Dyna caminaba muy emocionada por las calles de la ciudad había logrado librarse de cuidar a sus hermanitos por esa tarde así que apresuró sus pasos que se dirigían a Olympi' Burger para reunirse con sus compañeros. Seguía dándole vueltas a lo de la sanción, era un tanto fuerte sobretodo porque tendrían muchas cosas que preparar, organizar e incluso decidir sin tomar en cuenta otras opiniones ya que claro, si pedían opiniones entonces nunca se pondrían de acuerdo.

Iba tan distraída que no notó que mientras cruzaba la calle un auto salía de la esquina e iba a su dirección. Se paralizó del miedo pero antes de que se estrellará el auto contra ella, una mano tomó su brazo un poco brusco y la jaló de nuevo a la acera. Su cara chocó contra el pecho cálido de alguien, aquel corazón estaba tan acelerado como el suyo, sentía que la envolvían en un confortable abrazo mientras una respiración acelerada acariciaba su oreja, ella se aferró a la espalda de su salvador para intentar tranquilizar su acelerado corazón.

-De verdad Dyna... podrías aprender a cruzar la calle algún día -la voz masculina tan conocida la hizo reaccionar, empujó al chico un poco sorprendida para toparse con la sonrisa socarrona de Milo- De seguir así tendré que llevarte de la mano.

-Agh! Idiota! -le gritó para volver a girar y seguir el camino al restaurante de hamburguesas. El chico rió a sus espaldas y comenzó a caminar a su lado.

En completo silencio iban uno junto al otro, ella desviaba la mirada hacía él y viceversa tampoco era que tuvieran mucho que decirse su relación desde siempre era bastante complicada, se respetaban como compañeros y apoyaban como amigos pero aún así Milo sentía que había un muro invisible que lo apartaba de la chica y ella sentía lo mismo. Era algo que impedía que su amistad avanzase más allá del compañerismo.

-Milo... -el chico vio de reojo como ella tenía el rostro agachado- Gracias por lo de hace un momento...

Él sonrió, cuando quería, ella podía ser amable.

-¿Se va acabar el mundo que me das las gracias?- comentó burlón apartándole un mechón de cabello que caía por su rostro.

-¡Eres un idiota! Siempre tienes que molestarme, no?! -gritó ella pegándole en el brazo para luego apresurar el paso lejos de él. Milo rió.

-Asi te ves más linda.

-Y tu más idiota.

-Cállate, mira, hemos llegado -sonrió adelantándose para abrirle la puerta en un gesto burlón. Dyna le gruñó al pasar a su lado.

Buscaron con la mirada al resto de sus compañeros, lo cual no fue tan difícil. Todos estaban al fondo cerca de una ventana enorme de cristal que daba vistas al parque de niños que tenía el local.

-Vaya vaya!!! ¿Qué hacían juntitos? -los recibió Krishna que estaba sentado en una de las tantas mesas que ocupaban.

-Me he cruzado con la gruñona.

-¡Cierra la boca, Milo! -gruño ella.

Había cuatro mesas una cerca de las otras, con cinco sillas cada una. En una de las mesas pegadas a la pared estaban Shaina, Marín, Shaka, Seika e Isaac. En la otra mesa junto a la pared estaban Kali, Violeta, Megara, Aioria y Pharaoh. En las mesas de al lado, en una estaban sentados Aldebarán, Camus, Laura, Geist y Valentine, en la otra estaban Mu, Miadema, Krishna.

-Solo queda puesto aquí -sonrió Mu viendo el gesto de amargura de los recién llegados. Desvió momentáneamente la mirada para asegurarse que Kiki siguiera dentro del parque y si, el niño escalaba hasta llegar a un puente de colores.

Dyna se sentó junto Miadema y al frente se sentó Milo quedando entre Mu y Krishna.

-Que grupo tan interesante -rió el moreno viendo a sus compañeros.

-Lo mismo y a estos dos les da por discutir, y no hablaremos de nada.

-Que exagerado eres Mu -rió la rubia- Me gusta esta mesa, por lo menos aburrida no será.

-No te preocupes Milo y Dyna saben cómo entretener.

-Callate Mu! Te estamos escuchando!.

-No grites Milo, me aturdes -se quejó la pelirroja rodando los ojos con irritación.

-¿Es que no puedo hablar sin que me lleves la contraria? -reclamó el chico viendo ahora a su compañera que no dudo en fruncirle el ceño.

-Presta atención Miadema, empieza el espectáculo... -se burlo Krishna cruzándose de brazos para recostarse en su asiento.

En la mesa de Shaka todo transcurría más pacíficamente.

-¿Y de verdad se peleaban mucho con la otra sección? -preguntó Isaac que ya se sentía más en confianza.

-Si, era horrible Isaac, era super intenso -dijo Seika soltando una risita acomodándose las dos coletas.

-¿Por qué? Son muy busca pleitos los de la otra clase? -él no era un chico muy rudo así que evitaba a toda costa pelear con otros.

-Algunos son más problemáticos que otros pero no todos son así -habló tranquilo Shaka.

-Lo que pasa es que todo se desató como una reacción en cadena -continuó Marin viendo su teléfono.

-Pero eso sí, los que más problemas nos han traído de los chicos son Surt, Frodi, Balder, Zelos y Misty -dijo Shaina viéndose las uñas, ya le tocaba manicura a un par se les estaba cayendo la pintura- Con esos ten cuidado que son muy manipuladores.

-Las chicas sí son agradables...? -preguntó viendo los gesto pensativos de sus amigos. Agarro una papita y se la llevo a la boca.

-Yo no paso a Shoko ni con agua -contestó Shaina bajando sus manos para ver directamente a Isaac, una risa general se escuchó en la mesa- Siempre anda frotándose sobre Milo.

-¿Te gusta Milo? -el nuevo vio como la chica se sonrojaba para luego negar repetidamente.

-No me malinterpretes, somos muy amigos pero yo no veo a Milo de esa forma -sonrió amable volviendo a observar sus uñas, ella tenía a otra persona en la mente.

- Vale, disculpa la indiscreción -sonrió. De cierta forma esa información lo alivió un poco- ¿Y qué otra chica no entra entre sus favoritas?.

-Lyfia es muy amable pero siempre está buscando complacer a Surt y su grupo -contestó Seika con una sonrisa. Agarró su vaso de refresco para darle un sorbo.

-Y luego están las gemelas bipolares...

-Shaina no exageres -le reprochó Marin tomando de su refresco- Paradox e Integra son primas de Milo, están algo... locas y creo que disfrutan de ver el mundo arder así que a veces les gusta "provocar" algunas discusiones.

-Pero si las ves solas son más tranquilas, algo chismosas pero muy tranquilas -rió Shaka ante el gesto de confusión del nuevo.

-Pero siempre las verás sobre el primo de Aioria, Regulus -aclaro Seika aclarándose la garganta- Es igual que Aioria, todo un pan de dios.

-Y también habla hasta por los codos.

-¡Shaka!

Isaac soltó una carcajada, siguió preguntando cosas sobre el otro grupo parecía que todos tenían una relación bastante interesante. En la mesa de Camus todo parecía transcurrir fluidamente.

-A mi no me molesta la idea de la sanción- dijo Aldebarán- Lo veo como una oportunidad para unirnos y compartir.

-Claro, como tu no eres director... -se quejó el francés provocando una risa a su amigo brasileño.

-Además tampoco puede ser tan malo, estoy segura que será divertido pasar tiempo juntos sin necesidad de estar pendiente de la explicación de algún profesor -hablo algo bajito Laura mientras jugaba con sus dedos.

-¡Cierto! Aunque a mi todo me da flojera -dijo Valentine jugando en su teléfono- Aparte oí un rumor sobre que los chicos de último año quizás estén involucrados con nosotros durante sus proyectos.

-Y eso? -pregunto Geist curiosa.

-Al parecer es el grupo que estudia Comunicación y Leyes, ya sabes los que escogen irse por esas ramas entonces vamos a ser sus "conejillos de indias" para algunas encuestas o trabajos- dijo el chico llevándose unas papitas a la boca.

El instituto en su último año te hacía elegir una sección para enseñarte todo lo relacionado a las profesiones que abarcan esos temas. Podían escoger entre Deportes y Pedagogía, Comunicación y Leyes, Biología y física, y por último Programación y animación.

-Bueno eso lo hará todo más interesante -rió la chica mientras le daba un mordisco a su hamburguesa.

Aioria mientras tanto veía a Violeta de manera disimulada, la chica estaba sentada frente a él comiéndose su hamburguesa y ensalada, siempre le había llamado la atención su actitud tranquila pero no solo eso, le parecía una chica preciosa mientras tanto Pharaoh discutía estupideces con Kali, ella siempre parecía querer hacerlo molestar a propósito. Por último Megara veía a todos sus amigos con curiosidad.

-Somos el grupo menos bullicioso- comentó con una enigmática sonrisa.

-Es que no están Milo y Dyna sentados aquí -contesto Pharaoh tomando su malteada de fresas.

-Y tampoco Krishna o Valentine porque sino tu también estarías todo escandaloso -reprochó la de cabello corto.

-¡Ah, no empieces con eso Kali!- se quejó el chico frunciendo el ceño hacía la chica castaña de sonrisa misteriosa del grupo.

-Ay! Pharaoh sabes que tiene razón- dijo Violeta riéndose. No se dio cuenta que un par de ojos azules la veían fascinado y a que a su vez estos eran vistos por la dulce y callada Megara.

Volviendo a la mesa del inicio, Dyna se había hartado de que Milo se burlará de ella y él de que ella le llevará la contraria siempre. Krishna, Mu y Miadema veían todo bastante entretenidos mientras comían de sus papas como si fueran palomitas.

-¡Yo no te llevo la contraria todo el tiempo! -chilló Dyna apoyando sus antebrazos sobre la mesa para inclinarse hacía adelante ignorando un poco que hacía notar mucho su escote.

-¡Claro que si! ¿Quieres probarlo? -sonrió socarrón el galán del salón.

-¿Y cómo planeas hacer eso, idiota? -Milo acercó su rostro al de ella sacándole un sonrojó a la chica.

-Dyna -murmuró muy bajito captando su curiosidad- La pared del local es de color negro- susurró. Miadema vio confundida a sus amigos. Mu y Krishna estaban aguantando la risa al ver como Dyna comenzó a parpadear confundida.

Vio de reojo la pared analizando el color para sacar una opinión y se giró nuevamente hacía el chico.

-Es azul marino marino, Milo -susurró ella igual de bajito. Las risitas de los otros tres invadieron la mesa, el peli azul arqueó una ceja y volvió a ver hacía la pared.

-¿Sufres de algún problema ocular, mujer? Es negro -señaló con sus manos hacía la superficie negra.

-El que tiene problemas eres tú, imbécil! Es azul marino! -gritó para volverse a sentar lejos del rostro de Milo.

El chico no perdió su sonrisa burlona y eso a ella la hizo enfurecer más.

-¿Lo viste? Me llevas la contraria a todo lo que diga -dijo para volverse a sentar cómodamente. Dyna iba a replicar pero supo que Milo la había acorralado- No soportas darme la razón, no te gusta estar de acuerdo conmigo.

-Eso es mentira! -se apresuró a decir un poco nerviosa de estar acorralada en una discusión contra él. Los otros tres veían bastante entretenidos la situación pero las ideas comenzaban a invadir sus mentes.

-Por favor Dyna no eres capaz- ella frunció el ceño molesta ante el obvio reto del chico. Milo sonrió burlón llevándose una papita frita a la boca.

Cuantas ganas tenía de lanzarle un refresco a la cabeza.

-Si lo soy -masculló entre dientes, robándole una papita. Milo arqueó las cejas curioso.

-Entonces pruébalo! -sonrió Miadema metiéndose en la conversación. Mu y Krishna se vieron cómplices mientras Milo y Dyna se veían confundidos.

-¿De qué hablas Mía? -preguntó Dyna con temor ante aquellas miradas traviesas.

-Como vamos a tener una sanción donde debemos probar que nos llevamos bien y no tenemos discusiones, y además Dyna es una de las directoras sus discusiones nos meterían en problemas -explicó la chica dejando incrédulos a sus cuatro acompañantes. Eso no lo habían pensado- Así que mejor hagamos algo para probar... van a llevarse bien este primer trimestre -propusó la chica tomando un sorbo a su malteada de chocolate.

-Me parece bien -apoyó Mu viendo de reojo hacía el parque donde Kiki jugaba con otros niños- Que esto quede entre nosotros, Dyna no te discutirá todo el trimestre y tu no la vas a volver loca con tus estupideces.

-¿Y qué ganamos con eso? ¿Qué pierdo yo diciendo que no?.

-Le diremos a Kardia que tendrán que buscar una sanción especial para ustedes dos porque no se llevan bien -sonrió malicioso Krishna. Los dos implicados abrieron los ojos asustados.

-¿Y qué ganan? Pues llevarse bien y no tener otra sanción -simplificó Mu bastante entretenido con aquel juego. Tomó una cucharadita de su helado de vainilla para saborearla.

-No pueden evitarse, eso es trampa. Deben llevarse bien.

-¿Con este? Imposible, dile a eso a sus amiguitas. Milo jamás le presta atención a otra chica que no sea Shoko o Shaina, eso y rezando que no se meta Hilda o Lyfia- se burló la chica. El muchacho la vio mal y estuvo apunto de replicar de no ser por Mu.

-En eso estoy de acuerdo, es imposible. Milo ya tiene muchas amigas a las que le tiene que prestar más atención no tendrá tiempo de llevarse bien con Dyna -dijo viendo de reojo a Krishna que soltó una risita entendiendo la indirecta. Ambos miraron a Milo que no pudo evitar sentir escalofríos.

-Bueno Milo tendrás que deshacerte de tus amigas.

-Aja y ¿cómo? Se los digo y no me escuchan porque me ven solo o con mis amigos.

-Entonces diles que tienes novia y ya -sonrió inocente la rubia dándole un mordisco a la hamburguesa- Diles que no quieres ofender a tu novia -habló cubriéndose la boca con la mano ya que estaba masticando.

- ¿Y de dónde yo saco a una novia? -preguntó incrédulo viendo con temor a sus tres compañeros.

-Pero Milo si ya la tienes -respondió Krishna terminándose su hamburguesa para pasar directo a su helado de chocolate.

-¿La tengo?.

-Es Dyna por supuesto -dijo Mu provocando que al instante la pelirroja comenzará a toser, el refresco se le atragantó en el garganta.

-¿Qué yo que? -grito ella completamente roja de vergüenza.

-¡Si, es perfecto! -exclamó emocionada Miadema aplaudiendo emocionada- Sean novios por un trimestre así se comunicarán de forma civilizada y no habrá peleas, entonces Kardia no nos va a regañar.

-Pero..

-Sin peros, ya lo hemos decidido. Son novios y nosotros tres conoceremos única y exclusivamente la verdad, no tienen que besarse ni nada, es solo para que nadie les fastidie y puedan llevarse mejor, piensen que es por el bien del grupo y para que la sanción no empeore -dijo Krishna con una sonrisa inocente. Dyna y Milo intercambiaron miradas inseguras.

-Y sino quieren pues vamos con Kardia mañana a que les ponga una sanción a ustedes y ya esta -sonrió enigmático Mu viendo nuevamente a su pequeño hermano que se subió a un tobogán de colores para tirarse a una piscina de pelotas.

-Eres más siniestro que Camus...-susurró Milo con temor. Dyna lo vio insegura y él solo pudo encogerse de hombros.

-¿Y bien? ¿Qué dicen? -sonrió Miadema con inocencia ante su malévolo plan.

-Tampoco es que nos dejan opción -respondió con un suspiró la pelirroja volviendo a comer de las papitas de Milo que volvió a fulminarla con la mirada- Se supone que los novios comparten.

-Ese es el espíritu! -ánimo la rubia muy contenta. Milo rodó los ojos irritado.

-Solo es un trimestre, no? -dijo Dyna resignada.

-Viva los novios! -se burló Krishna entretenido.

-Y cómo hacemos esto? Están conscientes que nadie nos va a creer si llegamos mañana diciendo que somos novios, verdad? -preguntó Milo disfrutando de sus nuggets de pollo. Dyna asintió disfrutando de su helado de chocolate.

-Invítala a salir frente a todos y ya -respondió Mu relajado pero sin ver a nadie, su mirada solo vigilaba a su hermanito- Tampoco tienen que salir de verdad, solo deben coordinar las mentiras, no creen?.

-Tampoco es tan simple, apenas diga que somos novios, todas las chicas van a querer demasiados detalles -explicó la chica tomando otra cucharada de helado. Miadema asintió emocionada- Lo ves? Ella sabe que es falso y le emociona.

-Y seguro querrán ayudar con las "citas" -agregó la chica aplaudiendo emocionada. Milo se rió para no llorar.

¿Citas? ¿Con Dyna? Tenía que ser una broma, le iba arrancar la cabeza antes de siquiera llegar a cualquier sitio.

-Solo invítala frente a todos y ya se deciden ustedes si van a coordinar sus mentiras o salir de verdad, tampoco los vamos a obligar -se encogió de hombros el morenos comiéndose un nugget, de todos en la mesa él fue quien más pidió pero precisamente no almorzó para comer bien allí. Era su lugar favorito.

-Que me parta un rayo.

-Dímelo a mi -ambos se vieron con temor.


Y así transcurrió el tiempo entre risas y bromas. A la hora de partir se dividieron en grupos para acompañarse por los caminos devuelta a casa. En un grupo iban Dyna, Miadema, Isaac, Aioria, Milo que al final iría hasta la casa de Aioria como excusa para hacer su actuación de la cita ya que su casa realmente esta en sentido contrario, Camus que fue arrastrado por Milo no sabía porqué, Mu y Kiki sobre su espalda, y finalmente Marin y Seika que vivían juntas.

Krishna quería ir para apreciar su actuación pero obviamente no tenía una excusa para ir precisamente por ese camino así que al final se resignó a tener que escuchar el chisme mañana en la mañana.

Mentiría si dijera que no estaba nervioso, veía a la chica caminar unos pasos al frente. Se veía tensa, por supuesto que estaba nerviosa, sin importar como ella tratará a Milo, era consciente que se trataba de uno de los chicos más populares de la escuela.

Milo respiró profundo, no tenía ni idea de si iba a lograr conseguir que Dyna aceptará salir con él de una manera que fuera creíble así que vio sobre su hombro a Mu pidiéndole apoyo moral. El tibetano solo sonrió burlón, quizás tendría que echarle una mano.

-Oigan fue divertido salir, no creen? -su voz captó la atención del grupo. Milo respiró aliviado y Dyna solo se respingó- Deberíamos repetir, no les parece?.

-Si algún día tenemos tiempo, si -dijo Aioria con una sonrisa.

-Seguro que si -ánimo la rubia contenta- Incluso no es necesario quedar todos -vio de reojo a la pelirroja que solo se quería desmayar- Es lo bueno de tener un grupo para compartir ideas!.

-Dios mío, Mía que cursi -se quejó su hermano mellizo con las manos en los bolsillos.

-Ah como citas grupales y eso? -mencionó aguantando la risa el tibetano. Milo vio hacía el cielo pidiendo fuerzas.

-Oh, citaas!! -canturreó emocionada la rubia- Han tenido citas antes, chicos? -preguntó indiscreta a sus nuevos compañeros.

Algunos no pudieron evitar el sonrojó y otros solo hicieron un gesto aburrido como respuesta.

-Supongo que es normal tener citas a estas alturas... -habló Milo fingiendo estar despreocupado pero veía de reojo a la pelirroja esperando su reacción.

-Por supuesto! Si lo dice el que no puede decirle que no a ninguna chica -respondió la chica viéndolo sobre el hombro retadora- Eres demasiado descarado!.

-Ah si? -se detuvo provocando que todo el grupo se detuviera- Estás segura que solo soy descarado y no estás celosa? -insinuó burlón cruzándose de brazos.

Camus y Aioria pidieron paciencia al cielo viendo la clara discusión que se avecinaba. Dyna chilló dándose vuelta para enfrentar al griego.

-Celosa?! -arrugó la nariz ofendida. Milo acercó su rostro al de ella hasta quedar simplemente a centímetros.

Todos se quedaron mudos ante aquella reacción.

-Si, celosa que salgo con otras chicas y no contigo -murmuró con descarado. Se apartó cuando el color rojo se apoderó del rostro de la muchacha.

-¡Idiota! No me restriegues tus citas a la cara! -chilló nerviosa. No estaba segura de cómo proseguir pero así seguirían hasta finalmente llegar a la meta.

-Por qué? Nunca has tenido una? -se burló dejando salir un risita traviesa. Ella se mordió el labio nerviosa así que siguió hablando para disimular- Oh vamos, Dyn! Con tanto carácter seguro has tenido alguna en algún momento.

-No te rías! No todos somos como tú! -golpeó con su dedo el pecho del chico. Milo se rió entretenido con aquella discusión absurda.

-Tienes razón, seguro que con tú mal carácter no eres capaz de soportar una cita entera, lo comprendo -asintió sujetando la mano de Dyna para evitar que siguiera pinchándolo con el dedo.

Una cosa que le desagradaba tanto era que la retarán, y ese idiota lo sabía bien por eso la había retado. Dejándose llevar por la rabia, dijo:

-Ah si? Claro que si puedo ser agradable en una cita! -chilló cerrando sus manos en puños de los nervios.

-Y cómo piensas probarlo? -pinchó un poco más el griego.

-Ten una cita conmigo y te lo demuestro, idiota! -pidió repentinamente con la respiración un poco acelerada y las mejillas sonrojadas.

Milo abrió los ojos un poco sorprendido porque aunque lo esperará, escucharlo era... extraño. Todos los demás que habían guardado silencio se quedaron pasmados ante el giro de acontecimientos. Miadema se cubrió la boca con las manos conteniendo el chillido de emoción.

-Estás segura de que no te vas arrepentir el día de la cita? -susurró con una sonrisa socarrona- No quiero que me dejes plantado.

-Cállate! Te lo digo en serio! -exclamó ella apartándose el cabello del rostro. Había comenzado a sudar frío.

-Esta bien, Dyn -suavizó la sonrisa analizando aquel rostro avergonzado. Se veía tierna- Tengamos una cita, a ver si de verdad eres agradable en una.

-Si lo soy! -chilló dándose vuelta para comenzar su retirada pero volvió a frenar para ver nuevamente a Milo- T-tu me escribes para quedar, okey?.

El chico se rió asintiendo dejándola huir, ya habían hecho su parte. Dyna salió huyendo seguida de Miadema, Marin y Seika pero antes de irse la rubia se giró para ver al griego.

-Eso fue genial, Milo! -chilló para salir corriendo tras las chicas.

Milo suspiró y se llevo las manos al rostro cubriendo un poco la vergüenza. Se había terminado sonrojando, no podía creer que eso realmente estuviera pasando. Sintió que Camus y Aioria se paraban a su lado a simplemente ver que estuviera cuerdo.

-Acabas de cuadrar una cita con Dyna? -preguntó su amigo francés- Tienes fiebre?.

-Te cayó mal la hamburguesa?.

-Dios mío, que intenso fue eso! -exclamó Isaac sorprendido- Fue de locos!.

Mu se echó a reír aún con el pequeño Kiki a cuestas. El niño hacía rato que se había dormido. Krishna se iba a morir por perderse esto. Por otro lado Milo solo vio a sus amigos con ganas de querer ahorcarlos y siguió caminando, ya solo quería llegar a su casa.


GRUPO 2-B

En línea 8 miembros...

Krishna (elmanipulador #1): Todos llegaron bien a casa?. 08:45 p.m.

Shaina (laVíbora): Sip, llegué bien, tranqui. 08:46 p.m.

Kali (la bruja): Todo bien, nos vemos mañana. 08:46 p.m.

Mu (elManipulador #2): Nosotros también llegamos bien. 08:48 p.m.

Miadema (QueenManipuladora): Chicos se perdieron de algo increíble!. 08:50 p.m.

Marin (laTímida): Mía, no creo que debamos comentarlo. 08:51 p.m.

Isaac (elNuevo): Déjala, ella no se aguanta las cosas. 08:51 p.m.

Krishna (elManipulador #1): Qué pasooooo? xD. 08:52 p.m.

Isaac (el nuevo): Pasión de Gavilanes xD. 08:53 p.m.

15 miembros en línea...

Valentine (elRaro #1): Kheee. 08:54 p.m.

Pharaoh (elRaro #2): Komooo. 08:54 p.m.

Shaina (laVíbora): Pero cuenten idiotas! Qué paso?. 08:55 p.m.

Dyna (la ???) esta escribiendo...

Miadema (QueenManipuladora): Ji ji xD. 08:57 p.m.

Dyna (la ???): Ay por dios! Igual lo sabrán todos mañana!. 09:00 p.m.

Dyna (la ???): Invité a Milo a salir, okey? Fin de la historia, váyanse a dormir. 09:00 p.m.

Se hallaba en su cama leyendo los mensajes que no paraban de llegar a su teléfono y no pudo evitar reírse leyendo el mensaje de Dyna. Le había cambiado los nombres a las tres mentes maquiávelicas de aquel teatro macabro y todavía no se decidía de cual ponerle a su... ¿novia? Ya le pediría su opinión.

Se fue al chat privado con ella y no supo bien que escribirle. No era tan simple, ni siquiera tenía mensajes guardados con ella en privado.

Milo: Estás despierta?. 09:26 p.m.

Leyó el mensaje por las notificaciones y no pudo evitar el sonrojó avergonzada, estaba ignorando los mensajes del grupo y algunos privados pero imaginaba a que él no iba a poder ignorarlo.

Dyna (la ???): Si estoy, pasa algo?. 09:30 p.m.

Era odiosa en cualquier sentido, rodó los ojos comenzando a escribir.

Milo: Tratáme con amor. 09:31 p.m.

Milo: Soy tu novio. 09:31 p.m.

Tuvo que cubrirse la boca cuando se ahogó con su propia saliva, no quería que su tos despertará a sus hermanos.

Dyna (la ???): No se que decirte. 09:33 p.m.

Dyna (la ???): Qué quieres que te diga? Cariño?. 09:34 p.m.

Arqueó una ceja curioso, no sé le ocurre algo mejor?.

Milo: Cariño? Qué tenemos? 30 años de casados?. 09:34 p.m.

Milo: Algo de este siglo te parece bien?. 09:35 p.m.

La risa casi se le escapa de los labios. Tuvo que cubrirse para intentar respirar profundo antes de terminar levantando a alguien por error.

Dyna (la ???): Entonces? xD. 09:37 p.m.

Dyna (la ???): Elige tú, yo ya te invité a salir. 09:37 p.m.

Arqueó las cejas ante tanto poder como elegir el sobrenombre romántico que se pondrían por todo un trimestre.

Milo: Me tienes que poner de contacto: Monamour, que en francés es: mi amor. 09:41 p.m.

Milo: Y yo te pondré: MaFille, que significa: mi niña. 09:42 p.m.

Milo: Suena lindo, no? Ya sé que soy todo un romántico. 09:42 p.m.

Los colores se le subieron el rostro al terminar de leer sus mensajes. ¿Esta bromeando, verdad? Parecía que no, nerviosa movió los dedos para responder.

Ma~Fille: Y por qué en francés?. 09:43 p.m.

Sonrió burlón ante la pregunta inocente de su ahora novia falsa.

Mon~Amour: Ya lo verás en nuestra cita. 09:45 p.m.

Mon~Amour: Pregunta que día no tienes que cuidar a tus hermanitos y vamos ese día, okey? Sé que tienes que sacar permiso con antelación. 09:46 p.m.

Se cubrió el rostro con la manta bastante avergonzada. Entonces si iban a salir? No era mejor coordinar las mentiras? No! Ella dijo que no se iba arrepentir y planeaba cumplir con su palabra.

Ma~Fille: O . O!! Esta bien, mañana negocio con mi hermano para que cuide a los pequeños el fin de semana. 09:47 a.m.

Milo se rió al ver aquella carita sorprendida. Lo mismo y terminaba agradándole de verdad salir con ella.

Mon~Amour: Hasta mañana, muñeca. 09:50 p.m.

Mon~Amour: Sueña con nuestra cita. 09:50 p.m.

Ma~Fille: Cállate... Sueña bonito, tonto. 09:51 p.m.


Aquella mañana el insti se le hacía más escandaloso de lo habitual, quizás todo era por culpa de su falta de sueño. No pegó un ojo recordando los acontecimientos del día anterior, una cita con Milo, increíble... pensó sarcástica. Lo peor, ser su novia por todo un trimestre. Iba caminando hasta la biblioteca donde ya su compañero francés la esperaba para comenzar a debatir que obras podían hacer. Necesitaban por lo menos tres opciones para el día de mañana que era su primer día de ensayo.

El chico la vio llegar y la comisura de sus labios se movieron ligeramente en una minúscula sonrisa, que viniendo de él era como una carcajada. Resopló sentándose a su lado con pesadez.

-Sin comentarios, okey? -fue lo único que dijo al verlo. Camus soltó una risita burlona.

-Día difícil? -preguntó abriendo un libro con descripciones de varias obras clásicas.

-Uff -emitió echándose el cabello tras la espalda para atárselo, el calor la iba a volver loca- Las chicas no paran de perseguirme.

El francés se rió negando con la cabeza, le paso un libro para que pudiera leer otro montón de obras e iban anotando todo en las libretas negras pero mientras más leían todo era más confuso, eran muchos géneros, culturas y sobretodo todas eran de hace siglos por ende los diálogos eran demasiado complejos.

Camus Martín es un francés que vive en Grecia desde que era muy pequeño, tiene una hermana mayor y ambos viven con su primo, que incluso ya está casado. Es un chico reconocido por su inteligencia pero sobretodo porque es el mejor en el club de matemáticas, había llegado a participar en competencias donde siempre es el ganador pero claro, una obra de teatro estaba fuera de zona de confort. Adaptar una, era todo un reto.

-Agh! Incluso las de comedia son enreversadas! -se quejó la chica apartando el libro que estaba leyendo comenzaba a darle migraña- Hay que escoger primero un género o nos vamos a volver locos.

-Drama definitivamente no -negó el frances contundente- Es meter mucha presión a las actuaciones.

-Bien, estoy de acuerdo -asintió con lentitud- Estaremos de acuerdo con que Romeo y Julieta tampoco -movió sus pupilas hasta su compañero- Es demasiado cliché, lo consideraría si nos fuéramos a presentar nosotros solos pero estaremos en un festival de Arte donde habrá demasiadas obras, seguro mejores que la nuestra.

-Si... si, tienes razón -asintió el chico rascándose la nuca- Entonces qué? Algo de romance o comedia?.

-Dios santo... -suspiró ella pasándose las manos por la cara- Escogemos tres o dos de cada una y vemos cuál es más interesante?.

-Más que interesante es ver si podemos adaptarlo e incluso recrear el escenario -recordó el joven apoyando la cabeza sobre la palma de su mano con aburrimiento.

-¡El escenario y la ropa! -exclamó ella recordando ese mísero detalle- Esto es imposible... -Concluyó echando el cuerpo hacía contra el espaldar.

Camus asintió completamente de acuerdo con ella. Volvió a ver las obras clásicas, necesitaban elegir una o dos para mañana. Era difícil porque al final de una forma u otra tienen que adaptar una obra maestra para que un puñado de adolescentes pudiera interpretarlo.

-Qué hay de esta? -preguntó repentino señalando uno de los libros que yacían abiertos sobre la mesa de madera- Es de comedia antigua y es una obra griega.

-Mm... -la chica sujeto el libro entre sus delicadas manos para poder leer bien de que iba la obra- Bueno hay muchos personajes y extras, lo cual es importante... -murmuró pensativa.

-Creo que es buena opción -agregó el tomando nota de la obra para luego leerla aparte.

-Si, llevemos esta como opción -sonrió la pelirroja bastante aliviada. Vio otro poco los otros libros leyendo argumentos de otras obras y señaló una página en concreto- Este aquí.. eh.. como se pronuncia? -parpadeó curiosa a su amigo que sonrió burlón.

-Molière -pronunció suave leyendo de que iban sus obras- Sus obras son de comedia.

La pelirroja se quedó un poco distraída al escuchar una simple pronunciación como aquella y desvió los ojos a su libreta. Se le había venido a la mente de los apodos en francés que eligió Milo, lo hizo a propósito, cierto? Seguro sabía hablar en francés y por eso lo hizo, la quería matar con esa pronunciación tan sensual.

-Dyna? -la llamó el chico provocando que se sonrojará avergonzada- Estás bien?.

-Ay si! -asintió con la respiración acelerada- Perdóname, me distraje.

-No te preocupes -sonrió divertido- Solo te decía que son interesantes pero no se si cumple con el requisito de muchos personajes.

-Ay, esto de conseguir obras que tengan muchos personajes esta haciendo todo más difícil -mencionó sintiendo un ligero dolor en la sien. Vio su reloj en la muñeca izquierda- Ya casi se termina la hora que nos dieron de permiso para venir aquí.

El resto de sus compañeros estaba en clases de deportes, solo les habían otorgado el permiso a ellos dos para poder adelantar la elección de la obra pero debían volver para la siguiente clase que era matemáticas y no debían llegar tarde, precisamente era la clase con el segundo profesor más excéntrico de la escuela.

-Bueno, llevamos la odisea también? -propusó el chico señalando el libro que sujetaba la chica- La leímos el año anterior.

-Mejor dicho, la leyeron solo cuatro de nosotros -corrigió la chica con una sonrisa- Pero si, Homero cumple con el requisito de muchísimos personajes.

-Pero vamos a dejarlo como última opción, cierto? -sonrió cómplice el francés, ella asintió energética- Es mejor.

Anotaron el nombre de las obras, el autor, país de origen y todos los personajes junto con una ligera descripción de la trama e incluso con alguna nota sobre los personajes, por lo menos lo que encontraron sobre los principales de cada obra. Recogieron los libros dejándolos en su sitio para luego tomar sus morrales e irse de allí justo para cuando sonó la campana de cambio de clases.

Caminaron relajados entre los pasillos, su salón era el más apartado. En el último piso y al final del pasillo donde nadie podía verlos o molestarlos. El mayor inconveniente era que en el piso de abajo justo en el salón que estaba al lado de las escaleras era el del 2-A, así que si o si se iban a cruzar en los recesos.

Ha esta hora ya todos sus compañeros debían estar arriba menos ellos así que mejor era pasar rápido para no buscar problemas en el segundo día con la otra clase pero ellos no tenían mucha suerte. En todo el inició de las escaleras estaban un pequeño grupo del 2-A riendo y empujándose entre sí. Intercambiaron miradas sabiendo que debían mantener la compostura.

Las risas pararon cuando los vieron acercarse y en cambio las sonrisas burlonas adornaron aquellos rostros retorcidos.

-Camus! Cómo estás? -saludo un pelirrojo de sonrisa falsa- Y la preciosa Dyna, que gusto me da verlos.

-Hola, Surt -sonrió con falsa amabilidad la chica- Qué tal tu verano?.

-Oh! Muy bueno! -exclamó con excesiva alegría- Van de subida?.

-Por favor, si nos dan permiso? -agregó ella ladeando la cabeza sin borrar la sonrisa.

-Hey, Camus -dijo de repente el pelinegro del grupo. El francés volteó a ver inmutable- Ya eligieron su obra de teatro?.

-Digo... no es que queramos copiarnos, es solo para no representar la misma -se rió el pelirrojo. Camus sonrió burlón.

-Por supuesto, acaso piensas que yo voy a desconfiar de ustedes? Obvio que sé que no se van a copiar -asintió ignorando las miradas llenas de rabia- Pero igual todavía no hemos escogido obra.

-No es fácil encontrar una que abarque veinte personajes en total -agregó la chica como simple distracción al notar la tensión creciente en el ambiente- Ya podemos pasar? Nos toca clase con Manigoldo.

-Uff -exclamó el pelirrojo- Mucha suerte entonces chicos -le guiñó el ojo coqueto a la chica.

Solo se pegaron a la pared y al barandal así que Camus y Dyna debían pasar por el medio de ellos. La chica paso primero con cuidado de no chocar con ninguno de la otra clase.

-Oye... -la detuvo la voz de Surt justo cuando paso a su lado- Estas muy guapa, cuando quieras te apetece salir por ahí conmigo? -aquella mirada brilla en un tono que le produjo escalofríos. Se rió fingiendo demencia.

-Oh vamos! No te pases de galán, que me lo voy a creer -bromeó provocando risitas en aquellos chicos. La chica aceleró el paso sin ver atrás.

-Camus, espero que este año nos llevemos mejor -sonrió el azabache. El francés le sonrió con falsedad.

-Espero lo mismo, Frodi.

Así sin más ambos salieron con vida de aquel encuentro. Subieron hasta llegar al pasillo solitario para poder tomar aliento, eso había sido demasiado intenso.

La chica se echo la coleta hacía atrás para comenzar abanicarse con las manos. Por qué tenían que ser tan desagradables?. Por el otro lado, Camus sacó su botella de agua para darle un trago, no le agradaba pelear pero sabía que no podía demostrarles cobardía aquellos chicos, siempre buscaban de salirse con la suya y era en esos momentos donde debía ser firme.

-Estás bien? -le preguntó guardando la botella- Surt te ha puesto nerviosa?.

-Un poco pero estoy bien -asintió con los nervios ya calmados- Solo son unos idiotas.

Camus rió asintiendo. Ambos volvieron a retomar su camino hasta el salón bullicioso, era normal ya que Manigoldo siempre llega tarde. El francés abrió la puerta dejándola pasar primero para toparse con la linda escena de Mía e Isaac protagonizando la escena de Dyna y Milo del día anterior. La pelirroja vio de soslayo a su codirector que reprimió la risa, ya que nadie se había dado cuenta de que habían llegado.

-Estos también son un grupo de idiotas -masculló entre dientes la chica. Camus soltó una risita asintiendo.

-Lo bueno es que no dan terror.

Ella lo vio incrédula para dirigirse a su asiento que era justo en la primera fila y dejo caer el peso de su morral contra el escritorio provocando un chillido general. Camus soltó una carcajada ante el gesto de terror de sus compañeros al verlos llegar.

-Bueno! Que lindo que se diviertan mientras Camus y yo nos dejamos los ojos en un libro asquerosamente viejo! -exclamó tomando asiento para cruzarse de brazos bastante fastidiada.

-Aunque sea pudieron llevarnos un jugo luego de que acabarán su clase, no? -agregó Camus llevándose una mano al corazón- Creí que éramos amigos -dramatizó. Milo y Aioria arquearon una ceja entretenidos- Y yo pensando en que obra se les haría más fácil a ustedes de interpretar... -continuó su drama yendo hacía su mesa para sentarse con falsa indignación- Tuve que soportar vientos despiadados...

-Infernales desiertos! -continuó la chica llevándose el dorso de la mano derecha a la frente echando la cabeza hacía atrás- Y escalar la última maldita escalera junto al salón del 2-A!.

-Mientras la pandilla del terror estaba de guardia en todo el medio! -siguió lloriqueando el chico ante la mirada estupefacta de sus compañeros- Y así lo agradecen? Ni con un hola, que tal todo?.

-Por los dioses, Camus -rodó los ojos su mejor amigo- Que estabas en la biblioteca no en las tierras intermedias -se cruzó de brazos con la sonrisa divertida en su rostro. Volteó para ver a la pelirroja que había tirado la cabeza dramática contra el pupitre- La señorita no se rompió una uña acomodando los libros de la biblioteca?.

-No... -susurró ella sin moverse de su posición- Pero pude morir de tanto polvo que inhalé -más de uno rió por lo bajo ante el drama de sus dos directores.

-Y qué obra escogieron? -preguntó curiosa la pequeña Seika. Todos se quedaron en silencio esperando lo que sea de sus jefes.

-Ninguna, solo escogimos varias opciones para hablarlo con la profe de literatura -explicó Camus sacando su libreta de matemáticas- Los diálogos son difíciles sin importar lo que elijamos.

-Todas las obras clásicas son entre el siglo XVII y el siglo XVIII e incluso hay más antiguas -la muchacha levantó la cabeza para ajustar la coleta que se le había soltado- Es un fastidio incluso las de comedia.

-Si es que a eso se le puede llamar comedia -agregó su codirector rodando los ojos- Es simplemente incomprensible para varios de ustedes.

-Nos estás llamando incultos? -preguntó Valentine ofendido. Dyna sonrió burlona- Bueno si, admito que ni siquiera me leí romeo y julieta el año anterior.

-Romeo y Julieta no lo vamos interpretar, es lo único que digo -cortó la chica viendo de reojo a sus amigas que parecían ansiosas con la cliché historia del amor prohibido- Nada de lloros, no vamos hacer la obra más cliché de todas solo para que ustedes jueguen a los romances en escena.

-Eso mismo -dijo Camus apoyándola por completo- Trataremos que sea comedia o tragedia como alguna guerra, depende que tan difícil sea lo de crear la escenografía.

-Pero que fastidio! Yo me vuelvo a dormir! -exclamó Valentine acomodándose nuevamente en su mesa.

-Por eso no eres director -picó su amigo moreno provocando una risa en el chico nuevo.

-Y una mierda, ser director es un asco -exclamó con la voz amortiguada por su suéter.

-Gracias chicos, de verdad el apoyo moral que nos dan es inigualable -comentó sarcástico el francés.


Al sonar la campana de salida cada quién comenzó a recoger sus cosas. Afortunadamente el día era calmado por ser la semana inicial, todo era explicación simples, planes de evaluación y como su nuevo castigo va a ser evaluado por cada profesor. Dyna recogió cada una de sus cosas mientras sus amigas: Violeta, Megara y Laura, la esperaban afuera. Para su sorpresa Camus, Milo y Aioria también esperaban afuera.

Se habían quedado porque querían que Aioria se le acercará más a Violeta, era chistoso verlo todo nervioso por aquella chica.

Cuando se acercó pudieron comenzar su caminó hacía la salida. Bajaron las escaleras para notar nuevamente al 2-A esperando en todo el medio, pasaron de uno en uno sin decirse nada ni voltear. Lo mejor era evitar los problemas con aquella sección.

-Preciosa -se detuvo cuando la mano de Surt apresó su muñeca izquierda- Sabes una cosa? -ella lo vio de arriba a abajo tratando de controlar los nervios. Vio de reojo que sus amigos se detuvieron para ver con recelo al pelirrojo.

-Qué cosa? Me tengo que ir a casa -apuró intentando soltarse de su agarré pero él la jalo para que se acercará. Abrió los ojos paralizada cuando sintió el aliento de Surt contra su oreja.

-Me vuelves loco -murmuró con la voz ronca- Hablaba en serio cuando te invité a salir.

Las risitas de Frodi, Balder y Misty se escucharon de fondo. Dyna tragó saliva e intentó nuevamente apartarse del pelirrojo pero lo máximo que pudo hacer fue alejar el rostro para toparse con aquella mirada lujuriosa.

-Eres desagradable -le dijo en un hilo de voz bastante nerviosa- Me puedes soltar ya? -preguntó sintiendo que en cualquier momento comenzaría a temblar.

-Ay, eso me dolió -exclamó con gesto dolido sin soltar su muñeca.

-Uuhh que grosera, no crees? -se burló Misty cruzándose de brazos- Nuestro amigo solo quiere que salgas con él.

-No seas antipática -se rió Balder viendo de reojo las caras de molestia de los del 2-B.

La pelirroja iba a replicar cuando el nudillo de otro acarició su columna vertebral. Chilló alejándose de un empujón para ver fulminante al de cabello azabache que se había parado detrás de ella, Surt se rió entretenido notando sus nervios. La pobre había terminado subiendo un par de escalones para poner distancia y se había terminado acorralando sola.

-No te asustes, preciosa -le dijo relamiéndose los labios- Frodi no muerde.

-Al menos que quieras que te muerda -respondió con una sonrisa descarada. Violeta se sujeto del brazo de Aioria sintiendo temor de aquellos chicos.

Laura retrocedió nerviosa viendo a su amiga alejarse de aquellos chicos. ¿Por qué tenían que ser tan malos?.

-Entonces te vas a quedar ahí o vas a bajar? -insinuó Balder señalando el camino. Dyna sintió el pánico recorriendo su cuerpo, no quería pasar por ahí.

-De verdad cada año que pasa eres más patético, Surt -la voz repentina de Milo captó la atención de todos- Quién diría que fueras tan deprimente que ahora acosas a las chicas que van bajando por las escaleras, todo bien en tu casa? -se burló conteniendo la rabia que ardía por sus venas.

Sino había hecho nada era para no provocarle más problemas a sus compañeros. Ya Camus y Dyna tenían suficiente con la obra como para que él en un arranque de furia lo empeorará todo. Así que respiró profundo y se dispuso a subir sin quitarles la mirada de encima a esos idiotas del 2-A. Surt sonrió con falsedad justo cuando le paso por al lado pero no planeaba caer en sus provocaciones.

Se acercó a Dyna, la tomó con delicadeza de la mano y la puso frente a él para que comenzará a descender por donde pudiera verla para evitar que volvieran a tocarla sin su consentimiento. La chica bajo toda temblorosa hasta que llegó a los brazos de Megara que la sujeto del brazo para salir corriendo de allí. No se despidieron del 2-A solo bastó una mirada fulminante antes de separarse.

Al salir del instituto la chica se permitió respirar y se terminó agachando mientras se cubría el rostro con las manos soltando una exasperación totalmente ofuscada por el momento. Que nervios tan horribles había sentido, que ganas de empujarlo por el barandal pero no podía empeorar el castigo que tenían. Laura llegó a su lado para acariciarle el cabello, Megara se quedó de pie dándole tiempo para que tomará aire y Violeta se acercó para pasarle una botella de agua.

-Toma, bebe un poco -le ánimo con una sonrisa- Respira profundo -la pelirroja asintió aceptando temblorosa la botella.

No sabía que era peor, la sensación del aliento de Surt contra su oreja o el nudillo de Frodi contra su espalda. Quiso vomitar.

Más apartados se quedaron los tres chicos vigilando. Ninguno decía nada, seguían enfurecidos pero ninguno quería producir más problemas. Vieron a la pelirroja ponerse de pie mucho más tranquila mientras las otras le susurraban cosas para animarla. Se vieron entre sí viendo quién daría el primer paso hacía a ellas.

-Vamos por helado? -propusó Milo acercándose a ellas. En otra ocasión lo hubiera rechazado.

Pero ahora.

-De chocolate? -murmuró suave un poco cabizbaja con las mejillas sonrojadas.

Claro que aceptaría, la había sacado de esa situación tan desagradable.

-Lo que tu quieras -le sonrió levemente animándolas a salir de allí.


En un sitio más tranquilo, un joven español jugaba con una pelotita de goma. La lanzaba contra la pared haciéndola rebotar devuelta a sus manos. Su espalda estaba recostada contra uno de los laterales de la cama, veía fijamente a la nada. Repitiendo el mismo proceso por inercia.

Shura Fernández, es el hijo del medio. Un chico responsable que siempre esta ahí para sus hermanos o para sus amigos pero con todo y eso había cuestiones que todavía no sabía cómo manejar como era el tema de las relaciones. Ya había cumplido los dieciocho años, y aunque no se había colocado un límite para conseguir una relación no esperaba que todo se desencadenará así.

Seguía ensimismado en aquella conversación que tuvo durante las vacaciones. Bueno específicamente estaban terminando las vacaciones.

Se había dado cuenta de una cosa. Odiaba las relaciones, eran tan complicadas y más cuando había un tercero. Lo peor es que sabía que había un tercero, y eso no le molestaba completamente porque desde un principio ¡Él había aceptado estar en una relación así! Pero ahora...

Ahora quería que ella escogiera y sabía que eso era pedirle mucho a ella. Pues hasta donde sabia "el tercero" era una "tercera". Bufó con frustración arrojando la pelota con más fuerza de la debida.

¿Cómo había terminado en una relación con una chica que a su vez se metía con otra chica? Ah... cierto... es un idiota.

Lo chistoso es que él si sabía de la otra pero la otra no sabía nada de él. ¿Y cómo es eso? Él solo quería ser buen amigo con aquella muchacha y en un desliz de los dos, la situación subió de nivel y ahora siempre era así. Algo carnal, y si hablaban era exclusivamente como amigos. Comenzaba a ser molesto. Él quería más, no quería andar con esa estupidez de ha "escondidas".

Y mucho menos quería seguir con aquello sabiendo que en cualquier momento "la otra" podía enterarse. Volvió a tirar con fuerza la pelota pero en vez de sujetarla se llevó las manos al rostro con frustración.

Tenía que ponerle un freno a todo esto. ¿Pero cómo? No quería seguir indagando en sus sentimientos. Se sentía muy mal al respecto ¿Y si dejaban de ser amigos? Ay... que dilema.

El chico no se había dado cuenta que sus "rebotes" con la pelota había de alguna forma alertado a su padre que estaba en la habitación de al lado trabajando.

Cid Fernández, era el jefe de operaciones en el hospital de la ciudad. Tenía un itinerario muy estricto, ya que tenía no solo algunos pacientes sino también debía supervisar el trabajo del resto de los cirujanos. Aún así siempre sacaba tiempo para estar en casa y aunque no compartía mucho, su familia sería siempre su prioridad.

No pudo evitar preocuparse al escuchar los golpes en la habitación de su primogénito. La madre de Shura había muerto repentinamente en un accidente de auto, era algo que los había marcado a los dos durante mucho tiempo sobretodo a él hasta que conoció a su actual esposa, Deborah Yilmaz. Fue cuando su hijo y él pudieron nuevamente tener una familia cálida, por ende odiaba ver a su pequeño sufrir aunque sabía que ya no era un niño. Era lo único que le quedaba de su primer amor.

Al acercarse notó que la puerta estaba abierta y Shura estaba sentado en el suelo con sus manos sobre su rostro y la pelota de goma a un lado. Con delicadeza entró y se agachó frente al chico.

Puso uno mano sobre su cabeza, acariciando el suave cabello azabache del chico. Le parecía tan curioso cuando lo movía que aquellos reflejos verdes que se había hecho el joven, se notaran más con la luz. El suspiro del menor le hizo saber que Shura ya estaba consciente de que era él.

-¿Te paso algo? -preguntó

en un susurro. El joven no se quitaba las manos de la cara, comenzaba a sospechar que ocultaba algún reflejo de llanto.

-Estoy bien... -la voz ronca le decía lo contrario a Cid claramente estaba llorando.

-No suena que sea así -armándose de paciencia se sentó al lado del menor. Lo veía fijamente y notaba que Shura intentaba ocultar el rostro entre sus rodillas- Quizás no esté tanto tiempo en casa pero soy tu padre y sé que no estás bien.

-¿Por qué todo es tan complicado? -preguntó Shura luego de un prolongado rato de silencio. El mayor sonrió enigmático y vio al techo del chico.

-¿Hay un tema en específico que sea un problema para ti? -volvió a ver al rostro de Shura que al fin se había dignado a verlo de frente.

Cid lo vio con compasión. El rostro del joven español tenía los rastros de las lágrimas en sus mejillas y sus ojos tenían aquel borde rojizo.

-No se que hacer, papá...-admitió el chico.

-¿Es una chica, verdad?- suspiró el adulto- Siempre es un tema complicado, ya que siempre estás pensando que si lo que haces está bien o mal.

-Yo siento que hago mal... -confesó Shura algo apenado. Su padre lo vio neutral, esperaba algún reproche pero no llego nunca, así que decidió procecer- Es que... es que solo fue un momento... de locura.

-¿Y el problema está donde? -de alguna manera es pregunta ponía algo nervioso a Cid. El menor sonrió divertido.

-No la embarace, si eso es lo que te asusta -rió suavecito cuando vio que su padre giraba los ojos pero en el fondo estaba aliviado por escuchar aquella afirmación- Pero hay otra persona aparte de ella y yo.

-¿Y quién es el tercero según tu?.

-Siento que soy yo -el azabache agachó el rostro entristecido- La otra persona no sabe de mi. Yo hago todo sabiendo que no soy el único en su vida.

Cid vio aquel dolor en el rostro de su hijo y eso le causaba un punzada de frustración. No quería verlo así por nadie pero sabía que era joven y que de esas experiencias él crecería, aunque eso muy en el fondo lo molestara.

-Shura -lo llamó con serenidad, y aún con algo de tristeza, el menor alzó el rostro- La vida esta llena de experiencias, estas pasando por una no muy agradable y con eso debería bastarte para saber que hacer, si te sientes mal ¿por qué sigues con ella? ¿Si te duele tanto por qué sigues ahí? ¿Algo cambiará si te quedas en esa posición?.

El menor pareció reflexionar aquellas preguntas que él mismo se había hecho pero escuchándolas de su progenitor sonaban más duras.

-Me da miedo perder su amistad.

-La amistad no es un revolcón casual, hijo mío.

Shura parpadeo incrédulo viendo aquella pequeña sonrisa burlona en su padre. Su lógica no tenía fallas.

-Mira Shura, si antes eran amigos sin sexo aún pueden serlo. Una cosa no tiene nada que ver con la otra, si ahora no la puedes ver así es que muy en el fondo jamás la viste como tu amiga -el mayor despeinó aún más el cabello alborotado de Shura- Si la quieres como a tu amiga, tratala como tu amiga pero no confundas una cosa con otra. Que yo sepa Ángelo es tu amigo y no quieres acostarte con él, verdad?.

-Ay no, que Dios me libre -el gesto de pánico de Shura hizo que Cid soltara una carcajada- Quizás si tengo que aclarar las cosas con ella.

-Es bueno que empieces por allí.

Los dos españoles se sonrieron y Shura rodeó el cuello de su padre en un abrazo. Cid sonrió correspondiendo el abrazo.

-Gracias papá...

-Siempre estaré aquí para apoyarte -revolvió su cabello con cariño. Shura rió para luego ver la hora- Vas algún lado? -notando el bolso sobre la cama.

-A casa de Aioros -indicó pensando que llegaría tarde.

-Quieres que te lleve?.

-No quiero molestarte -a pesar de que tenía licencia de conducir tampoco podía salir en la camioneta sin el permiso de su progenitor- Puedo agarrar el auto de mamá -para él Deborah también era su madre, lo había cuidado por nueve años con el mismo cariño que a sus hermanos.

-Ten cuidado, okey? Me avisas cuando estes allá.

El joven español asintió con una sonrisa. No importa lo que pasará con ella, sabía que de igual forma contaba con el apoyo de su familia. Él nunca se iba a quedar solo.


N/A: Bueno aquellos que ya leyeron la primera versión reconocerán varias escena o diálogos. En sí, la historia no va a variar, solo hago esto para darle mejor descripción a los personajes.

Cuídense, besos.