Dare había caído en un profundo sueño, y mientras estaba en lo profundo de su subconsciente, la volvió a ver.
— ¡Mamá Vava! —Exclamo Dare al volver a ver a la Gata-Osa que lo crío—. ¿Cómo es que estás aquí?
Dare estaba al borde de las lágrimas mientras preguntaba eso.
— Eso mismo quisiera saber —Dijo Mamá Vava—, lo que si te puedo decir, es que no pienso abandonarte, y menos tras ver lo que hay aquí.
— ¿Que quieres decir? —Pregunto antes de sentir un escalofrío en su espalda producto de algo moviéndose detras suyo.
Al voltearse y mirar vió una enorme masa negra amorfa que quería arrojarse sobre el. Pero ni dos segundos pasaron cuando algo corto esa cosa.
Al ver al ser que había cortado esa cosa, vió una figura de niebla con forma Humana, pero que carecía de rasgos físicos y faciales que le permitieran saber si era hombre o mujer, lo unico que distinguió fue su cabello largo recogido en una cola de caballo y un sable parecido a su Modo Incógnito de la Espada del Poder.
— ¿¡Y ese quién es!? —Pregunto Dare.
— Eso no importa ahora —Dijo Mamá Vava al tiempo que dicha figura desaparecía—. Hay algo oscuro aquí, Dare, y pienso protegerte de eso.
— Gracias, sea lo que sea que te refieras —Decía Dare con más preguntas que respuestas—. ¡Lamento tanto no poder haberte salvado!
— Eso da igual, yo estaba preparada para dar mi vida desde el día que te conocí, y al ver que mi sacrificio valió la pena me doy por satisfecha, has encontrado una familia que te ama y finalmente podrás abandonar tu pasado que te atormenta, no podría pedir más —Decía Mamá Vava.
— ¡Pero no quiero abandonar mi pasado, se que mi madre está ahí afuera buscándome y yo…
Mamá Vava le dió un zarpazo a la cabeza.
— ¡Dare, te lo dire de una vez, olvida a esa mujer y acepta a esta pareja que te esta invitando a ser parte de su familia, no ganarás nada esperándola y solo te lastimaras, esta gente es buena, acepta su petición y se su hijo! —Exclamo Mamá Vava.
— ¡Pero…
Mamá Vava le dió otro zarpazo en la cabeza.
— ¡Solo has lo que te digo! —Le dijo Mamá Vava—. Nos volveremos a ver muy pronto, espero que para cuando llegue ese día hayas recapacitado.
— ¡Espera, Mamá Vava, vuelve! —Grito Dare mientras corria para alcanzar a una Mamá Vava que se desaparecía en la nada—. ¡Dime que esta pasando aquí!
Pero Mamá Vava desapareció, y poco después Dare se despertó en la habitación en la que dormía. Eran las altas horas de la noche, y todos en el Palacio Real estaban dormidos, todos menos el, pues perdió todo el sueño que tenía.
Tras pasearse por toda la habitación un rato mientras pensaba sobre lo que le dijo Mamá Vava, y sobre ese lugar, esa cosa que lo atacó, y el ente que la mato, Dare esperaba recobrar el sueño, pero no le sirvió.
Quería gritar de frustración, pero se abstuvo de hacerlo para no despertar a nadie.
En eso oyó algo afuera de su ventana, y cuando se asomó, vió con asombro y horror como un Centipede, una enorme bestia alargada como serpiente y con múltiples tentáculos a sus costados que servían como brazos estaba atacando la ciudad de abajo.
Sin pensarlo y por puro instinto tomo la Espada del Poder, y en la que solo se puede describir cómo un acto estúpido y suicida, salto por la ventana al tiempo que apuntaba con su espada al cielo.
— ¡¡¡¡POR EL PODER DE GRAYSKULL!!!! —Y se convirtió en He-Ro—. ¡¡¡¡YA TENGO EL PODER!!!!
La criatura estaba haciendo destrozos por la ciudad, y la Guardia Real estaba haciendo lo mejor que podía para intentar pararla, pero la criatura ya se había cobrado la vida de varios de ellos.
Luego de empalar a un Guardia Real, y estar a punto de aplastar a otro, un destello de luz cubrió todo el lugar,by luego de un segundo el Centipede estaba cortado en rodajas como si fuera sushi.
El Guardia sobreviviente no sabía que había pasado, pero cuando se disipó la luz pudo ver a su salvador.
— ¡Gracias, muchas gracias! —Agradecía tumbado de rodillas a He-Ro.
— ¿Como entro esa cosa dentro de la ciudad? —Quería saber He-Ro.
— ¡Salió de debajo de la tierra y nos tomó por sorpresa! —Explico uno de los guardias ahí presente—. ¡Maldita sea, ya van tres en lo que va de la semana, estamos perdiendo a muchos buenos guardias y civiles!
— Pobre Sauron, no merecía terminar así —Se lamentaba un guardia sobre el cuerpo del guardia empalado.
— Gracias por todo, He-Ro, ¿verdad?, nosotros nos encargaremos de todo desde aquí —Le dijo el que parecía estar a cargo del pelotón.
— ¿Estás seguro? —Pregunto He-Ro.
— Si, esto es cosa cotidiana, solo tenemos que recoger a los muertos y llevarlos con sus familias para su entierro, así como deshacernos del cuerpo del Centipede, estoy seguro de que los talleres de manualidades harán buen uso de sus huesos, y su carne nos puede servir para nuestros animales —Explico el oficial al mando—. Gracias por todo nuevamente.
Viendo que ya no tenia nada que hacer, He-Ro se despidió de los Guardias Reales y se desapareció en la noche, y así poder volver a su habitación y destransformarse.
Pero antes de que lo hiciera, noto algo extraño en su ropa, pues la Cruz de Hierro de su arnés había desaparecido, y cambio había sido reemplazada por una gema roja, asimismo sus brazaletes, el cinturón de su taparrabos, y la parte superior de sus botas ahora también tenían gemas rojas incrustadas en ellos.
A He-Ro no le tomo mucho juntar las piezas y darse cuenta de que la gema de su collar ahora se volvió parte de su transformación justo como el propio Dare.
Este detalle le sorprendió, y le hizo preguntarse el por qué de esto. Pero ya era muy tarde, y esa respuesta tendría que esperar para otro día.
A la mañana siguiente, Adam y Teela estaban evaluando los daños causados por el Centipede. Doce casas destruidas, tres puentes derrumbados, y casi tres docenas de damnificados, incluidos cinco niños.
— ¡Maldita sea! —Exclamo Adam—. ¿¡Cómo es que no lo escuché!?
— La criatura apenas llevaba unos minutos de haber salido, no habia forma en que pudieras oírla —Dijo Teela.
— ¿Entonces como fue que la oyó Dare? —Quiso saber Adam.
En eso Teela no supo darle una respuesta.
— Menos mal que el la detuvo, no quiero imaginarme los destrozos que habría causado si no hubiera intervenido —Expreso Adam.
— Creo que debemos recompensarlo de algún modo —Sugirio Teela.
— Estoy de acuerdo, ¿Pero con que? —Quería saber Adam.
— Creo que se como. Hoy se reunirán todos los Reyes del Concilió Eterniano, y Dakon y Maran siempre tienden a traer a Valen. Así mismo, Andra traerá a su hijo al Palacio Real para aprender con mi padre, creó que Dare podría hacer amistad con ellos, además, lo necesita, no puede solo relacionarse con nosotros —Propuso Teela.
— ¡Me encanta cuando tienes esas ideas! —Exclamo Adam—. Me parece genial, contactaré a Dakon para avisarle de antemano, tan solo espero que le guste la idea a Dare.
— No le quedará de otra —Expreso Teela—. Ah, por cierto, olvide mencionarlo, mi prima Kay-La acaba de venir esta mañana para entrenar con Eagle Eye.
— ¿La hija de Fisto? —Pregunto Adam.
— ¿Quién más de mi familia se llama así? —Le pregunto Teela.
— Me pregunto como se relacionará con Dare —Decía Adam.
En cuanto a Dare, el estaba en el Palacio Real, mirando desde una esquina a lo lejos a las mujeres de la Guardia Real entrenando junto a los hombres.
No sabia por que, pero sentía una extraña sensación agradable cada que miraba a una mujer que no fueran Teela y La Hechicera.
Pero su Demofobía hacía que le diera miedo acercarse.
En eso se percató de una figura femenina bastante unica. Tenía el pelo plateado, piel blanca, tenía marcas azules pintadas debajo de los ojos y vestía un leotardo azúl con un rombo amarillo en la zona del pecho, así como una hombrera y protección de armadura solo en el brazo izquierdo. Estaba entrenando con dos espadas con un gancho cada una en la parte de abajo del mango.
Al instante su corazón fue a mil el mismo tiempo que su cara se ponía roja como un tómate, sus piernas le empezaron a fallar y a temblar como fideos, y no podía evitar sentirse en las nubes.
Era la mujer más hermosa que hubiera visto, y el sentimiento quenle generaba era muy distinto al que le generaba las otras mujeres.
Presa del pánico, huyo de la escena antes de que ella pudiera verlo, y fue corriendo hacía el lavado más cercano para meter su cabeza de golpe en el agua para enfriarse.
«¡¿Que fue eso que acabo de sentir?!», era lo que invadía su mente. «¡Ella, ella era como, como una diosa!», seguía pensando. «¡¿Que me esta pasando, que esto que siento!?», quería saber.
En eso oyó como alguien se acercaba y al voltear, vio que se trataba de la misma chica. Dare fue presa otra vez del pánico y casi grita.
— Disculpa, ¿Tu eres el Principe Dare? —Quería saber la chica de diecisiete años.
Dare fue incapaz de formular palabra alguna, pero si pudo asentir con la cabeza.
— ¡Es bueno saberlo, quería estar segura de que fueras mi nuevo sobrino! —Dijo la chica—. Soy Kay-La, prima de tu madre y por tanto tu nueva tía, es un placer conocerte.
«¡¿TÍ- TÍAAAAAAAAAAAA?!», Penso Dare sin saber que hacer ahora el pobre, podía partir en pedazos a un Centipede, pero ante esto estaba más perdido que abstemio en un bar.
El pobre Dare ha ido full Targaryan sin siquiera saberlo, pobrecito.
En fin, Kay-La es otro personaje de la Biblia del 96, en dónde se decía que era sobrina de Man-At-Arms (Nunca dijeron quien era su hermano en dicha Biblia, pero viendo que la serie 200X hizo que Fisto fuera el hermano mayor de Man-At-Arms, y todos los canon posteriores mantuvieron esa relación familiar entre los dos fue solo cuestión de juntar dos y dos para darse cuenta de que eso significaba que Kay-La sería hija de Fisto [Y prefiero que la hija de Fisto sea Kay-La y no Teela como planeaban los escritores de la serie 200X]) y dónde desempeñaría el labor de servir como tutora (Obligada) de Dare para civilizarlo, así como también se desempeñaría como principal interés amoroso para un Dare/He-Ro perdidamente enamorado de ella.
Y no, la implicación incestuosa no es cosa mía, sino que eso venía de la Biblia al hacerla la sobrina de Man-At-Arms y por tanto la prima de Teela y la tía de Dare. Pero los dos no están relacionados por sangre y está versión de Eternia que estoy haciendo tiene diferentes estándares culturales a la Tierra, por lo que tampoco sería un escándalo para la gente de ahí.
Con eso dicho, me despido deseándoles un buen día.
