Mighty Spector llevo a He-Ro a una cámara especial en el Monasterio de los Señores Atemporales en donde se podía ver cualquier punto de la historia, y tras obtener el permiso requerido para mostrárselo a alguien externo a la orden, procedió a mostrarlo Eternia aproximadamente unas horas después de la lucha que tuvieron en Apokolips.
Cuando He-Ro se acercó a ver noto como el planeta parecía haber sido devastado por una guerra, cosa lamentablemente normal, pero algo que notaba es que el paisaje le recordaba a algunos sitios que había visto en el Hemisferio Oscuro, pero aquí estaban en una zona no corrupta como aquel hemisferio, luego recordó que esa zona se volvería el Hemisferio Oscuro tras la Gran Separación y que estaba viendo sus últimos momentos de normalidad.
— ¿Quienes son los combatientes? —Pregunto He-Ro.
— Los Guardias Reales afiliados al Consejo de Ancianos y un grupo rebelde llamado la Fuerza Grayskull —Contesto Mighty Spector.
— ¿Entonces eso significa que están intentando detener la Gran Separación? —Asumió He-Ro.
— No, al contrario, están intentando ocasionarla —Revelo Mighty Spector—, estos tipos son las fuerzas que se aliaron con Mara y ayudaron a atrapar Etheria en Despondos.
— ¿Pero por qué harían eso? —Quiso saber He-Ro.
— Por esto —Mighty Spector cambio la imagen y mostró un objeto parecido a un corazón caricaturizado compuesto de energía pura—, el Corazón de Etheria, el alma misma del planeta armada y convertida en una herramienta de destrucción.
— Me recuerda a la cosa encerrada en el Orbe de Grayskull —Notaba He-Ro.
— Eso es porque lo encerrado en dicho orbe es el Corazón de Eternia, que es básicamente lo mismo pero más estable y poderoso. Con el Corazón de Etheria intentaron hacer los mismo y fallaron, creando en cambio un arma muy inestable que ponía en peligro al universo —Revelo Mighty Spector.
— ¿Pero quién mandó a crearlo? —Pregunto He-Ro.
— Este infeliz —Señalo Mighty Spector a un tipo caucásico de cabello castaño y ridículo bigote sin barba conectado a sus patillas—, el Consejal Rotlleh, un ambicioso hijo de puta hambriento de poder que lamentablemente también fue un Señor del Poder y por tanto del Consejo de Ancianos.
— Déjame adivinar, lo hizo a espaldas del Consejo de Ancianos y luego les tocó a ellos limpiar su desastre —Asumió He-Ro.
— Correcto. Lamentablemente fue muy tarde cuando se enteraron y lo apresaron, pues los eventos que culminaron con Etheria en Despondos ya estaban en marcha —Explico Mighty Spector volviendo a cambiar la pantalla para esta vez mostrar a Etheria.
Entonces vio lo que sin dura alguna era un santuario en donde se encontraban Mara y una chica de pelo marrón rojizo y la piel muy pálida. Mara estaba en su forma de She-Ra y tenía un largo cabello rubio platino y ojos azules brillantes con una piel morena. Su atuendo consistía en una camisa sin mangas con una parte metálica dorada de forma triangular que le cubrían el pecho a modo de protección, tenía pantalones y una falda segmentada carente de la parte delantera, hombreras muy grandes y botas de tacón alto. La otra chica tan solo llevaba una túnica café.
— Espero que sepas lo que haces, Sereina —Decía Mara.
— Confía en mi, Mara, esta es la única forma de proteger el universo de los Eternianos —Le aseguraba Sereina poniéndose en posición de efectuar el ritual.
— Confío en ti —Le dio Mara su voto de confianza.
— ¡Despondos, Despondos, droska makar… Ear-katos vay-doc ma-kar, Despondos, DESPON…
De pronto un disparo láser emergió de la nada y golpeó a Sereina, interrumpiendo el ritual y haciendo dispersarse el enorme vórtice que el conjuro estaba provocando.
— ¡Sereina! —Exclamo asustada Mara al ver como el brazo izquierdo de Sereina fue volado por el láser.
— ¡Horokoth! ¡¿Por que?! —Quiso saber una adolorida Sereina.
Cuando Mara miro en la dirección de donde vino el láser de dio cuenta de que se trataba de Wundar y la descendiente femenina de Mordred que salían de un Tubo Boom.
— ¿Se puede saber que estás haciendo, Mara? —Demando saber Wundar.
— ¿Wundar?, ¿No se supone que estabas luchando en Apokolips? —Pregunto Mara.
— Uno de los miembros de la Liga de la Justicia fue muy amable de activar un Tubo Boom que me regresada aquí tan pronto me llegó la noticia de tu traición, y nuestra querida Beatriz se ofreció a ayudarme a detenerte —Explico Wundar haciendo tronar sus nudillos—. Dime, Mara, ¿Acaso eres consciente de lo que estabas a punto de desatar?
— Si, pienso proteger al universo y a Etheria de las ambiciones Eternianas, de lo contrario seguirán intentando utilizar este planeta como arma —Contesto Mara.
— ¿Arrojando al planeta a una dimensión de eterno sufriendo? ¿Esa es tu definición de proteger? —Quiso saber Beatriz.
— ¿Dimensión de eterno sufriendo? ¿Que estás diciendo? Sereina me dijo que esa dimensión está totalmente vacía —Revelo Mara.
— ¿¡Y le creíste a esa acólita de Horokoth!? —Dijo indignada Beatriz.
— ¡Basta, prefiero creerle a ella antes que a los perros de ataque del Consejo de Ancianos! —Exclamo Mara empuñando su espada—. ¡Esto debe terminar aquí, Wundar, nuestras líneas deben acabar con nosotros!
— Has perdido el juicio, hermana, no me queda de otra que detenerte —Afirmo Wundar empuñando la Espada del Poder al mismo tiempo que Beatriz y Sereina preparaban su magia.
— Basta, ya vi suficiente —Dijo He-Ro—, ya puedo intuir que pasó después.
— Entiendo —Dijo Mighty Spector apagando la pantalla—. Solo por si te sirve de consuelo, Wundar logro regresar a Eternia, aunque eso fue a costa del sacrificio de Beatriz, quien quedó atrapada en Etheria.
— ¿Y que fue de ella? —Quiso saber He-Ro.
— Hizo una nueva vida, se casó, tuvo hijos y su descendencia culminó en Shadow Weaver y por consiguiente en Malkyn, al final el y Adam están más relacionados consanguíneamente de lo que piensan —Explico Mighty Spector.
— Ya veo —Dijo He-Ro mirando la espada que Wundar tuvo que empuñar contra su propia sangre—. ¡¡¡¡REGRESO EL PODER!!!!
— ¿Estás bien? —Quiso saber Mighty Spector.
— Si, lo estoy —Contesto Dare—. Por favor, regresame a casa.
— Espero que te haya servido ver eso —Dijo Mighty Spector dejando a Dare en su habitación.
— Si, gracias —Dijo Dare.
— Buen viaje —Se despidió Mighty Spector.
— Buen viaje —Dijo Dare.
Dare se recostó en la hamaca y empezó a pensar en lo que había visto. Si bien no sabía que pensar acerca de las acciones de Mara, si podía comprender que no fue la idea más sabía del mundo escuchar a una Acólita de Horokoth.
Y así estuvo un rato hasta que el sueño por fin lo venció y se quedó dormido del cansancio por todo lo que había hecho durante el día.
Cuando se despertó a la mañana siguiente y salió de su habitación se encontró con Glicah caminando junto a un niño con extremidades e implantes mecánicos.
— ¿Quien es el niño? —Pregunto Dare.
— Soy Marlen —Contesto Marlen.
— El es el verdadero cerebro dentro de la carcasa de Missile-Toe —Revelo Glicah.
— Así que al final sí pudo liberarte, Man-At-Arms nunca deja de sorprender —Expreso su alegría Dare.
— ¡Hombre Bigote ser el mejor! —Exclamo Marlen enterneciendo a Dare.
— Bueno, de todas formas debemos decir adiós, Príncipe Dare, que Man-At-Arms ha dicho de que debería hacer que Marlen conviva con niños de su edad para ayudar en su rehabilitación y no quiero perder más tiempo —Explico Glicah.
— Descuida, no hay problema, cuídense —Dijo Dare.
— Muchas gracias. Por cierto, hay alguien en la sala del trono que desea verte —Revelo Glicah mientras se marchaba.
— ¿La sala del trono? ¿Quien querrá verme ahí? —Se pregunto Dare.
Al entrar a la sala del trono vio que Kar-Tor de los Ejecutores Cósmicos se encontraba en la sala del trono junto a sus tíos, y se miraba bastante serio y enojado.
— Dare, ¿Se puede saber por qué un Ejecutor Cósmico te está buscando? —Quería saber Adam.
— Yo nunca lo he visto en mi…
— No mientas, ya sé que eres He-Ro —Revelo Kar-Tor.
— Por los Antiguos, si que doy asco protegiendo mi identidad secreta —Se autodesprecío Dare—. De todas formas, ¿Que es lo que quieres, Kar-Tor?
— Ya no respondo a ese nombre, ahora soy Zodak —Le corrigió Zodak.
— ¿Zodak? ¿Como tú maestro? ¿Que fue de el? —Quiso saber Dare.
— Está muerto, por eso tome su nombre en una forma de honrarlo —Le explicó Zodak el destino de Zodac.
— Mis más sinceras condolencias —Dijo Adam.
— No importa, hace ya mucho tiempo de eso. ¡Lo importante ahora es que ustedes fueron incapaces de contener y evitar el escape del Rey Hisss, y ahora mismo está vagando libremente por Eternia devorando personas vivas y planeando su venganza! ¿¡Se puede saber cómo fueron tan inútiles en contenerlo!? —Demando saber Zodak.
— ¡Eh, más respeto, que estás hablándole a la Familia Real! —Le hizo ver Teela.
— ¿Y a que viene tanta irá? —Pregunto Adam.
— Hisss mató a mi hermano frente a mis ojos, y ahora mismo le está haciendo lo mismo a más gente inocente —Revelo Zodak—, si ustedes no son capaces de actuar, yo tomaré este asunto en mis manos y llamaré al resto de los Ejecutores Cósmicos, no dejaremos Hombre Serpiente o ser con su ADN con vida.
— ¡No puedes hacer eso, los Reptones son descendientes de los Hombres Serpientes que se unieron al Rey Grayskull, no puedes ponerlos en el mismo costal! —Exclamo Teela.
— Sin mencionar que el Rey Hisss tiene a una persona inocente convertida en un Hombre Serpiente que estamos intentando salvar, tampoco debe morir —Añadió Dare.
— ¿Y eso me debería importar por? —Quiso saber Zodak.
— ¡Oh genial! eres de esos —Expreso Adam sarcásticamente—. ¿No se supone que tu gente vela por el equilibrio del cosmos? ¿Como entra este genocidio en su filosofía?
— Caerán tanto buenos como malos, por lo que equilibrio del bien y el mal no se verá afectado —Explico Zodak.
— ¿Hay alguna forma de evitar que cometan genocidio contra inocentes? —Quería saber Dare.
Zodak se le acercó haciendo que Adam y Teela sacarán sus armas en caso de ocurrir el peor escenario.
— Si tanto te importan esas lagartijas tienes hasta la próxima semana para encontrar un modo de volver a sellar o directamente matar a Hisss y los suyos, de lo contrario nosotros haremos nuestro trabajo —Le condicionó Zodak antes de irse—. Recuerda, una semana.
— ¡Menudo ojete! —Le insulto Teela tan pronto se fue.
— ¡Ahora más que nunca debemos efectuar el Hechizo Separador! —Exclamo Dare.
— Por suerte para nosotros, las Tropas de Malkyn ya encontraron todos los fragmentos de la Tríada de Discidium, ahora solo falta llevar al Etheriano directo al Pozo de la Tenieblas —Revelo Adam.
— La pregunta es cómo —Añadió Teela.
— Lo único que se me ocurre es atacar a los Hombres Serpientes y secuestrar al Etheriano —Dijo Dare.
— Busquemos soluciones menos suicidas —Expreso Adam.
En eso entró Clamp-Champ con un mensaje urgente.
— ¡Mis reyes, los Hombres Serpientes han atacado el Reino de Zarkoran, los refugiados están llegando a cientos a ciudad capital del reino! —Revelo Clamp-Champ.
— ¿¡Quienes están liderando al ataque!? —Ordeno saber Adam.
— Según los informes se tratan de aquellos conocidos como Tung-Lashor y Rattlor, junto a uno bastante pequeño que tiene pelo rubio —Contesto Clamp-Champ.
— Menuda suerte del destino —Expreso Dare al ver como la Diosa le sonreía.
— Prepara a los Guardias Reales para que ayuden en la protección de los refugiados, en tanto yo contactaré con He-Man y He-Ro para atacar a los Generales del Rey Hisss —Ordeno Adam.
— ¡Así se hará, su Majestad! —Acato la orden Clamp-Champ.
— Yo iré con He-Man y He-Ro, necesitaran toda la ayuda posible, también contactaré con Andra e Ileena para tener ayuda extra para los Guardias Reales—Aviso Teela.
— Gracias —Dijo Clamp-Champ.
Cuando Clamp-Champ se fue, tío y sobrino ya sabían que hacer y alzaron sus espadas al cielo y se transformaron, de lo que no se percataron mientras los tres iban por sus compañeros animales era de que estaban siendo observados por un Doodon ya despierto desde muy lejos aprovechando sus nuevas habilidades de estiramiento.
— Objetivo de misión adquirido: Ayudar a las unidades He-Man, He-Ro y Teela, Unidad Extendar en marcha —Dijo Doodon al verlos partir.
Tras un largo camino a Zarkoran a lomos de sus compañeros animales llegaron a una aldea devastada en donde habían sido vistos por última vez los Generales del Rey Hisss.
— Aquí ya no hay nada más que destrucción y sangre de inocentes —Hizo ver Teela.
— Preguntaría en donde están los cadáveres, pero ya se la respuesta —Dijo He-Ro bastante asqueado ante la idea.
— Lo se, la razón para venir acá fue para que nuestros compañeros animales detectaran el rastro de ellos y pudieran rastrearlos —Explico He-Man—. ¿Listo, Battle-Cat?
— Como siempre —Aseguro Battle-Cat obteniendo el rastro junto a Battle-Bird.
— Se han ido en dirección noroeste, cada vez más cerca de una ciudad Zarkorana grande —Revelo Battle-Bird.
— Esa debe ser Tratvera —Dijo Teela.
— Pues andando, no podemos dejar que continúen su rastro de destrucción —Dijo He-Ro.
Mientras los tres iban a la ciudad, desde lejos montado en un Sky Sled, Doodon les seguía a una distancia a la que He-Ro no pudiera oírlo.
— Objetivo de misión: Ayudar a las Unidades He-Man, He-Ro y Teela —Repitío Doodon.
Mientras iban a toda velocidad hacia Tratvera fueron emboscados por los Hombres Serpientes a los que estaban buscando.
— ¡Hey, gracias, nos ahorraron el trabajo de buscarlos! —Exclamo burlonamente He-Man sacando su espada.
— Ríete todo lo que quieras, mamífero, pero de aquí no salen con vida —Aseguro Tung-Lashor—. Rattlor, ya sabes que hacer.
— Esto será divertido —Dijo Rattlor tronando sus nudillos y cuello al mismo tiempo que preparaba su cola para atacar.
En lo que Rattlor se acercaba, He-Ro vio justo detrás de Tung-Lashor a Finn, y al ver a Finn He-Ro volvió a sentir el mismo dolor que aquella noche, solo que cómo estaba transformado dicho dolor no lo paralizó, menos mal, de lo contrario no habría podido esquivar el ataque mágico que fue arrojado hacia el y que separó a los tres tras muros y techos de fuego morado, con He-Man y Battle-Cat atrapados junto a Rattlor, Teela y Charger junto a Tung-Lashor y He-Ro y Battle-Bird junto a Finn y Keyle, quien apareció de entre las sombras.
— Oh, miren, es la nueva secuaz del Rey Hisss, dime, ¿Que se siente haber sido rebajada a ese nivel? —Pregunto burlonamente Battle-Bird.
— Voy a hacer que este saco de pulgas les coma la lengua por esa ofensa —Juro Keyle sin levantar la voz.
— Veo que tocó un punto sensible, aunque supongo que lo que más te debe doler es que Malkyn y Keltra ahora tienen una posición más alta respecto a ti, con todo eso de haber recibido el indulto —Dijo He-Ro.
— Saco de pulgas, arrancales.la lengua —Ordeno Keyle.
— ¡Con gusto! —Exclamo Finn poniéndose en cuatro patas y actuando como un Tigre a punto de atacar.
He-Ro lo golpeó tan pronto se puso al alcance y casi lo hizo golpearse contra el muro de fuego, salvándose porque He-Ro evito eso al agarrarlo con su látigo de energía.
— Es más débil de lo que creí —Afirmo He-Ro sosteniendo a Finn de la ropa hecha jirones que aún traía puesta.
— Uno pensaría que al haber sido serpientetizado tendría mínimo un poco de fuerza extra —Dijo Battle-Bird.
— Bueno, el es lo que tu abuela llamaría "Un Caballo de Troya" —Dijo Keyle.
— ¡Espera! —Exclamaron He-Ro y Battle-Bird—, ¿¡Que dijiste!?
Antes de recibir respuesta alguna vieron como en la espalda de Finn empezaba a brillar un glifo verde que desató unas poderosas ráfagas de energía con forma de Serpiente que se enrollaron a su alrededor y actuaron como cadenas que los inmovilizaron.
— Debo admitir que ese hechizo de Hisss si es muy útil, ¿No lo crees, Príncipe Dare? —Pregunto Keyle.
— ¡La puta que te parió! —Exclamo Battle-Bird.
— ¿¡Como te enteraste!? —Demando saber He-Ro.
— Había tenido la suposición desde lo de Vaderia, pues que curiosidad de que cuando estás tú presente no aparece He-Ro ni viceversa, sin olvidar la Anti-Verdad, pues Malkyn nos contó a Keltra y a mi lo que pasó en la Cavernas de Rakash, y que curioso que tanto el Príncipe Dare y He-Ro fueran capaces de emplear el poder de la Anti-Verdad, al final no fue difícil unir los puntos, me sorprende que los idiotas de tus amigos no lo hayan hecho —Explico Keyle.
— ¡Maldita sea, si que doy asco guardando el secreto! —Exclamo He-Ro.
— Sigo sin entender que ganabas con ellos, ¿Protegías a tu familia y amigos? tus seres queridos son reyes, príncipes, militares y gente que se junta con ellos, siempre estarán en el punto de mira de gente como yo, ¿Protegías los secretos del Castillo Grayskull? si todo el mundo sabe que ese castillo guarda los secretos para apoderarse del universo, ¿Era para tener una vida normal? noticia de última hora, tu nunca serás normal, salvaje corrompido por la Anti-Verdad que habla con los animales —Afirmo Keyle—. Ahora deja de resistir y has algo útil por una vez en tu vida y vuélvete el recipiente para traer de regreso a mi padre al mundo de los vivos.
Keyle oyó a He-Ro murmurar algo.
— ¿Que has dicho? —Pregunto.
He-Ro murmuró más alto pero aún era inaudible.
— ¡Habla más fuerte! —Exigió Keyle apuntandole con su espada bifurcada.
— Que eres patética, eso dije —Dijo He-Ro entre risas—. Realmente crees que tienes las de ganar, pero te olvidaste de algo muy importante, no éramos seis, éramos siete.
De pronto un puño mecánico atravesó el muro de fuego y golpeó a Keyle antes de que ella pudiera reaccionar.
— Objetivo de misión: Ayudar a las Unidades He-Man, He-Ro y Teela —Dijo Doodon estirado hasta tener quince metros mientras rompía el muro con sus puños.
Entre más grande se volvía más fuerte se hacía, y gracias a eso el muro que los separaba fue destruido sin que siquiera sufriera el más mínimo daño del fuego. Una vez desecho el muro, Keyle pudo notar para su exasperación que Tung-Lashor y Rattlor no habían sido capaces de contener a He-Man y Teela, pues Tung-Lashor había sido amarrado por su propia lengua por Teela y Rattlor se encontraba en el suelo a punto de desmayarse tras una dura lucha contra He-Man. Aunque todo sea dicho, al menos dieron batalla, pues la pareja vencedora estaba muy lastimada y apenas se mantenían de pie, por no hablar de sus comentarios animales, pues Charger por fortuna seguía respirando y Battle-Cat luchaba por mantenerse de pie.
— ¡Inútiles, no pueden hacer algo bien! —Les grito Keyle.
— ¡Cierra la boca, sucia mamífera, que hicimos más que tú! —La mando a callar Rattlor.
— Objetivo de misión actualizado: Neutralizar a la Unidad Hostil Keyle —Dijo Doodon marcandola como su objetivo—. Unidad Extendar procediendo a atacar.
Keyle esquivo por muy poco los golpes de Doodon, quien no paraba de presionarla para alejarla de He-Ro, quien fue liberado de sus ataduras por He-Man usando la Espada del Poder que había caído al suelo cuando He-Ro fue atrapado.
— Gracias —Dijo He-Ro.
— No hay de que —Afirmo He-Man respirando con dificultad—. Veo que ya tienes al Etheriano, perfecto.
— Si, pero hay un problema, Keyle dedujo mi identidad secreta —Revelo He-Ro.
— Eso es tener mala suerte —Dijo Teela viendo que ahora Keyle y muy posiblemente el Rey Hisss saben sobre el secreto de su sobrino.
— Luego nos encargamos de eso, ahora saquemos al Etheriano de aquí —Dijo He-Man.
— ¡Ni se les ocurra huir! —Exclamo Keyle.
Este pequeño descuido fue lo que Doodon necesito para por fin conectar un golpe y mandándole a volar por la fuerza del impacto.
— ¡Buen golpe, Doodon! —Le felicitó Teela.
— La Unidad Doodon fue descontinuada por sus contínuos fracasos, la Unidad Extendar es un modelo y actualización superior —Afirmo Extendar.
— Creía que le habían eliminado toda esa cosa del lavado de cerebro de la Horda —Dijo He-Ro.
— Según Man-At-Arms, tan solo lograron eliminar el chip que configuraba su lealtad a la Horda del Mal, más su mente está perpetuamente alterada más allá de la recuperación, ahora es más máquina que hombre —Revelo con tristeza He-Man.
— Mierda —Expreso He-Ro.
— La Unidad Hostil Keyle está temporalmente fuera de combate, Unidad Extendar recomienda aprovechar la oportunidad para huir —Dijo Extendar.
Ya lamentarían el estado de Doodon más tarde, ahora mismo aprovecharon para irse de ahí con Finn antes de que pudieran levantarse. Lo que no se fijaron era de que Keyle no había quedado inconsciente por el ataque de Extendar, es más, estaba sonriendo mientras estaba tirada en el suelo.
— Primer paso realizado, ahora toca el segundo —Se dijo a si misma.
— ¿Cómo le explicamos esto a su Majestad? —Pregunto Rattlor.
— Culpemos de todo a la mamífera, el Rey Hisss nos creerá antes a nosotros que a ella —Propuso Tung-Lashor tras lograr desenredar su lengua.
— Voy a colgarlos de lo más alto de la Montaña Serpiente —Juro Keyle.
Ya en la noche y con las fuerzas de Eternos y Zarkoran aún apostadas por todo el reino en busca de más Hombres Serpientes y para ayudar a los que aún no llegan a un sitio seguro, la Familia Real de Eternos volvía a casa y encerraban a Finn en una celda y con cadenas para que no huyera en lo que preparaban los preparativos para el Hechizo de Separación.
— ¡Dioses, que peinado más horrible! —Exclamo Malkyn al ver el peinado de Finn.
— ¡Si que tiene mal gusto! —Aseguro Keltra.
— ¿Te encuentras bien, Dare? —Pregunto Teela.
— Quitando el hecho de que mi cabeza quiere explotar, todo se encuentra bien —Dijo Dare mirando con esfuerzo a Finn.
— Considerando que ahora lo puedes ver y medio concentrarte, yo diría que es un avance —Afirmo Adam.
— ¡Los voy a destripar y a usar sus intestinos de corbata! —Exclamo Finn.
— Si, suerte con eso —Dijo Adam—. Ahora, respecto a un tema más importante, ¿Que hacemos ahora que todos nuestros enemigos saben la identidad de Dare?
— Supongo que no queda de otra —Contesto Teela.
— Estoy de acuerdo, ya no tiene sentido mantener el secreto —Coincidía Dare.
— En tal caso llamaré a todos los Amos del Universo para que des la noticia. Veintisiete años duro el secreto, no está tan mal si lo piensas así —Trataba de hacer sentir mejor a Dare.
— Pero veinticuatro de esos veintisiete fueron gracias a ti, yo ni llegué ni a cinco años, doy asco —Afirmo Dare.
— Ni tanto, al menos tú no la cagaste en tu primera misión y terminaste con la Espada del Poder dividida en dos, y los más importante, no has perdido a nadie querido hasta el momento —Dino esto último con una amargura y pesar bastante notorio—. Pero no pensemos en eso, tenemos mil y una cosas de las que preocuparnos en este momento.
Así todos se fueron dejando a Finn dentro de la celda en soledad, o al menos eso pensaban.
Finn sintió una sensación desagradable recorriendole su espalda y bajando hasta su sombra, y de la misma surgió un Ninjor carente de un ojo, cortesía de Slamurai. Ninjor miro sus alrededores y luego corto las cadenas que contenían a Finn y luego abrió la puerta.
— Has lo que más desees —Le dijo Ninjor.
Finn salió de la celda y se dispuso a buscar una forma de salir del Palacio Real.
— Bien, ahora es mi turno, es hora de buscar la Piedra Skelcon —Dijo Ninjor volviéndose uno con la sombra.
