25/11/24
DISCLAIMER: Los personajes de The Loud House no me pertenecen. Son propiedad de sus respectivos dueños y cualquier uso que se les dé aquí no busca remuneración alguna. Esta historia está escrita con fines lúdicos.
Angeluszuko-z: Luan es de mis hermanas Loud preferidas y en lo que a mi respecta sus interacciones con Lincoln en la serie fueron muy escasas, me hubiera gustado verlos en más capítulos juntos, pero eso no quita el hecho de que ambos se quieran mucho. Gracias por comentar, me animas a continuar con la historia, ¡saludos!.
StarcoFantasma: Particularmente al escribir este capítulo estaba pensando en el poder del subconsciente. Cuando la mente recibe un shock muy fuerte, esta función cerebral es capaz de generar un engaño que nos ayude a sentirnos mejor. Algo similar ocurre con quienes desarrollan una doble personalidad que los proteja debido a una situación traumática. Es por ello que las palabras que "Lincoln" le dijo a Luan son similares a las que le mencionó su padre antes de dormir, porque son un mero recuerdo, algo que ella anhelaba escuchar, pero por parte de su hermano.
J0nas Nagera:
Capítulo 3: A veces podríamos comportarnos de manera egoísta sin darnos cuenta, el dolor puede hacernos actuar de manera irracional. Me parece que el libro de El Principito es una obra literario que, aunque es dirigida a un público infantil, invita a todos los sectores de la población sin importar la edad, a adquirir autoconciencia de nuestro propio contexto y mortalidad para que valoremos las cosas sencillas de la vida, como a nuestros seres queridos, que, aunque por lo general solemos convivir con ellos de manera cotidiana, nunca debemos dar por hecho que los tendremos a nuestro lado toda la vida. Admito que me he preguntado si es que existe la posibilidad de que Lincoln tenga un diario y en caso de ser afirmativo, ¿qué pensarían sus hermanas de conocer los sentimientos más privados de su hermano?.
Capítulo 4: Confieso que Lola es mi hermana Loud menos preferida por la actitud que suele adoptar de niña egocéntrica y de moral cuestionable, sin embargo, hay momentos en los que demuestra tener un corazón noble y en este capítulo intenté rescatar ese aspecto de su personalidad, porque a pesar de todo, quiere mucho a su gemela y haría lo que fuera por no verla triste. Lana al igual que Leni se me figuran como dos personajes encapsulados en una burbuja protectora que cuando se rompa, las afectará tanto que tendrán que replantearse sus propias creencias y moralidad. A mí en lo particular si me agrado la película, no para ser fanático pero está bien para pasar el rato, tampoco he visto la secuela y difícilmente la vería. Halle ese paralelismo entre Elsa y Anna con Lana y Lola y me agrado el resultado, siendo que como mencionas, la canción encaja bien con la situación por la que atravesaban en cuanto a temas como la distancia y el duelo, me alegra que a ti también te agradara, además de que por lo general Disney y Nickelodeon suelen ser rivales en el campo del entretenimiento, así que el hecho de que haya referencias a Disney en una historia basada en una serie de Nickelodeon se me hace curioso. Creo que cuando perdemos a un ser querido, hay ocasiones en las que no digerimos su partida de buena manera aun después de mucho tiempo, como que no alcanzamos a entender lo que realmente implica que esa persona ya no esté con nosotros, por desgracia, Lana tuvo que aprender eso a las malas en esta historia.
Capítulo 5: Gracias, sé que no estoy al nivel de otros autores cuya pluma es muy viva hasta el punto de que te adentras en el relato, pero me esfuerzo por ser cada vez más descriptivo. A mucha gente le desagrada el personaje de Luan, sobre todo por los capítulos acerca del día de las bromas, pero hay otros como "Ansiedad de poeta" (en el que ayuda a Lucy a pesar de que aquello implicara renunciar a su propio sueño), o "No es cosa de risa" (Capitulo en el que se ve como Luan está dispuesta a renunciar a la comedia al comprender que su sentido del humor es irritante para sus hermanos), episodios que desenmascaran a la comediante para mostrar a La Niña que al final solo quiere compartir su felicidad con sus seres queridos de una forma bastante "particular" por llamarlo de alguna forma. Te confieso que después de Lisa, Luan es la hermana Loud que mejor me cae. A mucha gente no le agrada, pero sus interacciones con Benny, Lincoln o con su padre y con el resto de sus hermanas me agrada mucho. Saludos, me animaron el día tus comentarios, espero que el siguiente capítulo también sea de tu gusto.
Capítulo 6: Amarga victoria
-Yo sabía que Lincoln no tenía ninguna hermana favorita, él siempre había procurado dividir su corazón en 10 pedazos exactos para cada una de nosotras, entiendo que no es correcto, pero yo sí lo considero mi hermano favorito y es que desde que nació, nuestra relación era muy estrecha. Soy una ganadora por naturaleza y por eso me gane la admiración de mi hermano menor, quien debo admitir es mi mejor amigo, o al menos…. lo solía ser. Siempre doy lo mejor de mí y soy capaz de adaptarme a cualquier deporte inventado en la tierra y ser una maestra en poco tiempo. La victoria es algo que corre por mis venas, la derrota no es un sinónimo de Lynn Junior. No me importa que sacrificio deba hacer para llevarme el triunfo, lo haré sin importar que y ese….. es precisamente el problema. Hubo un tiempo en el que mi hermano y yo hacíamos todo juntos, parecíamos uña y mugre. No importaba que estuviera haciendo, si mi hermano me necesitaba acudía rápidamente a su ayuda, aún si se tratase de la actividad más trivial que se les pudiera ocurrir. Si quieres ser la número uno debes dar el 100 por 100 dejando de lado todo lo demás. No me había dado cuenta, pero poco a poco los deportes se convirtieron en lo más importante de mi vida:
-Lynn, hoy pasarán en la televisión un nuevo capítulo de "Arggh", ¿quieres verlo conmigo?, es que me da un poco de miedo verlo solo y sé que a ti nada te asusta- pidió con ojos llenos de ilusión un Lincoln de nueve años.
- ¡Ya te dije que no tengo tiempo para esas tonterías!, debo entrenar apestoso- contestó la deportista de forma brusca dejando muy desilusionado a su hermano.
El hecho de que Lincoln quisiera estar todo el tiempo conmigo se estaba convirtiendo en un problema, comencé a verlo como una carga y no como a mi mejor amigo. Poco a poco nos fuimos distanciando, era cierto que él me ayudaba en mis prácticas, pero prefería hacer otras cosas antes que pasar el tiempo conmigo, aunque, así tenía más tiempo para dedicar a mi entrenamiento, sería una verdadera ganadora para mi familia y sobre todo por él. Se me cumplió lo que desee y debo admitir que no me hizo sentir mejor, en el camino dejé a Lincoln atrás, ahora él tiene amigos que compensan ese hueco que deje en su interior. No es que estuviera celosa, es solo que…. quería a mi hermano devuelta:
-Hola Lincoln, irás a mi juego de béisbol, ¿verdad? -
-De hecho, Lynn, tengo asuntos muy importantes que atender, como Ace Savvy contra el tiburón naipe-
Antes no tenía que rogarle para que me apoyara, no aceptaría un no como respuesta.
-Mi equipo ha ganado seis juegos y ¡eres el único miembro de esta familia que no ha ido a apoyarme! -
-Es porque estaba apoyando a otras seis hermanas en sus cosas, lo siento Lynn, no puedo hacerlo hoy-
No crean que les tenía celos a mis hermanas, es solo que…. Lincoln las ayudaba a todas sin negarse, ¿acaso era mucho pedirle que me acompañara?, sabía que con el apoyándome desde las gradas mi equipo conseguiría su séptima victoria.
-No quieres reconsiderarlo- lo amenace con mi bate de béisbol.
Jamás lastimaría a mi hermano, al menos, no de manera intencional, la multitud gritaba mi nombre y yo realizaba mis rituales para la buena suerte, mi familia estaba animándome y había entrenado dejando sudor y sangre en el proceso, ¿qué podía salir mal? ¡Pues todo!, perdimos el partido, pero ¿por qué?, no tenía sentido, yo había hecho todo para ganar, ¿por qué no había ganado entonces?, solo había una explicación, yo no podía ser la responsable de la derrota, alguien más había provocado mi fracaso, pero ¿quién?... recuerdo, recuerdo cada noche que durmió fuera de casa, incluso cuando llovía. A partir de "aquello", nuestra distancia fue incrementándose, lo cual…. lo cual ha sido la peor derrota en mi vida, la más dolorosa, todo parecía ser una película que avanzaba y aunque yo fuera parte de ella no podía intervenir, como si alguien más hubiera actuado cuando dejé que mis absurdas supersticiones me separaran de él. Nunca se lo dije mientras estuvo vivo, pero cada una de mis victorias eran para él, mi hermano, mi mejor amigo.
Fue hace algunos meses que Lincoln conoció a una niña, una mexicana, he de reconocer que ella se parece a mi: energética y extrema, ¡PERO NO SOY YO!. Pronto todas las conversaciones de mi hermano giraban en torno a Ronnie Anne, estaba contenta de que mi hermanito consiguiera novia al fin pero….. cada vez me sentía más desplazada. Esa niña estaba adueñándose poco a poco de todas las tardes de Lincoln, ¿quién se creía que era?, ¡yo era la única que podía molestar a Lincoln!. Pronto su sola presencia comenzó a irritarme, el resto de mis hermanas le daban consejos acerca de cómo debía tratar a nuestro hermano: su comida favorita, sus pasatiempos e incluso algunos de sus secretos. Pronto la relación de Ronnie Anne con toda la familia fue mejorando: Lily aprendió a decir su nombre antes que el mío, Lisa estaba más que contenta por tener a una nueva conejilla de indias para sus experimentos, Lola y Leni le daban consejos de moda para ser más atractiva, Lana estaba feliz de tener a una nueva compañera para jugar videojuegos, Lucy escribía poemas sobre el "Ronniecoln", Luan había conseguido a una nueva alumna para su academia de bromas, Luna estaba feliz de tener como cuñada de una mexicana que supiera canciones de José José y Juan Gabriel, mientras que Lori, pues…. ella estaba feliz siempre y cuando la hermanita de su osito Bubu estuviera feliz. ¡Hasta nuestros padres la llegaron a ver como un miembro más de la familia!, al parecer, la única Loud con la que no se llevaba bien era conmigo. No conforme con robarse a mi hermano, ahora también se estaba robando a mi familia y no podía permitirlo. Fue después de una comida familiar en la que todos bromeaban y jugaban, que nuestra rivalidad comenzó, el resto de la familia se marchó después de la comida y ella se quedó esperando a Lincoln en la sala para que fueran al arcade, yo estaba intentando no pensar en ella jugando basketball en el patio, pero ella iba por todas todas:
-Oh, ¿también te gusta el baloncesto?- me preguntó.
-Creí que solo jugaban fútbol en Latinoamérica-
-Bueno, yo me crie aquí en Royal Woods pero en México también se juegan otros deportes, aunque uno de los más populares es el fútbol. ¿Puedo jugar?-
Ja, resultó ser más arrogante de lo que esperaba, mira que venir a retarme en un deporte era el peor error que podía cometer alguien, estaba segura que sería un juego aburrido, pero no perdería la oportunidad de humillarla:
-Por supuesto, debo asegurarme de que la novia de mi hermano no sea una debilucha- al mencionar aquello, sus mejillas se coloraron.
El partido inició y aunque sus movimientos no eran malos, ella no tenía ninguna posibilidad contra mí:
-Wow, veo que ustedes dos ya se llevan bien, sabía que si se conocían mejor podrían llegar a ser muy buenas amigas. Ambas tienen mucho en común después de todo- mencionó Lincoln haciendo acto de presencia.
¿Yo?, amiga de esa….. roba hermanos, ¡JAMÁS!, Lincoln podrá ser muy inteligente, pero a veces peca de ingenuidad.
-Baya patético, te tardas más en arreglarte que cualquiera de tus hermanas- mencionó ella con una sonrisa que luego fue seguida por la de Lincoln.
-Cierto, eso de que los hombres son los que deben esperar a que las mujeres terminen de arreglarse, creo que yo soy la excepción- respondió mi hermano un poco avergonzado.
-¡Bueno suficiente tortolitos!, estamos a mitad de un partido, ¿juegas o dejas de estorbar apestoso?-
-Lynn, sabes que los deportes no son lo mío, prefiero ver jugar a mis dos chicas favoritas- mencionó el antes de tomar asiento cerca del árbol de la entrada.
-Nunca vas a cambiar, siempre serás un flojo- comenté al ver la mentalidad tan mediocre de mi hermano, yo sabía que él tenía potencial para ser hábil en los deportes, pero era un caso perdido.
Ronnie Anne se quitó su sudadera y la ató alrededor de su cintura, adquiriendo una postura de batalla. Si esa niña creía que le permitiría lucirse frente a Lincoln estaba muy equivocada. El partido reinició, admito que no lo hacía nada mal, pero aquello no era suficiente para….. anotó una canasta. Bien, pero no le permitiría anotar otra…..
-¡Muy bien Ronnie Anne!- la vitoreó Lincoln
De acuerdo, esto ahora era personal, intenté ser gentil pero no más. El partido prosiguió de forma muy reñida hasta que ella tropezó cayendo de boca al pavimento, no pude evitar reírme lo cual no agradó a Lincoln, quien corrió como si su vida dependiera de ello para cerciorarse de que su amada estaba bien:
-Lynn, pero ¿qué rayos te ocurre?- me preguntó molesto Lincoln al ver que la rodilla de Ronnie Anne sangraba- solo es un partido amistoso.
-Sabes bien que yo siempre voy en serio apestoso- le recrimine cruzándome de brazos.
De acuerdo, tal vez sí le puse el pie para que se tropezara, pero el baloncesto es un deporte rudo, no uno para aficionados que al primer rozón se tropiezan. El apestoso estaba exagerando todo como siempre, ella solo tenía un leve rasguño, pero comenzó a actuar como un enorme patán:
-¿Porque siempre debes comportarte como una niña caprichosa que debe ganar si o sí?, ¿no te has puesto a pensar que no todo en la vida es ganar o perder?- me recriminó.
-Ganar es lo más importante y para tu información yo soy una ganadora-
-Si por tu obsesión con ganar alejas a los que te quieren, ¿qué sentido tiene ganar?, ¿con quién vas a celebrar cuando estés completamente sola?- me levantó la voz.
-Lincoln, estoy bien de verdad- intentó intervenir Ronalda.
-¡Tú no te metas Santiago!, ESTA ES UNA DISCUSIÓN DE HERMANOS, mira apestoso, no me importa que tengas las hormonas alborotadas por tu noviecita, que te quede algo claro, YO SOY LA MAYOR Y NO VOY A PERMITIR QUE ME HABLES COMO SI TU LO FUERAS, ¿ENTIENDES?-
-Pues entonces compórtate como tal, a veces eres más inmadura que Lola-
La sangre me hervía y ya no toleraba su actitud de novio protector, ¡era suficiente!, alza mi brazo, pero antes de que pudiera tocar su rostro alguien me detuvo:
-No voy a permitir que le pongas un dedo encima a Lincoln, ¿escuchaste?-
Tonta niña, no entendía que ella no tenía que meterse donde no la llamaban, iba a responder, pero noté que varias de nuestras hermanas nos observaban a través de la ventana, por lo que di un gran suspiro y preferí marcharme, ¡ya habría tiempo para arreglar cuentas!. Lincoln regresó aquella tarde después de besarse o yo qué sé con aquella y se disponía a subir a su habitación, pero no lo hizo por alguna razón, yo no quería ni verlo en pintura, pero…..
- ¿No fuiste con el señor Grouse?- me preguntó al notar que estaba viendo el juego por la televisión yo sola.
-Le cortaron la luz y fue a quejarse por los precios tan altos- respondí sin voltear a verlo.
-Que mal, ¿quieres que vea el partido contigo? -
Clásico Lincoln, hace algo mal y piensa que puede venir a arreglarlo como si nada estuviera pasando, sin embargo, no me opuse, quería ver el juego con alguien y quien mejor que mi hermano.
-Si a tu noviecita no le importa, puedes venir-
A los pocos minutos, ambos veíamos el partido y gritábamos a todo pulmón: ¡Vamos Leones vamos!, ¡Vamos Leones vamos!. También realizábamos extrañas danzas de celebración vitoreando a nuestro equipo, igual que en los viejos tiempos….
-Parece que tus rituales para la buena suerte si funcionan después de todo- decía Lincoln con una sonrisa.
Me detuvo en seco ante su comentario y toda mi euforia se desvaneció en un solo segundo:
-Yo ya no hago rituales para la buena suerte desde lo de aquella vez…- conteste concentrando mi atención en el suelo, no podía verlo, no después de lo que le hice, apreté mis puños y pequeñas gotas de agua amenazaban con salir de mi rostro, produciéndome comezón.
Lincoln entendió a lo que me refería:
-No tienes por qué…-
Lo interrumpí, no toleraba su tonta bondad e ingenuidad:
- ¡No finjas que todo está bien cuando no es así!, yo soy tu hermana mayor, yo debería cuidar de ti y protegerte, deberías estar furioso conmigo, odiarme, gritarme, ¡por mi culpa nuestra familia te trato muy mal! - mi voz se cortó y tuve que comenzar a parpadear con intensidad para no llorar.
Él apretó su puño y dientes, su mirada se tornó atemorizante y su respiración agitada, me quedé en shock ante aquello y por primera vez en mi vida tuve miedo de él, jamás había visto a mi enclenque hermano en ese estado, pero quizá así ya no me sentiría tan culpable, no repararía todo el daño que le había causado, pero al menos serviría de algo, cerré mis ojos reasignada mientras temblaba y Lincoln se preparaba a descargar su ira cuando… él de la nada me abrazó, yo no sabía qué hacer:
- ¿Qué haces? - pregunte sollozando.
-Todos los que conocen lo que ocurrió te podrán culpar y pensar que eres la peor hermana del mundo, pero yo nunca te he culpado, todos…. todos tenemos parte de culpa, yo antepuse mis intereses….
-Pero tú solo querías tiempo para ti, ¡esa no es excusa para lo que te hicimos! -comencé a llorar a cántaros, ¡en verdad odiaba ser tan débil! pero cuando estaba a solas con Lincoln, no podía mostrarme ruda por mucho que lo intentara.
-Lynn, ¿sabes lo que significa perdonar? - preguntó limpiando mis lágrimas con un pequeño pañuelo.
¿Que era el perdón?, algo que sin duda no merecía. El solo me miró con comprensión y tristeza, formando una horrible mueca en su rostro que trataba de parecer una sonrisa y fallando en el intento, tras un largo suspiro cargado de dolor, él habló:
-Perdonar, no es olvidar el pasado, no significa hacer como si nada malo hubiera pasado, ¡SIGNIFICA SANAR!. Sanar puede ser un proceso muy lento y doloroso, pero te prometo que ambos sanaremos, ¡juntos! - me dijo tomando mis manos.
- ¿Lo dices en serio? -
-Claro, sé que tú te preocupas tanto por mi como yo por ti, aunque sea muy muy en el fondo de una caja fuerte cerrada con una infinidad de cadenas y candados protegida con alambre de púas- contestó con una pequeña carcajada.
- ¡Claro que te amo tonto! - conteste dándole un pequeño golpe en el mentón, solo para después volver a abrazarlo, ambos derramamos lágrimas, no nos importaba lo patéticos o mocosos que nos pudiéramos ver. Permanecimos así por algunos minutos hasta que logramos tranquilizarnos, había muchas emociones recién descubiertas en el ambiente.
- ¿Continuemos viendo el partido? -
-Solo que ya no hay botanas, alguien se las acabó- dije con una sonrisa.
-Iré por más a la tienda, ahora vuelvo- mencionó Lincoln mientras salía de la casa, no sin antes dedicarme una última sonrisa.
No podía dejar de sonreír, sentía una alegría con la que ningún trofeo o medalla podía rivalizar, como si un enorme nudo en mi garganta y pecho se liberaran, pudiendo respirar con normalidad. No era tan inteligente como Lisa, pero comprendía que una lesión por muy terrible que fuese o por mucho tiempo que tardará, terminaría sanando y estaba dispuesta a ayudar a mi hermano a sanar, volvería a ser una buena hermana y la mejor amiga de mi hermano. Al menos eso creí…. aquella tarde fue cuando nos enteramos que Lily necesitaba un donante o moriría, la llevamos de inmediato al hospital y el único que podía salvar la vida de nuestra hermana era….. Lincoln, la operación sería delicada y había una gran posibilidad de que el…. siempre he intentado mostrarme como una persona valiente sin alguna debilidad, pero ciertamente si yo me encontrara en una situación como la de Lincoln yo….. ¡estaría muerta de miedo!. Sin embargo, él estaba muy tranquilo, ¡demasiado!, sin duda tenía miedo porque estaba temblando, no lo podía entender, ¿qué le daba la fuerza para mostrarse tan seguro, tan convencido a pesar de todo?. Mamá y papá querían asegurarse de que él comprendía los riesgos que corría, pero mi hermano no titubeó ni un solo momento. Quise colarme en su habitación antes de que lo operaran para charlar con él y quizá animarlo, pero antes de que pudiera tomar la perilla de la puerta, escuché que alguien salía por ella, creyendo que se trataba de alguna enfermera me escondí detrás de una camilla, en ese momento rogaba que no fuera alguien del personal médico o estaría en serios problemas ya que estaba prohibido que viéramos a los pacientes horas antes de la cirugía por alguna absurda regla de higiene, pero cuando observé de quien se trataba, desee con todo mi ser que hubiera sido una Doctora o alguien más. La infiltrada era nada más y nada menos que la odiosa de Ronalda, ¡no entiendo por qué justo tuvimos que venir al hospital donde trabajaba su mamá como enfermera!:
-¿Que hacías en la habitación de mi hermano?- pregunté plantándome enfrente de ella.
-Yo…. sólo quería….. ver como estaba- me respondió nerviosa.
-¿No sabes que es peligroso que las personas que serán intervenidas reciban visitas antes?- le reproche- tu mamá se puede meter en problemas si el hospital se entera que su hija está rompiendo las reglas.
-No pareces una persona chismosa, ¿o sí?- me contestó sin acobardarse.
-Tal vez no, pero por la seguridad de mi hermanito, soy capaz de hacer lo que sea- le respondió acercándome a ella.
-Qué curioso, no pensaste lo mismo cuando provocaste que Lincoln portara ese sofocante traje de ardilla durante tantos días-
Sus palabras provocaron que la sangre en todo mi cuerpo se enfriara al recordar aquello…
-¿Tu como sabes eso?-
-Lo obligue a contarme cuando nos reencontramos después de no saber nada de él por tanto tiempo. El me pidió que no te reprochara nada porque ya te había perdonado, pero… en serio no comprendo como un ser tan horrible pueda compartir sangre con alguien como Lincoln-
Ella se fue corriendo y preferí ya no entrar a ver a mi hermano, de todas maneras, su noviecita ya lo había confortado. GRAVE ERROR DE MI PARTE.
Pasaban los segundos, los minutos, ¡las horas! y no sabíamos nada de nada de nuestros hermanos. Toda la familia junto a Clyde y "ella" esperábamos angustiados el diagnóstico médico, rogando que nada malo ocurriera. Después de una eternidad de ver entrar y salir a pacientes con toda naturaleza de padecimientos, finalmente la Doctora a cargo de la operación salió con el veredicto:
-La Bebe está a salvo, pronto podrán llevarla casa-
Todas comenzamos a vitorear por la excelente noticia, sin embargo, eso no era todo lo que tenía que decir la Doctora:
-Señores Loud, puedo hablar con ustedes en privado un momento-
El tono de voz de la Doctora interrumpió nuestro júbilo, Lily estaba fuera de peligro, pero ¿y Lincoln?
-Familia Loud, pueden pasar- nos autorizó un enfermero.
Todas estábamos confundidas o tal vez eso quería creer, ¿por qué nuestros padres nos habían pedido que entráramos a la habitación de nuestro hermanito?, quizá para celebrar con él o felicitarlo por ser tan valiente. Todos estábamos ingresando cuando la latina intentó entrar junto a nosotras:
-Lo siento Ronalda, pero escuchaste al enfermero, ¡SOLO LA F-A-M-I-L-I-A! podemos pasar a ver a Lincoln- le mencioné con un tono de voz tan alto como me fuera posible para llamar la atención del personal médico.
Vi como ella apretó sus puños y me miró con ojos llenos de rabia:
-Tranquila Ronnie Anne- le mencionó Clyde tomándola del brazo.
-Ronnie Anne, ven acá, tenemos que hablar- pidió su madre.
Ambas nos miramos directamente a los ojos por una fracción de segundos, momento que yo aproveché para sonreírle en señal de victoria antes de que se marchara echando humo por las orejas. Lu- lu- luego… ¡eso pasó!. Sostuve su mano antes de que él, antes de que él…. se mu… ¡cerrará los ojos!. Había golpeado mi cabeza contra una pared tantas veces que mi papá tuvo que intervenir antes de que me desangrara. Me había raspado, me había cortado, me habían golpeado y rasguñado, me había roto huesos, me había lesionado jugando o practicado, pero nunca nunca nunca había sentido un dolor tan indescriptible, mi cuerpo estaba ileso, pero me sentía rota por dentro, me abalancé sobre el cuerpo inerte de mi hermano y comencé a golpear su pecho gritándole a manera de orden:
-DESPIERTA, DESPIERTA, ¡DESPIERTA!-
Papá tuvo que retírame nuevamente mientras yo pataleaba y sollozaba amargamente, ¡ERA IMPOSIBLE!, Lincoln no podía estar…. En ese momento alguien entró por la ventana de la habitación que daba a la calle, aunque nadie aparte de mi la noto pues todos estaban ahogándose en su propio llanto, era Ronnie Anne, quien por unos segundos se quedó completamente petrificada observando el cuerpo sin vida de Lincoln, luego volteó a mirarnos llorando y después de que los engranajes en su cabeza trabajaran, dos hilos de lágrimas bajaron por sus mejillas al mismo tiempo que apretaba sus dientes y puños y fijaba toda su atención sobre mi:
-¡ERES UNA MONSTRUO!- pronunció antes de derribarme en el suelo y comenzar a golpear mi rostro- SOLO TENIAS QUE CERRAR TU OSICO, ¡por tu culpa no pude despedirme de él!.
Yo no podía hacer nada, mi cuerpo no reaccionaba a las órdenes de mi cerebro, aunque… creo que, aunque no fuera así ni siquiera hubiera intentado detener uno solo de sus golpes, me lo merecía de todas maneras, podía ver en sus ojos el mismo dolor que observaba en los rostros de mis hermanas y mi madre. El dolor de perder una parte de sí:
-¡Señorita Santiago!, ¡Detente en este momento!- la voz de la señora María retumbo los vidrios de las ventanas al ver lo que una de sus hijas estaba haciendo.
Pronto, Bobby la tomó para separarla de mi:
-TE ODIO LYNN LOUD, ¡TE ODIO!, ¡NUNCA TE LO PERDONARÉ!- sus palabras solamente se detuvieron cuando fueron ahogadas por su desgarrador llanto.
Fue las últimas palabras que le escuché dirigirme, ya que durante el funeral no me permitió acercarme a ella, estaba muy dolida y no la culpaba, seguramente yo actuaría de la misma forma en su situación o incluso peor:
…..
Sus nudillos ardían con cada golpe que lanzaba, pequeñas gotas de sangre escurrían de sus manos, pero en lugar de detenerse o golpear más despacio, la castaña acrecentaba el impacto con el que atacaba su saco para practicar boxeo, el cual se estaba desgarrando gradualmente. Lynn Junior no era una persona que demostrara debilidad, pero después de cierto tiempo no pudo evitar quejarse y hacer muecas de dolor con cada golpe que lanzaba, no fue sino hasta que dio un golpe mortal que terminó por romper su gastado sacó de boxeo pero que también provocó que sus temblorosas rodillas cedieran y que como consecuencia, esta cayera al suelo por el intenso dolor que se había apoderado de ella, respiraba con dificultad y el suelo estaba empapado por las infinitas gotas de sudor que se precipitaba de su frente semejantes a la lluvia, su concentración estaba puesta en sujetar su muñeca derecha, la cual estaba seguramente rota. Lynn sabía que pequeñas dosis de dolor y un intenso agotamiento la ayudaban a olvidar la terrible culpa que carcomía su alma, pero también comprendía que aquella era una actitud autodestructiva que tarde o temprano acabaría mal, por lo que no le había contado a ninguna de sus hermanas (ni siquiera a sus padres) de los métodos cuestionables que realizaba en la cochera por las mañanas (antes de que todos despertaran), era su manera de desahogarse y se justificaba al pensar que no era tan malo como olvidar las penas con el alcohol o las drogas como muchas personas hacían, ¿o no?. Solo que esta vez se le había pasado la mano, al parecer todo el cansancio, estrés y desgaste que había acumulado durante días al fin le habían cobrado factura. La castaña se hallaba tirada en el piso intentando incorporarse, pero cada vez que lo intentaba, fallaba rotundamente. Si no se levantaba pronto, su familia notaría su ausencia y comenzaría a sospechar y lo menos que quería era que sus padres o hermanas mayores la descubrieran en ese estado tan lamentable. Pensaba que a los pocos minutos recuperaría la movilidad y sensibilidad en sus piernas, pero no pasaba nada, fue en ese momento que comenzó a preocuparse realmente. Entonces escuchó que la puerta de la cochera se abría y que alguien la llamaba por su nombre:
-Lynn, ¡Lynn!, ¿estás aquí?-
Luan corrió de inmediato al ver a su hermana tirada en el suelo y sangrando:
-¿Qué te ocurrió?, ¿estás bien?-
Lynn no respondió nada, solo lanzó un enorme suspiro de derrota. Luan ayudó a Lynn a incorporarse colocando su brazo alrededor de su cuello y con un poco de esfuerzo y paciencia la condujo a su habitación, donde comenzó a curar sus heridas con el kit de primeros auxilios. Ninguna decía nada, Lynn evitaba el contacto visual a toda costa pero cuando Luan no la veía, está la observaba con curiosidad: en los últimos días Luan había portado un traje de mimo y no le había dirigido la palabra a nadie, pero ahora vestía otra vez su típica falda color amarillo y camiseta blanca adornada con una flor de broma, aunque sin todo ese maquillaje que había estado usando, Lynn podía observar que el rostro de Luan era más delgado y que ahora tenía enormes bolsas abajo de sus ojos que la hacían lucir como una panda, seguramente por no poder conciliar el sueño desde lo de Lincoln:
-¿Me dirás lo que ocurrió?- la pregunta de su hermana mayor captó su atención. Sin embargo, le daba mucha vergüenza confesar que ella misma se había estado autolesionando en los últimos días- le diré a mamá y papá que no vas a ir a la escuela.
-¡NO LUAN!, POR FAVOR, no les digas nada, estoy bien, mira- Lynn se levantó y comenzó a saltar para mostrarle que ya se encontraba mucho mejor.
-Lynn, tu muñeca está rota y seguramente tu tobillo está lesionado-
-Prometo ir a la enfermería de la escuela, pero por favor, ¡no les digas nada!. Te prometo practicar tus actos contigo, pero no les digas nada-
Luan en verdad estaba preocupada por su hermana, pero comprendía que aquella era una forma de Lynn para desahogarse, de expresar su dolor y no podía culparla después de todo:
-De acuerdo, no le diré nada a papá y mamá, pero con dos condiciones-
-Está bien-
-Primero, ¡DEJARÁS DE HACERTE ESTO A TI MISMA!- ordenó Luan señalando la muñeca rota de Lynn con un tono de voz tan autoritario que Lynn jamás pensó escuchar de su hermana comediante- la próxima vez que te encuentre autolesionándote, prometo contarles todo a nuestros padres sin prórrogas, además de buscarte ayuda profesional.
-De acuerdo- afirmó Lynn agachando la cabeza y cubriendo su muñeca.
-Además, debes contarme, ¿qué pasó ese día entre tu y Ronnie Anne?-
-¿Tengo que?- preguntó Lynn con un todo de voz suplicante. Pidiéndole que no la obligara a ello.
-Lynn-
-Bien, bien, yo….. yo…. ¡me comporté como una gran tonta!, tuve celos de todo el tiempo que Lincoln pasaba con ella y la lastime, LASTIME A LA NIÑA A LA QUE MÁS AMABA NUESTRO HERMANO, ¿FELIZ?, no me hagas entrar en detalles por favor. Debes pensar que soy alguien despreciable, ¿verdad?-
-No-contestó la comediante tras algunos segundos de reflexión en silencio.
-¿No?- la volteó a ver Lynn confundida.
-Eres agresiva y demuestras tu amor de formas un "poquito" tóxicas, pero ¡no eres una mala persona!- señaló Luan dándole una palmadita a Lynn en la espalda y sentándose a su lado.
-ESO no es lo que opina Ronnie Anne, estoy segura de que si Lincoln supiera lo que le hice me odiaría-
-No lo creo, podremos gritarnos y hasta pelearnos entre nosotros todos los días, pero…. para los hermanos Loud, ¡es imposible guardarnos resentimiento muto! y eso lo sabía muy bien Lincoln. Tú lo apreciabas y el a ti, ¡jamás dudo que te convertirías en una mejor persona! y NO LO DEFRAUDARÁS-
-Aun así, en verdad quisiera hacer las paces con Ronnie Anne, Lincoln estaba seguro que nosotras dos podríamos ser buenas amigas, pero ahora ella no me quiere ver ni en pintura. ¡No sé qué hacer!- reconoció la deportista con gran pesar.
-Entonces empieza por lo más difícil, PERDONARTE A TI MISMA. Yo creo en ti hermanita, ¡eres una buena persona!. Y sé que encontrarás la manera de solucionarlo…. a tiempo- comentó Luan antes de separarse de Lynn- iré por Lori para que te llevemos al hospital y descuida, nos las arreglaremos para que mamá y papá no se enteren de nada- le aseguró la comediante guiñándole el ojo antes de salir de la habitación.
Continuará…..
Soy consciente de que reciclé la trama de Lynn de otros de mis fanfics pero aquí traté de darle otro enfoque y creo que se obtuvo un buen resultado. ¿Qué opinan?.
