¿Qué harías si tu mejor amiga roba a tu novio?
Seamos sinceros, él fue novio de tu amiga antes de lo de ustedes. Hinata, tras la ruptura de Naruto, comienza a conocer más su cuerpo, rompiendo las reglas de una buena chica y buena amiga. Sexo sin compromiso es una delicia, más si lo haces con el amigo de tu ex-novio, el ex-novio de tu "amiga".
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Mundo Shinobi
No adaptada 100% al anime
SI ERES UNA TARD DE CUALQUIER SHIP DE NARUTO NO LEAS.
Los personajes no me pertenecen, sino a Masashi Kishimoto el creador del anime/manga de Naruto y Naruto Shipuden.
NO AL PLAGIO
Historia publicada en otras plataformas en el año 2018 - 2024
Capítulo 1
Una tarde lluviosa en Konoha, Naruto confesó a su novia de un año sobre su infidelidad con Sakura. Como si la cruda confesión no fuera poco también la terminó para salir con la Haruno. La de ojos perla quedó destrozada e incrédula de lo que pasaba frente a sus narices.
—¿Por qué haces esto? —Hinata preguntó mientras cubría su rostro con sus manos.
Naruto estaba sentado a su costado izquierdo, en un sofá de la mansión Hyuga. El rubio contestó:
—Perdóname, no sé cómo pasó. Siempre he amado a Sakura desde niños. La última vez terminamos fue porque quería estar con Sasuke, pero el destino nos llevó a volver otra vez. Te pido que quedemos bien y seamos amigos —respondió en voz baja.
—¿Cómo podría perdonarte? Acabas de decir que quieres comenzar otra vez una relación con Sakura y que siempre la has amado. —Hinata seguía cubriendo su rostro con sus manos. No quería ver esos hermosos ojos azules que tanto adoraba decirle que amaba a otra mujer.
Naruto y Sakura, fueron novios por meses, pero el regreso de Sasuke a la aldea cambió la preferencia de la pelirosa, llevándola a terminar con el héroe de la cuarta guerra shinobi para estar con el Uchiha renegado.
—Yo siempre he estado enamorado de Sakura, y tú lo sabias desde un principio de nuestra relación —explicó por segunda vez manteniendo la calma.
—Pero pensé que la habías superado tras empezar su relación conSasuke —encaró Hinata.
—Lo siento, Hinata, también tengo que darle una explicación a Sasuke sobre lo nuestro para poder comenzar otra vez de cero con Sakura.
—Ya no digas más... —sollozó —. Sal de mi vista. Adiós, y que te vaya bien con Sakura...
Hinata terminó destrozada. Ella amaba a Naruto, pero él no la amo como ella lo hizo. La Hyuga trató de todo para obtener la atención del rubio, pero no pudo lograr nada porque ahora la terminaba.Lo peor del caso, Sakura e Ino, eran sus mejores "amigas".No quería ser una víbora e ir a contarle todo a la Yamanaka lo que había hecho la Haruno con Naruto. Dejaría que se enterará por su cuenta. Los chismes llegarían a sus oídos.
Dos días pasaron desde la confesión de Naruto. Los ojos de Hinata no podían daremar más lágrimas, y no podía seguir invadiendo a todos. Tenía que enfrentar la triste realidad que nunca más estaría con el amor de su vida, el hombre que tomó su virginidad. Nadie hablaba al respecto sobre lo que hicieron Naruto y Sakura, era como si aún no supieran de la infidelidad.
Se llegó el domingo, Kiba e Shino, invitaron a Hinata al cine, claro que ellos sabían de lo ocurrido, pero no preguntaron nada al respecto. Terminaron de ver la pelicula, compraron un caja de pizza y fueron a sentarse sobre las esculturas de los Hokages a comer.
—¿Por qué estás más seria de lo común?—preguntó Kiba, llevándose un pedazo de pizza a su boca.
Antes de respoder, Hianata terminó de masticar la porción de pizza que muy a penas metió a su boca. Llevaba días sin apetito.
—Saben bien porque estoy así... —muy apenas se escuchó.
Shino suspiró profundo y dijo:
—Ánimo, Hinata, no pudes dejar que algo así arruine tu vida.
Hinata soltó el pedazo de pizza y comenzó a llorar. La atención de sus amigos se puso sobre ella.
—Si hubiera hecho algo así como lo que me hicieron a mí, todos me odiarian y juzgarán sin saber lo que siento —musitó.
—Naruto es un imbécil... —espetó Kiba.
Los tres no se percataron de la presencia de Sasuke detrás de ellos, siguieron animando a Hinata que seguía destrozada en mil pedazos.
—Hinata, ¿podemos hablar? —la voz del Uchiha se escuchó. Los tres voltearon a verle.
—¿Quieres hablar conmigo? —preguntó Hinata limpiando sus lágrimas. Estaba apenada de que la viera llorando por Naruto.
—El imbécil de Naruto te mandó es mejor que te vayas... —advirtió Kiba.
—Le hablo a Hinata, no a ti... —seriamente dijo Sasuke.
—Ahora no, mejor otro día... —se negó Hinata.
—¿Cuándo? —otra vez preguntó Sasuke.
—Yo te busco después... —contestó Hinata muy apenas.
Más tarde camino hacia la mansión Hyuga cruzó caminos con Naruto e Sakura, ambos se tomaban de la mano felices de la vida. Hinata apresuró el paso y fingió no verlos, aunque por dentro gritaba de dolor porque seguía amando al rubio y le dolía la traición de su amiga. A la hora de la cena, su padre le dijo que sabía sobre su rompimiento con Naruto, fue un momento incómodo.Neji llevaba horas de haber llegado de misión, así que no estaba enterado hace unos segundos.
—¿Cómo qué rompieron? —preguntó Nenji.
—No quiero hablar de eso... —se negó Hinata.
—Dime, ¿por qué terminaron? —insistió Neji.
—Me retiro a dormir, provecho. —Hinata se incorporó dando una reverencia para irse del comedor.
Esa misma noche, después de darse una ducha, se puso un blasón corto de tirantes color vino y una mini braga del mismo tono. Cuando yacía en su cama escuchó cómo golpearon la ventana de su habitación. Su corazón comenzó a latir recio, la única persona que la visitaba por las noches era Naruto, listo para hacerle de todo. Con esperanza de encontrarlo al otro lado de la ventana, se apresuró abrir, pero se llevó una sorpresa...
—Sasuke... —dijo en voz tenue.
—¿Podemos hablar? —El Uchiha vestía ropa casual de shinobi, no portaba armas. Un mechón cubría su ojo izquierdo.
—Mañana, es demasiado tarde para hablar —contestó Hinata.
—Ahora es el mejor momento para hablar —sonó demandante.
Hinata dejó pasar a Sasuke a su habitación, mientras lo dejaba pasar regresó a su cama para tomar su cubre bata y colocarlo sobre ella, después se quedó parada al borde de su cama.
—No hagamos mucho ruido para que no se enteren de tu presencia.
El azabache asintió con la cabeza y caminó hasta la cama donde tomó asiento. Hinata se dio la vuelta para verle de frente, luego preguntó:
—¿Cómo tomaste lo de Naruto y Sakura? —Se cruzó de brazos, tratando de ocultar sus pechos.
—No lo vi venir... —contestó en seco sin mostrar emoción en su rostro —. Sakura juró amarme desde infantes. No sé la razón de su cambio tan repentino.
—Tampoco entiendo cómo es que regresaron de repente, pero yo tengo la culpa por tratar de enamorar a alguien que me dijo desde un principio que estaba enamorado de alguien más.
—¿Te culpas? Aquí los culpables son ellos, si se amaran tanto nunca se hubieran separado.
—No me culpo, sino que Naruto dijo desde un principio que seguía amando a Sakura. Ahora me doy cuenta que hice todo mal para que me viera con otros ojos. Fue perdida de tiempo... —esbozó una sonrisa falsa.
—Yo también fui un estúpido en creer que yo era su prioridad, tanto tiempo que le tomó para poner ojos en ella y de la nada vuelve con Naruto —se expresaba solemne cuando en realidad la pasaba mal.
—Hoy topé con ellos, no sabía dónde meterme para no verlos.
—Imagínate, mañana salgo a misión con ellos por días.
—Tú la tienes mucho peor... —murmuró.
—Me retiro. Solo quería saber cómo te sentías por eso... —Se colocó de pie listo para salir por la ventana.
¿A Sasuke le importaba los sentimientos de la Hyuga? La de ojos perla no podía creerlo. Pensaba que el azabache solo quería hablar más sobre el tema, pero le daba pena mostrar sus sentimientos.
—Habla con el Hokage para que te cambié de equipo —sugirió Hinata viendo al Uchiha alejarse.
—Veré qué arreglo... —dijo sin mucha importancia dirigiéndose a la ventana.
—Te encargo que cierres la ventana al salir...
Hinata se dio la vuelta para meterse a su cama por el otro costado, dándole la esplada al Uchiha. Cuando menos supo sintió cómo la jalaba hacia su cuerpo. Y con otro movimiento ímpetu la colocó de frente. Sasuke la miraba inmutable, mientras ella lo miraba apenada con las mejillas rojas.
—Vamos a desquitarnos... —lentamente prenso sus labios con los de la Hyuga, luego la besó sin pedir permiso—. Déjame hacerte míaesta noche...
Hinata se dejó guiar por los labios del Uchiha. Estaba en un trance que no se le permitía negarse. Sentía el miembro duro del azabache contra su ombligo. Nunca en toda su vida había estado así, que no fuera con Naruto.
Sasuke despegó sus labios para ver lo sonrojada que estaba Hinata. Los besos de esa chica eran diferentes a los de Sakura o Karin, pues esas dos lo devoraban.
—Si ellos lo hacen en este momento porque no podemos disfrutarlo también. No sé cómo el imbécil pudo con todo estos —la besó otra vez, luego despegó sus labios —, ¿dejas enseñarte lo que puedo hacer para que compruebes que soy mejor que él?
Fue duro escuchar que en ese momento Naruto le hacía el amor a Sakura, lo que la llevó aplicar lo mismo con Sasuke. Por una maldita extraña razón estaba mojada. Podía sentir mojada su mini braga. Sería la adrenalina de lo prohibido o simplemente quería desquitarse, y no con cualquiera, sino con el ninja más guapo de la aldea.
—No sigas... —muy apenas se escuchó.
—Nadie sabrá de esto... —Sasuke siguió besando a Hinata. Enredó sus brazos en la pequeña cintura para sentir los pechos presionando contra su pecho. —¿Sí o no quieres que te folle? Nos daremos placer mientras olvidamos lo que ellos nos han hecho —susurró entre besos mojados, pegándose más para que sintiera su dura verga.
Hinata sabía que hacía mal. No lograba comprender del todo a Sasuke, ya que nunca habían conversado más que ahora o mostrado señales que podía estar en la categoría de sus gustos por las chicas. Recuerda que en primaria antes de ingresar a la academia ninja corrió el rumor que le gustaban las chicas de cabello largo. Sakura e Ino, dejaron crecer sus cabello junto a otras niñas, mientras Hinata se lo cortó para que Naruto no fuera a pensar que también le gustaba el Uchiha.
Pero su cuerpo de 17 años quería romper aquélla regla exigente entre amigas: "No puedes follar con el ex-novio de una amigas." Pero seamos sinceros, Sakura no hablo con Hinata de tomar a su novio, ¿qué había de malo probar sin compromiso a Sasuke? El chico más atractivo de toda la aldea, según todas. Hinata siempre vio a Sasuke como a los demás chicos, a excepción de Naruto. Pero estaba dolida y deseaba olvidar por un momento la traición de Naruto y Sakura.
—Intentemos pues... —Se despojó de su blusón quedando en mini braga mientras con sus brazos cubría sus pechos de tamaño tentador para los chicos.
Ante los sus ojos nunca fue una chica fea o sin chiste, siempre supo lo guapa que era Hinata con su larga cabellera azabache y piel blanca, aunque como muchos había algo que más le atraía, sus pechos. Ahora que las cosas se habían dado quería verlos desnudos y sentir la textura, chupar y aplicar una rusa. La observó detalladamente, también tenía unas hermosas piernas, y su sexo que lucía exquisito por dejado de la tela de su braga. La saliva en su boca de pronto aumentó mientras más observaba a la Hyuga. Si antes le atraía su figura blanquina ahora le encantaba lo que estaba por comerse. Corto espacio y llevó su mano derecha al rostro para capturar la cabeza y seguir besándose. Pero antes, quería escuchar de los labios carnosos cómo lo quería...
—¿Cómo quieres que te folle con o sin condón? —El Uchiha depósito un beso posesivo en la boca de la ojiperla. Y tras un beso tronador la arrojó sobre la cama, quedando encima de ella.
Hinata antes de contestar hizo el beso más profundo, e introdujo su lengua y exploró la cavidad vocal del Uchiha. Al separa sus labios con los suyos, contestó:
—Sin condón, mañana tomaré la pastilla del día después.
Sasuke abrió sus ojos e hizo contactó visual, y tras escuchar que la quería cruda hizo una mueca sexual. Le gustaba la idea y la perversión de la chica que consideraba tímida. Se levantó y se colocó de rodillas por el borde de la cama, removió su camisa color negra con el emblema del clan Uchiha. Su bien trabajado cuerpo varonil con atractivos abdominales quedó expuesto. Las líneas de su pelvis se notaba tan exóticamente como para darte sentones mientras ese falo entra y sale a una velocidad candente de tus paredes vaginales. Terminando de remover todas sus prendas, sin remover su mirada de esa linda vagina que daba una aroma exquisito de lo mojada que ya estaba, y mientras la dueña de esos labios vaginales se cubría el rostro por la pena que sentía al verlo desnudo listo para ponerse encima, sobó su miembro orgullosamente como diciendo al pedazo de carne: "Estás por tragar hasta saciar tu hambre..."
—Mira lo que está por entrar entre tus piernas... —su voz sonó con lujuria.
Descubrió sus ojos y vio el falo parado del Uchiha. Desde donde estaba acostada el falo lucía exquisito. Tenía buena porción de carne y una punta de hongo cabezón. Un poco de vello público de tonó azabache del ombligo hasta por arriba del pene. El Uchiha como todo un presumido esbozó una sonrisa arrogante.
—Comencemos, Hinata...
El azabache se inclinó hacia ella, su rostro quedó entre las piernas de la chica muy cercas de su sexo. Hinata al ver lo que quería hacer abrió más sus lindas piernas dejando ver lo mojada que estaba con tan solo ver. Mientras se dejaba llevar por la lujuria mordía la sábana que se encontraba sobre la cama para detener sus pequeños gemidos.
Sasuke le quitó la diminuta braguita para darle unas cuantas metidas de lengua y probar más profundo el dulce sabor de esa linda vagina, la cual se encontraba empapada de excitación y adrenalina. Desde donde hacía ello vio el cuerpo femenino retorcer de placer sobre la cama donde también la folló Naruto. La saboreó como la agua más dulce del desierto, y con su mano derecha le dio placer a su miembro para prepararlo para ingresar. No podía castigar más a su falo que explotaría de masa salada, tenía que entrar en ella. Dejó de probar la rica vagina para arrodillarse sobre la cama otra vez, con las piernas de la joven entre las piernas suyas. Lo que tenía enfrente, desnuda y abierta de piernas, era todo un manjar de mujer. Con el dedo pulgar de su mano derecha sobó la pulpa, la cual estaba expuesta e hinchada por la previa chupada, frotó en círculos provocando que Hinata cubriera más su boca para no soltar gemidos fuertes que sean escuchados al otro lado de su puerta. Sasuke humedeció sus labios antes de comenzó a meter su miembro duro dentro del sexo estrecho y jugoso de Hinata.
La Hyuga comenzó a sentir sus paredes vaginales llenarse con el pedazo de carne de Sasuke. Era una verga diferente que la de su ex novio porque era más ancha. Se sentía jodidamente bien tenerla dentro de sus paredes que no pudo contener más los gemidos ahogados de placer. Apretó sus pechos y gimió recio, excitando más al Uchiha, y provocando que metiera su falo hasta el fondo de su cavidad vaginal. La primera penetrada fue placentero, dio la sensación de la primera vez, una verga por primera vez que te hace no querer moverte por miedo a que te rompa. Sasuke también se sintió en los cielos por lo estrecha que era la pequeña panochita de Hinata. Comenzó a penetrar despacio para adaptarla a su volumen con las piernas abiertas, mientras la besa con ganas de ahogarla con su lengua larga, ella solo lo capturaba con sus piernas para hacer más profunda la embestida.
—Rasguña mi espalda, me encanta eso... —susurró Sasuke, entre besos ahogados.
Hinata no tardó en comenzar a rasguñar la espalda del azabache, ahora ella quería cumplir una pequeña fantasía, quería ver el Sharingan que tanto decían las mujer que se metían con los Uchiha. Decían lo excitante que era verlos siendo folladas con esos ojos rojos como el carbón ardiendo en plena oscuridad de la recámara.
—Muestra tu... —Pena sintió, no pudo terminar su diálogo.
—¿Mi Sharingan? —esbozó una sonrisa arrogante. Ya sabía las fantasías de las mujeres hacia los Uchiha.
—Sí... —murmuró apenada.
—Lo haré con una condición... —Seguía penetrando suavemente. Uno que otro jadeo escapó de sus adentros.
—¿Cuál? —preguntó entre jadeos y gemidos.
—Que te montes y que me hagas venir por completo dentro de ti... —Llevó un pezón a su boca y chupó sin dejar de verla.
—Lo haré...
Sasuke dejó de penetrar para acomodarse boca arriba contra la cama, y colocó una almohada por atrás de su cabeza. Hinata lo montó sin necesidad de que se lo pidiera. Fue un poco doloroso por el tamaño del miembro. Meterse todo ese pedazo de carne hizo que se sintiera llena. Mientras lo hacía sintió arrepentimiento por lo que pasaba entre ellos, pero a nadie le importó lo que ella sentía por la traición de Naruto y Sakura, así que sacó lo cínica que llevaba por dentro y comenzó a tomar las riendas del rico sexo sin compromiso. Se autopenetro lento hasta volver adaptar su estrecha vagina a esa verga gruesa. Pegó sus pechos contra el rostro del Uchiha, quien los disfrutaba al máximo, pues chupaba los pezones y mamaba con mucha sed de sacar leche. Tras la excitación, ella empezó a moverse recio, era su favorita posición, la única que la llevaba a su punto del orgasmo.
Sasuke estaba tan excitado que no se dio cuenta cuándo fue que activó Sharingan y dejó en descubierto su Rinnegan. Ambos llegaron al clímax del orgasmo con jadeos y gemidos leves, para no levantar al padre y primo de la Hyuga. Cuando terminaron, ella rápido bajó de Sasuke. No le dio tiempo de apreciar el diseño del Sharigan o Rinnegan. El ambiente se tornó un poco extrañó después de tener sexo sin compromiso. Ambos regresaron a su estado normal sin poder verse a los ojos.
—Me voy... —dijo Sasuke en voz seria, mientras se vestía.
—Que esto quede entre nosotros... —dijo Hinata, poniéndose su bata de seda.
—No te preocupes, no soy esa clase de hombre.
—Tendré confianza que no lo divulgaras.
Sin decir más, Sasuke salió por la ventana de la habitación. Hinata, por su parte, nunca a puesto ojos en él, menos se había acostado con alguien así de rápido. Esa noche no pudo conciliar el sueño de pensar en lo que acababa de pasar con el mejor amigo de su ex novio y ex novio de su amiga. Solo habían tenido sexo, nada más podría pasar entre ellos, mañana seguirían como si nada pasó.
A la mañana siguiente, Hinata sentía dolor entre sus piernas, Sasuke la abrió más de lo que estaba acostumbrada. Antes de salir de la mansión Hyuga, tomó la pastilla del día después. Hoy tendría una misión aburrida, pero sería buena salir de Konoha por unas horas y olvidar sus problemas sentimentales. En camino a su destinó, por tal de no toparse con nadie, preferio trasladarse por los tejados de las casas hasta llegar al punto de reunión donde la esperaba, Kiba, Shino e Ino. Sería un poco incómodo por la rubia, la mejor amiga de Sakura. La misión era simple, solo tenían que cuidar los alrededores por la entrada principal sin ser detectados. Hinata se colocó en una rama de un árbol con su Byakugan activado. Observaba los alrededores cuando Ino por detrás llegó haciendo platica.
—Buenos días, Hinata, parece que dormimos juntas.
—¿Por qué lo dices?
—Porque te he notado diferente en estos últimos días.
—Yo siempre soy así.
Ino se colocó enfrente de la azabache, y con una mueca curiosa dijo:
—Sé todo, ¿cuándo tenías planeado decirme?
—¿Cómo y cuándo te enteraste?
—Ayer, Sakura, me dijo todo. Déjame decirte que aunque seamos amigas de infancia me sorprendió lo que hizo, y más porque tardó mucho para que Sasuke se fijara en ella, y ahora lo manda al caño así como si nada.
—Les deseo lo mejor...
—También me mandó a decirte que la perdonarás, no quiere perder tu amistad.
La Hyuga sabía que la Yamanaka defendería a Sakura por ser mejores amigas, y que no le importaba lo que ella pasó en las últimas semanas.
—Dile a Sakura que me deje a un lado y siga con su vida junto a Naruto. —Le ardía, mas no reclamará a alguien que nunca pudo amarla.
—A lo mejor piensas que no quiero ponerme en tus zapatos, pero todos estamos conscientes de lo fuerte que fue la relación entre ellos antes de romper. Tú sabías que esto podía pasar y aun así seguiste con tu capricho de tener a Naruto.
—No digas más. Quiero concentrarme en esta misión.
—Esto es lo que pasa cuando levantas las sobras de tu mejor amiga...
Hinata sintió coraje por lo que había comentado Ino. No por ello iba a deprimirse más de lo que ya estaba, mostraría a todos cómo no le importaba los sentimientos de los demás, así como a Naruto, Sakura e Ino, no le importaban los suyos. Después de una hora de vigilancia, Gaara se hizo presente junto a Temari y otros 3 shinobis de la aldea oculta entre la arena. Por lo visto venían en busca del Hokage. El pelirrojo era otro de los mejores amigos de Naruto, quien aún no sabía sobre la ruptura de la Hyuga con el Uzumaki...
Gracias por lee.
