— ¡Vámonos a la mierda! —Exclamaba He-Ro corriendo como alma que lleva el diablo.

He-Ro no era tonto, sabía que no tenía oportunidad contra el Rey Hisss después de ver lo que le hizo Hordak, por eso se fue corriendo junto al resto de Amos del Universo que lo habían acompañado.

— ¡Que no escape! —Ordenaba Keyle a sus fuerzas.

— ¡Alto ahí! —Exclamo Clawfull poniéndose frente a ellos junto a Whiplash.

Fearless Photog absorbió la energía de ambos y los dejo tirados en el suelo sin siquiera dejar de correr.

— ¡No sé escaparán! —Afirmaba Quickflick a punto de dispararles con sus flechas.

Roboto lo vio a tiempo y descargo una lluvia de láseres que lo obligó a retroceder.

— ¡No hay escapatoria de nosotros! —Exclamo Snake-Face sacando aún más serpientes de sus ojos y boca que junto a las de su cabello podían petrificar a quien las viera.

Lamentablemente para el, el único que lo vio fue Fork-Lift, quien al ser un robot no se vio afectado por su magia y simplemente lo arrojó al otro extremo de la habitación antes de proseguir su camino.

De las sombras les atacó Ninjor, pero He-Ro esquivó su ataque y contraatacó con una patada que casi le rompe la espalda a Ninjor.

— ¡Voy a hacerte pagar por tu traición! —Afirmaba Blade a Keltra sacando sus dos espadas.

Keltra inmovilizo a Blade y Kay-La de un movimiento rápido de una de sus espadas cercenó sus dedos para que ya no pudiera sostener las suyas.

— ¡Ya casi salimos! —Avisaba He-Ro al ver el agujero por dónde entraron solo para voltearse y ver al Rey Hisss a lo lejos.

Sin embargo y para su sorpresa, el Rey Hisss solo se le quedó mirando decepcionado y se fue de ahí tan pronto cruzaron miradas. He-Ro sintió como si lo viera como un insecto sin valor y eso hirió su orgullo, pero afortunadamente su sentido común y de autopreservación se impusieron sobre su orgullo herido y simplemente se fue de ahí junto a los suyos.

— ¡Maldita traidora! —Exclamo Keyle arrojando una bola de fuego a su hermana.

Afortunadamente He-Ro vio eso y género el campo de fuerza de su espada, protegiendo a todos mientras saltaban de la Montaña Serpiente y eran recogidos por Battle-Bird, quien llevó a todos los que no eran He-Ro a sus respectivos vehículos y animales.

Y así los seis lograron salir de ahí sorprendentemente ilesos.

— Descuiden, no estoy molesto por su fracaso —Aseguro el Rey Hisss a Snake-Face y Quickflick—. Sin embargo deben mejorar, que claramente se han oxidado por estar tanto tiempo en el Vacío, de lo contrario no serán rival para la Horda, y ahora mismo debemos enfocar nuestros esfuerzos en la Horda del Mal.

— Como órdenes, su Majestad —Acataron Snake-Face y Quickflick.

— Y respecto a ti —Decía el Rey Hisss mirando a Finn—, solo obedece a Tung-Lashor y no serás comido.

— Assssí lo haré, ssssu Majesssstad —Acato Finn.

— ¡¿Por qué los dejastes huir?! —Demandaba saber Keyle.

— Esos tipos se acobardaron al tan solo verme y huyeron sin siquiera intentar dar batalla, y yo no pienso perder mi tiempo en escoria cobarde, lidia tu con ellos si quieres, usa a mis hombres si lo crees conveniente, pero yo no me molestaré con ellos, no con Hordak como un objetivo más urgente —Respondió el Rey Hisss sin siquiera molestarse en dirigirle la mirada a Keyle.

— Genial, ni siquiera me trata como a una igual, empiezo a arrepentirme de haberlos liberado —Susurraba Keyle.


De vuelta con He-Ro, este estaba teniendo una conversación con la Hechicera.

«Lo lamento, no fui capaz de evitar su liberación», pensó He-Ro.

No, fue mi culpa por no avisarte antes, si lo hubiera hecho más antes habrías logrado llegar a tiempo, esto es solamente mi culpa, tu no tienes que disculparte —Dijo la Hechicera—. Ahora mismo debemos avisar al resto sobre la liberación de los Hombres Serpiente y prepararnos para su embiste.

«Así se hará», prometió He-Ro.

No sabes lo mucho que me alegro de que decidieras huir de el, al hacerlo el habrá perdido todo interés en ti y te dejará en paz, lo cual nos viene perfecto para prepararnos —Revelo la Hechicera—. Por cierto, ¿Quien era ese chico que fue convertido en un Hombre Serpiente?

«Es una larga historia», dijo He-Ro.

Se me hace familiar por alguna razón, de hecho, hasta se parecería un poco a ti si no hubiese sido convertido —Afirmo la Hechicera.

«Lo se, eso es lo que me inquieta», admitió He-Ro.

Unas horas más tarde.

— Y eso es todo lo que pasó —Terminaba de contar Dare.

— ¡Joder, lo que faltaba! —Exclamo de frustración Adam—. «Al menos no saliste herido como la última vez»

— Voy a avisar al resto, sobretodo al Rey Pythos de los Reptones—Decía Teela buscando su intercomunicador—. ¡Voy a matar a esa Hechicera por haberte mandado allá!

— ¿Le digo yo o le dices tú? —Quería saber Dare.

¡Ninguno le va a decir! —Exclamo la Hechicera.

— ¿Que están murmurando? —Preguntaba Teela.

— ¡Nada! —Respondieron los dos.

— Aún así es bueno que estés bien. ¿Pero que vamos a hacer con el Etheriano convertido? que no podemos dejarlo así —Quería saber Adam.

— Lo ideal sería encontrar una forma de regresarlo a su forma normal y devolverlo a Etheria, pero ninguno de nosotros recuerda la melodía que nos llevó ahí en primer lugar, o como curarlo —Contesto Dare—, solo que que está de algún modo relacionado a mi pasado, pero me aterra saber la respuesta.

— Hey, cálmate, recuerda que estamos contigo hasta el final —Decía Teela tras terminar de avisar al resto de los Amos del Universo.

— Gracias —Dijo Dare.

— Voy a ir alistando la sala de reuniones —Aviso Adam.

— Esto está cada vez peor, ahora solo falta que resurjan el Rey Helltor y Skeletor y tendremos a todos los tiranos desquiciados de Eternia rondando nuevamente nuestro planeta Teela —Dijo Teela.

— Es por eso que debemos actuar ahora, para evitar que eso pase —Dijo Adam.

— Tienes razón, debemos empezar a prepararnos —Reconocía Teela—. ¿Y que vas a hacer tú, Dare?

— Ahí veré —Contesto Dare.

— Muy bien, te veremos más tarde —Decía Adam frotando la cabeza de Dare y saliendo de la habitación junto a Teela.

Sin que ellos lo supieran, Kay-La había estado oyendo la conversación y se oculto cuando ellos abrieron la puerta, entrando en la habitación cuando ellos estuvieron fuera del alcance de la vista.

— Voy a suponer que sabías que estaba afuera —Dijo Kay-La.

— Desde el principio —Reconocía Dare.

— ¿Y que pensas hacer? —Quiso saber Kay-La.

— No fui capaz de llegar a tiempo para salvarlo, por eso debo encontrar una forma de regresarlo a su forma original y devolverlo a los suyos, es la única forma de compensar el no poder impedir que Me-Log lo arrojada desde lo más alto de ese palacio y lo que le acaba de ocurrir ahora mismo. Se que quizás sea mucho pedir, pero crees que me podrías acompañar a la Torre de la Magia, creo que ahí puedo encontrar algo de valor y no quiero ir solo —Pedía Dare algo avergonzado.

— Claro, si es por ti lo haré —Acepto Kay-La—. Por cierto, ¿Le vas a decir o no la verdad a los Amos del Universo? solo pregunto.

— Aún no es buen momento, esperaré hasta que devolvamos al Etheriano a casa —Contesto Dare.

— En ese caso vamos a la Torre de la Magia —Dijo Kay-La.


En lo profundo del Hemisferio Oscuro, un escuadrón de la Horda del Mal liderado por Despara había eliminado con éxito a casi todos los integrantes de una de las más poderosas pandillas de la región, los Fighting Foe Men, y ahora tenían a sus cabecillas entre un acantilado y sus Horde Troopers, listos para disparar ante la menor provocación.

— Debo admitir que estoy decepcionada, realmente esperaba más de los temidos Fighting Foe Men —Decía Despara apartando el cadáver de uno de ellos con su pie y luego mirando a la líder—. Realmente tus hombres dejan mucho que desear.

— Hace dos años perdí a gran parte de mis fuerzas a causa de la traición de un infeliz —Explico la líder—, y créeme cuando te digo de que si eso no hubiera pasado ustedes estarían muertos ahora mismo.

La líder en cuestión era una mujer bastante joven de piel oscura, de la misma edad de Syrenne, a quien se parecía bastante, vestía una camisa negra que dejaba expuesto su abdomen, un taparrabos de cuero negro, medias negras tan largas que casi tocaban el taparrabos, las típicas botas de cuero usadas por casi todos, tenía el cabello atado en rastas y tirado todo para atrás, asimismo tenía un símbolo que representaba un Battle-Ram en su pecho y poseía un Katar como arma. Alrededor suyo estaban los otros tres miembros más importantes de los Fighting Foe Men; Dawg-O-Tor: Un hombre Humano de piel caucásica que pilotaba un Wind Raider y vestía una armadura verde sin mangas y un casco negro con visor naranja, Ditztroyer: Un hombre mitad Gar con los ojos completamente negros y sin iris que pilotaba un Roton y vestía una camisa sin mangas naranja, un taparrabos marrón peludo y una capa con capucha azúl, y la Doncella del Escudo Sherrilyn: Una mujer Humana de piel caucásica que manejaba un Attack-Trak que vestía una coraza roja y un taparrabos marrón, dejando expuesto el abdomen y teniendo un casco azúl con visor naranja. Estos tres tenían un símbolo en su pecho que representaban los vehículos que manejaban, asimismo tenían armas inspiradas en dichos vehículos, como una masa y un escudo para Dawg-O-Tor con forma de Wind Raider, un bastón con una sierra circular en la punta con forma de Roton y un rifle láser para Ditztroyer, y un rifle láser de doble cañón y un escudo con forma de la aruga de un Attack-Trak para Sherrilyn. Aunque no les sirvieron de mucho a la hora de enfrentarse a la Horda del Mal.

— Matemos a estos inútiles y vámonos de una vez, que Dupli-Cat ya demostró su valor —Pidío Faker acariciando la cabeza de Dupli-Cat.

— Fueron presa fácil para mí —Afirmaba Dupli-Cat.

— Iniciando protocolo de exterminio —Dijo Dragstor apuntandoles con una ballesta láser.

— Alto ahí, Dragstor —Ordeno Despara.

— ¿Que ocurre? —Pregunto uno de los soldados.

El soldado en cuestión era piel caucásica, cabello negro y orejas puntiagudas que vestía la armadura estándar de los Horde Troopers, la cual era voluminosa y de placas blancas sobre un traje negro de cuerpo completo, con un casco semi circular con una cresta similar a la de Hordak y con dos lentes negros semi ovalados y alargados verticalmente para sus ojos y una coraza con protección para el cuello y con el símbolo de la Horda del Mal de Hordak en el pecho.

— Verás, Cabo Romeo, no veo la necesidad de matarlo. Si, sus esbirros fueron una mierda, pero ellos si dieron una verdadera batalla —Respondió Despara apuntando a los muchos Horde Troopers robóticos destruidos detrás de ellos—, y realmente sería una pérdida si los matamos.

— ¿Estas diciendo que quieres reclutar a estos inútiles? —Pregunto Faker.

— Creo que es bastante obvio, hojalata —Expreso Despara—. Y bien, ¿Que dicen?

— ¡Que antes prefiero morir que servirles a ustedes! —Afirmo la líder.

— ¿Segura? —Pregunto Despara.

— Más que segura, no creas que no hemos escuchado los rumores sobre ustedes, lo que les hacen a sus prisioneros y a gente inocente. Yo podré ser una pandillera despiadada, pero no soy un monstruo como ustedes —Dijo la líder tomando su Katar y preparándose para morir luchando.

— Me gusta tu espíritu, antes de morir quisiera saber tu nombre, así puede que te recuerde si das una buena lucha —Pidío Despara desenvainando sus dos espadas.

— Mi nombre es Kali, y más vale que lo recuerdes —Contesto Kali.

— Muy bien, Kali, espero que al menos me des la batalla que tus hombres no pudieron darme —Decía Despara poniéndose en posición de batalla.

— ¡Hasta la muer… —Y de pronto sintió como algo se clavaba en su espalda—…te.

Quien había realizado el vil ataque a traición fue nada más y nada menos que Ditztroyer, el cual atravesó la espalda de Kali con su motosierra para luego levantarla en el aire y arrojarla por el barranco para horror de Dawg-O-Tor y Sherrilyn, así como para el shock de Despara.

— Aceptamos la oferta para unirnos a la Horda del Mal —Dijo Ditztroyer con un tono de voz demasiado tranquilo para lo que había hecho.

— ¡¿Que demonios te pasa?! —Demando saber Dawg-O-Tor.

— Dije, aceptamos la oferta de unirnos a la Horda del Mal —Dino Ditztroyer sin cambiar su tono pero mirando a Dawg-O-Tor y Sherrilyn con una mirada espeluznante cortesía de esos ojos muertos completamente negros.

Dawg-O-Tor y Sherrilyn retrocedieron, sabiendo que no tenían oportunidad contra Ditztroyer y no les quedó de otra más que aceptar unirse a la Horda.

Despara en cambio estaba asqueada por la falta de honor y lealtad de Ditztroyer y estaba a nada de matarlo en el acto, pero al ver que con excepción de Romeo, todos sus soldados estaban gratamente sorprendidos de la maldad de Ditztroyer y sin duda se alzarán contra ella si lo ataca, pues eso demostraría falta de crueldad en ella, por lo que no tuvo más alternativa que bajar las espadas.

— Bienvenidos a la Horda del Mal —Dijo Despara con un sabor amargo en la boca.

— ¡Ja! parece que tenemos nuevos cabrones entre nosotros, Faker —Dijo un hombre cuervo con apariencia bastante humanoide.

— Y que lo digas, Vultak, esto se va a volver muy divertido —Dijo Faker—, tal vez no fue mala idea venir aquí después de todo.

Tras eso los Hordeanos se fueron de ahí con sus nuevos tres miembros, dos de los cuales claramente no querían estar ahí, y Despara comprendía su situación, pero no podía hacer nada. Sin embargo, lo que no sabía Ditztroyer era que Kali tenía posesión de un pergamino de curación mágica de un solo uso que le salvó la vida tras caer al fondo del acantilado, y estaba comprensiblemente muy enojada, pero lamentablemente, aunque el pergamino la salvo, aún así seguía muy mal herida por la motosierra en la espalda y la caída, por lo que le faltaba fuerzas para subir el acantilado y perseguirlos.

— ¡Maldito hijo de puta! —Exclamo Kali cayendo de rodillas y golpeando el suelo—, ¡Me vengare, así sea lo último que haga, me vengare! incluso si debo volver arrastrándome con ellos, lo haré si así consigo los medios para matarte, Ditztroyer.

Y así, con las pocas fuerzas que le quedaban emprendió el camino hacia su próximo destino, el Hemisferio Luminoso, directo a Ciudad Grayskull.


Los Fighting Foe Men empezaron como simples personajes sin trasfondo en los artes de las cajas de juguetes de algunos vehículos, solo para luego tener nombres, biografías y juguetes propios en la Línea Classics, excepto Kali, quien es creación mía.

Romeo es un personaje de la serie de Filmation de She-Ra, en donde era un Cabo de la Horda que eventualmente deserta tras haberse enamorado de Glimmer, y en mi opinión personal, de todos los romances que tuvo Glimmer en esa serie mi favorito es Romeo.

La armadura de los Horde Troopers (O al menos el casco) está basada en la armadura utilizada por las fuerzas de Hordak que invadieron Eternia en la serie de Filmation.

Vultak también es de esa serie, y es el encargado de secuestrar bestias para el zoológico de Hordak y también de resguardar ese mismo zoológico.

Sin nada más que decir, me despido deseándoles un buen día.