Bueno, aquí estamos con un cap más del fic. Avanzando poco a poco.
RWBY: ZX Legends
Capítulo 14: Una Cálida Cita
El despertar de Blake era como uno más. La chica abrió los ojos, ya no ajena a lo que era la sensación de los brazos en su cintura.
Y eso era decir mucho, ella sabía que las cosas habían sido de cierta manera, solo porque se habían dejado llevar… Aunque culpa más a su lado Faunus de eso. Aunque puede que también tenga que ver lo mucho que han hecho.
Blake miró a su prometido, que seguía dormido, como si nada lo molestara y era eso en verdad. Nada lo molestaba. Al menos en los sueños, y eso la alegraba. Y mucho…
Sabía que se debía de levantar, aunque no lo deseaba, pero era así… Ella logró liberarse del agarre de Vent, ponerse de pie y simplemente ir a donde tenía que ir. Se levantó y sintió sus rodillas temblar, no era algo malo, pero si era algo que uno puede considerar, obvio. Muy obvio…
A su vez, la chica soltó un suspiro… Uno que denotaba que ella al final, como el resto, estaba satisfecha por lo que pasó ayer. Tenía la certeza de que a su madre le estaría celebrando las cosas por esto. Dios, se lo cree.
Caminó al baño, se vio al espejo y vio el desastre que era su cabello, no era para menos, dado el estado en que estaba. Sonrió y pudo ver que sus ojos se veían… más relajados, aún recuerda como eran cuando llegó a Vale y a Beacon.
Ya no era la misma que hace 2 años. Ni de lejos lo era. Simplemente era… mejor.
Tomó lo era una Toalla húmeda y se limpió la sangre que había salido… Tiró el trozo de papel a la basura, a la vez que se acomodaba un poco el cabello. Lanzó agua a su cara, y con las mismas toallas húmedas, se quitó la máscara de ojos que siempre usa.
Era lo mejor, ya luego se arregla. Salió del baño, su desnudez no le molestaba para nada. Vio como Vent estaba durmiendo aun y ella sonrió de nuevo. Se acostó a su lado, tapándose con la sabana que estaba ahí y acarició la cara del muchacho. A su vez que analizaba las cicatrices que tiene.
Al ser un Megaman, parece que el Aura trabaja diferente para él… o quizás es por quien es su padre. Aun con tenerla, que le ayuda a curarlo, no es total. Simplemente, se mostraba que era diferente.
No sabe que puede ser, pero tiene la certeza de que es algo que solo lo afecta a él y no sabe si eso es correcto. Lo detesta en gran medida, pero…
Pero no puede hacer nada contra ello. Ese era el destino que le tocó y él estaba seguro de seguirlo, aunque le doliera en gran medida. Le dolía tener que… bueno, que las cosas sean de ese modo. Y ella a veces pensó en que…
¿Fue correcto conocerlo? ¿Fue lo mejor?
Si, para ella se siente así. Ha crecido, aprendido, así como también ha entendido varias cosas de la gente y de ella misma. Pero a la vez, sabe que todo esto ha sido una tortura para él… Si solo no se hubieran conocido, él seguiría siendo el chico totalmente inocente que conoció y no… no esto… No un guerrero que tiene que pelear porque es su deber.
Blake solo pudo aferrarse más a él… la idea de que lo que pasó en la batalla con Albert, se repita. Sabe que si pasa, no habrá milagro que lo salve. No habrá… nada. Solo muerte y dolor. Y ella no deseaba eso. Jamás… Pero a la vez, sentía que era una jugada cruel del mismo destino que sean ellas las que… lo hayan visto morir una vez. ¿Era cruel pensar que…?
Cerró los ojos, no debía de pensar en eso. Dios… No lo desea ni pensar. Es más, desea que las cosas no sean más así. Ella misma se había jurado no huir más. Debía de seguir pensando de ese modo, así podrán…
-… ¿Por qué tan pensativa? – Ella abrió los ojos y notó que él estaba despierto. – Esa expresión no te queda.
-¿La de pensar?
-La de dolor…
Blake borró la sonrisa burlona que puso al preguntar ello. Solo pudo… callar. Trató de que sus ojos no la traicionen. ¿Por qué debía de pensar en esas cosas justo cuando habían pasado una noche tan maravillosa? Una donde se sintió feliz de haber nacido mujer.
-…. Pensaba en lo que hemos pasado y lo que se viene.
-… Es de esperar que pienses eso. – Ella alzó la mirada y pudo como es que el muchacho estaba… - Yo lo pienso igual. Pero desde que acepte mi lugar, ha sido más sencillo.
-.¿Tu lugar?
-… Soy un Megaman, uno nacido para esto. Mi destino era esta lucha… Pelear por el mundo para evitar que sea destruido. Pero a la vez, creo que puedo elegir como vivir mi vida al final. Digo, me gustaría que tras acabar todo esto, que….
-… Lo entiendo… ¿Has pensado donde…?
-Pensaba en Patch. Si les parece bien. Ruby pensó que era una buena idea y es lo suficientemente tranquilo para mí. Claro, si la vida me lo permite…
Y ahí estaba lo que la asusta. ¿Qué claridad hay de que todos ellos salgan de esto con vida? ¿Podrán un día simplemente…?
Blake se aferró más a él. Esta vez segura de que, pasara lo que pasara, tienen que dar lo mejor de ellos. Ella piensa que de esa manera, al menos no tendrá ningún tipo de arrepentimiento. Es lo mínimo que espera la verdad. Y ella, siente que puede ser lo mejor… para su propia consciencia.
Vent vio a Blake toda callada. Sabiendo que de las 4, ella era la que sufrió un pasado oscuro, a diferencia de Weiss, que tenía ya una meta clara, Blake estuvo en el limbo muchos años. Y eso puede que la haga dudar de algunas cosas.
Optó por hacer que lo olvide. Besó una de sus orejas de gato, lo que hizo que la chica ronroneé.
-No… No hagas eso…
-¿Por qué? – Siguió con el acto, notando como ella parecía poco a poco jadear por el mimo del que era víctima. – Sé que te gusta…
-A ti.. es quien… - soltó un ronroneo. – Odio que… Me hagas eso…
-Ayer no oí quejas. Solo… maullidos…
Blake se sonrojo al recordar que en un punto, sus gemidos se hicieron maullidos, como el de las gatas… No sabe si es por sus instintos, pero… Agh, quizás deba preguntarle a su madre de estas cosas. Aunque sea humillante al final.
Ella jadeó, cuando el apretó uno de sus pechos.. ese era un punto sensible que si lo trabaja en conjunto con las orejas, ella….
Cerró los ojos, un intento que uno diría que es vano para no dejar que su garganta la traicione…
-No… Vent… es en serio…
-Blake. – ella sintió sus ojos verdes en los ámbar de ella, haciendo que se estremezca. – No pienses en eso…
-Pero…
-Sabes que siempre lucharé para que la promesa que les hice, se cumpla. No pienses lo contrario… - ella lo sabe… - Así que… no temas.
Blake quiso decirle algo. Que puede que no pase, que estaba asustada. Pero había aprendido que cuando ve esos ojos, ella sabe que le cree… Y maldice eso. El amor la había hecho… crédula, de nuevo. Pero esta vez era peor, porque la ponía feliz.
-Ok… Solo… ¡Oh! – ella sintió como… - … ¿Me has nalgueado?
-Ayer dijiste que te gustaba… - Dijo él con inocencia, dado que era verdad. Pero ella se sonrojo al saber que…
-…. Pero en medio del sexo… no antes de… ¡AH~! – Se llevó una mano a la boca, ya que si gimió tras esa nalgada. - ¿Vent? – Ella miró con miedo el como los ojos de su prometido se hicieron más animales… - Espera… Ya no… ¡Ah!
Ella sintió como él la volteaba, dejando que su trasero este arriba y antes que ella pueda decir algo, sintió que era lamida en…
-¡No, Vent~! – Blake enterró la cara en la almohada, dado que sentía su interior ser devorado. Y lo peor, es que su cuerpo reaccionaba a ello… se sentía traicionada. – Ya… Oh si… No tenemos…
-¿No? – Vent le mostró un paquete más. – Guarde uno para este momento de la mañana. Es el trato justo…. Ruby y Weiss lo recibieron.
-¡Pero ellas no han tenido que soportar tu lado Faunus al 100%!
Blake había oído de casos raros en las que dos Faunus al tener relaciones, dejan salir su lado animal… son casos raros, dado que el lado animal de ambos debe de verse… como parejas de apareamiento en su totalidad.
Y ella al ver que su lado Faunus y el de Vent parecen tener eso, la hace pensar de que… quizás ella nació para…
Otra nalgada la hizo jadear y gemir a la vez… Ngh… odiaba que le guste eso… Su cuerpo se tensaba y sentía que… Su lado felino tomaba el control… alzó las manos y abrió su entrada, la vergüenza que debería de sentir olvidada. Ella lo miró y se vio que los ojos de ella, eran más felinos.
-… Dale a esta gata… su castigo…
Vent sabía que eso era todo lo que necesitaba oír. Y cuando entró en ella de nuevo…
-¡NYAAAAAAAAAAAAAAAAAAA~!
El maullido de Blake, le dijo que ella ya lo estaba disfrutando.
En su lugar, Penny estaba yendo a donde era la habitación de Vent. No sabe porque, pero quiere preguntarle algo el día de hoy. Es más, desea poder…
Una vez llegó a la puerta de la habitación de él, alzó la mano para tocarla. No sabe porque al instante que lo hizo, es que se detuvo… como si su núcleo le dijera que… ¿Estaba segura de querer afrontar estas dudas con él de todas las personas?
Sabe que puede que no sea lo correcto. Es que… ¿A quién más le puede preguntar sus dudas?
¿Su padre? No… duda que él pueda explicarle esto. De todos modos, no quiere molestarlo. Ha estado ocupado estos días y era algo que siempre le hace pensar, molestarlo por pequeñeces, es una tontería.
¿Sus amigos? Un no absoluto…. Porque ellas, no son el problema, pero tienen relación con el que es el problema. Y eso era lo que haga que la opción no sea la viable. De todo modos, ella…
Sacudió la cabeza, pensó de nuevo en quien la puede ayudar y… Oyó algo.
-¡NYA!
Se sorprendió al oír un maullido de la habitación de Vent… ¿Desde cuándo él tiene un…?
-¡Vent~! – Esperen, ese no es un gato… ¿Blake…? - ¡No pares! ¡Castígame más, nya!
Penny no entendió, hasta que su base de datos le dijo algo que… no quería enlazar. Que en el acto sexual, era natural que las parejas se hablen.. sucio… ¿Acaso ellos dos estaban…?
Pero… eso explicaría una cosa, el porque Vent estaba saliendo estos últimos días con cada miembro del equipo RWBY. Primero fue Ruby… luego Weiss… Blake… Significa que… todas estaban…
-¡NYAAAA~! ¡Me encanta!
Ese último grito la sacó de sus pensamientos.
Una parte de ella quería sentir vergüenza, estaba oyendo un momento íntimo de esos dos. Pero… pero no era eso lo que predominaba.
Era algo más… era… ¿tristeza? ¿rabia? ¿Los dos…? No estaba segura que era lo que estaba siendo más fuerte en sus emociones. Pero lo que si estaba segura, es que debía de irse. No quería oír más.
Se largó a toda prisa, su mente solo diciendo de una persona que la puede escuchar, que la puede ayudar. Puede que no sea nada al final, quizás solo un problema en su programación que se puede borrar..
Porque lo estaba odiando, esta sensación tan ajena a ella… tan misteriosa. Tan… horrible. Porque generaba en ella, una rabia a sus amigas…. A Ruby… Y eso no era lo que quería. Ella no era así…
-¿Qué me pasa? No entiendo…
Siguió su camino a la habitación de la persona que… es su única salvación en este embrollo en el que estaba…. Y no era capaz de salir sola.
El desayuno era la comida que permite a uno tener energías, por eso saltárselo no era bueno. Y Yang lo sabía. Ella misma se estaba sirviendo un buen desayuno, para tener la energía para el día de hoy.
-Wow… ¿En serio te vas a comer todo eso Yang? – Fue la pregunta de Jaune, al ver como la rubia estaba con una bandeja repleta de comida, que hasta Nora veía con sorpresa.
-Por supuesto. Necesito de energías para el día de hoy.
Sus palabras no tenían sentido para el equipo JNPR y Amapola, Pyrrha e Ilia solo se vieron las caras… eso era penoso…
-… Habla que hoy le toca. – Weiss no dejó su desayuno de lado al responder. – Por eso está así de emocionada.
-Oh… - Amapola entendió y se mostró apenada.
Ella había tenido acceso al historial clínico de Vent en Vale, dado que justamente donde se atendió tenía una relación con Atlas, lo que le permitió poder sus análisis.
Ver que sí, el LIRA era lo que le daba esa capacidad de que puede tener más de una pareja, pero que se ata emocionalmente a cada una, hace que sus palabras tengan valor.
Pensaba pedirle que le deje hacer una prueba ella misma, pero dejará que sea para otro momento. Por el momento, se centró en algo más.
-¿Cuáles son sus planes luego de ayudar en lo que sería Atlas? – La mujer los miró con cierta duda, a la vez que…
-Aun no estamos seguros. – Pyrrha soltó un suspiro. – Creo que lo mejor que uno puede decir, es que queremos ir viendo como las cosas terminan por estos lares. No es que temamos que algo malo vaya a suceder. Pero…
-… Queremos una seguridad. – Ruby sabe que no se pueden quedar en Atlas para siempre.
Si bien el general les ha dado lo que sería el apoyo y la seguridad de que pase lo que pase, ellos pueden quedarse y luchar al lado de él, pues… No es algo que vayan a hacer. Aunque quedan Modelos V, aun si la situación con Salem se arregla, no pueden dejar de lado que hay otra mente maestra allá afuera, con la capacidad de querer seguir usando el poder que fue creado por la malicia de los Dioses para atormentar al mundo entero.
-Entiendo… Eso suena a algo más interesante de lo que se planea hacer aquí. – Amapola soltó un suspiro y todos sabían que trataba de decir. – No es que este contra la idea, pero eso solo será algo que ponga las cosas en la balanza… más no nos favorece.
-¿Y que es lo que piensas tú que se debe de hacer? – la pregunta de Ren salió con algo de molestia, como si el comentario no le hubiera agradado.
Amapola respondió como si nada, si era que no notó el tono o lo ignoró, era el misterio que nadie pudo responder en ese momento.
-Que deberíamos de crear una fuerza única de los 4 reinos para hacer frente a todo lo que se nos viene. Y no, no lo digo porque no crea en el poder de Atlas, lo digo… porque en la situación actual, no podemos estar separados. Si esa Salem está buscando eso, creo que se lo estamos dando al poner a Atlas primero sin preocuparnos por el resto de Reinos.
-¿Pero no es la Torre para poder…?
-No lo digo por la Torre. – Ilia no entendió a lo que se refería. – Suena raro de mi parte y puedes decir hipócrita, pero yo no le daría a Thomas la seguridad de que pueda velar por mi seguridad y la del reino entero.
-¿Segura de querer hablar de eso aquí? – Jaune le hizo la observación, el lugar estaba lleno de gente…
-No es un secreto… Pregúntenle a cualquiera de aquí y les dirán lo mismo. La misma respuesta. Así es nuestra confianza al Gran Maestro.
-Se nota que no hace un buen trabajo. – Nora comió de su desayuno. – Lo que me sorprende, es el como el tipo logra pasar desapercibido. Digo, por lo que se ve, aun Mikhail se muestra y Albert, pues…
-Esa es la diferencia con los Maestros y con lo que… bueno, yo llamaría un caso de que gobierno sin control. O en palabras más simples, una tiranía ya establecida, sin que nadie lo vea.
Una tiranía. Si, era obvio que eso era. Ilia misma dice que Thomas no es un gobernante, sino un dictador que sabe como poner las cosas de tal manera, que pocos pueden ver que el Reino ya perdió lo que era… su libertad en varias cosas.
No era sorpresa eso. Y mucho menos, era lo que… estaban viviendo.
Pero antes que uno pueda seguir hablando de ello… Vieron como Vent y Blake llegaban. La Faunus le estaba comentando algo a Vent, quien alzó una ceja. Ella rodó los ojos y le dio un eso casto en los labios, para luego decirle algo más. Él asintió, para luego ir a donde estaba la zona dela comida.
Blake solo se dirigió a la mesa donde estaban todos, se sentó en medio de Weiss y Yang sin decir mucho.
-Buenos días. - Ella los saludó y notó como todos la miraban. Sus orejas de gato se movieron, expresando su incomodidad, así como la ligera vergüenza que tenía. - ¿Qué…?
-Confiesa Blake… No puedes mentir. – Ilia le dio una mirada acusatoria a su amiga. - ¿Pusiste en práctica lo que esos libros pornográficos te han enseñado?
-Que no son…
-Y sigue negándolo, el colmo de la hipocresía… - Weiss negó con la cabeza, mientras que la Faunus la miraba con molestia. – Solo habla Blake… ¿Mejor que lo que has leído?
Si algo jamás esperaron ver en sus vidas, era la cara de Blake… que demostraba que mostraba una alegría que jamás había experimentado,
-… Mejor de lo que imaginé.
-Ja. Te lo dije. Y me decían loca. – Ruby sonrió con triunfo. - ¿Y hoy…?
Neo dio una tos, como diciendo que no necesitan saber eso. Y tampoco quiere que su imaginación corra. Ya tras hoy, ella hará su movimiento… Ya estaba harta de esperar y puede ver que poco a poco, Vent ya la estaba notando.
Vent regresó con la comida para Blake, quien le dio las gracias como era debido. No era una sorpresa para nadie que le haya dado pescado, dado lo mucho que a ella le gusta ese platillo.
-¿Y como fue la noche anterior…?
-¡Esas cosas no se preguntan Nora! – Fue lo que Pyrrha le dijo a su amiga, dado que eso se salía mucho de contexto. Y eso que pudo ser peor, dado que sabe como es su amiga.
Blake por su lado no mostraba estar molesta o fastidiada por lo que la chica dijo, al contrario, ella parecía recordar lo de anoche con mucho cariño. Y Vent al verlo, se avergonzó.
-... Espero recibir el mismo trato que el resto, Vent. – Yang lo señaló con su tenedor, dado que desea dejar un punto claro. – Porque sino…
-… Te aseguro que no quedarás decepcionada. – Vent le dio una sonrisa que denotaba que no pensaba en bajar la calidad de su trato.
La rubia se apenó un poco, pero no era algo que sea sorpresa. Todos saben que si hay alguien que puede hacer que Yang se avergüence, ese es Vent.
De todos modos, el grupo tuvo una charla tranquila, pero llegó un tema que no sabían que existía…
-¿Qué creen que pase si lo Grimmroids se presentan de verdad ante el mundo? – Oscar sabe que esa es una pregunta más para los Megaman, quienes…
-… No lo sé. – Ilia fue la que respondió. – Es obvio que habrá pánico, y muchas cosas más. Pero… - Ella pensó en lo que quería decir. Pensó y… - Por eso es que lo mejor es que estén en las sombras, pero…
-Pero es obvio que no será así siempre. – Pyrrha cerró los ojos. – Poco a poco, se puede ver como las cosas están cambiando y eso lleva a que…
Nadie dijo nada. Era más que obvio que las cosas no iban a ser de otra manera, tienen que luchar. Tienen que… Avanzar. Pero a la vez, saben que todo se les puede complicar si muchas cosas se hacen públicas.
Los Grimmroids eran un tema que ellos no tocaban, más por como es que las cosas se estaban llevando. Los Grimms eran un problema que todos conocen, pero que añadan Grimmroids a la ecuación, sumado a lo que era Salem… Eso solo era una receta para el desastre, vaya que lo era.
Vent solo pudo…
-… Cruzaremos ese puente cuando aparezca, por ahora… tratemos de evitar que Atlas caiga por sus propios problemas.
-… Por algo no me gusta la política. – Todos rodaron los ojos a las palabras de Nora, no era algo muy descabellado cuando ella lo decía… y eso era raro.
-A todo esto, ¿A dónde iremos Vent? – Yang le hizo la pregunta a su prometido, quien…
-… Creo que te gustará lo que tengo en mente.
Yang sonrió al oír ello, porque siente que es verdad.
En lo que era si habitación, Winter Schnee no podía creer que Penny vino a ella para pedirle un consejo o preguntarle algo. No es que piense que es algo malo, ella aprecia mucho a la chica robot. Eso si, a veces le gustaría que calme esa energía que tiene. Pero bueno, no es que sea algo malo. Verla tan llena de energía es una alegría que no todos pueden decir, que tienen. Ella no la tiene.
-Dime Penny, ¿Qué es tan importante para que entraras a mi habitación y me fueras a buscar en medio de mi ducha?
Aunque si estaba molesta y eso era obvio, dado que estaba sentada con los brazos y las piernas cruzadas. Y Penny se mostraba asustada, dado que en esos momentos, Winter tenía toda el aura de ser una emperatriz de hielo, que la puedo mandar al abismo con un chasquido… Bueno, quizás no tanto así… Pero el punto se entiende, ¿no?
-… Verás Winter… En primeras, no sé porque estabas tomando una ducha con agua fría….
Quizás porque soló pensó algo que no debía… y quería abajar los humos… O quizás algo más. No le importa. Solo carraspeó la garganta, como dándole el mensaje de que siga y no se deje llevar por las cosas que estaban pasando en estos momentos.
-Oh, pues… quería preguntarte algo. Dado que no sé a quien más acudir.
-… ¿Oh? ¿Y es…? – La mujer se mostró interesada, dado que eran raras la veces en que la robot le pedía un favor. O le preguntaba algo. Ella era autosuficiente la mayor parte del tiempo por lo que ha visto.
-Pues… Dime una cosa… ¿Alguna vez has sentido que cuando ves a alguien, deseas que te haga caso a ti y que se olvide del resto? ¿o has pensado en las posibilidades de que… lo que sea que hagas, pueda llamar su atención?
Winter parpadeó, no entendiendo del todo la pregunta de Penny, pero era algo natural, dado lo ambigua que estaba siendo la robot. La miró con atención, a lo que Penny bajó la mirada…
-… ¿Te pasa algo? ¿Quieres que llame al Doctor Polendina?
-¡No! – Penny alzó la voz. Eso era lo que menos deseaba, que su padre se entere de esto. – No… Es… algo que no deseo que él se entere. Deseo arreglarlo yo por mi lado. – Eso era entendible. Pero… - Winter, por favor…
Era casi como cuando ella era más joven, en sus primeros días como adolescente. Emociones que no sabes entender. Que son un problema, por lo mucho que te puede afectar mentalmente y en tus deberes. Ella lo sabía… Lo ha vivido.
Pero la verdad era que, como mujer, Winter entendía mucho de lo que pasaba por la mente de varios. Era muy analítica y esa habilidad es lo que ha hecho que llegue al puesto donde estaba. No solo por su habilidad en el combate, sino también por… lo que era capaz de hacer y más. Pero lo que si le molestaba, era que no haya claridad… Algo que sabe que pasa cuando uno tiene dudas… Malditas paradojas de las emociones.
-Penny. Solo dime las cosas sin trabalenguas.
-Pero no he dicho ni uno…
-Ngh… Es metáfora… - Penny asintió varias veces al entender, parece que deben de enseñarle lo que es el sarcasmo a la chica. – Dime que es lo que te aqueja de manera clara y directa, así podremos ir a la solución y yo podré vestirme.
Si… estaba en solo una bata de baño, no era la mejor manera de aparentar firmeza. ¿no?
-Jejejeje… Perdón. – Penny tomó aire, una acción que sus sistemas no necesitan, pero era una imitación de como la gente se calma. – Winter… ¿Por qué me molesta que Vent pase tiempo con Ruby y las demás?
-… ¿Ah?
Si, no era la respuesta más inteligente de la vida, pero no la pueden culpar. ¿Qué era lo que acababa de oír? ¿Estaba oyendo bien para empezar?
-¿No me entendiste? Si quieres…
-Te entendí la primera vez… - Winter alzó la mano, para que no repita la pregunta. Dado que sería una jaqueca oírla de nuevo. - ¿En que sentido me haces esa pregunta Penny?
-Pues… en el sentido en que… Me molesta. – Penny pareció sincerarse. – Sé que es raro, me agrada ver a mis amigas felices. A Ruby sobre todo. Pero… No sé… A veces siento que me gustaría tener eso también.
-… Penny. ¿Desde cuando…?
-…Creo que… desde Vale. – Penny jugó con sus dedos. – Lo debiste de saber por palabras del general. Cuando pasó lo de Amity, casi… me matan. – Era la mejor manera en que ella puede describir esa sensación y el miedo que sintió en esos momentos. – Cuando eso estaba por pasar, Vent me salva de lo que me pudo matar…. Y luego de ello, los ayudo como la Navegadora para lo que sería la misión que detuvo a Serpent.
Lo sabe. Lo ha visto en todos los informes. Penny fue clave para que las pistas y localizaciones que hallaron, sean resueltas. Eso era lo que ella sabía y lo que…
-… Pero en esas misiones, donde pude vigilar lo que pasaba, veía y oía lo que pasaba. Podía ver que… todos se esforzaban, y eso me hizo admirarlos más. Pero… no sé, Vent fue el que más me sorprendió. Era claro que odiaba pelear y lo hacía.
Lo sabe, no era sorpresa para nadie que el muchacho era alguien que odiaba la violencia y si la usaba era por ser el último de los recursos o porque debía de proteger algo. Pero a la vez, si talento era fuera de serie… Vaya ironía.
Aun así, Winter parecía entender poco a poco lo que Penny le deseaba decir. Y empezó a asustarse. No porque sea algo malo, sino porque… Esto no iba a ser bueno para la chica robot.
-Y cuando los volví a ver, me alegró mucho. Mis amigos, mi primera amiga… todos aquí. Pero siempre tuve en mente ese momento en que él me salvó y la valentía que demostraba en esas peleas. Como no se rendía y… ¿Qué me pasa Winter? ¿Estoy enferma?
Lo estaba…. Vaya que lo estaba y eso era malo, porque era algo que no pensó que le pasaría a Penny. Dado que era una robot, pero era uno que tenía alma. Era uno que estaba poco a poco desarrollando cosas que su AI no estaba hecho, solo porque la interacción diaria con la gente, la hizo crecer de esa manera.
-… Penny. Escúchame con atención. No, no estás enferma. No es nada que te vaya a afectar, al menos no de manera física.
-¿No? – Se mostró aliviada, pero a la vez algo dudosa de que era lo que pasaba. – Pero.. ¿Por qué…?
-Penny… Dios… Te lo pondré así. – Winter la miró con seriedad y eso puso de nervios a la robot. – Es algo que le pasa a todos… pero en tu caso, lo veo difícil de que…
-Dime que es por favor… - Penny sonaba desesperada. Y…
-… Penny… Tienes sentimientos por Vent.
Penny la miró con rareza. Claro que los tiene, es su amigo, como lo son Ruby y los demás, pero eso no explica porque el de sus pensamientos fuera de lugar,
-…Pero es…
-No Penny. No es solo esa amistad que de seguro pasa por esa cabeza tuya. Son emociones más fuertes. Son… como los que Ruby tiene por él…
-…. ¿Lo que Ruby siente…? – y a esas palabras, es que Penny lo entendió y se tensó en gran medida. No… No puede ser. Eso es… - ¿¡Amor!? ¡Es imposible!
-Penny… - Winter vio como la chica se estaba tensando, como sus sistemas parecían haber chocado y trataban de hallar una solución lógica a la ridiculez que oyó. – No es imposible.
-¡Pues lo es! – Gritó ella exasperada, no sabiendo que era lo que su programación emocional estaba haciendo con ella, ¡Debía de ser un virus! - ¡Iré a que mi padre me revise! ¡Debe de ser un virus o un error de programación!
-Penny, te hicieron la revisión hace dos días y estabas perfecta.
-¡Se debieron de equivocar! – Winter jamás la había visto tan… histérica. - ¡Yo no puedo…! ¡No soy humana! ¡No estoy viva para sentir eso!
-¡No digas eso! ¡Estás viva, sientes lo que muchos no pueden y eso no es malo!
-¡Lo es! – Winter la vio ponerse de pie y el como… - ¡Yo no puedo amar! ¡NO puedo! ¡A lo mucho entiendo que es la amistad! ¡Pero amar…! ¡Eso es…!
-¿Qué te está asustado Penny? – Winter sabe que esa es la reacción de alguien que estaba asustado a grandes niveles. Y eso era algo que ella sabe bien…
Y era esa pregunta, lo que hizo que Penny se detenga y mire a Winter con miedo… porque… intuía una cosa.
-… No puedo amar Winter… porque es en vano…
-¿Por qué…?
-Porque… yo jamás podré… - Penny se sentó y se le vio rendida. – Jamás seré como Ruby y las demás. De carne y hueso… Soy solo… una máquina. Y no puedo… hacer lo que ellas.
Winter no entendió a que se refería, hasta que lo hizo por la indirecta que le había lanzado.
… Penny jamás podría… intimar con nadie de la manera que uno esperaría. Y para muchos, esa es una representación de amor. Y ella estaba privada de ello. Solo por nacer con un cuerpo que era circuitos y metal.
Ver a Penny tan triste, incapaz de expresar más, la hizo pararse, ir con ella y darle un abrazo que sorprendió a la chica. Winter sintió que… en efecto, Penny era de metal. No daba ni calor ni frío… solo nada. Y eso era triste. Y la misma Penny lo sabe, dado que ella no siente nada del abrazo, el calor que se dice que debería de sentir… no está.
Todo por no ser humana…
Y pasamos a otro lado, lo que era la habitación del equipo RWBY.
Blake había terminado de contar su noche a Ruby y Weiss, mientras se recostaba y se sobaba las piernas.
-… Y así es como supe que era… muy elástica…
Weiss parpadeó al oír ello. Bueno, no se sorprende en verdad. Y eso era algo que puede que sea raro, pero ya que…
-… Te entiendo. Yo también aprendí cosas esa noche…
-¿Cómo cuales? – Ruby hizo la pregunta a su amiga, la cual se sonrojo.
-… Que soy algo… sucia al hablar durante el sexo.
Blake alzó una ceja. Era como con ella… no sabía que sus gemidos se volverían maullidos y eso solo empeoraba, dado que Vent se emocionó más. Tembló al recordar lo de la mañana y lo bien que se sintió….
-Oh… Pues yo soy… ¿algo atrevida? – Ruby no supo como describirlo. – Digo, le dije que era abierta a todo…
-Entendemos… - Blake alzó la mano, no desea oír ello. – Dejemos eso de lado, para cuando vayamos todas a la vez.
-¿¡Todas!? – Weiss miró a su amiga con vergüenza. - ¿¡Deseas que hagamos una orgía o qué!?
-Pues dado que de a una no podemos ganar, habrá que atacar en grupo. No sé ustedes, pero no me agrada la idea de ser la que se desmaya en el sexo solo porque uno tiene la resistencia más anormal que he visto.
Ruby debía de darle la razón en algo… Era un poco frustrante que ellas… Se cruzó de brazos y…
-¿Cómo creen que le vaya a Yang? Ella es la que ha esperado esto con ansias. Digo, sería su primera cita de verdad con Vent.
-Que yo sepa, ella tuvo varias… malas, pero las tuvo. Nadie te gana en exes locos, Blake.
-Jódete Weiss….
La peliblanca esquivó la almohada con una gran sonrisa en la cara. De todos modos, es algo que puede que tengan que tratar.
-Que bueno que yo no tengo ningún ex….
-¿Nunca te gustó nadie antes de Vent? – La pregunta de Blake, hizo que la líder del equipo niegue con la cabeza. – Vaya…
-Siempre me centré en… mis cosas, ser Cazadora. A la vez, tenía a Yang, Tío Qrow y papá respirando en mi cuello, ¿Crees que habría podido?
Era un buen punto y le debían de dar la razón. Es más…
-… ¿Qué crees que diga tu tío cuando sepa que a partir de hoy sus sobrinas ya no son vírgenes?
A la pregunta de Weiss, Ruby se tensó un poco. Puede que eso sea malo… Lo mejor será que…
-¿Creen que haya manera de que le cerremos la boca a Nora de manera eterna…?
-Ruby, no pidas por milagros que no se harán jamás una realidad.
Sabe que Blake tiene razón, pero eso la molestaba de todos modos… demonios.
Al menos espera que Yang se esté divirtiendo…
-Wow… no pensé que habría esta clase de lugares en Mantle.
Yang estaba viendo como las cosas estaban muy animadas para lo que parecía ser una ciudad que no era la central en el Reino.
-Debe de ser porque las elecciones se acercan. – Fue lo que Vent dijo y ella asintió. Debía de serlo…
Yang iba abrazad al brazo de él, demostrando que él era su acompañante, a la vez que le permitía alejar las miradas de cualquiera. Y no, no es que sea algo que no sepa... sino que desea tener una cita común con Vent.
-¿Y que planes tienes para mí?
-Pues… ¿Te parece almorzar?
La rubia sonrió. Parece que él no ha olvidado lo bien que lo pasaron esa noche en ese restaurante en Vale.
Increíble que ya haya pasado tiempo desde ese día. Pensar que…
Recordó esa noche. Una donde admite que ya tenía una ligera atracción al muchacho, de seguro como muchas. Era atento y se le veía honesto. Pero sabía que era valiente también. Y mucho…
No estaba segura cuando esa atracción se hizo algo más, pero no le importaba y no estaba para buscar respuesta a algo que no le hará cambiar las cosas de ninguna manera.
Ella solo lo siguió y el tiempo de llegar a lo que era el restaurante, no fue mucho. Era uno donde parece que sirven diferentes carnes y eso la alegraba. Parece que no olvidó ello.
Entraron, se sentaron y pidieron su orden, no algo tan caro, pero que si era bueno. El lugar estaba casi vacío, por lo que estaban seguros que serán atendidos pronto con la comida.
-Sabes… Siempre me pregunte como sería una cita contigo… y me alegro de ver, que es lo que esperaba.
-… ¿Y es…? – Vent se mostró algo… preocupado.
-Jejejeje. Que es tan tú… Y no es malo. Es.. calmada, pero se nota la atención. Y eso me gusta mucho… - Yang sonrió. – Por como soy, puedes llegar a pensar que no aprecio estas cosas, pero… soy una chica. Una atención así, siempre es bienvenida.
Vent se rascó la nuca algo apenado, lo que le gustó a ella. Pensar que aún logra hacer que haga eso, aún cuando ya se conocen un tiempo y ellos ya son pareja. Eso siempre le sacaba una sonrisa. Una que…
-Pues… sólo me gusta ver cómo sonríes. Es todo.
Ahora ella era la apenada… ¿Cómo lo logra? ¿Cómo es que puede hacer que ella se sienta así?
Yang bebió del agua para bajar en algo la temperatura del lugar, a la vez que pensaba en algunas cosas.
Una de ellas, era obviamente lo que harán hoy. Y no niega que siente más emoción que nervios. No es que no los tenga, pero ella era una chica que siempre enfrentaba las cosas de frente. Para ella, esto era algo que debe de afrontar. Obvio que a futuro hará esto, para cuando quiera tener hijos.
Ahora que lo piensa, jamás se vio como una madre, a pesar de que tenía un buen ejemplo. Quizás porque era muy impulsiva antes, aún lo es.
Y mírenla ahora, vaya jugada del destino más extraña. Sonrió al pensar en ello y Vent la miró de manera extraña.
Ella negó con la cabeza, como diciendo que no importaba y tomó su mano que estaba sobre la mesa con la mecánica que ella tiene.
Él no dijo nada, devolvió el apretón que ella le daba, lo que la hizo sonreír. Parecía que las palabras sobraban ahora. Y puede que tengan que esperar…
La comida había llegado.
Ya tras comer, los dos se vieron fuera del restaurante, caminando, conversando de cosas nada importantes.
Yang sentía que todo iba bien. Ambos habían llegado a un parque, donde estaban viendo a la gente pasar. A familias pasar el día a pesar de la incertidumbre…
-Sabes… ver esto me recuerda a los días en que Summer estaba con nosotros. – Vent la miró con atención. – Ella se mostraba tan feliz, despreocupada… jamás se nos pasaría en la cabeza que ella… planeaba mucho.
-Siempre fue una mujer capaz de hacer que uno se distraiga de lo que importa. No era la primera ni la última que ella lo haría. – Ella le dio la razón, así era Summer. – Pero no puedes negar que era una madre increíble.
-Era Súper Mamá. – Ambos rieron, era verdad. – La extraño.
-Yo igual… - ambos se mostraron tristes al pensar en ella. – ella de seguro si nos viera ahora, estaría feliz. Siempre me habló de ustedes dos, aunque jamás dijo nombres. Antes no lo entendía, pero creo que ella en verdad quería que me casara con una de ustedes.
-Pues lo harás. Y con las dos… - Yang le dio un ligero golpe en el hombro. – No sé que cara habría puesto, aunque pudo ser como Kali. Me es raro que nuestras madres se conocieran. Si las cosas hubieran sido diferentes, si Summer no hubiera tenido que esconderte, o al Model ella misma… pudimos ser amigos desde niños, todos.
-Pues lo somos ahora. – Yang sintió como él tomaba su mano.
-Bueno, somos más en nuestro caso. – la chica puso su cabeza sobre el hombro del muchacho. – Y eso me alegra.
A él también. Aunque también hay una pregunta más que desea hacer.
-¿Cómo van las cosas con Raven? Vi que al menos se pueden hablar de manera cordial.
-Pues… mejor. No es para decir que ella es el ejemplo de la maternidad. Se ve que no sabe aún como tratarme sin que sea incómodo. Pero creo que va mejor. Le cae bien a Zwei, eso dice mucho.
-Ese perro… Aún no sé cómo se mete en tantos problemas sin intentarlo.
-Jajaja. Creo que siempre ha sido así. Zwei jamás ha sido del tipo que solo espera que le digas que hacer.
Vent rodó los ojos, lo ha visto. Y por lo que ha oído, Raven se ha visto obligada a hacerse cargo de él. Puede negarlo, pero la mujer se ha encariñado con el Corgi.
De todos modos, se alegra de saber que hay una mejora en la relación de Yang y Raven. Sabe que puede tomar años antes que puedan hablarse de verdad como madre e hija, pero un paso a la vez.
-Aunque me dijo que esperaba que las cosas fueran mejor en relación a lo nuestro. Ella dice que espera que no tenga que hacer mucho para… ya sabes, tener la relación sirviendo. Parece que mi padre y ella solo conviven, pero no hay más.
-Creo que es de esperarse, Raven estuvo lejos años. Nadie supo porque se fue, hasta ahora. Y Tai puede estar algo resentido. Y Raven debe de sentir que está yendo contra Summer, con quién tu padre tuvo una relación. Es natural que haya algo de incomodidad. Creo que la mejor manera de describirlos, es que son dos personas con una hija en común, a la que tratan de educar.
-Me hiciste sonar como una niña… - él rio un poco. Puede que sí. – Pero es verdad….creo que debería estar feliz por ello. Aunque no sé si Raven aún ama a mi papá. O viceversa…
-Quien sabe… - Vent quiere pensar que si, aún hay algo ahí. Sólo que estos años ha hecho que las cosas no sean sencillas para los dos. – Solo sería cosa de esperar.
-Lo sé… sé que si yo hiciera lo de Raven, no me perdonarías tan fácil. O quizás nunca lo hagas.
Vent alzó su mano y acarició la cabeza de Yang que aún seguía en su hombro. Sus dedos pasando por los mechones rubios de ella, un gesto que otro lo habría pagado caro, pero él no… sólo porque ella le dio su permiso.
Eso sí, ella le decía que lo trate como si fuera porcelana. Aún con él, ella era muy….reservada con su cabello. De todos modos, ahora mismo…. Sólo eran ellos. Sólo esa sensación de que poco a poco, las cosas van a su respectivo lugar.
La chica cerró los ojos disfrutando el tacto, pensando en tantas cosas.
Desde sus días como estudiante en Patch, donde aprendió mucho, pero a la vez empezó a ser una adolescente. Donde ella, como toda chica sin saber nada, se sentía la reina del mundo. Así era el sentimiento.
Tuvo salidas y relaciones muy cortas, que jamás duraron por varias razones. Algunas eran que solo la miraban por su cuerpo, o porque su papá se metía en esto… o peor, su tío. Que días tan vergonzosos.
Luego fue llegar a Beacon, donde pensó que las cosas serían mejor. Y lo fue, un tiempo. Ella sintió que las cosas iban a flor de piel. Todo era perfecto en su vida, eso creía.
Pero las cosas empezaron a cambiar, los días de escuela de tornaron en pensamientos más profundos. El día que Vent se hizo un Megaman, ella y el resto se han visto en esa espiral que es la vida de los que tenían el poder de ellos héroes legendarios.
Y no sabe si eso es del todo malo. Ya que ha aprendido mucho, de ella misma y del resto. Y eso es lo que hace que ella… bueno, se ponga a pensar en que….
-Me alegro de haberte conocido. – Ella dijo ello sin abrir los ojos y solo sintiendo el gesto en su cabeza.
-¿Yang?
-Cuando te conocí, jamás por la cabeza se me pasó que… pasaría esto. Amarte… - Ella siguió hablando. – A lo mucho, se me ocurrió coquetearte. Me parecías un chico atractivo y muchas lo pensaron. – sabe que es así, no era estúpida. – Verte sonrojar era un deleite. Me parecías tan normal… pero cuando pasó lo del tren, verte pelear aún cuando no sabias ni que hacías… pensé que eras valiente. Y ver cómo a mi hermana le gustó ver ese lado tuyo, se me ocurrió emparejarlos.
… ¡Lo sabía! Eso explica las indirectas de las primeras semanas que las conoció. Y aunque no niega que era molesto, también en el fondo su yo del pasado agradecía la atención…
-Pero ya viste que pasó. Cada día aprendí más de ti. Y tú de mí… no negaré que estaba atraída a ti el día que tuvimos esa cena. Pero pensé, es algo que pasará. Que era temporal, se notaba que le gustabas a Ruby y no pensaba quitarle su primer amor.
Eso demostraba lo mucho que Yang quería a Ruby. Siempre pensaba en ella primero… era un caso envidiable. Le habría gustado tener una hermana que se preocupe así por él.
-Pero no ayudaba la convivencia. Quería hundir lo que sentía. Quería olvidarlo, pero… maldición Vent, no ayudabas. - ¿y él que culpa tiene…? – Eres tan… malditamente noble, que no podía odiarte. Todo lo hacías sin intención oculta, lo hacías porque te nacía ayudar a la gente. Te nacía poder ayudar. Y poco a poco, mi mirada siempre iba a ti cuando estabas en el lugar. – Yang sonrió al recordar ello. – Era… extraño. Pero tan reconfortante. Supe que me gustabas, pero me negué a aceptarlo. Pensé que si hacia que Ruby te invitara a ese baile, todo se arreglaría… no fue así. Parte de mí se arrepentía de no haber dicho nada. Y peor, que debí dejar de lado a Ruby. Quería que fueras mío…
Vent sintió como Yang se empezó a avergonzar, de seguro porque estaba soltando las sensaciones que no quería que nadie sepa. Que siempre oculta, pero con él… ella no necesita de eso.
-Y fue peor cuando se notaba que Weiss sentía algo por ti… y Blake, Dios. Poco a poco empecé a sentir que debía de ser una broma de mal gusto. Pero no lo era. Y eso lo hacía todo peor… - Yang se mostró melancólica. – Cuando pasó lo del beso con Blake en el festival, estaba furiosa. En parte por Ruby, quien se mostró dolida. Pero otra, era porque yo no había tenido el valor de hacerlo….y Blake me lo dijo. Me enfureció y la golpee… no creo que ella me haga olvidar eso jamás. – Yang soltó una risa, dado que se lo hace recordar de vez en cuando.
Aunque para Vent ese día no era del todo alegría. Aún recuerdo lo mucho que pasó… vaya que fue un día para el recuerdo.
-Por eso me quería alejar. No quería verte, no quería oírte. Pensaba que así, las cosas volverían a la normalidad. Que te vería como un amigo nada más. Pero a más lo intentaba, más difícil era. Más me dolía, hasta que… ya sabes que pasó. Y otra vez, hiciste que no te pudiera dejar ir. – Yang lo miró con una emoción que Vent no esperaba, con tanto cariño que no pensaba que era la misma mujer que veía todos los días. – Me creíste. No me dejaste… cuando eso pasó, supe que estaba perdida. Que estaba enamorada de ti. Pero estabas con Ruby y Blake… se me hizo raro la idea de que debo de compartirte. Pero no… no quería dejar de lado la oportunidad. Me hacías feliz y por eso me esforcé en hacer que me mires, tomó su tiempo, pero… aquí estamos. – Yang tomó su mano y la apretó con cariño. – No sabes lo feliz que fui cuando me besaste y entendí que sentías lo mismo que yo. Te juro que me habría dado igual perder mi virginidad ese mismo día. – Eso era algo penoso de saber. – Pero… pasó lo de Argus. Y… no sabes cuánto deseaba ahorrarte el dolor. Lo de Salem se hizo secundario cuando supe que… tú eras el que estaba sufriendo más.
-Lamento…
-No digas eso. No es tu culpa. Al contrario, me alegra que estés aquí… vivo. Si algo Albert hizo bien, fue que… estás aquí. Vivo y que puedo amarte. Eso me bastaba… - ella le sonrió, pero en eso su mirada bajó y se vieron sus labios temblar. – Pero… pasó lo que…
Vent sólo la pudo abrazar, sabiendo que era lo que estaba pensando y eso hizo que ella lo abrace con fuerza.
-Te….vi morir. Cuando eso pasó… sentí que… me quería morir. – Ella se aferró más a él, el recuerdo era aún fresco. – Y no sabes… como lo odie. El ver que mi vida, sin ti, estaría vacía.
Yang alzó la mirada y Vent notó que aún con lágrimas en los ojos, ella se veía igual de hermosa.
-Yang, yo…
-Júrame… Júrame que no te irás. Que sobreviviremos esto. Que viviremos, tendemos hijos y moriremos de viejos. Júramelo Vent.
Si algo él había aprendido de Yang, es que ella siempre se toma en serio sus promesas. Él sólo pudo asentir y besarla en los labios de manera casta, algo que ella aceptó con gusto.
Cuando se separaron…
-… Te lo juro Yang…
-… Me importa nada que aún sea temprano. – ella lo miró con firmeza. – Ámame para que mi cuerpo, alma y corazón no sean de nadie más.
… Y ese era el plan.
Vent sólo la tomó de la mano y fueron de regreso al hangar.
Cuando llegaron a su habitación, Yang terminó en la cama bien entraron y la puerta se cerró. Las luces de apagaron y ella solo pudo entender lo que era que alguien exprese su amor a ella.
Yang jamás lo había hecho, aunque más de una vez se le insinuaron para ello. Que solo era algo para pasar el rato.
Ella esta noche no lo vio así, sabía que jamás vería el sexo como algo solo para divertirse. Había aprendido, que era la mayor expresión de amor entre dos personas. Y ella estaba feliz de haber vivido y esperado para este momento.
-Yang…
Ella abrió los ojos y vio como Vent la miraba. Él la tenía en sus brazos… ¿Se quedó dormida?
-Mmmm. ¿Qué pasa? – la chica sentía el calor del cuerpo desnudo de él en el de ella. – Estaba cómoda. – se aferró más a él, para que el calor no se vaya.
-¿Estás bien? Es raro verte callada tanto rato. Y eso que hace poco fuiste muy vocal.
Ella le dio un palmada en el pecho, ocultando su pena. Jamás pensó que ella sería así en el sexo. Siempre se vio como una chica que es atrevida, pero durante el sexo… ¿Desde cuando es una romántica? Ugh… odia que esto sea así.
-Solo expresaba lo feliz que estaba.
-Pues lo sentí. – Ella lo vio reírse. – Hey, ¿Pudo hacerte una pregunta?
-¿No la has hecho? – ella vio con gracia como él fruncía el ceño. – Jajaja. Bromeo. Dime.
-… ¿Qué dirías si te dijera que ya sentía algo por ti cuando me besaste cuando derrotamos a Fistleo?
Ella lo miró varios segundos, para luego alzarse como pudo, dado que las piernas no le responden.
-Que me hiciste esperar mucho…
-Jamás pensé que una chica como tú se fijaría en mí.
-¿Cómo yo…? – Yang no entendía.
-Es que… para mí siempre has sido como el sol. Brillante y alegre. Así que… no creía que de verdad sentirías algo por alguien como yo… que no era nada especial…
Ella lo besó para que deje de decir estupideces. Y cuando se separaron…
-No digas eso. Para mí lo eres. Para las cuatro lo eres. – Yang acarició su cabello. – Si no fuera por el estado el mundo, mandaría todo al diablo y pediría un hijo.
Eso pareció encender más a Vent, quien la beso de nuevo y ella río, en medio del beso. Sabía que…
Cuando él acabó sobre ella, la chica le dio la sonrisa más radiante que tenía.
-Vent… Ámame siempre, ¿Si?
Y en esos momentos, el muchacho lo entendió. Fue era sonrisa lo que lo enamoró.
-Siempre.
Ella recibió el beso y supo que las cosas, estaban lejos de acabar. Esta noche era suya y de nadie más.
Cinder abrió los ojos de golpe. Se quedó dormida, pero era de esperarse. Ya que…
Miró a los otros cuatro, todos dormían mientras el contador de esas cuatro cosas aún avanzaba.
Ya quedaba menos tiempo que la última vez. Eso era algo que le interesaba, pero a la vez…
¿Salem habrá avanzado con su plan? Porque si es así… en conjunto con estos 4, los Grimmroids que se dice han aparecido y la situación política de Atlas, el Reino no durará mucho.
Aún así, eso no le importa en lo más mínimo. Para nada. Su única meta es una…
Miró por la ventana el cielo y pensó en él…
-… Maldigo que me hayas hecho sentir humana de nuevo, Vent.
Cinder volvió a cerrar los ojos para dormir, al menos en el mundo de los sueños… tiene algo de paz.
