Día 13: Muñeco diabólico.

¿Y qué tal vas con esa chica con la que andas saliendo? -preguntó el padre de Vegeta mientras hojeaba el diario.

Vegeta no respondió inmediatamente ya que estaba comiendo algo, estaba desayunando con ellos. Se había quedado a dormir allí ya que Tarble se lo había pedido el día anterior.

Bien, supongo- respondió con cierta indiferencia, usualmente no daba muchos detalles ya que sus padres eran muy entrometidos.

Vegeta me dijo que ayer fueron a ver un lugar donde cayó un meteorito- dijo Tarble de forma indiscreta, Vegeta hizo una mueca de molestia. Debía dejar de contarle cosas a su hermano ya que no sabía cerrar la boca.

¿Un meteorito? ¿Cayó en el pueblo? -preguntó Sayuri confundida- ¿No es peligroso ir a un lugar así? No quisiera que esa chica te ande metiendo en problemas- comentó la mujer antes de beber un sorbo de su café.

No es problemática, no exageres-dijo Vegeta con molestia, sabía que a su madre no le agradaba la idea de que estuviera saliendo con Bulma aunque no se lo había dicho directamente.

A mí me cayó muy bien, nos dio chocolate caliente y pastelillos cuando fuimos a su casa a hacer linternas de Halloween-dijo Tarble sonriente- Es amable y bonita-comentó el más joven, su mamá lo miró pensativa.

Un día tráela a cenar ¿O no es tu novia? -preguntó Sayuri mirando a su hijo mayor, Vegeta la miró con sospecha al escuchar que quería que fuera a cenar con ellos.

Eso fue lo que escuché en el puesto de diario- dijo el padre de Vegeta como comentario también, era más probable enterarse de las actividades de su hijo por los chismes del pueblo que por su propia boca.

¿Para qué quieres que venga? No te cae bien-dijo Vegeta increpando a su madre, ella hizo una mueca.

No es cierto, que crea que no es suficiente para mi bebé no quiere decir que no me caiga bien- dijo Sayuri- ¿No quieres pastel de calabaza? - preguntó ya que su hijo solo estaba bebiendo café.

No, ayer comí de eso también cuando fui a la casa de Bulma por la tarde-, comentó pensativo, se había quedado allí un rato antes de ir a casa de sus padres.

Siempre andas con esa muchacha, tráela a cenar-le dijo más como una orden que como una petición.

Yo quiero que Bulma venga-dijo Tarble animado de acuerdo con lo que había dicho su mamá.

Tal vez más adelante- dijo Vegeta negándose a apresurar algo así, no veía como una buena idea dejar a su novia a merced de su entrometida madre.

¿Entonces yo puedo ir contigo a la casa de Bulma?- pidió Tarble ya que parecía que eso no sucedería pronto.

Consigue amigos-le propuso Vegeta con seriedad, Tarble hizo una mueca de decepción al escuchar a su hermano insultándolo. Aunque sabía que usualmente lo molestaba cuando revelaba sus secretos sin querer.

Vegeta, no seas malo con él, tiene problemas para socializar con los jovencitos del pueblo. Tu tampoco tenías muchos amigos cuando eras pequeño aquí- le recordó, Vegeta bebió un sorbo de café antes de responder.

Si, pero yo no andaba lloriqueando-dijo haciendo referencia a su hermano menor, el padre de Vegeta estuvo de acuerdo con el comentario de su hijo mayor.

Eso es cierto, te falta mostrar valor Tarble, tal vez crean que eres algo sensible- mencionó su padre, Tarble parecía algo confundido al escuchar las palabras de su padre.

Yo no soy sensible, viví con Vegeta en el cuarto de al lado- mencionó como prueba, Vegeta hizo una mueca.

A ti no te trato mal, eres un mimado- le aclaró Vegeta, reconocía que hasta él mismo solía sobreproteger a Tarble a veces.

Mamá- dijo Tarble al escuchar las palabras de su hermano mayor.

Ya Vegeta, no lo hagas sentir mal, solo necesita más tiempo para conocer a los muchachos del pueblo-le reprochó su madre- Además ninguno de los dos es sensible, fueron criados por mi- les recordó haciendo referencia a su gran carácter.

Eso es cierto, por eso no vivo aquí- dijo Vegeta ya que sabía que su madre podía ser muy intensa- Y por eso no traeré a Bulma- le aseguró.

Pronto tendrás que hacerlo, es tu novia, se supone que es algo serio- argumentó Sayuri- Y si es algo serio lo que tienes con ella yo quiero conocerla. Tampoco es que vaya a matarla- dijo como justificación.

Tal vez con indiferencia-dijo el padre de Vegeta por lo bajo, Sayuri lo miró de mala manera al escuchar su comentario.

Bien, ya me voy-dijo Vegeta ya que tenía algunas cosas que hacer ese día, Sayuri se puso de pie al ver que ya se iba.

Espera, la última vez que viniste olvidé darte una caja que quedó con algunas de tus cosas. Pensé que eran cosas de Tarble, pero parece que son tuyas- le aclaró, Vegeta se detuvo al escucharla. Sería mejor que verificara eso cuando llegara a su casa.

Vegeta acompañó a su madre arriba para buscar la caja ya que ella sabía dónde estaba, se encontraba en un armario en la habitación que él usaba allí. Ella la había puesto ahí para no olvidar donde la había guardado.

No sé por qué tienes una muñeca ahí- comentó Sayuri mientras Vegeta cargaba la caja para que salieran de la habitación- estaba vieja así que la lavé por si era importante, pero nunca te vi con una- mencionó curiosa.

Tal vez sea de Bulma, una vez le robé una-respondió Vegeta, prefería decirle la verdad a que su madre creyera que jugaba con muñecas.

Debí ver las señales- dijo Sayuri con respecto a que no había notado que aquella chica le gustaba a su hijo desde que era pequeño.

Deja de revisar mis cosas- le sugirió Vegeta, suponía que su madre ya había visto todo el contenido de la caja.

No puedes ocultarme nada- respondió Sayuri sin darle mucha importancia al reproche de su hijo.

Vegeta paso por el comedor con la caja y se despidió rápidamente de su hermano y padre, Sayuri lo acompañó a la puerta para saludarlo antes de que se fuera.

Conduce con cuidado cariño, ten un buen día- le deseó su madre con una sonrisa- Llámame pronto- le recordó.

Lo haré, adiós- se despidió él con su habitual expresión seria, aunque su madre sabía que él era de esa forma y solo sonrió más al escucharlo.

Se dirigió a su auto y puso la caja en el asiento del acompañante ya que no era tan grande y de todos modos iba solo en el auto.

Llegó a su casa sin mayores inconvenientes y se dispuso a hacer su rutina de cuando no veía a Bulma, tenía algo de trabajo que hacer ese día por los negocios de su padre. Usualmente trabajaba desde la casa en la computadora.

Había dejado la caja de lado cuando había llegado, la había puesto sobre la mesa del comedor de su casa y ya luego vería qué había en ella.

Cuando terminó con sus ocupaciones, revisó su celular, tenía algunos mensajes de la peliazul que no había visto antes y ya era la tarde. Todavía estaba sentado en la computadora cuando estaba viendo qué le había dicho su novia.

"Hola extraño"-leyó que le había escrito primero. Luego vio una foto que Bulma le había enviado en pijama en el espejo de su cuarto. Sus pijamas no eran demasiado recatados así que se sonrojó un poco al verla vestir un pijama con shorts cortos y una camiseta algo escotada, eran de color lila.

Respondió el primer mensaje excusándose con haber estado ocupado, aunque él le había avisado el día anterior que se iría a la casa de sus padres.

"¿Estás trabajando? ¿Cuándo tienes tiempo para pasar el rato? No tuvimos tanto tiempo ayer con eso del cráter que se traga cosas"-leyó en los mensajes posteriores a la foto, se los había enviado un tiempo después ya que él no había visto los anteriores. Aun así, era normal para él que le enviara varios para que los contestara cuando estuviera con el celular.

Algunos minutos después de responder los últimos mensajes, Bulma le respondió con un mensaje de audio.

Nos vemos ese día entonces ¿Cómo estuvo tu día? Yo hoy estuve investigando con papá porque parece que hay algo que está haciendo interferencia con la energía electromagnética en Hakuren, aunque afecta más a las afueras del pueblo. De otra forma no te llegarían mis mensajes- le explicó, ellos estaban relativamente cerca así que no debía haber demasiados inconvenientes al menos en la parte oeste del pueblo.

Vegeta comenzó a responderle escribiendo nuevamente, aunque sintió como si alguien estuviera observándolo por un momento. Volteó a ver a la zona donde estaba la caja que había traído, pero todo parecía normal.

Terminó de escribir su respuesta para Bulma y se dirigió a la caja para ver qué había en ella. Tenía algunos portarretratos con fotos de su familia, una con unos amigos que había hecho en la ciudad y algunos discos de música un poco viejos.

Luego de sacar todo, verificó que nada quedara en la caja, solo restaba la muñeca que había mencionado su madre, era una muñeca con el cabello morado y un vestido azul. Se veía bastante bien ya que su madre la había lavado al parecer, casi se veía como nueva, aunque tenía el cabello un poco enredado.

Un recuerdo volvió a su mente, pensaba en la vez que le había robado aquella muñeca a Bulma. Recordaba que se había sentido expuesto ante ella una vez cuando Lazuli y Raditz habían insinuado que la peliazul le gustaba y él no aceptaba sus sentimientos por ella.

En una forma de demostrar que ella no le gustaba había robado la muñeca y Bulma había estado enfadada con él varios días después de eso. Aunque él no había sentido culpa al hacerlo ya que, lejos de alejarlos, eso había provocado que ella se empecinara en molestarlo a él después de eso.

Pensó por un momento si debía conservar la muñeca, después de todo dudaba que Bulma la quisiera luego que pasara tanto tiempo. Aunque no es que él necesitara atesorar algo que era de su novia cuando era pequeña, podía verla cuando quisiera ahora que vivía en Hakuren.

Dejó la muñeca en su mesa de noche, luego vería qué hacer con ella. Siguió hablando con Bulma por mensajes mientras pensaba en qué podría cenar.

También recibió algún que otro mensaje de Raditz, solía hablar con él también además del chat grupal que los demás habían creado, lo habían incluido poco después de la fiesta de disfraces. No solía hablar muy a menudo allí, aunque sí leía los mensajes y solían invitarlo cuando iban a juntarse en alguna parte.

Luego de realizar su rutina nocturna de siempre, se preparó para dormir y se fue a la cama de inmediato. Bulma le había hecho una videollamada mientras se estaba cepillando los dientes y aún continuaba hasta que se acostó.

Al menos me hubieras dejado ver cuando te estabas poniendo el pijama-dijo Bulma como queja haciendo una expresión tierna en la cámara. Vegeta había dejado el celular en la cama para no colgar mientras se había estado cambiando de ropa.

Mujer vulgar- dijo Vegeta al escuchar lo que le había dicho, Bulma rio al escuchar lo que le había dicho.

Pero si eres mi novio ahora debería poder ver, además aún no pongo mis manos sobre tus músculos- dijo ella como advertencia- Algún día invítame a dormir a tu casa, a menos que temas que tu mamá te visite por sorpresa- dijo pensativa.

No podría descartar que eso suceda- dijo Vegeta, su madre no era de avisar antes de entrometerse en sus asuntos.

¿Qué es eso que está detrás de ti? -preguntó Bulma, Vegeta estaba hablándole mientras ya estaba acostado, aunque tenía la luz encendida. Vegeta volteó a ver a qué se refería ya que no entendía de qué hablaba.

¿Viste la muñeca? -preguntó Vegeta confundido, aunque ahora no podía verla en el plano desde el que hacía la video llamada suponía que se había movido en algún momento lo suficiente para que ella pudiera verla. Enfocó el juguete con la cámara solo ladeando un poco su teléfono para que ella pudiera verla.

¿Aún la tienes? Es la señorita Mochi-dijo Bulma al reconocerla- ¿Por qué la guardaste? ¿Es tu prueba del delito? - preguntó haciendo referencia a que se la había robado.

Mi madre me la dio en la mañana, parece que estaba entre algunas de mis cosas que se mezclaron durante la mudanza-le explicó Vegeta.

Ahora que ya no eres de los malos podrías devolvérmela-le sugirió, recordaba que cuando jugaba con él cuando eran pequeños Vegeta solía jugar como el villano.

¿Quién dice que dejé de serlo? -preguntó Vegeta para contradecirla.

Yo no me pase al lado oscuro, así que tú te pasaste al lado de los buenos cuando aceptaste salir conmigo-, argumentó Bulma- Y los buenos devuelven las cosas que robaron, a menos que quieras conservarla porque era mía- dijo sonriente, aun así le aprecia algo tierno que Vegeta aún la tuviera.

Si la quieres te la devolveré, pero no soy de los buenos- le aseguró siguiéndole el juego, Bulma rio al escuchar su respuesta.

Entonces estamos condenados a una relación que será una lucha entre el bien y el mal-continuó con tono juguetón- Aunque el bien siempre triunfa- afirmó, vio a Vegeta bostezar ya que había estado algunas horas frente a la computadora ese día- Ve a dormir, en la mañana te envío mensaje- le dijo la peliazul sonriente.

No tengo tanto sueño- dijo Vegeta, aunque otro bostezo se hizo presente y Bulma reiteró lo que le había dicho.

Duérmete, sé que te duermes temprano-le insistió- Te hablaré en la mañana, dulces sueños Vegeta-dijo Bulma con una tierna sonrisa, Vegeta la saludó también, aunque de una manera más a su estilo.

Bien, te hablaré cuando me despierte. Buenas noches- la saludó, ella se despidió con la mano antes de cortar la video llamada.

Vegeta puso a cargar su teléfono en la mesa de noche junto a la muñeca y apagó la luz, estaba algo cansado. Se quedó dormido de inmediato, aunque había tenido algunos sueños extraños durante la noche. Usualmente él no tenía pesadillas, pero por alguna razón había soñado con Bulma en alguna ocasión de cuando eran niños, pero el sueño había sido muy confuso.

Al día siguiente, mientras estaba desayunando habló con Bulma para encontrarse con ella ese día al menos un rato en la mañana ya que más tarde tenía que adelantar algunas cosas más del trabajo.

Ella lo había invitado a su casa para que pudieran verse y de paso podía mostrarle la investigación que tenía sobre las anomalías de la energía electromagnética en las afueras de Hakuren.

Llegó a la casa de Bulma y en cuanto entró estuvo con ella y con Tights en el laboratorio ya que parecía que las dos habían estado investigando.

Hicimos una prueba de la señal de celular y en la zona cercana al cráter no hay señal alguna, aunque si te alejas a una distancia considerable si la hay-dijo Bulma como explicación- Tal parece que hay cierta interferencia que sale de él- dijo con respecto al gran hoyo que se había formado en Hakuren.

También encontré a Tama allí otra vez- dijo Tights a su vez, ella había ido para que pudieran comprobar lo de la señal- No sé por qué le gusta tanto ir ahí- dijo, usualmente él minino desaparecía a menudo y creían que iba hacia allí.

También se reporta que las anormalidades electromagnéticas han estado apareciendo desde poco antes que volvieras al pueblo ¿Recuerdas que algunas veces no pude hablar contigo poco antes de que vinieras? - preguntó Bulma, por alguna razón los dos habían tenido problemas para comunicarse entre ellos y por eso habían acordado verse directamente el día que él le había dicho que volvería al pueblo.

Lo recuerdo, aunque pensé que solo era la mala conexión de este pueblo polvoriento- dijo Vegeta como comentario.

En parte sí, pero la conexión a Internet en Hakuren ha mejorado mucho los últimos dos años. Por eso es que es improbable que falle tan rápido ahora, no ha tenido tanto tiempo como para deteriorarse naturalmente- explicó Bulma, el Internet antes solía ser pésimo.

¿Y entonces qué crees que hay en el hoyo? Aparte del viento-dijo ya que del mismo salía muchísimo.

Eso se ve muy peligroso ¿En serio salvaste a Yajirobe?-preguntó asombrada Tights al recordar el hoyo, lo había visto por sí misma ya que ella había ido el día anterior para que experimentaran con la señal.

Sí, aunque fue difícil tirarlo en contra del viento- recordó Vegeta, el día después de eso le había dolido bastante el brazo debido a la fuerza que había empleado para salvarlo.

Que afortunado fue de que estuvieras cerca, tal vez se habría muerto si hubiera caído dentro del hoyo. Aunque no tenemos más que teorías de lo que puede haber dentro-dijo Tights pensativa.

Nuestras teorías son que hay oscuridad infinita y corrientes de viento muy fuertes para que el cuerpo de una persona pueda soportarlos-mencionó Bulma- Aunque teniendo en cuenta los acontecimientos extraños que ha habido en Hakuren no podría afirmar que sea eso, podría pensar en lo menos improbable-dijo pensativa.

¿Y qué es lo menos improbable? -preguntó Vegeta confundido, Bulma parecía muy interesada en aquel asunto.

Puede que vaya a otro mundo, aunque sería muy riesgoso tratar de averiguarlo. El viento es muy fuerte- dijo Bulma pensativa- Aunque es algo difícil saber con certeza, no podemos experimentar tanto por el viento. No sé si podría enviar una cámara o algo así- dijo pensativa Bulma.

Deberías ver que sea algo que resista el viento, es muy fuerte- dijo Tights como sugerencia.

Si lo vas a hacer avísame para que vaya, si vas sola podría tragarte el cráter-le dijo Vegeta, Bulma hizo una mueca.

Yo puedo hacerlo sola, pero bueno puedes acompañarme porque eres mi novio-dijo Bulma con respecto a que ella podía hacerlo sola, aunque sabía que era más seguro que él la acompañara.

¿Hace cuanto son novios? -preguntó Tights al ver aquella pequeña provocación, parecían tenerse mucha confianza.

Una semana y media, creo-dijo Bulma pensativa-No recuerdo qué día era cuando fuimos al cine al aire libre-dijo tratando de recordar.

Sábado-dijo Vegeta con seriedad, Bulma sonrió al escuchar su respuesta ya que parecía que se había acordado.

Si, era el sábado cierto-dijo Bulma sonriente, Tights los miró con ternura al escuchar aquello.

Parece que los dos tienen mucha confianza ¿Él era el chico con el que jugabas siempre cuando éramos pequeñas no? -preguntó, ella solía juntarse con otras personas ya que era algo mayor que Bulma- Recuerdo que eras un mar de lágrimas cuando se mudó de Hakuren- mencionó, Bulma la miró con molestia al escucharla.

No digas eso-le reprochó Bulma, Tights comenzó a reír al escucharla.

Siempre tan dramática- dijo Vegeta para molestarla, Bulma le dio un golpe en el hombro, aunque sabía que a él no le dolía en absoluto.

Cállate, roba muñecas-le recordó en tono juguetón, Vegeta pareció recordar que había llevado aquel juguete. Levantó su mochila ya que la tenía consigo y la sacó de allí.

Ten, ya no tengo culpas- dijo a modo de broma mientras la dejaba en la mesa, Bulma la miró asombrada al reconocer que se trataba de su muñeca.

Aaaw ¿La guardaste después de todo el tiempo que paso desde que te fuiste? -preguntó Tights al notar que él todavía conservaba la muñeca de su hermanita.

La tenía entre mis cosas y por esto de la mudanza pude encontrarla-dijo Vegeta como respuesta ignorando la expresión de ternura de la rubia. Bulma tomó la muñeca y la miró pensativa, era justo como la recordaba, aunque sintió cierta nostalgia al tenerla de vuelta en su poder.

Recuerdo que estuve enojada contigo por semanas por robármela-dijo Bulma mientras miraba el paso del tiempo en la muñeca. Aunque estaba impecable de limpia si podía notar el paso del tiempo sobre ella.

Creo que recuerdo eso, luego dijiste que ibas a vengarte de él- dijo Tights pensativa antes de reír.

Lo hizo- dijo Vegeta recordando cuando ella había transformado su auto de juguete en un robot- Aunque da igual, ya la tienes contigo otra vez- dijo Vegeta, Bulma sonrió y lo miró de forma sugestiva.

La conservaste todo este tiempo-dijo mirándolo con ternura- Y además huele a jabón de flores- dijo al sentir el aroma de la muñeca.

Es tan tierno- dijo Tights al escuchar aquello, Vegeta se sonrojó al escuchar lo que decían sobre él. Miró la hora en el reloj de du muleca casualmente y se sorprendió- Ay no, son las once. Me tengo que ir al trabajo- dijo recordando sus pendientes.

Todavía estás a tiempo, aunque debes darte prisa- le recordó Bulma, la rubia asintió y se despidió de ellos rápidamente.

¿De qué trabaja? -preguntó Vegeta confundido, Bulma no había hablado mucho de su hermana ya que parecía que antes había estado lejos del pueblo.

Hace poco consiguió un trabajo de investigación de antropología y la va a hacer aquí así que se va a quedar en el pueblo ya que va a demorar mucho tiempo. Las cosas que investigará están en Hakuren- le explicó Bulma- Suena a algo lógico, hay muchas cosas extrañas en este lugar- dijo pensativa. Vegeta y ella ya habían tenido que lidiar con muchas de ellas.

Yo también debería irme pronto- dijo Vegeta pensativo, tenía bastante trabajo pendiente. Aunque pronto tendría días libres para ponerse al día con su novia, después de todo solía verla bastante seguido.

Bien, te diré si tengo novedades sobre lo del cráter cuando puedas hablar. Aunque he estado haciendo algunos diseños nuevos para la maquinaria de la producción de los otros pueblos, pero ya están en marcha para construirse- le comentó, ella solía dedicarse más a lo que hacía su padre además de realizar sus propias investigaciones sobre asuntos científicos que le interesaran.

No vayas al cráter sola- le advirtió Vegeta al escuchar lo primero que le había dicho. Ella le sonrió y negó con la cabeza.

No lo haré, no soy estúpida-le reprochó- Que tengas un lindo día, gracias por venir a verme un rato- dijo sonriente, Vegeta solía ser muy atento con ella a pesar de que cuando eran niños era algo más tosco y malhumorado.

Se dirigió a abrirle la puerta a Vegeta dejando la muñeca en una mesa del laboratorio ya que habían estado hablando allí.

Nos vemos Vegeta- dijo sonriente al despedirse de él, él estaba del lado de afuera de la puerta. Hizo la mueca de un beso esperando que él la besara como despedida.

Vegeta la tomó suavemente por la mejilla antes de hacerlo, era un beso rápido pero cálido a la vez. Bulma se sonrojó al sentir que se despedía de ella así ya que, aunque ella se lo había pedido, todavía podía sentir esa timidez que afloraba en ella cada vez que estaba frente a Vegeta.

Él era el chico del que se había enamorado desde que tenía solo seis años, y el paso del tiempo no había hecho más que fortalecer el amor que sentía por él.

No hagas cosas de científica loca peligrosas sin avisarme- le advirtió Vegeta como despedida, sabía que ella quería saber más sobre el cráter, aunque tampoco quería que se pusiera en riesgo sin que él lo supiera.

No lo haré-dijo Bulma sonriente mientras lo veía ir hacia el auto, desde que él había vuelto al pueblo no podía ser más feliz. Él se despidió con un gesto con la mano antes de irse en su auto, ella hizo lo mismo antes de entrar en la casa otra vez.

Tenía una reconfortante sensación al ir hacia el laboratorio otra vez, Vegeta se preocupaba mucho por ella, aunque siempre tuviera esa actitud de chico malo y se mostrara frío ante los demás.

Una vez que llegó allí, tuvo una inquietante sensación como si alguien más estuviera en la habitación observándola. Aunque solo puso su atención en la muñeca que estaba en la mesa del laboratorio, la misma estaba como la había dejado.

Sonrió al recordar que su adorado novio se la había regresado, la tomó y con aquella cálida sensación se dirigió a su cuarto para poder dejarla allí. Le agradaba mucho recuperarla, aunque el hecho de que Vegeta se la hubiera robado era lo que había causado que ellos se acercaran aún más cuando eran pequeños.

Se dispuso a analizar algunos datos sobre la actividad electromagnética que tenía en su computadora. Había puesto la muñeca cerca de ella en su escritorio ya que, aunque era algo vieja se veía muy linda.

Analizó las cosas que tenía allí hasta que, después de unos minutos, la muñeca volvió a llamar su atención. La observó con detenimiento, tenía ojos azules como los de ella y el cabello morado recogido en dos coletas.

Le daba mucha ternura pensar en que Vegeta la había guardado todo ese tiempo, era increíble que aún la conservara. No pudo evitar formar una sonrisa tonta al pensar en él.

Más tarde ese día, Vegeta revisó sus mensajes luego de terminar de trabajar en su casa. No había tomado muchas pausas ya que quería adelantar el trabajo lo más posible esos días para luego tener tiempo de salir con Bulma.

Ignoró algunos mensajes de Raditz y del grupo, aunque los había visto no los había respondido aún. Le había resultado extraño que su novia no había respondido a los mensajes de los demás ya que estaban hablando de tonterías.

Había recibido algunos mensajes de su novia algo extraños, vio que en varios le había puesto cosas algo incoherentes.

"Buenos días Vegeta, te quiero"-decía el mensaje de más temprano, se extrañó un poco ya que él la había visto en la mañana- "Espero pienses en mí mientras no hablamos"-decía el siguiente, le parecía algo extraño, aunque tampoco tanto como para sospechar de algo más- "¿En serio te gusto?"- preguntó el siguiente, sintió algo extraño al leer el último ya que era raro que le preguntara algo tan evidente.

Se dirigió al baño ya que había estado muchas horas en la computadora, dejó el celular uno momento mientras iba allí. Al volver, podía escuchar como el mismo vibraba continuamente, parecía que le estaban enviando mensajes continuamente.

Miró el celular nuevamente, tenía más mensajes de Bulma. Parecían consecuencia de no haberle respondido antes por haber ido al baño.

"¿Por qué no respondes? ¿Ya no vas a jugar conmigo?"-preguntó, luego había enviado muchos emojis que parecían aleatorios.

Le respondió con tranquilidad, aunque había algo en el comportamiento de ella que no cuadraba. Aun así pensó que podría estar teniendo un día raro y ya, usualmente Bulma solía tener una forma de actuar consistente.

Siguió hablando con ella luego de que le respondiera nuevamente hasta la hora de dormir, no había tenido tantas inconsistencias como antes así que no iba a mencionárselo. Probablemente solo había sido algo esporádico por más que el desconocía la razón.

Al día siguiente, se levantó algo desanimado ya que ese día no podría ver a Bulma. Había acordado con sus padres que en la mañana él llevaría a Tarble a la escuela ya que ellos tenían algo que hacer. Usualmente sus padres solían tener que encargarse de sus negocios a distancia excepto en aquella ocasión.

Se irían solo por ese día del pueblo ya que tenían que hacer negocios en otro pueblo cercano, aunque eso podría tomarles todo el día.

Debido a que había ido por Tarble en la mañana, no había visto su teléfono ya que apenas volvió de allí se involucró nuevamente con su trabajo.

En cuanto terminó, miró su celular y encontró que Bulma le había enviado mensajes algo extraños y muchos emojis, no era normal que ella le enviara tantos.

Iba a responder los mensajes, aunque primero revisó los demás, tenía mensajes en el grupo con sus amigos, aunque Bulma no había enviado nada allí. Tenía un par de Raditz y luego notó que tenía otros de alguien a quien no tenía agendado.

"Hola Vegeta, soy Tights, saqué tu número del teléfono de mi hermana. Quería pedirte si puedes ir a verla pronto ya que desde ayer está actuando algo extraño. Yo no he estado en la casa hoy porque se extendieron mis pendientes en el trabajo"-le pidió la chica, pudo ver su foto de perfil y comprobó que efectivamente era la hermana de su novia quien le hablaba.

Optó por responderle lo que fuera coherente a Bulma y luego le dijo a Tights que estaba de camino a su casa. Minutos después cuando él ya estaba en su auto recibió un mensaje de ella agradeciéndole por ir.

Pensó en los mensajes de Bulma mientras conducía, no era tan lejos aún así. Los mensajes parecían algo ansiosos y hasta inseguros, aunque no entendía por qué ya que ella no solía actuar de esa forma, mucho menos desde que eran novios, aunque eso llevaba poco tiempo.

Al llegar a la casa de Bulma, su madre le abrió la puerta, parecía algo preocupada, aunque se puso contenta al verlo allí.

Hola joven Vegeta ¿Vienes a ver a mi pequeña Bulma? Creo que no se siente muy bien hoy-dijo la mujer, parecía bastante preocupada y eso lo alertó ya que sabía que la madre de Bulma podía parecer algo despistada. Debía ser algo serio si ella había notado algo extraño en su hija.

Sí ¿Puedo ir a verla? Tights me dijo que no se sentía bien, pero no entendí qué es lo que le pasa-dijo Vegeta, la madre de Bulma asintió.

Ha estado teniendo días difíciles yo creo, pensé que había discutido contigo porque parece muy molesta, pero si estás aquí supongo que no es por eso-dijo la mujer mientras lo guiaba al cuarto de Bulma, lo dejó solo allí ya que esperaba que él pudiera hablar a solas con Bulma.

Vegeta tocó la puerta del cuarto de Bulma, era una puerta oscura y de madera que se veía costosa. Sintió cierta vibra inquietante que provenía de su cuarto, aunque la puerta estuviera cerrada.

Nadie respondió a su llamado, se dispuso a tocar la puerta otra vez, pero esta ocasión decidió llamar a Bulma directamente.

Bulma, soy Vegeta, ábreme-le pidió, escuchó que algo se movió del otro lado de la puerta y ella abrió.

Vegeta retrocedió un paso al ver la apariencia de su novia, se veía ojerosa y por alguna razón su cabello estaba peinado con dos coletas altas además de que tenía un vestido azul de un diseño algo infantil puesto.

¿Vegeta? -preguntó la chica, Bulma se sonrojó al verlo al instante y Vegeta sintió cierta incomodidad a pesar de que se trataba de su novia.

¿Qué te pasa? Tu hermana me dijo que te sentías mal ¿Estás enferma? - preguntó Vegeta al verla, ciertamente no lucía bien por aquellas ojeras, aunque el vestido extraño y el nuevo peinado le indicaban que debía haber algo más.

Bulma no respondió y se metió en la habitación, Vegeta la siguió, aunque todavía tenía presente ese mal presentimiento que le decía que algo no iba bien. La chica se sentó en la cama, se veía algo más tímida que de costumbre ya que ciertamente ella no lo era, y abrazó la muñeca que Vegeta le había devuelto el día anterior.

No estoy enferma- le aseguró, aunque Vegeta la vio sonrojarse al hablarle- Me hubieras dicho que ibas a venir, ni siquiera me maquille-dijo con inseguridad.

No necesitas maquillarte para que te vea, además tienes muchas ojeras. Tal vez te hace falta dormir- le sugirió Vegeta ya que ella le había dicho que no estaba enferma.

No dormí en toda la noche- le informó ella, pero Vegeta escuchaba su tono de voz algo extraño. Miro por un segundo la muñeca que Bulma sostenía y la expresión de la misma se veía diferente, sus ojos adorables de antes ahora se veían algo más inquietantes.

¿Estuviste indagando en eso del cráter? - pregunto Vegeta, aunque ya estaba seguro de que algo malo le estaba sucediendo.

Yo no soy tan lista como para saber de eso, no dormí porque estaba pensando en el chico que me gusta- dijo con cierta vergüenza mientras lo miraba. Vegeta sintió ganas de retroceder al escucharla por más que a él le gustaba mucho Bulma. Sonaba como si fuera ella, pero de alguna manera rara.

Tú si eres lista, seguramente ya sabes cómo averiguar qué hay ahí abajo. Además, te dije que tenía que trabajar- le recordó ya que los mensajes de Bulma, aunque eran incoherentes, le habían sugerido que él no respondía ya que ella no le interesaba.

Vegeta la vio hacer caso omiso a sus palabras, aunque ella lo había estado mirando a los ojos, los encantadores ojos azules de su novia ahora se veían vacíos y opacos, algo malo ocurría.

¿Qué tal te va con tu muñeca? Parece que la extrañabas- mencionó Vegeta al verla tan apegada a ella, Bulma la estaba abrazando. Aunque la muñeca tenía su expresión dura de plástico se veía inquietantemente feliz.

La señorita Mochi me aconseja, la señorita Mochi me dice qué decirle al chico que me gusta para que él me haga caso- dijo la peliazul con una voz dulce pero que a la vez sonaba escalofriante.

Vegeta la miró muy confundido, aunque algo le decía que esa inquietante forma de actuar tenía que ver con la muñeca. Escuchó los pasos de alguien en el pasillo, pronto Tights se asomó a la habitación de Bulma.

Hola, recién llego del trabajo. Veo que pudiste entrar-dijo Tights algo pensativa sobre pasar a la habitación al ver que Vegeta estaba hablando con su hermana- ¿Por qué estas vestida así Bulma?-preguntó sorprendida al ver el vestido anticuado de su hermana, no era algo que ella usaría.

Es mi vestido azul favorito, Vegeta dijo que le gustaba el azul-dijo Bulma con el mismo tono con el que había hablado antes. Vegeta la miró confundido e intercambio una mirada de incomodidad con Tights.

Tal vez deberías dejar la muñeca y pasar algo de tiempo con Vegeta, él vino a verte- le sugirió Tights ya que veía que su hermana estaba muy pendiente del juguete, trató de tomarla acercándose y Bulma la miró con enojo antes de gritarle.

NO LA TOQUES-vociferó la peliazul, notó la expresión sorprendida de Vegeta y recobró la compostura por un segundo luego de eso- Es mía, Vegeta me la devolvió. No entres a mi habitación- dijo con la voz más baja.

Tights había retrocedido al escuchar el grito, era mejor no provocarla con lo que le estuviera sucediendo.

Voy a ir abajo a hacerte un té para que puedas dormir, te ves muy ojerosa- le sugirió, Bulma la miró cuando le habló, aunque no le respondió- Le diré a Vegeta que te lo traiga en cuanto esté listo ya que él si puede entrar a tu cuarto- agregó.

Vegeta se puso de pie para acompañarla con eso, miró a Bulma antes de avisarle que volvería pronto.

Te lo traeré en un momento- le avisó, Bulma pareció no estar en desacuerdo con que él regresara con ella. Luego de salir los dos escucharon que cerró la puerta algo fuerte.

Se alejaron un poco de la habitación de Bulma antes de empezar a hablar en caso de que pudiera escucharlos, aunque los dos ya habían notado que eso no era normal.

¿Desde cuándo está así? ¿Por qué no me dijiste antes? -preguntó Vegeta, Tights parecía tan preocupada como él.

Es que yo solo vi que estaba rara pero no ha salido de su habitación desde que viniste ayer en la mañana, y no me dejaba entrar a mí ni a nuestros padres. Tampoco comió nada, aunque le llevé comida y fue difícil quitarle el celular para obtener tu número- le explicó- ¿Qué crees que le pasa? A ti si te dejo entrar- le recordó.

Es la muñeca, no sé qué le está haciendo, pero tiene algo raro. Ella nunca se peina así ni usa esa ropa, parece de niña- mencionó Vegeta ya que aquello le había llamado mucho la atención.

Tights lo miró confundida ante su conclusión, no entendía muy bien qué podría estar haciéndole la muñeca.

¿Pero qué crees que le está haciendo? Es un juguete- dijo Tights confundida. Los dos fueron abajo para que ella pudiera hacerle el té a Bulma.

Te contaré algunas cosas, pero primero hay que asegurarnos de que Bulma esté a salvo- le propuso Vegeta ya que su novia estaba sin dormir y sin comer desde el día anterior.

Tights asintió y preparó la infusión, luego de eso Vegeta se la llevó y lograron comprobar que la peliazul se durmió un rato después, aunque sin soltar la muñeca.

Vegeta verificó que se hubiera dormido, su bella novia se veía exhausta y como si estuviera pasando por un mal momento.

Salió cuidadosamente del cuarto, no pretendía quitarle la muñeca ya que sabía que eso podría despertarla. Se dirigió abajo con Tights ya que ella lo esperaba en el pasillo, parecía que su hermana era algo más dócil con él.

Bien, debo decirte algunas cosas para que entiendas porqué creo que es la muñeca. Aunque no tengo explicación para saber por qué, pero te lo contaré todo-le aseguró, Tights asintió al escucharlo.

Vegeta le contó inmediatamente todo lo que había sucedido en Hakuren desde que él había llegado, el viento misterioso, la casa embrujada, el fantasma que había visto cara a cara, el vampiro, las pociones mágicas, las anormalidades en los cultivos de calabazas y también enumeró el cráter misterioso, aunque ella ya sabía de eso.

¿A ustedes les pasó todo eso? -preguntó Tights anonadada, no esperaba que algo así fuera posible, ni que los vampiros, los fantasmas o las pociones mágicas pudieran existir en realidad, pero Vegeta le había contado de todo eso con suma seriedad.

Sí, Bulma podría confirmártelo si no estuviera así. Por eso es que creo que debe ser la muñeca, pero no entiendo qué diablos tiene, cuando yo la tenía parecía normal-mencionó ya que al menos a él no le había sucedido nada.

Parece que la muñeca hace que Bulma se aferre a ella, no quiere soltarla ¿Crees que esté poseída o algo así? He leído sobre culturas en las que hay historias de hechos similares, aunque pensé que solo podrían ser mitos- dijo pensativa- ¿Y si esa cosa tiene un espíritu maligno que quiere hacerle daño a Bulma? Se ve muy mal- dijo haciendo referencia a cómo estaba la peliazul.

No tengo idea de cómo funcionan las muñecas malditas o lo que sea esa cosa, pero hay que hacer algo pronto, no está siendo ella misma-dijo Vegeta mientras trataba de pensar en algo- Podría intentar romper la muñeca, pero no sabemos si eso solo le afecta a ella. No quisiera que la casa o alguien más en esta casa quede maldito por esa cosa.

Podría averiguar algunas cosas antes de que hagamos algo, tampoco sabemos si Bulma no puede hacernos daño con la influencia de esa cosa- dijo Tights pensativa- En mi trabajo tenemos una consultora especial para cosas que no tienen explicación, creo que se llamaba...Uranai Baba-mencionó, Vegeta la miró pensativo al escuchar el nombre.

Sé dónde vive, vamos ahora-le propuso, Tights se puso de pie al escucharlo, aunque estaba sorprendida de que la conociera.

Los dos se pusieron en marcha en el auto de Vegeta, dejaron a Bulma al cuidado de sus padres por si algo pasaba, aunque la peliazul estaba durmiendo.

En cuanto llegaron a la casa de la anciana era algo tarde, pero las luces de la casa aún estaban encendidas. La anciana les abrió luego de que tocaran y reconoció a Vegeta de inmediato al verlo.

Buenas noches ¿A qué se debe tu visita joven Vegeta? ¿Necesitas alguna poción? - preguntó confundida al verlo allí, recordaba bien su nombre ya que Yajirobe le había estado hablando del cráter y de que Vegeta lo había salvado de caer en él.

Necesito preguntarte algo sobre un asunto que no tiene explicación, al menos yo no lo entiendo, pero Bulma está en problemas- le aclaró, la anciana se mostró preocupada al escuchar aquello de la amable jovencita que le había comprado pociones en aquella ocasión.

La anciana los dejó entrar y Tights le explicó todo después de presentarse como la hermana de Bulma. La anciana los miró sorprendida al escuchar aquella historia que sonaba tan problemática.

¿Tienen una foto de la muñeca? -preguntó Uranai Baba pensativa, aunque ya tenía claro qué sucedía.

Tights buscó en su teléfono, le había tomado una foto a la muñeca y Bulma se había molestado cuando lo había hecho.

Esa muñeca tiene algo, esta maldita-le aseguró la anciana, se había sobresaltado al ver la foto- Se ve un aura maligna alrededor de ella, tal vez lo está incluso desde que Bulma era pequeña. Como Vegeta la tenía no podía afectarla, pero ahora que está en su poder la muñeca absorbe poco a poco el ser de Bulma- les aseguró

¿Maldita? ¿Desde que era niña? -preguntó Tights impactada, Vegeta también miraba aquello con incredulidad.

Sí, no sé dónde pudieron haberla conseguido, pero las muñecas que tienen maldiciones absorben el ser de un portador al que se han aferrado, tal vez por eso Bulma actúa como niña ahora- Les comentó-Consiguió absorber una parte cuando era pequeña y ahora revive esos recuerdos en ella mientras intenta apropiarse del resto. Si no hacen algo pronto, Bulma estará vacía completamente como si fuera una muñeca- les advirtió con seriedad.

¿Y qué podemos hacer al respecto? - preguntó Vegeta esta vez, realmente no sabía que aquella cosa podía estar maldita, de otra forma no se la habría devuelto a Bulma.

Deben quemarla en una hoguera, la única forma de desaparecer todo rastro de su maldición es asegurarse que no quede nada de ella. Si solo la rompen podría volver por Bulma- les explicó- Seguramente volverá a la normalidad pronto después de eso, pero deben hacerlo antes de que ya no haya Bulma qué salvar- les sugirió- Aunque me gustaría saber dónde la consiguió- dijo haciendo referencia a la adquisición de la muñeca.

Según se mamá se la compró cuando había un vendedor ambulante de juguetes en Hakuren, a mí me habían comprado un peluche esa vez también y parecía normal- dijo asombrada, no sabía qué algo así era posible.

No todos los juguetes se pueden hechizar, pero las muñecas son más fáciles de maldecir porque son huecas. Se alimentan de las cosas animadas porque ellas no lo son, están vacías por dentro-les explicó- Deben tener cuidado cuando se la quiten, no saben qué tanto ha podido robar la muñeca como para poder controlar sus acciones. Si no es demasiado tarde podrían razonar con ella- les advirtió, los dos asintieron.

Se fueron de allí luego de agradecerle la información a Uranai Baba, no les había cobrado nada por su consulta ya que ella estaba preocupada por Bulma también. Volvieron a la casa Brief de inmediato para tratar de solucionar aquel complicado predicamento, aunque no creían que pudiera ser algo sencillo.

Tengo miedo-dijo Tights en cuanto entraron en la casa, estaba a oscuras y había un silencio sepulcral.

Vegeta le hizo un gesto de que se callara, sentía que había algo malo allí, aunque no sabía qué podía estar sucediendo.

Recorrieron la casa con cautela, aunque no había nada extraño a la vista, Tights dio un paso y sintió un crujido que la asustó. Vegeta sacó su celular para que pudieran ver ya que al intentar encender la luz no habían podido hacerlo. Al ver con la linterna del mismo notaron que había pisado los lentes del Dr. Brief.

Son los lentes de papá- dijo Tights espantada en un susurro, no sabían dónde estaban los padres de Bulma aunque los habían dejado a su cargo.

Vegeta reiteró el gesto de que se callara, aunque Tights no pudo evitar gritar al escuchar el ruido repentino de un golpe. Parecía que habían abierto una puerta fuertemente, escucharon la voz de Bulma a lo lejos y que se acercaba.

El chico, el chico que me gusta, el chico que me gusta es Vegeta- la escucharon cantar con una voz dulcemente escalofriante.

Pronto pudieron escuchar mejor la voz de la chica mientras se aproximaba a la escalera. Parecía estar cantando una canción que ella misma había inventado, o tal vez era obra de la muñeca.

Él solo me ve como una niña y solo me provoca, yo quiero ser su N-O-V-I-A- cantó deletreando, Tights se ocultó detrás de Vegeta al escuchar la canción, vieron a Bulma bajar animada, aunque sus movimientos eran exagerados y sus extremidades se movían como si fueran las de una muñeca articulada.

Vegeta la miró impactado mientras escuchaba el resto de la canción, parecía que la joven de coletas y vestido azul que llevaba la muñeca en uno de sus brazos iba directo hacia él.

Quiero que Vegeta venga conmigo, que me tome la mano y abra la puerta para jugar juntos en la oscuridad- sentenció la canción, la expresión de Bulma mostraba una enorme sonrisa mientras terminaba de bajar la escalera, pero sus ojos no tenían el brillo de la mirada tan atractiva y tierna de Bulma.

Vegeta ya es tu novio- le dijo Tights, tal vez aun había algo de Bulma en ella. Aunque no sabían con certeza si las cosas eran así.

Bulma la miró sin dejar atrás su escalofriante sonrisa, era tan grande que los hacía sentir muy incómodos a pesar de que no podían verla por completo por la oscuridad.

El chico, el chico que me gusta, el chico que me gusta es Vegeta- comenzó a cantar nuevamente- Si él se aleja, vamos a jugar juntos en la oscuridad-siguió avanzando, Vegeta y Tights retrocedieron al verla avanzar hacia ellos.

Bulma seguía a Vegeta mientras que Tights se hizo a un lado pensando en qué podía ayudarlo por más que tenía ganas de salir corriendo de allí. Era su hermanita, tenía que ayudarla de alguna forma.

Bulma, debes resistirte al poder de la muñeca. Si la dejas avanzar sobre ti no va a quedar nada- le pidió Vegeta, no podía hacer mucho más ya que no queria hacerle daño a su novia.

Bulma siguió avanzando hacia él con aquellos movimientos toscos de muñeca articulada como si no lo escuchara. Aunque volvió a cantar otra vez mientras se acercaba a él.

Y si él de mi se aleja, si él no me ama con sus lindos huesos voy a jugar- cantó la dulce voz, Vegeta seguía retrocediendo al escucharla. Parecía que la muñeca tenía los recuerdos de cuando Bulma se había enamorado de él cuando eran niños, aunque los distorsionaba de forma terrorífica al apropiarse de ellos.

Vio a Bulma sacar un cuchillo de un bolsillo de su vestido y acercarse a él otra vez. Estaba pronto a quedarse acorralado contra la pared.

Bulma deja eso, tú amas a Vegeta. No quieres matarlo- le habló Tights, trató de acercarse tras ella para tratar de quitarle la muñeca, pero ella se dio la vuelta de inmediato al sentir su movimiento y le hizo un corte en la cara. Tights había esquivado la puñalada por poco a pesar del intenso miedo que sentía.

Vegeta veía todo eso impactado ya que Bulma se había dado la vuelta para verla, de un fuerte tirón le arrebató la muñeca y la muchacha comenzó a gritar al separarse de ella, sus alaridos eran ensordecedores. Pudo escucharse el agudo ruido del cuchillo al caer contra el suelo, parecía que estar lejos de la muñeca le hacía daño.

Ten- dijo Vegeta dándole la muñeca a Tights, ella la tomó, aunque aquel objeto le daba mucho miedo. La expresión de la muñeca se veía enojada y además su cara parecía tener una grieta.

Vegeta contuvo a Bulma abrazándola desde atrás con fuerza mientras ella seguía gritando, aparentemente seguiría maldita mientras la muñeca siguiera existiendo ya que parecía que la peliazul sentía dolor al estar lejos de ella.

Dame cinta adhesiva, vamos a deshacernos de esa cosa, pero primero hay que evitar que Bulma pueda tomarla- le ordenó Vegeta, Tights lo hizo rápido mientras aún tenía la muñeca consigo. Bulma gritaba en su dirección mientras iba por la cinta.

Poco después Vegeta contuvo a Bulma con varias capas de cinta y los dos se dirigieron a buscar dónde podrían deshacerse de la muñeca. Vegeta llevaba a su novia a cuestas ya que no quería dejarla sola en la casa, no habían podido encontrar a los padres de Bulma por allí.

No habían podido encontrar ni una sola cosa con la qué hacer fuego en la casa de ellas, aparentemente todo había desaparecido. Probablemente Bulma lo había hecho bajo la influencia de la muñeca.

Subieron a Bulma al auto mientras ella aún seguía gritando, tal parecía que no podía librarse de la cinta adhesiva alrededor de su cuerpo. Tights se cubría los oídos mientras trataba de estar pendiente de la muñeca, la había puesto en una mochila ya que el estado de la misma le daba escalofríos.

Allá- dijo Vegeta, estaban pasando por la zona del campo de calabazas y había un montículo de hojas que estaba quemándose allí. Seguramente Argos había estado recogiendo hojas secas de los árboles y luego había decidido deshacerse de ellas de esa forma.

Aprovecharon que a esa hora nadie estaba allí ya que era muy tarde y bajaron del auto para caminar hacia allí. Vegeta había bajado a Bulma ya que no quería dejarla sola, así como estaba.

Arrójala- dijo Vegeta mirando a Tights en cuanto llegaron, ella abrió la mochila y sacó la muñeca para tirarla a la gran montaña de hojas que allí ardía.

Bulma gritaba aún más fuerte mientras parecía retorcerse como si algo le doliera. Vegeta sentía que su cabeza iba a estallar ya que los gritos de la peliazul eran muy fuertes y él la tenía más cerca ya que la estaba cargando consigo.

La muñeca cayó en medio de las llamas y tanto Vegeta como Tights vieron una gran cantidad de humo que salió en cuanto la muñeca fue rodeada por el fuego. Pudieron ver la cara plástica fracturada derretirse de a poco y solo la hacía lucir más escalofriante.

El humo se fue hacia arriba en forma de un remolino, como si algo se liberara gracias al intenso calor de las llamas, luego de eso, Bulma dejó de gritar.

Vegeta la miró sorprendido al ver que los gritos habían cesado, la bajó al suelo para verificar que estuviera bien. Parecía que solo estaba durmiendo, aunque se veía exhausta y estaba sudando un poco a pesar del frío que hacía.

Vamos al hospital Tights, esto ya se acabó- dijo Vegeta mirando a la hermana de su novia, ella lo miró confundida al escucharlo.

¿Para hacer atender a Bulma?-preguntó la rubia, aunque estaba aliviada porque su hermana ya no estuviera sufriendo por causa de la muñeca.

No, tu cara, estas sangrando- le recordó Vegeta, Tights tocó su rostro y su mano se manchó de sangre, se impresionó un poco al verla a la luz del fuego. Todo había sucedido tan rápido que no habían tenido tiempo de atender su herida.

Yo estoy bien, solo espero que Bulma lo esté-dijo restándole importancia, Vegeta negó con la cabeza.

Te llevaré al hospital, también haré que revisen a Bulma por si acaso. Pero te atacaron con un cuchillo muy grande, podrías necesitar suturas- mencionó, el corte se veía algo grande y aún sangraba, aunque ya habían pasado unos minutos.

Vegeta miró por última vez el fuego que arrasaba con las hojas, ya no podía ver la muñeca así que suponía que había sido consumida en mayor parte por el fuego, ya podían irse de allí.

Se dirigieron al auto y dejó a Bulma recostada en el asiento trasero ya que estaba dormida. Tights se quejó un poco por el ardor en su cara ya que ya se le había bajado la adrenalina por el horrible momento que habían pasado.

Disculpa por esto, fue mi culpa- dijo Vegeta antes de arrancar el auto para comenzar a ir rumbo al hospital. Tights lo miró confundida al escuchar lo que le había dicho.

Claro que no, tú le robaste esa muñeca a Bulma y la alejaste de ella por años, tal vez si no lo hubieras hecho la muñeca habría acabado con ella cuando tenía seis años- le mencionó con racionalidad, volvió a quejarse del dolor en su cara y Vegeta centro su atención en el camino mientras hablaba.

Aun así, yo se la devolví, debí tirarla- dijo Vegeta reprochándose a sí mismo, Tights le sonrió levemente a pesar de que sentía incomodidad por su herida.

Eres un buen chico, yo sé que Bulma no te culpará por lo que pasó-le aseguró la rubia, aun así, podía notar que Vegeta sentía culpa- Además también quería atacarte, la muñeca quería ponerla en tu contra. Seguramente si la hubieras tirado habría encontrado la forma de volver a Bulma, estaba maldita- le recordó.

Vegeta asintió mientras escuchaba las razones de la rubia, aunque sabía que todo eso era cierto se sentía estúpido por no haberlo sabido antes.

Pronto llegaron al hospital y las hermanas Brief recibieron atención médica. Sus padres estaban allí también ya que el padre de Bulma se había desmayado al ver el aspecto de la muñeca cuando le había pedido a su hija menor que se la mostrara.

La apariencia de la muñeca se había deteriorado de tal forma que su aspecto grotesco hacía que no fuera muy amigable a la vista, su rostro se había deformado tanto que una parte se había quebrado, y sus ojos se habían vuelto muy coloridos, pero también sombríos.

Al final, los doctores suturaron el rostro de Tights con cuidado para que no tuviera cicatrices a pesar de que se habían sorprendido de qué podría haberle hecho una herida tan profunda, había estado muy cerca de que ser algo grave.

Revisaron a Bulma y no tenía más que un extremo agotamiento físico, deshidratación y una gran falta de sueño. Luego de hidratarla con una terapia de rehidratación intravenosa, los dejaron irse con ella a cuestas para que pudiera descansar adecuadamente en su casa. Les habían asegurado que solo necesitaba descansar y despertaría luego de poder dormir lo suficiente.

Vegeta se quedó en casa de Bulma esa noche para poder cuidar de ella, le preocupaba mucho ya que quería verla despierta de una vez y cerciorarse de que la muñeca maldita la hubiera dejado en paz.

Durmió en el suelo del cuarto de Bulma aunque le habían ofrecido el cuarto de huéspedes para que se quedara, quería estar allí por si ella despertaba en la noche y sus padres habían estado de acuerdo ya que les había dado un gran susto.

Tights lo previno de ser cuidadoso después de todo lo que había sucedido, si seguía bajo el control de la muñeca podría tratar de matarlo mientras dormía.

Vegeta había preferido quedarse con ella, se despertó y se levantó de inmediato para verificar el estado de la chica. Notó que ella pareció sorprenderse al percatarse de que él estaba ahí.

Vegeta ¿Por qué estás en mi casa? ¿Por qué dormías en el suelo? -preguntó confundida la muchacha, Vegeta no respondió y se sentó junto a ella.

¿Quién soy? -preguntó mirándola directamente, ella lo miró confundida.

Vegeta Saiyan, mi novio- respondió mirándolo extrañada, él se acercó un poco más a ella para luego abrazarla.

Ella lo miró algo sorprendida, aunque lo abrazó también, no iba a quejarse de poder ver a su novio tan temprano y mucho menos si estaba siendo cariñoso con ella.

¿Por qué viniste tan temprano? Y yo sin maquillaje- dijo Bulma preocupada porque su novio la viera así, aunque sabía que era hermosa aún sin él no había previsto que Vegeta la viera así.

Vegeta sonrió levemente al oír aquello, definitivamente era Bulma otra vez. Le restó importancia a lo que había dicho y le dio un suave beso en los labios que ella correspondió confundida pero gustosa, había estado extremadamente preocupado por ella toda la noche.

Buenas noches!!! Espero les haya gustado este capítulo, demoré más de lo que esperaba en hacerlo, pero es porque al final me quedó más largo de lo que tenía pensado.

No olviden dejar un voto o un comentario si les gustó ya que eso me anima a seguir escribiendo, en este caso este capítulo finalizó con aproximadamente 9.500 palabras (Yo quería que fuera máximo 4.000, pero resumir no es lo mío). Muchas gracias por leer.

Nos leemos pronto.

Niebla~