Día 3: Casa embrujada.

¿Ya estas llegando? -preguntó Vegeta mientras hablaba por teléfono, Bulma lo había llamado ya que quería saber bien dónde era la casa.

Se encontraba en la casa que habían comprado sus padres que era una mansión que se veía bastante antigua, se decía que solía pertenecer al fundador del pueblo hasta que la puso en venta por alguna razón.

Sus padres le habían pedido que fuera unos días a quedarse en la casa para poder acomodar algunas de las cosas que habían enviado, sus padres todavía no habían llegado ya que se estaban ocupando de las cosas que faltaban de la mudanza.
Había decidido invitar a Bulma para que pasaran un rato a solas, últimamente siempre que querían salir juntos se cruzaban con alguien del pueblo que interrumpía sus citas.

Si ya estoy cerca, papá estaba buscando la dirección para guiarme. Espérame-respondió la peliazul a través del teléfono, luego de eso colgó ya que pronto estaría ahí. Era algo más complicado ir ya que la casa estaba del otro lado del pueblo y si bien Bulma conocía casi todo en general no era una zona que frecuentara tanto.

Bulma llegó a los pocos minutos y entró sonriente con algunas cosas que había llevado para pasar el rato allí.

Hola Vegeta- lo saludó animada la peliazul- Traje comida y una manta- dijo la chica con una sonrisa.

¿Para qué es la manta? -preguntó Vegeta confundido, Bulma solo le sonrió ya que nada le parecía más divertido que poder estar allí con él.

Este lugar es muy grande ¿No te da miedo? -preguntó Bulma pensativa, desde afuera la casa se veía enorme- ¿Para qué quieren una casa tan grande tus padres si ni siquiera vives con ellos? -preguntó confundida.

No lo sé, aunque Tarble se va a quedar con ellos. Supongo que les gustaba el diseño, se ve bastante antigua- dijo Vegeta pensativo, realmente no sabía por qué sus padres querían aquella mansión en particular.

La casa que tenías cuando vivías aquí era más pequeña- recordó Bulma, había ido algunas veces cuando ellos eran pequeños ya que solían jugar juntos a veces- ¿Quieres que te ayude a desempacar más cosas? -preguntó al ver que había cajas por doquier, aunque no dificultaba circular por la casa ya que era inmensa.

Ya he desempacado algunas, pero no es necesario, solo debería buscar en cuál de ellas están los cubiertos y las cosas de la cocina-comentó, si más tarde querían comer algo no tener los utensilios a mano lo haría difícil.

Yo te ayudo a buscarlos y luego vamos a hacer algo de comer- le sugirió Bulma, Vegeta la había invitado en la tarde para que se quedara a dormir luego.

De acuerdo, pero ten cuidado con las cajas, están pesadas-le advirtió, Bulma asintió y los dos comenzaron a buscar. Al cabo de un rato pudieron encontrar todo lo que necesitaban.

Bulma había dejado una caja en el piso y se dio la vuelta para poder dejar lo que había sacado en la mesa, como le faltaban más cosas se dio la vuelta para buscarlas y notó que la caja no estaba en el mismo lugar. Le había parecido que la misma estaba varios centímetros más a la izquierda antes.

Miró a Vegeta que estaba sacando cosas de una caja que estaba en la mesa y se extrañó por ello ya que no era posible que él la hubiera movido sin que lo hubiera visto. Le restó importancia imaginando que podría ser confusión suya, después de todo había abierto varias cajas ya y podría haberse mareado un poco.

Creo que ya está todo-dijo Vegeta al verla acercar a la mesa lo que había traído de la caja. Ya tenían los vasos, los platos y los cubiertos además de otros elementos de cocina que necesitarían.

Bien, entonces podemos preparar algo para comer- dijo Bulma sonriente, se acercó a Vegeta y lo abrazó del cuello- ¿Te gusta la pizza? - sugirió, notó que Vegeta se sonrojó un poco ante su cercanía.

Suena bien para mí-respondió Vegeta sin apartarse, rodeó la cintura de ella con uno de sus brazos, después de todo él la había invitado para que pudieran estar más tiempo a solas juntos.
A pesar de que no habían oficializado nada era evidente para los dos y para todo el pueblo que ellos se gustaban.

Bien, sacaré las cosas que traje del refrigerador. Si quieres yo puedo hacerla, aunque sería divertido hacerlo juntos- propuso Bulma mientras seguía abrazada a él. Notó que la caja que estaba en la mesa se movió ligeramente, aunque Vegeta no estaba mirando ya que la misma estaba a sus espaldas.

De acuerdo, de todos modos, eso no tardará tanto- respondió Vegeta, notó que Bulma se veía algo inquieta en cuanto ella dejó de recargarse en su pecho al abrazarlo- ¿Te pasa algo? -preguntó al notar la expresión confusa de la peliazul.

No, estoy bien-respondió Bulma mientras se separaba un poco de él- Tú te has estado quedando aquí los últimos días ¿No es así? -preguntó mientras se dirigía a donde estaba el refrigerador, Vegeta la siguió a la cocina ya que los dos iban a cocinar.

Sí, mis padres me pidieron que desempacara de a poco mientras estaba aquí y ellos traerían el resto de sus cosas y las mías-respondió Vegeta con naturalidad, Bulma lo miró pensativa.

¿Y no has visto nada extraño mientras te quedabas aquí solo? -preguntó interesada mientras sacaba las cosas para la pizza que iban a hacer, también sacó unos refrescos que había llevado para beber allí.

No, aunque no sé a qué te refieres con extraño-dijo Vegeta pensativo, no es que hubiera percibido algo en particular en la casa.

Bulma le dio un refresco que él aceptó y ella lo miró confundida, tal vez era su imaginación que le estaba jugando una mala pasada. No creía que ella hubiera podido ver algo raro allí y él no si ya estaba allí hace un par de días.

¿Andas asustada desde que estaban hablando de esas cosas en la fiesta de disfraces del perdedor? -preguntó Vegeta con curiosidad al escuchar sus preguntas. Había notado que se había creado un poco de paranoia entre las personas que estaban en la fiesta por el incidente de la ventana.

Claro que no-respondió Bulma con seguridad- Es que supongo que esta casa debía ser de alguien, su diseño se ve bastante clásico- mencionó con respecto a cómo estaba construida.

Sí, por eso mis padres la compraron, supongo que eso les gustaba. Había más casas de este tamaño en otras partes del pueblo- comentó Vegeta, le parecía algo innecesario comprar una casa tan grande de todos modos.

Bueno, vamos a hacer la comida para que luego podamos divertirnos- le sugirió la peliazul antes de beber un sorbo de refresco.

Una vez que la pizza estuvo en el horno, Vegeta encendió la chimenea de la casa ya que estaba comenzando a hacer frío.

Bulma se quedó vigilando la pizza que habían estado haciendo mientras él preparaba las cosas para que pudieran cenar. Miró pensativa la cocina mientras estaba al pendiente de la pizza, aun así nada raro sucedió mientras ella estaba allí sola.

¿A esto te referías? -preguntó Vegeta al verla entrar a la zona de la chimenea. Bulma le había sugerido que pusiera almohadas y una cobija para que pudieran estar cerca de la chimenea ya que hacía frío.

Se ve bien para mí-dijo Bulma mientras llevaba la pizza recién hecha en una bandeja, ya la había cortado en la cocina así que podrían comer de inmediato.

Iré por los refrescos-le avisó Vegeta antes de dirigirse a la cocina, Bulma asintió mientras acomodaba las cosas. Puso la pizza en un banquito de madera que usarían como una mesita y luego se acomodó entre las almohadas que Vegeta había puesto antes.

Después que él llegó comenzaron a comer, Bulma puso las noticias en su laptop ya que la había llevado para que pudieran entretenerse. La televisión aún no estaba en la mansión así que era una buena forma de reemplazarla por el momento.

En las noticias estaban pasando que la visibilidad en los caminos que conducían al pueblo Hakuren estaba obstruida por una densa niebla que había comenzado a aparecer en los alrededores. Después de todo eso era algo frecuente allí, aunque había comenzado antes de tiempo ya que no solía haber tanta al principio del otoño.

Tal vez tus padres tarden más en volver, parece que los alrededores de Hakuren están llenos de niebla-comentó Bulma antes de comer un trozo de su rebanada de pizza.

Pensé que eso sucedería, cuando yo vine también había mucha y eso que era de día-dijo Vegeta mientras hacía lo mismo, los dos estaban bastantes cómodos allí- No creo que se disipe para cuando vuelvan, lleva días así- le aseguró.

Es extraño, suele haber más niebla en invierno que en otoño. Aunque supongo que por eso es que se llama Hakuren-dijo Bulma, tomó otro trozo de pizza- Luego avísales de la niebla para que vengan con cuidado, debe ser difícil conducir así-agregó.

Les enviaré un mensaje para que lo vean cuando vengan, recién estarán aquí mañana por la tarde- dijo Vegeta mientras hacía lo que le había dicho con su celular, Bulma le sonrió.

Has cambiado mucho desde que éramos pequeños, parece que la ciudad te ha hecho madurar- dijo Bulma mientras lo miraba con ternura, recordaba que en el pasado él solía ser bastante tosco además de que era de los que gustaban de molestar a veces a los demás, aunque reconocía que los otros muchas veces lo excluían.

No tanto, aún puedo robar muñecas- le aseguró Vegeta con tono de broma Bulma rio al escucharlo- Los demás hablan como si estuviera rompiendo sus juguetes todavía- agregó con respecto a cómo lo habían tratado los demás jóvenes del pueblo cuando habían hablado en la fiesta.

No creo que solo vean eso, es que no te conocen bien- opinó Bulma- Aunque te robaste mi muñeca yo sabía que no eras un idiota, recuerdo que una vez me caí de un árbol y tu fuiste el primero en ayudarme- le recordó, Vegeta la miró pensativo.

Cierto, casi te rompes la pierna esa vez- dijo Vegeta recordando el suceso- Luego no pudiste jugar por una semana porque aún te dolía-recordó también.

Parece que me extrañaste si recuerdas eso-dijo Bulma sonriente al escucharlo, ni siquiera ella recordaba cuánto le había durado el dolor de aquella caída.

Claro que no, solo no tenía con quien jugar y no iba a hacerlo con el perdedor ese con el que saliste-mencionó Vegeta con respecto a Yamcha.

No tienes que mostrarme tus celos, a mí nunca me ha gustado nadie más que una persona-dijo Bulma, le dio una mordida a la pizza mientras lo miraba de reojo. Recordaba cuánto se había alegrado al saber que él volvería al pueblo nuevamente ese otoño.

Vegeta tomó otro trozo de pizza, aunque estaba algo apenado por las palabras de ella, Bulma sonrió al notar lo que sus palabras causaban en él.

Me alegro mucho de que hayas vuelto al pueblo, las cosas son más divertidas para mí siempre que estas cerca- le dijo antes de comer otro trozo de pizza.

Recordaba que se había sentido desolada de niña en cuanto supo que él se iría. En ese momento no eran más que amigos, pero siempre habían tenido cierta preferencia por el otro ya que se juntaban muy a menudo.

Solo estamos comiendo pizza en el suelo-dijo Vegeta simplificando su cita, Bulma siempre pensaba en cosas nuevas qué hacer y a pesar de que él no era muy creativo siempre solía seguirla en las cosas que se le ocurrían.

Sí pero es muy cómodo así, hace frío hoy-dijo Bulma como justificación, después de todo era muy cómodo estar rodeados de almohadas y cubiertos con una manta cerca de la chimenea. No había forma de que sintieran frío así.

Pronto terminaron de comer y se quedaron viendo más cosas en la computadora, era una noche tranquila en la que podían conversar y estar tranquilos después de todo.
Habían visto el primer capítulo de una serie que ninguno de los dos había visto después de ver noticias de Hakuren un poco más, usualmente no eran muy variadas, pero parecía que esos días estaban pasando cosas extrañas en el pueblo e incluso en torno a él.

Bulma se había recargado en el pecho de Vegeta mientras estaban acostados junto a la chimenea, era muy cómodo estar juntos así ya que el frío no podía alcanzarlos.

¿Y la vez que me pusiste chicle en el cabello? -preguntó Bulma, estaban hablando de las cosas que hacía Vegeta cuando eran niños.

Solo fue en la punta-dijo Vegeta como justificación- Luego de eso te invité a mi casa en la tarde luego de que te cortaran el cabello-le recordó, Bulma rio.

Sí, lo recuerdo-dijo sonriente, volteó a mirar a Vegeta que parecía tranquilo en su compañía- Creo que nos hacía falta estar solos un rato, siempre hay gente en todas partes, aunque no sea un pueblo tan grande- dijo la peliazul consciente de las dificultades que habían tenido para tener una cita sin que alguien se cruzara en su camino.

Puede ser molesto si ocurre todo el tiempo- dijo Vegeta pensativo, las veces que habían intentado salir esos días siempre se habían cruzado con personas y lo peor es que todos los conocían. Además de que aún seguía siendo novedoso que Vegeta hubiera regresado al pueblo.

Bulma se acurrucó aún más cerca de él y Vegeta la miró intrigado, sospechaba que ella iba a hacer algo ya que la conocía bien.

Si estamos solos puedo hacer esto-dijo Bulma mientras tomaba del mentón a Vegeta suavemente y lo acercaba a ella. Plantó un beso en sus labios que él correspondió de inmediato, aunque ella lo había besado en la fiesta de disfraces no había sido exactamente como ella habría querido.

Al separarse levemente de él, Bulma pudo ver que una caja que estaba en la esquina de la habitación en la que estaban se movió solo un poco a la derecha.

Vegeta miró la expresión de Bulma que se veía sorprendida luego de besarlo.

¿Por qué pones esa cara? -preguntó confundido él, Bulma trató de fingir que no era nada grave ya que no quería que creyera que su expresión era por haberlo basado.

No, no es nada, es solo que pensé que algo se había movido-dijo apuntando en la dirección en la que la caja se había movido.

Lo dudo, esa caja ya estaba allí-dijo Vegeta confundido al ver a donde ella apuntaba.

Sí, pero me pareció que se movió un poco, tal vez ya estoy un poco cansada- dijo pensativa, aunque ella sabía bien que no lo había imaginado.

Si quieres puedes dormir arriba, a menos que quieras dormir aquí en el piso- le sugirió Vegeta ya que ella decía que estaba cansada, después de todo ya era un poco tarde.

Sí, creo que será mejor dormir en un cuarto- dijo Bulma que deseaba salir de esa zona pronto, tal vez si se iban a otra zona de la casa no habría cosas que se movieran.

Bien, las sábanas y esas cosas ya están en las habitaciones así que solo hay que preparar la cama- dijo Vegeta mientras se ponía de pie, Bulma hizo lo mismo.

Vio a Vegeta apagar la chimenea mientras ella tomaba su mochila y el lugar quedó bastante oscuro ya que solo habían dejado una lámpara en una mesa encendida.

Vamos-dijo Vegeta mirando a la chica, ella asintió y lo siguió a uno de los cuartos de arriba.

Cuando se iban del comedor pudo sentir cierto frío recorrer su espalda, no sabía si era debido a que acababa de apagar la chimenea o podía deberse a aquel extraño presentimiento que sentía en sus adentros.

Al llegar al cuarto, Vegeta se puso a preparar una cama para que ella pudiera dormir. Bulma lo estaba ayudando debido a que buscaba las cosas que estaban en el closet de la misma.

¿Tú vas a dormir en el otro cuarto? -preguntó Bulma pensativa. Mientras Vegeta seguía con lo suyo, aunque pudo ver que la puerta del closet comenzó a cerrarse sola suavemente y eso no hizo más que acobardarla.

Sí, hace días que estoy durmiendo en el cuarto que esta del otro lado del pasillo- respondió Vegeta con naturalidad, después de todo no había creído que ella quisiera dormir con él debido a que lo que sucedía entre ellos era bastante reciente.

¿Y no quieres dormir aquí conmigo? -le pregunto ella, aunque sonaba un poco nerviosa y Vegeta lo noto de inmediato.

¿Tienes miedo o qué? Pensé que ya habías superado tu miedo a la oscuridad- dijo confundido, había terminado de tender la cama y se sentó en ella ya que Bulma le había pedido que se quedara.

Claro que no-dijo Bulma como respuesta a lo del miedo, aunque sabía que si tenía cierto temor a que algo sucediera si él no estaba- Es que yo vi la caja moverse- le aseguró con respecto a lo que había pasado en la zona donde estaba la chimenea.

Bulma hace días que duermo solo aquí y yo no he visto nada extraño- le aseguró Vegeta, aunque notaba que el nerviosismo de Bulma pareció crecer ante su respuesta- Bien, me quedaré aquí ya que ya preparé la cama- cedió, la peliazul se relajó un poco al escuchar que había accedido a dormir con ella.

Tendremos otra pijamada- dijo Bulma mientras abrazaba a Vegeta por el cuello sentándose junto a él.

Dejaré la luz encendida entonces, parece que aún sigues siendo miedosa- dijo Vegeta para molestarla.

Claro que no, te dije que yo lo vi-le aseguró ella- Solo es que no estabas viendo cuando pasó- le aseguró.

Te creeré, pero yo no he visto nada- le aclaró- Iré a buscar mi ropa al otro cuarto, allá esta mi cepillo de dientes- le avisó poniéndose de pie. Bulma asintió, aunque estar sola allí la atemorizaba un poco.

No tardes mucho-le pidió al ver que iba a salir del cuarto. Vegeta le aseguró que volvería pronto antes de salir por la puerta, de todos modos, la había dejado abierta.

En el poco tiempo que Vegeta se fue, Bulma se recostó en la cama mientras trataba de encontrar alguna lógica de las cosas que había visto moverse solas. Se sobresaltó un poco al escuchar la puerta cerrarse muy fuerte, era un gran estruendo que había resonado por la gran casa.

En pocos segundos, Vegeta volvió al cuarto ya que estaba muy cerca de donde había ido a buscar la ropa y su cepillo.

¿Por qué cierras la puerta así? Se hará añicos si lo haces tan fuerte, parece que tiene cien años-dijo Vegeta al entrar en el cuarto, vio a Bulma acostada en la cama y se veía tensionada otra vez.

No fui yo-le contestó Bulma de inmediato, no había visto nada de que había sido lo que había cerrado la puerta cuando había sucedido ya que ella estaba de espaldas a la puerta cuando se había acostado.

Tal vez entra viento entonces- dijo Vegeta pensativo mientras miraba la puerta, todo lucia normal.

Es algo extraño, yo lo sé- le aseguró Bulma, Vegeta se dirigió a donde estaba ella al escuchar que parecía asustada.

¿Quieres que te lleve a tu casa? Pareces asustada- le sugirió Vegeta, después de todo no quería que ella estuviera incómoda.

No, me quedaré, pero necesito que me creas- le pidió Bulma ya que veía que él no estaba tomando en serio sus sospechas. A pesar de que todavía tenía miedo aún quería estar con él a solas.

Yo no dije que no te creo, solo digo que yo no he visto nada en todos los días que estuve quedándome aquí ¿Qué crees que es? -preguntó Vegeta confundido, después de todo él no había visto nada raro.

Las cajas se movieron solas abajo, la puerta del closet también se cerró sola y también la del cuarto- dijo Bulma pensativa, el estruendo de la puerta la había tomado por sorpresa especialmente- Pero tampoco puedo asegurar que no sea el viento- dijo pensativa, después de todo la ventana del cuarto en el que estaban se encontraba levemente abierta.

Cerraré la ventana-dijo Vegeta dirigiéndose a la misma, después de todo esos días el viento estaba algo peligroso ya que se ponía muy brusco de repente.

Iré a cepillarme los dientes y ponerme el pijama- dijo Bulma mientras él hacía lo que había dicho. Vegeta afirmó al verla irse al baño, al menos se había calmado un poco después de que había escuchado sus inquietudes.

Bulma se puso un pijama rosa que había llevado especialmente para ese dia ya que pasaría la noche con él, era una camiseta de tiras de color rosa de tela muy suave y unos shorts muy cortos del mismo color. Aunque con el clima gélido que había no podía quedarse así sin taparse por mucho tiempo.

Vegeta la miró sorprendido por su vestimenta antes de que ella se metiera en la cama, era un pijama algo sexy para ser la primera vez que dormirían juntos.

¿Qué? -preguntó Bulma mientras se cubría con la cobija que estaba en la cama, aunque había notado perfectamente la mirada de él sobre su cuerpo.

Nada, también voy a cambiarme-dijo Vegeta fingiendo que no la había mirado, pero era difícil ignorar la bella figura de la muchacha. Cuando eran niños sí habían dormido juntos alguna que otra vez, pero las cosas eran diferentes ahora que ella era una mujer con un seductor cuerpo cubierto apenas por un pijama que no dejaba tanto a la imaginación.

Se dirigió al baño y se cepilló los dientes antes de ponerse su pijama, era algo muy sencillo, un pantalón azul y una camiseta gris ya que hacía frío.

Se dirigió a apagar la luz y Bulma encendió la luz que había en la mesa de noche. Evitó a la peliazul para poder acostarse del lado de la pared y apenas se cubrió con la cobija sintió que Bulma se apegó a él, ella estaba de espaldas a él así que la posición era algo comprometedora.

¿Qué haces? -preguntó Vegeta avergonzado al sentir a la chica tan cerca de repente.

Hace frío-dijo ella como justificación mientras se apegaba un poco más- Tú cuerpo se siente caliente, es mejor que me acerque a ti o me congelaré en la noche- se justificó.

Ya no tenemos seis años-dijo Vegeta ya que sabía que no podría resistir a eso, sintió la cálida cercanía de la bella chica muy cerca y eso podía ser algo vergonzoso.

Lo sé, pero me conoces, no entiendo qué tiene de malo- dijo ella fingiendo que no sabía lo que hacía, después de todo a ella no le molestaría si algo sucedía con Vegeta. Le agradaba hacer ese tipo de cosas para comprobar cuánto le gustaba.

Vegeta respiró profundo mientras trataba de no fijarse en que Bulma había puesto su cadera muy cerca de la suya en la cama, prácticamente estaba apoyada por completo sobre él y era difícil no pensar en algo inapropiado.

Recargo su mano en el abdomen de ella, Bulma no se inmutó ya que le agradaba que la abrazara debido al frío.

Esto es agradable- dijo Bulma sonriente mientras se removía en su lugar para acomodarse mejor cerca de él, sintió que algo hizo presión contra ella en su parte posterior y sabía perfectamente de qué se trataba.

Yo no...-dijo Vegeta hasta que sintió que Bulma comenzó a moverse hacia adelante y hacia atrás chocando su trasero con la cadera de él, más precisamente contra su erección.

Así que eso piensas de mi-dijo Bulma mientras seguía haciéndolo, le agradaba saber que él realmente la veía así. Aunque Vegeta era tímido por más que era evidente que ella le gustaba también le gustaba confirmarlo de esa forma, era evidente que le atraía sexualmente también.

Bulma ya...-dijo Vegeta queriendo pedirle que se detuviera, sentía que su erección crecía más al saber que ella lo hacía a propósito para provocarlo.

Bulma sintió que Vegeta dejó de abrazarla y detuvo sus movimientos de repente, pronto sintió que él la abrazó más fuerte desde atrás haciendo que ella pudiera sentir la forma de su miembro que estaba posicionado entre sus nalgas, aunque era con la ropa de por medio. Lo había hecho para que ella dejara de moverse así para provocarlo.

Ella redobló la apuesta ya que sintió que un calor subió hasta sus mejillas al percibir lo que él estaba haciendo, tomó la mano de Vegeta y la puso encima de su seno izquierdo dándole así permiso de tocarlo.

¿Qué tramas? -preguntó Vegeta sin apartar la mano de donde ella la había puesto, no podía negar que estaba disfrutando aquello, aunque al mismo tiempo estuviera algo nervioso. Comenzó a acariciarla y ella suspiró pesadamente al sentir al mismo tiempo su erección atrás y sus caricias se estaba excitando poco a poco.

Bulma sonrió al escucharlo, parecía irreal que pudiera estar en una situación así con él después de todo lo que había pasado entre medio ¿Quién creería que podría estar con él otra vez luego de que se había ido de la ciudad? Y ahora los dos estaban solos y la compañía del otro les resultaba muy agradable.

Te extrañé mucho cuando te fuiste a la ciudad, siempre quise que volvieras- admitió Bulma mientras disfrutaba las caricias de él en sus senos, sentía un cosquilleo en su cuerpo cuando él la tocaba.

En realidad, a mí no me interesa este pueblo-le dijo Vegeta por lo bajo ya que estaba hablándole al oído- Pero si pensé en ti cuando supe que podía volver aquí- le aseguró, Bulma sonrió al escuchar lo que él había dicho.

Seguían en lo suyo y ahora Vegeta tenía su mano acariciando la cadera de ella, tenía un short bastante corto puesto.

De repente, escucharon que la ventana se abrió de improviso causando bastante ruido ya que al parecer afuera se había levantado uno de aquellos vientos bruscos que solían aparecer últimamente.

Vegeta se levantó de inmediato para cerrarla ya que entraba mucho frío de esa forma, aunque lo había extrañado bastante que la ventana se abriera sola. Le puso seguro para cerciorarse de que no volvería a abrirse, Bulma solo miró a Vegeta cerrarla con un mal presentimiento.

No hay forma de que se abra sola-le aseguró Bulma en cuanto él volvió a acostarse con ella, volvió a abrazarla mientras se cubría con la cobija nuevamente debido a que hacía mucho frío.

No sé qué sucedió, aunque no le había puesto seguro- se excusó Vegeta, Bulma volvió a acomodarse cerca de él y esta vez decidieron dormirse de una vez. Algo les decía que había algo extraño en la casa.

Los dos se durmieron, pero luego de dos o tres horas Bulma se despertó repentinamente. Miró a Vegeta dormido plácidamente a su lado mientras aún la abrazaba, para ella se veía adorable, aunque solo podía verlo por la escasa luz que entraba por la ventana.

Se dio cuenta de inmediato que se había despertado porque quería ir al baño, se maldijo a sí misma por no haber ido antes ya que ahora Vegeta estaba dormido y ella aún estaba nerviosa por andar sola allí mientras estaba despierta.

Se levantó de la cama luego de salir lentamente para no despertar a Vegeta, aunque muriera del miedo tenía que ir. Afortunadamente, el baño de la habitación estaba muy cerca pero el problema es que ahora estaba sola mientras él dormía.
Caminó rápido hasta el baño, aunque lo hacía en puntas de pie para que no la escuchara Vegeta, entró al baño y todo parecía normal.

Luego de hacer lo que tenía que hacer allí se dirigió a la puerta y la abrió aun sin apagar la luz del baño. Al apagarla pudo ver la luz que entraba por la ventana que era una combinación de la luz que proyectaba la luna y la luz que venía de un poste de la calle.
Volvió a caminar en puntas de pie, hasta que antes de llegar a la parte donde se iluminaba el suelo por la luz de la ventana, pudo ver una sombra que no era la suya y tampoco era la de Vegeta ya que él estaba dormido. Miró hacia la ventana y no encontró nada en ella, pero la sombra seguía allí.

Rodeó la luz de la ventana casi corriendo, aunque sintió presión en su muñeca cuando pasó cerca de la zona donde estaba la sombra. Se sobrepuso a aquella sensación y se fue a la cama muerta del miedo. Volteó a mirar la luz que entraba por la ventana otra vez y la sombra ya no estaba, la había encontrado parecida a la silueta de una mujer.

Quiso despertar a Vegeta ya que tenía mucho miedo de que la dueña de esa sombra quisiera hacerle algo, aunque sintió de inmediato que Vegeta volvió a rodearla con sus brazos mientras estaba dormido aún. Al parecer había echado en falta su presencia cuando ella se había levantado.

Consiguió sentirse segura al estar protegida por el abrazo de él, así que al rato pudo dormirse nuevamente. Aunque no pudo evitar mirar cada rincón visible desde donde estaba para buscar a la sombra que la había estado persiguiendo, pero no volvió a ver nada más después de esa aterradora aparición.

Vegeta se despertó primero al día siguiente, vio a Bulma dormida abrazándolo a él esta vez. Al parecer la dos se habían movido durante la noche ya que recordaba que estaban al revés cuando él se había quedado dormido.
Se incorporó con cuidado para no despertar a la peliazul y miró la habitación que ahora era tenuemente iluminada por los rayos del sol que conseguían entrar por la ventana, por alguna razón sentía que en la habitación estaba haciendo más frío que lo que podría estar haciendo afuera.

Miró a Bulma nuevamente y pudo ver que parecía tener una marca de una mano en la muñeca ya que estaba un poco roja. Se preguntó si no habría podido ser el, tal vez le había hecho eso dormido.

Esperó hasta que Bulma se despertara para poder hablar con ella, después de todo no tenía mucho más que hacer ese día que seguir desempacando cajas.

Buenos días-dijo Bulma en cuanto abrió los ojos, encontrar a Vegeta junto a ella la hizo sonreír.

¿Dormiste bien anoche? -preguntó Vegeta al escucharla, ella asintió. Aunque recordó fugazmente lo que había sucedido en la noche.

¿Por qué preguntas? -preguntó ella ya que sospechaba que él sabía algo, Vegeta tomó la mano de ella y la subió un poco para luego apuntar a la muñeca de la chica, Bulma vio la marca algo asustada.

Ese no fui yo, al menos no que yo recuerde-dijo ya que dudaba que hubiera agarrado a Bulma tan fuerte mientras estaba dormido.

Bulma recordó la extraña sensación cuando había pasado cerca de la luz que entraba por la ventana, observó la marca ya que tenía la forma de una mano.

Creo que hay algo extraño aquí Vegeta, y no es mi imaginación- le aseguró ella con temor en su mirada- Creo que esto sucedió cuando fui al baño en la noche-le comentó. Le contó con detalle lo que había pasado cuando fue al baño y Vegeta parecía preocupado por lo que le había pasado.

¿Por qué no me despertaste? -pregunto Vegeta ya que al parecer eso había sido algo traumático para la chica.

No creí que sucedería algo así, y no quería despertarte solo para ir al baño- se excusó Bulma apenada.

Los dos se levantaron y se cambiaron de ropa, se dirigieron al comedor nuevamente mientras que miraban con sospecha a cada paso en su camino. Todo parecía tranquilo, al llegar al comedor Bulma preparó su mochila con sus cosas ya que pronto se iría.

Me preocupa que te quedes aquí solo Vegeta-dijo Bulma con preocupación, habían decidido que desayunarían algo allí ya que parecía que las cosas estaban más tranquilas.

Mis padres ya están cerca de llegar, aunque podría ser problemático que se queden en este lugar si hay cosas extrañas-dijo Vegeta pensativo, tal parecía que sus padres habían comprado una casa embrujada.

Me quedaré hasta que vengan- le propuso Bulma, aunque ella estaba más asustada que Vegeta ya que a él no le había pasado casi nada desde el día anterior.

No hace falta, estas asustada y además el fantasma o lo que sea que haya aquí no se ha mostrado hasta ahora así que yo no tengo miedo-dijo Vegeta con seguridad, bebió un sorbo de café sin demasiada preocupación- Será mejor que te vayas, a ti te ha estado haciendo la vida imposible- le recomendó.

Si, pero no quiero que te haga nada a ti, me quedaré hasta que lleguen- le aseguró Bulma, sabía que Vegeta le creía lo que le había dicho respecto a eso ya que no había vuelto a tratarla de miedosa.

Como quieras, pero yo no quisiera que lo que sea que haya aquí te haga algo- le dijo Vegeta a su vez, Bulma se acercó a él y recargo su cabeza en su hombro.

Los dos vieron la taza de Bulma moverse un poco en la mesa como si alguien la arrastrara suavemente, Vegeta le había preparado un latte ya que la cafetera era de las primeras cosas que había desempacado.

¿De qué era la sombra que viste? -preguntó Vegeta mientras tomaba la taza, era evidente que algo estaba mal en ese lugar.

Parecía la sombra de una chica-dijo Bulma, no se había apartado de donde estaba ya que era mejor para ella permanecer cerca de Vegeta.

Luego, una cuchara comenzó a levitar, los dos decidieron apartarse de la mesa al ver eso. En cuanto se separaron uno del otro la cuchara se cayó a la mesa otra vez.

Qué extraño-dijo Bulma, había notado un patrón en el comportamiento de aquel espíritu o lo que sea que fuera que los estaba molestando. A Vegeta no le había hecho nada cuando había estado solo, sin embargo, parecía querer molestarla a ella y aún más si estaba cerca de él.

¿Y si lo que le había hecho en la noche era porque ella estaba durmiendo junto a Vegeta? Recordó que muchas de las cosas que le habían sucedido era cuando estaba en contacto con él, aunque solo era una sospecha.

¿Estás bien? -preguntó Vegeta ya que Bulma se había quedado congelada pensando en su teoría, ella asintió al escuchar su pregunta.

Necesito comprobar algo, ven- dijo Bulma haciéndole un gesto de que se acercara a ella. Vegeta lo hizo, aunque no sabía qué tenía en mente.

Al hacerlo, Bulma rodeó su cuello con sus brazos y besó a Vegeta profundamente, él rodeó su cintura con sus brazos, aunque no entendía muy bien porqué lo estaba besando en ese momento si estaba asustada.

Los dos escucharon un sonido fuerte de algo rompiéndose, al voltear al origen del ruido separándose abruptamente del beso vieron que había trozos de algo hecho de cerámica en el piso. Se trataba de un jarrón que había sido arrojado desde el otro lado de la habitación.

Ya entendí-dijo Bulma separándose de los brazos de Vegeta, aunque estaba algo asustada debido a la violencia con la que él jarrón había sido tirado- El espíritu o lo que sea te quiere, es por eso que a ti no te hace nada cuando estás solo. Cuando me acerco a ti quiere hacerme daño o espantarme-dijo Bulma como conclusión.

Vegeta la miró confundido al escuchar lo que ella había deducido, aunque de todos modos no sabía cómo se comportaban los fantasmas.

¿Y por qué yo? -preguntó Vegeta confundido, él no había hecho nada en particular desde que había llegado allí como para que eso sucediera.

No lo sé, no sabemos si es un espíritu o si era alguien que murió aquí-supuso Bulma pensativa- Tal vez hace mucho que nadie venía aquí y es por eso que se aferró a ti, has estado aquí solo por días-le recordó.

No se cuánto tiempo estuvo en venta esta casa, pero no creo que sea seguro que mis padres se queden aquí- dijo Vegeta confundido, miró el comedor en búsqueda de alguna señal del espíritu. Parecía que estaba tranquilo mientras él y Bulma estuvieran separados.

Estuvieron algunas horas más allí sin que nada más sucediera, ya era cerca del mediodía y se pusieron a cocinar algo para poder comer en el almuerzo. Los padres de Vegeta habían avisado que pronto estarían allí, se habían retrasado por la niebla en los caminos.

Bulma había recogido los pedazos del jarrón para poder tirarlos, le parecía peligroso que siguieran dentro de la casa ya que alguien podría pisarlos por accidente.

Tendré que decirles lo del espíritu o lo que sea-dijo Vegeta mientras cortaba algunas verduras de lo que estaba cocinando, Bulma lo miró preocupada mientras los dos pensaban que hacer al respecto.

Podrías vigilar si ellos perciben algo extraño, si no es así no deberías asustarlos-dijo Bulma, Vegeta le había dicho que su madre había estado muy entusiasmada con esa casa.

Este espíritu no parece muy inofensivo-dijo Vegeta mientras seguía en lo suyo, aunque él no tenía peligro allí no le agradaba que esa entidad o lo que fuera estuviera pendiente de lastimar a Bulma.

Al menos lo es contigo- dijo Bulma pensativa, realmente creía que ese debía ser el origen de la molestia del espíritu, no encontraban otra explicación. Aunque no sabían nada sobre él más que tenía la figura de una chica.

Vegeta se recargó en la mesa mientras pensaba qué hacer, Bulma estaba mirándolo cocinar, aunque tocó sutilmente la mano de él ya que tenía un pequeño trozo de tomate que no se había quitado. Ante eso, escucharon que la puerta de abrió de repente, aunque esta vez no había sido el espíritu por más que eso era en lo primero que habían pensado.

Hola cariño- lo saludó su madre, era una mujer de cabello negro largo y voluminoso, parecía entusiasmada por haber llegado a la casa.

Notó la expresión de nerviosismo en su hijo y la chica que lo estaba acompañando.

¿Qué les pasa? Parece que vieron un fantasma-dijo a su vez el hombre que venía tras ella con una maleta, también un chico más joven venía detrás de él.

Vegeta y Bulma aún estaban pálidos del susto, se repusieron de inmediato para poder saludar adecuadamente.

Luego de charlar un rato con los padres de Vegeta y comer el almuerzo, Bulma se fue a su casa ya que al menos Vegeta ya no estaba solo, le avisó que le enviaría un mensaje cuando llegara a su casa.

Vegeta la acompañó a la puerta y se despidieron rápidamente para evitar cualquier incidente con lo que ambos ya sabían.

¿Y qué tal cariño? ¿Te gustó la casa? -preguntó su madre mientras recogía los platos, después de todo Vegeta había hecho el almuerzo para todos.

Todavía no me acostumbro-respondió Vegeta, no sabía si era adecuado decirles lo del fantasma ya que podría ser que a ellos no les hiciera nada tal como con él.

Para mí se ve bien, es muy espaciosa-dijo el padre de Vegeta como opinión.

Es muy linda-dijo Tarble a su vez, le había gustado mucho a él.

¿Invitaste a esa amiguita tuya del pueblo para que te acompañara? -preguntó a su vez la mujer, se había dado cuenta que la conocía ya que de pequeño Vegeta se juntaba mucho con ella.

No habían charlado tanto ya que Bulma no había hablado mucho mientras estaba allí, aún seguía asustada por los sucesos de la casa. Aunque los padres de Vegeta se habían acordado de ella al verla.

Sí, vi a los demás en una fiesta de disfraces hace unos días-comentó, no les había contado que se había reunido con Bulma el mismo día que había llegado al pueblo. Ellos no sabían que ella le gustaba, no solía hablarles sobre eso.

¿Y qué tal? ¿Siguen llevándose bien? -preguntó Sayuri interesada- qué raro que quisieras ir- agregó ya que sabía que los demás no solían tolerar mucho a Vegeta por su gran carácter cuando era más pequeño.

Tarble decidió interferir ya que él sabía un poco más sobre ese asunto.

¿Ella es la chica que te gustaba del pueblo? -preguntó intrigado el más joven, Vegeta le dio un pisotón bajo la mesa al escuchar la pregunta.

Auch-se quejó Tarble sonoramente al sentir aquello.

¿Te gustaba una chica del pueblo? -preguntó Sayuri sorprendida, aunque había cierta molestia en su rostro.

Ya era hora de que te vayas consiguiendo una novia-acotó el padre de Vegeta a su vez.

Recordé que me tengo que ir, Raditz me dijo que fuera a ayudarlo con algo-dijo Vegeta poniéndose de pie. No iba a hablar de eso- Llámenme más tarde- les propuso ya que quería saber si percibían algo extraño en la casa.

De acuerdo-dijo Sayuri al escuchar que quería que lo llamaran, al menos habían podido verlo un rato antes de que se fuera.

Vegeta se fue a buscar las cosas que había llevado mientras se había estado quedando allí y se despidió de sus padres y su hermano rápidamente. Después de todo el estrés que había pasado allí prefería estar en su casa tranquilo al menos por el resto del día.

Antes de comenzar a conducir a su propia casa miró el mensaje de Bulma avisándole que había llegado a su hogar sin mayores problemas. Luego de responderle se fue de allí para irse a su casa finalmente.

Al cabo de unas horas recibió una llamada de su madre y todo parecía estar en orden en aquella casa ¿Podía ser que la teoría de Bulma fuera cierta? Optó por no hablar del espíritu que podía estar allí si es que sus padres y su hermano no habían visto nada, no tenía por qué asustarlos por el momento.

Buenas noches! Aquí esta el capitulo de hoy, no estaba tan segura de este pero mi querida esposa de fanfics me dijo que fue de su agrado así que tendré que creerle
He aquí el día 3: Casa embrujada.

Recuerden que esta es una colección de drabbles que estoy haciendo para el grupo de Facebook "Dragon Ball fanfics (de todo un poco)".

Espero les haya gustado el capitulo de hoy, si les gustó no olviden dejar un voto o comentario ya que eso me anima a seguir.

Nos leemos pronto.

Niebla~