Disclaimer: El universo y los personajes que reconozcáis pertenecen a Rick Riordan. Solo la trama es mía. No obtengo beneficios económicos ni lucrativos al escribir la historia.


Aviso: "Esta historia participa en la actividad multifandom del foro Alas Negras, Palabras Negras.


La tabla escogida es Escénica y el elemento sorteado fue Ritual.

Sí cumple con la temática del mes.

Fandom: La última descendiente.


Seguir la tradición.


Ana sentía que se le había quitado un peso gigante del pecho. Había logrado entrar en la academia Hardin-Pencroft. No es que dudara de sus capacidades, pero su familia siempre había entrado en la academia desde su fundación y sería muy decepcionante no haber superado las pruebas.

Pero ahí estaba. Se había clasificado en la casa de los delfines, como su madre. Su hermano Dev, dos años mayor que ella era un tiburón, como su padre.


Los treinta y cinco de primer curso de la casa de los delfines estaba en una sala circular que sería su lugar de reunión privado. Min-ho Hiro, el capitán de su grupo, un chico asiático de último curso, estaba frente a ellos.

Dio un par de palmadas y los recién clasificados guardaron silencio.

-Es hora de un paso muy importante. Un ritual que se lleva a cabo desde que la academia comenzó. Esta tradición es muy importante para los delfines, porque definirá todas las comunicaciones importantes durante los años que estéis aquí. Cada año, los clasificados en esta honorable casa, eligen un idioma que todo el curso aprenderá. Cuanto más complejo el idioma, más probabilidades tendréis de que nadie entienda ciertas cosas que queréis mantener ocultas. Si es poco común... Mejor. -Minho les sonrió. -Y ahora, os dejaré para que decidáis. Os deseo mucha suerte a todos.

Ana sonreía. Esto iba a ser muy interesante. Una primera prueba que mostraría su ingenio y razonamiento.

En cuanto el capitán Hiro se fue, varios soltaron ideas al mismo tiempo.

-¿Y si hablamos uno a la vez? -Un chico, Virgil Esparza suspiró. -Parecemos gallinas cluecas y el gallino no es un idioma.

-Japonés. -Una chica con trenzas habló primero.

-Hay japoneses aquí. Nos entenderían. -Jack Wu rebatió. -Mejor finés. Es un idioma muy difícil.

-No, no podemos usar ese. Mirad, aquí hay una lista de los que están usándose. "Eusquera, sánscrito, finés y Ainu. -Ella leyó.

-¡Ya sé! ¡Klingon! Quizá Quenya y Sindarin. Son ficticias

-Pero Gaván, no hay garantías de que no haya gente que lo sepa porque sean fans de esas sagas.

-Pues chino antiguo.

Ana suspiró. Muchos de estos no iban a superar el curso, ya lo estaba viendo.

-Pues inventamos uno. Halimah se frotó la cara, exasperada.

Estuvieron un rato tratando de decidir el idioma adecuado.

Tenía que ser difícil y poco común. El latín era muy típico, también el griego clásico.

-¿E irlandés? -Lee-Ann Best propuso.

Fue la mejor idea y pronto la mayoría estuvieron de acuerdo.

-Me habría gustado que fuera Klingon. Poco común e inesperado. -Danyal Avercrombie se quejó.