La batalla dentro de las Cavernas de Rakash ya llevaba un rato de haber empezado, y sin que nadie lo supiera, eso había llamado la atención de aquel quien se ocultaba en lo más profundo de las mismas, y no estaba contento por ello. Pero nadie sabía que estaba ahí, por lo que no interrumpieron la lucha. En particular los Torcs que estaban persiguiendo a Valen para comérselo.
Tan pronto como su capullo desapareció el pobre Valen se encontró en medio de un grupo muy hambriento de Torcs, si bien se las arreglo para escapar aún se encontraba siendo perseguido, y los Torcs estaban a nada de atraparlo. Justo cuando uno logro agarrarlo y tirarlo al suelo, haciendo que Valen empezará a orar a la Diosa para que lo dejara entrar en la Eternidad, el Torc que lo atacó termino con la cabeza cortada de forma vertical por un machete. Dakon había llegado justo a tiempo y procedió a matar a los Torcs sin misericordia con sus dos machetes. El bajo tamaño de los Torcs (Y de todos los Orcoides en general) siempre había una complicación a la hora de luchar contra ellos, pero Dakon en su intenso odio hacia todos los Orcoides, desarrollo un sistema de lucha diseñado específicamente para luchar contra ellos, usando como base los ágiles movimientos de la Esgrima Vaderiana y moviéndose agachado todo lo que pudiera, Dakon podía enfrentarse a al menos unos cuantos, y con la necesidad de proteger a su hijo superaba sus limitaciones y se volvía un ejército de un solo hombre.
— ¡Papá, papá, que alegría verte! —Exclamo Valen arrastrándose para abrazar a su padre.
— No te preocupes, hijo mío, no dejaré que está basura te ponga un dedo encima —Prometía Dakon.
Luego procedió a cargar a Valen en su espalda mientras volvía a la sala del altar, todo mientras cortaba sin compasión a los Torcs que se le seguían cruzando estúpidamente por el camino.
En otro lado, He-Ro y Stella habían llegado a la zona en dónde se encontraba Bowena. El sitio era una zona que Shokoti había convertido en una especie de salón del tesoro en dónde se hallaban varios cofres a rebozar de monedas de Eternium y Oro, así como dos piedras preciosas de intenso brillo que emitían poder mágico, una era dorada y parecía emitir chispas, la otra era café y parecía reaccionar a la tierra alrededor suya. Sin embargo lo más importante era Bowena, y la encontraron subida encima de una estatua con su arco en mano y disparando a unas extrañas criaturas. Estás criaturas eran pequeñas de color marrón o verde, con tres bocas de gruesos y azules labios con colmillos prominentes, múltiples tentáculos y un solo ojo en la punta de lo que parecía ser una antena en la parte superior central de su cabeza, también podían levitar y trataban de atacar a Bowena, quien los mantenía a raya con sus flechas, más se le estaban acabando y no paraban de aparecer.
— ¿Que son esas cosas? —Pregunto He-Ro.
— ¡Son Darklings! —Contesto Stella—. ¡Espera ahí Bowena, voy a salvarte!
Y al decir eso hizo que la magia que había transferido a Bowena se liberará de ella de golpe, carbonizando a los Darklings que la estaban rodeando. Pero más empezaban a aparecer de una grieta en la pared. He-Ro los mato a todos arrojando su espada como un bumerang con las cuchillas giratorias activadas, y cuando volvió a su mano hizo uso de su control sobre la vida vegetal para que las raíces que se veían por toda la caverna crecieran y taparan esa grieta, evitando que aparecieran más Darklings.
— ¡Bowena! —Exclamo Stella corriendo a abrazar a una Bowena que estaba bajando de la estatua de Shokoti.
— ¡Ya, ya, mi niña, ya todo está bien! —La reconfortaba de una forma maternal mientras acariciaba la cabeza de quién para todo efecto práctico es su hija—. Tus poderes son asombrosos, dime muchacho, ¿Quien eres?
— Yo soy He-Ro, hijo de He-Man, además soy el Hombre más Poderoso del Universo —Respondió.
— ¿¡He-Man tuvo un hijo!? —Exclamo sorprendida Bowena.
— Créeme, yo también me sorprendí cuando lo supe hace unos minutos —Le confesó Stella.
— Bueno, supongo que todos llegan a ese momento de su vida en la que deben formar una familia, ¿Quien es tu madre? —Pregunto Bowena.
— Yo también quisiera saber —Contesto He-Ro agachando la cabeza haciendo que Bowena se enterará de que tocó un tema sensible.
— ¡Lo lamento, no era mi intención hurgar en un tema tan incómodo, creo que es mejor salir de aquí! —Propuso Bowena.
— Concuerdo, pero antes quiero saber una cosa —Dijo He-Ro apuntando a las piedras—, ¿Que son esas cosas?
— Parecen Santalitas —Dijo Stella al verlas—. Según tengo entendido estás piedras fueron creadas por el Rey Grayskull y entregadas a los Reyes en los que más confiaba, dicen que quien se sincronice a una de ellas adquiera la capacidad de canalizar el elemento que está unido a la Santalita.
— ¿Entonces que hacen dos Santalitas en posesión de Shokoti? —Volvio a preguntar.
— Recuerdo haber oído que durante la Gran Agitación las Santalitas de Eternos y Vaderia fueron robadas una noche antes de que sus respectivos príncipes se sincronizarán con ellas —Revelo Bowena—. Así que al final Shokoti fue la ladrona, me preguntó cómo reaccionarán las familias de dichos reinos al enterarse de esto.
La respuesta fue: Muy mal.
«¡Está hija de puta se atrevió a robarnos, esto no va a quedarse así!», fue lo que pensó He-Ro antes de agarrar las Santalitas—. Esto vuelve a sus propietarios originales si o si.
Tras eso se fueron de ahí de vuelta a la sala del altar con las Santalitas a los hombros de He-Ro.
En otro extremo de las Cavernas de Rakash, He-Man y Sy-Klone habían llegado al lugar en dónde supuestamente estaba Karryll, pero no lo veían por ningún lado, al menos hasta que lo vieron correr hacia ellos, parecía asustado y les estaba gritando algo.
— ¡Corran! —Fue lo que grito.
En ese mismo instante una enorme y monstruosa bestia verde con múltiples tentáculos, una boca más grande que He-Man y un enorme ojo suspendido en una antena en la parte superior central de su cabeza con cuernos a los lados del ojo lo estaba persiguiendo con intención de comerlo.
— ¡¿La Bestia Durmiente, no se supone que la había matado?! —Exclamo He-Man.
— ¡Pues se ve muy viva en este momento! —Expreso Sy-Klone.
— ¡No es momento para eso, debemos salvar a Karryll! —Dijo He-Man mientras iba a atacar a la Bestia Durmiente.
Karryll aprovecho el ataque de He-Man para poder llegar donde Sy-Klone.
— ¡Está loco si cree que puede contra esa cosa! —Exclamo Karryll.
— ¡Una vez lo ví mover una luna dos veces y detener un cometa en seco, esto no es nada para! —Afirmo Sy-Klone.
«Okay, eso es asombroso», reconoció Karryll en su mente.
— ¡Salgan de aquí, yo me encargo de esto! —Lea ordenó He-Man cortando en el proceso uno de los tentáculos de la Bestia Durmiente.
— ¡Así será! —Dijo Sy-Klone.
— ¡No será mi culpa si acabas muerto, Mueve Lunas! —Expreso Karryll yéndose con Sy-Klone y dejando a He-Man pelear solo contra la Bestia Durmiente.
De vuelta en la sala del altar, la misma estaba destruida por el combate que ahí se libraba. Shokoti se había ocultado entre los escombros al ver que realmente no era rival para Ayali en su estado actual, por eso mismo relego todo el deber de acabarla a Lord Masque, quien estaba dando batalla lo mejor que podía.
En un punto del combate Lord Masque arrojo un charco de oscuridad al techo de la cueva para que se regara por todo el lugar, lo mismo hizo en el suelo, de ese modo invocó de estos charcos lanzas para empalar a Ayali. Sin embargo Ayali se protegió con un caparazón de oscuridad y luego, sin romper el caparazón, creo ocho seres de sombra que tomaron la forma de sus compañeros en dichas cavernas para pelear por ella. Dichos clones usaron las lanzas para recorrerlas y así llegar donde Lord Masque y poder atacarle.
Lord Masque esquivo al Dakon de sombra solo para casi ser atravesado por la flecha de la Bowena de sombra permitiendo que el He-Man de sombra lo agarrará con el látigo de oscuridad que hizo a partir de su espada cuando esté esquivo la flecha y haciendo que se estrellará contra el suelo y el He-Ro de sombra aprovechada para atacarle junto a los Sy-Klone, Karryll, Stella y Valen.
Lord Masque logro quitarse a los seis de encima debido a que no tenían ni la mitad de la fuerza de los originales y no podían emular sus poderes más allá del látigo de oscuridad, el cual es solo una mala copia del látigo de energía en que He-Man puede convertir la hoja de su espada. Sin embargo esto le sirvió como distracción a Ayali, quien logro acercarse a Lord Masque y herirlo con una alabarda de oscuridad, seguido de un blaster oscuro de su mano para lanzarlo a un muro.
— ¿Te rindes ya o te sigo humillando como humillé a tu ama? —Pregunto Ayali con una sonrisa de oreja a oreja.
— ¡Silencio! —Grito Lord Masque creando dos espadas de oscuridad para volver a la refriega.
Pero justo cuando iba a atacar fue alcanzado por una flecha eléctrica y tirado al suelo, cortesía de Bowena, quien había vuelto junto a Stella y He-Ro. Asimismo Dakon volvía con su hijo cargado en sus espaldas, de igual manera Sy-Klone y Karryll también habían vuelto.
Con Karryll y Valen en la misma sala, Stella aprovecho para sacar el poder mágico que les había estado dando para herir a Lord Masque, quien al recibir el impacto se retorció del dolor y cayó al suelo sin poder moverse.
— Es bueno ver qué estas bien —Expreso Karryll al ver a Stella.
— Lo mismo puedo decir de ti —Dijo Stella.
Ambos se pusieron bastante cerca el uno del otro, cosa que puso celoso a Valen, lo que a su vez asombró y extraño a Dakon, quien nunca espero ver a su hijo interesado en una mujer como para celarla, si es que era la mujer a la que estaba celando.
— ¿Y mi padre? —Pregunto He-Ro al no ver a He-Man por ninguna parte.
— Está ocupado enfrentando a un monstruo horrible en otra sala —Respondió Sy-Klone haciendo que He-Ro comprendiera.
— Menos mal que llegamos a tiempo para detener a este maldito —Afirmo Bowena.
— Podría haberlo vencido yo sola —Afirmo cortésmente Ayali.
— Se notaba, pero no está de más un poco de ayuda —Expreso He-Ro—. Por cierto, creo que esto les pertenece a ustedes —Y procede a regresarles su respectiva Santalita a Dakon y Valen.
— ¡¿El Ópalo de Tierra, pero como?! —Reacciono Dakon.
— ¿No nos habían robado esto hace diecinueve años? —Pregunto Valen bajando de su padre.
— Pues parece que por fin hallamos con la ladrona —Expreso Dakon.
— ¡Merece morir por robar las Sagradas Santalitas! —Exclamo Valen.
— ¡Oh, y lo va a hacer sin duda! —Afirmo He-Ro dejando la Santalita de su reino en el suelo y sacando su espada.
Shokoti miraba llena de furia la escena, iracunda de como su plan se había ido por el drenaje. Entonces noto como la conexión con Sh'Gora no se había perdido del todo, pues aún se veía cierto movimiento en el espejo. Al notar que difícilmente podría lograr sacrificar a Stella en este punto tomo una decisión al ver a Lord Masque tirado en el suelo.
— Me has fallado por última vez, Racca —Dijo antes de empezar a susurrar el ritual de Sh'Gora—. ¡Aktoró, mutan alrocorc, roman asuvio anktari, Racca almori ursan ka Sh'Gora mou!
De pronto del espejo salieron docenas de tentáculos, que hicieron que los Amos del Universo se echarán para atrás de forma instintiva, lo que solo les dió vía libre para agarrar a un desprotegido Lord Masque. Cuando esté se despertó y se vio atrapado en los tentáculos de Sh'Gora empezó a gritar del horror.
— ¡¿Ama Shokoti, por qué ?! —Suplico saber Lord Masque.
— ¡Este es tu castigo por tu fracaso! —Contesto Shokoti.
— ¡Por favor, ayuda! —Pidío a los Amos del Universo de todas las personas que lo salvarán—. ¡Se los suplico, no dejen que Sh'Gora me arrastre con el, por favor!
Pero los Amos del Universo no movieron un dedo, no por maldad, sino porque se habían quedado congelados del horror de presenciar una infima parte de Sh'Gora, que a pesar de ser solo tentáculos, estos eran tan extraños en sus formas, pareciendo cambiar a al menos diez formas distintas a la vez cada segundo, además de emitir un ruido inaudible y audible al mismo tiempo que hacía que empezarán a llorar sangre y perdieran su visión y su oído. Al final Lord Masque fue arrastrado a la dimensión de Infinita al igual que muchos desafortunados antes que el.
— Kromodo ondoro aknsui —Dijo Sh'Gora, que traducido diría: El trato ha sido consumado.
Entonces un aura de energía salió del espejo directo a Shokoti, restaurandola temporalmente a su forma joven y bella, así como a su poder mágico.
— ¿Cómo, como pudiste, el era tu más fiel sirviente? —Quiso saber He-Ro una vez dejo de llorar sangre gracias a la partida de esos tentáculos.
He-Ro fue el único cuya visión y oído regresaron al instante en que se fueron los tentáculos, los demás seguirán sin poder ver o oír nada y estaban retorciéndose en el piso del dolor.
— Los inútiles no me sirven, si no fue capaz de derrotarlos yo ya no le tenía más uso, al menos fue útil para regresarme a mi fuerte y joven ser durante unos minutos, el tiempo suficiente para acabar con ustedes y reclamar a la Starwoman para mantener este estado para siempre —Dijo Shokoti.
— ¡Maldita miserable, odio a los villanos que sacrifican a los suyos y luego se marcan un discurso de malo genérico vacío, si quieres enfrentarte a nosotros con gusto te haré sufrir! —Exclamo He-Ro entrando en el estado en el que entró en Vaderia.
— ¿Pero que? —Extraño Shokoti al ver ese estado—. ¡No, no puede ser! ¿¡Cómo es que puedes usar la Anti-Verdad y no ser consumido en su totalidad por ella!?
— ¡No sé lo que es la Anti-Verdad, lo único que se es que no saldrás viva de esta! —Afirmo He-Ro—. ¡Es la hora del divino castigo!
Y se abalanzó contra ella con todas sus fuerzas, listo para bañar las paredes de las Cavernas de Rakash con su sangre de una vez por todas.
Sh'Gora apareció en un episodio de la serie de Filmation en donde se represento como lo más cercanos de esa serie a una Abominación Eldrica con bastos poderes, aquí tan solo trataré de magnificar sus atributos Eldricos lo mejor que pueda.
Los Darklings son criaturas que aparecen en la Casa de Shokoti, Parte 2 como los secuaces de Shokoti, y la Bestia Durmiente era la entidad a la que quería entregarle los héroes como sacrificio.
En cuanto a las Santalitas, Las piedras mágicas siempre han tenido lugar en el mundo de MotU, yo tan solo les di un nombre que tome de la traducción al español de Final Fantasy XV que le dió ese nombre al Cristal que mueve la trama por qué me parecía uno bastante bueno para este tipo de elementos.
Sin nada más que decir, me despido deseándoles un buen día.
