Durante los siguientes días se habían creado una rutina: Ir a la universidad, ir a las prácticas de Yisugo y retirarse a sus casas. Sin embargo, Kazuya comenzaba a comportarse raro y planear diferentes salidas de las cuales Chizuru obviamente se enteraba mas no llegaba a decirle del todo sus ubicaciones.
Al principio confiaba en él, pero comenzaba a sospechar de sus intenciones. Permaneciendo su actitud calmada que la hacía tan característica decidió no pensar en eso creyendo en el momento que él le explicaría todo. Así, llegó el día siguiente, empezó su día preparándose para su día en la universidad, con su amado Kazuya.
Entrando a clases, procedía a darle una pequeña nota a Yisugo quien inmediatamente la lee intuyendo que necesitaba hablarle, pues era el único que tenía un carácter tan frío y calculador como ella.
En la hora del almuerzo, en vez de ir con su novio a la cafetería, procedía a ir a la azotea, donde el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado la esperaba.
—"Confías lo suficientemente en mí como para hablarme de un secreto. Algo te ha estado atormentando estos últimos días"—Deducía Yisugo, mirándola—"Sugiero que está relacionado a tu noviazgo. Soy su mejor amigo pero aún así puedo mantener objetividad".
—"Estás en lo correcto"—Decía con la mirada baja—"No quiero creer que está saliendo con otra, ni creer que está en malos pasos".
Yisugo, con tal de relajarla un poco, la invitaba a sentarse y un poco de bebida.
—"No sé qué esté pasando entre ustedes dos. Tampoco sé lo que Kazuya planea, pero sí te aseguro algo: si necesitas un lugar dónde quedarte en caso de una crisis o si terminaron. Puedes venir a mi casa".
—"No nos conocemos mucho, pero aprecio el ofrecimiento ¿Qué pasará con Ruka? No le gustará eso".
—"Mi techo, mis reglas, ella no vive conmigo, yo soy responsable de mi hogar"—Sonreía levemente—"Podrá gustarme, pero eso no le da derecho sobre mi hogar y mis decisiones, tendrá que respetar eso".
—"Gracias Yisugo-kun"—Le dedicaba Chizuru, dando una reverencia, antes de retirarse y dejarlo solo.
Así, la rutina siguió hasta que le avisó Kazuya de un plan diferente por su cuenta, por lo que suspiró, comenzando a encaminarse a su apartamento.
No obstante, algo insólito estaba pasando mientras pasaba por una tienda de conveniencia, tratándose de su novio y su gran amiga Sakurazawa Sumi juntos, como si fueran pareja. Su corazón comenzaba a latir rápidamente, haciéndola respirar agitada, aunque mantenía una serena mirada en ellos.
Una ola gigantesca de preguntas invadía su mente al respecto. Intentaba resistirse de actuar como una novia celosa y posesiva, pero llegó a aliviarse pues era ella de quien se trataba, quizá sólo estaba ayudando para mejorar en sus citas como novia de alquiler, logrando calmar su corazón, a pesar que le parecía raro más no fuera de los límites, por lo que siguió con su camino a casa. Antes de seguir, pasaba por la tienda de conveniencia comprando algunos suministros para la casa.
Llegando, abría la puerta avisando "Ya llegué", ahora sí, viendo en carne propia un acto de traición que nunca lo esperaba de su novio, y menos viniendo también de alguien que consideraba casi una hermana. Tal fue su sorpresa que estaba paralizada por el abrumador huracán de emociones y estrés que le provocaban un fuerte dolor de estómago, el cual no aguantó y corrió al baño a vomitar.
Después de desahogarlo, con una mirada llena de frialdad comenzaba a empacar. Le parecía tan increíble que sin importar su presencia ellos dos seguían besándose como si no importara.
Teniendo sus cosas empacadas en su maleta se colocó en frente de Kazuya, quien se separó del beso y volteó a verla, con una sonrisa descarada. Con una furia titánica y creciente, no dudó en darle una resonante bofetada que incluso Yaemori, la vecina, salió y quedó boquiabierta tras lo que veía y la intensidad del ambiente.
Sin decir palabra alguna, Chizuru, cabizbaja se retira con su maleta, con grandes lágrimas cargadas de una profunda tristeza y depresión. Para colmo, una inquietante coincidencia era que comenzara a llover, dando como resultado una escena de lo más triste.
Llorando en silencio llegaba donde Yisugo, tocando a su puerta, sin subir la mirada esperando que él le abriera la puerta.
El chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado abre la puerta y mira a la destrozada chica, notando lo mojada que estaba su ropa y la maleta que llevaba. Leyendo la situación no dudó en apartarse para que entrara y así no se siguiera mojando, manteniendo una absoluta frialdad e inexpresión.
—"El baño está por allá"—Le indicaba la ubicación del baño vagamente y cerraba la puerta, ayudándola con su maleta.
La castaña, aún destruida, se movía y tomaba un cambio de ropa para luego ir al baño y llenar la tina.
Por otro lado, Yisugo limpiaba lo mojado y procedía a prepararle algo de comer.
Saliendo del baño seguía con una intensa depresión, tanto que estaba a punto de cortarse las venas de no ser por Yisugo quien la detuvo a pesar que pudo cortar un poco de su mano al hacerlo, aunque forcejeaba hasta que se cansó.
Sin decir nada, la ayudaba a tranquilizar su respiración y su impulsiva depresión, apartando el cuchillo de ella a pesar de la sangre goteando.
—"¿P-por qué?"—Murmuraba Chizuru, con la mirada apagada viendo al vacío.
—"En primera, estás en mi 'casa'. En segunda, no quiero perder a una amiga, en especial si está frente a mí"—Respondía con una leve sonrisa
la chica castaña sonreía levemente también por muy apagada tuviera la mirada.
—"¿Amiga? te lastimé..."—Respondía con un tono igual de apagado que sus ojos.
—"Esto sanará"—Decía Yisugo, viendo su mano manteniendo a Chizuru agarrada.
—"Pero una amiga que se apuñale para escapar de un dolor que empezó siendo un amor, no sanará. El mundo quiere verte actuar".
—"¿Actuar? Ya no quiero eso...solo me hace reprimir mis sentimientos..."—Justo en ese momento muchas lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos.
—"Si quieres llorar, no te contengas"—Le aconsejaba Yisugo sin perderle la vista.
Sin poder aguantar más, inmediatamente voltea hacia él y lo abraza fuerte, ocultando su cara en el pecho de su contrario rompiendo a llorar.
Por otro lado, Yisugo le acariciaba el cabello y la espalda dejando que desahogara su dolor con una ligera sonrisa cálida.
Tras una larga sesión de llanto se quedaba dormida en sus brazos, por lo que la llevó a su cama para que durmiera tranquila.
Así, el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado se sentaba en su sillón viéndola dormir.
—"Kazuya, de todas las estupideces que podrías haber hecho, has caido de lo más bajo"—Pensaba Yisugo, con su mirada ardiendo de la ira.
Al día siguiente, ambos se preparaban para ir a la universidad, a su manera.
Ambos desayunaban tranquilamente, aunque Yisugo la veía vigilando que no hiciera algún movimiento precipitado relacionado con lo de anoche.
—"Bien, todo indica que su humor ha mejorado"—Pensaba Yisugo observándola sonreír y servir su desayuno, elogiándolo por lo delicioso que estaba, para luego ver su mano lastimada que ahora estaba vendada.
Después del desayuno ambos salían y se encaminaban a la universidad. En medio, Yisugo la observaba de reojo, notando que ella sonreía más que cuando estaba con Kazuya.
—"Te ves de mejor humor"—Le decía desinteresadamente el chico de cabello alboratado negro/rojo/plateado.
—"Gracias...Yisugo-kun"—Sonreía cálidamente.
—"Es un placer. No obstante, te espera una prueba de fuego más adelante"—Agregaba Yisugo, viendo para el frente—"Pero bueno, pasando a otro tema ¿Renunciarás a ese trabajo?".
—"Sí...no tengo el valor todavía de confrontarlo frente a frente"—Respondía algo angustiada Chizuru, con una expresión dolida.
Este por su vez sonreía—"Bueno, no pienses mucho en esto. No tienes por qué enfrentarlo sola".
La chica volteó con sorpresa, al igual que él.
—"Tienes a un amigo a tu lado que te apoyará en hacerlo"—Continuaba Yisugo, viendo al frente al caminar.
Al oír eso no pudo evitar sonrojarse y sonreír cálidamente.
—"Ruka-chan es afortunada de tenerte como pareja"—Le elogiaba siguiendo con la sonrisa.
—"Espero encuentres a alguien así"—Sonreía levemente, antes de llegar a la universidad.
Sin más, Yisugo seguía el camino, mientras que Chizuru se detenía y lo veía, como si fuera él, quien repararía los destrozos de su corazón, aunque ya lo había hecho al consolarla en la noche lluviosa que reflejaba su profundo dolor de traición.
No obstante, ninguno de los dos se enteraban de que cierta persona a lo lejos los veía.
Para la mala suerte de ambos (Chizuru y Yisugo), se habían encontrado con Kazuya, sonriendo tranquilamente como si no hubiera pasado nada, saludándolos. No obstante, Chizuru solo lo miraba seria y fría, antes de seguir desplazándose hacia su primera clase.
—"¿Qué le pasará?"—Preguntaba Kazuya, mirándola extraño.
—"La pregunta aquí debería ser ¿Qué le hiciste?"—Le indicaba Yisugo sin siquiera mirarlo mientras también se disponía a dirigirse a su clase.
Sin más, Kibe y los otros se le juntaban con Kazuya, aunque notaron la ausencia de Chizuru a lado de Kazuya.
—"Oe oe ¿Qué pasó contigo y Chizu? no parecen pareja ahora"—Infería Kibe.
—"Aaah, ya, ya no salgo con ella"—Declaraba Kazuya, con una sonrisa, como si hubiera cambiado totalmente su personalidad.
De solo decir esa misma oración, todos los presentes se quedaban paralizados por algunos segundos antes de soltarle una lluvia de preguntas "¿Por qué? ¿Cuándo? Etc.", incluso le cuestionaban cómo es que no estaba triste por eso.
Poco después volteaban a Yisugo, considerándolo el responsable que terminaran, emanando algunas auras de muerte hacia él, quien no dudó en voltear de reojo con una "mirada asesina", emanando un aura aun más intimidante, antes de entrar al edificio de la universidad junto con Chizuru.
—"No será porque Yisugo te la quitó ¿Verdad?"—Preguntaba Kibe de manera burlesca—"En ese caso, lo podremos castigar severamente por mal amigo".
—"No, terminamos y así"—Contestaba tranquilamente el pelinaranja, con una sonrisa.
—"Eso es muy raro, aun más. Que yo sepa has estado pegado a ella buscando ligarla por mucho tiempo para que al final te le confesaras y al poco tiempo después terminaran"—Comentaba Kuribayashi, algo pensativo.
—"Bueno, ya es pasado, me concentraré en el presente"—Sonreía antes de ir a clases.
Los demás lo vieron con incredulidad hasta resignarse y seguirlo.
Más tarde, todos se encontraban en el almuerzo, pero a diferencia de otras veces, Yisugo y Chizuru se sentaban juntos a almorzar, cosa que seguía sorprendiendo a todos. Aun más sorprendente era que Mami se les unía.
—"Parece que te atraigo"—Decía Yisugo mientras comía y devoraba su comida.
—"Ciertamente"—Sonreía coquetamente Mami, mirándolo a los ojos—"Por cierto Chizu-chan, hoy te veo comiendo junto a él ¿No es Kazuya tu novio y con quien deberías estar?".
Al oír eso Chizuru la veía seria—"Aparentemente te llegan muy tarde las noticias Mami-chan, ya terminamos, por lo que no importa con quién me siente a almorzar ya".
—"Eeeh, así que terminaron...creí que durarían un poco más"—Infería con un tono cínico la rubia—"¿Le quitarás el novio a esa chica de moño ahora?".
—"No sé qué tengas en esa cabeza, pero no importa, porque puedo sobreponerme ante esto y seguir adelante con mi vida"—Declaraba Chizu, enfrentando la faceta mala de la chica.
Todos estaban atentos ante la batalla mental de ambas chicas, buscando romperse una a la otra.
—"Ya fue suficiente"—Les cortaba Yisugo la confrontación—"No les hará ningún bien pelear por algún hecho. Kazuya ya eligió, ya la regó y no podrán cambiar nada".
Dicho esto, terminaba de comer y procedía a regresar los cubiertos y trastes utilizados, retirándose épicamente de la cafetería, dejando estupefactos a todos, incluyendo a las dos chicas, quienes se habían sonrojado ante la manera de cómo controló la situación.
Por otro lado, Yisugo estaba inmerso en sus pensamientos, algo molesto, pero fiel a su palabra. Sin embargo, su comunicador comenzó a sonar. Inmediatamente tomaba la llamada.
—"H...hola Yisugo"—Decía una voz entrecortada.
Esta historia continuará
Buenas mis lectores, agradezco que sigan este fic, porque si ustedes les sorprendió este giro, a mí me sorprendió más, ya que no acostumbro a escribir escenas tan bruscas cómo estas, y creía que no sería capaz de algo así, siento que fue lo más brutal que yo haya escrito, que yo recuerde claro está. En fin, veamos qué más nos tiene preparada esta mente para dar.
Esta historia continuará.
