Skele-Gar no estaba muy complacido de volver a este sitio, habiendo pensado que por fin lo había dejado atrás junto a esos espantosos recuerdos, pero aquí estaba nuevamente frente a la Montaña Serpiente. La montaña debía su nombre a la colosal serpiente enrollada en la zona izquierda de la misma con una cascada de lava saliendo continuamente de su boca, pero también había otra cosa, y es que del lado derecho de la montaña había una cara de un demonio masivo con un pico parecido al de un ave y grandes ojos amarillos, la cara no parecía estar hecha de piedra en su lugar parecía orgánica e incluso estaba moviendo sus mandíbulas y sus ojos. En la cima y zona media de la montaña estaban las entradas a la guarida en su interior, la zona media se accedía a través de un puente en frente de otra cascada de lava.

¿Akntaro Koto lko, akntaro 'srro,u u'rhghastr soum b'ou'th,hjoa? —Expreso de pronto la cabeza demoníaca con una voz que atravesó las almas de quienes la oyeron infundiensoles temor hacia ella.

— ¿¡Que mierdas dijo!? —Quería saber Saw-Tooth asustado por lo que estaba oyendo.

— ¿Quien anda ahí, quien se atreve a despertarme? —Fue lo que tradujo Keyle sin inmutarse.

¡Oh poderoso Ka, yo Skele-Gar hijo de Skeletor he venido para habitar una vez más la Montaña Serpiente, al menos en lo que resuelvo mi predicamento —Dijo Skele-Gar arrodillándose frente a Ka.

Hijo de Skeletor, si quieres pasar un sacrificio deberás entregar o de lo contrario desataré el averno sobre ti y los tuyos —Dijo Ka en Pelita Moderno.

— Lo se. Traigan al prisionero —Ordeno Skele-Gar haciendo que le trajeran a un hombre amordazado de mediana edad que habían capturado en el camino—. ¡He aquí el alma y la sangre de este mortal, que su muerte lo complazca!

Entonces lo levito con su magia y lo arrojo a las fauces de Ka, quien procedió a cerrarlas para comerse al pobre diablo.

— ¡Siento que voy a vomitar! —Expreso Glicah.

— Recuerda que era un asesino y un violador que estaba a punto de asaltar sexualmente a una niña justo después de matar a sus padres —Le recordaba Skele-Gar.

— No lo decía por sentirme mal por esa escoria, lo digo por lo asqueroso de la escena —Explico mejor Glicah.

— Si, no te culpo por eso —Acepto Skele-Gar al ver la forma tan repulsiva en que Ka comía.

Pero sirvió al final, pues Ka abrió las entradas a la guarida para que los Guerreros Malvados pudieran entrar. Y lo hicieron uno a uno hasta que solo quedaron Skele-Gar y Glicah.

— Por cierto, fue un lindo gesto de su parte hacer que Keltra se llevará a la niña a un orfanato en el Hemisferio Luminoso —Señalaba Glicah.

— Ningún infante debe vivir en este lugar, tan solo hice lo que es correcto —Dijo Skele-Gar antes de entrar en la guarida.

— Con eso ya eres mejor hombre que todos los demás aquí presente —Dijo Glicah sin que Skele-Gar pudiera oírla.

Una vez dentro varios recuerdos de su infancia lo asaltaron, muchos de ellos para nada placenteros, pero también había algo parecido a la nostalgia apareciendo en el al volver a recorrer los pasillos del lugar en dónde nació. La guarida estaba ubicada en el conjunto de cavernas que comprendían la totalidad del interior de la Montaña Serpiente, e incluía un laboratorio antaño perteneciente a Tri-Klops, quien acababa de reclamarlo otra vez, una forja en dónde Spikor forjaba las armas de los Guerreros Malvados, y quién también estaba siendo nuevamente reclamará por su antiguo dueño, una gran prisión en dónde estaban encerradas las bestias y Abominaciones más peligrosas de Eternia, y que les habría venido de maravilla si Beast-Man no estuviera bajo custodia de los Amos del Universo, también había habitaciones para todos los Guerreros Malvados, pero sobretodo estaba la sala del trono, en dónde un imponente trono hecho de huesos y piel de los enemigos de su padre se alzaba sobre unas largas escaleras en el medio de la sala. Skele-Gar se tomó un rato pasando su mano por el trono antes de decidir algo inquieto e incómodo sentarse en el, no era cómodo en lo más mínimo pero entendía su valor simbólico para demostrar quién es el que está arriba de los demás.

— ¿Cuáles son sus órdenes ahora, amo? —Pregunto Mer-Man.

— Dividanse y busquen por toda la Montaña Serpiente cualquier cosa que nos pueda servir contra Kronis. Tri-Klops, prepara a tus Doom Seekers para mantener vigilado el exterior y de paso se creativo con lo que crees en tu laboratorio. Spikor, voy a necesitar una nueva armadura, si es verdad que Kronis se fortalece al comer Eternium debo estar lo mejor protegido durante el combate —Ordeno Skele-Gar.

— ¡Si señor! —Dijeron todos a la vez y se dirigieron a cumplir con sus órdenes.

— ¡He vuelto, la niña ahora está a salvó en un orfanato en Ciudad Grayskull! ¿De que me perdí? —Pregunto Keltra tras entrar en la guarida.

— Nada importante, tan solo estaba mandando a que se prepararán para la batalla —Dijo Skele-Gar.

— Sabes, hermano, al verte sentado ahí en ese trono me hace acordar a papá, y no sé si es algo bueno —Expreso Keltra al ver que no había nadie más entre ellos.

— La verdad, estar sentado en este trono es un dolor en todo el cuerpo, mejor voy a buscar un lugar más cómodo en dónde prepararme —Dijo Skele-Gar levantándose y señalando a Keltra para que lo siguiera.

El lugar a donde fue Skele-Gar fue la habitación de sus padres, una de las pocas zonas agradables de la Montaña Serpiente, más a causa de su madre que de su padre, que al ser un Licht no necesitaba comodidades. Ahí Skele-Gar se topo con una sorpresa que no esperaba, y es que un buitre verde estaba ahí dentro interactuando con Screeech, luego el ave misteriosa se fijó en Skele-Gar y fue volando hacia su brazo.

— ¿Styrax? —Dijo confundido Skele-Gar mientras el ave se posaba sobre su brazo—. Con que aquí habías estado todo este tiempo.

— Me sorprende que haya encontrado algo que comer aquí —Decía Keltra—. Aunque viendo el lado positivo, ahora tienes dos compañeros animales aviares.

— Cierto, y también es bueno saber que el compañero animal de mi madre sigue con vida —Decía Skele-Gar con sus dos aves posadas en sus dos hombros para luego ver una pintura de sus padres con un Malkyn recién nacido en el regazo de su madre—. ¿Creés que si ella siguiera con vida estaría orgullosa de mi situación?

— Admito que nunca me tomé la molestia de relacionarme mucho con ella, pero de lo poco que se es que fue una madre mucho más atenta contigo que la mía conmigo, y mejor no hablemos de la madre de Keyla, por lo que creo que ella seguiría orgullosa de ti al ver que aún no te rindes en tu objetivo —Afirmo Keltra.

— ¿Tan malas eran Evil-Lyn y Velaia? —Quiso saber Skele-Gar.

— En mi caso fue más negligencia maternal, mi madre estaba más interesada en ganar más poder para ella sola que en cuidarme, a veces me preguntó para que me tuvo en primer lugar si iba a ignorame, y no quiero hablar del pasado de Keyle si puedo evitarlo, no es algo agradable de recordar —Explico Keltra—. De todas formas, ¿Para que me trajiste aquí, Malkyn?

— Necesitaba hablar con alguien en un lugar cómodo, y que mejor que la única hermana a la que puedo confiar mis dudas —Explico Skele-Gar.

— Mejor que no te oiga Keyle, hermanito, bien puede que se enoje —Dijo burlonamente Keltra.

— ¡Si, no quiero ser convertido en un Gromit! —Dijo entre risas antes de ponerse serio—. Por cierto, ¿Por qué te arriesgaste en ir hasta Ciudad Grayskull para dejar a la niña en un orfanato?

— De todas las ciudades en el Hemisferio Luminoso, esa era la más segura por defecto, y por si preguntas, me hice pasar por una mujer Salamareriana para pasar desapercibida —Explicaba Keltra—, también me encontré con el Príncipe Dare cuando volvía de dejar a la niña en el orfanato, hablamos un poco y después nos fuimos cada uno por nuestro camino. ¿Encerio debemos sacrificarlo para traer a papá, Malkyn? el es un buen chico, y ha encontrado un lugar al cual llamar hogar, ¿Encerio debemos arrebatarle todo para convertirlo en un recipiente vacío para el alma de nuestro padre?

— Sabes, si hace un año me hubieras hecho esa pregunta habría reaccionado de muy mala manera, pero ahora, no se —Decía Malkyn mientras se quitaba el casco—. Tan solo se que nuestro padre es el único que puede proteger a los Gar y resucitar a nuestras madres, pero ni yo sé ya si es una buena idea, no después de que Scareglow me recordará lo que era mi padre, pero tampoco es que tengamos otras opciones, tan solo nos queda seguir intentandolo.

— Supuse que dirías algo así, es casi deprimente —Dijo Keltra levantandose—, tan solo espero que tengas razón.

— ¿A dónde vas? —Quería saber Malkyn.

— Ordenaste a casi todos que buscarán por este lugar algo útil contra Kronis, yo también quiero ayudar en eso —Explico Keltra ya estando en la puerta—. Descansa, necesitarás todas tus fuerzas contra Kronis.

— Supongo que tienes razón —Dijo una vez ella se fue y el se acostó en la cama de su madre y volvió a mirar la pintura—. Te traeré de regreso, aunque sea solo a ti si hace falta, madre.

Tras decir eso se dejó vencer por el sueño, dentro de nada tendría un gran duelo, por eso debía estar fresco para luchar y ganar a Kronis, por ella, por el honor de la mujer que lo trajo al mundo, Skele-Gar juro que Kronis deseará la muerte para huir de el, y ni eso se lo va a permitir, nadie insulta a sin que su hijo tome venganza.