El coliseo se había convertido en todo un campo de batalla, con He-Ro y sus compañeros estando rodeados por todos lados por los Guerreros Malvados, quienes los atacaban sin tregua alguna.

He-Ro acababa de mandar a volar de un golpe a Goat-Man cuando fue atacado por Slob-Boar. Kay-La estaba en medio de un enfrentamiento con espadas contra Blade, un mercenario Humano con un parche en el ojo izquierdo y nada de pelo en la cabeza, al mismo tiempo casi fue atacada por Whiplash, pero su padre lo agarro de la cola y lo uso como masa para dejar pegado al suelo a Clawfull.

A su vez, Craven estaba apalizando a las Tropas de Skele-Gar convencionales, mientras Stridor atacaba a todo el que se acercará a el con el cañón que estaba justo detrás de su silla, el cual fue el único que no daño Night-Stalker.

— ¡Skeleteen, ven a enfrentarme, cobarde! —Exclamaba He-Ro tras lastimar con su espada a Beast-Man.

— Eres demasiado ruidoso, bola de músculos —Expresaba Skele-Gar detrás suyo—. Pero bueno, heme aquí, aceptando tu desafío. Será una buena oportunidad para probar estas bellezas.

Y entonces materializó unos guantes con unas enormes garras moradas.

Asimismo materializó un nuevo arnés con una calavera esculpida en el medio, así como hombreras, coderas, un taparrabos con cinturón, rodilleras y unas botas, todas también con una calavera esculpida.

— ¿Que te parece, He-Ro? —Preguntaba Skele-Gar queriendo saber la opinión de He-Ro.

— Que son demasiadas calaveras —Dijo He-Ro para nada impresionado.

— Las calaveras fueron idea de Spikor, no mías. Pero lo que realmente importa no es su apariencia, sino el material del que están hechas —Explicaba Skele-Gar—. Verás, todas estas bellezas están hechas de Coridita, un mineral que aumenta la fuerza, velocidad, agilidad y resistencia de su usuario, y las Garras de Terror también tienen Photamiun en su composición, haciéndolas indes…

A He-Ro le aburrió la explicación, por lo que atacó en el acto a Skele-Gar. Pero Skele-Gar, demostrando lo que estaba afirmando, esquivó con gracia el ataque de He-Ro, logrando herirlo levemente con sus garras en el proceso.

— ¿Vez lo que te decía? —Se burlaba Skele-Gar—. Por cierto, me gusta tu nuevo look, esas piedras si que se ven bien.

Ese cumplido si fue genuino. Pero He-Ro estaba bastante impactado de haber sido lastimado como para siquiera oírlo.

— ¿Que dices, seguimos con este baile? —Preguntaba Skele-Gar.

La respuesta de He-Ro vino con un ataque hacia el.

— ¡Tomaré eso como un si! —Exclamo Skele-Gar comenzando la pelea en serio.

— ¡Son demasiados! —Exclamaba Kay-La hiriendo a Mer-Man, un hombre pez.

— ¡Saldremos de esta juntos! —Afirmaba Fisto mientras le devolvía el golpe de hace unas horas a Jitsu.

— ¡Maldito traidor, tu…

Pero Jitsu ni terminaba su injuria a su padre cuando Kay-La le arrojó encima al muy herido Mer-Man.

— ¡Esa es mi muchacha! —Felicitaba Fisto a su hija.

— ¡Aprendí del mejor! —Afirmo Kay-La.

Pero entonces Odar lanzo su hedor. A lo que Skele-Gar detuvo momentáneamente su pelea con He-Ro para materializar máscaras a sus tropas. Pero al hacerlo permitió que He-Ro le diera un golpe que lo mando diez metros por el aire hasta chocar contra una pared.

Segundos después a He-Ro y sus compañeros casi se les cae la nariz ante el hedor de Odar.

— ¡Por la Diosa, me garganta se quema! —Exclamo a duras penas Kay-La.

— ¡Su hedor es incluso peor que el de Stinkor! —Afirmo Fisto.

— Ssssuerte la nuesssstra por esssstassss masssscarassss —Dijo Kobra Khan.

— Ni que le digas, amigo —Dijo Webstor.

— ¿Se van a quedar ahí parados como idiotas, o van a aprovechar esta oportunidad para acabar con ellos? —Les pregunto Illumina.

Illumina era una guerrera Gar con cabello blanco, una camisa de manga larga con un pronunciado escote, y pantalones blancos con un pendon blanco en frente, y armada con una lanza.

— ¡Por los Antiguos, ve a ver a un doctor! —Suplico He-Ro mientras caía de rodillas ante semejante pestilencia.

— ¡Yo no necesito un doctor, mi hedor es parte de mi, y pronto llevará a la tumba a tus amigos y a tí! —Afirmo Odar.

Pero Stridor tenía otros planes, pues al ser un robot no se vio afectado por el hedor de Odar y procedió a pisotearlo. Luego abrió su ventilación y empezó a purificar el aire.

Los Guerreros Malvados trataron de impedirle hacer esto, pero fueron detenidos por Battle-Bird, quien había volado lo más alto posible para huir del hedor de Odar, y ahora caía con furia contra los Guerreros Malvados.

Para detener a Battle-Bird, Keltra ordenó a Panthor que lo atacará, lo mismo hizo Illumina con su Tigre Blanco.

Battle-Bird esquivo los ataques de los felinos, pero fue empujado hacia abajo por un láser disparado por el cuervo cyborg de Skele-Gar. Al caer fue atacado por los felinos, quienes se prensaron a sus alas, causándole dolor.

— ¡Battle-Bird! —Exclamo He-Ro.

— No eres el único con un compañero aviar, He-Ro, te presento a mi buen amigo, Screeech —Decía Skele-Gar.

— ¡Ordenales a esos animales que dejen ir a mi amigo! —Exigio He-Ro.

— Panthor y ese Tigre Blanco no son mis compañeros animales, no me corresponde a mi darles esa orden. Y de igual forma, tu compañero animal estaba hiriendo de gravedad a mis hombres, por lo que tenerlo inmovilizado un rato no me parece malo —Dijo Skele-Gar—. ¡Ahora a seguir con nuestra pelea!

Con el aire limpio y los segundos ganados por Battle-Bird, Fisto y Kay-La lograron ponerse de pie. Y tras que Kay-La esquivara el ataque de Saw-Tooth y Fisto lo golpeara en la cabeza con todas sus fuerzas por atreverse a atacar a su hija, los dos fueron a ayudar a Battle-Bird junto a Stridor mientras eran atacados por los Guerreros Malvados.

Pero fueron detenidos por Missile-Toe, quien estaba enojado por haber sido lastimado, haciendo que todos los Guerreros Malvados se quitarán de en medio.

— ¡Dolió mucho! —Grito mientras lloraba y disparaba todo su arsenal hacia los Amos.

— ¡No! —Exclamo He-Ro quitándose de encima a Skele-Gar y corriendo para evitar que sus compañeros sean lastimados.

Por suerte llegó a tiempo y su uso a mismo como escudo Humano, evitando que todas esas balas, misiles, láseres, granadas, metralla y bombas siquiera se acercarán a sus compañeros.

Pero eso tuvo una consecuencia que no esperaba, fue herido por el ataque de Missile-Toe. No lo suficiente como para dejarlo fuera de combate, pero si para que sintiera dolor en la espalda.

«¿Que está pasando? primero Skeleteen y ahora esto, ¿Que le está pasando a mi invulnerabilidad?», pensaba He-Ro.

Pero no tenía tiempo para pensar, pues Skele-Gar volvía a atacarlo. Igualmente en el caso de Illumina y Blade contra Kay-La, Jitsu y Keltra contra Fisto, y Night-Stalker y Beast-Man contra Stridor.

Cuando Keltra se acercó a Fisto, el pudo ver su rostro con mejor claridad, y quedo impactado al ver como se le hacía conocido.

— ¡Evil-Lyn! —Exclamo Fisto al notar las apariencias entre Keltra y la antigua mano derecha de Skeletor.

— Así que conoces a mi madre, traidor, sin duda te estoy trayendo recuerdos muy poco placenteros —Se burlaba Keltra.

En lo alto de las gradas, Keyle observaba como transcurría la batalla, asombrada de Fisto, Kay-La y Stridor estuvieran aguantando contra todos sus Guerreros Malvados. He incluso Battle-Bird logro liberarse el solo de Panthor y el Tigre Blanco de Illumina.

Y justo en ese mismo momento vio a lo lejos varios vehículos se acercaban. Eran He-Man y los demas Amos del Universo.

— Y justo cuando se estaba poniendo interesante la cosa —Se lamentaba Keyle—, pero ni modo, no pienso enfrentarme a todos los Amos del Universo.

En eso He-Man rompió la entrada al coliseo a lomos de Battle-Cat, seguido por los demas Amos.

— ¡Maldita sea, no ahora! —Grito Skele-Gar.

— Es hora de irnos, hermano —Le dijo Keyle tras haberse teletransportado a sus espaldas.

Y antes de que Skele-Gar pudiera decir algo, Keyle se lo llevó a el y a todos los demás Guerreros Malvados de ahí.

Pero antes de que desaparecieran del todo, He-Man logro ver a Keyle, y se sorprendió al ver como su rostro se le hacía conocido.

— ¡Velaia! —Exclamo al verla.

Una vez todos los Guerreros Malvados desaparecieron, los Amos del Universo se apresuraron a ayudar a los heridos.

— Lo hiciste bien, hijo —Felicito He-Man a su hijo.

— Gracias —Dijo He-Ro muy herido.

— Nada mal, para un pollo sobrealimentado —Se burlaba Battle-Cat al ver las heridas en las alas de Battle-Bird.

— ¡Ya quiero verte intentar hacerlo mejor, gatito! —Respondió Battle-Bird.

— ¡Me alegra que estes a salvo, Malcolm! —Exclamo Man-At-Arms mientras abrazaba a su hermano.

— Es bueno verte de nuevo, Duncan —Dijo Fisto devolviendo el abrazo.

— ¿Te encuentras en óptimas condiciones, Stridor? —Preguntaba Roboto.

— Voy a necesitar algunas reparaciones —Contesto Stridor.

— ¡Muy bien, señorita, vas a estar en muchos problemas a llegar a casa! —Revelaba Teela a Kay-La.

— ¡Maldita sea! —Exclamo Kay-La.

— ¿Que te pasa? —Preguntaba He-Ro al ver la mirada de He-Man.

— Esa Gar de pelo negro, ¿Quien era? —Quería saber.

— Ese Skele-no-se-que dijo que ella y la Gar rubia eran sus hermanas, y que eran hijos de Skeletor —Revelo Fisto.

De pronto todos quedaron con la boca abierta.

— ¡Aún más hijos! ¿Es en serio? —Decía Man-E-Faces.

— Esto ya parece broma de mal gusto —Dijo Teela.

— Y lo que es peor, creo saber quien es la madre de la rubia —Decía Fisto—. Creo que su madre era Evil-Lyn.

— Y yo de la pelinegro —Agrego He-Man—. Y sin duda es hija de Zubeia.

— ¡Genial, ahora solo falta saber quien es la madre de Skeleteen y podremos completar la imagen de las mujeres con estomago de Photamiun como para acostarse con Skeletor! —Exclamo Teela.

— ¿Evil-Lyn, Velaia? —Dijo extrañado He-Ro.

— Te lo explicaré luego, ahora vayamonos de aquí —Dijo He-Man.

Y todos procedieron a irse de ese lugar, de vuelta a Ciudad Grayskull para curar las heridas de Fisto y castigar a Kay-La.