(Primer Mes)

Ya había pasado un mes desde lo de Vaderia, y ahora Dare se encontraba confundido viendo cómo un anciano de largas barbas y túnica azúl estaba en frente de el.

— ¿Dare, recuerdas lo de la Umbramancia? —Le pregunto Adam.

— ¿Te refieres a la magia de sombras que Keyle uso contra mi? —Dijo Dare.

— Si, verás, Valen nos dijo que cuando entraste en ese "Estado Berserker", esos hechizos ya no te afectaban, por lo que investigamos, y descubrimos que podrías tener afinidad por la Umbramancia —Explicaba Teela—. Es por eso que llamamos aquí al Archimago Tarrak, señor de la Torre de la Magia, para ver si puedes ir a estudiar magia allá.

— ¿¡Quééééé!? —Reacciono Dare.

— No te preocupes, mi niño, la Torre de la Magia es un lugar genial, te encantará estudiar ahí —Aseguraba Tarrak—. Además, no es ningún internado, siempre volverás a casa al final del día.

— ¿¡Pero, pero, pero!? —Dare estaba temblando ante la idea—. ¡Yo, yo, yo no sé leer no escribir, no hay forma de que pueda ir a estudiar, así que mejor me quedo aquí con ustedes!

— ¡Eso se arregla en un instante! —Afirmo Tarrak sacando su báculo mágico— ¡Flipity flopity ansara beer, has que este niño escriba y pueda leer!

Luego de que el hechizo le diera a Dare, este se encontró con que podía leer los granados en los cuadros del salón.

— Sabemos que puede ser difícil, Dare, pero Teela y yo estamos convencidos de que es lo mejor —Decía Adam.

De pronto Dare se quedó sin otra opción, aprendería magia en la Torre de la Magia.

(Segundo Mes)

A pesar de llamarse "La Torre de la Magia", en realidad estaba dividida en varias torres, cada una especializada en una magia en específico, aunque había una torre central en dónde estaban reunidos los nuevos estudiantes, Dare incluído.

— Por favor, pasen al frente y toquen el Orbe de la Revelación, el les revelará la magia con la que tienen mayor afinidad, luego de eso serán asignados a la torre de su respectiva magia —Explicaba Tarrak—. El primero en pasar será el Príncipe Dare.

— ¿Por qué lleva ese casco? —Preguntaba una de las estudiantes.

— Ni idea —Le respondió otro estudiante.

Ni estando en este lugar Dare dejaba el casco. Pero dejando eso a un lado, Dare se acercó al Orbe y al tocarlo libero una masiva cantidad de magia de sombras a su alrededor.

— ¡Parece que tenemos un futuro prodigio de la Umbramancia! —Exclamo Tarrak—. Gran Maga Ayali, lo dejo en tus confiables manos.

— Será un honor ayudarlo en su entrenamiento —Dijo Ayali, quien era una mujer Humana bastante pálida pero de apariencia agradable, muy diferente de Dark-Shadow.

(Tercer Mes)

— ¿Y como te has estado yendo en la Torre de la Magia? —Preguntaba Craven a un Dare que volvía de ahí.

— Me han tenido un mes entero apilando leña y haciendo un sin fin de actividades manuales —Respondía Dare tirándose al suelo para dormir de lo cansado que estaba.

— Lo admito, no quisiera ser tu —Decía Craven.

(Cuarto Mes)

Las cosas se habían descontrolado en las Montañas Místicas, el hogar de los Avionianos y Andreenides, ya que una horda de Ogros y Manticoras se habían congregado para atacar los reinos de Avion y Andreenos.

Por suerte He-Man y He-Ro estaban por la zona, y se estaban encargando de ellos.

— ¡¿Por una vez podríamos tener un viaje tranquilo?! —Se preguntaba He-Ro mientras cortaba a una Manticora de lado a lado.

— ¡Me llevo preguntando eso durante veinticuatro años! —Decía He-Man mientras trepaba al pecho de un Ogro para apuñalarlo en el corazón.

— ¡Al menos no son Bestias de Sombras, esos malditos son diez veces más castrosos que estos peleles! —Afirmo He-Ro al tiempo que decapitaba a un Ogro—. ¿Cómo les estará yendo a Battle-Bird y Battle-Cat?

Bastante bien, pues estaban haciendo un concurso de ver quién puede matar más, y Battle-Bird iba ganando.

— ¡Y cincuenta y siete, ja, ja, supera eso, pulgoso! —Exclamo Battle-Bird.

— ¡No dejaré que alguien como tú me derrote! —Afirmo Battle-Cat antes de arrojarse a un grupos de Ogros.

(Quinto Mes)

En las antiguas ruinas de Altamero, una ciudad en medio del bosque, Skele-Gar se adentraba dentro del templo en busca del tesoro más grande de los Altamerianos.

— ¡Finalmente, el Cristal de Zarkolía por fin es mío! —Exclamo Skele-Gar al por fin tener en sus manos el cristal cuya leyenda afirma que puede convertir a las personas en guerreros de diamante que servirían al portador del mismo.

— ¡No tan rápido, Skeleteen! —Exclamo He-Ro rompiendo una pared del templo para entrar.

He-Ro llevaba puesto una coraza cromada gris con su piedra incrustada en medio e iba armado con el Flying Fist y el Escudo Giratorio, el Flying Fist era una especie de maza de tres brazos giratorio, y el Escudo Giratorio podía reflejar todos los ataques mágicos que lo impacten.

— ¿¡Es que nunca me puedes dejar en paz!? —Pregunto Skele-Gar sacando sus Terror Claws.

— ¡Ese no es mi estilo! —Afirmo He-Ro.

Entonces ambos guerreros empezaron a pelear destrozando el lugar.

(Sexto Mes)

Dare había sido convocado por la Hechicera al Castillo Grayskull, y ahora se encontraba en una extraña sala en dónde se hallaba un cosmos que parecía infinito con millones de puertas por todo el lugar suspendidas por diamantes enormes.

— ¿Dónde estoy? —Quizo saber Dare.

— Este es el Nexus, desde aquí se puede acceder a cualquier planeta en el universo, e incluso viajar a otras realidades —Revelo la Hechicera—. Te llamé aquí hoy para que vieras esto.

Y procedió a mostrar un Orbe azúl de inmenso poder mágico.

— ¿Pero que es esto? —Pregunto Dare.

— Es el Orbe de Grayskull, es la fuente del poder del Castillo Grayskull, así como también el origen del rayo que los convierte a ti y tu padre en He-Ro y He-Man respectivamente —Explico la Hechicera—. Este orbe es la razón por la que muchos han tratado durante siglos de entrar a este castillo, pues su poder sobre la realidad es tal que es capaz de hasta crear realidades alternativas.

Dare miro el orbe con detenimiento, pues había aprendido a sentir el poder mágico de objetos así en la Torre de la Magia, al hacerlo noto como algo estaba con forma más o menos triangular dentro del orbe, y como su piedra reaccionó ante lo que había dentro.

«Así que Caos se reencuentra con el Corazón, es una lástima lo que le paso a Caos o esto hubiera sido excelente», pensaba la Hechicera.

— Prometo proteger el Orbe de Grayskull con mi vida —Juro Dare.

— Se que lo harás —Dijo la Hechicera.

(Séptimo Mes)

En la Torre de la Magia de celebraba constantemente bailes como los de las escuelas Terrícolas, todo debido a que Tarrak estaba obsesionado con ellos. Casi todos los estudiantes los odiadan, pero tenían que asistir de forma obligatoria.

Dare, no dispuesto a pasar por esta penuria, estaba escondido debajo de la mesa con tres personas que logro colar dentro de la torre.

— ¿Cómo es que no fuimos descubiertos? —Preguntaba Andras.

— Más bajo, que hay gente alrededor de la mesa —Le hizo ver Dare.

— Estos bailes deben de ser horribles si has tenido que colarnos dentro y escondernos debajo de una mesa para no participar de ellos —Decía Valen.

— Como no tienes idea, ya van seis en lo que va del año —Revelaba Dare—. Aún no se cómo es que los de la Torre de Fuego no han quemado este sitio hasta las cenizas, viendo que son los que más odian estos bailes.

— Eso debe ser una tortura —Dijo Orko—. Pero dime Dare, ¿Has avanzado en el dominio de la Umbramancia?

— Si, nosotros también queremos saber —Decía Valen.

— Vamos, muéstranos —Pedía Andras.

— Muy bien —Dijo Dare—. Poderes oscuros que puedo controlar, muestren un poco de lo que puedo lograr.

Y entonces formó una esfera de oscuridad en la punta de su dedo. Los tres quedaron asombrados por eso.

— Genial —Dijo Andras.

— ¿Y que más puedes hacer? —Pregunto Valen.

— También soy capaz de infundir mi espada con energía oscura, dándole más alcance y daño, y mi maestra dice que pronto podré ser capaz de controlar la oscuridad para desplazarme de la misma forma que hizo Keyle en Vaderia —Explicaba Dare.

— Eso es genial, Dare. Oye, si quieres yo te puedo ayudar en casa para que mejores con tu magia —Se ofrecía Orko—. Se que mi magia no es la mejor en esta dimensión, pero mi conocimiento teórico te puede resultar muy práctico.

— Gracias, es muy amable de tu parte —Acepto Dare.

— Oye, Dare, ¿Y que es ese collar que tienes ahí? —Preguntaba Andras al ver que Dare tenía otro collar en su cuello aparte del que siempre lleva.

Aunque parecía más una correa viendo que estaba pegada al cuello de Dare.

— Es el limitador, resulta que al ingresar a una torre también ingresas a un aquelarre de hechiceros sancionados por los Veintiún Reinos, y no puedes hacer otra magia que no sea la de ese aquelarre, al menos hasta que te conviertas en un Gran Mago, este collar me impide hacer otra magia que no sea la Umbramancia —Explico Dare.

— Pero que limitante es eso —Expreso Orko.

— Es para inculcar disciplina y control en los hechiceros, lo mismo hicieron a principios de curso con tanto trabajo manual, es para que aprendamos a ejercer nuestros poderes con responsabilidad y no abusemos libremente de ellos —Volvio a explicar Dare.

— Viendo lo que hicieron los hechiceros rebeldes durante las Grandes Guerras, no me sorprende que la Torre de la Magia haya adoptado está política —Dijo Valen.

— ¿Y como te conviertes en Gran Mago? —Pregunto Andras.

— Al dominar la totalidad de mi elemento —Respondió Dare—. Pero pasemos a otra cosa. Orko, ¿De casualidad traes la baraja de Arcana, que ya estoy aburrido?

— Por supuesto —Y procedió a sacar la baraja de su sombrero—. ¿Quien más quiere jugar?

— Yo —Dijo Andras.

— Yo igual, ya verán como los derrotó —Afirmo Valen.

— Ya veremos eso —Dijo Dare.

(Octavo Mes)

— ¿Estás seguro de esto, Orko? —Pregunto Dare al ver que Orko estaba a punto de realizar un hechizo complicado que nunca antes había intentado.

— ¡Tu tranquilo y yo nervioso, que todo va a salir bien! —Afirmaba Orko.

— ¡Dare, entra aquí antes de que sea tarde! —Le decía Man-At-Arms detrás del "Bunker Anti-Orko" que construyó para momentos como este.

Dare le hizo caso, y desde ahí vieron como el hechizo naturalmente se descontroló, y termino dándole a un tipo de ascendencia Salamareriana que estaba entrando en la habitación, transformándolo en una mujer.

— ¡¿Que carajos?! —Exclamo el tipo ahora convertido en tipa—. ¿¡Que me acaba de pasar!?

— ¡Si que te lucistes esta vez, Orko! —Expreso sarcásticamente Man-At-Arms.

El hombre ahora mujer termino saliendo corriendo de ahí, si saber que hacer ahora.

— ¡Espera, Lyre, encontraremos un modo de ayudarte! —Dijo Man-At-Arms mientras iba detrás de Lyre.

— Orko, a la próxima fíjate si va a entrar alguien —Le dijo Dare.

— Si, será lo mejor —Reconocío Orko.

(Noveno Mes)

Finalmente llegó ese día que Adam había dicho que de podía comer carne sin ser pecado; El Día de los Antiguos, una fiesta para celebrar a los antepasados que dieron forma a la historia de Eternia. Y una de las tradiciones de este día es que un grupo de cazadores expertos se adentren en las zonas más peligrosas del Hemisferio Luminoso y casen a los animales más letales.

— ¿Listo para la casería, chico? —Pregunto Fisto.

— ¡Llevo haciendo esto desde antes de conocer a Adam, incluso mate a un Montauro con mis propias manos al día anterior a conocerlo! —Presumía Dare con todo el derecho del mundo—. Y ahora tengo un arma mucho más letal.

— Es bueno ver tu motivación —Admitía Kay-La.

— ¿Cazamos al animal más grande que encontremos juntos? —Preguntaba todo ilusionado.

— Eh, claro, por qué no —Acepto Kay-La.

— No entiendo una cosa. ¿Que acaso usted no creció rodeado de animales y de hecho puede entenderles? —Preguntaba Lyre, quien aún seguía como mujer debido a que descubrió que se sentía más cómoda como mujer que como hombre—. Si ese es el caso, ¿No debería oponerse a matar y comer animales?

— ¿Que estupidez estás diciendo, Lyra? —Quizo saber Dare—. Los animales se rigen por la Ley del Más Fuerte, por lo que no les importa si son comidos por otros animales siempre y cuando hayan luchado y ganado su derecho a comérselos, la única forma en que ellos verían la caza como amoral es si se hace de forma rastrera y sin pelear.

— ¡Oh, ya veo, en ese caso creo que me debería reemplantear lo que pensaba de esta tradición! —Por lo que tomo una lanza y decidió unirse a la celebración.

Solo unos minutos después los cazadores entraron a un bosque, listos para traer tantas presas como sea posible.

(Décimo Mes)

Era el cumpleaños de Adam, y Dare y Teela habían estado todo el día en la cocina preparando (O tratando de preparar, mejor dicho) un platillo para el.

— ¿Chicas, a dónde me llevas, que tengo mucho trabajo que hacer? —Preguntaba Adam quien estaba siendo empujado por Kay-La, Syrenne y Lyra.

— No es justo que trabaje incluso en su cumpleaños, su majestad —Dijo Kay-La.

— Es por eso que su esposa e hijo le han estado preparando algo para comer —Revelo Syrenne.

— Por favor quédese, ellos han estado todo el día preparándolo —Pedía Lyra.

— Está bien, supongo que no queda de otra —Acepto Adam.

Unos minutos más tarde en el gran comedor, unos muy desordenados y ensuciados de comida e ingredientes de cocina Dare y Teela tenían el platillo listo debajo de una tapa.

Adam tenía miedo, sabía que Teela no era buena cocinando y que este era el primer intento de Dare por cocinar, pero para no romper el corazón de los dos levantó la tapa, esperando lo peor, pero se sorprendió cuando lo que vio en realidad se veía delicioso.

Era un plato de verduras al vapor, sazonadas con unas salsas y hierbas que olían muy bien.

El apetito de Adam se abrió, por lo que tomo un trozo y se lo llevó a la boca. Es una lastima que solo la apariencia fuera buena, porque el platillo sabía tan horrible que Adam tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no demostrar que estaba sufriendo como si está comida fuera en realidad un método de tortura.

Pero para no romper las ilusiones de su esposa e hijo, el pobre Adam trago algo que sin duda requeriría un lavado de estómago para sacarlo de su sistema. Pero al final, disfruto del platillo, sabía espantoso, pero pudo distinguir un ingrediente que lo hacía pasable, el amor puesto en el por las personas que más quería en el universo.

(Onceavo Mes)

Tras mucho buscar a lo largo y ancho de Eternia, finalmente pudo hallarlo.

— Tu serviste bien a mi padre, ahora me servirás a mí también —Dijo Skele-Gar en frente de la prisión de un mal causante de los más grandes horrores.


Tarrak proviene de los primeros cómics de He-Man publicados por DC Comics en los 80's (Los mismos cómics que crearon al Príncipe Adam), en dónde fungía como el mago de la corte del Rey Randor, pero que debido a su senilidad sus hechizos eran erráticos y propensos a fallar, básicamente era un Proto-Orko y/o Proto-Madame Razz, pero debido a la existencia de estos últimos en el canon actual de MOTU y el como Tarrak ha sido prácticamente olvidado por Mattel, me di la libertad de alterar un poco el personaje. Ahora no es el mago de la corte, sino el Señor de la Torre de la Magia, y ya no es senil, excéntrico como el solo, pero no senil, ya que no necesito otro mago incompetente cuando ya tenemos a Orko y Madame Razz para cumplir ese papel.

Y Lyre, o mejor dicho, Lyra, es un personaje original creado por mi para darle a la serie otro personaje LGBT sin tener que alterar a ningún personaje preexistente como todos los escritores del cine y las series hacen hoy en día.

Sin nada más que decir, me despido deseándoles un buen día.