Aquí tienen el capítulo 3, espero les guste, sé que la historia les puede parecer lenta, pero poco a poco las cosas se irán resolviendo y nuestros protagonistas uniéndose.

Recuerden que los personajes no son míos, solo realizó una historia.

También a la par, estoy traduciendo cada capitulo al inglés para agregarlos a esta misma historia, pero en ingles llamada Ink.

Gracias por leerme.

PD. Recuerda que lo que esta cursiva es parte del diario de Harry, además como batallo mucho con mi editor de textos, decidí cambiar la estructura de los parlamentos en la historia, es decir, pasaron de ser así: -hola-le dijo a ser así: "Hola", le dijo.


Capitulo 3. Una de mundanos y hechiceros.

Como dije antes, aquella noche la Muerte me escupía en la cara y tomaba revancha de mi inmortalidad de una manera cruel y retorcida llevándose con ella a quien hasta ese momento era mi compañera. Si estás pensando que la Muerte era solo una entidad oscura que aparecía al final de tus días a llevarte de la mano como si fueran grandes amigos, amigo mío, estas totalmente equivocado. La muerte era una perra vengativa que esperaba el momento más inesperado para asestarte un golpe bajo que te hiciera la mayor cantidad de daño posible.

Sin embargo, no me arrepiento de lo que hice, esa era mi naturaleza como vampiro y así lo he aceptado, como ya he dicho antes mi naturaleza es ser un asesino que mata para sobrevivir y saciar su apetito, aquello era mi maldición y hasta el día de hoy no me arrepiento de serlo, soy lo que soy, y lo acepto sin remordimiento ni arrepentimiento. ¿Sorprendido? ¿Te pareció repulsivo? ¿Estás triste por Dalia? Honestamente no me importa lo que sientas o pienses, soy un vampiro y estoy orgulloso de eso. ¿Qué significa para mí la muerte de Dalia? Bueno, voy a extrañar su compañía, pero solo eso, no la amaba, no la necesitaba y solo era una agradable compañía y ya está. Al final creo que mi corazón no ha sentido amor por alguien totalmente o tal vez no he encontrado a nadie que, como Isobel, se lo gane. Tal vez Dalia era la reencarnación de mi difunta esposa, pero al final no era ella.

Ver el cuerpo de Dalia no me causaba remordimiento alguno, pero si me recordaba la fragilidad humana y lo que la muerte significaba para ellos. Para mi era fácil tomar por la fuerza la vida de otras personas, personas que se convertían en victimas al final del día y que habían tenido la mala suerte de estar en el momento y lugar equivocado. Eran personas que eran hijas, esposas, o amigas de alguien y yo simplemente les arrebataba la vida sin piedad alguna. Ignoraba que todos ellos aprendían desde chicos que el valor de las cosas que hacían en la vida era medido cuando el final estaba cerca y era en ese entonces que reflexionaban sobre sus historias y si habían sido felices al vivirlas. Ellos con la muerte encontraban esa redención de saber que al final de sus días hicieron o no lo correcto y yo simplemente se los arrebataba al llenarlos de terror y angustia, de sentimientos oscuros y tristes que les hacía sentir que no había ningún Dios protegiéndolos.

Yo había dejado todo aquello atrás desde el momento en que permití que una maldición infectará mi ser, para mí la muerte no existía a menos que quisiera broncearme un día cualquiera, y el valor de las cosas no las necesitaba medir pues para mí las cosas eran solo eso, cosas que iban y venían y nada más. Ante mí, la fragilidad humana, la muerte misma no eran más que cosas por las que jamás pasaría y honestamente, aún a esta fecha en que escribo mi historia, no las anhelo, quizás es mi larga estadía en este mundo, quizás un efecto secundario de mi condición, pero no me arrepiento en absoluto de nada de como he vivido y lo que he vivido. Soy un vampiro y mi naturaleza me define, no hay una pócima mágica que me haga cambiar de opinión y si al seguir leyendo todo esto esperas leer que me arrepiento de haber elegido lo que soy o que busco cambiar mi condición me lleva a hacer, lamento lector mío, decepcionarte.

Volviendo al tema de Dalia, tal como dije, desprenderme de emociones y sentimientos es tan sencillo como cambiar mi humor de un día para otro y es extraño, hace un par de días Dalia era todo para mí, era una confidente en mi vida y ahora era solo una página más en el diario de existencia y uno de esos recuerdos que valían la pena atesorar. Pero la vida continua, los negocios seguían y el vampiro Harold debía seguir en lo suyo. La noticia de la muerte de Dalia se extendió como la pólvora y la versión oficial decía había sido que una extraña enfermedad y que para los Potter aquello había sido devastador, sin embargo para la sociedad inglesa de la época la muerte de Dalia no era tan impactante, resulta que para muchos, aquello era el castigo que yo merecía por ser el demonio que llenaba de perdición y vicios las calles de Londres gracias a mis burdeles y pubs, otros decían que en ocasiones Dalia había sido vista fornicando con la servidumbre y que su muerte era el precio que tenía que pagar por sus pecados. Múltiples teorías, unas más descabelladas que la otras, para algunos nobles de Londres la noticia era igual de devastadora que para la familia, Dalia Potter había muerto y con ello toda la posibilidad de poder ser parte de una familia tan influyente y poderosa como la mía.

Pero bien dicen los mundanos que la muerte nunca viene sola y así fue, al año siguiente de la muerte de Dalia, septiembre del 1710, una terrible tormenta azotó Carolina del Sur, decenas de plantaciones se perdieron, edificios y calles fueron totalmente devastadas e inundadas y lo que el viento no pudo derrumbar el agua se lo llevó, así que las perdidas eran incontables y según los informes que me llegaban y muy a cuenta gota, mis pubs ya no existían, gran parte de mis plantaciones de algodón se habían perdido y la cifra de esclavos se había partido a la mitad. Comprenderás que, en aquellos años, no existía el pronóstico del clima como hoy en día, así que tan pronto se avistaron grandes nubes de tormenta provenientes desde la lejana tierra española que hoy conocemos como el estado americano de Florida era muy tarde. La tormenta, que hoy podemos llamar huracán, destrozó gran parte de Charleston que si la ubicas en un mapa es un puerto y aunque dije que la muerte era una perra despiadada y vengativa, la vida misma lo era aún más. Resulta que durante la tormenta Oliver Donovan había muerto junto a toda su familia mientras buscaban refugio en el norte pero no pudieron salir pues mientras se alejaban por el camino un árbol cayó encima de su carreta matando a todos sus ocupantes de manera instantánea, con aquello el ciclo de lo Donovan se cerraba y Dalia, si es que existía un más allá para los mundanos se reencontraría con sus padres y quizás, en la famosa paz que allá se alcanza hiciera las paces con ellos y vivir eternamente felices, como las biblias cristinas dicen.

Destino o coincidencia, no lo sé, pero en 1710, un año después de la muerte de Dalia toda la familia Donovan había perecido, ¿Qué significaba aquello para mí? La respuesta es nada, sin embargo he de reconocer que un sentimiento de venganza por Dalia y su venta años atrás se apoderó de mí y pues siendo quién era y la influencia que tenía no me fue difícil mover un par de contactos para reclamar toda la fortuna Donovan y luego de presentar documentos falsos, sobornar oficiales y falsos testigos Dalia Potter recuperaba lo que por derecho era suyo antes de desposarse y como la Sra. Potter había muerto de una extraña enfermedad en su residencia en Inglaterra, todo lo que era suyo por herencia paso a ser del Sr. Harold Potter, su viudo, un movimiento osado pero todo legal y asentado en actas, así que podrás entender que me quede con todo lo que alguna vez fue de Oliver Donovan, ese bastardo podría estarse pudriendo en el infierno, yo mientras tanto me quedaba con todo lo que en vida apreció más que a su propia hija.

Sé lo que puedes estar pensando sobre la situación y todo lo que hice para quedarme con algo que en ningún momento era mío, pero ¿de qué me servía ser rico e influyente si no puedo abusar de ello para mi beneficio? Y mira el cinismo de todo esto, el asesino convertía de manera legitima a su víctima para poder cobrar una herencia que técnicamente no le correspondía, ¿es justo?, no, no lo es, ¿crees que me importa lo que pienses?, tampoco, mi objetivo fue vengar la memoria de Dalia y lo iba a hacer al costo que tuviese que pagar y lo hice. Irónico, cínico e inmoral, pero ¿era acaso Oliver Donovan un paladín de la justicia y ejemplo de moralidad?

La fortuna Donovan era una muy grande en propiedades principalmente, después de todo aquel colono que tuviese una plantación automáticamente se convertía en una de las personas más ricas e influyentes de todas las trece colonias, sin embargo, la mayor parte de sus campos de tabaco, algodón e índigo estaban bajo el agua, destruidos o completamente inservibles, así que económicamente no era viable por el momento ponerlos a trabajar o recuperarlos, si decidía hacerlo me costaría el doble de esfuerzo y mucho dinero. Pesé a la tragedia económica que la herencia representaba, la mansión en el centro no quedo tan devastada como la que estaba en Donovan' Place, así que con un par de arreglos la casa nuevamente quedaría habitable.

"No me interesa regresar a Charleston una vez que regresé a Londres, Peter", le dije a mi capataz, "además de que considero nos llevará mucho dinero reparar todo lo que la tormenta destruyó, la fortuna de los Donovan es prácticamente nada y si a eso le sumas que las nuestras no quedaron mejor, las cosas no pintan bien", volví a decir mientras miraba todos los papeles frente a mí con extrema frustración.

"Entonces podemos hacer lo que le aconsejé en mis observaciones, mi señor", me dijo con cautela, "Lo más viable sería vender las tierras a buen precio", me contestó.

"Lo sé, pero aún con tus certeras observaciones, me quede pensando en algo que podía ser más benéfico que una simple venta de terrenos", dije dejando los papeles que leía de lado, "el viejo Oliver era un bastardo, pero ante todo tenía una visión muy amplia y debo reconocérselo, la propiedad en el centro está muy bien ubicada, así que haremos lo siguiente, seguiremos tu consejo de vender todos los plantíos a un buen precio, de preferencia, cámbialos por propiedades en el centro que no estén tan destrozadas, luego comienza con la misión de remodelar la antigua mansión Donovan que está a espaldas de la plaza principal y cambia su giro de ser residencia a posada, una posada que deberá con la mayor parte de los pubs Potter, tener los giros habituales", termine por decir, Peter me miró con asombro y asintió, "y recuerda todo legal y asentado en actas, si tienes que usar medios no tradicionales para hacerlo, úsalos, tienes toda mi confianza y albedrío para hacerlo".

"Un maravilloso plan si me permite decírselo, mi señor", dijo Peter sorprendido, "me encargaré de todo, aunque he…", su voz de pronto sonó con un poco de nerviosismo.

"Leí tus notas con mucho detenimiento y no puedo estar más de acuerdo con tus observaciones nuevamente, sin embargo, las cosas en Londres son extremadamente vagas respecto al tema, sabes perfectamente lo difícil que es tener un canal de comunicación certero y efectivo, además de que el rey Jorge tiene más tiempo para pelearse con su heredero que ocuparse de los asuntos extranjeros de Bretaña en este lado del océano", le interrumpí, "pero si te soy brutalmente honesto, no creo que algo detone pronto, hay algo de descontento con nuestro apreciable primer ministro por los impuestos y algunos colonos reclaman más apoyo de la corona, pero si algo se llegase a dar, falta mucho, el banquete aún sigue en el primer tiempo, no olvides que sé cómo funciona esto, llevo años en este negocio y se reconocer cuando algo se cocina y está listo para salir del horno, este intento de patriotismo no creo que sea algo de que preocuparnos, al menos no por ahora",

"Entonces permítame tomarme un atrevimiento más allá de mis obligaciones, mi señor"- me dijo y al ver que asentí continuo, "considero que lo mejor será deshacerse de todos los sus plantíos también y asegurar sus propiedades al máximo, si lo que se ha escuchado estalla en uno, diez o veinte años, la guerra será en campo abierto y los primeros en caer, independientemente del bando que elijan serán…", me miro significativamente.

"Gracias Peter, como siempre tan sabio y concuerdo plenamente con tu visión", sonreí, aquel hombre era un excelente encargado y sus ideas en los negocios eran básicamente muy similares a las mías, era un hombre inteligente pese a ser un esclavo, "has todo lo que tengas que hacer entonces, tienes total libertad para hacer negocios en mi nombre y en cuanto tengas todos los documentos listos me envías la información, confío plenamente en las que cosas se hagan y se hagan bien Peter, recuerda al costo y medio que sea todo debe ser legal y asentado en actas, nada fuera de la ley o los permisos necesarios", el hombre asintió y sin más se retiró de mi despacho.

Podrá parecerte raro todo ese relato sobre negocios, herencias, riqueza y plantaciones, pero tal como lo he recalcado en mi historia, el hecho de ser un vampiro no me limitaba a ser solo un asesino nocturno, te recuerdo que además de ser un vampiro era una persona de negocios y un Lord Inglés que necesitaba encargarse de sus asuntos mundanos.

Continuando con la historia, para finales de 1710, mire de red de información era muy extensa y es que, con múltiples pubs en todas las zonas de Londres, desde los barrios más pobres hasta los más prestigiosos era fácil recopilar información, principalmente en aquellos que estaban alejados de las grandes zonas residenciales, la mayor parte de las cosas que pasaban en Bretaña pasaban por mi red de pubs o de prostitutas, estas últimas, eran la más increíble fuente de información que los negocios Potter podían tener y es que te sorprendería la cantidad de cosas que un hombre embriagado de lujuria y deseo puede revelar, no cabe duda que el sexo en aquellos años era la perdición de mundanos, vampiros, hechiceros, lobos y cualquiera que caiga en sus redes. Pues bien, llegaba el año de 1715, cinco años después de mi última visita a Charleston y todo mi plan de negocios combinado con la astucia de Peter habían dado frutos y podía decirse que ya era propietario de al menos diez edificios en el centro de la ciudad y a excepción de la posada, el resto eran distintos comercios que arrendaba a colonos que buscaban ganarse la vida de alguna manera, entre los giros comerciales podías encontrar una botánica, una tienda de ropa fina, una fonda de comida y algunos más, pero lo más importante de todo era que después de cinco largos años mi historia con Dalia, los Donovan y todo aquel drama quedaba finalmente cerrado. Durante todos esos años no volvió a parecer ninguna Dalia, o ninguna Isobel y tampoco me empeñe en encontrarla, basado en mi experiencia, una nueva compañera sería un drama que no necesitaba y, sobre mi naturaleza bueno, seguía siendo la misma y ya conoces el contexto sobre ello.

Para el año 1727 llegaba un nuevo Jorge y con su llegaba mucho estrés para las finanzas familiares y no era el único, creo que hablaba por todos los nobles de la época cuando decía que las cosas iban mal y que los costos de las batallas entre ingleses, franceses y españoles era muy altos y si a eso le sumabas todos los impuestos descarados con la finalidad de solventar los gastos excesivos de la corona o la guerra, bueno, la fórmula para la desgracia estaba lista. Para la familia Potter esta última no tardó en llegar, resulta que luego de mucha prosperidad los negocios tuvieron que enfrentar por primera vez una situación muy complicada, la constante tensión que había entre reyes y herederos y la interminable lucha de intereses entre el rey, sus ministros y el parlamento provocó que algunos pubs tuvieran que cerrar debido a las disputas y a que llegó el momento en que la corona los considero un hervidero para las conspiraciones contra la corona, incluso los burdeles que regularmente eran visitados por nobles ingleses tuvieron que cerrar debido a un par de campañas puritanas provenientes de la reina consorte y la iglesia. Una situación caótica y un dolor de cabeza contaste que hizo que para septiembre mi red de influencia comenzara a disminuir y para octubre su pusiera al borde del colapso definitivo, tal situación me obligaba a igual que años atrás, desaparecer. Y así fue, para diciembre de 1730 y tras un último intento por resolver la situación propiciando un audiencia con parte del gabinete del primer ministro Walpole para discutir el cierre mis de negocios, la carga tributaria excesiva y apaciguar la encarnizada campaña de la corona en mi contra, sin embargo, aquello me salió a revés, los secretarios me acusaban de ser promotor de lugares de perdición que Dios y el Rey no aprobaban, como verás las conservaciones terminaron en discusiones sin sentido y pesé a mi reticencia de volver a Carolina del Sur, me embarque en uno de mis navíos privados y llegue a Charleston un primero de febrero de 1731.

La ciudad estaba muy cambiada para aquel año y es que tras la terrible tormenta años atrás los colonos había decido aprovechar la reconstrucción para mejorar la arquitectura y seguridad de sus edificios, además de que al darle un mejor diseño iban acentuando cada vez más la importancia de ser una de las comunidades más pobladas de Carolina del Sur. Los colonos a través de las mejoras se iban preparando para lo que consideraban sería un gran crecimiento para finales de siglo, sin esperar que, en algunos años, la guerra de independencia estallaría. Así, instalado en una nueva propiedad a las orillas del río Ashley muy a las afueras del centro, no quedaba más que pasar desapercibido por algunos años.

Increíblemente la vida nocturna de Carolina del Sur llena de grandes campos de algodón, tabaco, índigo y arroz era una cordial invitación para cazar, y es que sin las habituales luces de los edificios no me era difícil aprovechar la oscuridad de la noche para esconderme detrás de un par de árboles o matorrales y tras acechar silenciosamente a mi victima atacarla sin piedad cuando más desprevenida estuviera. Mis víctimas por lo regular eran los esclavos de las plantaciones cercanas o de mi propia servidumbre, elegir colonos era peligroso pues su ausencia era más fácil de notarse, en cambio la comunidad de esclavos era moderadamente alta, de hecho, creo que por aquella época la población negra le ganaba en números a los colonos ingleses debido a la cantidad de trabajo que las plantaciones generaban. Mi caza era limitada pues si un colono desaparecía abría tres o cuatro más buscándolo así que por mayoría de votos atacarlos quedaba descartado y no quedaba más que variar mi menú con esclavos, en el caso de mis esclavos al no haber muchas actividades desde que deje de lado el negocio de las plantaciones, las instrucciones eran muy claras, se debía mantener un número muy nutrido pues si algo odiaba era la falta de pulcritud, orden y limpieza en todas mis propiedades, y como los jardines debían cuidarse, la casa mantenerse impecable y la despensa surtirse en abundancia, la lista de esclavos era larga y pues si en mi menú aparecían uno o dos dudaba mucho su ausencia pudiera notarse al pasar la lista al día siguiente.

"Mi Lord", escuche la voz de Peter el portal justo cuando me disponía a salir a cazar, "lamento mucho tener que interrumpir su partida, pero me temo que hay temas importantes que debo de consultarle"

"Pues espero por tu bien que sea algo muy importante", le dije con firmeza, "sabes perfectamente que después la cena no suelo revisar asuntos"

"Sé a dónde se dirige mi lord", note un dejo de vergüenza y temor a la vez en su semblante, "y es precisamente debido a eso que por primera vez me tomo un atrevimiento que pudiera costarme mi trabajo o la vida",

"¿Tú…?", por primera vez en años sentí algo nuevo en mí, un grado de sorpresa y ansiedad apareció en mi semblante.

"No lo sé todo mi lord y lamento importunarlo y asumiré cabalmente todas las consecuencias que tengan que asumirse", me dijo, el temor se había ido, "usted sabe perfectamente donde reside mi lealtad y compromiso, pero, aunque por años he callado y aceptado lo que sucede, en esta ocasión no puedo callarlo y mi deber es detenerlo antes de su diligencia, mi señor", la firmeza en su voz y la seriedad me sorprendió.

"¿Ah sí?, ¿Qué tendría un negro que callar?, ¡Qué osadía la tuya!, un esclavo diciéndole al amo que hacer- de pronto me comencé a llenar de rabia.

"Por años he mantenido a flote todos sus asuntos aquí, he cumplido de forma impecable con todas mis obligaciones y he sido cómplice en actos que en ocasiones no son los más correctos mi señor", me siguió diciendo, algo había que admirarle a Peter, su firmeza y su sobriedad al decir las cosas, además de que nunca flaqueaba, "he atendido y llevado sus cuentas todos estos años con la entereza y cabalidad que un capataz puede ofrecer, así que perdone usted si me tomo un atrevimiento que quizás no me corresponda", insistió.

"Si, es un atrevimiento muy remarcable de tu parte Peter", le dije suprimiendo mi rabia un poco, algo había oculto en las palabras de Peter y quizás no era lo que yo pensaba, "pero no has sido un sirviente ejemplar por años solo porque sí, sé lo que eres y conozco muy bien tus cualidades, así que sin ningún rodeo y midiendo tus palabras, contéstame, ¿hablamos el mismo tema sobre lo que soy y hago en mis diligencias nocturnas?", le mire intensamente.

"Vengo de un poblado muy humilde en las tierras francesas que se hacen llamar Luisiana, muy hacia el sur de estos poblados y conozco perfectamente lo que usted es y cuál es la naturaleza de un chupasangre mi señor", me dijo con más calma, "soy descendencia bastarda de un noble francés y de una esclava practicante del arte voodoo, aunque mi padre jamás me reconoció y me expulsó cuando joven hacia las colonias, tuvo la gentileza de garantizarme un puesto en sus filas mi señor"

"Ahora entiendo todo Peter", dije comprendiendo todo de golpe, "ninguna pregunta, ningún comentario… ", frente a mí, y lo digo con mucha franqueza estaba un hombre de esos que rara vez aparecen por el mundo, a pesar de su estatus social, Peter era un hombre interesante.

"No es normal que un lord ingles trate todos sus asuntos alejado de la luz del sol, sus viajes sean tan dedicados y esmerados en cuidar la secrecía y que su actividad regular sea por las noches", continuo, "además aprendí de mi madre que, si el silencio en los esclavos era valioso, las discreciones eran un tesoro"

"Para ser una esclava, tu madre era o fue sabia, Peter", admití, "así que bajo tus propios argumentos he de asumir que estas plenamente informado sobre mi condición de vampiro y todo lo que ella implica"

"Si mi señor, no se equivoca en absoluto, pero mi osadía y sinceramiento no es porque quiera una ventaja nueva sobre los demás o quitarle de sus bolsillos más riqueza de la que yo pueda aspirar tener algún día, no mi señor, mi acercamiento es porque aunque por años he guardado silencio, hoy ya no puedo hacerlo, no hoy que un grupo de esclavos comienzan a sospechar y conspirar contra aquel que me brinda poder y riqueza pesé a ser un esclavo", ahí estaba su confesión y aunque poco me importaba lo que me tenía que decir, a final de cuentas, a los ojos del vampiro el chantaje no existía, "Ha sido muy descuidado mi señor, ha olvidado lo que por años ha cuidado, no son iguales los callejones en Londres que los caminos de tierra entre los jardines o las orillas del río, no es lo mismo una pared falsa en uno de sus pubs al tronco de un árbol o maleza de un matorral a campo abierto"

"¿Tienes a los culpables?", le pregunte, no tenía temor a ser descubierto, era la palabra de un esclavo contra la de un lord inglés al final de cuentas y no había que ser inteligentes para darse cuenta quien ganaría en una batalla social o legal.

"Ya me encargué de ellos, un esclavo más, un esclavo menos, pero persisten rumores mi señor y he de confesar que aunque amputé todo los dedos que lo señalaban, sigue habiendo mucha sospecha y más dedos siguen alzándose en acusación hacia su persona", dijo, "sé que poco debe importarle esto a una persona tan influyente y poderosa como usted, pero antes de ser un chupasangre es usted un importante lord y tiene una doble vida que cuidar y mantener, además de que si algo he aprendido con los años es a no dejar cabos sueltos que perjudiquen la apreciación de los demás sobre nosotros"

"Ahora lo entiendo todo y eso explica perfectamente el porqué de los agravios en mi contra por parte de otros señores, el porqué de sus ausencias ante mi presencia y las negaciones tajantes en posibles negocios", dije con sorpresa

"Suspensa su caza por un par de días y evite las sospechas, yo me encargare de los bocones y los cabos sueltos", me dijo, "respecto a su condición de chupasangre yo puedo ayudarle mi señor…"

Y así como fue por primera vez en años hice contacto directo con el mundo de la hechicería a través de la magia voodo de la cual Peter era practicante, debo confesar que después de que noche aquel hombre reafirmó la confianza que yo le tenía y cimentó su posición a cargo de mis asuntos, aquel esclavo se volvió un consejero leal hacia mi hasta su muerte. Peter sabía lo que era yo y cuál era mi naturaleza desde hacía varios años, sin embargo, siendo un bastardo y esclavo acomodado que llevaba una excelente vida como capataz encargado de todos mis negocios en las Colonias prefería quedarse callado mientras él no fuera parte del menú, pero ahora su fuente de ingreso, influencia y poder estaba siendo amenazada y aquello era razón suficiente para hablar. Nuevamente te puedo decir que a pesar de la diferencia de clases y de la diferencia de raza no me fue imposible verlo como un leal consejero y sin temor a equivocarme un buen amigo. Gracias a la magia voodoo pude llevar mi condición de vampiro más ligera y hacer cosas que antes eran prácticamente imposibles, por ejemplo, ahora Lord Harold Potter podía verse durante el día atendiendo sus asuntos sin ningún problema y participar en la mayor cantidad de desayunos, banquetes, fiestas y tomas de té que despejaran toda leyenda de inmortalidad, vampiros o demonios. Definitivamente Peter era sabio cuando se atrevió a detenerme aquel día y es que con el paso del tiempo los esclavos disiparon toda duda de que era yo el que los atacaba por las noches y toda la leyenda quedo atrás, de pronto, Lord Potter era un lord dedicado a sus negocios, atender sus asuntos como cualquier otro y para la sociedad solo eso bastaba.

Sé que te parecerá muy asombroso todo esto, pero, y hablando por la experiencia que no dudo me caracterice, en los siglos diecisiete, dieciocho y diecinueve todo era tan blanco y negro, tan arriba y abajo, que el más mínimo movimiento te subía a la cima y el más complejo te mandaba a la ruina. Debes entender que el aspecto social o económico lo era todo en aquellos años, la lucha de poder e influencia existía y era encarnizada todos los días, fueras mundano, hechicero, hombre lobo o vampiro no importaba, la sociedad era tan absorbente y tóxica que no quedaba más que sobrevivir al costo que fuese. Muchos mundanos y hechiceros actuales, como tú, que sé perfectamente que lo eres, recuerdo haber pagado para encantar esto para evitar que un mundano lo leyese, tienen la idea de que la vida en la antigüedad era impresionante y menos estresante que la actual pues están totalmente equivocados, si bien en la actualidad ustedes basan sus vidas conforme a lo que una sociedad les dicte, al final tienen el libre albedrío de tomar sus respectivas decisiones y sopesar las consecuencias sin tantos problemas. En 1730 si la sociedad decía que debían quemarte porque un chisme indicaba que eras hereje lo hacían, si un noble te llamaba prostituta pasarías el resto de tus días en un burdel y si una señora de alta sociedad decía que tus negocios eran lugares de perdición que ofendían las leyes de Dios, pasarías el resto de tus días expiando tus pecados, sí, todo era así de complejo aunque te parezca difícil de creer, retaría a cualquiera a regresar en el tiempo y vivir plenamente en aquellos años y me tomaría una copa de vino a su salud si dijese que todo fue fácil.

"Creo que ya es tiempo de volver al viejo mundo mi amigo", le dije de pronto una noche a Peter mientras sellaba unos documentos, luego de seis largos años en las Colonias y con mi devota supervisión combinada con la audacia de mi capataz los negocios habían prosperado lo suficiente "Aparentemente la situación en Gran Bretaña esta apaciguada y la suerte le sonríe a los Potter una vez más, con el caos de la última vez será difícil reponerse, pero con aguas calmas se puede navegar con facilidad en el océano así que mi regreso es necesario y aunque me encantaría que me acompañaras a Londres para ayudarme con tan gran empresa, no podemos perder lo que hemos logrado aquí",

"Me temo que ya soy viejo mi señor", me contestó, "soy viejo para un viaje tan largo y aventurarme a vivir nuevas experiencias en tierras desconocidas, además no se puede alzar el vuelo en tiempos de tormenta y aunque ha pasado tiempo, las aguas en estos territorios cada vez se revuelven más"

"Lo sé, pero, aunque la tormenta se asoma en el horizonte las cosas en Charleston han cambiado mucho, el burdel, la posada…, todo está funcionando como debe ser, así que ahora, tentado por la suerte y motivado por los resultados obtenidos es que debo regresar a Londres y resolver mis asuntos allá, al parecer los Jorges han aplacado sus rencillas un poco y aprovechar la distracción sería maravilloso –

Para octubre de 1737 regresaba a mi mansión en el barrio de Kensington y justo al llegar me di cuenta de que las noticias que llegaban a las Colonias eran tan malas y falsas que ahora entendía el descontento de los colonos con la corona, el canal de comunicación entre Bretaña y las Colonias era simplemente un absurdo. Mi llegada a Inglaterra por mar fue muy tensa para variar, la cantidad de patrullas españolas eran un dolor de cabeza y bueno no los culpaba, sus barcos comerciales eran atacados contantemente por los piratas ingleses, una vez en puerto y tras un incómodo viaje por la tensión que se respiraba en el aire pude llegar al fin a mi casa que estaba ubicada discretamente en los terrenos que hoy forman parte de la embajada mundana de Grecia, una vez ahí, y tras ponerle al día con los encargados de mis asuntos, me di cuenta que las batallas entre los Jorges (padre e hijo) eran igual de caóticas como años atrás, además de todo Inglaterra estaba por irse a la guerra con los españoles debido a la tensa situación en los mares y lucha de egos entre reyes. Para no aburrirte con tanta paja, resulta que Gran Bretaña estaba igual o peor que cuando me fui a Carolina, sin embargo y a pesar de toda la presión que había por parte de la corona hacia mis negocios, los pubs habían prosperado y los burdeles ahora negocios clandestinos igual seguían siendo una buena fuente de ingreso e información. A pesar de todo y aún con la corona encima la familia Potter, seguía siendo influyente en Gran Bretaña, ¿cómo podía asegurar eso?, bueno pues a tres días de mi llegada llegó una carta del rey avisando la visita de uno de sus consejeros, Lord Conrad Mills, para tratar un par de temas de suma urgencia e importancia, al averiguar por aquí y por allá, ¿Qué podría ser tan importante para el rey que me inmediatamente a mi llegada pudiese hablar conmigo?,

"Me han informado que sus negocios han prosperado con gran auge en las colonias y que sus negocios en la zona norteña de Londres siguen siendo tan productivos como años atrás, Lord Potter, muy a pesar de la inmensa presión, que he de reconocer, hemos ejercido en sus finanzas e imagen pública", me comento el enviado del rey Jorge II mientras miraba despistadamente y con curiosidad la enorme cantidad de libros en el librero a su derecha.

"He de confesar que pesé a una terrible caída en los giros de mis negocios en las colonias, como posiblemente lo sepa, las plantaciones fueron vendidas", contesté, "la posada y un par de pubs en el centro de Charleston han hecho lo suyo y mis negocios son tan prósperos del otro lado del océano, tanto como en Inglaterra, Lord Mills"

"Lo sé, el rey conoce muy de cerca su situación Lord Potter y por consecuente está enterado de toda su gran hazaña comercial y económica en las colonias, en palabras más simples y si me permite ser directos seguimos sus pasos muy de cerca desde hace un par de años", aquel hombre me miro con notoria complicidad, algo había en todo aquello y mi instinto de inmediato se puso alerta.

"Disculpé mi atrevimiento, pero no sabía que los burdeles, pubs o posadas fueran de sumo interés para el rey", dije fingiendo serenidad.

"Apreciado Lord Potter, su majestad el rey no está interesado en lugares repletos de perdición y vicio, ¿acaso no hay una campaña constante contra los negocios Potter?, para los reyes de Gran Bretaña usted no es más que un oportunistas que hace negocio con los vicios de los demás, así que no Lord Potter, no malinterprete mis palabras que a oídos de la chusma serían un escándalo", me miraba con una media sonrisa, "sin embargo, y a pesar de que todo lo que usted y sus negocios representan para la sociedad británica va en contra de la bandera moral de los reyes, a su majestad, le han llegado noticias muy curiosas e interesantes sobre usted y su famosa red de información a lo largo de todo el imperio, así que considerando que a pesar de sus afrentas a la ley sagrada de Dios, los Potter han sido una casa muy prestigiosa a lo largo de los años y puede hacerse de la vista gorda a sus afrentas, además considerando que tan influyente familia ha inundado todo Londres con lugares de ocio y con ello ha desarrollado la red más segura de información a lo largo de toda la isla sería muy estúpido de su parte dejar pasar una oportunidad tan valiosa", dijo finalmente.

"Entiendo Lord Mills, perdoné mi desliz, ¿Qué puede hacer entonces la casa Potter por su majestad Jorge II?", aunque estaba molesto al saber lo que el rey de Gran Bretaña pensaba de mis negocios, pude comprender que después tantos años en el juego, un rey había mordido el anzuelo.

"Frontera con Georgia y Florida", dijo de pronto, inclinándose hacia delante.

"Inestable y al borde de la crisis, la situación entre las colindancias es ampliamente discutida por los españoles arrastrando a los colonos a suspicacias y sospechas que mal enfocadas caen en lo que podría decirse libertinaje en ausencia de una respuesta formal de ambos reinos", dije con tranquilidad, "la corona española no deja de formalizar demandas de retribución ante supuestos vandalismos y asaltos en puntos comerciales importantes en las costas de la Florida por navegantes ingleses", me mordí un poco la lengua, no iba a decir piratas o contrabandistas enfrente de un emisario de la corte del rey, "además de eso, quisiera comentar dos cosas que se tienen que revisar con mucha atención por su majestad, la primera de ellas es generada por los cortadores de palo en la península de Yucatán, el virrey de la Nova España no para de levantar quejas; y en segundo, es importante poner mucha atención y revisar muy bien las concesiones del "asiento de negros" y el "navío de permiso" con la Compañía de los Mares del Sur "

"Interesante, muy interesante", dijo Conrad con sumo interés, "la corona española no ha podido perdonar la impresionante supremacía marítima de la flota inglesa ante la española y hace conflicto en nimiedades, ¿cortadores de palo?, ¿asiento de negros?, ¿navío de permiso?, sarta de estúpidos ", la parte de que los ingleses eran mejores que los españoles en el mar era una total falsedad, si bien con la guerra de la sucesión española, Gran Bretaña se adjudicó la supremacía legal del comercio de esclavos y con el navío de permiso se permitía la navegación entre Bretaña y las colonias españolas, España seguía siendo el amo y señor de los mares, su amplia red de comercio entre sus colonias y la península era impresionante, además, la cantidad de productos que se importaban eran únicos en el mundo conocido hasta entonces.

"Es importante recordarle al rey, que, para la corona española, la piratería y el contrabando siguen siendo afrentas severas y asuntos de total atención de su majestad, el rey Felipe", le dije insistiendo en la terrible situación que sin duda alguna era tensa entre ambas naciones y podía ocasionar una gran guerra entre ambas, "la vigilancia marítima ha aumentado considerablemente estos últimos años y al igual que la situación con la frontera todo se sostiene con…"

"No creo haber mencionado que el rey solicitaba algún consejo respecto a cómo manejar su política exterior con España, Lord Potter", dijo interrumpiéndome bruscamente, "pero voy a ser cortés con usted, después de todo, compartir información es una ganancia para ambos jugadores de la partida, la situación ya está en el pleno del Parlamento y es de conocimiento del rey, además, Sir Robert Jenkins ha sido muy claro en su comparecencia ante la cámara de los comunes, el atentado en su contra no quedará impune y esos bribones españoles no se saldrán con la suya"

"Perdone mi osadía", dije apretando la mandíbula, podría ser un enviado del rey, pero no iba permitir ser tratado de esa manera, "pero pensé que estábamos en un campo amigo, Lord Mills"

"Tiene razón, disculpe mi rudeza", dijo mostrando mayor calma, "las tensiones entre la corona española e inglesa efectivamente se sostienen solo por cortesía más que por amistad, han sido muchas afrentas, aunque debo reconocer que hay un par de abusos de nuestra parte en las cláusulas de los permisos de comercio con ellos, es un duelo de estrategias diplomáticas cada día y honestamente son insostenibles, el rey se está planteando tomar una cruzada más activa contra los españoles muy pronto", aquello lo dijo en confianza, mi repentino desplante lo hizo aflojar la lengua y relajarse.

"Entonces respondiendo a la misma cortesía, quisiera atreverme un poco más y contarle una curiosa historia", dije aprovechando la oportunidad, fuera de todo lo que pasaba a mi alrededor, aquella era una oportunidad de oro que no debía desaprovechar.

"He escuchado que sus historias son interesantes al oído, supongo que no vendría mal escucharla", sonrió misteriosamente, "espero al final no terminar arrepentido de haberlo hecho"

"Los burdeles son por naturaleza un lugar de perdición, según palabras del rey, no mías, pero cuando un hombre preso de su vicio por el licor y la lujuria por las mujeres abre la boca, es imposible pararlo", dije con cautela, el hombre alzo una ceja, "resulta que llego un hombre con acento prusiano, porte hosco y barba poblada a la cama con la famosa señorita Pinney, venía agobiado por un viaje largo desde Viena y aunque solo estaría un par de días cumpliendo una visita diplomática, llevaba una gran agobio en su andar y esa noche mientras se relajaba en los brazos de la señorita Pinney no pudo evitar desahogarse, resulta que aquel hombre era parte de la escolta que protegía a su majestad rey Carlos, del sacro imperio, y entre caricias reveló que el rey encontraba fascinante degustar setas silvestres en su alimentos pesé a las advertencias de que eran peligrosas haciéndolo caer enfermo cada cuanto lo que le ocasionaba pesar porque era algo que pasaba constantemente"

"A que… ", dijo el hombre intrigado.

"Entonces la señorita Pinney recordó a su abuelo, un hombre fuerte que tras años de ir padeciendo constantes deshidrataciones y dolores de estómago, termino por fallecer, la causa había sido terrible envenenamiento por la ingesta prolongada de setas que no eran aptas para consumirse y que llevaban años intoxicando su cuerpo", le interrumpí, los ojos de aquel hombre se abrieron de par en par, "Pinney le conto al hombre prusiano como tras la muerte de su abuelo, su padre y tía pelearon a muerte por quien iba a quedarse con la granja familiar en las altas tierras de Escocia, según sus palabras, fue una batalla encarnizada entre herederos que culminó en una mala jugada para su padre y con ella trabajando en un burdel del sur de Londres"

"¿Cuánto tiempo…?", preguntó de pronto, su mirada reflejaba un sinfín de emociones.

"Uno o dos años cuando mucho", le dije "y creo que sería vital para el reino de Gran Bretaña meditar profundamente su actuar en los próximos años, convenir una guerra con España en estos momentos sería catastrófico si me permite atreverme y su acercamiento con los Habsburgo debe ser muy cauteloso de aquí adelante"

"Lord Potter, su vida, su prestigio y su poder dependerá de una pregunta y una respuesta, así que espero la medite muy bien antes de hablar, ¿Es garantía señor Potter que el rey Carlos VI está enfermo por comer setas?", me pregunto finalmente.

"La señorita Pinney no fue muy clara en su relato, pero el hombre prusiano sí cuando aseguro que el rey padecía síntomas de envenenamiento muy agudos cada tanto y que según un par de botánicos reconocidos corroboraron que no hay envenenamiento agudo o severo, si el rey sigue consumiendo setas sería lógico asegurar que enfermaría y cuando su sangre estuviese totalmente envenenada por las toxinas, morir en consecuencia", le respondí, "si hacemos un análisis muy profundo, la sucesión austriaca será clave en los años por venir y es conveniente que el rey vaya previniendo eventualidades, si mis pocos conocimientos en sucesión no me fallan, la archiduquesa es inelegible para suceder a su padre y no creo que quiera renunciar a su corona tan fácilmente"

"No cabe duda de que la familia Potter hace honor al prestigio que la precede", dijo levantándose, dándome a entender que la conversación había terminado, "sabe que, si todo esto que nos ha informado resulta ser cierto, la corte, el rey y su parlamento le estarán profundamente agradecido, pero si falla las consecuencias no serán tan amigables para usted, Lord Potter", inclinando respetuosamente su cabeza se fue.

Y así, para el año de 1745 la casa Potter nunca fue tan prestigiosa como en otros tiempos, resultó que todo lo que le había asegurado a Conrad Mills que pasaría y por consecuente al rey se convirtió en realidad y la casa real no pudo estar más sorprendida y agradecida por ello. Sucedieron muchas cosas a la vez en aquella época que no podría parar de contarlas, primero la guerra con España estalló finalmente extendiéndose por todo el imperio; segundo, en 1740 Carlos VI moría según algunas fuentes oficiales de un extraño envenenamiento por consumo de setas tóxicas y con su muerte la Guerra de sucesión austriaca apareció, Bretaña y Holanda a favor de la sucesión de la archiduquesa Maria Teresa hacia el reino de su padre, España y Francia en contra apoyando a quien se convertiría en Carlos VII. Aquella fue una guerra de alto calibre y que involucro a múltiples naciones que mantuvo a Europa ocupada por años. Cabe destacar que Lord Mills en nombre del rey regresó en múltiples ocasiones para corroborar, difundir y conocer información sobre todo lo que acontecía. A partir de ahí, la vida fue más sencilla para mí y aunque complicada para todos los demás con tanta tensión, guerra y crisis, la compra y venta de información se convirtió en un negocio muy jugoso y afortunadamente llevaba años de ventaja.

Con la Europa "muggle" ocupada en sus propios problemas, los hasta ahora discretos y ocultos hechiceros comenzaron a verse un poco más, el famoso Consejo de Magos había desaparecido años atrás para darle forma a una nueva manera de gobernar, a través de múltiples burócratas con el llamado Ministerio de Magia y con un consejo parlamentario equivalente al británico llamado Wizengamot. Como mencione en líneas pasadas, la relación entre la casa Potter y el mundo mágico eran meramente negocios y siendo únicamente mi abuelo el que mayor actividad con ellos desempeño a través de la distribución de ingredientes para pociones. Siendo yo el único descendiente "vivo" de sangre Potter, puedo asegurar, hasta ahora, que no hay nadie en la familia que haya presentado el gen mágico, mi abuelo era un caso especial. Una noche tras una larga jornada recorriendo los negocios para revisar que todo estuviera en orden, un hombre de bigote poblado, bajito y de cabello peligroso, vestido en una de las ropas más extrañadas que hubiese visto apareció en mi puerta y solicitó una audiencia.

"Mi nombre es Wilfred Gilligan, soy un enviado del departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas del Ministerio de Magia de Gran Bretaña", se presentó cuando le invente a sentarse.

"¿Ministerio de Magia?", le pregunte con algo de confusión.

"No necesita jugar con mi inteligencia, sabemos que tiene conocimiento del mundo de la magia, Sr. Potter, según nuestros registros usted es un muggle nacido en 1598 en Yorkshire, Inglaterra, muerto y convertido en vampiro en 1625 en la misma localidad", dijo tras leer unos pergaminos, " también tenemos registrado que la familia Potter tiene haciendo negocios con el mundo mágico desde el año 1400, cuando el reconocido squib Hardwin Potter se asentó en Yorkshire, por lo que dudo mucho mi visita le parezca extraña", dijo en un tono pomposo, altanero y sobre todo soberbio, como si yo no fuese nada.

"Al parecer conoce más de mi vida y la de la familia Potter el, ¿ministerio de magia dice?, que mis propios biógrafos", dije con molestia.

"El Consejo de Magos fue muy condescendiente en años pasados con muchas criaturas y bestias a lo largo de toda la comunidad mágica de Gran Bretaña", aquel mago me ignoraba y ni siquiera tenía la decencia de sostenerme la mirada, "es por ello, que nuestro ministro, el señor Eldritch Diggory, aprovechando la situación actual muggle, ha decidido emprender una ardua campaña para establecer un registro de las criaturas…"

"Sr. Gilligan", le interrumpí furioso, "jamás en toda la existencia de la casa Potter como casa noble de Inglaterra alguien se había atrevido a faltar…"

"Le recuerdo Sr. Potter, que pesé a su gran prestigio y renombre en el mundo muggle, que en realidad para nosotros no tiene relevancia, usted es un vampiro, una criatura mágica que hemos clasificado como de alto peligro y por lo tanto no… "me interrumpió bruscamente.

"¡Basta!", me puse de pie lleno de colera, "nunca en los trescientos cuarenta y cinco años de contacto entre la casa Potter y el mundo mágico se le había ofendido tanto como hoy a través de usted, hechicero estúpido, largo de aquí", sin darme cuenta mis colmillos se asomaron y me puse en posición de ataque.

"Me parece que no está entendiendo la situación, Sr. Potter", dijo sin inmutarse si quiera por mi estado, pero si sacó de su bolsillo lo que hoy sé es llamado varita mágica, "y voy a pedir muy atentamente que se calme, un grupo de aurores del Ministerio me acompaña y…"

"Escúcheme muy bien Sr. Gilligan, muy bien, no voy a perder los estribos con alguien tan prejuicioso y estúpido como usted, contario a lo que piense, no soy un animal o criatura para comportarme como mis instintos dispongan", pese a la dificultad, pude controlar mi ira y baje la guardia, "¿sabe el apreciable y honorable Sr. Diggory que la casa Potter tiene constante comunicación con la corte del Rey Jorge II"

"Y a qué viene…", dijo confundido y por primera vez mirándome directamente.

"Imagine por un momento que usando todo mi poder e influencia en el mundo muggle pongo a todo el imperio inglés tras de ustedes", pude verlo palidecer, "solo bastaría sembrar un par de chismes en uno de los burdeles y en pocos días, usted, el Sr. Diggory y todos los miembros de su famoso Ministerio regresarán a esconderse como las cucarachas que son"

"Una amenaza…", dijo mirándome con extremo temor.

"Mi nombre es Harold Fleamont Potter y soy amo y señor de la casa Potter desde 1617, ningún hechicero va a venir a ofenderme en mi casa, no me importa quien sea", le dije tajantemente "además, soy un vampiro desde 1625, tengo ciento veinte años de experiencia lidiando con cucarachas como ustedes, así que largo de aquí y espero no volver a ver su cara o de algún enviado del ministerio nunca más, o les prometo que se arrepentirán"

Durante aquel año, 1745, el Ministerio de Magia jamás volvió a acercarse a mí, sin embargo, si tuve que modificar mi dieta, especialmente mi rutina de caza debido al constante acoso silencioso de los llamados aurores, resulta que los vampiros no eran los únicos con la habilidad de espiar en las sombras. Los magos se iban organizando bien y poco a poco iban alcanzando un prestigio que hoy en día sigue vigente, sin embargo, con la organización burocrática y el interés por controlar todo lo que pudiese revelar su existencia, se comenzó a destacar el acoso a las criaturas mágicas para su regulación y control, los afectados éramos los vampiros, los duendes, hombres lobos, gigantes, enanos, elfos y así con todos los seres que no fueran como ellos, sin embargo si hablamos de una manera general los magos comenzaban a darle forma a una sociedad que oculta a los mundanos buscaba prosperar. Como represalia tras la infame visita de Gilligan, opte por cerrar los negocios con la comunidad de hechiceros y no fue sino hasta 1749, cuatro años después, que un enviado del ministerio regresó a suplicarme que reactivara el comercio de ingredientes, aparentemente muchos ingredientes que la casa Potter distribuía eran únicos y esenciales para ciertas pociones. El acercamiento con el Ministerio de Magia en aquellos años me permitió darme cuenta de algo que nunca había tomado a consideración en todos los años que llevaba siendo un vampiro, el mundo de la hechicería existía y era más amplio que simples hechiceros practicantes de pociones de lo que yo pensaba.

"Granger", dijo Daphne, llevaba ya varios días leyendo sobre la vida de Harry que aquella última entrada de información la dejo intrigada y la única persona en el mundo mágico que podía resolver sus dudas por el momento era una excompañera de clase, Hermione Granger.

"Greengrass", le contestó una mujer de cabello castaño alborotado mientras la miraba atentamente detrás de un escritorio", cuando la Srita. Hopkins me leyó la agenda del día y escuchar que tenía una cita programada contigo no puede evitar sorprenderme, ¿en qué puedo ayudarte?", le preguntó.

"Hace un par de días mientras leía un pasaje que mencionaba un par de enfermedades de la sangre apareció como referencia un vampiro de apellido Potter, como historiadora de renombre en el mundo mágico considere prudente acudir a ti", no iba divulgar que tenía el diario de la vida de Harry escondido en su bolsa, y aunque pensó mucho acudir con aquella bruja, sin embargo si alguien podía corroborar algunos datos dichos por Harry, era precisamente Hermione Granger, subsecretaria del departamento de asuntos muggles del ministerio de magia, "actualmente Tracey y yo nos encontramos realizando una investigación acerca de ciertas maldiciones que por confidencialidad no puedo discutir contigo, pero, aquel apellido apareció varias veces como referencia", terminó por decirle.

"Potter… Potter…", se llevó una mano al mentón, ¿Te estarás refiriendo a Harold Fleamont Potter?", dijo de pronto.

"Sí, ese es su nombre", su corazón comenzó a bombear con prisa, la primera cosa que necesitaba saber, Hermione Granger lo comprobó en instantes, aquel era el nombre completo de Harry, y no pudo estar más satisfecha con esa repuesta al darse cuenta de que lo que leía era cierto y si bien no tenía manera de confirmar los sucesos, al menos Harry Potter existía.

"Bueno, hay muy poca información al respecto sobre su vida privada, de echo encontrar algo sobre él fue un gran desafío", le dijo con tranquilidad, "actualmente se desconoce su estatus pues Harold Potter es uno de los pocos vampiros en el mundo mágico que jamás ha sido registrado en los controles del ministerio, de hecho, en los casi nulos archivos de su expediente, hay algo de información", su mano comenzó a moverse con algo de estrés, "según recuerdo, el primer contacto por parte del ministerio fue increíblemente en el año de…"

"1745 por Wilfred Gilligan", dijo Daphne recitando parte de lo que acaba de leer.

"Precisamente", dijo Hermione sorprendida, "el subsecretario Gilligan del departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágica en la época del ministro Eldritch Diggory, ¿cómo lo…?" le preguntó

"Parte de las referencias estaban fechadas y se menciona a Wilfred Gilligan como su contacto", le interrumpió con rapidez.

"Lo dudo mucho", de pronto la Hermione académica desapareció y en ella apareció aquella Hermione irritable que por siete años vio en Hogwarts, "toda información de ese tipo es clasificada, aún para los libros de referencias académicas, Greengrass" ahora le miraba acusatoriamente.

"Digamos que es un dato que pude investigar… ", trato de zafarse.

"No voy a indagar más en ello puesto que no me corresponde, pero debes tener cuidado con la información que obtienes de alguna fuente del ministerio Greengrass, en las manos equivocadas puede ser una situación muy complicada", le reprendió y en cierta manera, aunque para Daphne no era así, aquella bruja tenía el derecho de reprenderla, era después de todo parte de los héroes de Hogwarts que vencieron a Voldemort hace dos años.

"Dices que es uno de los pocos vampiros en ser registrados por el ministerio", intento desviar el tema aplicando una de las tantas técnicas muchos Slytherin aplicaban para distraerla cuando estudiaban en Hogwarts.

"Ah sí, no hay mucha información, pero el Sr. Gilligan dejo algunas notas, en todas ellas invitaba al ministerio a jamás establecer contacto con él por ser en extremo peligroso, agresivo y enemigo potencial para romper el estatuto del secreto con los muggles", le contestó con rapidez, Daphne había dado en el clavo, "por algún tiempo trate de encontrar información sobre él, pero hay muy pocos registros de él… en el mundo mágico", las mejillas de Hermione se sonrojaron un poco.

"¿Y en el muggle?", se aventuró a preguntar.

"Como subsecretaria de asuntos muggles es importante tener a la mano un registro de situaciones que puedan romper el secreto de los magos con los muggles", dijo, "cuando el Sr. Gilligan colocó la leyenda, "enemigo potencial para romper el estatuto" supe que tenía que investigar.

No hay una fecha precisa, pero el registro escrito más antiguo de la familia Potter surge alrededor de 1400, una familia de alfareros y fundadores de la apotecaria más grande de todo el mundo mágico desde que el Consejo de Magos pudo establecer un control. Por siglos han surtido de ingredientes raros y comunes para pociones en el mundo mágico. Sin embargo, la historia de la casa Potter radica en el mundo muggle, dueños de múltiples pubs y burdeles a lo largo de toda Inglaterra e incluso en América controlaron el mercado de la información por años, incluso hay rumores que la red de información de los Potter fue la inteligencia de las casas reales de Gran Bretaña desde 1750"

"Increíble…", dijo Daphne, Hermione Granger era toda una biblioteca viviente y aquella información solo corroboraba mucho de lo que Harry narraba en la historia.

"Claro que nada ha sido confirmado", dijo con rapidez, "lo que sí sabemos es que hay o hubo un heredero de la casa Potter, el vampiro Harold Potter, según los registros nacido en 1598 y convertido en 1625, el último contacto entre el ministerio y Potter viene establecido en su residencia muggle en Mayfair en 1889, pero no hay más información", le dijo Hermione, "si tomamos como hipótesis el último registro de contacto con el vampiro, podemos decir que ya no existe y que fue un vampiro de doscientos noventa y un años "

"No sabía que conocías del tema Granger, pero…"

"Slytherin, graduada con honores justo detrás de mí en la generación 91-97, nuestro contacto fue meramente académico", le interrumpió, "no insultes mi inteligencia Greengrass, jamás hemos sido amigas, nunca hemos entablado ninguna charla desde nuestra graduación en Hogwarts y mucho menos fuimos grandes amigas en el colegio para que libremente hayas sacado una cita conmigo, estes sentaba frente a mí y vengas aquí a hablarme de un tema extraño como si fuéramos grandes colegas"

"Granger…"

"El simple hecho de que me llames Granger y yo Greengrass es prueba suficiente", le volvió a interrumpir, "así que porque no nos dejamos de rodeos y me dices que es lo que realmente quieres"

"Bien", recupero su compostura, "por casualidad encontré un par de páginas de un diario que hablan sobre la vida de Harry Potter …"

"¿Harry?", alzo una ceja.

"Harold Potter", le contesto algo avergonzada, "encontré algunos pasajes de la vida del vampiro Harold Potter, pero son tan increíbles que considere que son fantasía y la única persona capaz de indicarme si lo que estoy leyendo realmente es cierto eres tú, quien desde el colegio has sido como una enciclopedia viviente de asuntos históricos a lo largo de los siete años que fuimos compañeras en Hogwarts", admitió finalmente.

"¡Increíble!", dijo

"Pero con todos los datos que me acabas de dar, puedo confirmar lo que he leído, como que Harold Potter si existió, fue un muggle nacido en York a finales de julio de 1598 y convertido en vampiro en diciembre 1625", le confesó, "es curioso leer pasajes de la vida de alguien sin saber si son ciertos o no los datos que lees"

"Agradezco entonces la confianza por acercarte a mí, mi ego puede inflarse un poco", suavizo un poco su tono pomposo y sonrió, "entonces partamos de lo más básico, supongo que tu intención es verificar datos muggles, ¿Qué quieres corroborar?"

Daphne la miro con ansiedad, que tanto sabría Hermione Granger de historia muggle, estaba por averiguarlo, "¿Qué sabes de la muerte de un rey llamado Carlos Sexto?", preguntó.

"¿Carlos Sexto?, ah si, se quién es", sonrió nuevamente, "fue un rey de la dinastía de los Habsburgo y del Sacro Imperio Romano Germánico que murió alrededor de 1740, de echo su muerte ocasiono…"

"Según Harry, "una guerra de alto calibre que, al involucrar a múltiples naciones, mantuvo a Europa ocupada por años", le interrumpió, Granger asombrada afirmó con su cabeza.

"La guerra de la sucesión austriaca sí, involucro a casi todo Europa…, vaya, no quiero imaginar lo que debió ser vivir en esa época"

"De hecho, debido a esa guerra es que el Ministerio de Magia pudo comenzar a moverse con mayor libertad y emprender campañas con el objetivo de registrar las criaturas mágicas, como los vampiros, que en realidad puedo afirmar no son criaturas…", le contestó.

"El tal Harold Potter, ¿escribió eso?", miraba con mucho recelo el diario que ahora Daphne le mostraba

-Tanto como el Sr. Gilligan tuvo razón en decir que lo mejor era dejarlo en paz… - y comenzó a narrarle el encuentro.