Bueno, seguimos con el cap. A ver donde nos lleva esto. Espero les guste.


RWBY: ZX Legends

Capítulo 9: Las Dudas en Mantle

Unos días pasaron y las cosas habían avanzado de una buena manera en lo que el intento de la milicia de Atlas en tratar de lograr todo en orden para lo que era su operación con el Nuevo Coliseo Amity, lo que lleva a que nuestros amigos estén en misiones. Excepto los Megaman, que estaban tratando de hacerse de la información que necesitan en relación de lo que sería los movimientos de Summer Rose en Atlas.

Pero aun con el acceso que ellos han tenido, no basta… Es como si algo más impidiera que puedan hacerse de esa información.

-¿Crees que sea Thomas el que se hace cargo de ello? – Fue lo que Pyrrha le dijo a Ilia, quien asintió.

En estos momentos, los tres estaban en lo que eran las calles de Mantle. Estaban yendo en dirección a la casa de Ilia en el sector 7.

Se había decidido que así sería, dado que la Faunus deseaba ver el estado de como estaba la casa donde pasó gran parte de su vida.

Mientras que los equipos RWBY y JNPR estaban en sus misiones, pues ellos estaban aquí. Hasta Neo ayudaba y eso era decir mucho. La chica parecía disfrutar la idea de tener un lugar al que pertenece de manera oficial. O quizás es que ya es oficial y eso le subió ánimo.

Ellos sabían que ella era…. Así. Pero no importa, lo que importa en estos momentos… es que…

-Al menos no pasaremos por la zona donde Jaune ayuda a esos niños a cruzar.

-¿Aun celosa por lo de ayer?

La sonrisa burlona de Ilia, solo hizo que Pyrrha se sonroje y desvíe la mirada. Es más, se veía el como Vent negaba con la cabeza.

Lo de ayer fue… algo tétrico…

Flashback.

Estaban yendo a ver como el iba a Jaune en su misión. Era la de ser… como el que ayuda a la gente a cruzar las calles al alzar el panel de alto. Era más para los que eran los pequeños infantes que estaban ahí.

-Oh, espero que a Jaune le vaya bien. – Pyrrha se mostraba nerviosa.

-Tranqui Pyrrha. Es Jaune… Sabe como salir de situaciones difíciles. – Nora le trataba de subir el ánimo a su amiga. – Es más, gracias por venir con nosotros.

-Teníamos tiempo libre. – Yang se mostraba relajada. – Esa última misión fue algo intensa. Nada que Blake y yo no hayamos logrado superar, ¿No?

Blake se encogió de hombros, no opinó más de lo necesario y Yang hizo un puchero. Weiss rodó los ojos, Ruby rio, Neo solo sonrió y Vent…

-A todo esto. ¿Y Ren?

A la pregunta, Nora se puso triste, a la vez que Neo alzaba su Scroll para escribir el mensaje.

-Se quedó a entrenar con Marrow y Elm. Ha estado haciendo eso en todos sus tiempos libres. Y eso es preocupante, más si es que… se ve su estado de ánimo. Decir que hasta ignora a Nora.

-… Eso es serio. – Weiss lo dijo con toda la seriedad del mundo. – Y eso que él siempre ha estado al lado de Nora. Con sus locuras y todo….

-¡Hey! Oh, es verdad… - Nora se deprimió más, que juraban ver una nube en su cabeza. – Me siento abandonada.

-No seas dramática. – Ilia le tapó la boca para que no grite. – Puede que solo desee estar listo para las misiones que se vienen.

-No lo sé… me late que es algo más. – Pyrrha dio su opinión, a la vez que… - Creo que tiene que ver con el hecho de que… las cosas cada vez son más serias y Ren, como es, quiere estar a la altura.

-¿Al costo de volverse un adicto al trabajo? No sé… creo que está olvidando el porque hacemos esto. – Yang se cruzó de brazos. – Digo, Vent estuvo así un tiempo, pero no se enfocaba todo el tiempo en entrenar.

Vent miró a su prometida rubia con molestia, a lo que ella le dio un beso volado para que no se lo tome tan a pecho.

-Jejeje. Es verdad… Quizás solo sea la situación y el que ahora somos Cazadores oficiales. – Ruby dio su opinión, pero Nora..

-Creo que eso lo hizo peor… el que esté así… - Ella lo había notado. El día que se habían hecho con las licencias, Ren cambió.

Ya se mostraba más serio desde que llegaron a Atlas. Pero con las licencias, las cosas se pusieron más severas.

-… Creo que sería bueno que Jaune hable con él. Son buenos amigos, así que… No es que tú no lo seas Vent, pero…

-Lo entiendo. – Calmó a su prima, ya que le debe de dar la razón.

Él y Ren son amigos, pero no es que sean los más cercanos, donde le puede decir sus problemas. Ese era Jaune… y siente que si alguien puede ayudarlo a ver las cosas, es el rubio.

Y justamente estaban llegando a la calle donde él estaba y lo vieron dejando que unos niños pasen al otro lado de la calle. Por alguna razón, le quedaba… y Pyrrha lo pensaba por la expresión que tenía.

-Solo no trates de superar a mamá Arc, Pyrrha.

-¿¡Eh!? ¿¡En que sentido!? – La pelirroja miró a la rubia sin entender, hasta que…

-Lo que Yang insinúa, es que por como eres, tal vez desees superar el record de la mamá de Jaune en lo que es hijos. Digo… Quizás llegar a la decena.

-¿¡Decena!? – Fue lo que Pyrrha gritó, toda roja. - ¡Ni que fuera coneja!

-No lo sé Pyrrha. Parece que los Arc tienen buena stamina para ello. Sino, mira su familia… 8 hijos no es poca cosa. Y dos son gemelas… quizás te toque un par… o dos…

Blake sonrió con gracia al ver el como la cara de Pyrrha parecía unirse a su cabello en el color. No sabían que eso era posible.

Lo peor, es que Pyrrha se llevó las manos a las mejillas en un intento de bajar los humos. Pero la imaginación no ayudó.

La imagen que iba a ella, era la de ellos dos empezando a querer romper el record de los padres de Jaune… y Pyrrha parecía disfrutarlo.

-… Alguien sáquela de su cabeza. Da vergüenza verla babear y que le sangre la nariz. Ya eso basta con Blake…

-¡Hey! – La Faunus miró a Weiss, muy ofendida. – Eso no es…

-Mejor no lo hagan. – Fue lo que oyeron del Scroll de Neo. – Miren…

Todos posaron su vista en Jaune y… ¿Estaba recibiendo coqueteos de las madres de los niños? ¡Hasta una le dio una cacerola! Y él no sabía que hacer o decir.

-… No me lo creo… Chico Vómito es popular. – Yang se sobó los ojos, para ver que eso no sea mentira y que la mente no le juegue malas pasadas.

-… No es sorpresa, en Menagerie pasó lo mismo. – Blake también estaba muy sorprendida. – Me atrevo a decir que es algo que las mujeres, no muy cerradas, si notan.

-… Nunca van a hacer que olvide como lo traté al inicio, ¿no? – Weiss soltó un suspiro. Supone que lo merece. – En fin, Jaune no parece cómodo...

-Es verdad… ¿Lo ayudamos….? ¡EEEP!

El grito de Ruby hizo que todos miren a donde ella miraba y…. estuvieron tentados de hacer lo mismo por la expresión de muerte que Pyrrha tenía.

Sus ojos eran vacíos, pero se notaba que emanaban muerte y eso no les estaba gustando nada… ¡Daba miedo!

-Ahm…. ¿Pyrr?

-¿¡Qué!?

-¡NADA! – Nora se escondió tras Vent dado que estaba muerta del miedo y Vent mismo estaba igual. ¿¡En serio lo usará de escudo humano!?

Nadie sabía que pasaba por la cabeza de la chica, a la vez que el equipo RWBY y Neo miraban a Ilia por una confirmación…

-… Si, así de miedo dan cuando están celosas. No voy a mentir. – La Faunus se encogió de hombros. ¿Para que mentir?

Pero el ver como Jaune lograba terminar su labor para ir donde estaban ellos, tras haberlos vistos.

-Hey, que bueno que vinieron. – el chico balanceaba el letrero que tenía y la cacerola. – Vaya día…

-Se ve que estás todo popular Jaune. – Yang sonrió con gracia. – Eres un imán de Milfs. ¡OW!

La rubia se calló por el codazo que Blake le dio. La Faunus señaló a Pyrrha y su expresión daba más miedo… lo que hizo que Yang se trague su queja.

-Nah, no creo. Creo que solo son amables…

-… Es igual de denso que tú….

-Yo no…

-Lo siento amor, pero lo eres. Ilia tiene razón. – Para que Ruby le diga eso. – Nos alegra que te vaya bien en tu misión Jaune. Pyrrha estaba toda preocupada por ti.

-Oh… - el rubio miró a su novia, que volvió a un estado normal… que veloz. – Gracias por la preocupación Pyrrha.

La chica pareció desinflarse ante su mirada… Se sonrojo con pena y asintió.

Todos negaron con la cabeza. Se veía que el único que lograba hacer que Pyrrha vuelva a ser la de siempre, es Jaune. Y eso daba algo de gracia, así como de pena. Pero bueno, cada quien a lo suyo.

-No hay de que Jaune… soy tu novia, es parte del trabajo. – 4 chicas asintieron y Vent alzó una ceja. – Pero… Ahm… ¿Qué harás con eso…? – Señaló con inocencia la cacerola, pero se sintió algo de… rabia.

-… No tengo idea. Quizás me lo lleve a comer con todos. ¿Qué les parece?

Pyrrha no dijo nada. Tomó la cacerola y se la dio a Vent con fuerza para que él la cargue. El chico se quejó… ¿¡Y eso!?

-¡Me parece perfecto! – Hace tiempo que no ven la sonrisa falsa de Pyrrha. - ¿Ya acabo tu misión…?

-Pues… si…

-Excelente. – Pyrrha lo tomó del brazo y lo abrazó, como mostrando su poderío.

Se vio como ella miró de reojo a las… harpías, que estaban ahí, viendo todo. Frunció el ceño y en un acto fuera de ella, tomó su rostro y lo besó en los labios con tal fuerza que el chico se quedó hecho piedra.

Sus amigos vieron con sorpresa como Pyrrha metía su lengua en la boca de Jaune… Oigan….

-… Se olvidaron de nosotros. – Ilia dio su opinión, a la vez que Yang le tapaba los ojos a su hermana.

-¿Qué demo…?

-Aun eres muy joven…

-He llegado a segunda base… ¿¡Cómo puedes decir que soy demasiado joven!?

Dejando eso de lado, Pyrrha terminó el beso, que mostraba aun los residuos de este por la saliva… la chica se lamió los labios y pasó a ver a esas mujeres, mientras que Jaune parecía estar en control. Ellas la miraban con rabia y ellas les sonrió, como diciendo que se traguen eso.

-Vamos. Hay que ir a descansar.

-… Ahm…. Si…

Jaune solo se dejó llevar, mientras que los demás solo veían a Pyrrha irse con él. Eso fue raro…

-… Parece que una Pyrrha celosa es muy posesiva y maliciosa. – Blake parpadeó tres veces por lo que vio, a la vez que…

-… Pero eso nos da una idea… Digo, ahora están viendo a Vent… - Weiss notó eso….

El equipo RWBY pasó a ver a las mujeres esas y ellas habían notado a Vent. Lo saludaron con la mano y él solo no supo que decir.

-Ahm… Mejor vámonos… - Vent se dio la vuelta para irse, dado que siente que si se quedan, es peor.

Pero el equipo RWBY se vieron las caras y asintieron… esto no se queda así…

Neo soltó un suspiro, parece que deberá de actuar más pronto de lo que pensó y Nora solo pudo decir algo…

-Es el corte de cabello… - Asintió al ver que todo estaba más claro ahora.

Fin Flashback

Ya luego, Vent tuvo que soportar los besos desenfrenado del equipo RWBY, a la vez que Ilia reía como loca al ver la expresión de vergüenza de Pyrrha.

-¡No es gracioso!

-¡Lo es! – La Faunus solo reía más. - ¡Por favor Pyrrha, Jaune es tan noble que jamás dudaría en engañarte! Menos con una Milf. ¿Verdad Vent?

Vent se tensó… Sabe que Jaune tiene cierta atracción por las mujeres mayores. Debe de disimular, para que…

-¿Vent? ¿Por qué dudas? – Mierda… - ¿¡Acaso Jaune…!?

-¡No! – Calmó a su prima, que parecía estar al borde del ataque de pánico. – Es solo que… Hace tiempo hablamos él y yo de fetiches y… Pues uno de los suyos es… una mujer mayor…

-… ¿¡Qué!? ¡Eso significa que…!

-¡A ver, a ver! – Ilia se puso frente a Pyrrha. - ¡Relájate mujer! Es solo un fetiche. No es que vaya a ir por este…

-Pues a mi me gustan las orejas de gato y… ¡OW!

-¡No ayudas! – Ilia pisó a su amigo, para que la pobre Pyrrha, que estaba con una expresión de horror, no se desmaye ahí mismo. – Deja de lado lo que el idiota dice… ¡Jaune no te haría jamás algo así!

-…. Es verdad… Debo calmarme. – Pyrrha tomó aire varias veces para calmarse y así poder… - Ya… Estoy mejor. – La pelirroja soltó un suspiro, se sentía mejor. – Por cierto… ¿Qué tanto falta para tu casa Ilia?

-Oh, no mucho. – La Faunus miró la calle y…. – Ah, ahí está.

Señaló una casa que demostraba estar al nivel con el lugar donde estaba construida. No era la gran cosa, pero se veía acogedora. Además de tener 2 pisos y una puerta como entrada, lo obvio. Pero no quitaba que tenía ese aire hogareño que Ilia le gustaba tanto y que había extrañado estos años.

-Linda casa…

-Gracias. Mis padres la compraron con… lo que ganaban en ese lugar… - Vent sabía que ese era un tema sensible a para su amiga. – Vamos, dejen que les dé un tour. Me habría gustado que los demás vinieran, pero están con esas misiones que Ironwood les da.

-Y también tiene que trabajar con esos de los Ace-Ops. – Pyrrha asintió. – Es obvio que no nos deseen cerca. Tras lo último que les hicimos, dudo que esos tontos nos quieran cerca de ellos. Digo…

-Entendemos Pyrrha. Nosotros pensamos lo mismo… Si nos acercamos a ellos, se nota que deseamos sacarnos los ojos.

Vent vio como Ilia sacaba de sus bolsillos unas llaves y las introducía en la manija de la puerta. Se oyó el sonido de esta abriéndose, a la vez que… pensaba en lo que era la relación que tenían con los Ace-Ops.

Era de esperarse que eran muy diferentes en su manera de ver las cosas. No sólo ello, estaba seguro de que lo que estaba pasando, era simplemente cosa del orgullo.

Los Ace-Ops eran lo mejor de Atlas, por lo que saben. Lo que lleva a que tengan esos encuentros de creencias. Aún cuando James los hizo parte de la milicia de Atlas, por mera formalidad, ya que no les ha ordenado nada, es que ahora mismo las cosas se ponían más serias.

Ellos solo usaban el privilegio que les han dado para entrar a ciertas informaciones que no estarían al alcance de todos. No sólo ello, también servía para saber si es que alguien iba tras de ellos.

No estaba tranquilos, se sentían observados de manera constante por alguna razón dentro de la Academia, que estando en Mantle, es que se sentían más relajados.

Ya dentro de la casa de Ilia, pudieron ver los muebles y demás que la decoran. Se sentía el lugar como hogareño.

-Pues… esta es mi casa. No es la gran cosa, pero…

-Es agradable Ilia. – Pyrrha le dijo lo que pensaba a su amiga, quien sonrió. – Y está todo limpio.

-Si. Le dejé la casa a una amiga de la familia, creo que debe de estar por llegar o similar. – Ilia pasó a ver si Scroll, era la hora en la que ella siempre viene a hacer la limpieza de la semana.

La puerta se abrió y todos pudieron ver cómo una mujer que estaba en sus 40 entraba. Era una Faunus de un tipo mamífero, la cola era de un tipo de ciervo, pero era lo único que era animal en ella.

Su cabello marrón, ojos del mismo tipo y figura que denotaba que se mantenía, era atrayente. Vestía ropas para el frío de Mantle, así como una bufanda de color celeste.

La mujer alzó la mirada y soltó un jadeo al ver a…

-Hola Brun. ¿Cómo estás?

-¡Ilia! – la mujer en unos pocos pasos llegó donde la chica y la abrazó con fuerza. - ¡que alegría verte!

-Ngh… igualmente. – la chica sintió sus huesos crujir. – Brun…. Mi espalda…

-Oh, perdón. – la mujer se separó de la chica y la vio bien. – Wow. Has crecido en estos años que no has estado aquí.

-Si… algo. – Ilia pasó a ver a… - Ahm… ellos son los amigos, Vent y Pyrrha.

-Un gusto.

-Un placer.

-El gusto es mío. – Brun le sonrió a Ilia. – Pensar que traerías la campeona de Mistral. Yendo en grande, ¿eh?

-Oh… Oh no… - Ilia negó con las manos. – Pyrrha es una amiga. Ella tiene novio. – quiso quitar el malentendido, a la vez que Pyrrha se mostraba apenada.

-… ¿Entonces el chico? ¿Eres bi..?

-¡No! ¡Él es mi amigo, casi un hermano! ¡Y sabes cuál es mi orientación!

-Jajaja. Está bien. Sólo juego. – Ilia soltó un suspiro. Debió de esperar eso de Brun. – Pero es una alegría verte de nuevo Ilia. Parece que… dejaste las malas juntas.

Lo hizo. Brun sabía que ella se unió a White Fang, pero jamás la delató. Tal vez era porque le tenía lástima o porque pensaba que estaba haciendo bien.

-Ay, que modales los míos. Siéntense. Les sirvo algo…

-No es necesario…

-Tonterías. – la mujer los empujó a todos al sillón y se sentaron. – Denme unos minutos. Creo que hay unas galletas que dejé en la alacena.

Mientras que vieron a la mujer irse, Vent miró la zona. Había fotos de los padres de Ilia, así como de ella misma más pequeña. También de los que serían sus abuelos. Los que ella perdió hace 10 años en el incidente Nightmare que afectó al mundo entero.

Desde ese día, Ilia ya estaba marcada para ser una Megaman… era curioso el como el mundo trabaja.

Pyrrha por su lado, vio como Brun traía galletas y té. No se queja, desea algo caliente para variar.

La Faunus les dijo que coman, algo que ellos no se negaron. El té estaba delicioso. A la vez que ella se sentaba para poder ir hablar con ellos.

-Así que… intuyo que las cosas han cambiado desde que te fuiste Ilia.

-Se puede decir. – La chica asintió. – Ahora mismo, estoy tratando de… hacer bien las cosas.

-Ya veo. Eso es bueno. – Ilia asintió. – Pero tengo entendido de que White Fang cambió. Hay rumores de que ayudaron en la situación en Argus semanas atrás.

-¿Ya se sabe de lo que pasó en Argus?

-Rumores. – Fueron las palabras de Brun. – Pero todos están de acuerdo con que una gran cosa salió del mar y de ahí salieron Grimms. Es un escándalo… y eso no ayuda al Consejo a tener las cosas en calma.

Vent y Pyrrha miraron a Ilia para saber de qué habla. Ella sonrió nerviosa y…

-Brun aquí presente, es parte del consejo.

Vent escupió su té a la vez que el daba un ataque de tos. Pyrrha le dio palmadas en la espalda para que no se ahogue. Brun rio ligeramente.

-¿¡Del consejo…!?

-Así es. – Brun asintió a la incógnita de Vent. – Soy Brun Nanaya. La única miembro Faunus del Consejo que sirve al gran Maestro Thomas… en papel, claro está.

-Ahm… Entonces usted…

-Sé de ustedes. Sólo oí relatos, más nada más. Es de esperar que no lo creyera todo. Pero oí que Ironwood les dio a tres rangos militares, para protegerlos de… Thomas. – Brun bebió de su taza y… - No ayuda que las cosas están mal con las elecciones. La discordia crece y Atlas pende de un hilo en relación a su estabilidad.

Pudieron ver que la mirada de la mujer cambio. Se notaba que ahora estaba pensando como un miembro del Consejo.

-No es como pensé que sería alguien del Consejo.

-Jaja. Lo sé. – Brun rio a las palabras de Pyrrha. – eso es lo que pasa cuando tienes que hacerte de un nombre tras ser no sólo de los de tercera clase, sino también una Faunus.

-Usted…

-Llegué a donde estoy, gracias a mis habilidades y perseverancia. No por sobornos y contactos como en la mayoría de casos. Pero no hablemos de mí, sino de la situación general de Mantle y Atlas. Que siento, que saben más de lo que tengo entendido… incluido los Megaman de los que se habla tanto.

Ilia miró a sus amigos, como pidiendo permiso para ellos. Y también…

Asintieron, si Ilia confía en ella, lo harán…

-… Verás Brun…

Ilia comenzó su relato y la mujer abrió los ojos con sorpresa por lo que estaba oyendo.

Tras unos minutos de relato, se pudo ver que…

-Con que es eso. – la mujer dejó en la mesa de centro su taza de té. – Suponía que era algo así, dado que Ironwood estaba molesto por varias cosas. Así como la inactividad constante del Consejo.

-¿Inactividad? Pensé que…

-El Consejo solo está para aprobar leyes, no tenemos poder en las decisiones del Gran Maestro. – Pyrrha no supo que decir. – no sé cómo es en el reino de cada uno de ustedes, pero aquí, el Consejo no tiene ni voz ni voto en las grandes decisiones. Esa las toma Thomas. Y desde hace meses, que ha estado peor. Desde Vale, como que ha perdido la cabeza.

-¿En qué sentido? – Vent se mostró interesado al oír ello.

La mujer se tomó su tiempo, como debatiendo si debe de decirle esto a esos chicos.

Optó por hablar…

-Hace años, todo el mundo sabía que Thomas, bien se hizo del poder de Atlas, quiso cerrar las fronteras del reino. Aislar a Atlas del mundo entero, a menos que no sea por otras cosas que según él, eran más importantes. Obviamente, eso no pasó. El general logró hacer que eso no pase. Pero la situación sólo quedó como….un mal inicio para el tiempo de reinado de Thomas.

Brun alzó la mirada.

-Los Maestros son… como los Reyes de antaño. Sólo que estos son elegidos por el Consejo del momento tras muchos participantes. Y ahí, es donde yace la situación… una vez Thomas se hizo del poder, hizo lo primero que nadie esperó… hacerse él de este casi en su totalidad.

-En palabras simples. Disminuyó la importancia del Consejo y su labor se vio reducido… sólo aprobar leyes, más no tener ni voz ni voto.

-Correcto. – Brun asintió a las palabras de Vent. – Lo que hace que muchos crean que es el Consejo el que crea esas leyes. Pero la verdad, es que es Thomas. Muchas de las decisiones que culpan al Consejo, es por Thomas. Pero nosotros al ser un todo, estamos obligados a… callar nuestro malestar.

-¿Por qué nadie ha tratado de elegir a un nuevo Gran Maestro? Según las leyes, es posible. – Pyrrha le dio la sugerencia. – Por lo que dice, Thomas tiene el 80 % del poder. Cuando de verdad, sólo debería de tener un 50% o un 60%.

-Je. No creas que no lo hemos pensado. Era la idea central tras ver lo que pasaba. La gente siendo oprimida, estando asustada. Hasta Ironwood siendo a ser el títere de Thomas y ser la cara de sus radicales decisiones.

-Entonces… Ironwood no…

-No digo que esté libre de culpa. Ironwood estuvo bajo el mando de Thomas cuando este era general del ejército años atrás. Lo que lleva a que… bueno. Ya ven. Las cosas no están bien. Algunas decisiones de Ironwood son radicales, pero algunas son forzadas por la situación. Claro, eso no es lo que Robyn ve.

-¿La que está postulando al puesto del Consejo en representación de Mantle y compite con el mismo Jacques Schnee? – Ilia preguntó y Brun asintió.

-Si. Buena mujer, pero también muy cerrada en sus conceptos de lo bueno con lo malo. Parece que está en contra en su totalidad contra Ironwood, sin saber que él también es una marioneta. La ironía de las cosas. – Brun miró a los chicos y… - ella también lo está siendo. Marioneta de las circunstancias. Todos lo estamos siendo.

Los Megaman asintieron, ellos saben que es eso. Pero no por ello…

Fue en eso, que los tres oyeron algo afuera. Se vieron las caras, haciendo que Brun los vea con rareza. ¿Pasaba algo?

-¿Los camiones de Atlas pasan por aquí?

-…No. Es una zona prohibida para este tipo de transporte, por el daño que puede hacer si se descarrila. – Vent afiló la mirada. - ¿Por qué?

-…Porque tenemos camión llegando…

Las palabras de Ilia, hicieron que la mujer afile la mirada. Esto no estaba bien.

-… Eso no es normal. ¿Para que el camión? – Brun abrió los ojos al recordar que… - Creo que también tenemos que tener en cuenta que… Robyn ha demostrado una clara molestia hacia los transportes que usa la milicia de Atlas que van y vienen…

Eso no era bueno. Ilia se puso de pie y miró por la ventana. Vio al camión pasar y se notaba que… estaba cargado de Dust. Debe de ser para la nueva torre, pero a la vez…

-¿No es que Ruby estaba con Penny en esa misión donde…? – Pyrrha miró a Vent, quien maldijo por lo bajo. Eso no era bueno.

-Dígame la verdad… - Miró a Brun, quien se mostraba tensa. – Cual es la posibilidad de que… pase algo.

-Alta. Las paredes de Mantle están dañadas, lo que hace que estén en peligro de ataques Grimms. – Eso era malo. – Se ha pedido ayuda a… Atlas, para que las arreglen. Pero esas mociones se negaron para priorizar el proyecto de Ironwood y el de Thomas.

-¿Thomas tiene un proyecto? – Fue la pregunta de Ilia.

-¿No lo saben? – Brun se mostró sorprendida. – El proyecto de Thomas va de la mano con el de Ironwood. Desea crear un poderoso ejército, no se ha dicho para qué. Pero se sabe que ha estado gastando recursos en armas y demás, para hacerse con ese armamento que tanto desea. No es algo que sepa todo el mundo. Si algo he visto, es que todos los que están aquí en el poder de Atlas, se guardan sus cosas. Hay una enorme falta de comunicación.

Eso era malo. Y mucho. Tanto, que… les hace pensar que la situación de Atlas es más de lo que pensaron. Habían muchos intereses de poder aquí. Muchos lados por el que lanzarse a elegir.

Podía ser extraño, pero ahora entendían lo que Summer Rose dijo en su mensaje y el porque como estaban, jamás iban a ganar. Estaban muy divididos. Cada uno tiraba para su lado y conveniencia.

En eso, Vent sintió su Scroll sonar. Era… una señal de Ruby. Y con unas coordenadas. El mensaje solo decía…

-Robyn y sus seguidores están aquí. No es una situación amable.

Vent maldijo todo. Eso era lo que no quería. Si sólo Ironwood fuera sincero… aunque ellos no son nadie para decir eso. Más cuando aún no dicen las cosas como son.

Miró el punto y… no estaba lejos. Solo unos minutos con los Aero deslizadores que trajeron. Su vista se posó en sus amigas y ellas asintieron.

-Concejal Brun… ¿Nos ayuda en algo que acaba de surgir y que tiene que ver con… la falta de comunicación de la que hemos estado hablando?

La mujer alzó una ceja, pero su mirada mostraba curiosidad. ¿De que estaba hablando este chico?


En las zonas alejadas de Mantle…

Un camión conduce por una carretera larga y recta en medio de la tundra.

-No es que esté aburrida, pero ¿por qué no podemos usar una aeronave para llevar estos suministros a Amity?

Ruby y Penny están sentadas en el asiento delantero, mientras conduce un AK-200. La chica solo miraba al frente somnolienta.

-Los componentes para la construcción de Amity Tower son demasiado pesados. Todo ese peso requeriría Dust precioso que deberíamos estar guardando para el lanzamiento en sí. Y los Grimm que vendrá después.

Ruby comienza a acercarse a quedarse dormida.

-Solo hace que el suministro sea largo... muy largo.

-Al menos la tundra es pintoresca.

Penny sonríe y mira por la ventana. A lo lejos, un par de pingüinos observan el camión graznando.

-Totalmente. – Ruby no estaba impresionada.

Ruby comienza a quedarse dormida y pronto se inclina sobre el hombro de Penny, ya que el sueño le ganaba.

-¡Ruby! -la chica se despierta sobresaltada por el grito de Penny.

-… Dime Penny…

-Solo quería decir lo emocionada que estoy de trabajar contigo en una capacidad profesional. ¡Como amigos! -la robot sonríe emocionada.

Ruby al ver ello, también sonríe y suelta una sonrisa.

-Yo también, Penny.

-¡Las relaciones son tan interesantes y variadas! ¡Nuevos amigos, y tú te vas a casar!

Ruby se sonrojo, a la vez que miraba su anillo de compromiso. Se iba a casar… o al menos la promesa del matrimonio estaba ahí presente.

Se pellizco para no sonreír como una boba, para luego ver a Penny.

-Hablando de amigos... ¿Has podido hacer nuevos? Desde, ya sabes...

-Ahora que soy la protectora oficial de Mantle, ya no tengo equipo. El general Ironwood dice que no tengo tiempo para amigos. Al menos eso es lo que me dio a entender… se le veía tan ido ese día.

Eso era raro de oír. ¿El general ido? Eso era extraño. Pero lo dejó de lado, para seguir la charla con su amiga.

-Oh, eh, ¿cómo te sientes al respecto?

-Siento que desearía poder hacer tanto las cosas que necesito hacer como las cosas que quiero hacer. ¿Eso es normal?

Ahí era cuando Penny jamás dejaba de sorprenderla. Se notaba lo humana que era. Tanto, que a veces siente que ella está viva en el sentido estricto de la palabra y no es sólo un robot.

Aunque, sino mal recuerda, los Reploids, los robots que existieron hace milenios, eran similares. Pero a diferencia de Penny, ellos ya tenían ideas claras… ella no, estaba aprendiendo. Lo que la hacía muy especial y diferente.

-Eso es lo más normal posible, Penny. – Ruby le respondió con una sonrisa a su amiga, quien hizo lo mismo.

-Y… Ahm… también tengo una pregunta más. – Penny se mostraba apenada. - ¿Qué sientes al estar con Vent?

-¿Qué…? – la voz de Ruby salió bien aguda. - ¿Qué quieres decir?

-Bueno… estuve leyendo un libro de la especialista Schnee… - ¿de Winter? – Donde habla del romance y demás.

-….Winter lee novelas de romance… no va con la personalidad que ella aparenta.

-Si. Y en este habla del amor como un sentimiento maravilloso, pero también… malo. ¿Cómo es eso posible? ¿Cómo algo maravilloso puede ser malo a la vez?

-Pues… es… Ahm… - Ruby no sabía que decir. Pensó que jamás tendría está charla, al menos hasta que ella tenga sus propios hijos y le hagan esa pregunta. – Como lo puedo decir… es… Como una montaña rusa.

-¿Esa atracción donde uno grita del miedo y la emoción por los movimientos bruscos que desafían la gravedad?

-Si… esos. – Van a algún lado. – Es… en mi caso, estar con Vent es… él me da esa sensación de paz que no hallo en nadie más. – Ruby no pudo evitar sonreír. – Él…hace que sea fuerte, pero a la vez me siento débil. A su lado, siento que puedo hacer todo… pero tengo miedo de que se aleje y un día… - su mente le mandó la imagen del momento en que murió en la batalla con Albert.

-Ruby… - Penny vio como su amiga tembló y unas lágrimas cayeron. - ¿Estás bien?

-Si… - Ella se limpió las lágrimas. – Es sólo… sólo difícil. Amar es muy complicado. Que sientes que si pierdes a esa persona, pierdes todo… y cuando está a tu lado, sientes que todo es posible. Te emociona y te aterra estar con esa persona. Te hace fuerte y débil. Independiente y dependiente. Puedes estar en el cielo un momento y en el infierno en el que le sigue. Así de complicado es… el amor es así. Como yo lo veo.

Penny se quedó viendo a su amiga con sorpresa por sus palabras y su expresión. Se le veía tan… diferente. Fuerte. Pero temerosa también. Era una sensación rara. ¿Eso es lo que hace el amor a uno?

No lo sabe. Le gustaría poder saberlo… quiere probar lo que es amar. Quiere… amar a alguien.

Una imagen fue a su cabeza… el momento en que él la salvó hace un año. El como la salvó… la miró con preocupación y alivio. No sabe porque ese recuerdo hizo que sus sensores de calor se activen sus mejillas.

-¿Penny? ¿Todo bien?

-¿¡Eh!? ¡Oh sí! – Penny no supo porque se puso así. - ¡No es que esté pensando en alguien! *Hic*

Ruby vio como ella se llevó la mano a la boca. El tic nervioso que tiene al mentir se le activo. Sospechoso.

De todo modos, espera que eso haya ayudado a Penny en sus dudas y…

-Así que… esos sentimientos llevan a casarse. ¿no? – Quizás no…

-Pues… si. Algunas veces. – Ruby se rascó la nuca… genial, un tic de Vent se le pasó…. – A veces las cosas no funcionan y…. Bueno…

-Ok. Pero sirvió para ti y tu equipo, ¿No?

-Gracias al cielo. La relación con Vent no ha sido fácil. Más por como es él. – eso era lo que hacía que Ruby disfrute el contacto que ha tenido con Vent y lo que ha llevado a que…

-Ya veo… ¿y eso incluye el sexo? – la pregunta hizo que Ruby se sonroje a niveles extremos. – Sé que es lo normal en cosas así… ¿Cómo se siente?

-¡Aún soy virgen!

Parece que esto es peor de lo que imaginó…

En ese momento, Qrow habla desde la parte trasera del camión.

-¿Todo va bien allá? – Fue su pregunta. – Te oí gritar Ruby.

-¡Todo muy bien, tío Qrow!

Ruby da un pulgar hacia arriba sin pasar a verlo, dado que no desea que la vea con la cara roja. Genial, su imaginación ahora la estaba traicionando.

Penny se mostraba algo confundida. ¿mala pregunta? Pero si por lo que sabe, el sexo es normal en las parejas. Mmm. Esto es más complicado de lo que pensó.

En la parte de atrás, Qrow está jugando un juego de cartas con Clover, quien coloca varias cartas en la caja de suministros que están usando como mesa.

-Vuelvo a ganar. ¿Tal vez deberíamos dejarlo?

-Cállate y vamos de nuevo. – Qrow no estaba para dejarse vencer.

Clover se ríe, luego recoge las cartas y las baraja.

-Seguro que tu sobrina es única, ¿eh?

-Todos lo son. Hemos pasado por mucho juntos.

-Es bueno que tuvieran a alguien a quien admirar y ayudarlos a superarlo. No todo el mundo tiene tanta suerte.

Clover comienza a repartir las cartas.

-No sé nada de eso. Por cierto, gracias. Por cuidarlos. Tú y tu equipo en las misiones que tienen.

-¿De qué sirve salvar el mundo sin otra generación esperando entre bastidores? Con suerte, dejarán a Remnant mejor de lo que les dejamos a ellos.

-Antes habría bebido por eso.

-No deberías hacer eso, ¿sabes?

-¿Beber? No te preocupes, lo dejé.

-Quise decir desviar un cumplido. Esos niños no estarían donde están sin ti. Has tenido más efecto sobre ellos de lo que crees.

Qrow sonríe y se frota un lado de la cabeza.

-Quizás. Pero también han tenido un buen líder con ellos. – Qrow notó la mirada de Clover y… - Vent es muchas cosas. Pero no es alguien que haga o diga cosas porque si. Lo que pasó en la mina, es porque faltaste a tu palabra. Eso lo sacó de quicio.

-Ese chico no sabe que es lo que estamos tratando de lograr…

-Él lo sabe mejor que nadie. – Qrow miró sus cartas. – Él y esas dos han peleado con esas cosas varias veces. En cada batalla, sus principios eran puestos a prueba. No sólo ello, también estaba la idea de que sus batallas cada vez eran más…. Complicadas por lo que pasaba. Su reacción, es porque las cosas se salieron de control, cuando no era necesario.

-… Tengo mis órdenes…

-Y esa es la razón, por la que no se ven a la cara. Vent es como su nombre lo dice, el viento. Sigue lo que cree y aunque se equivoque, que lo ha hecho mucho en el tiempo que lo conozco, sigue avanzando sin tener que echar la culpa a otros. Porque al final, es su decisión.

Clover no dijo nada. Es más, siente que lo mejor era callarse. Es verdad que él y Vent no pueden verse a las caras, pero era por la diferencia que había entre ellos en cómo llevar las cosas.

De todos modos, no es que quería aceptar al muchacho y mucho menos estar con él en una buena relación de trabajo. Mientras cada uno esté por su lado, mejor. Y eso también lo pensaba su equipo.

Qrow por su lado, pensaba que la reacción de Clover a Vent era… natural.

De la nada aparece alguien que puede ser capaz de no sólo acabar con Grimms más poderosos que la mayoría. Sino que cuestiona su autoridad cuando nadie más lo hizo…

Si bien no niega que Clover y su equipo tienen buenas intenciones, es justo eso lo que hace que las cosas se vayan al demonio en lo que es la relación de trabajo.

Si, hay cordialidad, pero eso es lo que hace que las cosas sean más tensas. Y no ayuda que los Ace-Ops tampoco desean ser muy… amigables.

De todo modos, las cosa van bien por ahora. Sabe que las cosas se pueden ir al demonio en menos de un segundo.

-Ah, tío Qrow. – La voz de Ruby hizo que ambos hombres salgan de sus pensamientos.

Qrow y Clover se levantan y se dirigen al frente del camión.

-¿Qué está pasando? ¿Grimms? – Fue la pregunta de Qrow a su sobrina.

-No. Peor. – Clover afiló la mirada. - Ustedes dos conmigo. Penny, quédate quieta y vigila a nuestros seis. Es posible que necesitemos un elemento sorpresa.

-Afirmativo. Planificaré seis resultados posibles.

Los tres miran a Penny, quien sonríe con confianza. Eso no tenía sentido… oh bueno. A trabajar…

Ruby no sabe porque, pero siente que algo malo puede pasar, sacó su Scroll y lo puso en su mano, en caso deba pedir ayuda a Vent y las demás. Sabe que están en Mantle.

-Toda está listo, Robyn madam.

Robyn Hill es una mujer joven de piel bronceada y ojos violetas. Su cabello rubio claro está atado en una cola de caballo. Tiene un lunar debajo del ojo derecho y otro en el lado izquierdo debajo de la boca.

Robyn viste un abrigo negro sin mangas con detalles grises sobre un chaleco rojo sin mangas cruzado, una camisa marrón de cuello alto y una camisa gris claro de manga corta con una manga corta derecha que tiene un puño negro mientras que la otra manga es más larga. Ella también usa un remachador de cintura con cinturón marrón con pantalones marrones a juego metidos en botas negras hasta la rodilla con puños de color marrón oscuro. Alrededor de su cuello lleva una bufanda verde oliva con colas de aspecto andrajoso colgando detrás de ella. Ella también usa un par de guantes negros estilo tiro con arco a los que les falta el dedo índice en ambos.

-Gracias Fiona… Pensar que pasarían por aquí.

Fiona Thyme es una mujer joven con cabello blanco peinado corto y desordenado y ojos verde oliva. Ella tiene orejas de oveja como su rasgo de Faunus con un pequeño arete de aro en la oreja izquierda y un pequeño arete de campana en la oreja derecha.

Fiona viste un abrigo verde oliva sin mangas con solapas de color marrón oscuro con el broche de la Cazadora Feliz en la solapa izquierda. Ella luce una camisa verde de manga larga con un peto con adornos de color naranja blanco sobre ella. Lleva un cinturón naranja, que sujeta su abrigo con fuerza alrededor de su cintura. También usa pantalones de color marrón oscuro metidos en botas grises debajo de la rodilla con la parte superior doblada para revelar el forro blanco. Las suelas y las puntas de las botas son de un gris más oscuro.

También usa guantes sin dedos oscuros acompañados de almohadillas blindadas de cuero blanco y gris en el antebrazo con el brazo izquierdo cubriendo hasta la parte superior del brazo mientras que el derecho solo cubre parcialmente su antebrazo.

Ambas están de pie en medio de la carretera frente a una barricada de chapa construida frente a un pequeño cañón.

-Muy bien, señoras, es hora de mostrarles los dientes. No voy a dejar que sigan haciendo esto sin saber el porque.

El camión se detiene y Clover, Ruby y Qrow salen.

-¡Robyn! Bueno, si no es la heroína de la ciudad natal de Mantle. ¿Hay alguna razón por la que estés bloqueando un transporte militar oficial?

Ruby y Qrow se vieron medio segundo. Se notaba que no estaba feliz de verla. Y Robyn estaba igual.

-Clover, me alegro mucho de que estés aquí. – Eso era mentira. Y eso notaba de lejos. - Tal vez puedas ayudarme a entender por qué este camión que se supone que debe llevar materiales de construcción para arreglar la pared exterior de Mantle, va camino al medio de la nada. ¿Estás perdido?

-Jajaja. Es bastante fácil dar la vuelta aquí en la tundra, todo se ve igual. Sin embargo, gracias por consultarnos. Estaremos en nuestro camino ahora. – Clover se dio vuelta para alejarse y…

Ruby afiló la mirada. ¿Acaso…?

-Esperaba que fueras sincero conmigo. ¿Qué hace Ironwood con el nuevo Amity en la antigua mina SDC?

Clover se detiene y se vuelve hacia Robyn.

-Oh, eso. Solo haciéndole un chequeo anual.

-El próximo Festival Vytal no es pronto, ya que tras lo que pasó en Vale, hace que nadie se quiera arriesgar… - ella tenía razón. - Aquí solo se permiten drones automatizados y algunos científicos selectos de Atlas. Y Nuevo Amity está obteniendo recursos invaluables que necesitamos en Mantle para protegernos contra las hordas de Grimms. Parece algo más que un chequeo.

La mujer era lista y Qrow se lo debía de dar. Es más, estaba segura de que lo que sabía era verdad. Ella no era alguien quién puedas sólo obviar. Para nada.

-Lo has estado investigando. – Y Clover no se veía feliz con esa información.

-No podemos arreglar el muro sin los suministros en estos camiones. Creo que Mantle merece saber para qué se utilizan. No tiene que ser difícil. Sólo dime.

Robyn camina hacia adelante y extiende su mano con una sonrisa.

Ruby pensó que no era mala manera de arreglar las tensiones que hay entre Mantle y Atlas. Si saben que es lo que están haciendo, que incluye protegerlos… deberían decirlo.

Ella pensó rápido. Era una jugada arriesgada. Pero era la que les puede dar beneficios a largo plazo.

-Voy a tener que pasar de eso.

Frunce el ceño, luego sonríe de nuevo mientras dirige su atención a Ruby y Qrow.

-¿Qué tal tú, pequeña? ¿Tipo de cabello raro? ¿Alguno de ustedes quiere decirme por qué Mantle está en riesgo por el proyecto favorito de Ironwood?

Ruby soltó un suspiro, lo mejor era que sean sinceros. Y así evitar una pelea innecesaria. Ella actúa así, sólo porque no sabe que hacen con todo el Dust.

-Estamos tratando de ayudar a Mantle. Nosotros necesitamos-

-Ya es suficiente Robyn. Como posible concejal, probablemente debería centrarse en la elección en lugar de acosar a Cazadores. Ahora, es hora de dejarnos pasar.

Ruby frunció el ceño. Maldita sea, sólo logrará que la mujer reaccione de mala manera y eso era lo que ella no quería.

Robyn por su lado, sólo miró a Clover y….

-Creo que has juzgado mal la situación. De una forma u otra, estos suministros llegarán a donde se supone que deben ir: Mantle.

-Entonces le sugiero que lo haga a través de los canales legales adecuados como concejal. Si te eligen.

Robyn sonríe al insulto que Clover le dio, dado que sabe cómo está la situación.

-Ahora, ¿dónde está la diversión en eso?

Clover tensa su mano, y Ruby y Qrow ponen sus manos sobre sus armas. De repente, Penny sale volando de la parte trasera del camión y aterriza encima de él, con sus espadas levitando a su alrededor.

-Robyn Hill. Me gustaría pedirle cortésmente que detenga a las Cazadoras que se acercan a la parte trasera del camión.

Clover, Qrow y Ruby miran lo que parece ser absolutamente nada detrás del camión.

-Está bien. ¡Joanna, May!

Dos personas se desvanecen detrás del camión.

Joanna es una mujer alta de piel bronceada con rasgos masculinos y cabello corto verde oscuro parcialmente en punta, ojos beige y tatuajes en la nariz y la frente. Lleva un abrigo marrón cacao con solapas marrón oscuro y ribetes blancos y detalles en el dobladillo sobre una blusa de manga larga beige claro. Lleva almohadillas blindadas de color verde alcachofa y blanco con correas de color verde esmeralda en los brazos junto con guantes marrones. Ella luce un par de pantalones marrones metidos en botas negras con puños verde esmeralda. Ella también usa un peto gris claro y verde pálido que luce el emblema del broche de la Cazadora Feliz en el centro.

May es una mujer de piel clara con cabello azul medio, una cola de caballo larga hasta el trasero envuelta en una tela blanca similar a una venda y ojos amarillos. Viste un abrigo marrón polvoriento con una pequeña abertura en la parte trasera, solapas marrón oscuro con el emblema del broche de la Cazadora Feliz en la solapa derecha sobre un chaleco gris y una blusa marrón oscuro. Ella también usa pantalones cortos de color marrón oscuro junto con guantes a juego hasta el antebrazo.

May usa una armadura gris acolchada sobre sus antebrazos y el dorso de sus manos. Junto a un par de calcetines grises hasta el muslo y botas hasta el muslo de color marrón oscuro y una bufanda naranja.

-La protectora de Mantle, ¿eh? – dijo la mujer, viendo a Penny.

-Déjanos pasar, por favor.

Todos permanecen tensos por un momento, listos para una pelea. Pero fue en eso, que se oyó como algo venía… era un sonido fuerte.

-Aero deslizadores. – May miró a Joanna, quien se puso en guardia.

En solo segundos, saltando sobre la barricada que se había creado, apareció un deslizador que al tocar el suelo se giró para hacer fricción en el suelo y no dejarse llevar por la velocidad.

Las Cazadoras Felices vieron que quien llegó era un chico en armadura azul… Robyn afiló la mirada. Era…

-Megaman Modelo X. – Fiona reconoció al muchacho. – el que derrotó a Adam Taurus y salvó a Vale… ¿Qué hace aquí?

-¡Vent!

-Vine lo más rápido que pude. – Dijo él bajándose del deslizador.

-… ¿Desde cuando sabes…?

-Desde hace 5 minutos. – Qrow soltó un suspiro. Claro…

Los demás oyeron otros dos sonidos. Llegando al lado de Vent, estaba Pyrrha e Ilia, quien tenía con ella a una mujer que Robyn reconoció.

-¿Tenías que ir tan rápido? Aún no nos acostumbramos a esto. – Pyrrha se bajó de su vehículo y…

-Lamento todo el movimiento abrupto Brun. – Ilia le habló a su pasajera, que se veía azul.

-Todo bien… no pasa nada. – la mujer se bajó del deslizador y… - Pero no lo volveré a hacer…

-Concejal Nanaya… ¿Qué está…? – Clover sabía que esto era…

-Vine a ver… el porque unos camiones pasan por Mantle y otros se van a la nada. ¿Creyó que no lo notaría, Especialista Ebi? Le recuerdo que soy una de las Concejales que representa Mantle.

No dijo nada. Clover se quedó sin habla. Y eso decía mucho. Pero era Robyn la que estaba también tensa.

-Atacar un camión de la milicia de Atlas… ¿en serio Robyn?

-Yo…

-Silencio. – la mujer bajó la mirada. – No recuero haberte enseñado a usar medios que son fácilmente terroristas para lograr lo que deseas. Más cuando te pones la soga al cuello en relación a lo que deseas lograr. – Brun miró a las demás mujeres, quienes se asustaron ante la mirada de la Concejal. – Y eso se lo pasas a los que te siguen. ¿Esa es la imagen de qué deseas dar para ser concejal y ayudar a Mantle?

-No madam. – fueron sus palabras, pero se veía que estaba intimidada.

-Usted especialista Ebi, también tiene culpa. Su acción, denota que no busco la solución pacífica a esta situación. ¿Deseaba irse a las armas desde el inicio?

-Sabe mis órdenes, Madam.

-Las sé. Pero no significa que esté de acuerdo con ellas y la manera en que las estás llevando acabo. – Clover no dijo nada. – Hablaré con Ironwood de esto.

-Señora. – Clover no le quedó otra más que asentir y dar un saludo.

Brun miró a los otros dos, a Qrow y Ruby. Sonrió al ver que…

-¿Más de tus amigos Ilia? – fue la pregunta de Brun a la chica, quien asintió. – Ya veo. Es bueno ver que tengas más amigos.

-… Ok. Ya me perdí. ¿Cómo esa chica conoce a la Concejal? – Joanna le hizo la pregunta a May, quien se encogió de hombros.

-Fui su niñera cuando era pequeña. Y yo soy la que cuida la casa donde ella vivía, mientras estaba fuera. Por eso. – Brun miró a la mujer, quien se tensó. – A la otra, que el susurro… sea eso.

-Tarada… - May negó con la cabeza.

-Ahm… - Ruby se acercó a la mujer. – Gracias por…

-Lo hago por Mantle niña. Y porque eres amiga de Ilia. No es que apoye lo que Ironwood hace bajo órdenes de Thomas. – Brun le susurró a la chica eso. – No dejes que la situación te supere y cambien tu modo de ver las cosas… no importa la presión.

Sin decir más, Robyn sólo le quedó hacer que abran la barricada. Penny bajó del camión, para poder ir al interior de este de nuevo. Sólo que…

-¡Gracias por el Dust!

Una voz… ¡Arriba!

Todos pasaron a ver cómo algo volaba a toda velocidad sobre ellos y clavaba sus garras traseras en el techo del camión y lo elevaba. A la vez que mandaba una onda eléctrica de ella a todo el camión, con la descarga necesaria para freír al robot que era el conductor.

-¡No!

-¡Ta ta~! ¡Adiós tontos!

Vieron al ser irse con el camión sin problemas, demostrando ser fuerte a pesar del tamaño que tenía. Que parecía no pasar del de una persona común y corriente.

Vent apuntó con su Buster para evitar que se vaya, pero Clover le bajó el brazo.

-¡Ese Dust es necesario para lo que estamos haciendo!

El Megaman le iba a decir algo, pero al ver que ya su objetivo estaba lejos… duda poder darle a tanta distancia sin unos intentos. Y ya se habrá ido para ello.

-¡Mierda! – Vent se giró y se subió al deslizador. – Es un Grimmroid, ¡Vamos!

-¡Bien! – Pyrrha e Ilia asintieron, subiendo ellas a los suyos.

-Vent, deja que vayamos.

-Deben de llevar a la Concejal a… - El muchacho vio la mirada de Ruby y decía que irá, quiera él o no.

Maldijo todo. Hasta ya había visto a Penny, lista para ir. Agh… esto se fue de control.

-¡Vamos, Qrow ve con Clover e informen de la situación! ¡y es una orden Clover, no un favor!

El hombre apretó los dientes, detestaba que este chico tenga un rango sobre él… pero según el general era lo mejor para que las cosas no se salgan de control.

Antes que uno pueda decir algo, Robyn y May se subieron a los deslizadores de Pyrrha e Ilia.

-¡Hey, ustedes no…!

-Este es asunto de Mantle. Iremos quieran o no.

Pyrrha se mordió la lengua. Maldita sea… ¿todas las mujeres de este Reino son así?

Vent soltó un suspiro, asintió. Ruby se aferró a él, no pueden perder tiempo.

-Genial… sólo no toques más de lo necesario.

-No eres mi tipo… - May rodó los ojos. - ¡Cuiden a la Concejal!

Fiona y Joanna no pudieron ni responder. Se habían ido y eso era lo que no esperaban. ¿¡En serio!?

-… Llama al cuartel central Clover. Y dile a Ironwood que tenemos otro Grimmroid entre manos.

Las palabras de Qrow sólo hizo que los presentes que no sabían de nada lo miren con duda. Él suspiro… esto estaba cada vez peor.


Por su lado, Thomas estaba viendo sus planes, mientras que…

-Veo que estás en un buen camino, Thomas. – pasó a ver a un lado y pudo ver cómo una figura que parecía ser una sombra, se hacía presente. - ¿te gusta la información que te di? Aunque te tomó años descifrarla.

-Mi Lady. – Thomas de inclinó ante la sombra. – Es un honor verla de nuevo.

-Sin formalidades. Dime, ¿Todo está avanzando como lo he previsto?

-Si. Ironwood sigue… el plan que me dio.

-Excelente. Es más, deseo que hagas algo más.

-Lo que diga. Gracias a usted, es que Atlas es la gran nación que es ahora. Todo gracias a los conocimientos que nos otorgó.

La sombra pareció sonreír a esas palabras. Era lo que deseaba oír. Y sin preámbulos…

-3 de mis más leales guerreros están en camino a Atlas. Y sé que deseas saber de los Megaman. Ellos te ayudarán a entender el poder que esos tres portan. Ah, también que los perros de Salem son lo que estaba causando caos en Mantle. Pero deja que Salem siga creyendo que su ridículo plan es… exitoso. No hagas nada. A menos que interrumpa nuestros planes.

-Entiendo. Veré qué esa información sea útil. Dejaré que todo siga el curso… como usted lo ha previsto mi Lady.

La sombra asintió y se empezó a desvanecer. No sin antes.

-Y Thomas… no me falles como Albert lo hizo. Porque a él no lo pude matar, pero tú… tú eres otro caso. ¿Entiendes?

El hombre asintió con algo de miedo, antes de que la sombra se vaya por completo. Y ya sin estar ahí, se puede ver que… Thomas no era el titiritero.

Era el títere.