Capitulo 55 - ¡Vamos con Zuno-Sama!

-Buenos días- saludo Goku apenas entro al laboratorio de Bulma, pero ni ella ni su esposo le respondieron, estaban demasiado concentrados en el artefacto. Decidió acercarse -¿Qué están haciendo?-

-¡¿Quieres callarte?! Interrumpes-

-¿P-Pero que dije?-

-Lo lamento, no dormimos en toda la noche para terminar de construir el radar-

-¡¿Eso quiere decir que lo terminaron?! Vaya que son rápidos- comento el pelipalmera bastante sorprendido tras notar el resultado de tanto esfuerzo

-Por supuesto que debíamos ser rápidos, de esto depende el futuro de la Tierra-

-Tu descansa, Bulma, traeré algo para desayunar-

-Solo necesito un café, por favor-

-Y supondré que tú también desayunaras, Kakkarotto… Robot, trae desayuno para los 3- ordeno Vegeta, el "sirviente" se retiró de la habitación. Mientras, Goku decidió echarle un vistazo al nuevo Radar del Dragón –No intentes usarlo, debes estar en el centro de los 2 Universos para que funcione-

-¿Y ustedes saben en donde esta eso?-

-No, pero creo conocer a alguien que si lo sabe-. Tomando su teléfono, Bulma marco un número, esperando solo un par de segundos hasta que respondieran –Hola hermana-

-¿Escuchaste eso, Vegeta? Dijo hermana-

-¿Años de conocerla y no sabías que tiene una hermana?-

-Hermana, necesito que contactes a Jaco y le pidas que venga inmediatamente a mi casa… Si, espero-

Mientras tanto, en el otro lado del Universo, Jaco se encontraba en medio de una importante misión… Bueno, si apilar rocas sobre una malera se podría llamar misión. Justo cuando ya estaba a punto de colocar otra piedra, recibió una llamada -¿Qué quieres ahora, Tights? Estoy muy ocupado en este momento-

-Bulma me llamo, quiere que vayas a su casa de inmediato-

-Dile que tengo muchos pendientes por resolver-

-¡Ya te escuché, Jaco! Si no vienes a mi casa pronto, enviare a mi esposo por ti-

-¿Y quién es tu esposo? El hombre más fuerte de la Tierra?-. Claro que aquello lo dijo con un tono de ironía muy marcado

-Solo es el príncipe del planeta Vejita-

-E-Estas mintiendo, ¿Es imposible que se trate de él?-

-Podrás comprobarlo cuando vaya por ti al planeta en el que te encuentras-

-Espera, espera, espera, voy para allá- dijo Jaco mientras recogía sus cosas, subiendo a la nave para emprender el viaje a la Tierra. No tardo más que pocos minutos para llegar a la Corp. Capsula -Ya estoy aquí, ¿Qué quieres?-

-Necesito que me digas lo que sabes sobre las Súper Esferas del Dragón-

-Lo lamento, pero yo no sé nada sobre esas cosas-

-No puede ser, ¿Y tienes idea de quien pueda darnos esa información?-

-Veamos… Hay un sujeto capaz de responder cualquier pregunta, hasta saber el color de las bragas que una mujer usa sin conocerla-

-Perfecto, vamos ahí entonces-

-Lo lamento, pero mi tiempo es valioso, no puedo llevarte a donde tú quieras-

-Oh, querido, gracias por traer mi café-. Lentamente, Jaco se giró hacia la puerta, encontrándose con el mismísimo Príncipe de los Saiyajines, junto a su hermano. Ambos observaban confundidos la expresión de espanto en su rostro -¿Qué fue lo que decías?-

-¿Q-Quien? ¿Yo? N-No, no, yo decía que con mucho gusto la llevare con Zuno-Sama-

-Así está mejor, volveré pronto, Vegeta-. Y para que a Jaco no le quedara ninguna duda sobre sus palabras, la peliazul decidió despedirse de su esposo con un pequeño beso. Ambos subieron a la nave, yéndose del planeta ante la vista de los demás. Pasados un par de minutos, finalmente llegaron hasta un extraño planeta, era cuadrado con un pequeño círculo lleno de árboles -¿Así que este es el planeta de ese tal Zuno?-

-Así es- dijo mientras aterrizaba la nave –Debe encontrarse dentro de esa casa-

Ambos bajaron de la nave y se dirigieron hacia el pequeño palacio, pero se detuvieron cuando estaban a punto de llegar -¿Qué sucede, Jaco?-

-Ese sujeto… Me parece conocido…-. Saco una pequeña libreta, tras hojear por algunos segundos, finalmente se detuvo en una hoja donde se mostraba una fotografía suya –Aquí está, Gekkeman, uno de los criminales más buscados por la Patrulla Galáctica-

El mencionado también se giró al sentirse observado, en su mente trataba de reconocer a aquel sujeto que tanto lo observaba, pero solo basto una mirada a la insignia para saber de quien se trataba. Rápidamente tomo como rehén a uno de los sirvientes –Creo que ya se dio cuenta de quién eres-

-Escucha, amigo, no queremos problemas. Solo déjalo ir y todo estará bien-

-¿Y pasar el resto de mi vida en una celda? ¡Jamás!-

-Si así lo quieres…-. Para confusión de los demás, Jaco extendió su brazo, con el pulgar hacia arriba. Pero sorpresivamente, el patrullero se encontraba frente al criminal, liberando al sirviente de Zuno-Sama antes de dejarlo inconsciente tras varios golpes

-G-Gracias… M-Me ha salvado la vida-

-No tiene que agradecerme. Vinimos para hacerle unas preguntas a Zuno-Sama-

-C-Claro, vengan conmigo-