Re: Zero, La oscuridad de un reencarnado.

La llegada que sacudió el mundo, capítulo 1.

Una gran corriente de aire frío golpeando mi rostro es lo único que sentí mientras me desperté.

Pronto una sensación extraña golpeo mi estómago, una sensación que yo recordé casi al instante, como si todo el contenido de mi estómago rápidamente subiera hasta mi garganta, una pesadez se apoderó de mí cuerpo, mientras luchaba por abrir mis ojos.

-...Que!!..- trate de hablar pero no pude oír lo que dije, ya que solo escuchaba el sonido de una gran corriente de viento que golpeaban mis oídos, o mejor dicho, golpeaba todos mis sentidos, al instante lo supe, y abrí los ojos en shock.

Lo primero que vi, fue una gran vista del mundo debajo de mi, mientras mi cuerpo se desplomaba hacia la tierra.

-..que!!, ¿ porque estoy cayendo?!..- grité alarmado.

No era bueno, mi corazón se acelero, había escuchado de gente cuyos paracaídas habían fallado, y su única salvación fue caer sobre algo blando, como un árbol, o para su suerte, nieve.

Me alegré al ver el paisaje a mi alrededor.

Yo estaba en alguna clase de bosque nevado, no reconocí el lugar por razones obvias, en mi mente solo había una sola cosa, sobrevivir.

Pronto el horizonte despareció de mi vista y mi visión fue reemplazado por muchos pinos nevados.

-.. maldición!!..-

Instintivamente me cubrí la cabeza con mis brazos, por puro reflejo.

Y en ese momento.

Splat!!*.

Desde muy lejos, se escuchó una explosión supersónica que sacudió todo aquel bosque con un sonido ensordecedor.

Los minutos pasaron y mis ojos aún estaban cerrados mientras preparaba mis sentidos para cualquier clase de dolor fulminante, pero eso, nunca llegó.

Abrí mis ojos, pero lo único que pude ver fue nieve por todas partes, los árboles a mi alrededor fueron devastados por el impacto de mi cuerpo.

-..que significa..- yo balbucee.

Estaba tirado en el medio de un cráter, como si en mi lugar hubiera caído un proyectil de acero, lo cual no tenía sentido, ya que yo era una persona, no debería de haber un cráter, solo una mancha roja en su caso.

Mis ojos bajaron para observar mi cuerpo para evaluar el daño.

Pronto noté algo impactante.

En mi mano derecha, un patrón de cuadrícula azul estaba impreso mientras pequeños rayos de energía emanaban de estas líneas.

De manera rápida y simple se esfumaron.

Consiguiente de ello, noté algo que me hizo ponerme frío, aún con la vista en mi mano, note lo siguiente.

Estaba mirando mi mano, pero al mismo tiempo, esta no era mi mano.

Yo podría reconocerme de inmediato, tal vez no podía recordar mi nombre por ciertos eventos que no entendí del todo, pero se cual era mi apariencia, y está, no lo era.

Mire mi cuerpo más detenidamente, y note que llevaba unos jinés azules, tenis urbanos, una camisa blanca de manga corta, y un abrigo negro que parecía más una gabardina negra que llegaba casi hasta el suelo, la sensación era extraña, me sentía completamente diferente.

Me moví un poco, y se movió algo dentro de mi camisa a la altura de mi pecho, miré atravez del cuello de esta, y pude notar un collar plateado que tenía la forma de una cruz de 7 puntas.

Había tantas cosas que pensé al mismo tiempo que no me decidí en que hacer.

Mi color de piel, mi constitución, mi altura, mi apariencia, era, diferente, como si este cuerpo no fuera mío, si no de alguien más.

Mi cabello era negro aún, cortó ambos lados, solo un largo fleco caía al costado ante mis ojos, lo empuje aún lado ya que me molestaba.

Suspiré en cansancio.

Esto no era algo que esperaba, no pensé, yo pensé de hecho que reencarnaría con mi anterior apariencia, pero pensándolo bien, rencarnar no es lo mismo que ser invocado a cierto mundo, son cosas distintas, y si mi cuerpo anterior fue destruido, era obvio que tenía que ser sustituido.

Por el momento no podía ver mi apariencia solo esperaba que no fuera aterrador, o estuviera muy jodido, no afectaría el resultado de lo que haría aquí, pero, ¿o tal vez si?.

No me moví del cráter mientras pensaba en estas cuestiones, pero pronto recordé algo más importante.

-..o si!, Carajo!..-

Mis habilidades, ¿cómo pude olvidarlo!?.

Aquel ser dijo que lo entendería todo al llegar a mi destino, no se a que se refería pero ella se veía muy segura al decir eso.

Mire mis manos y la realidad es que no sentí nada diferente de mi, pero en el momento en el que pensé en hacer uso de una de mis habilidades secundarias, algo golpeó mi mente.

Abrí los ojos en shock.

-.esto es!..- grité con sorpresa.

Información, experiencia, métodos, todo eso golpeó mi mente, cada gota de conocimiento adquirido no por mi, si no por algo más, algo más que me estaba bendiciendo con este conocimiento tan solo para el uso de una de mis simples habilidades.

Cerré mis ojos, y empecé a concentrarme en su uso.

Y fue algo que me sorprendió.

Pude sentirlo, las cientos y cientos de presencias a mi alrededor, era como si todas ellas se presentaran delante de mí, era una sensación extraña en describir, hasta que.

Abrí mis ojos en confusión.

Y miré en una dirección en particular.

-.allí, hay algo extraño allí..- dije mirando hacia algún lugar atravez de una enorme montaña.

Era bastante lejos, además que la nieve en todo el lugar, eso haría difícil el caminar, esa era una conjetura obvia para alguien normal, pero no para mí, ya que tenia que intentar algo y quería saber el como se sentía.

La explicación que recordaba de este poder era muy ambiguo, pero seguía un principio similar a otra arte muy popular en ese mundo, así que debería de hacerlo bien, creo.

En el momento en que pensé en ello, nuevamente la experiencia, y nueva información golpearon mi centro y los inundaron con la sabiduría de millones de usos.

Posicione mi cuerpo para lo que se venía.

Y en un segundo, todo a mi alrededor se distorsiono, para seguido de eso, ir más y más lento, fue francamente extraño, sentía que el flujo de lo que percibía era extraño, los sonidos a mi alrededor, de los árboles y de las ramas caídas se apagaron, el sentimiento del aire en mi rostro fue inexistente, como si la resistencia del mismo no existiera ante mi presencia, dándome pasó libre a lo que llamamos, velocidad.

Lo más cercano a esta sensación sería la misma sensación que tienes cuando tus reflejos son llevados al límite, cuando estás a punto de morir, cuando eres tomado por sorpresa, o cuando tú vida está en juego, era una sensación que yo podía controlar, sin embargo me detuve en un instante.

Cuando volví en mis sentidos, estaba en la cima de aquella montaña, mirando el panorama completo de aquel lugar.

Un mundo cubierto de nieve sin fin.

Pronto me di cuenta de un hecho que no me importo hasta el momento.

-..¿Porque no siento frío?..- miré mi cuerpo y no noté ninguna clase de titiriteo de mi cuerpo, después de todo no iba vestido con ninguna prenda contra el frío extremo, y eso que estaba en la cima de una montaña en un lugar nevado, era lo suficientemente frío como para que los amantes de este clima se cagaran encima, pero era raro, al llegar, lo sentía y ahora no, era extraño.

-..tal vez sea alguna clase de efecto secundario de esta habilidad..- una corriente de aire golpeo mi rostro, pero no me inmute como si el frío realmente no existiría.

-..Jeje..- me reí de lo irónico de tal pensamiento, el frío realmente no existe, tal vez esto era lo que Dios sentía ante las tempestades del universo que eran parte de su creación, nada.

El fuerte viendo de la montaña me siguió golpeando haciendo que mis ropas se sacudieran con fuerza, en ese momento lo sentí.

Algo sólido dentro de mi chaqueta se movió y golpeó contra mi abdomen.

Metí mi mano dentro de la chaqueta y tome el objeto.

Baje mi cabeza para ver lo que era, y mis ojos brillaron con emoción al saber que era.

Un medallón hexagonal color cromo con una X en su centro estaba sobre mis manos, yo sabía que era y mi emoción creció a niveles inimaginables.

Algo tan destructivo en la palma de mi mano.

Nuevamente aquel viento golpeó mi rostro y me saco de mis cavilaciones, metí de vuelta el medallón y dejé el asunto para después.

Continúe, tenía muchas cosas que descubrí de esta habilidad, y de sus rasgos secundarios.

Pronto el mundo volvió al mismo estado anterior, cuando continúe acelerando atravez del enorme sitio.

Aún podía sentir aquellas extrañas presencias, eran de hecho muchas, pero aquellas firmas de energía eran raras de alguna manera, a diferencia de toda la energías que había recolectado de los alrededores, esta energía era como describirla, estática, las otras energías se movían de un lado para otras, mientras que estás, eran energías estáticas, como si estuvieran congeladas en el tiempo.

Estaba a un pie de llegar, vi una rama de un árbol y allí decidí pararme.

Al hacerlo mi cuerpo no se balanceo por falta de equilibrio, era como si todo mi ser supiera de lo que era capaz de hacer.

Pero mi mente aún no lo sabía.

Frente a mi, había un claro, bañado en una espesa nieve.

Entre los árboles al fondo, se podía observar alguna clase de cabaña.

Volví a acelerar y aparecí en el frente de la casa.

-..este lugar, yo lo conozco..- susurre.

Pensé, y abrí los ojos al saber el nombre del sitio.

Rápidamente corrí hasta la fuente de aquellas presencias para confirmarlo.

Para mí sorpresa, eran decenas y decenas de figuras cubiertas de nieve.

De manera cautelosa, me acerque a una de ellas, quite la nieve de su parte superior.

-..esto es!..- dije asombrado con un toque de emoción en mi voz.

Era la figura de una niña, pelo castaño, y ojos verdes, y orejas puntiagudas, su semblante era la de una persona aterrorizada, en sus ropas manchones de sangre aún eran visibles, todo su ser cubierto por un espeso hielo cristalino, congelada para toda la eternidad.

-..ya veo, así que este es el bosque de Elior..- yo sonreí.

-..parece que, realmente si reencarne en el mundo de Re: Zero..- dije con alegría.

Mmn, me puse una mano en la barbilla mientras pensaba claramente en una cuestión.

-..en qué punto de la historia estoy?..-

-..¿Subaru ya murió?..-

-..¿Y qué pasa si muere?..-

Eran muchas mis dudas, de hecho no sabía tal cosa, las teorías decían que el al morir abandonaba el mundo en cuestión y su mente era trasportada a otro tiempo en otro mundo, otros decían que simplemente el mundo se reiniciaba en su punto de guardado.

Pero yo dudaba seriamente de que existiera algo tan conveniente, y el poder de la bruja no era tan grande como para ejercer su autoridad sobre la realidad misma, un truco tenía que haber en algún lado, esa habilidad no era perfecta, y si mis ojos lograban verla, sabría el secreto de ella.

-..Creo que esas cuestiones pueden esperar..- me dije aún con la mano en la barbilla.

Volví mi mirada hacia las decenas de estatuas de hielo.

-..si mal no me equivoco, Emilia quería la sangre del dragón volcánica para descongelar a su pueblo, pero si mal no recuerdo, Roswaal quería la sangre del dragón para revivir a Echidna, y Dudo que la comparta con Emilia cuando la obtenga, y no dudo de que Emilia se convierta en la Reina de Lugunica, con Subaru de su lado sin duda se hará posible..- dije mirando aun a los elfos congelados.

Aunque pensándolo bien, la sangre del dragón tiene propiedades especiales, mitológicamente hablando, haría a cualquier persona inmortal en cuerpo, y curaría todas las enfermedades o alteraciones de estado.

-..Mmn, no, espera un minuto..- dije con una idea en mente.

-..¿Mi sangre no hace lo mismo?..- dije pensando en las posibilidades de mi habilidad otorgada.

En ese momento, alce mi mano a un lado, y traté de usar uno de los poderes secundarios de mi habilidad.

Repentinamente alrededor de mi palma una estela azul celeste empezó a aparecer y contraerse de adentro hacia afuera.

Casi al instante, pude sentir el peso de algo formándose en mi mano, yo sabía que era y sonreí al verlo.

-..así que está es..- dije mientras mis ojos se posaban en una imponente espada, su hoja era gruesa, pero parecía más una espada corta, con una singular ondulación en la punta.

-..una espada de Reishi..-dije con emoción.

Lleve la hoja cerca de mi otra mano, pero.

-..Mmmn..- hice una mueca en desagrado.

-..no estoy tan loco como para cortarme!..- dije con un tono de decepción por mi mismo, digo es sentido común, no sólo vas a tomar un cuchillo y te vas a rebanar una mano.

Pase varios minutos reuniendo el valor y pensando cuidadosamente en que hacer a continuación.

-..bueno creo que no tengo porqué cortarme completamente la mano, creo que pincharme un dedo es lo ideal, además solo necesito unas cuantas gotas de sangre para probar mi teoría...-

Acerque mi dedo a la punta, y lo pinche, al hacerlo, no noté ninguna clase de dolor, sin embargo, lo que quería que pasara sucedió.

Gotas de sangre empezaron a salir de mi dedo.

-..no lo pensé bien, pero, ¿cómo debería hacerlo?..- dude, ¿solo debía aplicarla sobre el hielo?, ¿además realmente funcionaria?.

-.. pues ni hablar, veamos los resultados primero..- procedí a hacer lo que mi sentido común me dictó, antes de que una sola gota de sangre cayera a la nieve, puse mi dedo ensangrentado sobre el cristal de hielo donde estaba la niña elfa.

-..Mmmn, bueno no a pasado nada..- dije mirando al cristal ahora manchado de sangre, aún sin cambio en el.

-.. vaya pues entonces quiere decir que la sangre de volcánica sí que es poderosa..- dije algo decepcionado porque nada había pasado.

Me di la vuelta para caminar hacia otra figura, sin embargo.

Crack!.*

Un repentino crujido asalto mis tímpanos.

Me gire rápidamente, y note algo que me dejó conmocionado.

El cristal, en donde puse mi sangre, estaba cuarteándose, poco a poco, fragmento por fragmento, mientras un vapor espeso emanaba de este.

Me puse rígido, y rápidamente en mi cabeza pasaron muchos escenarios desafortunados donde la niña caía muerta hecha pedazos por un mal procedimiento mío, o tal vez este era el destino de todos los elfos congelados por la magia de Emilia, sería en duro golpe para ella, pero en cierta manera, era mejor que yo lo averiguara a que ella lo hiciera, nadie quería ver otra Emilia yandere de nuevo.

El cristal finalmente y de una manera sincronizada, se hizo añicos en miles de pedazos.

Mi corazón latió a mil por horas mientras veía en cámara lenta lo que pasaría.

El cuerpo frío de la niña en el cristal, se desplomó a la fría nieve, pero antes de que ella cayera, yo me moví rápidamente y la atrapé entre mis brazos.

Estaba fría, muy muy fría, casi parecía que era un cadáver sin vida, y sobre su cuerpo bailaba unas marcas rojas que comenzaron a parpadear y expandirse, se que las había visto en algún lugar, pero antes de que las marcas rojas brillantes comenzaran a avanzar más..

Repentinamente ella comenzó a tomar un color rosa en su cara, sus mejillas, y las marcas desaparecieron completamente de su cuerpo como si nunca hubieran existido.

Ella parecía dormir, o solo estaba inconsciente.

Miré al cielo, y claramente ya iba a anochecer, parece que llegue a este mundo casi de noche, obviamente no me di cuenta de esto, pero suponía que no la podía dejar aquí en la nieve, además no podía despertar a todos por igual, ya que sería un caos, tendría que ser cuidadoso con esto.

Miré en dirección de la cabaña, a lo lejos y note que está tenía una chimenea, tome a la niña cómo un costal de arena y la subí a mi hombro.

-..vaya no pesas nada..- dije no encontrando ninguna resistencia de su cuerpo a la gravedad, ¿ O era que yo soy muy fuerte?.

Tome con fuerza la espada en mi mano derecha, y me hacer que a un pino a mi lado, agite la espada dando un corte horizontal al árbol, de inmediato el gran árbol se vino abajo sin contemplaciones.

-.. bien creo que..- no pude terminar de hablar ya que muchos ruidos de algo golpeado la nieve llamó mi atención.

Levante la vista en la dirección de los grandes golpeteos.

-..Carajo, esto es..- dije con pesadez.

Decenas y decenas de árboles detrás del que había cortado habían caído solo 5 segundo después de lanzar mi ataque al primer árbol.

-..esto es peligroso..- miré a la espada con nerviosismo.


El fuego crepitaba en la angosta habitación, pero el calor llenaba el ambiente y eso era lo importante.

Yo miraba al fuego casi hipnotizado, la verdad me había preocupado el como iba a iniciar fuego en este lugar, sin fósforos, o un encendedor, mínimo un pedernal, luego recordé los otros poderes secundarios de mi verdadera habilidad.

-..si no me equivoco está habilidad era una que desarrollo ese pelirrojo, ¿Cuál era su nombre?..- coloque un dedo en mi frente tratando de hacer que mis recuerdos fluyeran.

-..Ba, back, no, era, Baz-..- antes de terminar de decir aquello un murmullo me saco de mis cavilaciones a mis espaldas.

Gire y vi a una niña pequeña que se revolvía entre las mantas de su cama, como si estuviera teniendo una pesadilla.

Me levanté del suelo delante de la chimenea, y camine hacia ella.

-..No!!, Nooo!, Papá!!..- ella gritó con fuerza entre lágrimas y lamentos.

Yo me pare al lado de la cama, y la agite de los hombros con fuerza.

Sabía lo que venía, sería difícil, complicado y tedioso, pero.

-..oye!..- dije, al momento de oír mi voz, sus ojos verdes se abrieron, pero no fueron en reconocimiento, si no en terror.

Sus ojos se enfocaron en mi figura, y su ruptura mental era más que clara.

-..Nononononono!!..- ella gritó aún más fuerte saltando de la cama y corriendo lejos de mi apoyándose contra una esquina con mucho miedo.

-.. mamá, papá!!, ¿Dónde están??!!, Mamá!!..- ella gritó entre lágrimas y quejidos que yo jamás pensé en escuchar.

Me sentí mal al escuchar a la niña lamentarse de esa manera, pero era normal, después de todo, el culto de la bruja había destruido este lugar y asesinado a muchos de sus habitantes, en el momento en el que ella fue congelada, seguro estaba viviendo un infierno en si misma.

Yo levante las manos hacia arriba a modo de rendición.

-..calma mocosa, guarda la calma..- le dije con una voz suave.

Y di un paso hacia ella.

En cuanto hice eso, ella gritó más fuerte, alzó su mano en mi dirección y algo invisible se reunió en ella, y un sonido familiar se disparó en todo aquel lugar.

No pude reaccionar ya que al momento salí volando contra la pared de madera.

-..aagh!!..- me lamente en palabras, pero al reaccionar realmente no sentí ningún malestar, no había dolor.

-..oye mocosa de..- dije exaltado hacia la figura que debería estar enrollada en una esquina como un animal acorralado, solo para ver qué la niña ya no estaba allí.

Gire mis ojos en dirección a la puerta y vi que está estaba abierta.

-..¿Y decías que seria fácil?..- dije a nadie en especial.


Era oscuro, ella no podía ver nada en absoluto, estaba tan aturdida y asustada que no tenía razón de algo que le dijera lo contrario.

Ella sentía una energía creciendo en su cuerpo, corrió y corrió hasta que uso cada gramo de esa repentina fortaleza, tal vez fueron minutos, quizás horas, pero ella no paro.

Muerte y destrucción era todo lo que ella recordaba, el fuego abrasador y el reconfortante frío de la muerte llegando a ella y su familia, para que luego todo se convierta en oscuridad.

Una oscuridad perpetua y continua.

Ella por fin paro, su respiración era agitada, y jadeos se escuchaban venir de ella.

Su mirada era una en blanco, ojos verdes tan opacos, y tristes, como si toda la vida le fuera arrancada de ellos.

Repentinamente, gruñidos sonaron a su alrededor.

Ella se alarmó, y volteo frenéticamente a todos lados.

Figuras negras en medio de la noche la rodeaban entre los matorrales y los árboles a su alrededor.

Ella se estremeció al saber que eran.

-..ma,ma, mabes,tias..- Ella dijo inquietantemente.

Su padre le había contado que estás existían, y que había muchas a las afueras del pueblo y de su Barrera, por eso no tenía que adentrarse mucho en el.

Ella se estremeció ante la idea de ser devorada por estas cosas.

Agotada ella aún se movió intentando correr inútilmente.

Al momento de pasar cerca de un árbol, una figura parecida a un enorme perro gigante de ojos rojos se abalanzó sobre ella, mordiendo con fuerza su hombro.

-..Iaaaa!!..- ella gritó en angustia.

El perro la lanzó cerca de un pequeño desnivel en el terreno lanzándose los dos hacia atrás, cayendo en un pequeño claro lleno de nieve, donde más mabestias aparecieron y rodearon a la pequeña elfa.

-..no, no por favor!, No!..- con gritos desesperados ella gritó.

-..alguien!..-

Las mabestias se lanzaron hacia ella y clavaron su mandíbulas en sus piernas, brazos y hombros fallando en morder su cuello.

-..alguien!!, Por favor!..- lágrimas y sangre salían de su cuerpo.

-..ayud-..- antes de que ella pudiera finalizar su frase, todo a su alrededor exploto, como si un meteorito hubiera caído sobre ella.

Al instante, ella dejó de sentir dolor, tanto física como emocionalmente.

Sus ojos estaban cerrados, y una vez que el miedo había desaparecido, ella observó.

Sobre ella, cubriéndola con sus piernas, allí estaba el de nuevo.

Nuestras miradas se encontraron, y le sonreí.

-..si me hubieras dejado terminar, te hubiera dicho que no había que temer, que estabas a salvo..- mencione.

-.. pero no te preocupes, ya todo esta bien, ¿sabes porque?..- tire esa pregunta preparando esa frase cliché, listo para sentir vergüenza, pero sabía que esas palabras eran algo que ella necesitaba escuchar.

-.. porque yo estoy aquí..- dije con una seguridad implacable.

Los ojos verdes de la niña aunque fuera solo un poco, sus ojos recobraron algo de su brillo.

Levante una de mis manos al aire, y me comprometí a enseñarle algo impresionante, no quería asustarla con fuego, ni con oscuridad, pero aquí, a la luz de la luna, ella vería de lo que soy capaz en este nuevo mundo.

Nuevamente casi al instante supe cómo usar la siguiente habilidad, como si hubiera acumulado la experiencia de un millón de usos.

[ The Thunderbolt].

De la nada, pequeños relámpagos color verde comenzaron a cobrar vida y a danzar a mi alrededor como si cada uno de ellos tuvieran consciencia propia.

Seguido de esto levante una mano al aire y grité con autoridad.

-.. Desaparezcan!!!!..-

A pesar de lo despejado de los cielos, aun así la noche misma parpadeo en furiosos resplandores, un segundo después, un poderoso rugido sacudió todo el bosque enteró, para que al instante.

Clash!!*.

Varios enormes rayos golpearon sin piedad a las mabestias que al ser alcanzados por estos murieron al instante convirtiéndose casi de inmediato en carbón.

Los ojos de la pequeña se abrieron con sorpresa e incredulidad, ante tal manifestación frente a ella.

Las mabestias restantes alrededor al oír y sentir aquella aura de muerte, retrocedieron, fue miedo, tal vez instinto, pero no importo, porque yo ya había tomado mi decisión.

Mis ojos nuevamente se enfocaron en ellos, y eso fue todo, de esa manera, dejaron de existir.

Varios rayos más viajaron atravez del aire a velocidades ridículas y perforaron los cuerpos de las mabestias que casi al instante eran reducidas a polvo.

Mientras esto pasaba, me puse de rodillas al mismo nivel de la niña tirada en la nieve, y la tomé entre mis Brazos.

Ella esta vez no hizo nada y solo me miro atentamente a los ojos.

-..te agradecería si no volvieras a intentar matarme nuevamente mocosa..- le dio una sonrisa que yo supuse fue gentil.

-..vamos a volver a la cabaña, entonces te explicaré todo, pero cree esto, porque es la verdad, tu ni nadie más, está en peligro..- le dije con cierta seguridad en mi voz y en mi mirada.

Al tomarla, ella sintió un extraño calor envolver su cuerpo, era tan cálido y reconfortante, ella pensó.

Rápidamente me desplace atravez del oscuro bosque a una velocidad moderada, mientras esto pasaba los ojos de la niña aún me miraban fijamente sin decir ni hacer nada.

Nuestro camino se vio interrumpido por extraños y pequeños resplandores que iluminaron nuestro alrededor.

Mientras yo seguía desplazándome, estas luces parecían seguirme hasta la cabaña.

Luces blancas, claramente estos eran espíritus menores.


Desde que volvimos a la cabaña, la niña no dijo ninguna palabra, solo permaneció cerca de la fogata en el calor que está emanaba.

Supongo que seré yo el que tenga que hablar, miré a las espalda de la niña.

-..supongo que es hora que te diga que está pasando..- yo menciono mientras la niña aún no decía nada.

Tendré que contarle la versión corta.

En ese momento, aún sin darme la cara, le conté todo lo que sabía del incidente del pueblo de Elior, claro omitiendo ciertos eventos, como la aparición de Pandora, o el hecho de que ella y el culto estaban buscando a Emilia, el hecho de como una pequeña Emilia uso su poder para congelar a todos los habitantes, de esa manera salvándolos de su cruel destino a manos del culto de la bruja, también le conté que an pasado 112 años desde su congelación hasta este momento, y que Emilia a estado tratando de buscar un medio para salvarlos, pero que hasta el momento no lo a logrado, y con eso había finalizado, omití cosas importantes como acerca de la candidatura real, pero ella no entendería eso, solo era una niña después de todo.

Ella siguió mirando al fuego sin decir nada aun.

Por un momento creí que no había escuchado nada de lo que había hablado, sin embargo.

-..mi, mis papás, ¿están bien?..- ella susurro en un quejido, en ese momento supe que estaba llorando.

-..no lo sé, mañana podrás comprobarlo tu misma, además que mañana trataré de sacar a la mayor cantidad de elfos posibles, solo espero que sean más razonables que tú mocosa..- dije en un suspiro.

Ella no dijo nada.

-.. también, puedes dormir tranquila, yo estaré aquí hasta que despiertes, así que no te preocupes..- yo dije en un tono confiable.

De inmediato, ella se acurrucó en el suelo en silencio mientras se acostaba frente a la fogata, y cerraba sus ojos.

Pero algo era extraño para mí, sin hacer ningún ruido, me acerque a la puerta de madera, y di un vistazo al exterior, y la vista que me recibió fue, confusa.

En el frente de la cabaña, había un sin número de espíritus menores revoloteando alrededor de todo el lugar, me pregunte si esto era algo que yo cause, porque no entendía este extraño fenómeno.


La mañana por fin llegó, y me desperté en el mismo lugar donde me dormí, había un poco de frío eso noté, el calor de la chimenea ya no estaba presente, pero había algo extraño acurrucado entre mis piernas.

Abrí mis ojos, y miré hacia abajo.

La pequeña elfa de ojos verdes y cabello castaño corto estaba hecha bolita cerca de mi regazo.

Sus heridas se habían ido, como se esperaba de mis habilidades, sin embargo noté que aún había temor en su corazón, tal vez porque aún era una niña mi poder no era tan envolvente en ella.

Pero dejaría tan pensamiento para más tarde.

Moví los hombros de la niña.

-..Grrwww!..- ella gruñó.

-..vamos vamos, no eres un perro..- esta vez le pinche sus mejillas rosadas con mi mano.

-..Mmmn, no..- ella se estiró como si fuera un gato decantándose de un sueño de 14 horas.

Ella finalmente abrió los ojos, y me miro fijamente, en ese momento ella quedó petrificada.

Yo no hice ningún movimiento brusco, no quise asustarla, solo le di una sonrisa que yo supuse nuevamente, era agradable, pero como no sabía cuál era mi apariencia, tal vez no era la mejor de las ideas.

Sin embargo algo interrumpió nuestro concurso de miradas y sonrisas.

Growwwww*.

Abrí mis ojos en shock, y una sonrisa burlona apareció en mi rostro.

-..vaya!, Esa bestia sonó furiosa, ¿oíste?..- dije sonriendo con picardía en mi rostro.

La niña solo se sonrojo al oír mis palabras, y negó furiosamente a mi pregunta.

Growwwww!*.

El rugido impaciente de su estómago hizo eco de nuevo en la cabaña.

La niña estaba tan roja como un tomate, y supe que ese era el momento.

Lleve una de mis manos hacia su cabeza y la acaricié.

-..no pasa nada, ¿Qué te parece si nos hacemos cargo de eso?..- dije entre risas mientras me ponía de pie.

Ella solo agacho la cabeza apenada y miro hacia el suelo de madera.

En el momento en el que abrí la puerta de la cabaña, un frío abrazador golpeo mi rostro.

-..Agh, qué horror!..- me estremecí.

-.. realmente odió el frío con toda mi alma..- dije abrazándome a mi mismo.

Y en ese instante, al igual que ayer, el frío desapareció.

Yo fruncí el seño casi imperceptiblemente, ¿Qué significaba esto?, Era obvio a este punto que tenía que ver conmigo.

Pronto sentí un pequeño tirón en mi pantalón, y vi a la pequeña elfa tratando de entrar nuevamente señalándome para que fuera a la cabaña.

Hasta el momento ella no había hablado, pero el hecho que se estaba comunicando aunque sea con señas, quería decir que no había perdido la cordura del todo.

Miré hacia ella, y vi que estaba temblando, ella aún tenía las ropas puestas de hace 112 años atrás, debían estar al borde de desintegrarse, y se veía que no la estaban protegiendo para nada de la intemperie.

La miré atentamente, y miré su pequeño cuerpo, no sabía si iba a funcionar, pero tenía que intentarlo, después de todo está habilidad no solo funcionaba para hacer armas atravez del Reishi del ambiente.

Mis manos brillaron en una estela azul, en ese momento, estalló un fuego etéreo del mismo color, tal evento alerto y llamó la atención de la niña, que se me quedó mirando con cuidado.

En un segundo todo aquello había desaparecido, y lo que quedó en el lugar de las llamas impresiono a la niña.

-..toma mocosa, no sé qué tanto te protegerá esto, pero es mejor que andar por allí con esos harapos tuyos..- le dije entregándole un pequeño conjunto de ropas de su talla de color blanco.

No sabía que tan bueno era haciendo estás cosas con esta habilidad, aunque sabía perfectamente cómo hacerlas.

Ella me miro con cierto nivel de malestar al oír mis palabras, pero ella acepto las ropas y entró de vuelta a la cabaña.

Espere 5 minutos fuera de la cabaña cuando la puerta nuevamente se abrió.

-..¿Estas lista?..- dije descuidadamente mirando a la mocosa a mis espaldas.

La niña había cambiado sus ropas por una chaqueta color blanca con bordes azules y botones dorados, junto con unos pantalones blancos del mismo color, seguido de una capa color blanca puro qué cubría la mayor parte del atuendo.

Increíble parece una niña de familia acaudalada, además que la ropa parece jodidamente cara.

-..woww, pareces una de esas niñas nobles de Lugunica..- dije mofándome de ella.

Ella hizo un ligero puchero mientras me lanzaba una mirada que se suponía era amenazante.

Le hice una señal.

-..¿Nos vamos?..- le dije.

Ella asintió.

Y con eso nos adentramos en el bosque.

No pasaron ni 5 minutos, y ya había visualizado un objetivo, un pequeño ciervo de grandes astas estaba comiendo tranquilamente a lo lejos.

En mi mano izquierda, comenzó a brillar una luz azul y repentinamente un arco se materializó sobre mis manos.

La pequeña elfa tenía los ojos tan abiertos como podía.

Sin embargo me cuestione una sola cosa por una vez en mi vida.

Cazar no era un problema, era una manera algo rudimentaria de conseguir alimento, el problema era.

-..Matar al ciervo, ¿y luego que?..-

Trate de reflexionar en como preparar al ciervo, y no vomitar en el intento.

Sabía de antemano cual era el método, y era asqueroso, lo sabía porque había visto varios vídeos de caza y cocina en la naturaleza, pero, una cosa era verlo y otra hacerlo tú mismo.

El arco en mi mano no tenía ninguna cuerda, esto era algo que la pequeña elfa notó, pero repentinamente al momento de hacer el movimiento distintivo de disparó, un hilo azul de energía se materializó en el arco, y una flecha azul apareció entre mis dedos, el arco se tenso, y yo dispare.

Que yo supiera no era alguien muy capaz en puntería, pero, tal como antes, la experiencia de tal talento estaba sembrada en mi mente y cuerpo.

La flecha azul silbo atravez del aire, y está rápidamente se multiplico en varias flechas similares que impactaron sin piedad al pobre animal que cayó sin vida a la nieve cerca de un arbusto.

-..bien, hagamos esto!..- dije con animosidad más para convencerme a mi mismo que a la pequeña niña junto a mi.

-..ve a jugar por allí un momento mientras yo me encargo de esto..- le dije, pero ella no se separó de mi.

De alguna manera ella entendió lo que estaba a punto de hacer, y se apartó solo unos metros de mi mientras yo preparaba la carne.

Materialice un cuchillo Bowie ideal para este tipo de cosas, y empecé a quitar la piel del animal en la parte baja de las piernas.

El olor a sangre saturó mis sentidos mientras me dieron definitivamente, ganas de vomitar.

Hice un corte limpio y separé las partes carnosas del animal de su cuerpo, esto era más que suficiente para mí y la mocosa.

Cuando me gire para ver a la niña, ella estaba temblando, mirando hacia el lado contrario.

Imagino que el olor a sangre le trajo malos recuerdos, supuse.

-.. Burned Finger1..- Chasquee mis dedos mientras decía el mismo comando que use para prender el fuego de la chimenea.

Lo que quedaba del ciervo rápidamente comenzó a quemarse con intensidad.

-.. vámonos mocosa..- le dije suavemente a la niña.

La niña tembló al oír mi voz, pero me siguió con una mirada lúgubre en su rostro.


La fogata estaba ardiendo, colocada justo afuera de la cabaña, dos troncos como asientos yacían alrededor del fuego, mientras dos pedazos de carne se cocinaban sobre el.

-..oye mocosa, a pasado un rato y aún no sé si sabes hablar..- le mencioné de la manera más casual que se me pudo ocurrir.

Ella desvió la mirada de mi, y miro hacia el fuego.

No tengo porqué forzar las cosas supongo.

-..está bien mocosa, entiendo perfectamente las indirectas, aunque me gustaría preguntarte una cosa ya que es necesario para futuros encuentros..- dije con una penosa sonrisa falsa.

-..¿Cual es tu nombre, o aceptas gustosamente ser llamada mocosa el resto de tu vida, aunque realmente a mí no me importa..- dije levantando la mano para alcanzar un pedazo de la carne humeante que parecía ya estaba lista.

Ella no dijo nada, pero una extraña mueca en su cara me dijo que no le fascinaba mucho idea de ser llamada de una manera tan despectiva.

-..ten mocosa..- le extendí su pedazo de carne que aún estaba pegada al hueso blanco del animal.

Ella extendió sus pequeños brazos, y sus diminutas manos alcanzaron la Comida.

La carne era muy simple y bastante fibrosa, sin duda era una parte del músculo muy densa, y sobre todo.

-..ten cuidado mocosa está muy..- no pude terminar ya que.

-..Kya!..- la pequeña gritó mientras sacaba su lengua y alejaba de su rostro el trozo de carne.

Pequeñas lágrimas se formaron en las esquinas de sus ojos, mientras un vapor salía de la parte mordida del muslo.

-..Jejeje, no solo duermes como un gato, sino que también tienes lengua de uno, ¿seguro que los antepasados de los elfos no fueron felinos?, Jajajajajaja..- me burle de la niña aligerando en mi opinión un poco el ambiente.

Solo pude escuchar un, Umu, mientras me seguía riendo con los ojos cerrados.

-..So, Soora..-

-..Eh!?..- dije al escuchar una diminuta voz.

Mis risas pararon y volví mis ojos hacia la niña.

-..tu, ¿Dijiste?..- trate de decir.

-..Soora..- ella dijo una vez más con la misma diminuta voz, mientras ella le daba otro bocado esta vez con más cuidado a la carne.

Esta vez nadie dijo nada por un momento, hasta que.

-..mucho gusto, Soora-chan..-


Estaba algo arrepentido de estar aquí nuevamente, la única diferencia, es que está vez sabía lo que pasaría, y que no estaba solo.

Miré hacia la elfa pequeña llamada soora que parecía inquieta y nerviosa.

-..muy bien, necesitamos un plan..- dije más para mí mismo que para la niña pequeña.

Frente a mi estaban las decenas y decenas de estatuas de hielo llenas de nieve.

Alce mi mano hacia los elfos atrapados en el hielo, y agite mi mano.

Una gran ráfaga de viento explotó en esa dirección, llevándose y empujando toda la nieve del área, dejando al descubierto las figuras de los elfos con expresiones horrorizadas.

Al verlas más a detalle, la pequeña niña no lo pudo soportar más y corrió hacia ellas.

-..Te sugeriría que no te acerques demasiado, no queremos un accidente donde alguien pierda un brazo o la cabeza antes de ser descongelado..- dije de manera neutral.

Mis palabras llegaron a la niña, la cual paro sus pasos apresurados al las estatuas de hielo que eran sus conocidos.

Caminé lentamente a su lado.

-.. escucha voy a liberarlos, pero será uno a uno, si los libero a todos al mismo tiempo, va a ser un caos, ¿Entiendes?..-

Ella me vio algo apagada, pero confirmo con un movimiento de cabeza.

-..bien, pues manos a la obra..-

Alce uno de mis brazos a un lado, y una filosa daga se materializó en mi mano derecha.

Soora me vio hacer esto, y se estremeció.

-..la sangre del dragón volcánica, es lo único que tiene el poder en este mundo de sacarlos a todos de sus prisiones de hielo..-

La niña abrió los ojos de par en par al escuchar esta declaración.

Entonces finalmente movió sus labios.

-..tu, ¿tu eres?..- ella dijo con gran asombro y miedo en su diminuta voz.

Pero yo sabía que iba a preguntar.

-..no, yo no soy el dragón volcánica, ¿o me vez acaso con la cara de un lagarto gigante ?..- pregunte falsamente ofendido.

Ella sacudió rápidamente su cabeza ambos lados en negación.

-..si así es, la única razón por la que la sangre de volcánica es útil, es porque posee cualidades especiales y únicas para sacarlos del hielo sin morir, pero..- yo pinche mi dedo con la daga, y rápidamente sangre fresca salió a la luz del mundo, me dirigí hacia la estatua de una mujer elfo congelada con una cara de completo Terror y salpique con mi sangre el hielo sobre ella.

Pasaron unos segundos y nada paso.

Soora pareció impacientarse haciendo una cara difícil de leer, hasta que.

Crack!*.

Ella abrió los ojos ante el sonido.

La figura de una mujer rubia cayendo al suelo como un muñeco fue lo único que ella vio antes de que yo apareciera dela nada y la atrapará entre mis brazos.

-.. Soora-chan, ¿conoces a esta mujer?..-

Ella asintió con la cabeza, pero una extraña expresión estaba en su rostro.

Ya veo.

Tal vez tenga que despertar a unos cuantos en este momento, Soora tardó cerca de 3 horas en despertarse ayer, tal vez.

-..soora espérame aquí y no te muevas..- dije y me dirigí a la cabaña a dejar a la mujer en el suelo de la cabaña mientras encendía de nuevo la chimenea para aumentar el calor.

Dejando eso a un lado, regresé, y sin embargo.

-..vaya, ¿Por qué no me sorprende esto?..- dije mientras la pequeña Soora había desaparecido.

Cerré mis ojos y supe exactamente dónde estaba.


Arrodillada junto a una estatua de hielo en específico, en medio de muchas más estatuas, sus lágrimas caían sobre la nieve.

-..sabes, ¿si querías que sacará a alguien importante para ti en primer lugar, debiste de decírmelo..- dije con una voz distante.

-..por favor..- ella dijo sollozando.

-..ayuda a mi mamá..- ella suplicó mientras caía de rodillas delante de la mujer congelada.

Yo sonreí.

-..si..-


Nuevamente la noche había caído.

Y lo único que se podía ver era a un grupo de personas o mejor dicho elfos, discutir en pánico sobre lo que había pasado.

-..¿Que está pasando, donde estamos?..- dijo un elfo rubio de ojos esmeralda.

-..no lo sé vandir, pero esto es extraño!, parece que fuimos secuestrados por el culto!!..- menciono otro elfo de pelo castaño.

-..no puede ser, ¿ahora que será de nosotros?, ¿y los demás?..- esta vez fue una elfa quien dijo en pánico.

Dentro de ese grupo de 10 elfos despiertos, habían dos personas que eran la excepción al pánico a su alrededor.

Una niña de pelo castaño, y ojos verdes, estaba abrazando a una mujer muy similar a ella.

-.. Gracias Dios..- ella decía mientras abrazaba su hija ajena a toda la conmoción a su alrededor.

Soora estaba confundida, aquel hombre había estado sacando del hielo a muchos de sus conocidos una vez que Libero a su madre.

Pero tan pronto como llegó a cierta cantidad, el simplemente se adentro en el bosque mientras la dejaba a ella a cargo del cuidado de su madre.

Ella estaba francamente asustada.

Sabía perfectamente en el estado que todos estaban.

Estaban asustados, por los sucesos experimentados, para ella fue una locura escuchar que habían pasado 112 años en los cuales ellos estuvieron congelados, saber que todo había terminado hace mucho tiempo, la confundió y no supo el como sentirse.

Afortunadamente, el había estado con ella desde que despertó, y no se fue de su lado.

Ahora no estaba y se sentía desnuda ante el mundo, junto a él se sentía segura.

Aquellas palabras, ella las recordó.

"Todo esta bien, ¿sabes porque?...Porque yo estoy aquí!".

Tenía miedo, si el desaparecía, ¿Qué sería de ellos, y de las demás personas atrapadas en el hielo?.

Aquella escena donde el la salvo de aquellas mabestias quedó grabada en su memoria.

El como las mabestias que la rodeaban aquella noche simplemente se esfumaron en la nada misma.

La atmósfera dentro de la cabaña era pesada, había tanta tención que nadie había dado siquiera un paso al exterior por miedo.

Pero ella lo vio.

Una luz que provenía desde fuera de la cabaña y se filtraba por las rendijas de las puertas.

Esa luz ella la había visto en algún lugar.

Los ojos de la pequeña Soora se iluminaron, su pecho se apretó y se soltó del abrazo de su madre.

-..¿Soora!!?..- ella gritó sorprendida, llamando la atención de todos en el lugar.

Su hija se acercó a la puerta, cosa que nadie allí se había atrevido a señalar.

Ella abrió la puerta y salió de un salto por ella.

Un segundo después, se escucho un quejido.

-.. Aaaaaaaaagggh!!..- todos se alarmaron al escucharlo.

-..porque tú!..- se escucho una maldición.

Todos se prepararon, excepto por.

-..Soora!!..- la madre de la niña se apresuró a ir hacia la puerta, de repente.

Trash!*.

La puerta fue pateada desde afuera, y en cuanto se abrió, una luz segadora se filtró atravez de esta y rápidamente, una figura oscura se presentó en la entrada.

Todos al ver esto se estremecieron.

Sin embargo.

-..joder!!, Malditas esferas brillantes!!, Salgan de mi propiedad!!..- grité al los cientos de espíritus menores estacionados a las afueras de la cabaña.

Rápidamente y de un solo movimiento, cerré la puerta con desesperación.

Volví mi cabeza a los demás y note miradas que pasaron del miedo a la confusión.

-..no me miren así, yo mismo no sé qué pasa con este lugar!, Y no se les ocurra abrir esa puerta, Porque si esas bolas brillantes entran, les aseguro una cosa!, Nos van a joder la noche a todos!..- dije seriamente.

Bajando mi cabeza a mi cintura, mi mente se enfocó en el otro problema.

Una niña con ropas blancas como la nieve estaba abrazada a mi cintura con un agarre férreo allí.

-..sabes Soora, me caías mejor cuando desconfiabas de mi..- dije de una manera exhausta.

Ella en cambio solo apretó su agarre más.

-..y pensar que eres la misma niña que casi me decapita con esa magia de viento..- dije suspirando eso último.

Todos quedaron atónitos ante mis palabras, bien creo que ellos no necesitaban esa revelación.

-..¿Quien eres?..- dijo la voz inquieta de una mujer cerca de mi, que se acercaba más y continuamente, la miré un segundo y era la madre de Soora.

Todos los demás también se pusieron en guardia ante mi presencia, muchos de ellos comenzaron a Castear hechizos en silencio, mientras me daban una mirada amenazante llena de odio puro.

Yo me mantuve fresco restándole importancia a sus acciones dándoles a entender que o no me importaba o no eran una amenaza.

-..Mmn que quien soy..- dije mirando al techo.

-..pues esa pregunta está difícil, ya les digo..- digo en un tono bromista dando una sonrisa tonta.

Sin embargo a juzgar por sus reacciones nadie se creyó ni una palabra.

-..pero si quieres saber qué hago aquí, es simple..- yo moví uno de mis dedos arriba.

-..soy aquel que los descongelo..- les sonreí.

Ellos agudizaron sus ojos y me miraron escépticos.

-..¿Que sucede, acaso no soy un buen tipo?..- fanfarronee un poco.

Los miré y nadie compraba mis palabras por más dulce que sonaran.

-..bueno bueno, se ve que quieren la historia larga así que se las contaré, se la conté a Soora y ahora se las cuanto a ustedes, pero, ni crean!, Que la contaré 3 veces así que grábensela en sus cabezotas porque ustedes tendrán que contársela mañana al resto, entendieron!, Me niego a ser un disco rayado!..-

-..¿Disco?..- algunos susurraron extrañados por la palabra.

Muchos otros iban a decir algo, pero los silencie con una mirada que obviamente molestó a más de uno.

-..bien, presten atención, yo hablaré y ustedes oirán!, Nadie me interrumpirá, guárdense todas sus dudas hasta el final..-

Nadie dijo nada, entonces yo procedí a contar todo, exactamente de la misma manera que se la conté a Soora, omitiendo ciertos detalles, pero está vez mencionando a la bruja de la vanagloria y revelándoles que ella era la líder del culto de la bruja, lo cual esto los tomo por sorpresa, pasé aproximadamente 40 minutos hablando y explicando la situación con Soora colgando de mi cintura.

Al finalizar nadie dijo nada.

Aunque un alivio fue visible cuando mencioné a Emilia, sin duda por alguna razón se preocupaban demasiado por Emilia, no era extraña en sí, solo era algo que siempre me pareció raro en las novelas y en el anime, ellos por alguna razón tenían cierto fanatismo por ella y eso me interesaba.

-..Soora, podrías por favor soltarme, no siento mis piernas..- dije cansado.

Gire mi cabeza y volví mi vista a la madre de Soora que me miraba de manera algo nerviosa mientras dudaba de acercarse más a mi.

-..señora no se quede parada allí como una estatua, venga y quítemela de encima!..- dije de una manera nerviosa.

La mujer apenas y reacciono a mis palabras, se acercó con cautela a mi, y trato de quitarme a la niña sin éxito.

-..Soora por favor, estás molestando al joven..- ella le dijo a su hija con suavidad.

-..No!!..- ella finalmente gritó.

Esto era extraño, no se comportaba como debería, todo esto paso desde que me fui.

-..¿Que sucede mocosa, acaso no te dije antes que ya no había nada que temer?..- dije en un tono burlón.

Sin embargo, ella dijo algo que no esperaba.

-..no te vayas..- ella susurro.

-..eh?.- dije extrañado, los demás también vieron con rareza tal escena mientras aun tenían la guardia arriba.

-..tu, eres fuerte, ayúdanos por favor, sálvanos por favor!..- la niña me rogó, lo cual me tomo con la guardia baja.

Recuerdos desagradables de mi vida pasada regresaron a mi mente como imágenes borrosas.

Mi pecho se oprimió, yo lo sabía, no era un héroe, solo hice esto por capricho, no me intereso hacer nada heroico aquí, lo único que quería era probar el alcance de mis nuevas habilidades recién adquiridas.

No era como Subaru, yo no salvaba a mis amigos, ni a mis seres amados, yo no daría mi vida por personas desconocidas, en cambio yo admiraba al chico por su gran determinación, pero al mismo tiempo, yo.

Mire a la niña con su cara enterrada en mi abdomen, y solo suspiré en derrota.

Dibuje una sonrisa en mi rostro, a veces esa era la mejor respuesta.

-..bueno bueno, si me lo pide una linda chica como tú, no hay manera en que yo pueda negarme, ¿O si?..- le sonreí cálidamente.

Internamente suspiré cansado, sin duda me había emocionado de más, y me deje llevar, y nuevamente termine en una situación que nunca desee.

Solo espero que ese extraño ser con forma de niña no se enoje, estoy seguro que incluso con esta habilidad no sería suficiente para vencerla ni hacerle frente, ya que ella sabe su debilidad.

Todos los demás se quedaron viendo el gran temor de la niña ante la idea de mi dejándolos, en su interior todos se preguntaban a que se refería la niña, y porque Soora confiaba tanto en mi.

La niña saco su cara de mi abdomen y me miro con lágrimas en las esquinas de sus ojos.

-..¿Me lo prometes?..- ella preguntó con un brillo esperanzador en sus ojos.

Al oír esa palabra en específico sentí un punzón en mi nuca.

Pero esta era otra vida, está era una nueva oportunidad que me habían dado, esto era algo que ahora sin duda podría cumplir.

Sonreí.

Y acaricié la cabeza de la pequeña elfa.

-..eres más manipuladora de lo que pareces, ¿Sabías?..- yo le apreté una de sus mejillas.

Ella no escapó de mi tacto y solo hizo una mueca leve.

-..muy bien!, Lo prometo..- le extendí mi meñique, ella se vio confusa, pero yo tomé su pequeña mano en cambio.

-..está es una promesa del meñique..- tomé su diminuta mano y extendí su dedo.

Finalmente nuestros meñiques se cruzaron.

Ella abrió sus ojos Esmeralda sorprendida.

-..si no cumplo mi promesa me comeré 1 millón de agujas..- yo sonreí al decir esto último, así era como hacían las promesas los niños en Japón, era algo que había visto muchas veces en los animes y pues no estuvo mal, aunque no puedo evitar pensar que me veía ridículo.

Soora en cambio sonrió un poco al escuchar eso último de mi.

-..¿De verdad?..- ella preguntó y hablo más de lo que jamás la oí hablar desde que la conocí.

-..Eso dije, pero mejor cumplo mi promesa, 1 millón de agujas no suena apetitoso..- me burle al decir eso último.

Ella río también.

Sin que estuviera consciente de mi alrededor, todos los presentes en la cabaña me miraron con abyecta sorpresa.

Nadie esperaba las palabras de soora, ni mucho menos mi propia reacción, todos se quedaron completamente sin palabras, mirándome ya no con aquella mirada hostil ahora era una mirada confusa en toda regla.

Cuando alce mi cabeza, pude ver que todos con expresiones complicadas, incluso la madre de soora parecía absorta por la escena que acababa de presenciar.

La vergüenza por supuesto no se hizo esperar, y me sentí un poco cohibido por sus miradas.

Cóf cóf*.

Tosí falsamente llamando la atención de todos.

-..ve con tu madre soora necesito hablar..-

Ella pareció dudar un poco, pero finalmente me soltó, y regreso al lado de su madre.

-..bien señores, se ve que tienen sus preguntas, es ahora o nunca..-

Yo me senté en el suelo junto a la puerta mientras miraba a la muchedumbre frente a mi.

Finalmente fue un elfo rubio muy joven que salió del estupor de lo ocurrido hace un segundo, y hablo.

-..dime, ¿Todo lo que nos contaste, es cierto?..- el dijo mirando al suelo dolido.

-..mañana puedes salir a comprobarlo a primera hora..- yo señale.

Todos me miraron con duda y yo les devolví la mirada con un poco de comprensión, entendía su situación, a pesar de todo no es fácil aceptar que se a estado congelado 112 años y las cosas y personas que tú conociste ya no existen.

Todos bajaron sus cabezas al piso.

-..¿Entonces sabes, sabes la razón del porque nos atacó la bruja y su culto?..- dijo otro elfo con cabello azul fuerte.

-..si lo sé..- dije sin ninguna clase de titubeó.

Todos se sorprendieron, y me miraron con intensidad, esperando una respuesta, entonces dije.

-..sin embargo, no puedo revelar la razón hasta que todo el pueblo sea libre del hielo..- fui firme en ese aspecto.

Todos me miraron molestos, y en parte los entendía, pero en realidad no me importaba.

-..pero!..- yo interrumpí al hombre.

-..es mejor no presionar el asunto..- comenté tratando de ser razonable.

Principalmente porque no quería repetir todo 2 o 3 veces más.

-..Tu!!, ¿cómo puedes ocultarnos cosas después de todo lo que-..- interrumpí a la elfa que había perdido el autocontrol.

-.. tranquilízate..- dije tratando de sonar firmé, y dándoles una mirada peligrosa.

-..los entiendo, pero tienen que entender, que en este momento ya no están en peligro, además no es lugar para discutir..- mis ojos giraron a una soora algo asustada.

Todos dieron un paso hacía atrás ante el tono en mi voz.

-..además, parece que tendré que dejar una cosa en claro, el hecho de que los ayude, no significa que voy a cumplir todos sus caprichos al pie de la letra, los ayudare a mi manera, y bajo mis términos, así que no me presionen, porque hasta donde yo sé, yo estoy haciendo algo que nadie en el mundo a querido hacer por ustedes, así que no sean tan confiados y arrogantes..- finalice con eso.

Al final de mis palabras, todos agacharon sus cabezas con vergüenza y recelo en sus ojos.

La madre de soora dejo de mirarme ante mis palabras y miro al suelo mientras abrazaba su hija.

Me di cuenta de que el ambiente se había engrosado gracias a mis palabras, pero cambiar los aires era algo a lo que estaba acostumbrado.

-..sea como sea damas y caballeros, creo que es hora de comer, y esperar a la mañana para continuar con esto..- dije dirigiéndome hacia la puerta, esto llamó la atención de todos, al momento en que yo abrí la puerta, un gran resplandor iluminó nuevamente el interior.

-..eso son!..- una de las elfas menciono conmocionada.

Ante los ojos de todos, había cientos de espíritus menores revoloteando por toda la zona cerca de la cabaña.

Di un paso rápido al exterior, y parecía que ellos lo notaron ya que muchos de ellos se dirigieron con rapidez hacia mi.

-.. maldición!!..- dije tomando rápidamente lo que había puesto en la entrada de la puerta al volver.

Así de rápido como salí, así de rápido entre y cerré la puerta con un golpe sordo.

En mis manos había varios trozos de carne amarrados firmemente a una cuerda

-..no e estado aquí más de 2 días y ya odió este lugar!..- dije exhausto.

Todos me veían con los ojos abiertos, como si fuera alguna clase de extraterrestre, pero aún así no comentaron nada, se ve que aún no confiaban mucho en mi.

-..si si, me tomé la molestia de traer algo de comer, principalmente por Soora, coman si quieren, o no lo hagan, realmente no me afecta a mi..- dije sin mucho cuidado.

Al ver el alimento muchos de ellos recordaron que aún eran seres vivos ya que sus estómagos en hibernación comenzaron a hacer un rugido similar al que produjo Soora cuando la conocí.

Yo sonreí visiblemente al escuchar aquello, y me acerque a la chimenea a preparar la carne.

-..por el momento sugiero que no sean tan orgullosos y coman..- dije algo divertido.

-..mañana será un día complicado..- mencione está vez sin mucha diversión en mi voz.

Todos escucharon esto y se miraron entre sí mientras un tono serio y preocupado se cernía sobre sus espíritus.


La noche había pasado con relativa tranquilidad, como era de esperarse los elfos se turnaban para dormir y uno de ellos hacia guardia, entendía está situación, y entendía en razonamiento detrás de esas acciones, no confiaban totalmente en mi.

Las pesadillas despertaron a más de uno, y por supuesto sus miradas llenas de pavor iban dirigidas específicamente a mi.

No me importo realmente, había elegido ayudarlos, no por el sentido de lo correcto de mi corazón, si no porqué Soora me lo pidió, tal vez aún sentía renuencia a hacerlo, pero, si haría esto, lo haría bien hasta el final.

La mañana llego y trajo más tranquilidad a las pobres almas destrozadas dentro de la cabaña, no tenía duda alguna de que el culto de la bruja había masacrado a más de la mitad del pueblo antes de que Emilia los congelara.

Miré dentro de la cabaña y muchos de los elfos aún estaban dormidos, Soora había pasado una noche muy tranquila en especial al ver que yo estaba con ellos, había pasado toda la noche acurrucada en los brazos de su madre, y finalmente muchos de ellos cedieron al sueño aún sabiendo de mi presencia.

Salí de la cabaña y miré a un cielo azul apenas con los rayos del sol tocando el horizonte.

-..Mmmn, no está mal..- dije mientras respiraba hondo el aire frío de mi alrededor, aunque nuevamente no sentía que estuviera frío, era como alguna clase de efecto secundario de mi habilidad, si yo lo quería podría sentir el frío, pero si no lo deseaba, era inmune a el, probé esta teoría al poner mi mano dentro de la nieve, lo normal era que después de unos minutos, mi mano se entumeciera y mi piel enrojeciera o algo, sin embargo no hubo efecto en tal caso, mi movilidad era perfecta y no mostraba signos de congelamiento, era, totalmente inmune a cambios de estado tan simples.

Sin duda alguna, esta habilidad era una de las cosas totalmente injustas en todo el mundo.

Sea como sea, también parecía que los rastros de aquellas bolas brillantes, los espíritus menores habían desaparecido, tal vez esto era parte del bosque de Elior.

Di un paso hacia delante y repentinamente, algo me sorprendió.

Una pequeña bola brillante salió de la nada, y comenzó a dar vueltas a mi alrededor de una manera imperativa, la luz del espíritu menor se tornó de un color blanco a azul, pareciera como si estuviera bailando a mi alrededor.

Esto era extraño, si no me equivocaba los espíritus menores tenían una hora para aparecer y otra para irse.

Miré al cielo, y por la posición del sol sobre el horizonte algo lejos de él, según mi especulación eran aproximadamente las 9 o 10 de la mañana, en teoría este pequeño espíritu no debía de estar presente.

Lo trate de alejar de mi como si fuera un mosquito, pero por cada manotazo que le daba, el espíritu lo esquivaba.

-..oye, basta..- dije aburrido de la presencia luminosa.

Sin previo aviso me desplace en un parpadeo a una distancia favorable del espíritu, me pare en la rama de un árbol y observé con extrañeza este comportamiento, sin duda era algo raro.

En la serie el comportamiento de los espíritus menores era muy pasivo.

Pero.

Volví mi vista a la pequeña pelotita brillante, y por un segundo este se detuvo, paro todo movimiento, un instante después empezó a moverse de manera frenética como si fuera un pequeño perro perdido que había perdido de vista a su amo, o por lo menos esa impresión me dio.

Nuevamente y de manera repentina, este dejo de moverse y de alguna manera su brillo comenzó a atenuarse.

Era extraño, pero tuve una mala sensación, un sentimiento familiar golpeo mi pecho, era similar a cuando era testigo de un evento triste.

No lo pensé mucho realmente, no tuve razones tampoco, pero aún así.

Volví a desplazarme, y aparecí a unos pasos del espíritu cuya Luz se estaba apagando poco a poco.

-..oye!.- dije llamando la atención del espíritu.

En el momento en que dije eso, el espíritu menor se movió frenéticamente hacía mi tan rápido como una bala, no pude reaccionar de ninguna manera hasta que el espíritu se metió dentro de mi chaqueta.

-..Ey!, Oye!, Que te pasa!, Sal de allí!..- me agite de un lado a otro como si un insecto se hubiera metido entre mi abrigo, sin embargo en el momento en que revise dentro de mi ropa para ver algo, ya no había nada.

-..parece que simplemente desapareció, ¿Qué diablos ocurrió?..- me dije confundido.

Sea como fuese, no le presté más atención al extraño suceso y seguí mi camino.

.

.

Los minutos pasaron y los elfos fueron despertando uno a uno, al notar la falta de mi presencia algunos se alarmaron, y otros suspiraron de alivió.

Aunque muchos no confiaban en mi, el hecho era que ellos sabían a ciencia cierta que los estaba ayudando y protegiendo, muchos recordaron las palabras de Soora el día anterior y gracias a esto se convencieron de este hecho, aunque aún así tenían sus dudas.

Muchos de ellos al salir afuera notaron que estaba reuniendo una considerable cantidad de madera y la estaba colocando para una fogata.

Entonces ellos vieron algo que los sorprendió.

-.. Burned Finger1..- una llama en forma de un grueso clavo se formó sobre la punta de mi dedo y voló hacia la pila de madera encendiéndola en el acto.

Suspiré y vapor salió de mi boca.

Finalmente varios de los elfos se me acercaron.

-..vaya!, Así que finalmente despertaron..-les dije con una pequeña sonrisa.

Todos ellos se sorprendieron al verme reír.

-..Mm, ¿Qué sucede?..- dije.

-..bueno, pensamos que estarías descontento con nuestra presencia..- dijo un elfo rubio algo apenado, y no parecía el único.

-..a decir verdad..- otro de ellos dijo.

-.. estamos agradecidos por lo que as hecho por nosotros, aún cuando no tienes ninguna obligación de hacerlo, lamento lo desconsiderados que fuimos ayer..- el dijo agachando un poco su cabeza, al igual que la mayoría de los elfos varones ante mi.

-..parece ser que también as ayudado a Soora-chan, y ella confía mucho en ti, si es así, entonces a pesar de que nos cueste, confiaremos un poco en ti..- esas últimas palabras fueron dichas entre titubeos.

Yo suspiré ante el evento.

-.. Bueno realmente no necesitan tantas formalidades, se muy bien por lo que han pasado, y yo entiendo perfectamente su situación, estoy muy consiente de las repugnantes acciones del culto de la bruja, y se lo que hacen cuando ponen sus ojos en una aldea, así que no es para menos su desconfianza..- muchos se estremecieron al escuchar eso último venir de mi.

-..además que para ustedes todos estos eventos no tienen ni unas horas que sucedieron, aunque ya allá transcurrido un largo tiempo..- dije para la tristeza de muchos.

-.. gracias por su comprensión..- el mismo elfo rubio dijo un poco desanimado.

Tratando de cambiar de tema dije.

-.. dejando ese tema a un lado, necesito la ayuda de todos ustedes..- los 7 elfos delante de mí parpadearon en confusión.

-..verán, el día de hoy espero sacar a todo su pueblo de sus cristales, son aproximadamente 30 de ellos, así que necesito que me ayuden con eso..-

Los elfos reconocieron mi pedido y agacharon la cabeza en tristeza.

-..tan solo treinta..- alguien de entre ellos susurro.

-.. escuchen..- mencioné lo más sereno posible.

-..entiendo sus perdidas, pero ya habrá tiempo para llorar por ellas, principalmente porque este lugar no es tan seguro como creen..- mi voz fue sería, lo cual hizo que todos ellos abrirán sus ojos con temor.

-..¿a que te refieres?..- uno de ellos dijo.

-..digamos, que cualquier cosa podría pasar en cualquier momento, después de todo, el bosque de Elior es un sitio de importancia para algunos individuos peligrosos, así que sería mejor sacar del hielo a todos antes del atardecer..- dije firme.

-..¿Sitio de importancia?..- todos me vieron queriendo saber más.

-..antes de explicarles, primero lo primero..-

Levanté uno de mis dedos para comenzar mi explicación del plan.


Todos los elfos yacían a mi lado, frente a un sin número de cristales ante sus ojos.

Sus caras de completo shock ante la verdad delante de ellos fue aterradora, el hecho de que cada una de mis palabras cobrará vida, hizo que a más de uno se le pusieran los pelos de punta.

-..así que 112 años, parece que no era una broma..- dijo uno de los elfos.

Ignore eso, y comencé a caminar hacia los cristales.

-.. disculpa pero, ¿cual es tu método para liberarlos?, ¿usaste algunas de tus artes espirituales?..- el elfo rubio de antes dijo ante todos que me veían con sorpresa.

Yo en cambio entrecerré mis ojos, aún no era el momento de revelar mis cartas, y cualquier respuesta que diera sobre mi habilidad sería perjudicial para mí en un futuro, después de todo, alguien podría estar escuchando en este momento.

Aunque incluso si supieran cada detalle de mi habilidad, no habría diferencia, ya que no hay manera de contrarrestarla, no había técnicas, ni bendiciones suficientes para hacerle frente, ante el poder absoluto de mi habilidad no había necesidad de hacer una distinción entre entender y tener un plan, porque tal como había dicho antes y lo seguiré diciendo, es un poder injusto.

Justo en ese momento apareció Soora junto a su madre y las 2 elfas restantes.

La pequeña niña al verme soltó la mano de su madre y corrió hacia mi, podría haber simplemente usado mi velocidad segadora y apartarme de ella, pero sentí que eso simplemente le rompería el corazón a la pequeña, así que simplemente me deje taclear.

-..buenos días Soora-chan!..- le dije con entusiasmo mientras le acariciaba el cabello.

La niña no dijo nada y solo se dedicó exclusivamente a abrazarme con celo.

-..veo que sigues siendo alguien de pocas palabras..- dije con un falso tono de tristeza, pero, lo siguiente que se dijo fue algo que yo esperaba.

-..B..Buenos días..- fue una voz diminuta que vino de la niña que me abrazaba.

Yo sonreí, y los demás se mostraban genuinamente sorprendidos.

Fue entonces donde su madre se me acercó, la única diferencia que pude notar, es que a diferencia de ayer, es ahora ya no era tan cautelosa.

-.. disculpe que no me allá presentado antes, ayer fue un día difícil para todos nosotros, y saber todas esas cosas sin duda nos impacto, mi nombre es Ilyrana, mi hija me ha comentado brevemente sobre cómo le salvó la vida, y la estuvo cuidando después de eso, permítame agradecerle también, gracias por proteger a mi hija, por darle alimento y ropas para cubrirse..- ella se inclinó ante mí en un gesto de respeto y agradecimiento.

Yo en cambio no hice nada por evitar que ella lo hiciera.

Pude notar la incomodidad que sentían los demás en sus miradas, no eran de miradas duras enviadas hacia la mujer, eran miradas de vergüenza, tal vez por la actitud que me dieron la noche anterior.

-..acepto tus agradecimientos, me gustaría presentarme ante ustedes, pero debido a ciertas circunstancias, no poseo ningún nombre..- dije tratando de que el asunto sonara de lo mas normal.

Todos parpadearon ante tales palabras.

-..eh!?..- Fue casi lo que salió de la boca de todos.

-..si lo sé, pero es lo que hay..- dije de una manera exhausta.

-..Mmm, ¿con eso te refieres a que no tienes nombre?..- Ilyrana dijo confundida e intrigada a la vez.

-..es una historia muy muy larga, será mejor no aburrirlos con ella, y movernos al asunto que nos apremia..- dije sonando relajado.

-.. vaya entonces esto será complicado..- la mayoría de elfos comentaban sobre el asunto.

Y los entendía en si, el nombre realmente era importante, tanto para hablar con alguien como para señalar a una persona, tenía un sinfín de usos prácticos tener un nombre, pero el problema era que no era una persona con esa clase de imaginación, un error y sería conocido como el tipo con el nombre raro, como cuando le pusieron chunchunmaru a la katana de kazuma.

-..de acuerdo tengo un título que pudieran usar, pero dudo que les guste, demás que puede que ninguno de ustedes lo allá notado, pero..- dije algo que me había estado molestando desde el inicio.

-..soy humano..- dije suspirando nuevamente de cansancio.

No era un experto, pero desde siempre en cualquier clase de mundo había alguna clase de racismo entre humanos y elfos, más de los elfos de hecho.

Los miré un segundo para ver el efecto de mis palabras, pero para mí sorpresa, estos solo parecían confundidos.

-..vamos, ¿me van a decir que no sienten alguna clase de desprecio por mi?..- trate de sonar incrédulo.

Finalmente alguien de entre los elfos hablo.

-.. honestamente, en este momento no tenemos cabeza para esa clase de trivialidades, estamos agradecidos por tu ayuda, no queremos ser malagradecidos y hacer más enemigos..- el elfo rubio dijo cabizbajo.

El sujeto tenía buenos argumentos.

-..ya veo, en fin, como decía anteriormente, tengo un título con el cual pudieran referirse a mi, pero dudo que les guste como a mí..- dije más cansado que antes, por supuesto, Por fuera, porque por dentro estaba emocionado.

-.. está bien, díganos..- menciono Ilyrana.

-..Bueno, para ponerlos un poco en contexto..- me preparé y les di la espalda.

-..yo provengo desde más allá de la gran cascada..- dije.

En un momento, hubo un jadeó, gire para verlos y todos parecían estar aturdidos por mis palabras, yo seguí.

-.. respondiendo a la primera pregunta que me hiciste..- señale con mi mirada al rubio.

-.. yo no poseo artes espirituales como tal, te diré algo que no sabías..- me empecé a acercar a las personas dentro de los cristales de hielo.

Todos esperaron con las respiraciones entrecortadas.

-..el hielo en el que están y estuvieron congelados, esta hecho de una magia muy especial, por lo que con cualquier método convencional sería inútil, y cualquier método poco ortodoxo terminaría con ustedes hechos pedazos, la misma Emilia que los congelo no pudo hallar un método por sí misma, hasta que se enteró de la sangre del dragón..- pare allí.

Las caras de todos tuvieron diferentes expresiones, unas eran de la esperanza, alegría y alivio.

Parece que la mayoría de ellos se sentían igual que Arch, y Geuse, realmente amaban a Emilia por la razón que fuera, ya que aún no han dado mucha información en las novelas del porque el encierro de Emilia cuando era niña, o porque la aman más que nada.

-..así que por su propio bien, ella acepto una propuesta donde el propio dragón de Lugunica la Eligió para ser una candidata por el trono real del país..-

Los ojos de los elfos se abrieron en shock ante tal revelación.

-.. espera, ¿Estás diciendo que Emilia-sama podría ser reina de todo el país de Lugunica?, Todo por nuestro bien..- el dijo en shock.

Yo asentí en silencio.

Nadie dijo nada, solo rostros complicados adornaban sus facciones, se veían agradecidos, pero también se veían preocupados.

-..estará bien, además..- yo dije tomando un suspiro.

-.. ella no solo acepto el puesto solo para salvarlos, ella también quiere cambiar el reino de Lugunica , verán hace 50 años hubo una guerra con los Demihumanos, así que el racismo a todas estas razas se intensifico a niveles insoportables, por esto Emilia quiere crear un reino sin racismo donde todos sean iguales, y de paso obtener la sangre del dragón..- dije sonriendo un poco.

-..ya, veo..- dijeron más de uno que no podían creer lo que habían escuchado.

-..la sangre del dragón, es lo único que tiene el poder suficiente para liberarlos de sus prisiones de hielo..-

Finalmente como si lo dejarán pasar, el ambiente nuevamente cambio a uno confuso.

-.. entonces, ¿tu posees la sangre de dragón?..- uno de los elfos dijo con sospecha y fascinación en su rostro.

-..No, una no poseo su sangre, ni tampoco la llevo conmigo..- dije para descartar más preguntas innecesarias.

-.. entonces..- dijo Ilyrana

-..¿Cómo fue que nos liberaste?..- ella menciono lo que todos allí estaban pensando.

-..bueno, eso es realmente sencillo..-

Caminé hacia una de las estatuas a mi lado, alce mi brazo derecho a lo alto, y repentinamente ante los ojos de todos, una estela azul comenzó a rodear mi mano derecha, donde finalmente se terminó por formar una hermosa daga con una hoja tan cristalina como un espejo.

Los ojos de todos se ensancharon.

-..¿Que!, como!?..- todos ellos se preguntaron atónitos ante lo que vieron.

Sin embargo no pudieron predecir mi siguiente acción.

Con la punta, y sin titubear como al principio, pinche uno de mis dedos, donde sangre comenzó a fluir.

Al momento, toqué el cristal que mantenía a una elfa atrapada en el hielo.

En un instante nada ocurrió, pero un segundo después.

-..Que!..-

-.. imposible!..- todos miraron atónitos como el hielo alrededor de la elfa congelada comenzó a emitir alguna clase de vapor y segundos después, el hielo comenzó a crujir seguido de cuartease, tan rápido como comenzó, así de rápido cedió, y en un instante la elfa dentro estaba cayendo como muñeca a la nieve.

Rápidamente la atrapé antes de que cayera a la fría nieve.

Gire para ver a los elfos tras de mi, y sus caras lo decían todo.

-..mi sangre posee propiedades similares a las del dragón..- dije ante unos elfos incrédulos por lo visto y oído de mi boca, jadeos se escucharon viniendo de ellos mientras mostraban caras en blanco.

Finalmente decidí caminar hacia ellos.

-..ten..- dije, un elfo de pelo castaño asintió, y tomo a la chica en mis brazos.

-.. sigan el plan tal y como quedamos..-

Simplemente asintieron con sus cabezas.

-.. espera!..- escuche la voz de Ilyrana.

Me detuve y me gire para verla a la cara.

-..nu..nunca nos dijiste como deberíamos llamarte..- ella dijo.

Yo me replantee nuevamente esto, si hago esto, ya no abra vuelta atrás, pero, aún así, esta era mi nueva vida, y siendo sincero a mi mismo, quería disfrutar de esta vida, ser codicioso, tener metas que en este momento, si estaban a mi alcance, y ahora, nadie se iba a reír de mi.

Sonreí.

-..de hecho, creo que es mejor decirlo ahora que tengo oportunidad..- dije con algo de diversión en mi voz.

Todos los ojos de los elfos estaban en mi mirándome con expectación.

-..como ya dije, yo provengo desde más allá de la cascada, de un mundo completamente diferente, regido por reglas diferentes, poderes diferentes, y cosas nunca vistas por ustedes..- todos oyeron esto con creciente interés.

-..pero e venido a este mundo con un solo propósito..- yo dije sonriendo.

Todos esperaron mis siguientes palabras, como si algo muy importante estuviera a punto de ser dicho.

-..y ese es..-

Todos contuvieron el aliento.

-.. Derribar este mundo!!..- todos abrieron los ojos con sorpresa, seguido para que un rastro de temor brillara en sus miradas.

-..que sig!..- Ilyrana quiso hablar pero yo la interrumpí.

-.. significa, que acabaré con los cimientos de este mundo imperfecto, con su oscuridad, con su esperanza a medias, acabaré con sus incompetentes héroes y villanos, con los buenos y los malos, y cuando todo ello este completado, conquistare este mundo!, Lo lamento por Emilia, pero su ideal jamás se hará realidad, porque el que será Rey, seré yo!..- dije con una gran sonrisa, y solo para probar mi punto y la capacidad de mis palabras, mi resolución, comencé a emanar un poco de mi poder.

Los elfos frente a mi, comenzaron a temblar, y retrocedieron al sentir tal magnitud de poder, era extraño, fue algo que jamás habían sentido, no era mana, y eso los perturbo.

-..y no importa quién se entrometa, las brujas!, el santo de la espada! O incluso el dragón volcánica, nada en este mundo tiene la capacidad para detenerme!..- era verdad, y nada más que la auténtica verdad.

Suprimí esos destellos de mi poder y este desapareció precipitadamente.

Todos los elfos me veían con ojos temerosos, y preocupados, hasta que se escucho una voz llena de emoción.

-.. significa que serás un Ou-sama!..-dijo una niña de color castaño y ojos esmeraldas que no se había separado de mi lado, y sus ojos brillaban de emoción.

Todos vieron este comportamiento con genuina sorpresa.

Le sonreí a la niña.

-..si!, Y te aseguro..- le dije a la niña seriamente, mientras acariciaba su cabeza.

-..yo mismo erradicar al culto de la bruja, incluso a la mismísima bruja, para siempre!..- aseguré con una mirada férrea en mis ojos.

Le di una confianzuda sonrisa, mientras diminutas lágrimas se formaban en la comisura de los ojos de soora.

La niña comenzó a poner las manos sobre su pecho, y comenzó a sollozar.

-..ve con tu madre..- le dije y ella asintió silenciosamente.

Ilyrana me vio con sorpresa por mis grandes palabras, al igual que ella todos miraron esto con asombro, aún con una preocupación latente, pero el miedo se había ido casi en su totalidad.

-..¿Lo ven?..- dije con una sonrisa burlona.

-..no creo que quieran llamarme su majestad, ¿o si?..- me reí al terminar de decir aquello.

Nadie dijo nada a esto, y solo se quedaron allí aturdidos de pie sin moverse.

-..vamos vamos, lamento haberlos asustado, ahora levántense de allí que se les va a congelar en trasero..- señale.

Las elfas se pusieron rojas al escuchar la palabra tan casual que había soltado mi boca, y los elfos solo pusieron una cara en blanco.

-..ahora, manos a la obra!..- dije con una mano arriba.

Pude escuchar los suspiros de cansancio detrás de mí.


La realidad era mucho peor de lo que cualquiera hubiera esperado.

No solo había disturbios, si no que mucha gente estaba confundida, y estaba aterrorizada.

Por supuesto el plan en cierta medida tuvo efecto, ya que al reconocer a personas familiares la mayoría pudo guardar la calma después de unas horas de confusión.

Tal como les había dicho que hicieran, una vez que la histeria generalizada término, los elfos a cargo del plan comenzaron a explicar a las masas las cosas que yo les había contado la noche anterior, sobre el ataque del culto, sobre el porque fueron congelados por un largo tiempo, y como eso les salvo la vida, al escuchar esto muchos se sintieron aliviados al saber que Emilia se encontraba bien.

Mi trabajo como tal termino en el momento en que todos los elfos atrapados fueron libres.

En ese momento había dicho que iría a buscar algo de comer para todos una vez que las cosas se calmaran.

Algunos se alarmaron por el hecho de que me iría, no lo dijeron como tal, pero lo expresaron a través de su lenguaje corporal y sus miradas angustiadas lo dijeron todo.

Les dije que siguieran el plan, y en caso de cualquier cosa, no estaría lejos, así que simplemente aceptaron con la cabeza algo gacha.

Como tal Soora me quería acompañar, así que sin pensarlo mucho lo permití, pensé que no era apropiado que un niño mirara tanta conmoción, después de todo ella había vivido una experiencia traumática.

Solo le dije a su madre que ella vendría conmigo, no espere a que Ilyrana me contestara solo me desplace rápidamente con soora en mis brazos.

Así bien había pasado alrededor de unas 4 horas en el bosque, ya eran alrededor de las, 4 o 5 de la tarde según por la posición del sol, y Soora ya parecía estar algo cansada de tanto caminar y dar vueltas alrededor del bosque, mientras buscábamos comida ella comenzó a hablar, y hacerme pequeñas preguntas, como, ¿cómo es mi hogar?, ¿de dónde provengo?, Y la más interesante, ¿Por qué no tenia un nombre?, Respondí lo mejor que pude a cada una de sus dudas, mientras daba respuesta a medias, mientras los minutos y horas pasaban, la niña comenzó a hablar y hablar un poco más de lo usual.

En algún punto, soora se refirió a mi de una manera que me sorprendió, pero de alguna manera me hizo sentir feliz por sus palabras.

"Su majestad", tal vez sentirme feliz por las palabras de un niño fuera infantil de mi parte, pero aún así fue reconfortante escuchar a alguien referirse a mi con admiración y respeto.

Algo de lo que había carecido en mi vida pasada, realmente aunque fuera un poco, me sentía libre de mis cadenas, y de la jaula en la que me sentía atrapado.

Después de esta breve travesía en el bosque, nos dirigimos de vuelta a la cabaña, donde había podido sentir las presencias de las decenas de elfos.

En cuanto estuvimos cerca de lugar, mis ojos se encontraron con los de una joven elfa de ojos azules y cabello rubio corto, que al percatarse de mi presencia hizo algo que no esperaba.

-...iaaaaaaaaaaaaa!!!!..- gritó lo más fuerte que pudo deduje.

La joven elfa cayó a la nieve y gateo lejos de mi con miedo tangible en sus ojos.

Los ojos de soora se atemorizaron por la reacción de la chica.

Entonces en contra de todo pronóstico, hice algo que tomo por sorpresa a Soora.

Bajé un gran saco donde había guardado muchas de las cosas obtenidas en el bosque, tomé a Soora por sus pequeños brazos y la levante en dirección a la elfa en el suelo.

-..vamos Soora!, Ella nos a retado a un concurso de gritos, tenemos que darlo todo!, O se quedara con nuestro premio!..- la niña no pudo seguir nada de lo que dije, pero obedeció a mi pedido.

-..Kyaaaaaaa!!..- gritó con algo de pena en su tono y no con muchas ganas.

-..nada mal Soora-chan, ahora voy yo!..- dije con entusiasmo.

-..Aaaaaaa..aagggh!!..- tosí en la última nota como si algo se hubiera atorado en mi garganta.

-..ra..rayos!!, Es..yo!, Es más difícil de lo que pensé!..- tosí mientras me ahogaba con mi propia saliva y bajaba a Soora apresuradamente de mis brazos.

En un momento para otro todos los elfos en el lugar aparecieron y me dieron miradas llenas de desprecio y sospecha.

Finalmente una voz familiar se escucho entre la multitud.

-..as vuelto!, ¿ Y qué es todo este escándalo?..- un elfo rubio familiar dijo, y pensándolo bien, aún no se su nombre.

-.. Lotus, ¿el es?..- un elfo algo mayor de cabellera castaña y ojos café dijo.

Todos los ojos de la multitud se cernieron sobre mi, y por supuesto mi pánico escénico tomo posesión de mi cuerpo.

Sudor frío corrió por mi frente, mientras un sin número de miradas me escudriñaban de arriba a bajo.

-..así, que Lotus, ¿verdad?..- le pregunté al elfo rubio que había despertado ayer en la noche.

El movió su cabeza en reconocimiento.

-..si, así es a, e, bueno..- el pareció querer decir algo, pero se arrepintió.

-..¿Qué tal si me echan una mano con esto?..- señale a las provisiones en el gran saco sobré la nieve.

-.. ¿siguieron alimentando la hoguera?..- pregunté.

El elfo rubio abrió los ojos y luego miro al suelo.

-..lo lamento pero creo que no..- dijo desanimado.

Yo sonreí.

-..no hay problema..- asegure.

Toda la multitud aún seguía mirándome con aquellos ojos.

-..muy bien señores..- aplaudí para llamar la atención, cosa que funciono mejor de lo que esperaba.

-..e traído algunos alimentos para que podamos comer, y les agradecería que no me miraran tan fijamente, me hacen sentir como si fuera un animal en peligro de extinción..- dije con cierto tono de malestar burlón.

Las personas parecían confundidas, pero pude notar como comenzó a disminuir la tención en el ambiente.

Camine sin mucha preocupación, Soora me siguió detrás de mí, mientras, el elfo rubio llamado Lotus recogía el saco y lo alzaba sobre sus brazos con algo de esfuerzo.


Las comidas estaban empezando a hacerse, algunos de los elfos y elfas terminaron de preparar la carne y los ingredientes que recolecte del bosque.

Mas allá de lograr hacer una carne chamuscada estilo cavernícola no servía para casi nada más en lo que lo culinario se refería.

También fui reprendido por Ilyrana por llevarme a su hija sin esperar ninguna palabra de su parte, Soora se entrometió alegando entre tartamudeos que ella quería ir, pero su madre no dio el brazo a torcer, pero de alguna manera observé que el temor latente que tenía sobre mi presencia había casi desaparecido, esto también sorprendió a otros elfos, entre los conocidos como los desconocidos para mi.

El siguiente problema fueron los utensilios de cocina, faltaban ollas, cuchillos, y otras cosas las cuales yo proporcione a la vista de todos, los cuales tuvieron las misma reacciones que sus compañeros en la mañana.

Si bien la calma había llegado sobre el pueblo, todavía cierto sentimiento de intranquilidad se cernía sobre todos, aunque de alguna manera muchos de los elfos a mi alrededor me miraban con cierta intensidad, no sabía el porque de las miradas, pero estás no estaban cargadas con odio o malicia, era más como si esperarán que yo hiciera algo, podía ver su desconfianza latente, todo esto me hizo sentir confundido, pero le reste importancia.

Soora a pesar de todo lo ocurrido con anterioridad, ella iba detrás de mí a todos lados.

-.. Burned Finger1..- dije y al instante el fuego cobro vida encendiendo la hoguera en el exterior.

-..wow!, ¿Yotambiénpuedohacereso?..- Soora dijo tan rápidamente que apenas entendí eso, mientras sus ojos brillaban en estrellitas.

-..Mmn ya veremos..- di una respuesta simple.

Aquellos que miraron el evento se sorprendieron y otros entrecerraron sus ojos con cierta sospecha.

Sin embargo, muchos de ellos ya habían oído la historia, de como yo, un humano había acudido a su rescate, además que era muy poderoso y poseía técnicas extrañas, y por supuesto su milagrosa sangre que estaba a la par con la del dragón de Lugunica, capas de liberarlos a todos de sus prisiones de hielo.

Además que según Lotus el conocía el motivo del ataque a su pueblo, que según el revelaría cuando todos estuvieran presentes, lo único que rondaba en las cabezas de la mayoría era, era conveniente, todo era muy conveniente, además de como sabía de todas las cosas que dijo, algo allí no era congruente, eso era lo que varios pensaban.

Pero por el momento, ellos solo habían visto mi buena voluntad, y mi capacidad para ayudarlos.


Aproximadamente en 1 hora la comida estaba lista, todos tenían un tazón humeante en sus manos y estaban degustando un pedazo de carne con algunos vegetales.

En realidad no sabía que había estado recolectando en el bosque en cuestión a los vegetales, ya que los que iba recogiendo y cortando no estaban ni cerca de las cosas que yo conocía, plantas raras con frutos extraños colgaban de plantas extrañas, en su momento no me importo ya que yo sabía que si algo era venenoso los elfos se darían cuenta, así que yo seguí recolectando bajo esa suposición la cual fue correcta.

Una vez que la comida estuvo terminada, eran aproximadamente las 5 o 6 de la tarde según la posición del sol queriendo desaparecer por el horizonte.

La comida les sentó bien a la mayoría, ya que parecían un poco más relajados que al principio, como decía el dicho, barriga llena corazón contento, sin embargo eso era solo temporal yo lo sabía.

Soora se había marchado para comer con su madre y sus conocidos así que yo estaba sentado a las afueras de la cabaña.

Finalmente una mirada cayó sobre mi, era la mirada de Lotus señalándome que era hora de hablar.

Muchos notaron su mirada dirigida a mi, y todo fue una reacción en cadena, terminando con todos mirándome fijamente.

Lotus se levantó de su asiento improvisado de madera y hablo.

-.. disculpa si soy insistente, ¿Pero no crees que ya es hora de que respondas a nuestras preguntas?..- dijo el chico rubio tratando por todos los medios de no sonar irrespetuoso.

Yo sonreí.

-.. está bien, dije que lo haría de todos modos..- señale bajando mis hombros.

Algunos elfos mayores a Lotus lo miraron, y el pareció captar lo que quisieron decir.

Parece que tuvieron sus propias platicas mientras estuve fuera, pensé con pereza.

-..si bueno, creo que yo seré quién tomé la palabra en vez de Lotus..- un elfo más maduro con facciones finas y cabello lavanda hablo levantándose de su tronco de madera y mirándome fijamente.

-..me presento, mi nombre es Caedrus, mi padre era el anterior guardián del pueblo Elior de hace 1 generación, Arch era el nuevo guardián sucesor a mi padre, pero como puede ver, el ya no está aquí, así que en cierta manera, yo seré el nuevo líder del pueblo temporalmente, así que las preguntas del pueblo han recaído sobre mi..-

Yo lo mire con una simple sonrisa estando de acuerdo con el, aunque internamente sabía que esto sería una molestia.

-..no tengo ningún inconveniente con eso Caedrus, en realidad espero que mis respuestas y mis sugerencias de hecho sean bien recibidas el día de hoy, porque no serán nada más que la dura verdad..- dije eso último con cierta seriedad.

Esto hizo que más de uno se pusieran tensos, la expresión estratégicamente construida del elfo mayor se cayó un poco dejando ver un seño algo preocupado.

-..bien, gracias, se lo agradeceríamos..- dijo algo apagado.

Se hizo un breve silencio.

-..bien, para empezar, ¿me gustaría saber quién es usted?..- el dijo algo preocupado por su pregunta observándome atentamente en busca de alguna molestia de mi parte.

-..bueno, en cuanto a eso, sería algo muy complejo de mencionar tan casualmente en este lugar, pero, en términos simples, soy un conquistador..- dije sin tapujos, después de todo, esa era mi meta por ahora, quería tener aventuras, y probar mi fuerza y mi dominio en este mundo, esos eran mis sentimientos honestos, quería derribar toda la porquería de este mundo, y hacerla añicos.

Todos jadearon al escuchar esa respuesta, comenzaron los susurros, y muchos de ellos se inquietaron.

-..calma!, Guarden la calma!..- Lotus dijo con fuerza, después de decir eso, el me miro.

-..tal vez quieras explicarte..- menciono sabiendo lo que iba a decir, su mirada algo calmada lo decía todo, los demás también observaron este hecho al igual que Caedrus, sabía que había algo más en el fondo.

-..tal vez, Lotus ya les mencionó esto, pero..- suspiré y finalmente dije.

-..yo provengo desde más allá de la gran cascada..- dije tratando de que sonara normal, sin embargo parece que no funciono muy bien.

-..que!?..-

-.. imposible!..- muchos empezaron a susurrar cosas por el estilo.

-..¿Entonces era real?..-

Más y más voces se unieron para debatir este hecho.

-.. silencio!..- ordenó Caedrus haciendo que las voces cesarán.

-.. continua..- el pidió y yo asentí.

-..verán actualmente durante estos 112 años en los que estuvieron dormidos, han pasado grandes cosas en el mundo, y muchas cosas han empeorado, una de esas cosas es el racismo y la terrible calidad de vida en todos los reinos de este mundo, debido a la monopolización de las riquezas y la falta de oportunidades, además que el racismo hacia las especies semihumanas es peor que nunca, sin contar que grupos organizados como el culto de la bruja de antemano se han estado fortaleciendo día con día, y que la mayoría de sus arzobispos siguen con vida atormentado al mundo..-

Todos los presentes, cayeron en un silencio fúnebre al escuchar tales cosas.

-..el santo de la espada actual, solo esta encargado de proteger exclusivamente a la capital de Lugunica mientras que el mundo entero se cae a pedazos, dicen que es el único héroe en el mundo, pero lo único que veo yo, es solamente a un muñeco que es manipulado por los nobles de la élite del reino..- dije con algo de desprecio.

Todos escucharon esto y fruncieron el seño en descontento.

-..así que les confirmo, si, conquistare Lugunica, y no solo Lugunica, si no que el mundo entero, pondré de rodillas a todos por igual, a aquellos que apoyen este sistema, tendrán que saber porque estoy aquí, no importa si es el santo de la espada, o el mismísimo dragón volcánica, ellos sabrán quien soy, y aquellos que se opongan a este cambio son verdaderamente los malvados!..- dije irrefutablemente ante un público atento y atónito antes esas últimas palabras.

-..si quieren despreciarme háganlo, eso no cambiara el destino del mundo que ahora descansa en mis manos..- dije con cierto tono de orgullo y confianza.

Nadie dijo nada.

Caedrus me miró en silencio por un momento y dijo.

-..ya veo, gracias por decirnos esto..- el dijo, el sabía que sus palabras y su meta eran muy grandes casi rodando lo ridículo, pero anteriormente Lotus hablo sobre el gran poder que sintió provenir de el, y fue casi asfixiante, el sabía que era mejor no comentar nada de esto.

-.. ¿tienes otra pregunta?..-

-..si, de hecho, Lotus nos informó que tú conocías el porque esta bruja de la vanagloria ordenó al culto atacar nuestro pueblo..- dijo con un rostro oscurecido, al igual que la mayoría que un silencio mortal cayó sobre toda la gente.

Miré al cielo azul apenas visible por unas espesas nubes grises tapando su hermoso color.

-..es fácil y la respuesta es realmente simple..- dije atrayendo la atención de todos.

-.. entonces, ¿Por qué nos atacaron?..- Caedrus esta vez sonaba impaciente se podía oír casi oír su corazón latiendo a mil por hora mientras apretaba sus puños con ira, y no era el único así.

-Finalmente yo dije una sola palabra.

-..El Sello..-

Todos quedaron atónitos.

-..¿El Sello?..- casi todo el mundo allí siseo eso en consternación.

-..si, en lo profundo del bosque de Elior, está ese sello, esa puerta, y dentro hay algo que desea esa bruja, y no parara hasta obtenerlo, sin embargo, incluso ella, no puede tomarlo, ya que aquel día del ataque, se dio cuenta que el sello en la entrada de la puerta está bloqueada con una poderosa e inigualable magia..- dije.

Todos quedaron atónitos ante tal revelación, pero luego caras completamente llenas de ira comenzaron a surgir.

-..estás diciendo, que, ¿todas aquellas muertes, todo aquel sufrimiento, solo fue, por un simple sello?..- Caedrus siseo con veneno en sus palabras, pero en su tono estaba más que impreso la ira.

Ellos sabían de antemano del sello, pero, no sabían la importancia de este ni mucho menos lo que esté contenía, esto era algo que solo fortuna sabía.

-..mientes!, Estas mintiendo!!, ¿Por qué deberíamos confiar en ti!?..- Caedrus hablo con dureza haciendo estremecer a Lotus que miraba con preocupación a mi dirección al igual que todos.

Yo en cambio sonreí.

[ The Yourself].

Aquella habilidad era perfecta para esta ocasión.

-.. Caedrus Ulondarr..- dije haciendo que el elfo mayor me mirara con los ojos abiertos.

-..Tu, como..- el dijo balbuceando.

-..naciste hace 321 años, durante el festival del olivo febril, durante una puesta de sol, tu madre Amara Haell con fuertes dolores por su parto te vio por primera vez y te sonrío mientras te consideraba su mayor tesoro, tu padre Eridar Ulondarr apoyo este hecho mientras era un manojo de nervios y sostenía la mano de tu madre agradeciéndole este regalo..-

Caedrus retrocedió con miedo visible por mis palabras.

-..tu madre 85 años después murió de una enfermedad respiratoria que no pudieron sanar con su magia, ni con ninguna poción ni medicina, sus últimas palabras fueron, vivan con orgullo..- finalice con eso ante un público atónito y asustado por mis palabras, no sabían de mi propia boca si eran ciertas, pero lo confirmaron al ver la cara de Caedrus que estaba completamente blanco en un shock total.

-..las últimas palabras de tu padre, fueron, protégelos a todos, no importa que tan grande sea la oscuridad que siga delante de ustedes, mientras vivan, siempre habrá esperanza..- esta vez Caedrus retrocedió hasta que se tropezó con otra persona y cayó de bruces a la fría nieve.

-..tu!, Tu!, ¿Tú cómo?, ¿cómo, sabes eso?..- dijo en un completo shock emocional.

Sonreí astutamente y dije.

-..para los que se preguntan el como se de muchas cosas, les diré, yo lo se todo, yo, lo veo todo, y nada está escondido ante mis ojos..- termine con esa afirmación lo cual hizo estremecer a todos.

Pero no deje que ninguno pensará nada más.

-..así que créanme cuando les digo que los entiendo, y se por lo que han pasado cada uno de ustedes, yo lo se, yo lo veo, yo lo conozco, hasta el último de ustedes..- les di una sonrisa cálida a todos y dije.

-..no se preocupen, ya están a salvo..- dije con calidez.

Al escuchar esto, muchas personas apretaron sus manos y sus dientes intentando no desmoronarse.

Escuche un sollozo a un lado mío, y vi a Ilyrana abrazando a Soora mientras ella lloraba y Soora miraba triste a su madre.

-..me gustaría decirles que pueden llorar sus perdidas, pero tendrán que soportar un día más, ya que aún no estamos fuera de peligro..- dije de manera firme atrayendo la atención de todos.

-..¿a que te refieres?..- pregunto Lotus con una voz algo quebrada.

Todos me miraron en busca de respuestas.

-..como ya saben, el sello en el bosque es un objetivo de importancia para esa bruja, por lo cual ustedes ya no están a salvo viviendo en este bosque..-

Todos escucharon eso y bajaron la cabeza al suelo con tristeza.

-..se que este es su hogar, se que sus padres y los padres de sus padres nacieron en este lugar, pero temo decirles que tendrán que abandonar el sitio por su propia seguridad..-

Una nueva clase de oscuridad se apoderó de los corazones de la gente.

Vi esto y me puse de pie llamando la atención de todos.

-..tenemos que marcharnos antes del anochecer..- declare.

Caedrus aún estaba aturdido en el suelo en sus propios pensamientos, yo entrecerré los ojos ante esto, el era el líder y necesita que el dirigiera a estas personas, si el liderazgo se rompía ahora, no vendría nada bueno de ello.

-.. levante Caedrus!..- le hable con firmeza.

Lo cual hizo reaccionar al hombre.

-.. no es tiempo para que te desmorones, ya abra el momento apropiado para todas las cosas, pero este no es uno de ellos, tu eres su líder, tienes que mantenerte firme, y dar el ejemplo a los demás!..- dije con dureza.

Caedrus me miró con sorpresa, y después de un segundo el asinto en silencio, todos abrieron sus ojos con admiración por mis palabras a su nuevo líder de pueblo.

-..y eso va para todos también, ya tendrán el momento para ello, solo sean fuertes un poco más..- les dije con resolución en mi voz.

Poco a poco todas las personas en el lugar se estaban recuperando, de esa breve conmoción, guardaron su tristeza y trataron de resistir un poco más.

-.. Gracias por tus palabras..- Caedrus agachó la cabeza en mi dirección.

-..sin embargo, tenemos un gran problema con ese plan..- Caedrus dijo.

Yo entrecerré los ojos.

-..sus vidas son más importantes que cosas materiales, y es más importante que un sitio, el pueblo de Elior no es este lugar..- todos prestaron atención a mis palabras.

-..el pueblo de Elior son ustedes, sin importar el donde estén..- dije sonriendo, todos reaccionaron a mis palabras, muchos sonrieron, otros derramaron lágrimas.

-.. esas son palabras muy sabías, pero, lo que quiero decir, es que no tenemos a donde ir, ni pertenencias, ni dinero..- Caedrus dijo haciendo una expresión amarga que la mayoría también hizo al oír sus palabras, para ellos esto era un camino sin salida y sin retorno.

Y sin embargo, lo único que se escucho fue mi risa.

Todos levantaron sus cabezas del suelo y me miraron confundidos.

-..parece que me están subestimando, ¿no es así?..- sonreí.

Todos parecían confundidos.

-..no se preocupen por eso señores, en realidad todo este territorio pertenece a Roswaal L Mathers..- muchos se sorprendieron ante tal revelación.

-..vamos no se sorprendan tanto, si saben que Emilia es una candidata al trono, Roswaal en realidad es su patrocinador, hace años que Roswaal se hace cargo de este lugar a petición de Emilia..- dije.

-.. entonc-..- interrumpí al elfo mayor.

-..No, con eso no quiero decir que sea seguro quedarse aquí, todo el bosque de Elior está completamente apartado de cualquier ciudad cercana o pueblo, así que la ayuda no vendrá pronto, además que este lugar está en el fondo de un espeso bosque, la protección del señor de estas tierras es casi imposible por su geografía y ubicación del lugar..- dije aplastando todas las esperanzas de los elfos de quedarse en este lugar.

-..pero no sé preocupen, los llevaré al dominio principal de Roswaal L Mathers, en donde está su residencia principal..-

Todos se sorprendieron al escuchar esto, y comenzaron a inquietarse, después de todo era una persona importante, yo pude ver esa inquietud en sus rostros.

-..Dejen de hacer esas caras, ¿ya se olvidaron quien se encuentra en la mansión principal?..- pregunte a todos los elfos.

La comprensión los golpeó a todos al llegarles a la mente una imagen de una pequeña niña de cabello plateado.

-..pero..- Caedrus dijo en un tono de duda, intuyendo hacia donde iba el asunto hable.

-.. Escuchen, Emilia los ayudará, ella los protegerá, son su pueblo, su familia, y eso no cambiará, todo lo que ella hecho hasta ahora a sido por su bien, estoy seguro que cuando se entere que ustedes son libres de nuevo, se alegrará mucho, y seguramente se disculpara mucho, estoy 100% seguro de ello..-

Todos notaron la seguridad en mis palabras y afirmaciones, y se tranquilizaron, pero aún estaban algo dudosos, principalmente porque no querían ser una carga para la chica, y sobre todo, porque muchos de ellos no pudieron protegerla del culto.

-.. créanme, Emilia a crecido y madurado, ella es la persona tal cual y la describí, no hay nada porque preocuparse..-

Yo les levante un pulgar con confianza.

Seguido de esto me levanté y camine hacia ellos, sin embargo antes qué siquiera pudiera dar otro paso más, algo pasó.

Mis ojos se abrieron en shock y luego se agudizaron de una manera mortal.

-..¿Que sucede?..- dijo el elfo de cabello rubio llamado Lotus.

La mayoría que aún mantenía mis palabras en su mente, levantaron sus cabezas al oír al elfo, y vieron una temible mirada en mis facciones.

-..oye, ¿Estás bien, que sucede?..- Caedrus dijo sonando nervioso.

-..algo, una gran presencia se acerca a toda velocidad, algo retorcido y antinatural..- lo que dije estremeció a todos y los puso en un estado de frenesí.

-.. rápido todos detrás de mí!!..- grité con prisa.

En un momento todos se levantaron de sus asientos y me cruzaron para poner detrás de mí, yo por mi lado caminé hacia el frente para ver qué era esto.

Me estoy arriesgando demasiado al no usar eso, pensé.

Esto sin duda pudo haberse evitado.

La tierra comenzó a sacudirse levemente mientras la nieve sobre los pinos empezaba a caer al suelo.

Todos parecían agitados.

-..parece que no tengo opción..- susurré.

-.. Ou-sama..- escuche una diminuta voz preocupada.

Gire mi cabeza y miré a soora, ella estaba asustada.

Yo en cambio le sonreí.

-.. recuerda lo que te dije..- mencioné.

Ilyrana la abrasaba mientras escuchaba lo que le decía.

-..¿Donde estoy?..- hable de manera fuerte para que todo el mundo me escuchara.

Todos miraron a la niña en confusión, pero esperaron por su respuesta.

Soora recordó aquel momento, y supo lo que tenía que decir.

-..estás aquí!..- ella dijo con lágrimas cayendo por sus mejillas, los demás no pudieron entender completamente a que se refería, pero sabían de la confianza que expresaban esas palabras.

Sonreí.

Miré hacia el frente, cerré los ojos, y me dispuse a usar esa habilidad injusta.

Y en ese momento, todo había terminado, incluso mucho antes de que todo empezara.

Hablé a los elfos detrás de mí.

-.. Escuchen!, Pase lo que pase, no la miren al rostro!, ¿Entendido!!?.- grité con dureza.

La mayoría de los elfos detrás de mí asintieron con un si muy desincronizado a pesar de no saber a qué me refería.

Pasaron unos segundos, y todo aquel pequeño espectáculo había terminado.

Fue entonces cuando supe que era hora, no podía flaquear, no podía mostrar debilidad, no, tenía que mostrar el mismo nivel de poder de voluntad que ostentaba mi habilidad.

Así que de manera inmediata sonreí.

-..vaya vaya, que gran sorpresa, que gran regalo, la mismísima bruja de la vanagloria nos honra con su presencia..- dije en un tono altivo y arrogante esas palabras a nada a la vista aparentemente.

Al escuchar ese nombre, los elfos detrás de mí empezaron a palidecer, ellos ya sabían quien era porque Lotus se los había contado y yo se los confirme, y entonces entendieron mis palabras de hace un momento, " Pase lo que pase, no la miren a la cara!".

Un viento misterioso soplo levantando una gran cortina de nieve.

La Cortina de nieve aún no desaparecía pero se escucho una suave voz, tan pura como las más bellas melodías que jamás el ser humano a compuesto, un sonido que era tan irreal que todos dudaría que realmente esa voz casi divina viniera de una persona.

-..veo que tienes el honor de conocerme, pero yo todavía no te conozco..- la cortina de nieve desapareció y lo que dejó a la vista podía dejar sin palabras a cualquiera, tan solo mirarla convertía a cualquiera que fuera su oponente en nada y eso con solamente su presencia.

La belleza que ella irradiaba era algo fuera de este mundo, tal y como decían, está persona era alguien que incluso Dios dudaría en tocar, y esa afirmación no era una exageración, era una expresión honesta para resaltar nada más que la verdad.

Una chica de cabello plateado, con ojos azules, tan joven, tal vez no mayor a los 14 o 15 años descalza con nada más que un paño blanco con bordados color zafiro adornaban su cuerpo, al mirarla lo último que pasaba por tu mente sería algo erótico, porque la pureza que emanaba podía hacer que cualquiera se arrodillarse ante ella pidiendo servirle voluntariamente por el resto de la eternidad.

Yo sonreí con satisfacción al escucharla.

-..me encantaría presentarme, pero por azares del destino, yo no poseo un nombre..- dije falsamente triste.

Ella abrió levemente sus ojos en interés.

-..Oh, e allí, eso es interesante..- ella sonrió gentilmente.

-..no tanto como crees, después de todo, la gente naturalmente trata de olvidar las calamidades, de lo contrario les pondrían nombres a las tormentas, ¿No te parece?..- sonreí con diversión no viéndome afectado por la presencia de Pandora, su comportamiento excéntrico ni sus palabras.

Sin embargo, Pandora solo ensanchó más su bella sonrisa.

Pero antes de que alguien de nosotros pudiera hablar, alguien interrumpió.

-..¿Que tal esta, te gusta?..- un nuevo individuo se presentó detrás de Pandora, este hombre sin duda se daba un aire con el propio Roswaal.

Yo sabía quién era, Héctor el Brujo de la melancolía, lo recordaba brevemente en la segunda temporada, y recientemente en las novelas ligeras y en la web novel.

-..si, me gusta..- Pandora admitió.

El brujo me miró, y noto a las personas detrás de mí.

-..Mmmn, mira eso, parece que te las as arreglado para hacer algo grande allí..- el señaló con su mirada desinteresada a los elfos detrás de mí.

Yo miré con interés al tipo.

-..si esto te parece grande entonces significa que realmente eres un bufón igual a Roswaal, realmente no eres nada nuevo que ver Héctor..- dije en un tono de desprecio y desinterés.

Al escuchar mis palabras, el brujo abandonó aquella mirada apagada y un toque de interés lleno sus ojos, y yo era el receptor de ese Interés.

-..Jajaja..- Pandora río algo interesada en nuestro intercambio.

La miré a ella y le sonreí.

-.. entiendo tu curiosidad Pandora, pero mira que traer a dos de tus juguetes aquí, si que eres alguien realmente caprichosa..- dije notando el primer síntoma de malestar en la peliplateada, fue casi impecable, sus facciones en si no cambiaron, pero el brillo en sus ojos la delató.

-..hablas mucho para alguien que no posee mana..- dijo Héctor.

-..¿Mana, desde cuándo eso es necesario para tener algo de orgullo?..- pregunte como si no entendiera el verdadero peso detrás de aquellas palabras.

-..eres muy arrogante para ser solo un simple humano, ¿o acaso necesito mostrarte que tan impotente eres realmente?..-el dijo sin basilar en sus palabras.

Los elfos detrás de mí empezaron a temblar al oír aquella amenaza.

Incluso los varones estaban totalmente sobrepasados ante tal malicia y aura intimidante que emanaba aquel hombre.

Yo solo moví mi cabeza de un lado para otro en desaprobación por sus palabras.

-..vamos Héctor, quiero preguntarte algo, ¿de todas las vidas que as tomado, de todas las vidas con las que as jugado, dime, que significa una vida para ti?..- le miré cálidamente.

Una sensación extraña recorrió la espalda del brujo.

Entrecerró los ojos y me miro como si no fuera nada.

-..esa es una respuesta que se contesta sola, ¿no te parece?..-

-..ya veo..- dije, mirándolo fijamente a los ojos.

Los ojos de los elfos se abrieron con sorpresa.

Héctor y Pandora se sorprendieron por una repentina sensación eléctrica golpeando sus vértebras.

Héctor entrecerró sus ojos y por primera vez en mucho tiempo parecía genuinamente interesado en el evento que sucedía frente a el.

Una energía blanca empezó a emanar de mi cuerpo asfixiando el ambiente y saturándolo con una energía que era desconocida para Héctor y Pandora, era similar al aura que desprendía un espíritu, pero completamente diferente al mismo tiempo.

Me sentí extrañamente satisfecho por la respuesta del brujo, estaba excitado, extasiado, emocionado, mi adrenalina bombeaba con fuerza por mis arterias, mi fuerte corazón bombeaba al límite, y un placer indescriptible sacudió mi cuerpo, lo sentía, mis cadenas, mis cadenas desaparecían!.

Una sonrisa sin límites creció en mi rostro, no sé qué era, pero los ojos de Héctor se entrecerraron con algo que jamás vi en los ojos de alguien.

Héctor estaba teniendo problemas en este momento, él jamás había sentido tanta inquietud, aquella sonrisa tan desfigurada que yo les estaba dando era perturbadora en muchos sentidos.

Finalmente me había decidido, levante una mano al aire.

Y repentinamente una sombra se extendió a mi alrededor.

Los elfos se vieron alarmados al estar cubiertos con esta sombra sobre ellos.

No me volví para verlos, pero les dije.

-..Todo está bien, los veré del otro lado en unos minutos, es una promesa..-

Los elfos iban a decir algo, pero rápidamente sintieron que se hundían en las sombras bajo ellos, como si estuviera hecho de algún líquido cálido, el cual se los estuviera tragando.

Lo último que vieron antes que todo se volviera oscuro, fue la espalda de un chico que poco a poco se estaba envolviendo en un manto negro, más obscuro que la mismísima noche.


Un hermoso campo de flores sin límites se mostraba frente a sus ojos, praderas y praderas llenas de estas.

La sensación pesada y terrorífica de hace unos instantes había desaparecido, el helado frío que los congelaba hasta los huesos se había esfumado, en cambio una nueva sensación cálida y refrescante golpeo sus cuerpos, junto el panorama de un bello atardecer.

Ellos estaban a salvo.


Hey amigos como están aquí Tamashi de vuelta con este nuevo capítulo, ¿Qué tal, quedó muy interesante a mi parecer, aunque también sentí que en algunas partes fue algo cliché, pero salió bien al final, o eso creó.

A este punto ustedes ya deben haberse dado cuenta de cuál es la habilidad del protagonista, y si, esto roto, y eso que solo es una habilidad, aunque a mí parecer esa es la habilidad más rota del anime actualmente, jajaja lastima que no muchos la conocan, pero el siguiente mes seguro lo harán, ya que va a salir la continuación de su anime animando el último arco, y el más perrón.

Bueno sin nada más que decir, Sho fuera.