Dare y Finn se encontraban dentro del Castillo Grayskull en el Nexo de realidades frente a la Hechicera con Adam, Teela y Carnivus esperando afuera por pedido de la misma.
— Te lo pido por favor, Hechicera, manda a este infeliz de regreso a su mundo y destruye la puerta —Decía Dare apuntando a Finn.
— ¿Sabes? quizás no sea mala idea, no quiero saber nada de un planeta que te ha aceptado —Dijo Finn con los brazos cruzados.
— Dare, ¿Se puede saber por qué me estás pidiendo esto? —Quiso saber la Hechicera.
— Porque no me dejaron utilizar la Llave Cósmica —Respondió Dare entre dientes.
— No te dejaron por qué nadie recuerda la melodía que lleva a Etheria y bien me podrías haber dejado en cualquier parte aleatoria del universo —Le recordaba Finn.
— Ni que eso fuera una gran perdida —Expreso Dare.
— ¡¿Que acabas de decir?! —Demando saber Finn.
— ¡Podate esos arbustos que tienes en las orejas y escucha bien! —Exclamo Dare.
Justo cuando estaban a punto de golpearse la Hechicera los separó con una ráfaga de viento.
— ¡Cálmense los dos, no voy a enviar a nadie a ningún lado hasta que arreglen su relación! —Exclamo la Hechicera.
— ¡¿Que dijiste?! —Dijeron Dare y Finn al mismo tiempo para su disgusto.
— Ustedes dos son hermanos, y no puedo permitir que entre dos hermanos hayan esta clase de sentimientos de odio, no desde lo que pasó con Keldor y Randor, así que no enviaré a Finn de regreso a Etheria hasta hayan reparado su relación y se quieran —Explico la Hechicera.
— ¡Yo quererlo, el y su madre me entregaron en bandeja de plata a Hordak y provocaron que el me diera una contusión cerebral y perdiera mía recuerdos, por no hablar de la tortura a la que me sometió una vez dentro de su nave y lo que planeaba hacer conmigo al final! ¿¡Cómo esperas que lo quiera después de eso!? —Quería saber Dare.
— Se que lo que hizo Finn estuvo horrible, y vas a tener que responder muy fuerte por eso —Le dijo la Hechicera a Finn—, pero era un niño en aquel entonces y muchos cometemos errores de los que nos arrepentimos de grandes.
Finn parecía querer decir algo, pero su orgullo no se lo dejaba, por lo que la Hechicera lanzó un hechizo para obligar a Finn a soltarlo todo, quisiera o no.
— A decir verdad, me sentí mal cuando ví lo que ese tipo empezó a hacerte, nadie debería pasar por eso por más que no me agrades —Revelo contra Finn su voluntad.
— Bueno, con eso comprobamos que Finn no sufre de sociopatía o psicopatía, eso ya es un comienzo —Expreso la Hechicera.
— Para ti, para mí no significa nada considerando que termine en esa situación por su culpa —Afirmaba Dare—. Primero muerto antes que intentar quererlo.
— Única cosa en la que estamos de acuerdo —Dijo Finn.
— Ninguno de ustedes tiene voz ni voto en esto, van a hacer lo que yo digo y punto —Dejaba claro la Hechicera.
— Imponiendo tu voluntad como una dictadora no va a lograr que te hagamos caso, más bien todo lo contrario —Le hacia ver Finn.
— Tiene razón, ¿Que te hace creer que te escucharíamos? —Quiso saber Dare.
Sin que ninguno de los dos idiotas se diera cuenta, la Hechicera estaba logrando su objetivo de hacer que ambos se unieran en una misma causa en contra de ella.
— ¿Con que se rebelaran contra mi, eh? muy bien, tal vez es hora de métodos algo más drásticos —Dijo la Hechicera siguiendo con su plan—, si no empiezan a llevarse bien le borraré la memoria de ustedes a las chicas que les gustan.
— ¡No serías capaz! —Exclamo Dare.
— ¡No te atreverías! —Exclamo Finn.
— Pruebenme —Expreso la Hechicera.
Realmente no lo haría, pero si ellos creyeran que si al menos harían el mínimo esfuerzo de intentarlo.
— ¡Está bien, lo intentaremos! —Dijeron Dare y Finn al unísono de mala gana.
«Que fácil es manipular a las personas cuando juegas con su amor», pensó la Hechicera un poco culpable de tener que recurrir a estás artimañas para que estos dos se reconcilien.
— Ahora salgan de aquí y no vuelvan a menos que sea algo importante relacionado a la seguridad de Eternia —Dijo la Hechicera.
— Quiero que sepas, que nunca olvidare esto —Le dijo Dare apuntandole con el dedo mientras los dos se iban.
— Lo que faltaba, no voy a poder ver a mi familia ni amigos por quien sabe cuánto tiempo por tu culpa —Expreso Finn llevando las manos a la cara y empezando a susurrar—. Pobres Angella y Ciro.
— Tan solo cállate, no quiero arriesgar la memoria de Kay-La sobre mi —Le dijo Dare.
— Esa chica tiene cuatro años más que tú, ¿No vez lo mal que es eso? —Le pregunto Finn.
— ¿Y que con eso? aquí la mayoría de edad la consigues a los quince y yo estoy a nada de cumplir dieciséis —Le reveló Dare.
— Eres conciente de que si hubieras nacido de forma normal en estos momentos tendrías nueve años, ¿Verdad? —Quiso saber Finn.
— Eres conciente de que si hubiera nacido de forma normal significaría que tu madre le habría tenido que ser infiel a la otra, ¿Verdad? —Quiso saber Dare.
— ¡Joder, esto va a ser más difícil de lo que pensé! —Exclamo Finn llevando su mano derecha a la cara.
— Odio tener que darte la razón —Expreso Dare replicando lo de Finn con su mano izquierda.
— ¿Cómo les fue? —Pregunto Adam.
— Considerando que Finn sigue aquí, yo diría que no muy bien —Dijo Teela.
— La Hechicera dijo que si no nos reconciliamos va a borrar los recuerdos de nosotros de las memorias de Kay-La y, ¿Cómo se llama la que te gusta? —Pregunto Dare.
— Se llama Flora —Contesto Finn.
— Eso, borrará los recuerdos de nosotros de las memorias de Kay-La y Flora —Expreso Dare.
— Eso ya es pasarse de la raya, voy a tener una conversación con ella en este preciso instante —Dijo Teela dirigiéndose al Nexo.
— ¿No vas a acompañarla? —Pregunto Carnivus.
— Y meterme en medio de una discusión de madre e hija, ¡No gracias! quiero vivir —Respondió Adam—. Mejor volvamos al Palacio Real antes de que el Castillo Grayskull estalle en llamas.
— Supongo que no hay de otra —Se resigno Dare.
— Su Majestad, si no le importa, ¿Cree que Finn se podría hospedar en el Palacio Real de Felis Qadi? creo que encontraría más comodidad ahí, además creo que a Kittrina le agradaría conocer a Finn —Pidió Carnivus.
— Es una oferta tentadora, pero me temo que debo rechazarla, el punto es que se conozcan más a fondo y limen asperezas, y estando a varias docenas de kilómetros entre si no ayudaría a eso —Dijo Adam.
— Lastima —Expreso Finn.
— Esto va a ir para largo —Dijo Dare.
Mientras se iban, en el Nexo, madre e hija se estaban riendo.
— Por la Diosa, mamá, si que sabes el como manipular a la gente, menos mal que todo era mentira —Dijo Teela.
— Obvio que lo era, hija, yo nunca haría algo tan cruel como eso, pero necesitaba que esos dos limen asperezas —Dijo la Hechicera.
— Para no terminar como Keldor y Randor, tengo entendido —Expreso Teela.
— Eso, y por otra razón más oscura, no quiero que se cumpla la profecía —Dijo la Hechicera.
— ¿Profecía, que profecía? —Pregunto Teela.
— Una profecía que data desde la época del Rey Grayskull y que afirma que de su linaje surgirán dos individuos, uno que buscará destruir el universo y otro que intentará impedirselo —Explicaba la Hechicera—. Esa profecía es la causante de que los Gar bajo el mando del General Gorto y el Sabio Adi se alzarán contra los hijos del Rey Grayskull y matarán al mayor en la Noche de las Lágrimas junto a todos dentro de la ciudad capital, tenían miedo de que la profecía se cumpliera.
— Fue por eso, por una profecía de tres al cuarto fue que se produjo esa tragedia, por eso los Gar fueron confinados a los restos de Anwat Gar, por algo que bien puede no ocurrir, ¿Por qué tanto miedo por algo así? —Quiso saber Teela.
— Porque la misma casi se cumple durante la Gran Agitación, y porque nuestro actual universo es producto de que esa profecía se cumpliera —Revelo la Hechicera.
— ¡¿Que?!
— Tenemos tiempo, permitirme mostrarte los momentos finales del antiguo universo —Dijo la Hechicera haciendo que el Orbe de Grayskull proyectará los acontecimientos que llevaron a la creación del nuevo universo.
Mientras eso ocurría, Adam, Carnivus, Dare y Finn estaban sobrevolando de regreso a Ciudad Grayskull cuando a Dare le pudo la curiosidad morbosa y no pudo evitar preguntar al respecto.
— Finn, ¿Quienes son Angella y Ciro? —Quería saber Dare.
— ¿Cómo lo…
— Tengo súper sentidos —Le explico.
— Okay, eso es increíblemente molesto, tendré que pensarlo todo en silencio a partir de ahora. Pero está bien, te lo diré, Angella y Ciro son mis hermanos pequeños —Revelo Finn.
— Con que tuvieron más hijos después de mi partida —Expreso algo cabizbajo—, he de suponer que no saben nada sobre mi.
— Correcto, fuiste prácticamente reducido al estado de No-Persona tras ese día —Dijo Finn.
— Mejor así, entre menos pensemos entre nosotros mejor, tampoco es que me importen esos dos —Afirmo Dare.
Finn pudo ver qué Dare estaba mintiendo con tan solo mirar su expresión, pero al final no dijo nada en lo que faltaba de camino.
De vuelta en el Castillo Grayskull, Teela se tiró de rodillas al suelo después de lo que vio.
— ¿Ahora entiendes el por qué no quiero que esos dos se sigan odiando? ya corremos peligro de que esto se repita con Keyle y sus hermanos, no quiero aumentar las probabilidades —Expreso la Hechicera.
— Lo entiendo, lo entiendo perfectamente, te juro por la Diosa que haré todo lo que tenga en mi poder para reparar la relación entre esos dos —Aseguro Teela—. Por cierto, ¿Era necesario mentirle a Adam sobre la verdadera naturaleza de la Diosa?
— Tu misma viste lo que pasó cuando el se enteró, entre menos sepa sobre la verdadera naturaleza de Zoar, mejor para nosotros, al menos hasta que comprobemos que no terminará igual —Contesto la Hechicera.
— Comprendo —Acepto Teela—. Sabes, ya vimos suficiente negatividad, ¿Que tal si nos olvidamos de esto durante un rato y pasamos algo de tiempo madre-hija?
— Pero…
— Por favor, te lo pido, recién me entero que estamos relacionadas y quiero compensar todos esos años en los que no pudiste estar conmigo —Dijo Teela poniendo su mano sobre el hombro de su madre.
— Si es lo que quieres, lo haré —Accedió la Hechicera.
Ya de vuelta en el Palacio Real, Dare y Finn se encontraban en el hangar de los vehículos sin saber que hacer con el otro.
— ¿Y ahora que hacemos? —Quiso saber Finn.
— Has lo que se te dé la gana, que a mí no me podría importar menos, tengo cosas que atender con una copia robótica mía, hay algo que debo preguntarle qué me ha estado rondando la cabeza desde que ví a Adora —Respondió Dare saliendo de ahí y topandose con un Guarida Real—. Disculpa, ¿Sabes de casualidad en dónde dejaron a la copia robótica mía?
— Supongo que debe de seguir en el laboratorio de Man-At-Arms, su Alteza —Respondió el Guardia Real.
— Gracias —Dijo Dare yendo para allá.
— Supongo que tendré que dar un paseo y familiarizarme con este sitio —Se dijo Finn yendo en la dirección contraria.
— Esto va a estar complicado —Se dijo a si mismo Adam.
Mientras Dare cruzaba los pasillos fue recibido por un molesto Craven.
— ¿No podrías haberme despertado y decirme que te encontrabas mejor? me tuviste preocupado durante horas y luego tienes el descaro de irte sin decirme nada, me debes una disculpa —Decía Craven.
— Lo siento, no quería interrumpir tu sueño, creía que merecías descansar tras tratar de animarme —Se explicaba Dare—. Oye, voy a ir a interrogar a mi copia mecánica, ¿Quieres venir?
— Si, está bien, no veo por qué no —Acepto Craven—, pero no pienses que el asunto está zanjado.
En el otro extremo del Palacio Real, Finn pasaba por al lado de una ventana y al ver a través de ella, vio como Man-E-Faces y su equipo habían armado un escenario y estaban ensayando para su próxima obra.
— ¡Aquí también hay compañías de actores! —Exclamo Finn con mucha emoción y con los ojos estrellados y las manos entrelazadas frente a su cara.
Sin perder ni un segundo salto por la ventana, aterrizó de pie sobre una cornisa y luego repitió el proceso cinco veces hasta terminar en el suelo y luego ir a toda velocidad hacia la compañía de actores.
— Oh, Mordred, querido sobrino, cuánto me pesa en el alma el que está vil locura se este apoderando de tu mente, si tan solo hubiera… —Repasaba Man-E-Faces antes de ser interrumpido por tener a Finn apareciendo a centímetros de su cara—. ¡Ah! ¿¡Quien diablos eres!?
— Lo siento, lo siento, es solo que no me pude controlar cuando ví que estaban ensayando para una obra, soy Finn —Explico Finn.
— ¿Finn? ¿Cómo el Finn que acaban de descubrir que forma parte de la Familia Real? —Quería saber Man-E-Faces.
— En carne y hueso —Le confirmo Finn—. Lo siento si parezco que te molesto al decir esto, ¿Pero puedo ver cómo ensayan? por favor.
— No puedo decirle que no a un amante de la actuación, claro que puedes quedarte —Acepto Man-E-Faces.
— ¡Bien! —Exclamo Finn.
Ya en el laboratorio de Man-At-Arms, Dare se encontró con Andras y Lanaya investigando la mosca robot de Entrapta.
— Hey, Dare, ¿Que tal te fue con la Hechicera? ¿Lograron deshacerse de ese impresentable? —Quería saber Andras.
— Ojalá ese hubiera sido el caso, luego te explico lo que paso —Contesto Dare con ganas de que la tierra se tragara a Finn.
— Vayamos al grano, ¿En dónde se encuentra la copia robótica suya? —Pregunto Craven.
— Al fondo, junto a varias piezas de respuesto para Roboto, Fearless Photog, y Fork-Lift —Respondió Lanaya.
— Gracias, necesito preguntarle una cosa —Dijo Dare.
— ¿Que quieres saber de el? —Pregunto Andras.
— Cuando estuve capturado por segunda vez por la Horda intenté escapar por mis propios medios, que creo que es bastante obvio que no resultó, pero mientras lo intentaba me tope con una chica bastante parecida a Adora que desencadenó la misma reacción que Finn cuando nos encontramos en aquel palacio, y quiero saber quién es ella —Explico Dare.
— Okay, eso suena interesante —Dijo Lanaya.
— Cierto, no hay nada en los recuerdos de Finn sobre alguna tercera hermana, esto es extraño —Decía Andras—. ¿Te importa si te acompañamos?
— Para nada, y tal vez deberíamos llamar también a Valen y Me-Log —Respondió Dare.
— Ellos volvieron a sus casas hace horas, llamarlos nos tomaría demasiado tiempo —Revelo Andras.
— En ese caso mejor enciendelo de una vez, luego les contamos lo que nos revele —Dijo Dare.
Andras así lo hizo y reactivo a Fake-Ro, quien tras un rato de espera para que todos sus programas se activaran, empezó a moverse bruscamente mientras tenía una expresión de horror en su cara.
— ¡Nunca vuelvan a hacer eso, fue horrible, me sentía como si hubiera dejado de existir y estuviera en un limbo! —Exclamaba Fake-Ro.
— Y si no nos dices sobre la chica rubia de la Horda, juro por la Diosa que te vas a quedar en ese estado por toda la eternidad —Le hacia ver Craven.
— ¿Chica rubia? se más específico, hay varias de ellas en la Horda del Mal —Le dijo Fake-Ro mientras de calmaba.
— Una con una máscara con la forma de la fea cara de tu líder —Especifico Dare.
— Ah, te refieres a la Capitana de la Fuerza Despara, ¿Que quieres saber de ella? —Preguntaba Fake-Ro extrañamente cooperativo.
— Todo lo que sepas —Respondió Dare.
— Ya te aviso que no se mucho, solo lo que mi padre me ha contado. Según lo que tengo entendido, ella es la clon de alguien creada por el mismo que me diseño a mi, el científico jefe de la Horda, Modulok, para servir como la hija de Lord Hordak, más allá de eso no tengo idea sobre ella —Revelo Fake-Ro.
— ¿Como podemos creerle? —Quería saber Lanaya.
— Tras lo que descubrí sobre Mamá Teela, esto no me parece muy descabellado —Aseguro Dare—, lo que si no se es el como logro obtener su ADN.
— ¡Que lindo, ya la vez como tu mami! —Exclamo Craven antes de ser empujado por Dare.
— Yo creo que sí me doy una idea —Decía Andras acordándose de algo—. Dare, ¿Acaso no recuerdas que cuando vimos el segundo recuerdo de Finn vimos como uno de los Cyborgs de la Horda le clavaba una enorme probóscide a la Princesa Adora en la espalda y lo chupaba la sangre? creo que de ahí obtuvieron el ADN.
— Tiene sentido, si ese Cyborg es capaz de expulsar la sangre que consume tan solo sería necesario mantener la muestra a bajas temperaturas para que no se arruine y así poder usarla en otro momento —Explicaba Lanaya.
— Así que no solo tengo que lidiar con la desgracia andante de Finn, sino que también con una clon de su madre, lo que faltaba —Expresaba Dare arrastrando sus dedos por sus párpados cerrados.
— Y por si fuera poco bajo el mando de la Horda del Mal, no se puede poner peor que un clon de tu madre tratando de matarte —Dijo Craven.
— En realidad ella tuvo una oportunidad de hacerme daño y la dejo pasar, no tuvo el valor de hacerlo y de no haber sido por la intervención de un general quien sabe lo que le hubiera hecho Hordak, puede que no sea tan mala como quisiera Hordak —Revelaba Dare.
— ¿Entonces que vas a hacer, tratar de rescatarla y redimirla? —Preguntaba Craven.
— Con Malkyn funcionó, no veo por qué con ella no —Decía Dare.
— Pues habrá que informarle a los Reyes sobre esto, deben de saberla también —Dijo Andras.
— ¿Y que hacemos con este androide? —Quería saber Lanaya.
— Oh, no se preocupen por mi, eso ya fue resuelto en el instante en que me reactivaron, idiotas, resulta que el me ha estado buscando desde que nunca me comunique y se encuentra muy cerca de aquí —Expreso Fake-Ro riendo.
— ¿Quien? —Pregunto Dare.
De vuelta en el patio, Finn se encontraba recibiendo algunas lecciones sobre la actuación.
— Finn, me veo en la obligación de decirlo, pero que una persona intérprete a alguien de una orientación o identidad distinta no es algo malo, por algo es actuación, el fingir ser alguien más es lo que hacemos —Explicaba Man-E-Faces.
— Pero no siento que sea correcto que alguien tan distinto a mi intérprete a alguien como yo —Decía Finn.
— ¿Por qué me imagino que sí ocurre al revés no estarías viéndole el problema? —Se preguntaba Man-E-Faces.
— En realidad pensaría lo mismo, no soy hipócrita —Afirmo Finn.
— Pero con eso das a entender que actores que no se identifiquen como hombre o mujer solo deberían verse en la obligación de interpretar papeles que sean un calco de sus personas, básicamente estás pidiendo que se encadenen a un solo tipo de personaje y se estanquen, cuando la magia de la actuación es el poder interpretar a quien quieras —Decía Man-E-Faces—. ¿O es que acaso en tu mundo así funcionan las cosas?
— Mis amigos desearían que si, pero la realidad es que no, según mis madres hay alguien como yo en Crimson Waste que puede cambiar de forma e interpreta a la perfección a personas que no se le parecen en lo más mínimo, aunque por alguna razón me dijeron que nunca me acerque y que ni se me ocurra hablarle —Revelo Finn.
— Sus razones tendrán, si no quieren que ocurra es por algo —Expreso Man-E-Faces—. Pero mi punto se mantiene, si aquella persona lo hace, ¿Por qué tú no?
— Supongo que tienes razón —Empezaba a reconocer Finn.
— Mira, ¿Que tal si me ayudas en el ensayo haciendo el papel de Mordred? el no se parece en nada a ti y bien podría ser un buen ejercicio para que salgas de tu zona de confort —Proponía Man-E-Faces.
— Creo que lo intentaré —Aceptaba Finn segundos antes de percatarse de algo—. ¿Por que esa enorme ave se está acercando en picada al Palacio Real? ¿Y por qué los de la Guardia Real le están disparando?
— ¿Que acabas de decir? —Pregunto Man-E-Faces.
Y antes de que alguno pudiera reaccionar a tiempo, Dupli-Bird disparo dos misiles a la zona en la que estaba encerrado Fake-Ro, rompiendo así la pared y lanzando hacia atrás a los chicos y entrando al empequeñecer su tamaño y liberar a Fake-Ro con sus garras.
— Gracias amigo, sabía que podía contar contigo —Expreso Fake-Ro moviéndose libremente y escuchando los sonidos de Dupli-Bird.
— ¡Hijos de puta, me copiaron a mi tambien, van a pagar por eso! —Exclamo Craven siendo detenido de cargar contra ellos por Lanaya.
— ¡Te mataran si lo intentas! —Exclamo Lanaya.
— ¡No vas a huir! —Exclamo Dare tratando de agarrar la Espada del Poder solo para recordar que la había dejado en su habitación—. ¡Mierda!
En los segundos que le tomo darse cuenta de eso, maldecir, y en cambio utilizar a Cattus-Ursa, Fake-Ro tuvo tiempo de ordenarle a Dupli-Bird salir y tomar un tamaño más grande para disparar un tercer misil al tiempo que el salía lo más rápido posible de ahí.
— ¡¡¡¡POR EL PODER DE GRAYSKULL!!!! —Grito a nada de ser golpeados por el misil—. ¡¡¡¡YA TENGO EL PODER!!!!
Sin pensarlo dos veces se uso de escudo Humano para proteger a sus amigos del misil, lo que permitió que Fake-Ro y Dupli-Bird escaparan de ahí esquivando los disparos de la Guardia Real y siendo perseguidos por un escuadrón de Wind Raiders y Sky Sleds.
— ¡Dare! ¡¿Estas bien?! —Pregunto un preocupado Craven.
— He estado peor —Contestaba He-Ro levantándose y sintiendo un dolor en la espalda que lo forzó a volver a ser Dare—. Dudo que podamos perseguirlos, no estoy en condiciones de volver a transformarme, la forma de Cattus-Ursa no es la más poderosa que tengo y lo hice todo tan rápido que mi cuerpo no fue capaz de adaptarse lo suficiente a tiempo. ¡Ay, mi espalda! ¿De que estaba hecho ese misil?
— Esto no podría ser peor —Expreso Andras—, el Maestro Duncan me va a matar.
— Asumiré toda la responsabilidad —Aseguro Dare—. Ahora llevenme con Mendor, por favor.
Seis Horas más Tarde.
Gracias a las habilidades sanadoras de Mendor, Dare quedo como nuevo, y lo primero que hizo tras recuperarse fue irse a su habitación y tomar la Espada del Poder.
— Nunca vuelvo a separarme de esto —Se dijo si mismo.
Una vez hecho eso se dirigió donde los demás Amos del Universo para ver qué había pasado con Fake-Ro y Dupli-Bird.
— ¿Lograron capturarlos? —Pregunto Adam.
— Lo lamento, su Majestad, pero debo informar que se escaparon, todos lo que fueron tras de ellos fueron asesinados por esa ave robótica —Informaba Eagle Eye.
— Esto no puede ponerse peor —Dijo Teela.
Pero iba a ponerse peor, mucho, mucho peor, tal como el grito de angustia de Dark Shadow se los dejo bien en claro. Algo horrible acababa de despertarse en aquel justo momento.
