Craven estaba volando por todo el lugar, buscando a Dare entre tanta gente afectada por Scareglow. Finalmente lo encontró, pero había sido afectado por el demonio y estaba tirado en el suelo llorando amargamente.
— ¡No me dejes, no me dejes, vuelve, te lo suplico, mamá, no me abandones! —Gritaba Dare.
— ¡Dare, despierta maldita sea, tienes que salir de aquí y…
— ¡No soy un monstruo, no lo soy, dejen de decir eso! —Seguía gritando.
— ¡Es un monstruo!
— ¡Alejen a esa abominación de mi vista!
— ¡Mató a mi hermano!
— ¡Que no se me acerque!
Todo esto eran las voces que acusaban vehemente a Dare mientras lo señalaban y rodeaban. Las figuras no tenían forma más allá de siluetas no muy reconocibles, excepto unos casos en los que era obvio que los acusadores no eran humanos.
Tal era el caso de una figura con orejas largas y una cola que se acercaba a Dare.
— ¡Una aberración como tú no tiene cabida en nuestra familia, alejate de mi esposa e hijo! —Le grito mientras lo pateaba.
Dare se sentía indefenso e impotente, solo pudiendo recostarse en el suelo en posición fetal mientras extendía su brazo a la silueta que identificaba como su madre. Ignorante de que dos personas estaban tratando de llegar a el y ayudarlo, más eran detenidos por algo.
— ¡Ayuda! —Pedía Dare.
— ¿Ayudarte, por qué iba ayudar a un monstruo? —Le pregunto su "madre"—. ¡Tu eres solo una monstruosidad que no debió venir al mundo, alejate de mi vista y de mi familia!
Tras decir eso se le acercó otra figura con orejas puntiagudas y una cola, mucha más pequeña que la anterior.
— ¡Esa cosa es toda tuya! —Dijo esa figura a otra.
Era "El", el ser que lo rapto, el que lo separó de su madre, el que casi lo mata a golpes, y ahora se volvía a acerca a el mientras extendía su mano para agarrarlo.
— ¡Dare, por favor despierta! —Le suplicaba Craven—. ¡Despierta, sal de ese trance!
En eso algo apareció de la nada y fulminó con su brillo a Craven.
— Que pájaro más molesto —Decía Scareglow—. Bueno, es hora de cumplir mi parte del trato y llevarte con esos niños. No me gusta la idea de traer de vuelta a ese infeliz de Skeletor, pero saborear el miedo de ese tal "He-Ro" puede hacer que valga la pena. Ojalá sepa tan bien como tú.
Y procedió a lamer la cara de Dare con una lengua que no debería tener pero que aún así tenía.
Pero de lo que Scareglow no se dió cuenta es de los tres robots que estaban frente a el.
— ¡Suelta al príncipe de inmediato, bestia! —Le ordenó Roboto.
Por instinto Scareglow los fulminó con su brillo, pero al ser máquinas no se vieron afectados, por lo que inmediatamente empezaron a disparar a Scareglow haciendo que tuviera que huir.
— ¡No dejen que se lleve al príncipe! —Exclamo Fork-Lift.
— ¡Cómo odio a las máquinas, nada que posea les hace efecto! —Se quejaba Scareglow mientras se llevaba a Dare con el.
Tras un rato esquivando los láseres de los tres robots mientras afectaba a más gente que se le cruzará por el camino, se topo con otra persona con la que desearía no toparse.
— ¿Que hace con el Príncipe Heredero? —Le pregunto Dark-Shadow, tan encorvada e inquietante como siempre.
— ¡Oh, no, tu no! —Exclamo Scareglow.
Dark-Shadow era otra que el no podía afectar, al fin de cuentas, una Abominación no puede afectar a otra.
Dark-Shadow tan solo desenvaino su espada, llenando el lugar con una energía oscura tan intensa que toda la felicidad y el color del ambiente desapareció mientras la apariencia de Dark-Shadow se volvía cada vez más inquietante e inhumana.
— ¡Libera al futuro Rey de Eternia ahora mismo! —Exigio Dark-Shadow.
Cuando el trío de robots por fin llegaron a la escena se encontraron a Dare tirado en el suelo mientras Scareglow y Dark-Shadow se batían en duelo.
Ver a estás dos monstruosidades chocar hubiera sido demasiado, sino directamente imposible para un orgánico, pero los robots podía verlo sin problemas.
Ambas Abominaciones se estaban golpeando por toda la habitación a una velocidad tal que escapaba a la capacidad del ser Humano para verla
Dark-Shadow no paraba de atacar constantemente a Scareglow tratando de no darle tiempo de responder o contraatacar.
Scareglow en cambio no podía hacer otra cosa que defenderse con su guadaña y atacar cuando tenía la mínima oportunidad, con tal de atacar directamente al alma de Dark-Shadow, si es que aún tenía un alma que dañar.
Todo el lugar estaba siendo horriblemente afectado por los poderes de Scareglow y Dark-Shadow, haciendo que las ya torturadas víctimas de Scareglow tratarán de quitarse la vida. Solo para ser detenidos por Fearless Photog, quien absorbió su fuerza vital hasta el punto en que no tuvieran fuerzas de mover un solo dedo y así no poder suicidarse.
— Saquemos al príncipe de aquí y llevemoslo a un lugar seguro —Dijo Roboto tomando a Dare en sus brazos y largandose de ahí junto a sus dos hermanos.
— ¡Devuelvanlo, es mío! —Exigio Scareglow.
Dark-Shadow aprovecho esa distracción por su parte y lo atacó, causando que los efectos de sus poderes cesarán momentáneamente.
— ¡Tu, perra! —Le grito Scareglow mientras la golpeaba con tanta fuerza que la hizo atravesar tantos muros que terminó saliendo del Palacio Real.
Tan pronto ella estuvo fuera, Scareglow aprovecho para volver a meter en sus miedo a los que se habían liberado.
Mientras tanto Roboto, Fearless Photog y Fork-Lift llevaron a Dare a una zona del Palacio Real que siempre está iluminada por un Orbe de Luz mágico, lugar en dónde también se estaban escondiendo varias personas, incluidas Valen y Andras.
— ¿Príncipe Valen, que está haciendo aquí? —Pregunto Fork-Lift.
— ¡Había venido de sorpresa para sorprender a Dare, pero empezó a ocurrir todo esto! —Explico Valen—. ¿¡Pero quién fue el que libero a Scareglow de su prisión!?
— ¡¿En dónde están He-Man o He-Ro?! —Quería saber Andras.
— ¡Es inútil, según lo que me dijo mi padre sobre Scareglow, ni siquiera He-Man es inmune a sus poderes, por lo que dudo que su hijo sea diferente! —Revelo Valen para angustia de Andras.
— Pero yo y mis hermanos si lo somos, además de Dark-Shadow, así que no se preocupen, los defenderemos —Juraba Fork-Lift.
— No podía esperar menos del robot que construimos el Maestro Duncan y yo —Decía Andras con orgullo por su trabajo.
Entonces Dare salió del trance por fin, pero con su rostro lleno de lágrimas y el espíritu dañado.
— ¡Dare! —Exclamaron Valen y Andras mientras se tiraban sobre el para abrazarlo.
— ¿Valen, que haces aquí? —Pregunto Dare.
— ¡Larga historia! —Respondió Valen—. ¿Pero ahora como salimos de esta, la última vez se necesitó de los Amos del Universo y los Guerreros Malvados trabajando juntos para sellar a Scareglow en su prisión?
— Dark-Shadow estaba peleando con Scareglow mientras nos íbamos con el príncipe, quizás ella haya podido derrotarlo —Esperaba Roboto.
— No se detectan las señales de Dark-Shadow en el edificio —Dijo Fork-Lift tras un escaneó a su alrededor.
— Bueno, eso dificulta mucho las cosas —Admitío Roboto.
Fearless Photog se puso apesadumbrado con esa revelación.
De pronto un rayo apareció de la nada, entrando dentro del Palacio Real.
— ¿¡Que fue eso!? —Quizo saber Andras.
— Adam —Mumuro Dare—. ¡Debo irme!
Todos trataron de detenerlo, pero Dare era demasiado ágil como para que lo atraparán y logro llegar hasta la salida de la habitación.
— ¿¡Dare, que te pasa, si ves su brillo volverás a caer en su poder!? —Le recordó Valen.
— ¡No necesito mis ojos para esto! —Afirmo Dare.
— ¡Traigamos de vuelta al príncipe! —Ordeno Roboto—. Ustedes dos, quédense aquí.
Entonces los tres robots se fueron.
— No les harás caso, ¿Verdad? —Pregunto Andras.
— Ni en lo más mínimo, no si Dare está en peligro, ya nos salvó una vez, es hora de regresarle el favor —Dijo Valen mientras arrancaba el Orbe de Luz del sitio en dónde estaba incrustado—. Si hay luz sus poderes no funcionan, que dices, ¿Vienes conmigo?
— ¡Por supuesto! —Respondió Valen tras unos instantes de duda.
Cuando salieron se toparon con la oscuridad más absoluta, momento en que agradecieron haberse llevado el orbe. Y tras varios minutos de búsqueda se toparon finalmente con Dare antes que los robots.
Dare tenía los ojos cerrados, pero aún así se movía como si los tuviera abiertos, ventajas sin duda de sus súper sentidos. Cosa que hizo a Valen preguntarse si Clamp-Champ no había sido afectado. Pero eso no era lo importante, lo importante es que vieron como Craven le devolvía su espada a Dare y este la apuntaba a los cielos gritando:
— ¡¡¡¡POR EL PODER DE GRAYSKULL!!!! —Y otro rayo parecido al de hace poco atravesó el techo sin dañarlo y lo transformó en He-Ro—, ¡¡¡¡YA TENGO EL PODER!!!!
—¡¿¡¿¡¿¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?!?!?!?! —Reaccionaron los dos chicos ante lo que acababan de ver.
