Disclaimer: El universo y los personajes que reconozcáis pertenecen a Suzanne Collins. Solo la trama es mía. No obtengo beneficios económicos ni lucrativos al escribir la historia.
Aviso: "Esta historia participa en la actividad multifandom del foro Alas Negras, Palabras Negras.
La tabla escogida es Personajes y el elemento sorteado fue Personaje sin familia.
No cumple con la temática del mes.
Fandom: Los juegos del hambre.
Mensajes ocultos.
Haymitch recibió el siguiente paquete codificado. Era la manera que se les había ocurrido para comunicarse para hablar de la revolución.
Dependiendo de qué tipo de comida hubiera y la cantidad, significaba una cosa u otra. Una cuña de queso quería decir que otro de los suyos se había infiltrado en un buen puesto.
Un paquete de judías blancas significaba que habían atrapado a uno de los suyos. Si con las judías venía una cebolla, esa persona fue ejecutada. Si había un pimiento, se le cortó la lengua.
Un salmón quería decir que había un espía entre ellos.
Y una lata de sopa de fideos... Advertía de que quien la recibiera debía mantenerse bajo el radar por un tiempo.
Haymitch estaba dentro de la resistencia porque ya no le importaba nada. Habían matado a su familia, a su novia... ¿Y para qué iba a disimular su odio hacia Snow y los suyos? Si lo mataban, mejor para él.
Sin embargo, también pensaba que si moría así, no sería satisfactorio. Él quería luchar. Deseaba hacer algo, acabar con quienes le quitaron todo.
Y ese deseo estaba cerca de cumplirse porque había recibido algo que nunca le había llegado en esos paquetes. Dos tabletas del chocolate más lujoso del distrito 1.
Abernathy rió en voz alta.
Al parecer, sus vencedores más recientes habían acelerado las cosas.
Los sicofantes de Snow iban a entender que con los distritos no iban a joder más.
