— Strongarm, dime por favor, ¿Dónde encontraste a Missile-Toe? —Preguntaba Skele-Gar al Guerrero Malvado que había reclutado a Missile-Toe.

El hombre era un tipo con la cara tan destrozada que la ocultaba detrás de una máscara de hierro, tenía la mano derecha reemplazada por una gigante mecánica y tenía un traje anaranjado y azúl.

— Lo encontré en el Hemisferio Oscuro, justo a las afueras de un bosque muerto, parecía estar huyendo de algo, ya que acepto al instante mi oferta de llevármelo con usted —Respondió con su carrasposa y profunda voz.

— ¿Huyendo de que? —Pregunto Keltra.

— No tengo idea, pero si una armería andante como lo es Missile-Toe estaba huyendo con miedo de eso, la verdad prefiero no saberlo —Contesto Strongarm.

— Así que hay algo macabro dentro de un bosque muerto en el Hemisferio Oscuro que está raptando niños y convirtiéndolos en Cyborgs asesinos. ¡Genial, lo que faltaba, a saber que otras mierdas perturbadoras seguirán apareciendo en ese basurero del Hemisferio Oscuro! —Exclamo Skele-Gar.

— ¿Hay algo que podamos hacer por el niño? —Quería saber Keltra.

— Lamento informarle, mi señora Keltra, que eso es imposible —Explicaba el doctor—, sus órganos han sido extirpados, lo único que lo mantiene con vida son esos cables conectados a la cárcasa, si lo desconectamos lo mataremos.

Esa respuesta se sintió como un golpe a los estómagos de Skele-Gar y Keltra. Keyle también estaba viendo esto, pero a ella no le importaba el niño como para sentirse mal, cosa que también se podría decir de una buena cantidad de Guerreros Malvados que habían venido para ver qué le pasaba a Missile-Toe, los cuales vieron e hicieron cosas peores durante la Gran Agitación.

— Perdóname niño, lamento no poder liberarte de tu prisión —Se disculpaba Skele-Gar abrazando al niño.

— Amo Skele-Gar bueno —Dijo el niño usando el modulador de voz de la cárcasa, ya que el ya no podía hablar por si mismo.

— ¡El ya no va a ir a ninguna misión! —Ordeno Skele-Gar.

— En eso debo objetar, Malkyn, Missile-Toe es una pieza importante en nuestros combates contra los Amos del Universo, no podemos dejarlo al margen por cosas como la moral —Decía Keyle.

A Skele-Gar le pasó algo cuando oyó eso. Su piel se volvió más palida, como la de un cadáver, sus pies pasaron de tener cinco dedos a solo tres, los cuales eran tan grandes y con garras tan afiladas que terminaron desgarrando sus botas, sus codos se volvieron puntiagudos, casi al punto que parecía que sus huesos fueran a atravesar la piel en cualquier momento.

— ¡Vuelve a repetir lo que has dicho! —Le retó con una voz espantosa y muy similar a la voz de ultratumba de su padre.

Keyle cayó la boca con miedo, sabía que no debía molestar a su hermano cuando entraba en este estado, todos lo sabían, y le tenían miedo cuando se ponía así.

Los únicos que no sabían cómo reaccionar eran los nuevos integrantes, e incluso ellos supieron al instante que debían mantener la boca cerrada si no querían que les pasará algo.

— ¡Vamos, repite lo que dijiste! —Dijo Skele-Gar.

— ¡Yo no dije nada! —Exclamo Keyle.

Había pocas cosas que podían asustar a Keyle, y Malkyn entrando en su forma verdadera era una de ellas.

— ¡Hermano, ya detente! —Le detuvo Keltra.

Skele-Gar volvió en si y revirtió su verdadera forma a la falsa que usaba todo el tiempo.

— ¡No vuelvan a cuestionar mis órdenes! —Les aviso Skele-Gar—. Missile-Toe ya no participará en la misiones, no pienso utilizar niños soldados.

Keyle acepto de mala gana y se fue de ahí en cuanto pudo. Clawfull la siguió poco después, claramente deseando ponerla bajo su causa.

Uno a uno se fueron todos los Guerreros Malvados, hasta que solo quedaron Malkyn y el niño dentro de Missile-Toe, además de los Guerreros Malvados heridos en la batalla anterior, quienes por obvias razones no podían irse, pero que al menos se quedaron callados mientras intentaban dormir.

— ¿Tienes algún nombre? —Pregunto Malkyn.

— Marlen —Respondió el chico.

—Muy bien, Marlen, ya estás a salvó, no dejaré que te vuelva a pasar nada —Le consolaba Malkyn.

— Yo querer ayudar a amo Skele-Gar —Dijo Marlen.

— Pero…

— ¡Yo querer ayudar! —Exclamo Marlen.

— Encontraré el modo en que me puedas ayudar, por ahora descansa —Le dijo Skele-Gar frotando su mano contra su cabeza para calmarlo.

Luego le lanzo un hechizo del sueño y se fue de ahí, esperando encontrar la forma de verdaderamente salvarlo, o al menos poder ayudarlo. Fue entonces cuando lo recordó, y sin perder más tiempo fue corriendo dónde Tri-Klops.


En cuanto a He-Ro y Rio Blast, estos habían vuelto a Ciudad Grayskull, bastante frustrados de que los Guerreros Malvados hubieran escapado con la Mizariana.

«Lo lamento, Hechicera, no pude evitar que se llevarán a esa mujer», se disculpaba He-Ro.

No debes mortificarte, He-Ro, no siempre podemos ganar todas las batallas —Trataba la Hechicera de hacerlo sentir mejor.

«¿Pero que era ella específicamente?, dijiste que era una "Mizariana" y que era una mensajera inmortal de lo divino, pero quiero más detalles», le dijo He-Ro.

Los Mizarianos, también conocidos como "Angeles" por varias especies, son los mensajeros de los dioses, encargados de hacer llevar su mensaje a los mortales, son inmortales y se pueden llegar a considerar como el puente entre lo mortal y lo divino, pero desde la Gran Separación hace mil veintiún años ninguno de ellos ha salido del Reino de Mizar, su hogar en el Inter-Reino entre La Eternidad y nuestro universo, por eso me sorprendi al ver a una, sobretodo una en tan mal estado —Explico lo mejor que pudo la Hechicera.

He-Ro tenía varias preguntas más, como el hecho de por qué dijo "Dioses" en plural cuando se supone que solo hay una Diosa, pero para no sobrecargar de preguntas a la Hechicera se las guardo para otra ocasión.

«Juro que la rescataré, Hechicera», prometía He-Ro.

Y se que lo harás —Expreso su confianza en el Príncipe de Eternia.

Tras un rato por fin llegaron a Ciudad Grayskull. Era ya de mañana, el sol estaba saliendo y el cielo volvía a tener su color dorado de siempre, He-Ro tenía que admitirlo, pero después de perder su miedo al cielo vio como era muy hermoso.

— Así que esa es la capital del Planeta, más parece una base militar gigante que una ciudad —Afirmaba Rio Blast—. ¿Y cuál de todos esos edificios es el Palacio Real?

— El que tiene forma de cilindro masivo con un domo circular encima, ahí es donde te dejare, estoy seguro que los Amos del Universo te aceptan entre sus filas, al menos en lo que reparan tu nave —Respondió He-Ro.

— Gracias, compadre, nunca olvidaré tu amabilidad —Dijo Rio Blast.

Unas horas después de que He-Ro dejara a Rio Blast en el Palacio Real y se escabullera para destransformarse, Dare estaba viendo cómo unos sirvientes estaban colocando un cuadro en un estudio que Adam utilizaba para su trabajo de ser Rey.

Según lo que Adam dijo, este cuadro había sido encontrado entre las ruinas del Palacio Real de Eternos, y como tenía mucho valor sentimental para el, además de estar sorprendentemente intacto a pesar de los años, decidieron traerlo ante Adam, quien decidió ponerlo en su estudio.

Al mirar el cuadro, Dare noto que se trataba de Randor y Marlena mucho más jóvenes, Marlena estaba sentada en una silla con Randor de pie al lado suyo con su mano izquierda sobre su hombro, además Marlena llevaba en su brazos dos pequeños bultos cubiertos con una manta roja y una azúl, el de la manta roja era Adam de bebé, pero no sabía quién era el otro bebé a su lado.

— Hermoso, ¿No te parece?, mi padre mando pintarlo tan pronto como nací —Revelo Adam antes de que su semblante se oscureciera—. Supongo que te has de estar preguntando sobre quién es el otro bebé, ¿Verdad?

— Si —Contesto Dare.

Adam aspiro fuerte, pues se le estaba haciendo un nudo en la garganta.

— Era mi hermana gemela, Adana, aunque el término correcto sería melliza —Revelo Adam.

— ¿¡Tienes una hermana!?, ¿Entonces por qué no la he visto en todo este tiempo, y por qué hablas de ella en tiempo pasado? —Quiso saber Dare.

— Porque ya no está con nosotros, murió a la semana de nacer por problemas respiratorios, mi padre quiso destruir este cuadro por el dolor que le causaba el ver a su hija muerta en el todo el tiempo, pero mi madre se lo impidió, aunque adolorida, ella no quería que la única imagen de su hija fuera destruida, por lo que el cuadro fue conservado y puesto en el estudio de mi madre —Explico Adam con pesadumbre y tristeza—. A veces me preguntó cómo hubiera sido mi vida si ella hubiera vivido, el como sería jugar con ella en el barro, correr imprudentemente por los pasillos, molestarla con respecto a los chicos, ella molestandomé con respecto a las chicas, sobretodo Teela, compartir mi secreto como He-Man con ella, o ella tomando el trono, pues era la heredera legítima. Pero al final son solo sueños que nunca ocurrirán.

— Adam, lo siento mucho —Dijo Dare abrazándolo.

— No tienes que disculparte, no has hecho nada, de todas formas eso fue hace treinta y ocho años, no es como si tuviera forma de cambiar eso sin que los Guardianes Temporales vayan tras mi cabeza —Eso último lo dijo riéndose, algo que necesitaba con urgencia—. Pero cambiemos de tema, dime todo lo que pasó con este Rio Blast y la Mizariana, a ver si podemos hacer algo al respecto.


Días habían pasado desde el combate cerca de Targa, y por fin el trabajo de Tri-Klops con la mujer había finalizado.

— He de decir, que ha sido mi mejor trabajo hasta ahora —Se regodeo estoicamente—, aunque hubiera terminado unos días antes si ella no hubiese estado destruyendo mi laboratorio con su magia.

— Al menos pude detener eso —Dijo Skele-Gar.

— Si, al quitarle la memoria con tu magia —Le recordó Tri-Klops.

— No podía dejar que tan espantosos recuerdos siguieran dañando su psique —Dijo Skele-Gar.

— Considerando que casi te vuelves loco cuando vistes sus recuerdos, realmente no te puedo culpar —Recordo Tri-Klops.

— No hablemos de ese tema, por favor —Pedía Skele-Gar—. Bueno, será mejor que la presentemos al resto.

Tras llamar a reunión, todos los Guerreros Malvados se reunieron en la sala del trono, esperando la información que Skele-Gar iba a dar. Entre ellos estaba Missile-Toe, quién fue reparado por Tri-Klops durante un descanso de tratar con la mujer Mizariana. Y finalmente entraron Skele-Gar y Tri-Klops, acompañados por la Mizariana.

— Damas, caballeros, les presento a nuestra nueva compañera, Glicah —Presento Skele-Gar.

La mujer ahora tenía un ojo biónico rojo con forma de lente sobre una base verde en la parte de su cabeza en dónde había quedado expuesto el hueso, su largo cabello ahora estaba cortado al estilo militar, además ahora tenía un brazo y pierna mecánicos de color verde para reemplazar los perdidos, los cuales se podían transformar en cañones capaces de canalizar su energía mágica, llevaba una coraza del mismo color para proteger su pecho, sus órganos fueron reemplazados por versiones artificiales creados a base de su propia sangre, e incluso le hicieron unas alas mecánicas con turbinas.

— Si que te lucistes estás vez, Tri-Klops —Admitío Webstor.

— Como siempre —Dijo Tri-Klops.

— Mucho gusto conocerlos, como ya dijo el Señor Skele-Gar, me llamo Glicah, a partir de ahora trabajaremos juntos —Dijo Glicah.

Desde que Skele-Gar purgó sus recuerdos de su mente, su cordura regreso, cosa más que bienvenida, pero hacia prácticamente imposible saber cómo terminó en ese estado en primer lugar.

— ¿Tú nombre en serio es Glicah? —Pregunto Keltra.

— Según el Señor Skele-Gar, eso era lo único que decía cuando me encontraron, y falta de algo mejor, lo tomaré como mi nombre —Explico Glicah.

— Glicah parecer amable —Dijo Missile-Toe.

Fue entonces cuando ambos se vieron, y Missile-Toe noto algo raro recorriendo sus sistemas informáticos, cosa que también sintió Glicah. Si bien Missile-Toe no supo que fue eso, la Mizariana si, y por ello se acercó a Missile-Toe con una sonrisa en su cara.

— Tu debes ser el pequeño Marlen, el Señor Skele-Gar me habló de ti, es una tragedia lo que te paso, más no te preocupes, ahora yo estoy aquí para cuidarte —Le reveló Glicah.

Viendo que todos voltearon a mirar a Skele-Gar, Tri-Klops dió un paso al frente para explicar.

— al Amo Skele-Gar vino a mi poco después de descubrir lo de Missile-Toe, y me pidió si podía encontrar una manera de vincular los programas suyos y los de Glicah, para que así Missile-Toe tuviera alguien que pudiera cuidarlo y saber en dónde estaba en todo momento, tal vez así se lesione menos en el campo de batalla —Explico Tri-Klops.

— ¡Así que al final si lo vas a mandar al campo de batalla! ¿A dónde fue todo eso de querer usar niños soldados? —Le pregunto Keyle.

— Esto solo lo hago por la insistencia de Marlen, no porque haya abandonado lo que pienso, lo que espero, como bien dijo Tri-Klops, es que con Glicah a su lado, el ya no sé lastime tanto —Contesto Skele-Gar.

— ¿Que dices, Marlen, hacemos equipo? —Quería saber Glicah.

— ¡Tú caer bien, nosotros hacer equipo! —Exclamo Missile-Toe.

— Y ahora todo está hecho —Expreso Skele-Gar acercándose y extendiendo su mano a Glicah—. Glicah, bienvenida a los Guerreros Malvados.

— Será un placer trabajar con usted, Señor Skele-Gar —Expreso Glicah agarrando la mano de Skele-Gar para devolver su saludo.


Si se preguntan por qué cambie el nombre de Adora a Adana, es algo que revelaré más adelante en la historia.

Y con respecto a Glicah, si alguien sabe lo que es Mizar o lo que está dentro de Despondos ya ha de saber quién es realmente.

Sin nada más que decir, me despido deseándoles un buen día.