El viaje de regreso a Ciudad Grayskull había transcurrido sin contratiempos y habían entrado al Palacio Real cuando notaron como una mujer caucásica rubia y dos niños de piel morena y cabello negro en sus brazos que claramente eran sus hijos por la obvio similitudes faciales, uno era un niño y la otra una niña, y los tres estaban en la entrada preocupados mientras un Guardia Real intentaba calmarlos.

Como aún tenían que dejar a Finn en su celda no le prestaron más atención a esa familia, ya descubrirían que pasaba después.

Durante todo esto, Fake-Ro había logrado engañar incluso a alguien como Me-Log, quien como el resto no sabía que su amigo había sido reemplazado, esto se debía a un pequeño detalle que diferencia a Fake-Ro de Faker, Fake-Ro se molesta en investigar absolutamente todo sobre la persona que debe suplantar para no volar la coartada al instante como si ocurre con su padre, gracias a ello pudo llegar a Ciudad Grayskull sin levantar sospechas y así logro entrar al Palacio Real.

— ¡Por la Diosa, hoy fue un día muy ajetreado! —Exclamo Kay-La.

— Deberías ir a descansar —Dijo Fake-Ro.

— Nah, aún soy capaz de continuar —Afirmo Kay-La—. Lo que haré será revisar los daños dejados por la pelea. Y ya de paso saber que onda con esa mujer y esos niños que vimos en la entrada.

— Buen viaje —Se despidió Fake-Ro viéndola irse.

— Ahora que logramos recuperarlo tan solo nos falta realizar el Hechizo de Separación, lo mejor será ir preparándonos —Expreso Malkyn.

— Concuerdo, cuánto antes lo liberemos de la Serpentización, mejor —Dijo Fake-Ro.

— Voy a avisar a Keltra —Dijo Malkyn.

— Y yo llevaré al Etheriano de vuelta a su celda —Aviso Fake-Ro.

— Déjame ayudarte con eso, no sea que se despierte y tenga que venir a ayudarte —Se ofreció Me-Log.

— Tu lo único que quieres es molestarlo en el instante en que se despierte —Afirmo Fake-Ro.

— No lo negare, pero también quiero ayudarte —Admitió Me-Log.

Mientras bajaban a las celdas, Kay-La y Malkyn se toparon nuevamente con la mujer y sus hijos, ahora acompañados por los propios Adam, Teela y Syrenne.

— Hola primo (No me acostumbro a decir eso), ¿Se podría saber quiénes son nuestros invitados? —Quizo saber Malkyn.

— Se tratan de Lahri, es la esposa de Arten, un buen amigo de Clamp-Champ, y estos son sus dos hijos, Morien y Laina —Contesto Adam.

— Los dos vivían con sus hijos en la aldea que revisamos primero cuando los Hombres Serpiente invadieron Zarkoran —Revelo Teela haciendo que Malkyn uniera los puntos a partir de ahí.

— Escapamos por muy poco de esa masacre, luego de eso Arten nos llevó hasta aquí para buscar refugio, luego se fue junto a Raenius diciendo que había algo importante en Zarkoran que no podía dejar que cayera en manos de los Hombres Serpiente —Explico Lahri.

— Esperemos que vuelvan de una pieza —Dijo Kay-La.

— Eso esperamos —Expreso Lahri.

— Mientras tanto vamos a ir preparándoles una habitación, y creo que tus hijos pueden pasar un buen rato con Marlen —Dijo Syrenne chocando sus manos—. Vengan por aquí, serán mejor que se relajen un poco, que han pasado por mucho.

Y entonces procedió a llevarlos al comedor.

— Ojalá y todo salga bien —Esperaba Malkyn.

— Estamos hablando de Clamp-Champ y Hot-Shot, dos de los más rudos de los Amos del Universo, es más que seguro de que estarán bien. Ahora mismo creo deberíamos concentrarnos en… —De pronto Adam se quedó congelado mientras su expresión cambiaba lentamente hacia una de preocupación y enfado—. ¡Faker, maldito hijo de…

— Si que costó volver a meterlo en la celda —Dijo Me-Log tras volver a encerrar a Finn—. Como se nota que nos odia.

— Sobre todo a ti, claramente te la tiene jurada desde que lo arrojaste de la cima de ese palacio.

— En mi defensa…

— ¡¿Como que ese Dare es un impostor?! —Exclamo Malkyn a la distancia.

— ¿¡Que carajos!? —Expreso Me-Log al oír eso.

A Fake-Ro casi le da algo cuando oyó eso, y para mis inri, vio llegar a unos muy enfurecidos Adam y Teela, ambos siendo acompañados por varios Guardias Reales, Kay-La y Malkyn

— ¿Que ocurre? —Quiso saber Me-Log.

— La Hechicera se ha contactado conmigo, y me acaba de avisar que Dare fue capturado por la Horda y que este es un impostor —Revelo Adam sacando su espada.

«¡Mierda! ¿¡Como se enteró esa mujer?!», pensó Fake-Ro ignorante del vínculo telepático que tenía la Hechicera con Adam y Dare.

— ¡Guardias, arrestenlo! —Ordeno Adam.


Cuando Dare recobró la conciencia se vio de nuevo atrapado en la Zona del Terror para su disgusto, y por si fuera poco, otra vez le habían quitado todo, incluso Cattus Ursa, demostrando que habían aprendido de sus errores. Aunque al menos esta vez sí le dejaron la ropa puesta, cosa que agradecía.

Dare se encontraba encadenado a una pared, cosa que le hizo recordar pequeños fragmentos de su estancia en la nave de Hordak, asi como cuando Malkyn lo encadeno tras su primer encuentro. En aquella ocasión Dare se espanto y empezó a moverse como un loco tratando de safarse mientras sus traumas se disparaban, ahora estaba sorprendentemente tranquilo, cosa que incluso para el era un cambio notorio de actitud, mucho había pasado desdd entonces, y ahora mismo un mucho más maduro Dare tan solo pensaba con la cabeza fría en una manera de salir de aquí.

Al revisar y ver que aún podía usar magia se le ocurrió una idea, nunca lo había intentado como Dare, pero era hora de intentar volverse uno con las sombras.

Como He-Ro nos tendía a sentir nada cuando hacía esto, como Dare la sensación que sintió en el momento en que lo intento fue una de las más horribles que haya sentido en su vida, pues sintió un frío sepulcral recorriendo su cuerpo mientras sentía como si se ahogara en un mar sin fondo e infinito mientras su alma parecía deformarse en algo irreconocible. Dare tuvo que volver a la normalidad y se preguntó cómo es que los Grandes Magos de la Oscuridad son capaces de soportar esto.

Pero no era tiempo de pensar en ello, horroroso o no, esa era la única forma de salir de aquí, por ello lo volvió a intentar y a pesar de la horrible experiencia logró su cometido y se volvió uno con las sombras durante unos breves segundos, tiempo más que suficiente para liberarse de sus cadenas.

— Ahora a buscar mis armas y salir de aquí —Se dijo Dare buscando la puerta de salida.

— ¿Por que estás dejando que haga esto? ¿Por que no lo detienes? —Quería saber Imp viendo a Dare junto a Hordak por las cámaras de seguridad.

— Verás, eso se debe a que quiero ver cuál será su reacción al verla, además darles falsas esperanzas a los tontos para luego aplastarlas siempre es divertido —Explico Hordak.

Tras mucho buscar, Dare encontró una salida y pasados veinte minutos logro encontrar sus armas, tanto la Espada del Poder como Cattus Ursa, así como Caos, pero vio como la Espada del Poder estaba siendo nuevamente escaneada, al ver la pantalla de datos al lado noto como habían examinado cada centímetro de la espada con lujo de detalle.

— ¿Que están planeando con la Espada del Poder? —Se preguntaba Dare poniéndose el collar con Caos antes de que un cuchillo arrojadizo casi le diera en la cabeza—. ¡¿Quien anda ahí?!

— ¡Detente justo ahí! ¡En nombre de Lord Hordak, tu volverás a tu celda! —Ordeno Despara para luego notar la apariencia de Dare y pensar, «Que carajos, ¿Por que parece una versión masculina de mi?».

— ¡No tengo tiempo para esta mierda, apartáte o muere! —Exclamo Dare agarrando a Cattus Ursa y sacando la Espada del Poder del escáner para poder transformarse.

— Ahora, Despara, quítate la máscara —Ordeno Hordak.

Despara medio dudosa cumplió la orden, y al ver su rostro, Dare sufrió el mismo dolor que sintió la primera vez que vio a Finn a la cara, y al no estar transformado ese dolor lo sobrepasó y lo dejo incapaz de hacer algo.

— La reacción fue mejor de lo que esperaba —Afirmo Hordak riendo—, ahora, hija, haz que se lamente de haber intentado escapar, sobrepasate todo lo que quieras con el, siempre y cuando no lo mates me da igual la que le hagas.

Solo había un problema con esa orden, y era que Despara no era ni la mitad de sádica que el y de hecho encontró la idea de torturar a alguien que no se puede defender como inaceptable. Debido a eso, molestó a Hordak al ver su renuencia a acatar su orden.

— ¡Te dije que lo tortures a placer! —Hablo Hordak.

— Torturar a alguien, sobretodo en ese estado no es honorable —Susurro para si Despara.

— ¡No me hagas repetirlo una tercera vez! —Le advirtió Hordak con sus ojos brillando intensamente y emitiendo un humo rojo.

Aunque no estaba en la habitación, Despara pudo sentir la sed de sangre de Hordak y su cuerpo empezó a temblar mientras se acercaba a Dare, quien entre dolores se esforzaba por verla y quedó extrañado de ver a alguien tan parecida a el, al punto de parecer una versión de género invertido de el.

Despara se posó sobre un indefenso Dare, y con sus temblorosas manos alzó su espada, lista para asestar un golpe que no quería dar, pero justo en ese instante una mano sostuvo su brazo y detuvo su ataque. La persona que hizo semejante acción fue un hombre caucásico de cabello castaño de mentón cuadrado afeitado que vestía la armadura de los Horde Troopers, aunque su casco era diferente, este dejaba ver la cara, con huecos independientes entre sí para los ojos y la boca, además tenía un largo cola de caballo roja en la parte de arriba.

— ¿General Sunder? —Expreso Despara extrañada.

— No es correcto que alguien como tú haga algo tan rastrero —Hablo Sunder.

— ¡¿Como te atreves a intervenir, Sunder?! —Exclamo iracundo Hordak.

Sunder le dio una mirada fulminante a través de la cámara que hizo que Hordak se callara. Esto no fue por miedo, a fin de cuentas Hordak podía matar a Sunder en cuestión de segundos sin siquiera sudar, sino que se debió en realidad al asombro de que alguien no se inmutada ante el, cosa que de hecho respetaba.

— Este tipo tiene bolas de Photamiun —Expreso Imp.

— Y tan grandes como su torso —Añadió Hordak—. Supongo que no es necesario insistir en esto, simplemente regrenselo a su celda y pongan un anulador mágico para evitar que escape.

— Así se hará, Lord Hordak —Acato Sunder.

— Gracias, General Sunder, no se que hubiera pasado si no hubieses llegado —Expreso Despara.

— No hay de que, jovencita —Dijo Sunder agarrando y cargando a Dare.

— Ya te he visto antes —Hablo de repente Dare mientras breves vistazos de sus recuerdos emergían al verlo.

— Lo se, y lamentó mucho todo lo que te ha pasado desde ese día, chico —Dijo Sunder.

— ¿Usted conoce a este chico? —Quiso saber Despara.

— Muy poco, nuestra historia es solo un breve párrafo en una más grande que involucra la pérdida de la inocencia de miles, un propósito e ideales falsos, un abandono a gente sin futuro y la tentación de tener un propósito —Expreso Sunder.

— Quisiera oírla —Afirmo Despara.

— Entonces será mejor que empiece ya, que la historia inicia cuando era un niño —Empezo a contar Sunder.


De vuelta a Ciudad Grayskull, los Amos del Universo habían logrado atrapar a Fake-Ro y ahora lo tenían atado a la mesa de trabajo de Man-At-Arms en su laboratorio.

— ¡Háganme lo que quieran, no diré ni una palabra! —Exclamo Fake-Ro tratando de zafarse de sus grilletes.

— Esos grilletes están hechos de una aleación de Coridita y Photamiun, no hay forma en que los puedas romper —Le aviso Man-At-Arms.

— Y tampoco es necesario hacerte hablar, ya escaneamos tu memoria y sabemos todo sobre tu plan —Revelo Adam.

— Ya no nos eres útil, la Horda, y sobretodo Faker no van a venir a rescatarte, yo que tú suplicaría para no ser reconvertido en un tostador —Hablo Teela.

— ¡Cuando salga de esto juro que voy a…

Man-At-Arms lo apago antes de terminar su frase.

— Primero Ninjor logra escapar con la Piedra Skelcon, y ahora Dare ha sido capturado por la Horda del Mal, este día no podría ponerse peor —Expreso Man-At-Arms.

— ¿Ahora qué hacemos? —Pregunto Malkyn.

— La respuesta es tan obvia que duele lo estúpida que fue esa pregunta —Respondió Teela llevando su mano a la cara y mirando al suelo.

— Lo pregunto porque no hay forma de entrar a la Zona del Terror, la última vez entraron porque lo permitieron, no van a cometer el mismo error otra vez —Le hizo ver Malkyn.

— Ya lo tengo cubierto, ven conmigo —Revelo Adam.

Malkyn, Teela y Man-At-Arms lo siguieron hasta la bóveda que Ninjor asalto y que lamentablemente tuvo éxito en robar lo que vino a buscar. Tras adentrarse en la misma, Malkyn pudo ver unos discos dorados que hicieron que sus ojos se agrandaran al verlos del asombro.

— ¡¿Los Discos Dorados del Conocimiento?! ¿Como es posible? juraría que los habías destruido —Expreso Malkyn.

— Eso fue lo que le hice creer a tu padre. Pero no importa, no es por ellos por lo que he venido aquí, si no por esto —Explico Adam sacando la Llave Cósmica—. Esto es a lo que venía a robar ese robot, ¿Que dicen si en cambio la usamos nosotros para salvar a Dare?

— Yo me apunto, ¡Nadie secuestra a mi pequeño y se sale con la suya! —Exclamo Teela chocando sus puños.

— Ah, Adam, ¿Te tengo que recordar que Hordak atravesó como si nada a Dare cuando se enfrentaron? y eso que Dare llevaba una Armadura de Batalla, y aún así Hordak la atravesó como si fuera una hoja de papel, ¿Que te hace creer que alguno de nosotros tiene alguna oportunidad contra ese monstruo? —Quiso saber Malkyn.

— Creo que en este caso habrá que combatir fuego contra fuego, o mejor dicho, monstruo contra monstruo —Respondió Adam.

— ¿Acaso estás pensando en…

— Si, ataquemos a los Hombres Serpiente y hagamos parecer que fue la Horda, de ese modo atacarán a la Zona del Terror y los distraeran, permitiéndonos entrar mediante la Llave Cósmica y rescatar a Dare —Explico Adam.

— La pregunta es cómo incriminamos a la Horda —Dijo Teela.

— Dejenmelo a mi, no hay nadie en Eternia mejor para hacerse pasar por alguien que yo —Se ofreció Man-E-Faces entrando a la habitación.

— Excelente, en tal caso vamos a prepararnos —Ordeno Adam.

Tres horas más tarde.

Man-E-Faces había logrado su cometido de enfadar a los Hombres Serpiente al atacar a varios generales en distintos puntos de Eternia disfrazado como los generales de Hordak, luego desaparecía en los portales creados por la Llave Cósmica antes de que lograrán alcanzarlo.

— Primer paso listo, ahora a esperar el ataque de represalia —Dijo Adam.— ¿Ya está listo el equipo?

— Armado y listo, su Majestad —Respondió Kay-La.

El equipo de rescate estaba conformado por Dakon, Craven, Teela, Kay-La, Me-Log, Andras en una Armadura Potenciada, Valen, Kali, Marlena, Air-Bag, Ram-Man, Randor, Extendar y Snout-Spout.

— Perfecto, tan pronto los Hombres Serpiente ataquen nos infiltraremos, y será mejor estar preparado de una vez. ¡¡¡¡POR EL PODER DE GRAYSKULL!!!! —Y procedió a transformarse en He-Man—, ¡¡¡¡YA TENGO EL PODER!!!!

— ¿Estas seguro que no quieres que te acompañemos? —Pregunto Malkyn al lado de Keltra y Orko.

— Es bastante probable que tengan contramedidas para la magia, además ustedes tienen otra misión —Les informo He-Man—, Dare termino pasando por todo este calvario por la necesidad de liberar al Etheriano de la Serpentización, y lo mejor que podemos hacer es que ya esté libre de la misma para cuando Dare regrese. Así que tomen la Tríada de Discidium y vayan al Pozo de Tinieblas con el Etheriano.

— Entiendo —Dijo Malkyn tomando la Tríada de Discidium.

— ¿En serio nos ayudarás, Orko? ¿Acaso no estabas intentando volver a Trolla? —Preguntaba Keltra.

— Intenté por todo medio imaginable volver a Trolla, pero algo está bloqueando los portales del otro lado, así que he decidido poner una pausa temporal a esa misión. Además Dare hizo mucho por mi al encontrar y regresarme mi varita, esto es lo menos que puedo hacer por el —Respondió Orko.

— Yo también ayudaré —Se ofreció Stella entrando en la habitación.

— Hola, Stella —Dijo un avergonzado Malkyn ruborizandose—. ¿Estas segura que quieres ir?

— Los Hombres Serpiente convirtieron a una persona inocente en esta cosa, no me sentiría bien conmigo misma si no hago algo para ayudarlo —Contesto Stella apuntando hacia Finn.

— En ese caso creo que puedes ayudar —Expreso Malkyn rascándose una mejilla con un dedo de su mano izquierda.

— Se que las cosas están incómodas entre nosotros, pero ahora mismo es mejor dejar eso de lado y ayudar a este pobre chico, luego quizás arreglemos esto —Dijo Stella.

— Pues adelante, vamos al Pozo de la Oscuridad cuanto antes —Expreso Malkyn—. Además tienes razón, primero el Etheriano, luego… ¿Dioses, por que se las apañan contra mi?

— Descuida, has pasado por cosas más difíciles que trabajar con tu ex-novia —Afirmo Stella poniendo su mano en su hombro y haciendo que ambos se sonrojaran.

— Van a terminar reconciliandose, ¿Verdad? —Quiso saber Andras.

— Es dolorosamente obvio que así va a ser el caso —Respondió Me-Log.

— Yo llevaré a la persona Gato-Serpiente —Dijo Keltra llevando a Finn de una cadena conectada a un collar en su cuello como si de una mascota se tratase.

Incluso en su estado actual, el verse reducido de semejante forma hizo que Finn reconsiderada todas las acciones de su vida que terminaron llevando a su persona a esta situación.

— Adam, los Hombres Serpiente ya se encuentran a nada de llegar a la Zona del Terror —Informo Eagle Eye por el intercomunicador.

— Suerte —Les deseo Malkyn.

— A ti también. Duncan, quédate aquí y activa la Llave Cósmica, y tan pronto rescatemos a Dare te enviaré una señal para que la vuelvas a abrir, tampoco es como si fuera mi intención entregarle en bandeja de plata la Llave Cósmica a Hordak —Ordeno He-Man.

— Entendido, espero que esto salga bien —Acato Man-At-Arms.

— Muy bien, Amos, es hora de rescatar a Dare —Dijo He-Man viendo como se abría el portal.


— ¡Lord Hordak, un ejército enemigo se ha congregado a las afueras de la Zona del Terror! —Informo Grizzlor.

— Parece que el plan de esas hojalatas fracaso y los Amos del Universo y su ejército han llegado para saldar deudas, pues bien, es hora de despacharlos y mandarlos a dormir con los peces —Dijo Hordak.

— Señor, no son los Amos del Universo, son los Hombres Serpiente —Le corrigió otro Hordeano que acompañaba a Grizzlor.

Hordak mato a ese Hordeano por haberse osado a corregirlo.

— ¿Los Hombres Serpiente? ¿Que querrán esas lagartijas sobrealimentadas? —Se pregunto Hordak.

— A saber, aparecieron de golpe e incluso están siendo dirigidas por el mismísimo Rey Hiss —Revelo Grizzlor.

— ¿Con que el Rey Hiss? He oído varias cosas sobre el, esto no va a ser fácil —Noto Hordak—. Ordena a todas las tropas que se preparen, quiero a esas lagartijas muertas.

La alarma sonó por toda la Zona del Terror alertando a todos los Hordeanos del ataque serpentino, por lo que rápidamente se prepararon y congregaron frente a la entrada de la Zona del Terror. Y justo a tiempo, pues el portal creado por los Amos del Universo se había abierto y estos entrado en su guarida.

— Todo va según lo previsto —Dijo He-Man—. Que nadie se separe, buscaremos a Dare juntos.

— Dilo por ti —Dijo Kali procediendo a irse por su propio camino.

— ¿Que crees que estás haciendo, jovencita? —Pregunto Marlena.

— Pues buscar al hijo de puta de Ditztroyer y saldar cuentas con el al apuñalarlo hasta la muerte, ¿O es que acaso creían que me enliste para esta misión por el mocoso ese? por favor —Revelo Kali yéndose de ahí.

— ¡Menuda hija de puta! —Exclamo Craven.

— Estoy de acuerdo con el ave, Raenius no se merece tener una hija tan desagradable cómo está —Expreso Randor.

— Una lastima, Lyra estará muy triste y decepcionada de ti —Expreso Valen con la esperanza de que al decir eso provocara una reacción.

Y así fue, pues Kali se detuvo de seco al oír el nombre de Lyra.

— ¿Que dijiste? —Demando saber Kali.

— Lo que oíste, que Lyra se entristecerá y decepcionará de ti por tu comportamiento, y dudo que quieras que ella te vea de esa forma —Continuo hablando Valen.

Kali no supo que responder, pues para su desgracia sabía que tenía razón, el solo imaginar ver esa reacción en el rostro de Lyra provocó en Kali una incomodidad que nunca había sentido y encontraba la idea inaceptable.

— Está bien, les ayudaré a buscar al mocoso. Pero una vez lo salvemos me iré a buscar a Ditztroyer, y no se les ocurra detenerme —Afirmo Kali reintegrandose al grupo.

— ¿Cómo sabías que eso funcionaría? —Quiso saber Andras.

— Es que verás mi buen amigo, al igual que contigo y tu novia, es demasiado fácil darse cuenta cuando a alguien ya le puso su mujer la correa —Explico Valen.

— ¡Hey! —Exclamo Andras.

— ¿A poco dirás qué no? —Quiso saber Me-Log.

Andras calló, pues sabía que tenía la razón.

— De todas formas deberíamos empezar a buscar a Dare cuanto antes —Dijo Dakon en un desesperado intento de cambiar de conversación.

— ¡Tienes razón! Snout-Spout, Extendar, ¿Serían tan amables de mostrarnos el mapa de este sitio? —Pidió He-Man mientras Teela lo miraba con una expresión que básicamente decía "No puedes negar lo que dijo Valen y lo sabes".


Mientras los Amos del Universo se adentraban nuevamente en la Zona del Terror, Hordak y su Horda del Mal estaban cara a cara con los Hombres Serpiente invasores.

— No sé que se les perdió aquí, ¡Pero nadie invade la fortaleza del gran Hordak Kur y vive para contarlo! —Exclamo Hordak a lomos de una Mantis Religiosa Gigante y convirtiendo su brazo derecho en un cañón.

— ¿Hordak? ¡Ja! no me hagas reír, yo conocí Hordak, luché contra Hordak, ¡Y tú no eres Hordak! —Afirmo el Rey Hiss iracundo de ver a quien creía un impostor a pesar del hecho de que reconocía a todos los demás Hordeanos con excepción de Sunder y Despara.

— ¿¡Como te atreves a decirme eso!? ¡Yo me gane este nombre justamente al dejar un agujero en donde debía estar el corazón del anterior dueño! ¡Grizzlor, Leech, Mantenna, Modulok, Mosquitor, Sunder y Despara, quiero a este insolente muerto y su piel usada para cubrir la montura de Mantisaur! —Ordeno Hordak—. ¡Ustedes, malditas lagartijas sabrán el significado de la palabra "Terror"!


Lahri y sus hijos son creación mía, pero su esposo no lo es, cuando aparezca en la historia lo explicaré ahí.

Sunder es un personaje de la serie de Filmation de She-Ra, en donde actuó como el único general Hordeano con moral.

Los Discos Dorados del Conocimiento son una colección de discos, hechos de oro macizo, que contienen información valiosa y altamente sensible sobre los secretos mágicos de Eternia.

Mantisaur es la Mantis Religiosa Gigante que sirve como montura de Hordak, siendo básicamente su Battle-Cat/Panthor.

Sin nada más que decir, me despido deseándoles un buen día.