Al día siguiente, Ruka despertó sumamente animada, como si los días pasados en los que estaba deprimida nunca hubieran pasado, recordando las palabras que aquel chico le había dedicado.
Desde su despertar, hasta el camino que tomaba hasta su escuela, desbordaba felicidad. Incluso llegando y reuniéndose con sus amigas, no cambiaba esa sonrisa. Sus amigas, sorprendidas por el repentino cambio de ánimos, ya que, como se había visto tan deprimida los días anteriores, les picaba mucho la curiosidad.
Para el momento del almuerzo, una de sus amigas se atrevió a preguntarle animadamente—"¿Qué es lo que te tiene tan feliz, Ruka-chan?".
—"jejeje"—Rio la chica de lazo azul, sumamente alegre que no dudó en responderles.
Mientras tanto, Yis había terminado con sus clases, y se disponía a dirigirse hacia la azotea, donde disfrutaría de su almuerzo a solas y después de ello, se pondría a leer en su tableta, aunque al final terminaría tomándose una siesta, pero sus planes cambiaron cuando Kazuya lo invitó a la cafetería. Resignado, acepta su invitación. Estando en una de las mesas de la cafetería, Kibe y Kuribayashi se les unen animadamente, sobre todo Kibe, quien traía una maleta de viaje arrastrando.
—"Ten, se te quedó esto"—Le informa Toshiaki, entregándole la maleta al chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado.
Almorzando, los tres: Kazuya, Kuribayashi y Kibe voltean a Yis, notando falta de sueño.
—"¿Qué te pasa, Yis?"—Le pregunta Kibe, en un tono amistosamente burlesco—"¿Tu miembro no te dejó dormir?".
—"A diferencia de ustedes, yo soy capaz de controlarme"—Les dice Yis, en un intento de tono elegante—"La mudanza no ha sido fácil, y pensar en aquella chica deprimida lo hizo más difícil".
Los tres, sorprendidos, le fijan la vista, rogándole los detalles.
—"Era una chica que parecía llevar días deprimida"—Les explica Yis, un poco adormilado—"Me vi la tarea de escoltarla, pues unos merodeadores se atrevieron a aproximarse. Escoltándola de camino a su casa, me contó que un chico que le gustaba la rechazó por otra".
Kazuya, al oír la historia, le empezó a ser muy familiar, provocando que empezara a sudar frío y sentir como si su corazón fuera atravesado por flechas de culpa. Muchas preguntas se le venían a la mente, al mismo tiempo que su deseo de formulárselas.
—"¿Por qué me estoy preocupando?"—Se pregunta Kazuya mentalmente, como en retrospectiva—"Sin duda él sería el tipo perfecto para Ruka-chan. También me pregunto si Kuribayashi le parecerá bien, considerando su pequeña historia con ella como novia de alquiler".
Antes que Yis siguiera contando, como reflejo estando al límite, aparta cuidadosamente su bento y coloca sus brazos para reposar su cabeza, quedándose profundamente dormido.
Aprovechando ese momento, sobretodo porque Kibe jugueteaba a ver si podía hacerle una jugarreta al chico Hasegawa, Kazuya arrastra a Kuribayashi, mencionándole lo que había pasado con Ruka, pese a su dilema. Como él se lo esperaba, se molestó un poco. Fue entonces que le dijo su suposición sobre dicho encuentro entre Yis y Ruka. Kuribayashi no pudo evitar ponerse serio.
—"Te lo quiero contar porque si pasó como digo, puede que Ruka-chan le haya terminado gustando él"—Le dice consideradamente Kazuya—"¿Estarás bien con eso?".
—"A mí no me importa"—Le dice Kuribayashi, relajadamente—"Yo creo que harán una buena pareja, y sí, sé que tengo mi historia con ella, pero creo que puedo encontrar a alguien más. Por mí, estará bien. Gracias por ser considerado".
Kazuya por su parte sonrió y ambos regresaron, viendo cómo Yis dormía profundamente, pero les sorprendió que Kibe estuviera con la cabeza pegada a la mesa. Deduciendo lo que habría pasado, solo esbozaron una sonrisa nerviosa y resignada. Justo en ese momento, Chizuru, en su "modo académico" se les une, junto con algunas de sus amigas. Obviamente se colocó a lado de Kazuya, dándole un besito en la mejilla.
—"Ichinose-san"—Dice alegremente Kazuya.
Después de sonreírle tiernamente, Chizuru, al igual que sus amigas, volteó hacia los dos cuyas cabezas reposaban sobre la mesa
—"¿Qué les pasa a esos dos?"—Les pregunta, algo confundida.
—"Yis se quedó dormido y Kibe lo hizo enojar"—Responde Kuribayashi.
—"¿Falta de sueño?"—Le vuelve a preguntar.
—"Todo indica eso"—Supone Kazuya, antes de susurrarle al oído—"Parece que ya no tendré que preocuparme por Ruka-chan".
—"¿De qué estás hablando?"—Le cuestiona por medio de susurros Chizuru.
—"Conforme lo que nos contó Yis, él se encontró con ella anoche"—Le cuenta el castaño, por el mismo modo.
—"Bueno, como dices, ya no tendremos que preocuparnos por ella"—Le comenta Chizuru, suspirando alivio.
Repentinamente vieron el reloj, marcando la hora de las siguientes clases. Apresurados, despiertan a Yis y Kibe y se los llevan arrastrando para los salones.
Luego de las clases, llegó la hora de la salida. Kibe y Kuribayashi por su parte se separaron del grupo. Por otro lado, Kazuya y Chizuru, decidieron ir a una cita express a una cafetería.
El último de la banda, Yis, se dirigía a su apartamento, con su maleta cargando, con una expresión de cansancio. En el camino, Ruka logra alcanzarlo y aferrarse a su brazo como si de una novia se tratara—"¡Yis-kun!".
—"Ah, Sarashina-san"—Dice neutralmente Yis, a causa de su leve cansancio—"Se le ve mejor que anoche".
—"¿En serio?"—Le pregunta animadamente Ruka, caminando junto con él, modestamente—"Bueno...es gracias a una persona que me animó mucho en ese momento. Por cierto ¿Quisieras ir a algún lado conmigo?".
—"Lo siento, Sarashina-san, me gustaría, pero estoy algo cansado y me gustaría desempacar esta maleta y descansar el resto del día"—Declina amablemente Yis, aunque ella volteó hacia la maleta, sorprendiéndose—"¿Por qué traes una maleta?"—Decide preguntarle, algo curiosa.
—"Bueno, llegué ayer, y me dirigía a mi apartamento hasta que me encontré con usted"—Explica el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, un poco somnoliento—"Esta maleta se quedó en el auto de un amigo que me recibió y junto con otros amigos me llevaron a una especie de bienvenida".
—"En ese caso, te acompañaré"—Declara Ruka, queriendo estar con él todo el tiempo posible.
Conforme avanzaban hacia el apartamento de Yis, ella le preguntaba de dónde había venido, a lo que él respondía apáticamente, cosa que comenzó a molestarla.
—"Lamento si estoy respondiendo de esta manera"—Se disculpa Yis, disimulando una sonrisa—"Estoy un poco cansado, y mi reloj biológico está un poco desorientado debido a la diferencia de horarios".
Ruka se puso pensativa, buscando la forma de hacerlo sentir mejor. Y a los pocos segundos se le ocurrió una idea, lo que la puso más animada y ansiosa por llegar a su apartamento.
Al llegar, Yis se dispone a abrir la puerta y permitir que su lado caballeresco saliera, dándole el primer paso de entrar a Ruka.
—"Eeh, es muy acogedor"—Comenta la chica de lazo azul, encogiéndose tiernamente mientras se sacaba los zapatos y veía a su alrededor.
—"Sí"—Le secunda Yis, suspirando aliviado, quitándose sus zapatos—"Me gusta que me haga sentir con una vida simple".
En eso, Ruka toma un delantal y revisa el refrigerador, no sin antes pedirle al chico de cabello cabello alborotado negro/rojo/plateado que esperara sobre la mesita, ya que le iba a preparar una comida amorosamente especial. Pese a su petición, Yis no pudo evitar sentarse y cruzar sus brazos para reposar su cabeza suavemente y quedarse dormido.
Mientras la chica de lazo preparaba la comida, en veces volteaba a Yis y esbozaba una cara algo preocupada.
—"¿Aceptará mis sentimientos? ¿Será este el mejor momento para pedírselo?"—Se preguntaba frecuentemente Ruka en su mente, sumamente insegura—"No puedo volver a recibir un segundo rechazo ¿Le digo de mi enfermedad? Ganaría puntos, pero seguramente saldría conmigo solo por lástima ¿Y si no le gusto? Más importante ¿Él tendrá novia? Un chico como él ya debería tener una. Es muy atento, casi alguien perfecto".
En ese momento, lágrimas empezaron a derramarse por sus mejillas, fruto de su inseguridad.
—"¿Por...qué?"—Se volvía a cuestionar la chica de lazos, deteniéndose para limpiar sus lágrimas, pero no importaba cuánto se limpiara, seguían saliendo—"Si se llega a despertar con mi llanto...no...".
Para su mala suerte, Yis estaba empezando a despertarse y lo primero que ve es ella llorando, sin que esta se percatara.
—"Todavía no superas el rechazo ¿Verdad?"—Asume Yis, neutralmente, agarrándola de sorpresa.
—"¡Yis-kun!"-—Exclama Ruka, algo anonadada, más por la cara seria que tenía—"¡Esto...!".
—"Agradezco que seas considerada"—Le dice Yis, sonriéndole cálidamente—"Lamento haber empezado mal como anfitrión".
Dicho esto, se dispone a levantarse para ponerse un segundo delantal para ayudarle, no sin antes preguntarle qué comida estaba buscando hacer. Ella no dijo nada.
En cuanto quiso continuar con la receta, que asumió ser un menú japonés, sintió un pequeño jalón en la parte trasera de su camiseta.
—"Solo descansa, Sarashina-san, yo me encargaré de todo"—Le indica amablemente Yis.
—"¡No estás entendiendo nada, Yis-kun!"—Exclama Ruka, estallando en llanto, al mismo tiempo que lo abrazaba fuertemente por detrás—"Sé que te parecerá absurdo, fuera de toda normalidad, pero por favor...te lo ruego...no te burles...no resistiría".
Yis comenzó a entender, lo que le hizo un fuerte nudo a la garganta, pese a su estoica expresión.
—"¡Déjame ser tu novia!"—Le pide exaltadamente Ruka, manteniéndose aferrada a él. Se odiaba a sí misma por ser de esta manera. Estaba consciente que su actitud impulsiva le iba a causar bastantes problemas, pero no podía dejar de ser así. Estaba dispuesta a arriesgarlo todo con esta confesión.
Yis por su parte, se mantenía estoico, con un poco de sorpresa en su expresión, aunque su mente se encontraba indecisa.
Una apuesta muy arriesgada, una incesante decisión de Yis ¿Cuál creen que será su respuesta?
Descúbranlo en el siguiente capítulo.
