Habían pasado varios días, y todo había vuelto a la normalidad, pues Yis había sido dado de alta en el hospital y vuelto a la universidad, y gracias a la ayuda de Kazuya, se logró mantener al tanto de sus clases. Actualmente todos (Kazuya, Chizuru, Kuribayashi, Kibe y él) se encontraban festejando su salida del hospital, nada más ni nada menos que en el comedor Yukinaki, donde aprovecharía disculparse por el disturbio de aquello ante Erina y Soma.
—"No tienes qué disculparte, al contrario"—Aclara sonrientemente Erina—"Nosotros tenemos que agradecerte por haber repelido a esos idiotas, a pesar que ellos te lastimaron".
—"Pero realmente rifaste con ese agresivo espectáculo"—Le secunda Souma, con su particular y animada actitud de siempre.
—"Bueno, que ellos hayan roto una botella sobre mi cabeza definitivamente no lo iba a tolerar"—Menciona Yis, comprensivo.
—"Bueno, iremos a prepararles la comida"—Avisa Erina, arrastrando a un Souma Risueño hacia la cocina. Yis, por otra parte, se sienta junto con sus amigos a esperar la comida. En ese lapsus:
—"Así que has salido del hospital"—Comenta Kibe, neutralmente.
—"Creí que estarías más tiempo en el hospital"—Agrega Kuribayashi, algo pensativo.
—"¿Me crees tan débil?"—Le cuestiona sarcásticamente Yis.
Todos rieron.
—"Por cierto, Yis ¿Cómo vas con lo de la carrera?"—Menciona Kazuya, algo interesado—"Se nota que será muy intensa".
—"Nada qué decir, aún no comienzo a entrenar, dados mis pocos días desde que me dieron de alta en el hospital"—Explica monótonamente el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado.
—"Seguramente Ruka-chan está emocionada por verte correr"—Infiere el chico de lentes.
—"Está más preocupada que emocionada"—Aclara él—"Cree que hay posibilidad que termine gravemente herido en el trayecto".
—"Bueno, para eso comenzarás a entrenar pronto ¿Verdad?"—Asume Chizuru, elegantemente.
—"Exacto"—Dice Yis, inexpresivo—"Casi es nostálgico el sentimiento de volver a hacer esto de nuevo".
—"Taku...Yis, realmente no podemos seguirte el paso"—Opina Kazuya, suspirando—"Has pasado por tantas cosas y aprendido más que todos nosotros, y apenas tienes como 20 años. No parece que hayas dejado la acción casi en ningún momento desde que perdimos contacto".
—"Bueno...como dices, he pasado por tanto y pues, he tenido que ayudar y demostrar que puedo ser alguien de fiar"—Cuenta Yis—"Aparte, me ha gustado saber de todo, y mis padres no me entrenaron y enseñaron para que me la pase de hikikomori todo el día".
—"Y pensar que en aquellos días en el que siempre leías mientras oías nuestras quejas, siempre insistías en que la soltería era tu mejor estilo de vida y ahora tienes a Ruka-san de novia"—Agrega Kibe, riendo.
—"Admito que ese ha sido el evento más inesperado que me ha pasado en la vida"—Responde el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado inexpresivamente, intrigando a sus amigos—"Pero...es una chica dulce, así que agradezco al cielo que me haya elegido como pareja".
—"Entonces...¿Estás bien con que así haya empezado el noviazgo de ustedes dos?"—Le cuestiona Chizuru.
—"Las cosas se tomarán con calma"—Aclara él elegantemente—"Nos iremos conociendo conforme marche nuestra relación".
—"Suena razonable para mí"—Opina Kazuya, apoyando a su amigo, al igual que Kibe y Kuribayashi.
—"De todos modos, por el momento, tengo que concentrarme en entrenarme de nuevo para combatir en el rally"—Declara Yis, con una cara que parecía esbozar frustración, como si algo más lo motivara a participar, cosa que Kazuya inmediatamente notó en él, lo que le preocupó un poco.
Al terminar de comer y después que Yis pagara la comida, todos salen del restaurante, tomando caminos separados. Pese al deseo de estar con Chizuru, Kazuya decidió ir con su amigo de cabello alborotado negro/rojo/plateado, para hablar con él...pero siendo tan afortunado, Chizuru lo acompañó a alcanzarlo.
Entretanto, Yis caminaba por la oscuridad de la calle, sumamente alerta...y aunque su vista estaba al frente, prestaba mucha atención a su mirada periférica, mientras Kazuya lo veía de reojo.
Para cuando terminaron el trayecto, cada quien fue para sus respectivos apartamentos.
No obstante, en el camino, Yis logró ver a lo lejos una señorita de cabello corto rubio, siendo intimidada por unos cuantos chicos, quienes estaban por quitarle la ropa. No dudó dos veces en abalanzarse a esos tipos de sorpresa y darles su merecido.
Tras acabar con ellos, volteaba hacia la chica, quien tenía una cara algo sombría que parecía expresar resignación ante su destino. Dicha señorita volteaba sin cambiar tal expresión a él.
—¿Por qué me salvaste?"—Preguntaba en un tono apagado y seco—"Me hubieras dejado para que me violaran, hubiera sido más fácil lidiar".
—"Sí claro, tu cara lo dice todo"—le dice el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, de manera sarcástica. Suspirando y ocultando sus manos en sus bolsillos, se dirige a la chica—"te escoltaré a casa"
Aunque dijera eso, la chica se mantenía parada y apagada viendo al vacío, como en un trance.
—"Oye, lo que hayas pasado, déjalo atrás y sigue"—Dice de manera seria. Repentinamente siente que le jalan la gabardina, haciéndolo voltear a ella.
—¿Tú qué sabes?"—Le pregunta repentinamente la rubia—"Se nota que nunca te han roto el corazón".
—"Talvez no, pero igual conozco personas que lo han sufrido así que déjame ayudarte".
Suspirando, decide aceptar su invitación, por lo que ambos comenzaron a caminar. Tras un silencioso camino donde solo se oían ruidos de fondo como el viento soplando y grillos se hacían sonar, logran llegar a su casa. La rubia, algo ruborizada y con una cara algo fruncida voltea al chico y le da un beso en la mejilla. Por otro lado, él solo lo recibió resignadamente, a sabiendas que ella no parecía querer dárselo.
—"G-Gracias por haberme traído a casa sana y salva"—Le dice—"Soy Nanami Mami".
—"Me llamo Hasegawa Yis"—Se presenta él, con una reverencia.
Sin más, ella entra a su casa mientras él entabla camino a casa.
Al día siguiente, en el almuerzo, Kazuya y sus amigos se dirigían a la cafetería, y como era de esperarse, Chizuru iba con él. Caminando, lograron toparse con Yis, por supuesto, él leía en su tableta de lectura. Aunque cierta chica no le importaba, Kazuya se atrevió a preguntarle.
—"Es física, y mecánica"—Le responde Yis, sin despegar la vista de su lectura—"También un poco de ciencia cuántica"
Eso le atrajo la atención aún más, al igual que Chizuru.
—"¿Para qué?"—Le pregunta esta vez ella.
—"Es secreto"—Le contesta, aún leyendo el libro.
Sin poder sacarle información, siguieron su camino hasta la universidad.
Tras llegar, se encontraron con Kibe y Kuribayashi, quienes expresaron sus caras resignadas al ver a su amigo Kazuya y su amigo lector.
—"¿Y ahora? ¿Qué está leyendo?"—Le cuestiona Kuribayashi a Kazuya.
—"Física y ciencias cuánticas"—habla Yis, sin dejar de leer.
Los demás suspiran y van a sus respectivas clases. En especial el pequeño grupo de amigos. Cabe decir que se dieron sus cariñitos Kazuya y Chizuru.
Estando en clase, el maestro les explicaba el tema, pero le atraía la atención Yis, ya que él seguía leyendo en su tableta, considerando algo irrespetuoso.
—"Señorito Hasegawa, ya que usted se ve entretenido en su tableta ¿Quisiera compartir lo que está haciendo, y de paso, explicarnos este tema?"—Le cuestiona en un fin de provocarlo y desafiarlo para ponerlo nervioso, al mismo tiempo, humillarlo como castigo.
Él por otra parte, voltea hacia el maestro y luego hacia el pizarrón.
—"¿Quiere que le facilite el trabajo?"—Le interroga Yis, revirándosela—"¿Quiere ganar su sueldo sin tener que hacer nada a costa mía?".
Yisugo, analizando la situación, decidió callarlo pasando al frente y resolver el problema, para después voltearlo a ver con el ceño fruncido con seriedad y regresar a su lugar a seguir leyendo.
El maestro, frustrado y sintiéndose humillado, dio por terminada la clase. La mayoría de los alumnos, incluyendo a las chicas lo veían con desagrado.
Sin más qué hacer, él procede a salir del salón tranquilamente.
—"Vaya, sí que te luciste en esa clase"—Decía Mami, recargada a un lado de la puerta, quien parecía estarlo esperando y aparentemente había escuchado su ajetreo contra el profesor.
—"Y aparentemente usted estudia en esta universidad"—Deducía elegantemente Yisugo, reverenciando su cabeza para luego continuar con su camino. Inmediatamente Mami no dudó en alcanzarlo y caminar a su lado algo coqueta.
—"¿Hacia dónde vas?"—Le preguntaba.
—"A mis prácticas"—Respondía neutralmente Yisugo, mientras caminaba.
—"Eeeh ¿Y puedo ir contigo?"—Volvia a preguntar, pero en ese instante, él notó cierto tono de cinismo, pero sin importarle, siguió su camino hacia afuera de la universidad, ignorando la pregunta.
—"¿A dónde piensas huir?"—Le preguntaba con el mismo tono coqueto, pero con cierta pizca de cinismo.
—"Mejor deja esa carita coqueta llena de cinismo y concéntrate en tus asuntos, seguro tienes mucho que resolver"—Decía Yisugo, saliendo de la universidad. En ese momento se encontró con Kazuya y Chizuru, quienes lo veían notando a Mami. Ella, por otra parte, volteó hacia la parejita.
—"M...Mami-san"—Decía con algo de desagrado Mizuhara.
—"Sí que causas muchos problemas, Kazuya"—Hablaba repentinamente Yisugo, haciéndose una idea de la historia que tenían, lo que puso nervioso al chico castaño.
Aún cuando Kazuya iba a decir algo, Yisugo decidió seguir caminando para evitar más fastidio. Siguiéndolo se encontraba tanto Mami, como Kazuya y Chizuru, con curiosidad hacia dónde iba.
Un poco más tarde, los cuatro llegaron, pero lo que más le sorprendió al chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado era el hecho de encontrarse a Ruka esperándolo en la entrada.
Aunque una sonrisa se le dibujó a Ruka tras ver a Yisugo y casi se le lanzaba, no pudo evitar pasar a una cara de sorpresa y a una de enojo tras ver a Mami a su lado.
—"Si llegas a reclamarme, te irás olvidando de mí, y asumiré que solo estabas usándome como despecho"—Le advertía, viéndola con firmeza. Todos se sorprendieron al ver su expresión inmutable, mas no cambió su rostro y emprendió camino ignorando las miradas.
Al espabilarse, todos comienzan a seguirlo en un incómodo silencio.
Durante el camino se iban preguntando sobre adónde se dirigía el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado
—"Vamos a la pista de entrenamiento"—Respondía, viéndolo de reojo mientras caminaba.
Tras un rato de estar caminando, llegaban a una especie de garaje, el cual tenía varias herramientas enfocadas a la mecánica.
—"No parece que tengas muchos autos aquí"—Comentaba Kazuya, viendo los alrededores sin poder ver auto alguno.
—"sí, pero eso no quiere decir que no los tenga. Los tengo, pero en otro lado más secreto y seguro"—Contestaba Yisugo, viéndolo de reojo.
—"Eres corredor, interesante"—Decía Mami, con una sonrisa de interesada.
—"Y también muy peligroso"—Opinaba Ruka, mirándolo con un puchero tomando su mano de manera coqueta.
—"Tranquila, podrás creer que es peligroso, pero mis autos son más resistentes que eso".
Por otro lado, Chizuru mantenía perdida la mirada a Yisugo, como si él fuera un Enigma, con mucha sospecha, aunque de repente Kazuya la mueve suavemente espabilándola.
—"¿Pasa algo?"—Le preguntaba Kazuya, levantando una ceja.
—"No, nada"—Decía con una neutralidad nata.
—"Bien, aparentemente el auto ya debe estar en la pista, así que vayan a las gradas"—Les indicaba Yisugo, mientras se retiraba con dirección a la pista.
Así, mientras Kazuya y compañía se sentaban tras las gradas, Yisugo se subía a un auto exótico, y nada más encenderlo dio un fuerte arranque que provocó un rugido ensordecedor.
Todos en el "público" abrieron los ojos de la sorpresa, y como era de esperarse, Ruka lo vio con ojos de enamorada, Mami lo vio con ojos coquetos y los demás lo vieron con una sonrisa de confianza, dándole los apoyos a su amigo. La única que permanecía en una expresión seria mirándolo era Chizuru.
De un momento a otro Yisugo comenzaba a arrancar quemando rueda, y como todo profesional daba derrapes tan precisos y a una gran cercanía de la pared. Con cada vuelta mejoraba su tiempo hasta que notó al sol comenzando a ponerse, dándole la señal de parar.
Tras la última vuelta, mete el auto al garaje y sale de él, al mismo tiempo que sus compañeros se acercaban aplaudiéndole.
—"¡Sí que fue intenso!—Exclamaba Kazuya chocando puños.
—"Fue impresionante lo que pudiste hacer al hacer eso en las vueltas"—Le elogiaba Mami, manteniendo una sonrisa, a la vez que Ruka lo abrazaba de la emoción.
—"Gracias, chicos, ahora, tenemos que irnos"—Recomendaba Yisugo.
Con eso dicho, todos salieron de la pista y del garaje, dejando todo cerrado con llave.
Al anochecer, Kazuya junto con Chizuru se retiraron para sus respectivas casas, mientras que Yisugo escoltaba a Ruka y Mami a sus respectivas casas.
