— ¡¡¡¡MALA IDEA, MUY MALA IDEA, NI SE TE OCURRA LIBERARLO!!!! —Grito Keltra con todas sus fuerzas al ver la prisión que trajo su hermano.
— ¡Estoy de acuerdo con Keltra, ese demonio debe mantenerse encerrado! —Expreso Keyle.
— Tu liberaste a Geldor y destruistes una ciudad, no estás en posición de criticarme nada —Le recordó Malkyn.
— ¡Pero Geldor no es nada en comparación a lo que está encerrado ahí dentro, incluso a nuestro padre le costaba controlarlo! —Afirmaba Keyle.
— Skele-Gar-Sama, su hermana tiene razón, no debe liberar a lo que está encerrado ahí dentro —Expreso su preocupación Ninjor.
— ¿Y eso, cuando te has opuesto a mis planes? —Quizo saber Skele-Gar.
— Yo fui transportado a Eternia junto con el, y se de primera mano lo horrible que es —Revelo Ninjor.
— Essss un demonio cruel que sssse alimenta del miedo de la gente —Explico Kobra Khan.
— Al final tuvimos que colaborar con los Amos del Universo para encerrarlo —Revelo Tri-Klops.
— Yo soy un hombre sin miedo, pero esa cosa, me aterra —Afirmo Beast-Man.
— No lo hagas —Pidío Whiplash.
— Estaremos perdidos si lo haces —Dijo Webstor.
— No quiero ni imaginar lo que pasaría si se libera —Expresaba Clawfull.
Skele-Gar estaba sorprendido de que todos sus Guerreros Malvados estuvieran tan aterrorizados por lo que estaba dentro de la prisión. Al punto de que en realidad estaba considerando no abrirla.
— Parece que todo salió bien al final —Dijo Keyle calmada.
Luego una espada entro en la sala y se clavo en la prisión, rompiéndola en pedazos y dejando salir lo que estaba adentro.
Cuando Skele-Gar vio en la dirección en que vino la espada, vio una silueta que se parecía a la de He-Man huyendo de la zona.
Pero eso no importaba, ahora el demonio estaba suelto y los Guerreros Malvados estaban aterrados por no saber en dónde estaba, ya que era invisible en la luz.
— ¡Todos cierren los ojos, no los puede afectar si no lo ven! —Ordeno Keltra.
Al instante todos se juntaron y cerraron sus ojos tan fuerte que casi sentían que estaban destrozando sus párpados.
Y ahí empezaron a oír los ruidos que provocaba el demonio alrededor de la sala, rompiendo y apagando cada fuente de luz, tratando de que los Guerreros Malvados abrieran los ojos.
— ¡Por nada en el mundo los abran! —Exclamo Keyle.
Skele-Gar nunca había oído a su hermana tan asustada en su vida, lo que sea que se haya liberado era capaz de aterrarla a ella de todas las personas.
De repente oyeron un grito, se trataba de una de las concubinas de Skele-Gar, quien había entrado en la habitación sin saber que es lo que había ocurrido y fue atacada por el demonio.
Skele-Gar no pudo mantener sus ojos cerrados y fue a salvar a la mujer, y fue ahí cuando lo vio. Era un esqueleto total, carente de toda carne, con una capa púrpura desgarrada, armado con una guadaña y con la pobre concubina tirada en el suelo retorciéndose de dolor y desesperación tan espantosa que estaba tratando de arrancarse los ojos con las manos.
Skele-Gar la detuvo al cubrir sus manos con unos guantes que materializó.
Pero al mirar también al demonio vio como sus huesos empezaron a brillar, y de pronto su padre estaba en frente suyo, con su piel demacrada y su cráneo expuesto con piel putrefacta aún en la parte de atrás de su cabeza, con las costillas sobresaliendole del cuerpo, con pies de tres dedos con enormes uñas como garras y palmeados, y los codos con huesos que hacían que fueran puntiagudos.
Ahí estaba el hombre que buscaba revivir, acercándose lentamente mientras Miles de asquerosos insectos cruzaban libremente su cara y se metían en cada agujero de su cráneo expuesto mientras Skeletor sonreía, una acción que debería ser imposible para una calavera, pero ahí estaba esa sonrisa, esa horrible e inquietante sonrisa.
— ¡Papá, yo, yo juro que estoy tratando de traerte de vuelta! —Juraba Skele-Gar mientras retrocedía caminando hacia atrás para alejarse sin perder de vista a su padre.
Pero pronto el ambiente se empezó a llenar de un olor insoportable a alcohol, sobretodo vino, mientras su padre más se acercaba.
— ¡Eres un fracaso! —Oyo decir Skele-Gar a su padre—. ¡Debo corregir tu fracaso! no te preocupes, seré bueno.
"Bueno", esa palabra viniendo de su voz, la cual era una mezcla entre ruidos de ultratumba, una garganta destrozada, una bestia hambrienta, y absolutamente nada Humano o Gar, a Skele-Gar le asaltaron horribles sensaciones de impotencia y desprotección.
— Ven aquí con papá —Le dijo Skeletor.
Malkyn se sentía como un niño indefenso otra vez mientras las lágrimas recorrían su rostro y deseaba rotundamente que su madre estuviera a su lado. Y estaba con el, crucificada detrás suyo.
Al verla Malkyn no pudo hacer otra cosa que gritar de desesperación y tumbarse en el piso.
— ¡Hermano! —Grito Keltra tratando de sacarlo del trance.
— ¡No es real, el solo está jugando con tu mente, despierta ya! —Le suplicaba Keltra, quien había estado buscando una forma de llegar hasta el sin abrir los ojos, cosa que había logrado y ahora estaba abrazándolo.
— Puede que no sea real, pero para el si lo es, tanto que su miedo me ha permitido hacer esto —Dijo el demonio antes de abrir los párpados de Keltra con sus esqueléticos dedos—. Mira mi brillo.
Keltra grito de horror al ver cómo sus más grandes miedos se manifestaban delante de ella, los cuales eran los mismos que los de Malkyn, solo que el que estaba crucificado era el mismo Malkyn.
— ¡Se ha vuelto físico! —Exclamo Jitsu.
— ¡Es nuestro fin! —Grito una de las cabezas de Two-Bad, específicamente la morada.
Entonces entraron los nuevos Guerreros Malvados al salón para ver qué pasaba, y fueron atrapados en los poderes del demonio.
Los que estaban en la sala con los ojos cerrados se llevaron las manos a los ojos para evitar que el demonio los abriera y les pasará lo mismo que a los demás. Por desgracia para Tri-Klops tener tres ojos y solo dos manos significó que no pudo protegerse y uno de sus ojos fue abierto.
— ¡No, no, no otra vez Infinita! —Exclamo Tri-Klops tratando de arrancar su visor y así ya no poder ver.
— ¡Por favor, vete y deja de atormentarnos! —Suplico Keyle.
— No lo creo —Dijo el demonio con un claro placer por lo que hacía en voz mientras trataba de bajar los brazos de Keyle.
— ¡Por favor, si nos dejas ir te diré sobre los nuevos Amos del Universo, ellos serán un aperitivo mucho mejor que nosotros! —Trato de negociar.
— No me estás convenciendo —Me dijo el demonio.
— ¡Y si te digo que He-Man ahora tiene un hijo! —Exclamo Keyle en un último esfuerzo por salvarse.
De pronto sintió como sus brazos eran soltados y cesaban los gritos de sus compañeros y hermanos.
— Me has convencido —Afirmo el demonio—. El sabor de miedo de He-Man fue de lo más exquisito que probé en mi vida, y ahora quiero saber cómo sabe el de su hijo. Pueden abrir los ojos, no los atacaré.
Aún con algo de dudas lo hicieron, y si bien vieron al esqueleto encapuchado, este no hizo brillar sus huesos.
— Puedo suponer que tú eres el líder por como se dirigían tus secuaces hacía ti —Supuso el demonio mientras se acercaba a un Skele-Gar que seguía abrazandose con su hermana producto de sus miedos—. Si ese es el caso me complace trabajar contigo, al menos en lo que saboreé el miedo de este Hijo de He-Man. Mi nombre es Karak Nul, pero puedes decirme Scareglow, nos vamos a llevar muy bien.
