— ¡Maesssstro Sssskele-Gar, algo de inmensssso poder ha caído cerca de Targa! —Informo Kobra Khan entrando en los aposentos de Skele-Gar.

— Aparentemente son dos objetos, pero uno cayó demasiado cerca de Ciudad Grayskull como para que nos acerquemos —Añadía Clawfull.

— Ya lo sé mis compañeros, fui yo quien lo invoco, al menos al que cayó cerca de Targa —Revelo Skele-Gar quien estaba flotando con las piernas cruzadas en un extremo de la habitación con una bola de cristal en frente suyo—. No he estado todo el rato con las chicas de la isla, bueno, solo estuve unas cuantas horas, sino que también he estado buscando nuevos secuaces en los confines de la realidad.

Kobra Khan y Clawfull se tomarón un tiempo para ver la cama de Skele-Gar y vieron no menos de siete mujeres Gar dormidas cubiertas solo por la larga sábana de la cama y sin ropa.

«Me sorprende que aún no haya dejado embarazada a nadie», pensó Clawfull.

— Entoncessss ssssupongo que debemossss ir a busssscar al nuevo miembro, mi sssseñor Sssskele-Gar —Dijo Kobra Khan

— Correcto, Camo, no hay más tiempo que perder. También me tomé la libertad de crear una poción que contrarresta los poderes de Scareglow, en caso de que nos lo encontremos —Entonces les dió la poción.

Clawfull y Kobra Khan reconocieron la poción, y un sin fin de malos recuerdos les vino a la mente, ya que está poción tiene un sabor atroz y repugnante, además de unos ingredientes aún más repugnantes.

— ¿Dónde obtuviste orina de dragón? —Pregunto Clawfull recordando que eso era uno de los ingredientes.

— Te sorprendería saber todo lo que está guardado en los almacenes de arriba —Contesto Skele-Gar.

— Creo que pasó —Expreso Clawfull devolviendo la poción.

Kobra Khan en cambio se la bebió de un solo trago, y tras resistir el impulso de vomitar, estuvo listo para partir.

— En tal caso solo iremos Camo y yo —Expreso Skele-Gar.

Kobra Khan se fue con el, dejando atrás a Clawfull, a quien no le gustaba la idea de otro nuevo miembro que pueda ser leal a Skele-Gar.

— ¿Entonces, como vamossss a llegar hassssta ahí? —Quizo saber Kobra Khan.

— Simple, tú irás en un Roton. Yo por otro lado, voy a estrenar uno de los vehículos que Tri-Klops ha estado diseñando durante el último año, ya quiero sacar a pasear a esa chica mala —Expreso su deseo Skele-Gar.

— Que assssí ssssea entoncessss —Dijo Kobra Khan.

— ¿Puedo ir? —Pregunto Missile-Toe acercándose a pasos pesados.

— Por mi perfecto, nos podría venir bien tu potencia de fuego —Expreso Skele-Gar—. Súbete al Roton de Kobra Khan, y solo trata de no explotarte como la última vez.

— ¡Yo ayudar! —Exclamo Missile-Toe.

Y así los tres se fueron, ignorantes de que Illumina los estaba mirando.


De vuelta con He-Ro, este y Battle-Bird llegaron a la zona del choque, y ahí pudieron observar como el impacto había mandado a volar numerosos árboles en el área circundante.

— ¿Crees que alguien haya sobrevivido a eso? —Pregunto Battle-Bird.

— Yo sobreviví a un choque aún peor teniendo tan solo siete años, y eso que la zona donde estaba se despresurizo y se abrió un enorme agujero en la pared —Revelo He-Ro—, si yo sobreviví a eso, es probable que quien sea que haya piloteado esto también sobreviviera.

Y para comprobar descendieron al sitio del choque. Afortunadamente, gracias al impacto todos los árboles cercanos fueron arrancados de raíz, permitiéndole de este modo a Battle-Bird poder bajar hasta el fondo.

Una vez encima de la nave, He-Ro empezó a buscar donde podría abrirla sin dañarla aún más.

— ¿Por qué no solo arrancas la parte superior y terminamos rápido? —Le pregunto Battle-Bird.

— ¡Bromeas, esto es un regalo literalmente caído del cielo!, con esta nave podremos buscar a mi madre por el universo sin necesidad de usar el Nexus, y tú quieres que la arruine aún más, no señor —Afirmo He-Ro.

Pero al final no importo cuando la parte superior de la nave fue destrozada por una ráfaga de disparos láser provenientes de quien estaba piloteando la nave.

He-Ro salto hacia atrás al aparecer el primer láser, y junto con Battle-Bird, ambos en posiciones de batalla, vieron como emergia de la nave un hombre caucásico de mediana edad, cabello castaño oscuro, grueso bigote, una camiseta azúl, guantes y pantalones marrones, una extraña cosa metálica en la espalda, y un sombrero parecido a los usados en el Viejo Oeste en la Tierra.

— ¡Yiii ja, compadre, ese si que fue un duro aterrizaje! —Exclamo el extraño hombre con un acento raro para los oídos de He-Ro.

— ¿He-Ro, quien es este tipo? —Quizo saber Battle-Bird.

— Ni idea —Le contesto He-Ro—. ¡Hey! ¿Quien eres tu?

Fue entonces que el hombre se dió cuenta de la presencia del bárbaro con coraza cromada montado sobre un gigantesco cuervo amarillo.

—¡Vaya modales los míos! —Exclamo el hombre—, mis disculpas, llámame Blast, Rio Blast.

— ¿Rio Blast? —Repitío He-Ro.

— El mismísimo Mariscal Starband de Loredos en carne y hueso, mi barbarico compadre —Expresaba Rio Blast.

— ¿Mariscal Starband de Loredos? —Expreso He-Ro—. No, no entiendo nada.

— Bueno, ahora que lo pienso tiene sentido, viendo tu apariencia y el como este planeta no tiene ni satélites, no me sorprende que no sepan sobre el planeta Loredos —Decía Rio Blast.

— ¿¡Nos estás llamando salvajes primitivos!? —Pregunto airado He-Ro.

— ¡Espera compadre, yo no quise implicar eso! —Se defendió Rio Blast—, tan solo quería decir que tú mundo aún no parece haber desarrollado un programa espacial como el mío.

He-Ro se tranquilizó para fortuna de Rio Blast. Fue entonces que el se percató de algo.

— Oye, compadre mío, ¿Por qué nos podemos entender? —Pregunto Rio Blast.

— Por el hechizo de traducción que lanzaron sobre mi —Contesto He-Ro.

Rio Blast no pareció entender a qué se refería con "Hechizo de Traducción", en realidad parecía que miraba a He-Ro como si estuviera loco.

— No creo que él sepa lo que es la magia —Le decía Battle-Bird a su amigo.

— Acabo de notarlo.

— ¿Acabas de hablar con tu mascota? —Le pregunto un extrañado Rio Blast.

— ¿Que es una mascota? —Quizo saber Battle-Bird.

— No lo sé, pero el término no me gusta por alguna razón —Admitío He-Ro—. Mira, Rio Blast, creo que será todo más fácil si simplemente hago esto.

Y procedió a mover su dedo en círculo en el aire, formando al hacerlo un anillo de oscuridad, el cual se hizo más grande y lo mando al cuello de Rio Blast, en dónde se hizo más chico hasta apretar su cuello y luego desaparecer dentro de su piel.

— ¿¡Se puede saber que diantres fue esa cosa!? —Exigio saber Rio Blast.

— ¡Nah, relájate hombre, tan solo lo hizo para que entendieras mi hermosa voz! —Afirmo Battle-Bird.

— Pero no tan hermosa como la mía —Fanfarroneaba He-Ro.

Rio Blast dió unos pasos hacia atrás al oír a Battle-Bird hablar, claramente asustado y confundido de oír a un animal hablar.

— Creo que es mejor poner a nuestro invitado al corriente de cómo es Eternia —Expresaba He-Ro.

Y tras unos largos minutos, Rio Blast se enteró de una forma bastante básica el cómo es Eternia.

— ¿Así que el centro del universo? —Expreso Rio Blast—. Debo admitir, compadre, que eso se oye requetegenial.

— Y eso que aún no has visto nada —Dijo He-Ro—. Pero quiero saber, ¿Cómo y por qué terminaste estrellándote en este planeta, y que hacías en este sistema?

— Muy simple, compadre, quiero hacer justicia por Loredos —Explicaba Rio Blast mientras se sentaba sobre su nave—. Mi hogar no era el lugar más agradable del universo, con toda esa escoria criminal suelta y pululando por ahí, pero era mi hogar, por lo que yo y otros amigos con igual sentido de justicia formamos los Mariscales de Starband para limpiar nuestro hogar de todo malandro vil, y durante un tiempo lo logramos.

— Una tarea muy noble, me recuerda a lo que hacemos aquí los Amos del Universo —Reconocía He-Ro.

— Lamentablemente, no todo lo bueno puede durar —De pronto el semblante de Rio Blast se oscureció—. Un día mientras trasladaba unos prisioneros a la Prisión Estrella, mi planeta fue invadido por la Horda Galáctica, y fue quemado en su totalidad por su maldita flota hasta dejar su superficie reducida a cenizas, matando a todos en el acto. ¡Y luego en lo que solo puedo describir como el acto más miserable que puede haber, el maldito de su gobernante, Horde Prime, soltó un meteorito tan grande que destruyó lo que quedaba del planeta! todo lo que tenía fue destruido, y lo único que me quedo fueron unas ansias de llevar a ese malnacido ante la justicia. Han pasado veinticinco años desde esa tragedia, y desde entonces he estado persiguiendo a Horde Prime. La última vez que supe de él se estaba dirigiendo hacia este sistema, pero por diferentes motivos me tomo dieciocho años poder llegar, lo que me extrañaba es que nunca volvió de aquí, pensaba que algo le había pasado, y cuando por fin llegué no había rastro alguno de su nave, pero lo que si ví fue un árbol masivo flotando en la órbita de uno de los planetas, pero cuando me acerque a investigar, algo golpeó mi nave y me llevo directo al otro extremo del sistema. Te digo, si este planeta no hubiera aparecido de la nada, ahora mismo estaría vagando por el cosmos por toda la eternidad.

— ¡Por los Antiguos, lo siento! —He-Ro se sintió fatal al oír la historia de Rio Blast—. ¿Y sabes que te golpeó?

— La ví momentáneamente por las cámaras cuando chocó contra mi nave. Era una mujer, una mujer que de alguna forma estaba rodeada por un aura rosa y que se podía mover aún estando en el espacio —Afirmo Rio Blast—. Te juro, compadre, nunca había visto algo semejante en mi vida, la mujer parecía ser arrastrada hacia este planeta, y termino arrastrándome a mí también. A saber donde aterrizó.

— En realidad lo sabemos —Revelo Battle-Bird.

— ¿Encerio? —Pregunto Rio Blast.

— Si, vimos que cayó el dirección al Reino de Targa. Para mi amigo Battle-Bird eso serían apenas unos minutos volando a velocidad baja —Afirmo He-Ro—. Puedes venir si quieres. No es Horde Prime, pero no estaría de más ver quién fue la que te golpeó.

— ¡Sabes que, cuenta conmigo, compadre! —Exclamo Rio Blast agarrando la mano de He-Ro y subiéndose en Battle-Bird.

— ¡Muy bien, amigo, vamos a Targa! —Exclamo He-Ro.

Entonces Battle-Bird tomo vuelo, y se fue en dirección al Reino de Targa, todo con el fin de ver quién era esa misteriosa mujer que cayó del cielo.