Tras la victoria contra las fuerzas de Beast-Man, el grupo victorioso volvió a la aldea, en dónde cómo se había prometido, Oo-Larr libero a los compañeros capturados de los Amos del Universo.
— Es hora de salir, una bella dama no debe estar encerrada en una jaula —Dijo He-Ro ayudando a bajar a Kay-La.
— ¡He-Ro, que bien te vez con este nuevo atuendo! —Le halago Kay-La.
— Que puedo decir, me gusta estar a la última moda —Dijo entre risas He-Ro.
Me-Log estaba forzandose físicamente a no vomitar al ver esa escena, por lo que para interrumpirla llevo a He-Ro con su padre para que hablaran en privado, ganándose una mirada de muerte de Kay-La en el proceso.
— ¿De que quiere hablar conmigo? —Pregunto He-Ro.
— Hoy demostrates tu capacidad como poseedor de la Espada del Poder. Si te soy sincero, yo mismo podría haberme encargado de Raqquill Rqazz por mi propia cuenta, no estaré en la mejor de mis condiciones, pero aún así hubiera derrotado a ese Hombre Bestia. No lo hice porque quería probarte, ver si eras digno de blandir esa espada, y viendo que lograste apañarte bien y que incluso llegaste a mejorarla en el proceso terminaste logrando superar mis expectativas con creces —Explico Oo-Larr.
— ¡¿Que autoridad crees que tienes para decidir quién es digno y quién no de blandir la Espada del Poder?! —Exigio saber He-Ro—, ¡Solo He-Man y la Hechicera tienen ese derecho!
— ¡Oh, pero si tengo mucho derecho a decidir, al fin de cuentas esa espada me perteneció durante mucho tiempo! —Afirmo Oo-Larr.
— ¡¿QUE?!
— ¡Lo que tú oyes, estás ante el He-Man anterior a tu antecesor, a que esa no te la esperabas, ¿Verdad?! —Revelo Oo-Larr para sorpresa y conmoción de He-Ro.
Desde Anwat Gar, Keyle y Clawfull miraban desde una bola de cristal como He-Ro dejaba al borde de la muerte a Beast-Man, liberando a Goat-Man en el proceso, y llevándolo prisionero.
— Bueno, eso pudo haber salido mejor —Expreso con algo de indiferencia Keyle.
— ¿Que esperabas al mandar a ese idiota? —Le pregunto Clawfull.
— Al menos que murieran algunos Amos, pero supongo que era mucho esperar algo de Beast-Man, no en vano mi padre fue relegandolo cada vez más cuando estaba vivo —Contesto Keyle.
— Ya quiero ver la cara que pondrá Skele-Gar cuando se entere de que ha perdido a dos Guerreros Malvados —Dijo entre risas Clawfull—. No puedo esperar a ver cómo todo lo que intenta construir se desmorona sobre el y alguien más tome el mando.
— ¿Cuál es tu obsesión con derrocar a mi hermano? —Quería saber Keyle.
— El no es un Guerrero Malvado de corazón, es demasiado blando y nos ha costado muchas derrotas, no es como su padre, y nunca lo será, los Guerreros Malvados necesitan a alguien fuerte y despiadado que nos guíe a la victoria —Explico Clawfull.
— ¿Y supongo que ahí es donde entras tu? —Expreso Keyle.
— Solo si tú no aceptas el puesto —Afirmo Clawfull—. Debo decir que no entiendo por qué no eres tú la que está a cargo de los Guerreros Malvados en lugar del pelele de tu hermano, considerando que tienes la misma edad que el Rey Adam, y esos años de experiencia te hacen mejor líder que el.
— Malkyn era la esperanza de mi padre de voltear las tornas a nuestro favor al final de la Gran Agitación, por lo que incluso tras su muerte Malkyn sigue siendo la mejor esperanza de mi padre. No me importa a ningún nivel personal, pero no pienso incumplir la voluntad de mi padre de levantar la mayor fuerza maligna —Afirmo Keyle.
— ¿Incluso cuando el mismo está saboteando a las fuerzas del mal? —Pregunto Clawfull para consternación de Keyle—. No te hagas la sorprendida, ya deberías haber notado el patrón, cada que el sale a algún lugar sin decirle a nadie, un villano es derrotado y llevado preso por los Amos del Universo, nunca falla, acabo de recibir noticias de mis espías Korikoni de que Jarvan ha sido arrestado, ¿Y quién no está presente en el palacio ahora mismo?, no es difícil sumar dos más dos en este caso —Revelo Clawfull.
— ¡Más te vale decir la verdad! —Amenazo Keyle poniendo una espada en el cuello de un Clawfull que no reaccionó como ella esperaba.
— Si tanta fe tienes en tu hermano, hagamos una apuesta, si el logra ganar en un duelo contra un Señor de la Guerra de mi elección, entonces me tragare mi orgullo y lo serviré mansamente, pero si el Señor de la Guerra le gana, tú serás quien le de el golpe de gracia y tomarás el mando de los Guerreros Malvados, ¿Es un trato? —Proponía Clawfull.
— Trato —Acepto Keyle—. ¿Y quién será el Señor de la Guerra en cuestión?
— Un viejo compañero que se separó después de que tú padre se volviera Skeletor y con quién Beast-Man tenía una muy buena relación de amigos —Explico Clawfull.
— ¡Kronis, esa rata traidora! —Exclamo Keyle.
— El mismo, estoy bastante seguro de que te gustaría ver a tu hermano enfrentando a ese traidor —Dijo Clawfull con una sonrisa de lado a lado.
— Que así sea, dentro de una semana Malkyn se enfrentará a Kronis, que gane el mejor —Expreso Keyle.
— Muy bien —Dijo Clawfull.
Sin que ellos lo supieran, estaban siendo espiados por uno de los robots espía de Tri-Klops, pero no era Tri-Klops quien lo estaba operando, sino que era Glicah, quien estaba en la habitación de Missile-Toe vigilandolo mientras esté último veía un programa infantil estelarizado por Orko (Pues no dejaba de ser un niño el que estaba dentro de ese armatoste), y tras escuchar lo que planeaban esos dos no pudo evitar sentirse asqueada de su falta de lealtad.
— Al Señor Skele-Gar le encantará oír esto en cuanto vuelva —Expreso Glicah.
Horas habían pasado desde la revelación de Oo-Larr, y He-Ro había vuelto a toda velocidad a Ciudad Grayskull para contárselo a Adam. Y ahora mismo se encontraban Adam, Teela, Man-At-Arms, Dare y Oo-Larr dentro del Castillo Grayskull, en presencia de la Hechicera y las sacerdotisas.
— Ahhh, el Castillo Grayskull, hace mucho que no entraba en sus salas —Expresaba su nostalgia Oo-Larr—. Es bueno verte de nuevo, Teela Na.
— Lo mismo digo, Oo-Larr, no te veía desde hace mucho —Dijo la Hechicera.
«¿Por qué está mujer tiene un nombre tan parecido al mío», pensaba Teela estando lo más lejos posible de la mujer que metió a Dare en esta lucha.
— Entonces es cierto, tu eras el He-Man anterior a mi —Dijo Adam.
— No te sorprendas tanto, han habido muchos He-Men a lo largo de los años, es bastante razonable que al menos un antecesor siga vivo tras tanto tiempo —Decía Oo-Larr.
— Tiene sentido, considerando que el último He-Man antes que Adam había desaparecido tan solo un año antes de que Adam tomara posesión de la Espada del Poder, por simple lógica había una posibilidad de que siguiera vivo —Dijo Man-At-Arms.
— ¿Y como fue que terminaste convirtiéndote en He-Man? —Quería saber Dare.
— Ocurrió un día que abandone la Jungla de Vid para poder ver el mundo de afuera. Durante uno de esos viajes me encontré con que la Hechicera estaba siendo atacada por un feo monstruo, tras matarlo ella me llevo a este castillo dónde me entrego la Espada del Poder y me pidió ser el nuevo Campeón de Grayskull —Revelaba Oo-Larr.
— Ahora que recuerdo, mi padre constantemente me hablaba del He-Man antes que yo y como lo ayudo en múltiples batallas durante los primeros años de la Gran Agitación, tan solo nunca pensé que ese He-Man sería el líder de la Tribu de la Jungla —Reconocío Adam.
— Cierto, no paraba de compararte a ti durante tus primeras aventuras desfavorablemente con Oo-Larr hasta que te ganaste su respeto con tus acciones —Revelo Teela.
«Así que incluso como He-Man mi padre encontraba una forma de hacerme ver cómo menos en comparación a otro, es lindo saber que nunca puedo tener satisfecho a ese viejo», pensó amargamente Adam. Por suerte Man-At-Arms noto su estado de ánimo y puso su mano en su hombro para mostrarle que tenía su apoyo. Incluso tras tantos años, Duncan seguía mostrando más apoyo paterno para Adam que su propio padre, y eso es algo que nunca dejará de agradecer..
— Por cierto, me sorprende que aún no hayas pasado la batuta a una sucesora para ser la nueva Hechicera, que ese milenio ya debe estar dándote facturas —Expreso Oo-Larr.
— Espera un momento, ¿Que es eso de una nueva Hechicera? —Pregunto Dare.
— Los poderes del Castillo Grayskull me hacen en extremo longeva, pero no soy inmortal, y lo mismo se aplica a mis antecesoras, al final siempre requerimos que una nueva heredera se aparezca y nos releve de nuestra misión —Revelo la Hechicera.
— ¿Y de casualidad ya tienes una heredera en mente?, digo, claramente ya no te queda mucho después de que Skeletor te usará como trapeador —Dijo de forma hiriente Teela.
Una sacerdotisa no pudo tolerar el insulto de Teela, por lo que la atacó aún sabiendo que era la Reina, la Hechicera la mando a volar hasta estrellarse contra un muro.
— Te ruego que me perdones por eso, ellas se pueden poner muy intensas a veces —Se disculpo la Hechicera—. Y si, ya se quién será mi heredera.
Cuando dijo eso su semblante cambio y se oscureció en señal de pena y tristeza. Teela no pudo entender por qué se puso así, y mucho menos por qué su padre, su esposo y su hijo reaccionaron igual.
— ¡Cambiemos a otro tema rápidamente, que esto se está poniendo muy incómodo! —Pidío Oo-Larr.
— ¡Por favor! —Dijeron al unisono abuelo, padre e hijo.
— Bien, viendo el excelente desempeño de tu hijo en la batalla de hoy, además de haber ayudado a este mundo durante años y haber plantado la idea del Concilió Eterniano a tu padre en su cabeza, he decidido que a partir de ahora la Tribu de la Jungla serán aliados suyos en esta nueva lucha como nuevo miembro del Concilió Eterniano —Revelo Oo-Larr.
— ¡¿Encerio?! —Pregunto Adam incrédulo.
— ¡Por supuesto, a partir de ahora la Jungla de Vid será el reino número veintitrés! —Afirmo Oo-Larr.
— Veintidós, Arcadia ya no existe —Le corrigió Man-At-Arms.
— ¿Que le paso? —Quiso saber Oo-Larr.
— Larga y complicada historia —Dijo Adam pasando su mano por detrás de la cabeza con cara de avergonzado.
— Si, tiene razón en eso —Dijo Teela haciendo exactamente lo mismo.
— Prefiero no saber —Admitío Oo-Larr—. Pues el reino veintidós será, espero que me den un espacio en la mesa de reuniones.
— Será un placer tenerte de nuestro lado, Oo-Larr —Dijo Adam extendiendo su mano para estrecharla con la de Oo-Larr, cosa que Oo-Larr respondió haciendo lo mismo.
— ¡Genial, eso significa que por fin puedo salir de la Jungla de Vid! —Exclamo una voz salida de la nada.
Era Me-Log, quien salía de una zona oscura en el techo de la sala y caía en medio de unas sacerdotisas con una cara de complicidad que compartía con su padre.
— Déjame adivinar, le contaste tu secreto a tu hija e hiciste que los siguiera hasta el Castillo Grayskull sin que se enteraran, ¿O me equivoco? —Pregunto la Hechicera.
— No, has dado en el clavo —Admitío Oo-Larr para exasperación de la Hechicera.
— Así que está es tu verdadera forma. No bromeabas con eso de la domesticación, incluso tienes un collar como si fueras un animal. Bueno, nada que no arregle un tiempo con nuestra tribu en la jungla —Expreso Me-Log.
— ¡Disculpa, pero estamos haciendo el esfuerzo por civilizar a Dare, tu simplemente no puedes…
Me-Log le dió una mirada fulminante a Teela por levantarle la voz, cosa que hizo que Teela también le lanzará su propia mirada fulminante, a lo que Me-Log respondió igual, y así estuvieron durante un buen rato haciendo que Man-At-Arms, Adam, Dare y Teela Na mirarán asombrados y aterrorizados el como alguien podía devolverle la mirada a Teela de esa forma.
Tras un buen rato ambas mujeres se calmaron y todos empezaban a irse de ahí. Man-At-Arms y Dare fueron por Andras, quien los había acompañado pero que ni se molestó en entrar en la sala del trono en cuanto sus ojos se posaron en un laboratorio con tecnología de los Antiguos. Tras forcejear con el para sacarlo de ahí y volver a Ciudad Grayskull tan solo quedaron la Hechicera y las sacerdotisas.
— Salizi, te dejare pasar esta, pero si vuelves a atacar a mi hija te haré conocer el verdadero significado de la palabra dolor —La amenazo la Hechicera sin siquiera levantar la voz y cambiar su expresión ilegible.
La sacerdotisa, se asusto y se arrodilló frente a la Hechicera. Después de eso fue recogida por una compañera, una mujer de mediana edad de piel oscura.
— Le juro, su Santidad, que Salizi comprendió su terrible accionar y no lo volverá a hacer —Jura esa misma mujer.
— Espero que así sea, Khalía, no me gusta comportarme así con ustedes, pero una madre debe defender a su hija ante cualquier cosa —Expreso la Hechicera.
Tras hacer una reverencia, las sacerdotisas se fueron a hacer sus deberes por todo el Castillo Grayskull dejando sola a la Hechicera, quien se empezó a tocar la herida en su abdomen infligida por Skeletor hace ya tantos años y que aún no se cerraba, provocándole un enorme dolor cada que intentaba levantarse o usar la magia.
— Debo encontrar una forma de curarme y evitar la muerte, Teela no puede volverse la nueva Hechicera, no debe quedarse atrapada en este maldito castillo —Se dijo para si misma Teela Na sabiendo que su fin está demasiado cerca para su gusto y que tan solo es cuestión de tiempo que su hija se vea en la obligación de sucerderla como la Hechicera del Castillo Grayskull, incluso si eso atormentaba su alma sin descansar.
Ahora sí hablaré de Oo-Larr. El es un personaje creado para la Línea Classics como un homenaje a la primera versión de He-Man, en dónde era un bárbaro salido de la jungla que carecía de su identidad de Adam (Eso fue introducido por los primeros cómics de DC y luego refinado por Filmation) y era He-Man 24/7. A Oo-Larr se le dió la historia de esa versión de He-Man y se estableció que el fue el último en portar ese nombre hasta que apareciera el verdadero sucesor del Rey Grayskull que empuñaría la Espada del Poder.
Salizi y Khalía son creaciones mías, con la última teniendo una conexión importante con unos Amos del Universo que pienso explorar a futuro.
Sin nada más que decir, me despido deseándoles un buen día.
