"¿Atrapado?"


Desperté en el mismo sitio, otra vez, todo está oscuro, el lugar en el que me encuentro estoy acostado, hay algo de iluminación en donde estoy, el resto, nada, solo oscuridad que parece que me tragara en el momento en que me descuide. Ahora estaba con mi ropa habitual un pantalón de mezclilla con mi suéter anaranjado con blanco.

Frente a mi esta Giotto con una sonrisa algo triste.

—Tsunayoshi, me alegró que no hayas cambiado todavía. —Comento triste mientras me abrazaba, es cálido, casi familiar.

—No entiendo —apenas estaba procesando lo que acaba de comentar, lo mire con duda—. Giotto, ¿qué no haya cambiado? ¿A qué se refiere? —pregunté confuso mientras me separaba de él y daba unos pasos atrás, algo me decía que me alejara de mi antepasado, sin embargo, ¿por qué debería de hacerlo? O bueno ¿¡Por qué demonios lo hice!?

Se quedó pasmado, en silencio por unos largos minutos que parecieron horas, la inquietud se estaba apoderando de mí, no debía desesperar, no en este extraño sitio que me es familiar y ajeno al instante…

—A que ahora vas a volver a estar conmigo, Tsunayoshi —escuche decir muy confiadamente a este Dewei-san mientras me abrazaba por detrás. "¿En qué momento llegó?", me cuestione mentalmente mientras que inconscientemente agarraba sus manos con cierta ¿esperanza? Y tranquilidad—. Así que, ¿Por qué no te largas Giotto? Hagas lo que hagas es inútil, perdiste en el momento en que le negaste la respuesta.

—Suelta a Tsunayoshi ahora mismo. —Hablo Giotto con cierto enfado e irritación, sus manos están hechas puños.

—¿Por qué debería de hacerlo? —Pregunto con burla Dewei-san, mientras retrocedíamos unos pasos, dejando una distancia prudente entre nosotros y Giotto —. No ves que el mismo se esta negando a soltarme, a dejarme ir, igual que en el pasado. —Comento con cierta burla.

¿Qué me niego a dejarlo ir? ¿Pasado? ¿Por qué dice eso? Cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo, inmediatamente lo solté y me aleje de él. Lo mire claramente enojado, pero el solo se dedicó a sonreír y mirarme juguetonamente, como si esto no fuera más que un juego para él.

—¡Tsuna aléjate ahora mismo de ese desgraciado! —Grito Giotto acercándose a una velocidad impresionante, para después alejarnos más de lo que ya estaba de Dewei-san.

Una vez que Giotto se aseguró de que estuviéramos a una gran distancia, se colocó frente a mí de manera protectora, poco después comenzó a caminar hacia Dewei-san, quien lo observaba con una sonrisa zurrona, quedando de tal manera en medio de nosotros.

Giotto se veía bastante molesto, sus nudillos estaban blancos, parece que si aplica mas fuerza provocara que le salga sangre, un momento ¿los fantasmas pueden ser heridos? ¿Acaso en este sitio son reales? ¿Esto es otra realidad?

No lo sé…

Tampoco lo entiendo…

Esto es muy confuso.

—¿Por qué no te largas de una vez, Dewei? O es que acaso, ¿quieres volver a perder la batalla como en el pasado? —Cuestiono de manera hostil. Preparándose para cualquier posible ataque que realice el contrario.

—Que gran sorpresa, parece que el pequeño ratón al fin está mostrando su cabeza… ¿Por qué te escuchas tan orgulloso, Giotto-sama? —Contrataco Dewei de manera sádica, se estaba burlando de la manera en que Giotto lo reto—. Hasta parece que nunca te viste obligado a ocultarte por miedo afrontar tus propios errores, el universo tiene muchas sorpresas, ¿verdad, Tsuna-kun?

Me limite a verlo, me negaba a responder, aunque una parte de mi quería cuestionar a que se refiere.

—¡Cállate! —Grito colérico Giotto, aún no se había movido de su lugar—. ¿Acaso todo lo que sale de tu boca tiene que ser absurdo, sin sentido? —La mirada de Giotto parecía herida, como si estuviera recordando algo o alguien… ¿Quizás algún amigo que lastimo por error…?

—Oh, Giotto-sama, que mala elección de palabras, ¿no crees, Tsunayoshi? —En ningún momento dejo de observarme, como si conociera algo de lo que yo no soy consciente, de hecho en este punto ni siquiera sé lo que es real o lo que no lo es.

Me siento perdido…

Pero a la vez no…

Como si todo fuera tan familiar…

Aun así todo parece tan lejano…

—Ne, ne, Giotto-sama. Ya le explicaste a Tsuna-kun porque todo esto le es tan familiar, pero a la vez tan ajeno… —Repitió mis pensamientos. Un pequeño escalofrió recorrió mi cuerpo. ¿Cómo sabe lo que estoy pensando o sintiendo? ¡Necesito que alguien me dé una respuesta…!

Mire un momento a Giotto, el permaneció en silencio, su mirada se mantenía oculta bajo su cabello.

En cuestión de segundos activo sus llamas, oh no, estaba enojado. Instintivamente retrocedí, cerré los ojos un momento, pero nada pasó, solo se quedó ahí, quieto.

Dewei de inmediato comenzó a reírse, a burlarse de la expresión de Giotto. Después de que paro de reírse me volvió a mirar, su mirada era inquietante y ahora poseía una sonrisa sádica, esto no terminara bien…

—Ne, Tsuna-kun, ¿en verdad no te acuerdas de nada…? —Pregunto expectante, después soltó un suspiro dramático al ver que no comprendía lo que sucedía—. Acaso no recuerdas lo bueno que era servirme… Lo genial que era estar a mi lado en todo momento, junto a Izuku…

Negué de inmediato, no me imagino estando a un lado de esta persona, sobre todo cuando se nota que no está nada estable mentalmente.

—¡Cállate no le digas nada! —Grito colérico, a pesar de que no podía ver su rostro probablemente tenía una expresión que sin duda me intimidaría.

—¿Por qué…? —Dewei ladeo la cabeza, su tono fingía inocencia—. Acaso… Temes que le diga como… ¡Ah! Lo tengo en la punta de la lengua… —Guardo silencio unos instantes y se golpeó levemente la cabeza, como si tratara de recordar algo, su semblante juguetón cambio en un instante. Ahora era una mucho más serio—. Como le hiciste daño en el pasado. Como por tu culpa fue herido profundamente. Y aun así lo culpaste de todo hasta el final…

—¡Todo eso es mentira! Tsuna no le creas… —Me regalo una mirada suplicante. Su tono… ¿Por qué me pareció que se quebraría?

Una parte de mi le quiere creer, quiere aferrarse a que lo que dice Giotto es verdad. Pero una parte de mi sabe que eso es mentira. Mi intuición me grita que todo lo que dice Dewei es verdad…—. ¿Por qué me mientes, Giotto…? —Susurre un pequeño pensamiento que cruzo mi mente.

Giotto de inmediato volteo, su mirada era de confusión y estaba dolido—. No te estoy mintiendo… —Creo que tanto Giotto como yo nos queríamos creer esas palabras.

Negué de inmediato—. ¿Por qué estas negando todo…? ¿Por qué no me quieres decir la verdad…? ¿Acaso no merezco saber la verdad? Soy tu sucesor, ¿no? Entonces responde… —Suplique, por un momento sentí toda la fuerza abandonar mi cuerpo. Pero me negué a caer, no puedo ser así…

"No quiero mentirte más, pero es mi culpa que te hayas manchado tus manos, por eso quiero evitar que ese desgraciado cumpla con su objetivo… Perdón Tsuna…". Se lamentó internamente Giotto. Tsuna era completamente ajeno a esos pensamientos y sentimientos de Giotto.

Admire un momento a Giotto, tenía la mirada un tanto perdida, como si se hubiera perdido en sus pensamientos. Mire más allá de Giotto, Dewei poseía una mueca de orgullo. ¿Acaso su plan era hacer que discutiera con Giotto?

Soltó una risa sádica. Giotto dejo que apreciara su mirada llena de cólera. Volvió a mirar a Dewei y en un parpadeo ya se había lanzado a su dirección.

—¡Todo es tu culpa! —Grito enfadado. Parece que se dejó llevar por sus emociones… No esta razonando…

Dewei hizo aparecer una espada, mi corazón se agito al verla, sentía que la había visto en algún lugar antes, pero no logro recordar de donde… Es como un déjà vu

Giotto lanzo su puño derecho con la intensión de golpear a Dewei, este de inmediato alzo la espada y la coloco sobre su cara, evitando un golpe directo, sin embargo, eso no impidió que con esa fuerza fuera lanzado por los aires. Dewei se colocó de pie y de inmediato se lanzó a Giotto. Este solo se tuvo que agachar para evitar el filo de la espada, evitar que lo apuñalaran con ella. Dewei alzo el pie, logrando asentarle una patada al pecho de Giotto.

Giotto gruño. Ambos intercambiaron varios golpes, algunos eran demasiado rápidos para ver. Otros no tanto. Aunque quería prestar atención a la batalla que se estaba llevando a cabo frente a mí, no lo conseguía, había algo en esa espada que captaba toda mi atención, algo en esos rubíes destacaban en el conflicto.

Dewei debió de notar que lo observaba pues en algún punto se alejó de Giotto, dejando bastante distancia entre ellos nuevamente.

—Me sorprende que seas capaz de recordar esta arma… —Comenzó tranquilamente le dio un mirada rápida, como si estuviera recordando algo—. La usaste durante el tiempo que estuviste de mi lado…—Hablo como si el hecho de que nunca lo apuñalo nunca hubiera pasado para empezar, pero shhh, Tsuna ni nadie lo sabe aún—. Si quieres puedes recuperarla, después de todo, es legítimamente tuya…

Mi cuerpo se comenzó a mover solo, mi intuición no decía nada, Dewei estaba siendo completamente honesto y eso me aterra. Sin embargo, necesito respuestas, algo me dice que no las obtendré de Giotto aunque lo deseara… Que la única persona que es capaz de darme lo que busco es Dewei…

Mi paso era lento, dudaba en todo momento, ¿estaba haciendo lo correcto? No lo sé…

El que no está para nada cuerdo me extendió su mano, invitándome a tomarla, pero estaba demasiado lejos para sujetarla.

—Es lo mejor, Tsuna, yo te daré todas las respuestas que buscas, solo toma mi mano… —Sus palabras por algún extraño motivo eran dulces, sonaba comprensible…


El castaño llevaba menos de la mitad del camino, paso junto a Giotto, que al verlo pasarlo de largo se sorprendió bastante, no creía, se negaba a pensar que el pequeño Tsunayoshi se había dejado embriagar y seducir por esas promesas, que aunque le duela, son demasiado reales.

El atuendo de Tsuna comenzó a cambiar, de poco en poco su antigua ropa colorida era sustituida por un aburrido. Un traje negro demasiado familiar para Giotto.

¡No quería ver ese traje de nuevo!

Pues solo le ayuda a recordar lo patético que fue en el pasado.

Los ojos miel se afilaron y se lanzó adelante, no permitiría nunca más que Dewei se saliera con la suya.

La mano más pequeña estuvo a centímetros de tomar a dejarse llevar por una mano más grande que la suya. Pero un golpe en su estómago ocasiono que cayera rendido.

Giotto había golpeado fuertemente a Tsunayoshi, ocasionando que se desmayara en ese instante, pero a la vez evitando que Dewei consiguiera su objetivo. Cargo al castaño y de inmediato se alejó del loco.

La mirada y al igual que su sonrisa se desvanecieron del rostro de Dewei. Ahora poseía una mueca de desagrado acompañada con una mirada que prometía dolor, su ceño estaba fuertemente fruncido. No parecía ser la misma persona que se estuvo burlando de Giotto. Regreso su mano a su lugar.

—Eh, no sabía que ahora si te interesaba mantenerlo a salvo… ¿Quién lo diría? —Pregunto sarcásticamente, una sonrisa forzada se instaló en su rostro—. Bueno, no importa, al final Tsuna volverá conmigo por las buenas…

Coloco de nuevo a Tsuna en el lugar donde apareció, en aquella cálida luz lo dejo acostado. Dio media vuelta, enfrentando nuevamente a su mayor enemigo—. No lo hará, porque yo lo protegeré —De inmediato respondió, seguro de sus palabras-

—No, no lo harás, la historia siempre se vuelve a repetir si no aprendes de los errores de ella… —Aseguro de manera seria—. Por eso no importa lo que hagas al final, siempre me acercare a Tsuna…

—¡Jamás voy a permitir que te vuelvas acercar! —Grito enojado.

—Eso dices tú, pero tarde o temprano Tsuna volverá a estar conmigo; con la persona que siempre vio por él y sobre todo que siempre lo apoyo, que siempre lo amara sin importar el pecado del que lo inculpen… —Recalco lo último, sabiendo que eso debió de lastimar el orgullo del rubio y al ver que lo consiguió soltó varias carcajadas.

Cansado de eso, se volvió a lanzar, quería que el demente desapareciera de una vez. Sin embargo al pensar que le daría un buen golpe, este se hizo transparente, parece que finalmente se largara.


Un pequeño jadeo escapo de mi boca, de inmediato trate de controlar mi respiración, me dolía mucho mi estómago, como si algo o alguien me hubiera golpeado fuertemente.

Una vez que me tranquilice analice mi entorno, todo era raro. Los recuerdos de todo lo sucedido invadieron mi mente. Ah. Cambie de cuerpo y no hay manera de que logre regresar al menos no sin un inventor.

Cierto, ese era el plan desde un inicio.