Por fin habían llegado los Hombres Bestia al depósito, pero por suerte, los Amos del Universo y la Tribu de la Jungla ya se habían posicionado y fortificado el lugar, por lo que en el instante en que los Hombres Bestia asomaron su fea cara empezaron a ser acribillados desde la distancia por las armas láser y por lanzas y flechas con punta de piedra desde lo alto de la torre.
— ¡Guau, menuda puntería tienes, chica! —Reconocía asombrada Teela con respecto a Syrenne.
Sus reflejos en el combate cuerpo a cuerpo eran pésimos, pero su puntería era otra historia por completo, logrando asesinar a cinco Hombres Bestia en cuestión de segundos sin pestañear.
— Gracias, mi reina, es buena oír un cumplido así por parte de alguien como usted —Dijo Syrenne antes de matar a otro Hombre Bestia.
— ¿Por qué te enfocas tanto en emular a tu padre cuando podrías estar atacando a los Guerreros Malvados desde lejos? —Quiso saber Teela.
— Mi padre se hizo un nombre en Eternia gracias a sus reflejos sobrehumanos, llegando incluso a convertirse en guardaespaldas del Rey Randor a pesar de sus orígenes como plebeyo —Explicaba Syrenne—. Si su hija no es capaz de lograr lo que el logro sería una vergüenza para su nombre.
— Tu padre jamás pensaría que seas una vergüenza para el solo por no tener sus súper sentidos, conozco muy bien a Raenius y se lo que te digo —Le dijo Teela.
— Me lo pensaré —Dijo Syrenne matando a otro Hombre Bestia.
En el suelo, He-Ro, Battle-Cat y Fisto estaban encargandose de todos los Hombres Bestia que no eran asesinados por el fuego aliado. Para Fisto, pelear contra los Hombres Bestia era mucho más satisfactorio que luchar contra la Tribu de la Jungla, ya que al menos podía darle a los Hombres Bestia, como al que le hundió la cara dentro del cráneo de un solo golpe.
Battle-Cat también estaba en éxtasis, ya que el derramamiento de la sangre de sus enemigos era su lenguaje preferido, por lo que uno a uno, los Hombres Bestia fueron cayendo ante las garras del Tigre Verde, incluso si ahora es más un León Azúl.
He-Ro también estaba destrozando a los Hombres Bestia con una enorme hacha de doble filo que le dió Man-At-Arms para que luchará en lo que mejoraban la Espada del Poder. Las extremidades de los Hombres Bestia volaban por todas partes con cada balanceo del hacha de He-Ro.
El Flip-Tek también estaba acabando con gran cantidad de Hombres Bestia, reduciendo sus cadáveres a poco más que carne chamuscada.
— ¡Exterminar, exterminar, exterminar! —Clamaba la I.A del Flip-Tek.
— ¡Guau, eso sí es salvaje! —Afirmo Me-Log al ver a He-Ro acabando a diestra y siniestra a los Hombres Bestia sin contemplación ni misericordia—. «No me parece de que lo estén domesticando como el me dijo».
Aunque tampoco se puso a pensar en ellos, ya que tenía que asesinar con su arco y flechas a los Hombres Bestia que se estaban acercando demasiado al depósito de los Antiguos. Un tiro en medio de los ojos era más que suficiente para acabar con cualquier Hombre Bestia de un solo disparo, incluso si las puntas estaban hechas de piedra, aún causaban un daño tremendo a quienes no portaban la armadura de la Guardia Real.
— ¡Vamos, ¿Esto es lo mejor que tienen?, su falta de amenaza me aburre! —Se burlaba He-Ro con la esperanza de que con esto trajeran algo mucho más peligroso.
Y vaya que lo trajeron, piloteando una enorme araña metálica de largas patas rojas y cuerpo negro se encontraban Beast-Man y Goat-Man, listos para hacer llover el dolor sobre nuestros héroes.
— Tenías que preguntar, ¿Verdad? —Expreso Man-E-Faces.
— ¡Pero si lo hice precisamente para que trajeran algo como eso! —Reconocía He-Ro—. ¡Ahora es que las cosas se ponen divertidas!
«No es mi hijo biológico, y sin embargo saco muchas cosas de mi, no sé si sentirme orgullosa o preocupada», pensaba Teela.
La araña empezó a rugir y cargar un enorme cañón de plasma para reducir a cenizas a los defensores del depósito, pero antes de que la carga estuviera a la mitad, He-Ro empezó a escalar a la araña para llegar donde Beast-Man, matarlo, y detener el disparo. Al mismo tiempo las fuerzas heróicas no perdieron el tiempo y empezaron a disparar a la araña con todo lo que tenían.
— ¡Ese tipo está loco! —Exclamo un guerrero de la jungla al ver a He-Ro escalar una de las piernas de la araña con el mango de su hacha en su boca y esquivando todo lo que Goat-Man le arrojaba.
— ¡Locamente asombroso! —Afirmo Me-Log viendo a He-Ro con ojos brillosos y estrellados.
— ¡Es tu fin, Beast-Man, pagarás por tus actos en las Montañas de Fuego! —Afirmo He-Ro aviendo llegado a la cabina de la araña.
— ¡Goat-Man, has algo útil por una vez y saca a este pendejo del Spydor! —Ordeno Beast-Man.
Goat-Man rugió y se lanzó contra He-Ro, quien lo mando a volar de un revés con su puño.
— ¡Maldito esclavo incompetente! —Criticaba Beast-Man.
— ¿Que acaso tú amo no odia la idea de guerreros esclavos? —Dijo He-Ro.
— El no tiene ni idea del estado de Goat-Man, y así pienso que se quede —Explico Beast-Man.
— ¿Y acaso no te das cuenta de que al decírmelo corres el riesgo de que se lo diga a Skeleteen durante nuestra próxima batalla para que te joda? —Le pregunto He-Ro.
La cara que puso Beast-Man fue una respuesta más que suficiente para He-Ro, no lo había pensado, no en vano es uno de los más tontos entre los Guerreros Malvados de Skele-Gar. Pero tras la conmoción inicial, Beast-Man saco su látigo para golpear a He-Ro con el. He-Ro agarro el látigo en pleno vuelo.
— Sin duda eres el más estúpido de los Guerreros Malvados —Dijo He-Ro.
— Seré estúpido, pero no tanto —Afirmo Beast-Man presionando un botón en el mango de su látigo haciendo que este se electrocute, hiriendo a He-Ro y permitiéndole sacarlo de su Spydor de una patada.
He-Ro estaba iracundo y consumido por la rabia de que ese cabeza de chorlito lo hubiera engañado así. Pero tenía cosas más urgentes de las que preocuparse. Pues debido a desviar toda la atención al Spydor, los Hombres Bestia habían aprovechado para acercarse demasiado a los héroes, estando ahora a escasos metros de ellos, listos para despedazarlos con sus garras. Y por si no fuera suficiente, el Spydor estaba a nada de disparar su cañón de plasma.
A He-Ro no le gustaba la idea de usar su magia en frente de grandes multitudes, no sea que alguien relacione su Umbramancia con la de su forma de Dare. Pero viendo que no tenía muchas opciones, el tuvo que recurrir a ella. Fue entonces cuando imbuyo su hacha con magia de sombras, y de un tajo horizontal lanzo una honda de oscuridad que corto como cuchillo caliente a través de la mantequilla a los Hombres Bestia más cerca de los héroes. Los Amos del Universo y la Tribu de la Jungla quedaron boquiabiertos al presenciar eso.
— ¡No sabía que He-Ro era un Umbramante! —Exclamo Lyra.
— Supongo que se aprende algo nuevo cada día —Dijo Syrenne.
— ¡Guau!, ¿Por qué tenías oculta esa habilidad? —Quiso saber Fisto.
— Motivos personales —Fue lo que respondió He-Ro.
— No me meteré en eso entonces, pero es una lastima que el hacha no soportada el hechizo, si que eres poderoso, muchacho —Dijo Fisto al ver cómo el hacha de He-Ro quedó reducida a casi nada.
Y considerando que el cañón de plasma está a minutos de disparar, esto sin duda no era bueno en lo más mínimo.
— ¡Lo que me faltaba! —Exclamo He-Ro—. ¡Man-At-Arms, Andras, díganme qué ya está lista la Espada del Poder!
— ¡A buenas horas te comunicas, ya está lista! —Le aviso Andras.
— ¡Perfecto, Fisto, Battle-Cat, encarguense de los Hombres Bestia sobrevivientes! —Ordeno He-Ro.
— ¡Con gusto! —Exclamo Fisto.
— ¡A seguir con la danza de muerte! —Exclamo Battle-Cat.
Los demás se pusieron lo más lejos que pudieron del cañón sin dejar indefensa sus zonas.
Cuando He-Ro entro en el depósito, encontró a Man-At-Arms y Andras dándole los toques finales a la Espada del Poder.
— ¡Me dijeron que ya estaba, pero sigue igual! —Les crítico He-Ro.
— Eso es porque falta el paso final, tu solo sostenla en alto e invoca el Poder de Grayskull como siempre —Explico Man-At-Arms.
He-Ro le hizo caso, y alzando la espada al cielo grito: ¡¡¡¡POR EL PODER DE GRAYSKULL!!!!
Tras la aparición del ya conocido rayo, He-Ro sintió un nuevo poder fluyendo a través de el, y sus ropas reflejaban el cambio. Ahora su coraza cromada era tan solo una banda de cuero marrón que iba de su hombro izquierdo a la cintura derecha, poseía su gema más cerca del hombro y aún tenía la hombrera izquierda, el faldón de su taparrabos ahora era verde con un cinturón del mismo color con un símbolo que parecían dos colmillos rojos en un fondo amarillo, uno encima del otro y mirando en direcciones opuestas, de igual manera sus brazaletes y botas tenían el mismo color verde, también tenía pintura de camuflaje por todo el cuerpo, también sintió como tenía un arco largo de madera oscura en la parte de atrás, capaz de disparar dos flechas de energía mágica roja a la vez. Pero si duda lo que más cambio era la Espada del Poder, ahora parecía un machete gigante con lo que parecía ser unas cuchillas giratorias ambos lados, también parecía que su mango ahora estaba formado por madera, con lianas formando los brazos protectores.
— ¡Fiuu, si que se superaron esta vez! —Exclamo He-Ro tras ver su nuevo look.
— ¡Y eso no es todo! —Dijo Andras—. ¡Clava la Espada del Poder en la tierra y mira como la vida vegetal se doblega a tu voluntad!
— ¡Hora de ir de caza! —Expreso He-Ro con una totalmente honesta sonrisa en su rostro.
Tras decir eso salió del depósito, con Man-At-Arms detrás suyo para unirse a la refriega. Y tan pronto estuvo fuera, clavo la espada en el suelo, y efectivamente, la vida vegetal se doblegó a su voluntad, y sin perder más tiempo le ordenó que inmovilizada al Spydor de Beast-Man, cosa que hizo al instante, enrollando la máquina y dándole un tiro limpio a He-Ro para que desviará el disparo del cañón con sus flechas para que disparará al cielo en vez de al depósito.
— ¡No, esto no puede ser! —Exclamo Beast-Man—. ¡Si vuelvo con las manos vacías y derrotado Keyle me matará!
— ¡Para ser honesto, pendejo, eso debería ser lo último que te debería preocupar en este momento! —Le dijo He-Ro que había vuelto a subir al Spydor inmovilizado.
— ¡Oh, mierda! —Reacciono Beast-Man.
— ¡Exacto! —Y se lanzo sobre Beast-Man para acabar con el de una buena vez.
De pronto un adolorido Goat-Man sintió una fuerte conmoción, y tras unos instantes de forcejeo, el fue libre del control de Beast-Man. Por primera vez en muchos años, Goat-Man volvía a caminar como un hombre libre, y esto se debía a qué He-Ro dejo a Beast-Man al borde de la muerte, e iba a terminar el trabajo hasta que Man-At-Arms lo detuvo.
— ¡No me vengas con mierdas morales, que hemos estado matando a Hombres Bestia toda la tarde como para perdonar a su líder! —Le recordó He-Ro.
— En realidad lo quiero vivo para sacarle la información sobre el paradero de la base de Skeleteen —Explico Man-At-Arms.
— ¡Ah, bueno, si ese es el caso está bien para mí! —Y procedió a guardar su espada.
Tras bajar del Spydor con un moribundo Beast-Man, He-Ro vio como una piedra azúl caía del arnés de Beast-Man, sin saber mucho que era decidió guardarla para si. Y antes de que pudieran volver con los demás, He-Ro fue abrazado por un emocionado Goat-Man, quien estaba llorando de felicidad en el hombro de su salvador por haberlo liberado.
— ¡Ya, ya, no fue nada! —Dijo He-Ro para calmarlo.
— ¡Gracias, gracias, a partir de ahora lucharé por ustedes para pagar mi deuda! —Esta fueron las primeras palabras de Goat-Man en muchos años.
— No tienes que pagar nada, pero si nos vendría bien más guerreros. Así que bienvenido a los Amos del Universo, Goat-Man —Dijo He-Ro.
— ¡Victoria, Amos, hemos logrado vencer a los Hombres Bestia, He-Ro tiene un nuevo poder, tenemos nuevos aliados, y lo más importante, las fuerzas de Skeleteen han perdido hoy a dos miembros, en cuanto liberemos a nuestros compañeros en la aldea de Oo-Larr y volvamos a Ciudad Grayskull celebraremos a lo grande —Exclamo Man-At-Arms, cosa que fue seguida por todos ahí presentes.
— ¡Te ves genial! —Admitía Me-Log.
— Gracias —Respondió He-Ro.
— Por cierto, mi padre me dijo esto en privado antes de que llegaran a nuestra aldea, el quiere verte en privado —Revelo Me-Log.
— Gracias por decirmelo, tan pronto liberen a nuestros compañeros iré a hablar con el —Dijo He-Ro.
Y sin perder mas el tiempo, todos se subieron al Flip-Tek y a sus respectivas monturas para ir a darle las nuevas nuevas a Oo-Larr sobre la victoria aquí conseguida.
El nuevo traje de He-Ro está basado en una variante de He-Man de la Línea 200X, en la que el Hombre más Poderoso del Universo vestía de forma bastante parecida a lo mostrado aquí, solo que sin faldón, con las partes verdes de color gris y usando el símbolo de He-Man usado en esa serie en vez de la gema de He-Ro.
