Los hospitales son un lugar realmente curioso. Las personas nacen y mueren constantemente tras esas paredes, pero estamos acostumbrados a ello. Noticias trágicas son anunciadas todos los días y al mismo tiempo noticias afortunadas. Creo que podemos afirmar que esta es una buena noticia.
La sonrisa de Denkou era leve, pero era real. Miraba a la mujer que entró hace unos segundos, casi absorto en ella. Se olvidó del dolor por un momento sintiéndose gratamente sorprendido.
¡Misato!
Denkou se intentó sentar en la cama del hospital, pero su intento se vio frustrado nuevamente por el dolor. Olvidar el dolor no hace que desaparezcan las heridas.
Tres días, llevaba tres días fuera...- La mujer lo observaba con detenimiento, examinándolo encima de la camilla de hospital - Esto supera a cuando te peleaste con ese chico de los vidrios….
Ese idiota merecía una paliza… Sí, estoy jodido…
El chico le dedico una sonrisa adolorida a Misato, y la mujer solo suspiro acariciando su entrecejo. Al final ella le devolvió la sonrisa.
Bueno, al menos me diste una excusa para salir de una reunión aburrida.
Oh, me alegro que mis puñaladas sean una buena excusa – Sonrío sarcásticamente – Oye, te ves diferente…
Misato miró como él entrecerraba los ojos intentando verla mejor, se acercó a él con curiosidad.
¿Diferente?
Si… Como si a la que hubieran dejado al borde de la muerte fueras tú. Tienes más arrugas.
A ella no le importo en lo más mínimo que Denkou estuviese herido, sonrió ocultando su exasperación, antes de agarrarlo de la oreja para reprenderlo. La elegante mujer de hace unos minutos había desaparecido. Denkou no tuvo otra opción más que quejarse del dolor.
¡Tomé un puto vuelo desde Nueva York para venir a verte! ¡¿No puedes ser más agradecido?!
Meh viajar en primera clase no suena a una gran tortura…- El sarcasmo desapareció de su voz por un momento- Sabía que vendrías… Siempre vienes…
El enojo de Misato casi se esfumo por completo al escuchar lo último, no fueron las palabras, fue el cómo lo dijo. Sonrieron de vuelta mirándose el uno al otro.
Obvio que vine… podrían meterme a la cárcel si no…
Ambos se echaron a reír, ciertamente compartían ese humor negro.
¿Estuvo bien el vuelo? ¿Ningún bebe llorando? Esa parte siempre es un asco.
Si podemos decir que bien es pasármela pensando en que hiciste esta vez, pues… Sí, me fue bien… Bueno, no. La comida de los aviones es insípida, siempre lo es. Es como si le extrajeran el sabor con algún aparato.
Denkou sabía porque la comida de los aviones sabe raro, pero antes de darle la explicación prefirió seguir molestándola.
Tú no tienes derecho a hablar sobre comida de mierda… - Ella lo miró con algo de vergüenza y rabia – La tuya fácilmente podría ser considerada un arma biológica.
Podrían seguir así todo el día, molestándose mutuamente como dos niños, pero no era momento para eso. Misato tosió y su lenguaje corporal cambió, se volvió más seria, a punto de tocar un tema delicado. Denkou se dio cuenta de eso y se rasco la nuca un poco incómodo sabiendo que le preguntaría a continuación. Realmente prefería no hablar. No es agradable revivir tan vívidamente como masacran a otras personas ¿Quién lo diría?
¿Qué paso?
Él titubeó unos segundos, intentando encontrar las palabras adecuadas para comenzar, aunque sabía que lo difícil de lo sucedido no era el principio. Ella noto la incomodidad en su mirada y su mano tembló sin estar segura de que hacer. Denkou apretó las manos y respiró profundo.
Salí de la escuela como siempre… - Pensó en hablarle sobre su expulsión pero decidió dejarlo para otro día - La misma hora, pero quise irme caminando… Escuché murmullos en un callejón…
Denkou se detuvo y recordó con lujo de detalles a los hombres rodeando a la "damisela en apuros". No fue a propósito, él no quería volver a recordar eso, al menos no con tanto detalle. Tembló mientras arrugaba entre sus manos la sabana de la camilla.
Habían unos hombres adentro…
El sonido, el olor, la imagen de los hombres cayendo al suelo uno a uno, irrumpió en la mente de Denkou, y esa sonrisa aterradora lo invadía, no importaba que intentará no la sacaba de su mente.
Ellos rodeaban a una… Chica.
Casi escupió veneno al llamarla chica, ni él mismo se creía que lo fuera. Tal como la vio en ese callejón, ella podría ser un demonio.
Misato puso una mano en el hombro de Denkou intentando calmarlo, se miraron por varios segundos antes de que ella lo abrazará. Ella pensó que sabía cómo iría la historia, que los hombres quizá habían violado a la chica. No sabía lo equivocada que estaba.
Ella los mato Misato… Corto, apuñalo y disfruto de ello... E intento hacer lo mismo conmigo…
Se le formó un nudo en la garganta al escuchar como Denkou hablaba de ello, sintió el terror en su voz. Lo abrazó como nunca, pero él estaba paralizado, tanto que no pudo corresponder.
Lo siento… Debí haber llegado antes…
Misato agarró a Denkou con fuerza, mientras sujetaba su cabeza contra su hombro. Fue extraño, él no estaba acostumbrado a esas muestras de afecto por parte de la mujer, aunque fueran "normales", nunca lo había abrazado así antes.
Está bien… Yo estaré bien…
Susurró el chico recuperando un poco del control de su cuerpo. Continuaron pegados unos segundos, antes de separarse y que la atmosfera se volviera pesada y llena de tensión.
¿Cómo esta Shiro?
Está bien, aún no sabe nada.
Misato miró al piso intentando pensar en cualquier cosa que les ayudará a salir de esta tensión.
¿Quieres un helado?
Denkou se sorprendió por un segundo, y una sonrisa se coló en su rostro.
Aunque así fuera no me dejarán salir así. – Extendió sus brazos dejando ver mejor su bata de hospital. – Pero puede ser que los doctores profesionales se hayan equivocado y no necesite reposo.
¿Apostamos?
Tenemos un descuento en conos sencillos, ¿Van a querer llevar alguno, jóvenes?
Misato y Denkou estaban frente al mostrador de una heladería. Ella sonreía con orgullo y soberbia. Denkou solo hacía lo posible por no mirarla a los ojos, él sabía lo insoportable que podía ser la mujer cuando tiene razón sobre algo. Ordenaron y se sentaron en una de las mesas vacías.
No me creo que hicieras todo eso para sacarme de ahí. Me duele caminar ¿Sabes? Además, pudiste decirles que me devolvieran la ropa, los uniformes de Gitao son caros…
Denkou golpeó su helado de chicle con la pequeña cuchara de plástico que le dieron. Tenía tres bolas, una de chicle, otra de fresa, y una de vainilla, todo sobre una especie de galleta ondulada en forma de estrella. Definitivamente agradecía haber salido de ese callejón. Seguro que no hay helado en el más allá.
Deberías dejar de quejarte, tuve que hacer varias llamadas para poder sacarte… A las mujeres no les gustan los chicos quejumbrosos, ¿No has visto Malcolm el del medio? Además ¿Qué quieres recuperar? ¿Unos harapos cubiertos de sangre?
Se llevó a la boca el cono de helado que compró y Denkou desvió la vista. No estaba muy seguro por qué, pero Misato generalmente era un poco… ¿Candente? Y no tenía pruebas, pero podría jurar que lo hacía a propósito. Incluso algo frío como un helado podía volverse caliente cuando era ella la que lo tenía en sus manos. Quizá solo era su mente en plena adolescencia jugándole una mala pasada.
¿Esa es la serie que ves cuando se supone que estás trabajando?
Misato hundió la cara de Denkou contra el helado.
Oh si, así te ves más guapo.
Denkou levantó la cara rápidamente a punto de usar el cono de Misato contra ella, pero se detuvo cuando sintió el sabor del chicle en su paladar.
Que rico…
Se limpió con servilletas y volvió a meter la cuchara en el plato listo para comer.
Un pajarito me dijo que quieres ir a la U.A.
Denkou alzó una ceja sin esperar que Misato lo supiera. ¿Quién fue? ¿Shiro? ¿El viejo Kazuma? Como sea, encontrará al traidor.
¿Hablando con pájaros? Vas a pescar la gripe aviar… - Al ver que Misato no se reía rodo los ojos - Eh sí, quiero cubrirme de gloria y ser un héroe.
No se veía para nada convencido al hablar sobre eso, parecía casi indiferente al decirlo.
Espero que no lo hagas solo para molestar a tu padre…
Al viejo poco le importa si hago eso o cualquier otra cosa, podría volverme un cantante de Rock híper famoso y solo lo sabría cuando me vea en las noticias.
Misato mordió su helado pensando en que decir, la forma en la que hablaba tan despectivamente de su padre siempre le recordó a sí misma. Quizá debía defender a su jefe, pero el chico tenía algo de razón. Es difícil contradecir a alguien con el que te sentías identificado.
Es una decisión importante. Asegúrate de escoger algo que realmente quieras.
¿Tú escogiste algo que realmente querías?
Si.
Ambos se hablaban inquisitivamente, buscando constantemente tener la razón, y el titubeo en los ojos de Misato al responder, ciertamente no la puso en ventaja.
Oye… Olvidé mi cartera en el auto, ¿Por qué no pagas tú?
Tengo las bolas al aire Misato… ¿Crees que tengo mi billetera?
Te vi escabullirte para tomarla mientras yo hablaba por teléfono. Paga, y no creo que sea muy buena idea hablar de tus bolas en un restaurante familiar.
Denkou se avergonzó, y saco un billete que guardo en un bolsillo diminuto en su bata, observó como Misato lamia el helado de forma sugerente, y como se derretía manchando un poco los dedos de la mujer, ella se lo cambio de mano y chupo sus dedos para limpiarlos.
Maldita sea… Estúpida y sensual Misato, y malditas batas de hospital.
Pasaron dos largos días, sábado y domingo en los que Denkou casi ni pudo dormir. Simplemente los recuerdos volvían a su mente, una y otra vez, probablemente había sido el fin de semana más largo de su vida o al menos así se sintió. Recordó haber pasado largas horas reviviendo ese callejón, cómo la noche no parecía acabar mientras él miraba al techo, divagando, intentando olvidar, y hacer a un lado dichos pensamientos, no lo logró.
Actualmente era lunes y debía ir a estudiar.
En el hospital le habían dado una incapacidad de dos semanas, sin embargo, el mismo la rechazo, sabiendo que no podía permitirse faltar. Aún si significaba caminar con dolor.
Seguro Shiro me dará una mano.
Durante todo ese tiempo recibió decenas de llamadas de la comisaría de policía. Para poder preparar todo el papeleo y hacer una denuncia. Describir los hechos, aunque fuera doloroso repasarlos. Testificar. Parecía sencillo, pero rápidamente se dio cuenta que no era así, era el tipo de cosas que nunca sabías que tan difícil era hasta que lo intentas.
Un dato interesante que le dieron los policías fue el nombre de la loca que lo ataco "Toga Himiko" sin realmente quererlo, ese nombre se quedó adherido a él, aunque era más justo decir que no solo en él. Ella era toda una celebridad, se le adjudicaban cargos de varios asesinatos. Él la recordó, o más bien recordó una noticia de hace algunos meses. Fue una sorpresa darse cuenta que puede que no fuese una cara tan nueva después de todo.
Por supuesto él no la conocía, pero creía recordar haberla visto antes, y saber dónde.
Buscó en su computadora apenas tuvo la menor oportunidad. Fue una noticia que recorrió todo el país, lo recuerda porque es de las pocas veces que Misato prendió el canal de noticias. Escribió más rápido que nunca en el buscador y no tardaron en aparecer cientos de resultados.
"Gran tragedia en Kamakura…"
"Atentado deja un joven fallecido…"
"Ataque de villana en escuela de…"
"Kamakura asediada por la tragedia…"
No importa donde revisará la historia era la misma. Joven asesina a compañero de clases días antes de la graduación, testigos afirman que se veía como una chica dulce hasta ese momento. No se conocen las razones de la chica, desapareció después de eso, hasta ahora al menos. Los padres permanecieron en silencio, sin dar la más mínima declaración. La primera vez que lo leyó se quedó pensando en el por qué detrás de tales actos, por supuesto no obtuvo respuesta.
Denkou salió de la ducha recién bañado y se paró frente al espejo del baño observando su reflejo. Se veía cansado, y claro que lo estaba. Siempre tuvo ojeras, o eso recuerda, sin embargo, se habían vuelto todavía más notorias. Se fijó en sus cicatrices, en cada una de ellas. Un par seguían abiertas detrás del vendaje y las gazas pero la gran mayoría ya habían sanado. Milagros de la ciencia moderna y de tener una mujer con influencias por tutora. Se llevó una mano a su mejilla pasando la yema de sus dedos por la cicatriz que obtuvo junto con todas las demás. El frío tacto del cuchillo volvió a él.
Se sacudió y se lavó la cara con agua fría, no era momento de pensar esas cosas.
Desde el baño Denkou escuchó como Misato peleaba con alguien por teléfono. Algo sobre unas facturas. Estaba acostumbrado a eso, a que ella se quedará, era algo normal y en un momento como este de verdad que le sentaba bien tenerla cerca.
Siempre le pareció raro que fuera su tutora, realmente sentía que era él quien cuidaba de ella. Lavaba el baño, trapeaba, sacaba la basura… Él tenía mucho más material para ama de casa que ella, pero realmente no se quejaba, era divertido, le gustaba cocinar y ver como Misato comía, como si hubiera pasado días en inanición.
Su celular vibró y el alzó la ceja, lo levanto de la repisa donde lo había colocado y reviso las notificaciones.
30 mensajes nuevos, 3 llamadas perdidas, un solo chat. No había hablado con Shiro desde que paso todo. No se sentía bien, y no quería que su amigo se preocupara.
Y lo mejor que se me ocurre para que no se preocupe es desaparecer…
Era algo contradictorio, no sabe cuándo empezó a hacerlo, ni porque, solo sabe que pasa sin darse cuenta, y cuando te das cuenta llevas mucho tiempo lejos. Suspiró y cobro fuerzas, llamando a Shiro.
¡Perra de mierda! ¡¿Por qué no contestas?! ¡¿Para qué tienes un celular si no lo vas a contestar?!
Denkou alejó el celular de su oreja, aturdido por la estridente y alta voz de su amigo.
¿Estás bien?
Casi muerto, pero puedo caminar… ¿Kazuma no te dijo nada?
Algo, muy poco…
Si, será mejor que te cuente todo cara a cara.
Podemos ir al arcade en la tarde, escuche que pusieron una nueva máquina de baile.
No me gusta bailar en esas, se ve ridículo.
Te vendrá bien despejarte.
Si.
Realmente no era una mala idea, el colgó el celular y soltó una risa de alivio, alegre de que Shiro no preguntase por nada. Sí, ese era su mejor amigo. Salió del baño aún con el cabello mojado, las gotas de agua escurrían por su cuerpo y deslizaban antes de ser absorbidas por la toalla.
Oh, ¿Estás sonriendo?
Preguntó Misato al verlo salir de la ducha. Ella simplemente usaba una blusa de tirantes azules y unos shorts de jean azules, Denkou estaba acostumbrado a verla así vestida, sin embargo, eso no significaba que sus hormonas no pudiesen jugarle una mala pasada. Ella usaba cosas cortas, y él se repetía una y otra vez que solo era por comodidad y no debía verla de esa forma, pero la carne a veces era débil.
¿Hablaste con tu novio?
Se burlaba de él, constantemente, y eso lo molestaba, las provocaciones de su tutora le ponías los pelos de punta.
No soy gay.
Denkou se metió a su cuarto buscando que ponerse, y Misato se levantó siguiéndolo, se sentó en la cama del chico sin la menor pizca de prudencia. Él ni se volteó, siguió buscando su uniforme.
Claro, claro los aretes son solo accesorios.
Es lo que son…
Misato sonreía maliciosamente antes de ponerse de pie y ponerse tras la espalda de Denkou, ella se acercó lentamente poniendo sus manos sobre los hombros del chico.
Eso explicaría porque sueles evitar mirarme…
El cálido aliento de Misato rozó la nuca de Denkou, y el chico se puso de piedra en más de una forma. Casi dejó caer su corbata al suelo, pero intento mantener su compostura aún en toalla.
No es por eso…
¿Y por qué es entonces…?
Me hace sentir culpable. – Paró de temblar, y coloco su camisa y corbata encima de la mesita de noche a su izquierda. – Pero probablemente seas la mujer más sensual que haya visto…
Esto tomo desprevenida a Misato los chicos de su edad generalmente se habrían desmayado a estas alturas. Ella rio en la oreja de Denkou y se sintió tentada a morderla solo para jugar con él un poco más, sin embargo, lo soltó.
Sigue siendo así de directo y no habrá chica que se te resista.
Denkou no supo muy bien que pensar y solo soltó un suspiro sentándose en la cama, haciendo un esfuerzo por ignorar sus impulsos. Misato se asomó por la puerta del cuarto con una sonrisa aún más grande que antes.
Por cierto, yo que tú me encargaría de 'eso' antes de ir a la escuela…
Él no era un chico al que pusieran nervioso fácilmente, lo que si era, es alguien fácil de enojar. Agarró un zapato del piso y se lo tiró a la mujer. Misato se echó para atrás riéndose de la reacción del chico. Cerró la puerta tras su espalda, intentado que no surgieran más distracciones, no podía llegar tarde.
Solo concéntrate en otra cosa…
¿Cuánta presunción se puede soportar antes de caer?
Gracias por leer, no se olviden de dejar su voto, si tienen preguntas las puedo responder.
Este capitulo fue modificado al notar una incongruencia en la trama XD Por eso vuelve a llegarles una noti a los que lo tengan en biblioteca.
Originalmente el capítulo era mucho más largo, abarcando sucesos del capítulo 4, sin embargo, tras revaluar un poco, me di cuenta que quizá esté bien dejar hasta aquí.
Así que… Si… Misato Katsuragi de Evangelion. Si, probablemente un poco inesperado, pero… ¿Y? Soy el tipo de persona que piensa que puedes poner lo que sea donde sea, y si lo haces bien, sale bien (No literalmente). Es el tipo de casos donde la primera pregunta es ¿Por qué? Y la segunda es ¿Por qué no? Siempre me gustó la relación de Misato y Shinji, no por apoyarla, si no por bien escrita, digamos que este es mi intento de darle una pequeña vuelta de hoja.
Por supuesto, aprovechare el personaje cuanto pueda, les doy mi palabra, les va a encantar. Estoy seguro JSJAKJS. Por cierto, si vienen de mi otro fanfic, que sepan que tengo más adelantadas de este fic, por eso publico más de este y el otro un poco menos, no quiere decir que vaya a ser dejado de lado ni mucho menos, sé que les encanta, y seguiré dándoles más.
Espero hayan disfrutado.
21/06/2024 Día de finalización.
19/07/2024 Día de publicación.
