Anteriormente, en "Un final para todas"

—"Soy Umi...¿Podemos vernos?".


Ahora:

Una Ichinose Chizuru con un corazón que palpitaba a mil por hora tras colgar apenas oyó esa pregunta se congeló viendo su celular.

—"Eso sí es atrevido"—Comentaba emocionada Ai, como si de una telenovela se tratara.

—"¿Qué harás, Chizu-chan?"—Le preguntaba Mami susurrándole con una cara seria, al igual que Ruka.

—"Iré a verlo"—Responde Ichinose, con determinación.

—"¿Quién era?"—Pregunta esta vez Ai, ya que no sabía de quién se trataba.

—"Es Umi, es un amigo"—Contestaba la castaña, con un ligero rubor antes cedé voltear hacia la habitación de Yisugo.

—"Eso no parece un amigo"—Le indicaba la idol—"Claramente le gustas a ese chico".

—"¿Q-qué?"—Preguntaba con la voz temblorosa de los nervios Chizuru, volteando a verla desconcertada—"N-No es así, seguramente es para algo...para platicar algo".

—"No te hagas la inocente Chizu-chan"—Le burlaba un poco Mami, con una risita condescendiente.

Junto con Ruka, ambas se reían de su inocencia, provocando un puchero de su "amiga". Por otro lado, Ai soltaba una risita comprensiva—"Ciertamente tu inocencia es graciosa, Chizuru-san"—Le decía alegremente, disfrutando del momento de chicas.

Esto hizo ruborizar sobremanera a Chizuru, empezando a tener esa sospecha, y al mismo, un conflicto interno, lo que aceleraba los latidos de su corazón.

Sin embargo, después de las risas y demás entraron en un momento serio.

—"¿Qué harás Chizuru? Tienes a dos hombres que te aman"—Le cuestionaba Ruka, mirándola serio.

Chizuru la ignoraba pues seguía pensando, absorta viendo al vacío. Consideraba los momentos en los que ambos estuvieron con ella y quiénes de los dos fue más significativo para ella. No obstante, consideraba el hecho que Yisugo le ofreciera refugio cuando terminó con Kazuya en medio de la lluvia consideraba su deseo por ayudarla, presentía que se aprovechaba de su bondad, y se sintiría que estaría abusando más si se quedaba con él. Sin embargo él fue honesto cuando le preguntó aquello, y pese al tiempo que lleva conociendo a Umi, no lo conocía del todo, así como con él.

—"Te apoyaremos en lo que decidas"—Decía Ruka, colocándole una mano en el hombro como muestra de confianza.

—"Lo bueno de esto es que si lo aceptas, tendremos más para nosotras"—Sonreía cínicamente Mami, sacando la lengua coquetamente.

Suspirando, Chizuru contestaba el mensaje de Umi aceptando verse con él al siguiente día después de la universidad.

Teniendo esa decisión, todas se fueron a acomodar para dormirse.


Al día siguiente, cierto chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado se despertaba temprano, notando a los gemelos Ruby y Aqua, quienes lo veían con caritas tiernas, antes de lanzarse a abrazarlo dándole los buenos días. Yisugo, algo desconcertado correspondía los abrazos y volteaba a ver a Ai con una sonrisa. La idol, como si de una esposa atenta se tratara, incluso teniendo un atuendo acorde, con todo y delantal, se acercaba para darle un beso en los labios también dándole los buenos días, dejándolo más desconcertado que antes. Seguido de ello, Mami, Ruka le daban cada una un beso también en los labios para darle los buenos días.

—"Buenos días chicas"—Decía sonriendo levemente, correspondiendo los gestos. Poco después notaba que los gemelos estaban listos para dejarlos en el preescolar.

—"Ya tenemos el desayuno hecho"—Agregaba Ruka alegre, a la vez que ella y Mami lo llevaban a la mesa con emoción para que probaran su cocina.

—"Por cierto ¿Y la señorita Chizuru?"—Notaba Yisugo, tomando los cubiertos para comenzar a comer, invadiendo a las chicas con un silencio incómodo, a lo que él reaccionó volteando a verlas con una ceja levantada ante la confusión.

—"Ella tenía algo que hacer y se adelantó a la universidad"—Respondía Ai, tomando el control ya que era la más preparada y la que estaba más en calma—"Por cierto, Yisugo-kun, es sorprendente que hayas saltado años escolares y no hayas saltado la universidad".

—"Era un poco precipitado, y la universidad saca mayor reto"—Le contaba entre bocados Yisugo, volteando a ver los diplomas—"Y enveces es algo gratificante oír de otras personas sus experiencias".

Antes que pudiera decir algo, Ruka le daba un beso, ya que tenía que ir a su escuela.

—"Dejemos de hablar de mí ¿Qué planes tienes, Ai?"—Preguntaba sonriéndole levemente Yisugo a Ruka antes de voltear a Ai, terminando de comer.

—"Cumplí el sueño de ser una idol, tengo hijos...¿Quieres ver una grabación que hice a su primer año?"—Le contaba entusiasmada Ai, a lo que él sonrió comprensivamente aceptando su ofrecimiento.

Mami secretamente veía el gran ambiente que ambos creaban y su cara se ensombrencía, sintiéndose algo deprimida de no poder crear tal ambiente, de no ser digna y capaz de formar parte de ese ambiente, incluso veía a Ruby y Aqua.

—"M-me voy a adelantar...Yis-kun"—Decía apagada Mami aunque simulando una sonrisa, retirándose.

Pese a la disimulación, Yisugo sabía que ella se sentía aislada viéndola de reojo en segundos antes de enfocar su vista en el video de dispositivo de grabación, logrando conmoverse al ver a Ai y sus hijos así, en especial lo que Ai les decía.

Tras terminar el video, Yisugo sonreía levemente—"Eso que les dijiste a tus hijos fue hermoso"—Le decía, con una mirada nostálgica al levantar sus platos y vasos para luego llevarlos a lavar—"¿Sabes lo que me imaginé a futuro?".

Esto levantó la curiosidad de la idol, emocionándose como una niña pequeña.

—"A Ruby y tú compartiendo el escenario como madre e hija"—Agregaba Yisugo, lavando sus trastes—"Sería gratificante verlas así".

Ai hizo un gesto de emoción al punto que sus ojitos se le formara corazones, gritando para sus adentros de solo imaginarlo.

—"Ay, Yisugo-kun taran, eres un coqueto"—Decía con las manos sobre las mejillas, llena de pasión y anhelo, al mismo tiempo, determinación—"¡Es oficial! ¡Seguiré siendo idol hasta que tenga un concierto junto a Ruby!".

Los pequeños, contagiados por la mamá, celebraban el entusiasmo.

—"Jsjsjs, suena bien, yo seré su guardián, el guardián de ambas"—Sonreía antes de avisar a los gemelos que se iban con él para dejarlos en el preescolar y así ir a la universidad, pero no sin antes recibir un beso a cada uno por parte de Ai.

Así, los tres salieron de la casa de Yisugo, dejando a Ai sola, pero atenta gracias a las advertencias de Yisugo.

En medio del camino, Yisugo los subía y los cargaba sobre sus hombros, alegrando aun más a los pequeños, sobre todo a Ruby, quien sentía una increíble felicidad, como si él hubiera sido quien inseminó a su madre, como si fuera su padre biológico. Por otro lado, Aqua era más tranquilo, pero lo demostraba abrazando la cabeza de su "Padre adoptivo", lo que hacía pensar más al chico en su vida y como influía su presencia en ellos a tal grado.

Finalmente llegaba al preescolar y entregaba a los niños a su sensei, saludándola obviamente. Sin embargo, los niños notaron que la maestra estaba coqueteándole a su padre adoptivo, lo que provocó disgusto, mas no descartaron la actitud de él hacia la maestra, que no mostraba ningún signo de coqueteo mutuo, haciéndolos sentir más seguros.

Sin más, el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado se despide de la sensei y se retira, pero no sin antes despedirse de los pequeños con una sonrisa, deseándoles un buen día.


Llegando a la universidad su día seguía normal: tomando las clases acorde al día que le tocaban y tomando apuntes para estudiar, entre otros. Al momento del almuerzo, se extrañó un poco, pues ninguna de las dos se encontraba ahí, lo que hacía preguntarse si les había hecho mal. Como de costumbre amablemente pedía un tazón de ramen y se sentaba a comer.


Entretanto, Chizuru se encontraba esperando a Umi en el restaurante Yukihira, donde inmediatamente fue reconocida por Erina.

—"¡Oh, es la amiga de Yisugo! ¿Qué la trae por aquí?"—Le preguntaba curiosa Erina.

—"E-espero a un amigo"—Balbuceaba un poco Chizuru, muy nerviosa al grado de tener sus mejillas coloradas.

Esto le hizo una idea a Erina, haciéndola esbozar una sonrisita algo pícara—"Tenga suerte"—Le decía, dejándole un menú.

Segundos después llegaba Umi, sentándose frente a ella cortésmente, mientras Erina, discreta, vía de reojo la mesa de ella, como si de una informante se tratara.

—"Me alegró la respuesta, Chizu-san"—Decía saludándola Umi, con una sonrisa relajada. Sin embargo, el verlo con esa sonrisa, se ponía más nerviosa y cauta.

—"D-dime ¿D-de qué quieres hablar?"—Preguntaba nerviosa Chizuru, mirándolo a los ojos con una expresión de desconfianza.

—"Solo saber cómo has estado"—Le respondía Umi, aún con esa sonrisa—"¿Cómo te ha ido siendo novia verdadera de ese tal Kazuya?".

—"T-terminamos"—Contestaba Chizuru, con una expresión de pesar, sorprendiendo al chico de cabello albino.

—"¿Cómo?"—Preguntaba de nuevo Umi, tras la sorpresa—"Los veía muy juntos, casi inseparables".

—"Al final...decidió estar con alguien más"—Explicaba vagamente Chizuru—"Es todo lo que puedo decir".

—"¿Con quién? ¿Con su otra vecina?"—Volvía a interrogar, con más intriga, hasta que se detuvo dándose cuenta de su imprudencia, a lo que prosiguió con una disculpa—"Y ¿Dónde vives ahora? Suponiendo que te habías mudado con él".

—"Un amigo me dio asilo en su casa"—Seguía contando Chizuru, con serenidad—"Ha sido muy bueno a pesar de lo poco que conozco de él".

—"Espero que no se aproveche de ti o tendré que darle una tunda"—Bromeaba un poco, aunque a Chizuru no le hizo gracia.

—"Umi-kun ¿Para qué me citaste aquí?"—Le preguntaba directamente, harta de esta plática indirecta.

—"Te amo, Chizuru-chan"—Decía Umi, viéndola a los ojos seriamente, haciendo reaccionar levemente a la castaña, dándole la razón a sus amigas.

Tras unos segundos después Umi vuelve a hablar.

—"No tienes que responder ahora, esperaré la respuesta".

—"¿Por qué?"—Le preguntaba Chizuru viéndolo de manera seria, recobrando su compostura—"¿Por qué me estás diciendo esto? Antes de salir con Kazuya, antes de conocerlo, antes de ser su novia de alquiler, tenías muchas oportunidades de decírmelo ¿Por qué ahora?".

Umi no lograba encontrar respuesta alguna, notando que lo tenía encajonado.

—"Antes de Kazuya salía con Nonaha, descubriendo y conociéndola más me di cuenta que no se lo estaba tomando en serio"—Le respondía Umi, recomponiéndose—"Te lo digo ahora porque terminaste con Kazuya, y desde mucho te he amado en secreto. Ahora tengo una oportunidad para estar contigo".

Chizuru, al obtener esa respuesta inesperada, los papeles se invirtieron al ser ella ahora la encajonada.

—"O me dirás de buenas a primeras que te gusta Yisugo ¿Es eso? ¿Esa es la razón por la que estás evadiendo el rechazo? ¿Estás indecisa sobre ambos?"—Le continuaba, tomando una postura algo hostil.

Segundos de haber dicho esto reaccionaba y desvía la vista avergonzado por su arrebato de frustración.

—"Escucha, Umi-kun, estás volviéndote muy hostil"—Le advertía Chizuru—"Si es así como quieres intentar comenzar una relación conmigo, c-creo que no será difícil decidir".

—"N-no, Chizu, escucha, una disculpa"—Le intentaba decir, notando cómo está lo miraba molesta e incómoda. Justo en el momento Erina le interrumpía, reprendiéndole a ambos que estaban disturbando a los demás clientes.

Chizuru se levanta y se disculpa con una reverencia y educadamente se despedía de Umi, retirándose del restaurante.

Umi suspiraba y la seguía, aún intentando volver a hablar y calmar la situación—"Chizu, espera, entiende mis sentimientos, sí, tengo parte de culpa, pero aparecieron obstáculos y no pude confesarme".

—"Umi-kun, escucha, ya no se puede, me gusta Yisugo-kun, y no puedo retractarme, yo le hice una pregunta y fue honesto, de lo contrario...no sé".

—"¿Qué le preguntaste?"—Le preguntaba Umi, con más intriga y sospecha—"Espera, él no te amenazó, o te chantajeó ¿O sí?".

—"No seas tonto, y además es cosa privada, así que no más preguntas"—Seguía su camino.

Sin poder hacer más, Umi la dejo ir, considerando que nada de lo que pudiera decir la haría cambiar de opinión al momento, por lo que decidió ir por otro camino.


Entretanto, Yisugo terminaba de comer y como se esperaba de su educación agradecía la comida, felicitaba al equipo que preparó al ramen y la señorita que la atendió y se retiraba, yendo por sus cosas al salón para luego salir, encontrándose a Mami, algo decaída, por lo que decidía a acercársele.

—"¿Pasa algo, Nanami-san?"—Preguntaba Yisugo, sobresaltándola sin querer.

—"Yis-kun, ah, no...no pasa nada"–Respondía, evadiendo el tema a pesar de inconscientemente mostrar que algo la inquietaba, lo que era verdad.

—"Si es así, la escoltaré a su casa"—Le indicaba el chico de cabello alborotado negro negro/rojo/plateado.

Asintiendo aceptaba la oferta desganada y comenzaba a caminar a su lado, aún inquieta.

Durante el camino lo miraba de reojo, preguntándose en su mente qué era lo que le pasaba, y por qué no le seguía indagando, frustrándose.

—"Le preguntaré de nuevo ¿Pasa algo?"—Le infería Yisugo repentinamente al caminar, sin despegar la vista al frente—"Está claro que algo la aqueja y es un poco frustrante él no saber la razón, mi frustración se equipará a la suya por la poca confianza que muestra al no querer contármelo".

—"¡Ya! Está bien, lo diré"—Soltaba Mami, haciendo que Yisugo se detuviera para escucharla atentamente—"¿Por qué tan elegante y tranquilo a pesar de ser tan frustrante? Tienes una gran falta de consideración. Eres tan insensible".

Así siguió por un par de minutos, no obstante Yisugo solo la escuchaba y la veía a los ojos fijamente, analizando y llegando a la conclusión de una razón mayor detrás de lo que ella decía y lo que supuestamente sentía y pensaba. Una vez que la vio agitada y dio por finalizada la "sesión de reclamos, comenzó.

—"Nanami-san, usted dijo que soy insensible casi como un robot, por mantener una tranquilidad a lo que muchos considerarían rara, pese a mi frustración por no saber lo que la aqueja. Yo me detuve aquí a oírla, comprender la magnitud y complejidad de su inquietud para ayudar a resolverla. Puede decirme ahora lo que en verdad la está estresando".

Mami, "golpeada" por un toque de sabiduría, chistaba pero al mismo tiempo, lograba aliviarse un poco como para abrirse a él.

—"¿Por qué me aceptas? Sabes que tengo una mala personalidad, soy muy compleja"—le cuestionaba—"Soy una manipuladora, condescendiente, argh, muy...no sé, muchos defectos ¿Por qué? Soy muy reservada, desconfiada...".

Justo en ese momento comenzaba a derramar lágrimas, sin embargo, le seguía costando creer y todavía negaba, comenzando a darle ansiedad, hiperventilándose. Yisugo tranquilamente se acercaba y la abrazaba por detrás con un poco de presión con tal de calmarla.

—"Está tranquilidad también me ha costado mucho obtenerla, pero no es tranquilidad, Nanami-san"—Le explicaba en medio del abrazo—"El estresarse llega a bloquear muchas cosas, y el ser desconfiada es normal, el mundo es un lugar lleno de inseguridades, deshonestidad y demás defectos similares. Para combatirlas se necesita mente fría, y un poco de confianza".

Mami poco a poco, gracias a sus palabras, comenzaba a calmarse.

—"No me conoces muy bien, y eso te asusta, el no encontrar defectos, pero eso no significa que no los tenga"—Continuaba—"Muchos hombres te ven atractiva, pero no te conocen en realidad. Yo incluso ignoro cuáles son tus intenciones conmigo. Eres atractiva, eso no hay duda. Todos cometen errores. Estoy divagando. El caso es que has vivido con todas esas miradas lascivas, esos chicos que te desnudan con la mirada, aquellos que solo imaginan un trozo de carne con quien satisfacer su lujuria y desechar como si nada, sin tener en cuenta el daño que puedes causarles si te lastiman. Yo, no soy muy diferente de ellos. También deseo experimentar eso, pero no quiero que la otra parte crea que una vez hecho se acabó. No, yo busco la virtud de la caridad: dar, sin esperar nada a cambio".

Mami, ante todo ese argumento su corazón comenzaba a latir y por consiguiente, se volteaba abrazándolo fuerte ocultando su cara en el pecho de su contrario, rompiendo a llorar.

—"Y una cosa más, lo que hayas visto esa mañana entre Ai, los pequeños y yo, un día tú también lo podrás tener, y espero que yo pueda formar parte de ello. Mereces también tenerlo, a pesar de los errores que cometas, y creas que no lo mereces, o creas que no eres digna de tenerlo"—Concluía, correspondiendo el abrazo con una sonrisa leve y comprensiva.

Tras un par de minutos Mami había terminado de llorar y empezaba a sonreír, a lo que él responde limpiándole las lágrimas para así proceder a escoltarla a su casa.

Llegando a la casa Nanami, Mami procede a despedirlo, lanzándose hacia él y rodeando su cuello, plantándole un beso algo apasionado. Un poco sorprendido, Yisugo procedía a corresponder, rodeando su caderas con su brazo.

Así, ella queda en la casa y él se retira hacia el kínder de los pequeños.


Un poco más tarde, ya al atardecer, Yisugo, después de una leve convivencia casera con los pequeños y Ai, salía para ir a su taller, cuando de repente pasaba por el parque y veía a Chizuru en los columpios, notando que estaba sumida en sus pensamientos, "mirando al vacío".

—"¿Ichinose-san?".

Esta historia continuará.