismo color, pero tenía un enorme casco azúl que comenzaba desde sus hombros y que solo dejaba su cabeza pintada de maquillaje rojo y ojos blancos expuesta.

— Man-E-Faces tiene razón, Ram-Man, será mejor que te tranquilizes, pues partirán dentro de poco —Dijo Adam.

— ¿Y usted qué va a hacer? —Pregunto Ileena.

— Yo me quedaré aquí para proteger a Dare, pues Skeleteen tiene alguna intención siniestra con el —Explico Adam.

— ¿Intensión siniestra, como cual? —Pregunto Man-At-Arms.

— El… el me dijo… que, que quería usarme como recipiente… para… para revivir a su… padre —Dijo Dare luchando con esfuerzo para vencer su miedo a tanta gente y hablar con normalidad.

Todos los Amos del Universo quedaron boquiabiertos del terror al oír eso.

— ¡No podemos dejar que ese maldito se acerque a mi hijo! —Exclamo Teela.

— ¡Lo castro con mi maza si se atreve a acercarse a mi nuevo nieto! —Afirmo violentamente Man-At-Arms.

— ¡Señor, me ofresco como defensa extra para el príncipe! —Exclamo Clamp-Champ.

— Admiro tu determinación, Clamp-Champ, pero siento que tus habilidades serían mejor utilizadas en la batalla contra Skeleteen —Dijo Adam.

— ¿Está seguro, su majestad? —Pregunto Clamp-Champ.

— Estoy bastante seguro, además, los Guardias Reales son una fuerza de elite más que capaz de ayudarme a proteger a Dare, todo gracias a nuestra hermosa Reina y a nuestro valiente Capitán de la Guardia —Halago Adam a su esposa y al Capitán Eagle Eye.

— Si lo miras de ese modo, tiene razón —Dijo Teela totalmente halagada por las palabras de su esposo al punto de estar sonrojada.

Eagle Eye también estaba disfrutando de tener su ego engrandecido por las palabras del Rey Adam.

— Si usted lo dice, su majestad —Dijo Clamp-Champ.

— Con todo dicho, doy la reunión por finalizada. Se van a reunir en el hangar principal dentro de treinta minutos para partir, no podemos darle más tiempo a Skeleteen para escapar —Dijo Adam.

Todos asintieron y se fueron de ahí tras despedirse de su rey, hasta que solo quedaron los Reyes de Eternia y Man-At-Arms.

— Oye, lo hiciste genial, eso fue un buen primer paso para vencer tu Demofobía —Halago Adam a su hijo.

— ¡Gra… gracias! —Expreso Dare.

— Fuiste un chico muy valiente, Dare —Decía Teela hasta que noto que llevaba una espada consigo y que su esposo no llevaba la Espada del Poder con el—. ¡Adam, dime qué no acabas de entregarle lo que creo que acabas de entregarle a Dare, por favor!

— Lo lamento tanto —Expreso Adam—. Pero en mi defensa, no fue decisión mía, sino de la Hechicera.

— ¡Nooo!, ¡¿Que le pasa a esa mujer lunática en la cabeza para que se le ocurriera esto?! —Quería saber Teela—. ¡Dare apenas y lleva un día con su nueva familia y ya esa bruja lo está metiendo en este mundo de mierda!

Adam y Duncan se vieron bastante incómodos por las palabras de Teela, ya que ambos sabían su relación sanguínea con la Hechicera, y no querían saber cómo reaccionaria si supiera que la Hechicera es su madre y que la está insultando.

— ¡Ayuda, no puedo… respirar! —Pedía desesperadamente Dare al ser tan apretado por el abrazo de preocupación de Teela.

— Teela, por favor, relaja un poco tu abrazo, que lo estás ahogando —Le pidió Adam.

Por suerte le hizo caso y aflojó su abrazo, permitiendo que Dare pudiera volver a respirar.

«Menos mal que Craven se quedó en la habitación, o ya estaría atacandola en este instante», pensaba Adam.

— Adam, si necesitas ayuda para entrenar a Dare como el nuevo He-Man, aquí estoy para ayudarte —Se ofrecía Man-At-Arms.

— ¡No tienes ni idea de cómo te lo agradezco! —Exclamo Adam—. Supongo que va siendo hora de que empiece a enseñarle lo básico sobre ser He-Man.