El chico es al primero a quien Sasha se acerca, no llega a escuchar de qué hablan, pero ambos echan un vistazo hacia él y segundos después ella se acerca. La mujer colgando de su brazo saluda primero, suena aliviada y, a diferencia de con otras personas, parece feliz de hablar.

Él es el tema de conversación, hasta que la mujer es llamada por su hijo, dejándolos solos.

Hay algo extraño ahora que la observa mejor. Si bien es ella, se ve mayor a lo que su mente cree que debería. Como cuando se vio a sí mismo al espejo.