Disclaimer: Disney tiene todos los derechos de la película.


Winswolf Palace

- "Entonces Galizzie le dice Dorcy que..." ¡Ay no es enserio! Si le hubieran hecho eso a mi hermana ni de chiste yo lo perdonaba, digo entiendo su confusión pero... no se... cómo es que las chicas en estas novelas románticas siempre lo perdonan todo...¡Que falso! - Judy levantó su vaso de té caliente y se quemó un poco. La nueva cafetería del pequeño hotel Winswolf Palace, tenía el mejor café que había probado alguna vez.

- A veces lo mejor en la vida real, también es simplemente perdonar... - Una familiar voz, baja y apenada hizo suspirar a Judy. - El libro no te está gustando mucho... ¿eh Zanahorias?

- No, por el contrario es bastante entretenido e ilustra muy bien la situación de la antigüedad y las costumbres sobre relaciones y matrimonios. Incluso en Las Madrigueras aun se basa mucho en cosas así con los clanes... pero claro... solo soy una conejita tonta... ¡Qué puedo saber yo!

- Oh vamos, sabes que no eres una tonta en realidad... bueno sí, pero no todo el tiempo. - El zorro se rió un poco poniéndose frente a ella con una sonrisa burlona, pero a diferencia de otras ocasiones, ella no "sucumbió a sus encantos". Suspiró más fastidiada, tomó su té de jazmín, cerró su libro y comenzó a salir de la cafetería. - ¡Oye espera! ¡No era enserio!

- No pierdas tu tiempo conmigo, todo lo hecho a perder, soy una ignorante y terca, busca mejor a alguien mejor con quien gastar tu tiempo e ingeniosas bromas.

Los orbes violetas giraron denotando aun más su sarcasmo. El paso de la coneja se aceleró aun más, haciendo que el zorro torpemente la siguiera, esquivando a los pobres mamíferos que se topaba en su camino.

- Vamos Zanahorias, en algún momento tenemos que hablar, el caso aun no se resuelve.

- Pues entonces ve y busca a un mejor compañero con las habilidades necesarias, ¡cualquiera sería mejor que yo!

-¡Yo no quiero a ningún otro compañero! ¡Yo me uní al DPZ para trabajar contigo, a tu lado.

- ¡Pues no has dejado de quejarte por ello últimamente! ¡Parece que al fin lo que realmente piensas de mí salió a la luz!

Sin darse cuenta, el par de amigos entró al parque, esquivando a todos, hasta que poco a poco, espantaron a los demás y se alejaron de la discusión que sostenían. Nick suspiró frustrado y, tomando impulso, al fin logró ponerse frente a su compañera y encararla.

- Lo que realmente pienso de ti... ¿crees que eso es lo que realmente pienso de ti? ¡Coneja tonta! Claro que no eres la compañera perfecta... Eres necia, mandona, temeraria, siempre te lanzas al peligro sin poner atención en tu seguridad, siempre das todo de más, no escuchas a nadie, estás tan metida en tus ganas de "hacer del mundo un lugar mejor" que siempre, y repito, SIEMPRE, ¡lo das todo! ¿Sabes lo difícil que es mantenerte el paso o poder protegerte siempre? ¡Al menos una vez al día me provocas un infarto!

- ¡Entonces te lo repito zorro estúpido! Si soy tan mala compañera y todo lo que dijiste, ¿POR QUÉ DEMONIOS SIGUES AQUÍ?

Ambos se miraron completamente desafiantes, sus manos temblaban de la impotencia, el coraje y... cuando menos se dieron cuenta, ella se había arrojado a los brazos de él; Nick la tomó por la cintura y la levantó en sus brazos para que ambos pudieran compartir el beso que tanto habían estado deseando...

Poco a poco todo el coraje, la tensión y la presión de las últimas semanas quedó atrás... Luego de lo que les pareció el mejor momento de sus vidas, se quedaron frente con frente, con las sonrisas más radiantes que habían tenido en años.

- Porque eres todo eso, y dulce, valiente, inspiradora, haces que quiera luchar a tu lado todos los días y que todo lo demás... valga totalmente la pena... por eso te he elegido como mi compañera... y por eso no quiero a nadie más a mi lado.

Ambos apretaron el abrazo y Judy susurró en su oído. - Y por eso tampoco quiero a nadie más que a ti... zorro astuto...