Horas Antes.

Mientras Dare seguía tirado en el suelo de su habitación sufriendo una crisis personal extrema, Keyle acompañada de Trapjaw e Illumina se habían dirigido a las Cavernas de Rakash para tratar de reclutar a Athraegotch a su causa. Cosa más fácil decir que hacer, pues el medio Dragón estaba más interesado en asesinarlos.

— ¡Espera un minuto, tan solo escucha lo que tenemos que decir! —Exclamaba Keyle tras haber sido arrojada a una pared y levantarse adolorida.

— Dudo que quiera hablar —Dijo Trapjaw antes de gritar— ¡Te recomendaría que levantes un escudo mágico, que ahí viene su ataque!

Keyle lo hizo a tiempo y logro protegerse a ella y los suyos de la llamarada lanzada por Athraegotch. Sin embargo el ataque fue muy fuerte, y aunque el escudo resistió, Keyle sintió en carne propia la fuerza del impacto y el horrible calor que generaba.

— ¡Maldición, no en vano fue un Señor del Poder, los guerreros del Rey Grayskull están a otro nivel! —Exclamo Keyle cayendo al suelo de rodillas agotada tan pronto cesó el ataque de Athraegotch.

— ¡Levántate, que se está acercando! —Le aviso Illumina preparándose para luchar hasta el final junto a Sleetah.

— ¡Come plasma, maldito! —Exclamo Trapjaw transformando su brazo en un cañón y disparando cinco esferas de plasma.

Athraegotch las apartó a un lado como si estuviera espantando una mosca sin que su mano mostrara el más mínimo indicio de daño. Decir que estaban asustados sería quedarse corto, pues eran plenamente concientes de que si no se les ocurría algo terminarían como Shokoti.

— ¡Por favor, solo escucha, se cómo se siente tu dolor! —Le gritaba Keyle.

— ¡Mentira! ¡¿Que sabrás tu de mi dolor?! —Demando saber Athraegotch preparando desde su boca la más grande llamarada.

— ¡Porque yo y todos los Gar sabemos lo que se siente ser despreciados por quienes somos por la gente de Eternia! —Explico Keyle.

Athraegotch sintió curiosidad por lo que dijo y detuvo su ataque.

— ¿De que estás hablando? —Pregunto Athraegotch confundido—. Se que los Gar no eran vistos originalmente con buenos ojos por su avanzada tecnología y dominio natural de la magia que los llevo a tener conflictos con las demás razas de Eternia, pero por su inestimable ayuda al Rey Grayskull contra la Horda del Mal ¡Y los sucios, sucios Hombres Serpiente! habían ganado un nuevo respeto por los Eternianos, por lo que lo que estás diciendo no tiene ningún sentido, ¿Cómo pasaron de ser respetados a ser despreciados? —Quiso saber Athraegotch.

— No lo sabe —Dijo Illumina mirando a Keyle.

— ¿Que no se que? —Pregunto Athraegotch.

— Poco después de finalizada las Grandes Guerras y con ellas la muerte del Rey Grayskull, las relaciones entre los Gar y toda Eternia en general se rompieron de la peor forma posible, culminando con nuestra gente siendo cazados como animales y confinados a Anwat Gar, la cual se fue deteriorando con el paso de los siglos hasta quedar reducido a un montón de ruinas y chozas en un deplorable estado habitadas por gente desnutrida y plagada de enfermedades —Revelo Keyle.

Athraegotch no dijo nada, pero su expresión indicaba que lo veía plausible.

— Nuestra gente fue injustamente perseguida sin motivo y dejados para morir en los restos de lo que antaño fue un pequeño continente, y para colmo de la desgracia, mi propio hermano nos ha traicionado y aliado con nuestros opresores a cambio de poder y nos ha expulsado de Anwat Gar, temo por la gente que sigue atrapada ahí bajo su tiránico mandato, y por si fuera poco terminó liberando a los Hombres Serpiente para que nos redujeran a ser sus sirvientes y no pudiéramos hacerle frente, por eso estoy aquí hoy ante usted, para pedirle que nos ayude a liberarnos de todos nuestros opresores y hacer justicia a todos los que murieron únicamente por ser de nuestra raza, por favor —Pedía Keyle con lágrimas de cocodrilo bajando por su rostro.

Trapjaw e Ilumina rápido se dieron cuenta del engaño y la omisión de información clave, pero esperaban que Athraegotch al ser ignorante de todo lo que pasa afuera se lo tragara por completo.

Athraegotch se quedó pensativo durante unos minutos hasta que finalmente les dijo.

— Déjenme pensarlo —Expreso Athraegotch—. Hasta entonces larguense de aquí.

El grupo no había muerto, y era algo probable de que Athraegotch se les uniera, por lo que las cosas no habían resultado tan mal. Debido a eso le hicieron caso y se dispusieron a volver a la Montaña Serpiente lo más rápido que pudieron.

— Esto sería mejor si viniera de una vez con nosotros —Expreso Keyle subiéndose a un Roton.

— Dale algo de tiempo, mejor seamos pacientes a acelerar las cosas y pagar las consecuencias —Dijo Illumina.

— Supongo que tienes razón —Acepto Keyle.

Los Guerreros Malvados no se percataron, pero Athraegotch los estaba observando desde las sombras de la cueva para al cabo de un rato de irse ellos, emprender vuelo y salir por primera vez de las Cavernas de Rakash en dos mil años para seguirlos.

Al volver a la Montaña Serpiente, el trío tuvo que hacer un desvío de su ruta tradicional debido a un grupo de la Horda del Mal dirigido por Despara estaba cruzando por ahí y habían terminado enfrascados en un combate contra una horda de Abominaciones, por lo que no les quedó de otra que desviarse, y al tomar ese desvío terminaron pasando al lado de una extraña montaña con una Araña gigante esculpida en un extremo.

— ¿Que demonios? he cruzado por esta zona mikes de veces y nunca ví esto —Revelo Trapjaw.

— ¿Entonces estás diciendo que una montaña entera salió de la nada? —Le pregunto Illumina.

Como nunca habían visto este sitio, a Keyle le entró la curiosidad acerca de la misma, y más cuando de la nada hubo un derrumbe en la misma que dejó al descubierto una entrada de claro origen artificial.

— Tengo un mal presentimiento sobre esto —Expreso Trapjaw.

— Gracias a los Dioses, creí que era la única —Dijo Illumina.

— Entremos —Dijo Keyle para sorpresa y horror de sus compañeros.

— ¡Y una mierda, no pienso entrar ahí! —Exclamo Trapjaw—, ¡Y no tienes forma de obligar…

— Tengo posesión del detonador que volará tu cabeza con tan solo presionar un botón desde la traición de mis hermanos —Revelo Keyle mostrando durante un segundo el detonador antes de volver a guardarlo rápidamente—. Y para añadir, no sé cómo efectuar el hechizo para revivirte, por lo que si te mueres, te mueres.

— ¡Y por eso decía que debemos entrar ahora! —Exclamo Trapjaw.

— Como afortunadamente no posees un detonador para volar mi cabeza te lo diré, ¡¿Estás loca?! ¿¡Que acaso no notas que es una trampa demasiado obvia!? —Le pregunto Illumina.

— Créeme, lo sé, se ve a kilómetros de distancia que algo nos está esperando adentro, pero si ahí puedo encontrar algo que me ayude a enfrentarme a los Amos del Universo, la Horda del Mal y los Hombres Serpiente, pues entraré sin dudarlo, y se vienen conmigo, les guste o no —Deja claro Keyle.

— Ni pienses que te seguire a tu suicidio, puede que ahora tú estés a cargo, pero eso no significa que me tendrás como tú peón sin voluntad —Le aviso Illumina.

— Querida Illumina, si acabo de decirlo, vendrán conmigo quieran o no, y créeme cuando te digo que conozco formas para que la gente haga mi voluntad —Avisaba Keyle.

— Lo dudo, pues si ese fuera el caso no habríamos perdido a cuatro de nuestros miembros, incluidos tus hermanos —Le recordó Illumina.

Trapjaw se estaba lamentando de no tener nada para comer, pues esto se estaba poniendo bueno y quería tener un acompañamiento para ver arder todo.

— Es una lástima, pero parece que tendré que usar métodos drásticos —Dijo Keyle.

— Buen intento de chiste, Keyle, pero tienes una pésima cara de Arcana que te delata —Le hizo ver.

— Al menos aún tengo una cara —Dijo Keyle sonriendo.

— ¿Que quieres de…

En cosa de nada, la cara de Illumina fue borrada dejando una enorme mancha negra y plana en donde solía estar.

Trapjaw comprensiblemente dio un brinco del susto al ver esto y presenciar el como Illumina se retorcía de horror y desesperación en el suelo al no poder respirar mientras Keyle tenía congelada a Sleetah en Crono-estasis.

— ¿Ya te sientes más cooperativa? —Pregunto Keyle devolviéndole la cara.

— ¡Si, si, haré lo que digas, tan solo no vuelvas a hacer eso! —Exclamo entre lágrimas Illumina.

— Bien, me gustan cuando aprenden su lugar, ahora vamos —Ordeno Keyle liberando a Sleetah de Crono-estasis.

— ¡Todos en su familia son unos monstruos en lo que a magia se refiere! —Exclamo Trapjaw.

— Y a mucha honra, Trapjaw, a mucha honra —Dijo Keyle.

Sin más opción el grupo entro en la cueva, la cual conducía a una enorme caverna con un profundo río subterráneo que provenía de un acueducto con forma de Gárgola y que impedía el paso más adentro.

— Bueno, los intentamos —Dijo Trapjaw tratando de irse solo para ser agarrado del casco por Keyle.

Keyle tan solo disparo una bola de energía mágica a la Gárgola provocando su derrumbe y bloqueando el flujo del agua al mismo tiempo que las rocas formaban un puente.

— Inútil —Expreso Keyle.

Sin más remedio, los cuatro pasaron y entraron en lo que parecía un templo esculpido a mano en la roca. Una vez adentro e iluminados por una esfera de luz creada por Keyle, vieron en las paredes inscripciones escritas en Pelita Antiguo junto a Jeroglíficos que representaban a un rey con su cráneo expuesto y una corona de espinas dirigiendo un ejército de Abominaciones contra personas indefensas, así como también un guerrero semejante a He-Man y He-Ro portando dos espadas luchando contra el y sellando su maldad.

— No puede ser, ¿El Rey Helltor? —Dijo Keyle no creyendo lo que veía.

— Es una broma, ¿Verdad? no hay forma en que el Rey Helltor sea verdad —Expreso incrédula Illumina.

— ¿Quien es el Rey Helltor? —Pregunto Trapjaw.

— Ah, cierto, lo olvidaba, no eres de este mundo, pues déjame explicarte —Empezo a responder Keyle—. El Rey Helltor es una figura legendaria de nuestro pasado, se dice que apareció justo después de la Gran Separación que azoto Eternia y esparció un reino de dolor y miseria antes de ser derrotado y sellado por el He-Man de la época, justo antes de que nuestro planeta sufriera el Día de un Millón de Soles.

— Pero esto tiene que ser una broma, no hay forma de que el Rey Helltor sea real, tan solo es una leyenda que los padres les cuentan a sus hijos para asustarlos antes de dormir —Afirmaba Illumina.

— Lo mismo se aplicaba a Hordak y el Rey Hiss, y ahí están caminando libremente por Eternia tras escapar de sus prisiones milenarias —Le hizo ver Trapjaw.

— Pero eso significaría que si cometemos una estupidez aquí terminaríamos liberando otro mal —Decía Illumina con notorio temblor en su voz—. Keyle, te lo suplico, salgamos de aquí ya, no hay nada de valor en este lugar.

Keyle no le hizo caso y siguió adentrándose.

Mientras seguían avanzando no notaron como una sombra los estaba siguiendo a la distancia hasta que fue demasiado tarde y una esfera morada se arrojó hacia ellos, momento en el que explotó y los transportó a diferentes habitaciones dentro del templo.

— ¡¿Que demonios?! —Exclamo Trapjaw al encontrarse en lo que parecía ser un enorme salón con masivas estatuas de Murciélagos—. ¡Cómo encuentre a quien hizo esto lo voy a triturar con mis fauces!

De pronto oyó un chirrido viniendo de atrás de él, razón por la que se voltio y preparo el cañón de su brazo.

— ¡Muéstrate ahora! —Ordeno Trapjaw apuntando a dónde suponía que estaba su enemigo.

Sin embargo el chirrido había sido una distracción, pues su atacante, un ser humanoide de pelaje verde, arnés verde neón con forma de araña, taparrabos peludo azúl y con cabeza de Murciélago con su cara carente de piel y músculos armado con una Hacha verde neón se estaba arrastrando desde la parte superior del salón detrás de Trapjaw, y justo antes de que pudiera reaccionar, la criatura se arrojó sobre el y solo se pudo oír el ruido de los gritos de Trapjaw.

En otra habitación, la cual parecía un comedor con gargolas con formas felinas encima de los pilares, Illumina y Sleetah estaban más que nerviosas y cuidando las espaldas de la otra.

— ¡Sabía que era una mala idea entrar! —Afirmo Illumina.

De pronto empezó a escuchar el rugir de una criatura en las sombras que se acercaba cada vez más a ellas.

Cuando la bestia se mostró a si misma se trataba de una criatura similar a la que ataco a Trapjaw, solo que su pelaje era púrpura, su arnés morado oscuro, su arma siendo un garrote con pinchos y su cabeza siendo la de un Jaguar.

La criatura se acerco lentamente antes de atacar con una velocidad monstruosa que no les dió tiempo de reaccionar.

En otra habitación en dónde se guardaban todos los tesoros de valor y con estandartes de Lobos, Keyle, quién tras inspeccionar un rato en busca de algo que le pudiera ser útil, se topo con un extraño espejo de cuerpo completo de marco dorado, y al verse en el sintió una desagradable sensación al ver su reflejo, como si fuera ella y al mismo tiempo no lo fuera, cosa que se agravó al ver cómo su reflejo parpadeo, cosa que la hizo retroceder y terminar justo detrás de la tercera criatura, la cual tenía el pelaje celeste, arnés y espada azules y la cabeza de un Lobo, el cual no perdió tiempo y ataco a Keyle, la cual se defendió con Crono-Estasis, inmovilizando a su oponente y luego arrojándolo de un empujón mágico al fondo de la habitación.

— Que patético, ¿Esto es lo mejor que este lugar tiene? —Se pregunto Keyle.

— El tan solo era una distracción —Le dijo una voz incómodamente familiar a sus espaldas.

Al darse vuelta termino siendo víctima del brillo espectral de Scareglow y quedó fuera de combate.

Al cabo de poco tiempo Keyle fue liberada de su pesadilla por el mismo Scareglow, momento en el que ella se dió cuenta de que estaba encadenada en lo que parecía ser un altar en medio de una sala circular gigante con la criatura Lobuna a su lado gruñendole y teniendo su espada a la mano.

— ¡¿Que está pasando aquí?! —Demando saber Keyle.

— Tan solo cumplo con mi promesa de hacerlos pagar por encerrarme hace tantos años y luego engañarme al ser liberado con lo de He-Ro —Contestaba Scareglow emergiendo de las sombras—. Y quiero que sepas que me siento hasta casi insultado de lo fácil que fue hacerte entrar. Enserio, este sitio grita peligro, tanto que ni siquiera planeaba usarlo como cebo, planeaba enviar a los Three Terrors a cazar a ti y a tus hermanos durante la noche mientras dormían, pero en cambio tú entraste estúpidamente, como si fueras un Navit particularmente suicida corriendo directo a la boca de un Dylinx e incluso bloqueaste el único método que evitaba que los Three Terrors y cualquiera semejante a ellos pudieran salir de aquí, gracias por ahorrarme ese trabajo.

— ¿Three Terrors? —Expreso confundida.

— Ya conociste a Terror Wolf, y en estos momentos están llegando Terror Bat y Terror Jaguar —Dijo Scareglow apuntando a la entrada por la que estaban ingresando los otros dos miembros de los Three Terrors cargando a los compañeros inconscientes y amordazados de Keyle—. Fascinantes, ¿Verdad? eran originalmente las mascotas del Rey Helltor cuando esté aún era Humano, pero cuando ocurrió la Gran Separación terminaron afectados por las energías de Despondos y se convirtieron en lo que vez, y no fueron los únicos, como bien puedes ver en mi.

— ¿Y que planeas hacer conmigo? ¿Que tus bestias me coman? —Quería saber una muy molesta Keyle.

— No, tengo algo mucho más especial para tu en mente —Dijo Scareglow agarrando la cara de Keyle de la quijada y acercándola demasiado a la suya—. Tú serás el recipiente mediante el cual el Rey Helltor volverá a caminar una vez más en este mundo.

— ¿¡Que dijiste!? —Pregunto Keyle con los ojos bien abiertos y voz temblorosa.

— Justo lo que oíste, lo que intentaste hacerle al principito de Eternia será lo que te pase a ti —Dijo Scareglow—. Oh sí, los he estado espiando a todos desde aquel día, y se la razón por la que querían tanto a ese mocoso, y me parece deliciosamente irónico que en cambio seas tú quien sea usada para traer a un rey esqueleto de regreso a la tierra de los vivos. Y será mejor no hacer esperar más al Rey.

Sin perder más tiempo, Scareglow saco una urna que contenía vendajes blancos que al salir una vez la misma fue abierta, no tardaron nada y abalanzarse sobre Keyle y enrollarse alrededor de su cuerpo mientras está se estremecía al sentir como una entidad horrible reptaba y se retorcía dentro suyo causándole el mayor dolor que alguna vez hubiera sentido. Sus gritos fueron tales que se escucharon por todo el templo y despertó a sus compañeros inconscientes, los cuales reaccionaron con horror cuando lo primero que vieron al recuperar la conciencia fue a Keyle emitiendo un enfermizo brillo verde neón de sus ojos y boca mientras sus extremidades se retorcían de forma antinatural.

Con el grito que pego, todas las Abominaciones a lo largo y ancho de Eternia sintieron el despertar de su rey y gritaron al unísono, dejando todo lo que estaban haciendo para ir a su encuentro. Lo cual fue beneficioso para los Hordeanos dirigidos por Despara, quienes por fin lograron descansar una vez las Abominaciones cesaron su ataque contra ellos.

— ¿Se puede saber que acaba de pasar? —Pregunto Romeo.

— A Mantisaur regalado no se le mira lado, tu agradece que dejarán de atacarnos y contentate con eso —Respondió Despara levantándose a duras penas.

— ¿Pero que está pasando aquí? —Se pregunto Athraegotch sobrevolando la zona y viendo cómo todas las Abominaciones se dirigían al mismo sitio.

Tras seguirlos y acercase lo suficiente a la montaña vio a una figura familiar corriendo fuera de la misma rodeada de Abominaciones. Al descender e incinerarlas vio que se trataba se Keyle.

— ¿Que ha pasado aquí? —Pregunto Athraegotch.

— ¡Algo muy malo, algo espantoso, un mal milenario ha sido despertado y Trapjaw, Illumina y Sleetah han sido capturados, por favor, tienes que salvarlos, yo iré a pedir ayuda a la única persona con un arma capaz de matar a ese ser, te lo suplico, salvalos, tienen que estar en algún lugar de ese templo! —Pedía una aterrada Keyle.

— Entendido, los buscaré, tu ve en busca de ese guerrero capaz de matar a los que sea que esté dentro —Acepto Athraegotch.

Ambos se separaron, con Athraegotch entrando en la montaña y Keyle subiendo en el Roton con dirección a Ciudad Grayskull.

— Malkyn, tienes que ayudarnos —Dijo Keyle prendiendo el motor y dirigiéndose allá lo más rápido posible.

Hablando de Ciudad Grayskull, el grito también alcanzó a Dark Shadow en el Palacio Real, la cual tuvo que ser contenida por Fearless Photog absorbiendo su energía para evitar que se lanzará desde una ventana para unirse al resto.

— ¡El ha vuelto, el ha vuelto y propagara el caos sobre Eternia! —Exclamo Dark Shadow en estado de shock.

El despertar de Helltor también fue sentido por la Hechicera, quien junto a Teela y sus Sacerdotisas, sintieron un fuerte escalofrío cruzar por sus espaldas, momento en el que supo que un nuevo mal se acababa de sernir sobre Eternia.

— ¡Por el aliento de la Creadora! ¿¡Por qué tuvo que despertar el también!? —Se preguntaba presa del pánico.

— ¿¡Quien, quien acaba de despertar!? —Quiso saber Teela.

Cuando todo termino y el cuerpo de Keyle dejo de moverse y quedó suspendida como muñeca de trapo sin vida, Scareglow se acercó a ver cómo fue.

— ¿Habrá funcionado? —Se preguntaba.

— ¿Karak Nul? ¿Que ha pasado —Pregunto una voz de ultratumba que sonaba al unísono con la de Keyle.

— Es una larga historia, permítame que se la resuma —Respondió Scareglow.

Tras un resumen rápido pero completo de los eventos transcurridos desde su derrota a manos de Wun-Dar, Helltor lanzó una espeluznante risa al no poder evitar hallarle gracia al hecho de que apareciera otro como el en la forma de Skeletor y no uno, sino dos nuevos Campeones de Grayskull en la forma de He-Man y He-Ro.

— La historia tiene un enfermizo hábito de repetirse constantemente —Afirmo Helltor—. Pero dime una cosa, ¿Por qué estoy en el cuerpo de una mujer?

— Trate de reconstruir su cuerpo, pero por algún motivo no he podido imbuir vida en el como para poder fusionarlo con su alma —Explico Scareglow.

— Ya debería de ser obvio para ti, Karak, pero es imposible para alguien que no sea un dios el imbuir vida en un cuerpo u objeto —Le recordó Helltor.

— Si, me di cuenta, por eso pase al plan "B" he hice que poseyera a uno de los hijos de Skeletor —Explico Scareglow.

— ¿Y no podías haber usado a alguien de mi mismo sexo? —Pregunto Helltor.

— Eso hubiera querido, pero el hijo varón se ha aliado con los Amos del Universo y ya no pasa por el Hemisferio Oscuro, además de ser más listo que su hermana mayor —Explico Scareglow.

— Supongo que peor es nada —Dijo Helltor levantándose y rompiendo las cadenas que retenían a Keyle—. Al menos este cuerpo es fuerte mágicamente.

— Y quienes mejor para probar dicha fuerza mágica que estos insectos sirvientes de esta pobre excusa de villana —Dijo Scareglow apuntando a los amordazados Trapjaw e Illumina.

— Tienes razón, Karak, ellos servirán bien para recuperar aún más fuerza —Dijo Helltor materializando un bastón dorado con un triángulo invertido en la punta con pendientes en forma de gota en las lados superiores y una esfera azúl en medio—. Deberían sentirse halagados, serán los primeros Eternianos en mil años en presenciar el poder del Havoc.

Y tras decir eso un resplandor de un verde ácido neón enfermizo salió del bastón directo a los Guerreros Malvados, los cuales se estremecieron de dolor al sentir el como su fuerza vital era succionada de sus cuerpos al mismo tiempo que los mismos se volvían cada vez más duros y difíciles de mover, como si se estuvieran haciendo de piedra.

Si las suerte no les hubiera sonreído en ese momento ellos se hubieran petrificado en cosa de segundos, pero como la misma si les sonrió, la pared de la sala en la que estaban explotó y al dispersarse el humo vieron que quien entraba era nada más y nada menos que Athraegotch bastante furioso.

— ¿¡A-Athraegotch, que hace el aquí!? —Quería saber un preocupado Helltor.

— ¿¡Un Señor del Poder!? ¡Esto no es bueno, esto no es bueno para nada! —Exclamo Scareglow.

— Parece que llegue a tiempo, justo como dijo Keyle —Dijo Athraegotch antes de percatarse de que Keyle estaba siendo poseída por el Rey Helltor—. ¿Que demonios? ¿Cómo es que ella está aquí si la vi hace un rato afuera? Eso no importa ahora, ya tendré tiempo de hacer preguntas una vez los aniquile.

Y sin perder más tiempo invoco su espada, escudo y látigo de fuego y se lanzó contra el Rey Helltor y los suyos.


El Rey Helltor y los Three Terrors eran una idea de Super 7 para agregar a la línea cuando ellos tenían la licencia, pero cuando Mattel se las quitó para solo ellos pudieran hacer figuras de Motu la idea nunca se completo y Helltor nunca se mostró con su diseño completo, pero con lo poco que se mostró de el me puedo hacer una idea de cómo se ve.

Sin nada más que decir, me despido deseándoles un buen día.